Capítulo 25:
Dentro de la cabeza de Draco, todo era un caos.
Tenía que habérsela llevado de esa aldea. Nunca, debieron esperar. Sabía que ese infeliz, regresaría.
¿Por qué no lo hice?, pensó sintiendo que su instinto salvaje comenzaba a crecer.
Parecía que jamás llegaría a Hermione.
Pero, el tiempo parecía a estar a su favor, y la plaza, comenzaba a asomarse.
Poniendo en práctica sus sentidos, siguió el aroma de la castaña, y empujando a un par de aldeanos, finalmente, los vio.
Vio a Nott acorralando y tocando a Hermione.
-Tú eres la culpable de que Draco se haya revelado ante mí, y ahora, pagarás las consecuencias…-escuchó que le decía.-Tan hermosa e inocente, serás mía y después, te…
El castaño, no pudo terminar.
Para ese momento, Draco ya lo había apartado violentamente de Hermione, haciéndolo caer lejos de ambos.
-¡Aléjate de ella!-le espetó el rubio con rabia.
En aquel momento, Draco, estaba fuera de sí. Sentía como si una ira incontrolable, se hubiera apoderado de él. Su instinto destructivo, comenzaba a asomarse, y sabía que no podría controlarse por mucho más.
No quería transformarse, no delante de Hermione.
Su naturaleza salvaje y territorial, podían nublar sus cordura, hiriendo a las personas equivocadas.
Había mucha gente ahí, y los más curiosos comenzaban a aparecer.
-Ah, pero sí eres tú...-murmuró Nott esbozando una maquiavélica sonrisa, mientras Crabble y Goyle, llegaban a su lado.-Estaba pasándola bastante bien con tu linda novia…. –le susurró con malicia.- ¿Sabes, Draco?... Habría esperado esto de cualquiera, pero jamás de ti.-exclamó con diversión y luego, le dirigió una mirada a la castaña.- Aunque, debo admitir que sí sabes escoger….
-¡Te mataré…!-le amenazó.
-Vamos, hazlo.-le incitó.- Transfórmate en el monstruo que eres, y mátame… Que todas estas personas te vean hacerlo…
Nott, sonrió de lado.
La gente, no daba crédito a lo que oía.
¿Qué estaba ocurriendo?, se preguntaban algunos.
¿Quién era ese chico y a qué se refería?, decían otros.
Hermione, podía sentir que todas las miradas recaían sobre ellos, y fue peor, cuando vio que el sacerdote y sus aliados, salían de la Iglesia, al ser advertidos de lo que estaba ocurriendo.
-¡Así es!-gritó Nott observando a las personas, mientras señalaba a Draco.- ¡Él, no es humano! ¡Está condenado y lleva una maldición! ¿O no fue eso lo que usted dijo sobre nosotros, padre? ¿Qué estamos malditos y que vagaremos eternamente asesinando a inocentes?-le inquirió al atónito sacerdote.-Todo este tiempo, uno de los asesinos estuvo en su maldito pueblo, y usted ni siquiera, lo notó.
-¡Lo sabía!-les gritó el hombre.- ¡Ustedes son las bestias! ¡Los asesinos! ¡Y tú, sólo nos engañaste, demonio!-finalizó señalando a Draco.- ¡Los has traído contigo!
-¡No!-exclamó Hermione, al entender lo que Nott trataba de hacer.- ¡Eso es mentira!
La gente, entró en pánico y empezó a gritar.
Nott, sonrió con satisfacción.
Lo que pasó después, fue demasiado rápido.
Sin que el castaño o cualquiera de sus subordinados, lo esperase, un enorme lobo azabache, apareció por detrás y los atacó, sin darles la más mínima oportunidad de transformarse.
Draco, le envió una mirada a aquel lobo, y supo que era el momento de huir. Esa era la coartada de Blaise.
No habría otra ocasión.
Tenían que irse, ahora.
De inmediato, cogió la mano de Hermione, y la entrelazó con la suya.
-Confía en mí…-le ordenó.
Ella, le hizo caso, y sin dudarlo, escaparon de ahí, mientras el lobo seguía haciendo pedazos a los otros.
Podía escuchar los llamados desesperados de su madre, pero no giró a verla.
