DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Twilightholic-Tanya. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
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Capítulo veinticinco: Vera
6 de julio de 2012
—¡Por favor, Bella! ¡Te lo ruego! —dijo Rosalie, caminando hacia la puerta y dejando la pañalera en el suelo del pasillo.
—¡Pero Edward ni siquiera está aquí! ¡Estará en reuniones todo el día! —dije, mi voz escuchándose un poco más fuerte debido al pánico.
—¡Bella! Por favor. Esto puede significar un ascenso. De todas maneras, Vera te ama —dijo, dejando en el suelo a la bebé de cabello oscuro, quien rápidamente se dirigió hacia la sala de estar.
—Rosalie… no lo sé. No puedo… nunca he cambiado un pañal antes. No sé cómo hacer esto —susurré, pasándome la mano por el cabello.
—Lo harás bien. La has cambiando muchas veces, solamente no lo recuerdas. Gracias —dijo, dejándome un beso en la mejilla y saliendo por la puerta.
—¡No te sorprendas si ella no está en una pieza cuando vuelvas!
—¡Te quiero! —gritó sobre su hombro. Perra. Azoté la puerta y me giré.
—Adiós, mami. ¡Adiós! —murmuró Vera, agitando su mano y riendo ante sus propias palabras. Sonreí.
—Ven aquí, cariño —la llamé, extendiendo los brazos y viéndola tambalearse hacia mí.
—Bewa. Bewa —cantó con su pequeña voz, jalándome un poco el cabello. Besé su mejilla. Estaríamos bien.
Eso esperaba.
—Espero que esto no rompa ninguna ley infantil —murmuré, un clip de Cole Sprouse y Adam Sandler se reproducía en mi mente mientras le daba a la pequeña niña un baño.
En tan solo dos cortas horas, se las había arreglado para regar espagueti por todo el suelo de la cocina, en ella misma y en mí. Además, había encontrado chocolate, de quién sabe dónde, lo había embarrado por su boca y ropa y cuando la llevé arriba para ver una película, había encontrado mi pequeña colección de maquillaje y se lo había embarrado por todo el rostro y el lavabo del baño.
Cuando la encontré, todo lo que me ofreció fue: «¿Yo comparto?»
Para tener un año y medio, esta chica significaba problemas.
Se rio con alegría y regó el agua, empapándome el rostro y la camiseta.
—Eres tan afortunada por ser linda o de otra manera estaría tentada a ahogarte —gruñí. Ella me ofreció una sonrisa y me mojó de nuevo—. ¡Pequeña mocosa!
Le hice cosquillas en el costado y ella saltó. Su cuerpo mojado y enjabonado se las arregló para alejarse de mis dedos y llegar al otro lado de la tina. Tomó el vaso que le había dado y lo volteó sobre mi cabeza. Jadeé, escupiendo agua y quitándomela del rostro.
Ella rompió en risas tan fuertes que estaba segura que rompería el vidrio. No pude evitar reír con ella.
—Oh, piensas que eso es gracioso, ¿huh? ¡¿Dejar toda mojada a la tía Bewa?! —le dije, mis manos la alcanzaron y la sacaron de la bañera. Ella rio y se retorció, pero me aseguré de sujetarla bien mientras me estiraba por una afelpada toalla para enredarla alrededor de su pequeña forma.
La cargué hacia la habitación en donde su ropa limpia la estaba esperando. Rose había empacado tres cambios de ropa. ¡Tres! La perra sabía cuán revoltosa era su hija y no se molestó en avisarme. Dejé a Vera en la cama, en donde saltó y trató de alejarse de mí.
Desafortunadamente para ella, la toalla se enredó en sus piernas, inmovilizándola, así que me estiré para agarrarla otra vez. Ella estaba llena de energía. Rápidamente, para que no se inquietara, la cambié y la cargué. La llevé hacia abajo, en dirección a la cocina.
La pequeña amaba comer.
—¿Galleta? —preguntó cuando entré en la cocina. Hice una mueca ante el desastre en el que se había convertido mi hermosa cocina. La senté en una silla y suspiré.
—De acuerdo, ¡galleta para Vera! —dije y me estiré hacia la alacena, sacando la caja de galletas y dándole una. Se sentó en silencio y masticó la galleta mientras yo comenzaba a limpiar la cocina. Cuando terminó y apenas había comenzado a limpiar el suelo, se bajó de la silla y me tocó el hombro.
La miré. Dos dedos sostenían las comisuras de su boca y la jalaron. Sacó la lengua de su alargada boca y comenzó a hacer ruidos. Reí ante su boba expresión.
Sin embargo, ésta no era la reacción que ella esperaba. Lo hizo de nuevo y movió la lengua. Traté de no reír, pero era tan linda.
Ella se detuvo y gritó por la frustración.
—¡Mi! ¡Mi!
Oh. Trataba de decirme algo.
—¿Qué pasa, niña? ¿Acaso Timmy se atoró en el pozo? —bromeé ante la seriedad de su expresión.
—¡Mi! —gritó de nuevo.
—¿Tú qué? —pregunté.
—¡Mi! —gritó de nuevo con lágrimas comenzando a salir de sus ojos.
—Lo siento, bebé, ¡no sé lo que quieres!
Y luego el infierno se desató.
—¡MI! ¡MI! —gritó, arrojándose al suelo y dejando que gritos estremecedores salieran de su boca. La miré con la boca abierta. ¿Era en serio? No sabía lo que quería y ella hacía un berrinche.
