hellooooooooo! awwww! ¿saben que son un amor? ¿no lo saben? pues entérense, SON UN AMOR! nada que nosotras somos las mejores, no señor! es que tenemos a las mejores lectoras del mundo y eso nos hace ser mejores en nuestro trabajo que como siempre lo decimos es por y para ustedes =D, Dígalo allí Pau
Pau: SI SEÑORA!
Alana: Y la Pau nunca miente =)
Pau: hoy no quiero decir nada ¿Saben que se va de vacaciones una semana entera y me dejará sola y desamparada?
Alana: Déjame! yo no te dije nada cuando te fuiste a Paris ¬¬
Pau: NO ESTOY!
Alana: ¬¬
Este cap es muy cercano a nosotras =) diría que mas a mi! ya que la ultima parte, el globo y todo eso me pasó con mi papá =:::) son hermosos recuerdos que ahora comparto con ustedes! :*
ESPEREMOS LES ENCANTEEE TANTO COMO A NOSOTRAS! YA SABEN DEJEN SUS MENSAJITOS ALLI ABAJITO QUE AMAMOOOOS LEERLAS!
UN BESO!
ALANA & PAU
En mi vida, lo que podría limitarse a un proceso físico y normal en la vida de una mujer, se convierte en la oportunidad ideal para estrechar lazos con la hija mayor de tu novio.
Llego a casa temprano esa tarde, me preparo una ensalada de frutas y me pongo a revisar mi bandeja de E-mails en la tablet desde la barra de desayuno. Escucho la puerta abrirse, Irina pasa como una exhalación y cierra la puerta de su cuarto con un dramático portazo. Su padre entra tras ella, mira por donde su hija ha desaparecido y suspira, cansado pero hay algo mas en ese suspiro.
-Hola Rose...- me saluda Kate como siempre.
-Hola, pulga.- la subo en mi regazo y le reparto besos chillones en la cara.
-Ve a quitarte el uniforme peque, luego hacemos la tarea- le dice mi novio y la pequeña asiente en mis brazos.
-¿Qué con Irina?- pregunta.
-Hay que dejarla sola un momento. No la molestes, ¿si ángel?.- le dice con suavidad.
-Si papi.- salta de mis brazos, dejando su bolso del cole en el sofá y se pierde por el pasillo. Mi novio me da un beso en el cabello como saludo y lo miro interrogante. Exhala.
-Irina ha tenido su primer periodo hoy, en la escuela. Me ha prohibido decírselo a alguien.- dice, con cansancio, nostalgia y un trasfondo de ternura que no puede ocultar. Le sonrío levemente y él me abraza, orgulloso, asustado, resignado tal vez de que ya tiene a toda una señorita en casa. -Es como si hubiera sido ayer cuando la sostuve por primera vez.- me dice apretando mas el abrazo y me encuentro enternecida hasta las lagrimas por su manera de expresarse. Tengo al hombre, novio y padre mas amoroso, tierno y maravilloso del mundo entre mis brazos.
-¿Y porqué está tan enojada?
-Porque le sucedió en el cole y tuvo que decirle a la miss quien fue bastante comprensiva y la ayudo- explica -No quiere hablar conmigo.
-Es comprensible, amor. Ustedes los hombres no saben nada del tema.- me mira triste.
-Creo que está avergonzada.
-Yo hablaré con ella.- asiente, da un largo suspiro, sonríe y vuelve a abrazarme. No es que sepa nada de como abordar el tema "menstruación" con una jovencita pero confío en los conocimientos que me acompañan a lo largo de casi veinte años de experiencia. Consigo a Kate sentada a los pies de la puerta del baño. Me hace señas de que su hermana está allí, le hago señas a su vez y ella se levanta directo al salón a reunirse con su padre -Irina- llamo con tres toques.
-Déjame sola.- murmura.
-¿Recuerdas cuando me pides conversaciones de chicas grandes?- no me responde -Pues yo hoy te pido una conversación de chicas grandes.- un largo minuto se extiende entre la puerta y yo hasta que oigo el pestillo. La veo sentada en la alfombra a los pies de la bañera. Mira hacia sus dedos. Me siento frente a ella. -Hey, Mírame- le digo agarrándole la barbilla y levantando su cara hacia mí. Siempre le avergüenza que la vea llorar, es algo así como una guerra de fuerzas entre las hembras mayores de la camada, así que me quita la mirada. -No será verdad que lloras porque ya eres una señorita ¿no?- y veo sus ojitos llenos de miedo y vergüenza.
-Rose...- solloza y se hunde en mis brazos.
-Ya está, ya habíamos hablado de ésto pequeña- la sostengo haciéndole cariños en el cabello esperando que se calme.
-Es horrible crecer.- dice luego de un rato. Y me río conmovida por sus palabras. Desde que la conozco detesta que la traten como niña y ahora que es toda una señorita, lo odia. Mujercita al fin. -Me duele, Rose.- gime llevándose las manos a su vientre y recuerdo que debe tener cólicos así que mi mente trabaja en una receta casera de mi madre.
