Hola a todos, jaja bueno. Les quiero decir que andaba feliz y pues les quiero traer este capítulo. Jaja espero que les guste.
Mi hermana Yami-
Odio las clases. –
Ya se había terminado el fin de semana, las clases darían inicio nuevamente así que todos los estudiantes regresaban a la escuela. Dos chicas caminaban juntas la escuela, para una era un alivio regresar a aquel lugar de conocimientos y para la otra sólo era una tortura.
Deberías de calmarte, Mea. – Dijo una chica de cabellera dorada y ojos carmesí. – Deberías de estar feliz, podrás ver a la princesa Nana de nuevo. –
La joven de cabello rojo junto a ella se giró para ver a su hermana.
Tienes razón, además Nana-Chan me habló ya que me tiene algo que decir. – Expresó Mea recordando que cierta princesa le llamó en la madrugada diciéndole que deseaba hablar con ella. – "Me preguntó si tiene algo que ver con mi sempai."
La rubia siguió caminando dejando atrás a la chica.
Hermana no me dejes atrás. – Gritó la peli roja mientras se adelantó para llegar a lado de la rubia. – Es de mala educación dejar sola a tu indefensa hermana. –
La rubia no se volteó.
Mea, eres un arma trans de segunda generación. Tus cualidades son sorprendentes. – Mea sabía a lo que su hermana mayor quería llegar. – No creo que dejarte unos minutos atrás te mataría. –
La rubia seguía caminando junto a su hermana. La peli roja en verdad quería que su hermana cambiara un poco su actitud. Tal vez si fuera como la princesa Momo sería mejor, o al menos ser un poco más como Némesis. De repente se le vino a la mente la imagen de cierto chico con poderes de Dios en el ámbito de profanar el espacio personal de las chicas.
Me preguntó si dejarías a Rito solo. – Ante eso la rubia se paró en seco.
Mea miraba a su hermana un poco confundida. La rubia tenía un ligero rubor en las mejillas, para después girarse y confrontar a su hermana por tales declaraciones.
Yo jamás dejaría a Rito solo. – La ex asesina se dio cuenta de algo. Ella jamás lo llamaba por su nombre, le decía objetivo o lo llamaba primero por su apellido. – Etto. –
Segundo, ella jamás aceptaría ante nadie que le gustaría estar en compañía de aquel chico.
Mea se quedó callada unos instantes, después una sonrisa adorno su rostro.
¡Yami ama a Rito! – Gritó la peli roja para después ver como aquella chica se ponía roja como un tomate.
¡E-Eso no es cierto! – Negaba la chica mientras humo salía de sus orejas. - ¡Él es mi objetivo nada más! –
Su hermana se acercó a ella mientras le veía sonriendo.
Es mi objetivo… en el amor. – La peli roja hizo una pobre imitación de su hermana mientras soltaba una serie de risas tras esto. – Vamos hermana, se ve que deseas que él te toque y te haga tuya. – C
Ante la idea de eso, Yami se sonrojo. Sus mejillas se tornaron tan rojas como sus ojos. A la mente de la chica se le venía la imagen de ella junto a aquel chico.
Imaginación de Yami.
La chica estaba recostada en la cama del chico. Ella estaba sonrojada, mientras sentía como era despojada de sus ropas por aquel chico.
Pervertido. – Comentó ella mientras quedaba sólo con su ropa interior la cual era un sostén de color blanco, así como unas bragas del mismo color. – Eres un pervertido. –
Después de eso, Rito se acercó a los labios de ella para robarle un beso el cual disfrutaba. Sus manos bajaban por el cuerpo de la rubia para llegar a su pecho.
Lamento que no sean tan grandes. – Expresó ella mientras veía como el chico le miraba. – Si deseas, puedo usar el Trans. –
No es necesario. – Le cortó para después comenzar a masajearlos suavemente.
Fin de la imaginación.
Mea veía a su hermana quien estaba más colorada aún y además le temblaban un poco las piernas. No necesitaba hacer uso de sus poderes para darse cuenta que su hermana mayor tuvo una fantasía con aquel chico. La chica de repente miró que ambas ya habían llegado a la escuela.
"Bueno, al menos fue gracioso." – Pensó la peli roja mientras sonreía y sacaba de su mochila una paleta.
¡Ayuda! –
Un grito fue escuchado por Mea, quien se giró para ver como corría un chico a toda prisa siendo perseguido por una chica de cabello rosa largo.
¡Rito, sólo debes de comer un poco de mi huevo picante! – Expresó fuertemente la chica al joven que corría por su vida. - ¿Yami? –
Al escuchar eso el joven volteó a ver que frente a ella estaba aquella rubia que conocía muy bien.
"Sempai." – Pensó Mea para después ver como chocaba el chico con su hermana.
Yuuki Rito, el aspirante al trono de la galaxia había chocado con la ex asesina más temida de la galaxia. El chico, con sus caídas normales, había quedado frente a la intimidad de Yami. La chica no supo cómo ni cuándo Rito logró sacar su ropa interior, ella sentía la respiración del joven cerca.
"Estoy muerto." – Pensó él.
"Estás muerto." – Pensó ella.
La peli rosa miraba divertida la escena mientras atrás de ella aparecían dos chicas iguales a ella, una de cabello corto y otra de cabello largo amarrado en dos coletas. Las princesas vieron esta escena, mientras a lado de la primera aparecía una morena de ojos color caramelo.
Lala, ¿tienes más materia oscura? – Comentó la chica para después ver lo que miraban todas. – Hey Rito, dijiste que no harías cosas así sin antes hacerlas conmigo. –