Hacía apenas un minuto ella estaba bien y comiendo galletas. ¿Qué salió mal?
—Ssh, ángel, está bien. ¿Qué pasa? —pregunté de forma calmada, o al menos eso esperaba. Traté de levantarla del suelo, pero ella movía sus piernas y brazos, pateando y golpeándome hasta que la soltaba.
Lloró en el suelo, gritando «mi» muchas veces.
¡¿Qué demonios era "mi"?! Quería recostarme y llorar con ella. No entendía lo que quería.
En su lugar, me senté en cuclillas y me la pasé diciendo que lo sentía. Esto estaba yendo horriblemente mal.
—¿Qué pasa en nombre de todo lo que es santo? —La voz confundida de Edward se escuchó por el pasillo. Ambas volteamos a verlo una vez que entró en la cocina, estaba en casa para almorzar.
Sus cejas se arquearon ante la vista. Inmediatamente, Vera se levantó y se tambaleó hacia su tío.
Él soltó su maletín y la levantó entre sus brazos.
—Hola, princesa —canturreó, besando su mejilla. Ella enterró la cabeza en su cuello y metió un dedo en su boca. Me senté bien en el suelo. Eso había sido exhaustivo.
—No sé qué pasó. Ella estaba bien y luego hizo esa cara y comenzó a gritar y no sabía qué hacer y ella estaba llorando y gritando y… —Me detuve antes de comenzar a llorar.
Con un bebé llorón era suficiente.
—¿Qué es lo que quieres, cariño? —preguntó a la bebé en su hombro. Ella levantó la cabeza e hizo la misma cara, ensanchando los ojos y moviendo la cabeza.
—De acuerdo, vamos —dijo él, caminando hacia el pasillo. Lo escuché subir las escaleras y después nada. Miré hacia abajo, viendo todo el desorden y terminé de limpiar.
Apenas había terminado de limpiar la encimera cuando Edward entró de nuevo a la habitación.
—Solamente quería ver "Mi villano favorito". Es su favorita —dijo, suspirando antes de limpiar el resto de la mesa.
—Eso era todo lo que quería —jadeé, soltando el trapo y recargándome en el borde de la mesa.
—¿Sí? Además, está cansada. Estoy seguro que se dormirá en un mi… —Ni siquiera había terminado su oración cuando rompí en llanto.
—E-eso era t-todo lo que q-quería. ¡Ver u-una p-p-película! —tartamudeé a través de las lágrimas.
—Ssh, está bien —trató de consolarme, acercándose y enredando sus brazos a mi alrededor.
Una parte de mí, sabía que estaba siendo irracional, pero al mismo tiempo, no podía evitar las lágrimas.
—Bella, amor, ¿qué pasa en realidad? —preguntó Edward, separándose de mí y tomando mi rostro entre sus manos. Usó los pulgares para limpiarme las lágrimas de las mejillas.
—Estaba tan convencida de que estaba lista para ser madre, pero ni siquiera puedo cuidar de nuestra sobrina. ¿Qué es lo que voy a hacer cuando esté con un bebé que ni siquiera puede hablar? —sollocé, sintiendo una nueva ola de lágrimas y una picazón cerca de la nariz.
—Oh, Bella, hermosa y tonta chica. Fue injusto por parte de Rosalie el dejar a Vera sola contigo, pero lo hiciste de maravilla. No puedes evitar que ella esté cansada y malhumorada. No conoces sus señales o pistas porque no las recuerdas. Sí, tener un niño es difícil, pero no estarás sola y aprenderás. No necesitas preocuparte por eso ahora. Nadie te está presionando por un bebé, ¿de acuerdo?
Sus ojos me miraron con profundidad y podía sentir cómo mis preocupaciones se desvanecían. Él tenía razón. Estaba siendo tonta.
—Lo siento, no sé qué está pasándome —murmuré. Me levantó la barbilla y me besó.
—Está bien. Estoy orgulloso de ti. Te las arreglaste para mantener todo en orden por… dos horas. ¡Guau!
Lo golpeé en el hombro por su burla.
—Cállate.
—¡Oblígame!
—Con gusto.
¡Feliz viernes!
Creo que las cosas no resultaron tan bien como Bella esperaba, ¿creen que fue una buena niñera? :P
Gracias por sus reviews, gracias a: Fatavill, Laura Katherine, lana cullen, Cely Peralta, Gabriela Cullen, freedom2604, Tata XOXO, Anastacia T. Crawford, EmmaBe, Miz Cullen, cary, Roxy Sanchez, jupy, tulgarita, angelabarmtz, Paola Lightwood, JadeHsos, Annie Cullen Swan Tudor-Boleyn, Reva4, Jocelyn907, patymdn, Anna y Guest.
Miz Cullen hizo la pregunta del millón... ¿cuál es el mejor 'ship name' para Edward y Bella? ¿#Belward, #Edbell, #Bellard? creo que el más famoso es #belward pero, honestamente, a mí nunca me ha gustado mucho, jajaja, voten por su hashtag preferido en sus reviews ;)
En el capítulo pasado bajó la cantidad de reviews, les pido por favor que se animen a dejar uno, ya sea un 'gracias', o su teoría, su opinión, lo que les gusta de Paperwork, de la traducción, cualquier cosa; en verdad nos hace muy felices leerlos y saber que la traducción les está gustando, esa es nuestra única manera de saberlo :)
¡Gracias por todo su apoyo y nos leemos el próximo lunes!
xx