-Espérame en la cama, ven.- me levanto directo a la cocina en busca de una compresa. Caliento un poco de agua en el microondas y la sumerjo por unos minutos. La envuelvo en una toallita delgada y regreso con ella. Esta hecha un ovillo en la cama -Aquí- la descubro. Levantando su camiseta dejando la compresa sobre su vientre -Esto ayudará con el dolor.
-Está calientito.- dice con gusto.
-Así dejará de doler.- le sonrío.
-¿Por qué nos tiene que pasar ésto a nosotras, Rose?
-Porque las mujeres somos el único ser maravilloso capaz de procrear y gracias a ésto podemos hacerlo, Irina.
-Pero yo no quiero procrear. No hasta que tenga 30.- frunce el seño.
-No sabes lo mucho que me alegra escuchar eso.- intento subirle el animo. Sonríe, fingiendo diversión, pero lo hace.
-No quiero volver a cole.- informa, cubriéndose la cara con el cobertor.
-Hey, No tienes porqué sentirte avergonzada.- le descubro la cara -Es de lo mas normal. Todas tus compañeritas pasarán por ello y solo será cuestión de acostumbrarse.
-Me asusté mucho cuando fui al baño y vi sangre. La miss me dio una de sus toallas y me acordé de la clase que nos diste la otra vez.
-Eso está bien. Si quieres podemos ir a la farmacia a comprarte unas toallitas especiales para ti.- asiente con la cara larga. Kate, que ha soportado el mayor tiempo fuera de rango se desliza junto a su hermana. Callada, tranquila, atenta. Toda muy anti-Kate.
-¿Por qué estas llorando, hermana?- le pregunta quedito.
-Irina ha tenido su primer periodo, Kate- contesto por ella quien se tapa la cara con el cobertor otra vez. -Y no quiere volver al cole.- la pequeña frunce el seño y a sus nueve años, demuestra su sensatez.
-Aja, te ha venido el periodo ¿Y qué? A Mia le pasó en vacaciones y va al cole -Siempre me divierte escuchar el sentido común de Kate cuando Irina entra en crisis. Se hace un silencio por parte de la mayor. Eso quiere decir que me toca continuar a mi.
-Esto te hace especial Irina, ya eres toda una jovencita. Recuerdas que odias que te digan niña. Bueno, ahora ya no te podrán decir así, ahora eres una señorita.- se destapa la cara y me miran las dos fijamente. Cursi, me gritan los ojos de Kate.
-No quiero ir al Cole. ¿Que si me mancho el uniforme? seré el hazme reír de todos. -dice dramática.
La miro y sigo.
-Eso lo evitamos con las clases practicas de como debes colocarte las toallitas, Irina.
-Pero es que es mucha sangre. Es horrible y duele.
-Míralo por el lado bueno, te van a crecer las bubis y dejarás de ser una larguirucha plana.- interviene su hermana.
-Eso es verdad- apunto yo aguantando a risa y siguiéndole la corriente a la pequeña, feliz de que en ésta casa exista ella y su manera única de ver el mundo.
Irina no dice nada, pero sus ojos ya están secos y escucha atenta, eso ha captado su atención.
-y... no sé, pero imagínate que seras una de las primeras de la clase en poder estrenar brasier.
-Pero, Rose- me interpela recuperando el habla -yo no tengo bubis. Son solo dos limones.
-Pero te crecerán- sentencia su hermana.
-Así es, la menstruación es el primer paso para el desarrollo.
-Si, eso.- me apoya Kate -¿hacemos una apuesta? Yo apuesto a que para su cumpleaños 13 ya tiene bubis ¿Tú cuántos dices?
-Hummm… yo digo que antes.
-No te pases Rose- Se ríe Kate haciéndonos reír también y esta vez es Irina quien se levanta.
-Yo creo que sí, que es mucho tiempo mi cumpleaños. Yo voto que voy tener bubis antes del final de curso.
-7 meses, creo que será tiempo suficiente.
-Si- se carcajea ya la protagonista. Se levanta de un salto, directo al espejo de cuerpo completo cerca del armario y con su chulería habitual se mira modelando sus futuros atributos, sonríe y se despide de las lágrimas, por unos minutos. Su padre, tal vez llamado por las risas provenientes de la habitación toca dos veces y se asoma. Al vernos a las 3 sonríe con ternura y se acerca a su hija mayor. Sacando de su espalda un globo rosa de helio que hasta ese momento estuvo oculto y flota sobre su cabeza. Tiene un escrito "Siempre, mi pequeña" y a mi se me saltan las lagrimas a los ojos e Irina lo mira, luego al globo y se deshace en lagrimas otra vez abrazada a su padre.
-Papi...- solloza y Emmett también lo hace llevado por la emoción.
-Oh, mi cielo- la aprieta enternecido -Eres mi pequeña mujercita ahora.- y comienza a relatarle fragmentos de cuando la sostuvo por primera vez o cuando habló, diciéndole "papi" luego de vomitarle la papilla de zanahoria encima, mientras ellos ríen y lloran junto al armario y Kate y yo hacemos lo mismo desde la cama.
Un día mas, un recuerdo mas que atesorar en mi vida con éstos tres maravillosos seres.