Estaba demasiado perturbada. No podía creer que eso estaba pasando en verdad.
Todo, había sido tan repentino, que aún podía sentir la respiración de Nott en su cuello.
Estaba nerviosa. Apenas, podía tomar la mano de Draco, y mantenerse en pie.
El vestido no le dejaba correr tan rápido como quería, y algunas ramas comenzaban a chocar contra ella, llegando a lastimar uno de sus brazos.
Aún faltaba mucho para llegar a las profundidades de los bosques, y comenzaba a sentir que la respiración le faltaba.
Ella, no podía correr tan rápido como él.
-Draco…-murmuró parando súbitamente.-Espera…
-No podemos detenernos, Hermione. Aún puedo sentirlo.-le dijo observando los alrededores.-Ven, te llevaré…-sugirió extendiendo sus brazos a la castaña.
-Está bien…-respondió.
Sin embargo, antes de que ella pudiera tomar su mano, el rubio, entendió que habían cometido un grave error al detenerse.
-¿¡Crees que puedes huir de mí!?-espetó Nott, completamente ensangrentado.- ¡Escapar e intentar rehacer tu vida! ¡Eso jamás sucederá, Malfoy! ¡Maldita sea, no lo permitiré!
De inmediato, Draco alejó a Hermione y la colocó detrás suyo, por protección.
Aquello, llenó de furia al castaño.
-¡¿Es por ella, que traicionas a los tuyos?!-exclamó señalando a la chica.- ¿Por amor? ¡Eso no existe! ¡Eso, es sólo una patraña inventada por los débiles!
- ¡Tú jamás conocerás el amor, imbécil! ¡Tu alma, está tan corrompida y dañada, que sólo puedes albergar odio en tu corazón, y eso es lo único que tendrás a cambio!
Nott, sintió que aquello fue directo a su propio orgullo.
Tal vez, en verdad, si lo envidiaba, porque era consiente de que jamás tendría eso.
Pero, no dejó que el rubio, lo notara.
- No me decido, Draco...-decía conteniendo la rabia.-No sé si matarte ahora, o después, de lo que veas que haré con tu linda novia… ¡Veremos si el amor puede salvarlos a ambos! ¡Veremos si puedes salvar a esa perra…!
Aquello fue suficiente para Draco.
No pudo controlarse más, y sin poder evitarlo, se transformó en un temible lobo blanco. Sus garras y colmillos, amenazaban a la forma humana de Theodore, pero este, tampoco demoró en tomar su segunda apariencia.
Su lado más salvaje, estaba presente y no dudó en empezar aquel enfrentamiento.
Esa era la primera vez, que Hermione veía algo así.
Estaba aterrada, viendo como ambos lobos se atacaban entre sí. Dos bestias feroces, fuera de control, luchando por un único propósito.
Asesinarse, entre sí.
Su subconsciente le decía que corriera, que se fuera lejos de ahí, que su vida corría demasiado peligro, pero Hermione, no podía dejar a Draco.
No podía apartarse de él.
De hecho, no podía hacer absolutamente nada.
Retrocedió un par de pasos asustada, y sintió que su espalda chocaba con algo.
Inmediatamente, giró temerosa y se encontró con un muchacho de piel olivácea.
-¡No puedes quedarte aquí! ¡Debes irte lo más lejos posible!-le ordenó al saber que la castaña, acabaría siendo lastimada.
-No puedo dejar a Draco.-decía aferrada a su idea.-No lo dejaré, no puedo hacerlo...
-¡Es la única manera en que podrás ayudarlo!-le ordenó.- ¡Vete, ahora!
De inmediato, Blaise al igual que Draco, se transformó en lobo, y se unió a la pelea.
La castaña, sentía que su corazón latía con fiereza, no quería dejar a Draco, pero entendió que si alejarse, era la única forma de ayudarlo, entonces lo haría.
Sentía que las lágrimas, amenazaban por salir, pero trató de evitarlo.
Tenía que ser fuerte y no débil.
Hola, lamento que fuera corto. De todas formas, gracias por leer :)
Gracias también, a todas las personas que comentaron, y disculpen la demora jejeje, se que muchos estaban esperando este capitulo con ansias, espero que haya llenado sus expectativas.
Besos! :3
