Hola amigos. Como se darán cuenta, esta historia esta a punto de terminar. Pero disfrutemos lo que queda de ella.


Capítulo 25

"Festejos"

Aquella noche dentro del imponente castillo de Hogwarts se festejó una de las más bellas fiestas del siglo.

Los más importantes miembros del Ministerio, todos aquellos que habían participado en la batalla, los profesores, los estudiantes y algunos de sus padres festejaron toda la noche.

El Gran Comedor había sido agrandado y decorado para la ocasión, de manera que todos pudieran divertirse como no lo habían hecho desde hace mucho tiempo.

En una esquina del salón un joven con los cabellos eternamente desordenados y un rubio con aire aristocrático estaban sentados en una mesita que Faye había creado para poderles conceder un poco de paz. Esto debido a que desde que había llegado al Gran Comedor, Harry se había visto rodeado de admiradores y periodistas, y solo la intervención del hada había logrado salvar al muchacho.

Faye, viendo que tanto Draco como Harry estaban cada vez más molestos, se había subido sobre una mesa para que todos la vieran mejor y había lanzado un silbido muy fuerte para atraer la atención de todos los presentes y después había dicho:

-Gracias por su atención. Ahora les ruego que dejen en paz a Draco y a Harry, o de lo contrario me veré obligada a mandarlos a hacerle compañía a Voldemort. Espero haber sido bastante clara, y nuevamente gracias por la atención.

Sería inútil recalcar que la amenaza del hada surtió efecto de inmediato, y más tardó Faye en proferir su discurso que los chicos en hallarse libres de molestas personas.

Para completar la obra, Faye había hecho aparecer una mesa para ellos dos en una esquina del salón y les había asegurado que se encargaría si algún idiota sin cerebro tuviera el valor para acercárseles. Después de eso se alejó, diciendo que tenía ganas de atormentar un poco a Sevvie.

-Gracias -dijo Harry al rubio.

-¿De qué? -inquirió Draco perplejo.

-Por haber expresado el deseo que hizo que Faye interviniera -respondió el Gryffindor.

-No me gustaba la idea de verte sufrir toda la vida por culpa de aquel idiota, y además, ¿qué tipo de ángel sería si no lo hubiera hecho? -dijo el Slytherin.

-Entonces debo agradecer al cielo por haberte dejado caer mientras buscaba a mi ángel -dijo Harry sonriendo.

-Si continuas diciéndome frases como esa terminarás haciéndome sentir mucho, aunque a decir verdad, sí lo soy -dijo Draco.

-Entonces puedo continuar, el cielo ha sido demasiado generoso. Ha dejado caer un ángel solo para mí, y no cualquiera, sino el más bello, el más dulce y el más inteligente. Se nota que los demás ángeles estaban tan celosos de ti que te tiraron del cielo -dijo el moreno.

-¡Ay! -dijo Draco intentando ignorar el hecho de que se estaba poniendo rojo.

-¿Sabes Draco? Tuve miedo de perderte -dijo Harry.

-No pienses en eso, yo estoy aquí, vivo y respiro y no tengo la más mínima intención de irme a otro lado -dijo el Slytherin.

-Lo sé, y no podría estar más feliz -dijo el Gryffindor para después besar al bello príncipe de las serpientes,

-Ni siquiera yo podría estar más feliz de lo que estoy ahora -dijo Draco sonriendo.

-¡Eh, tortolitos! ¿Cómo están? -preguntó Pansy sentándose.

-Estábamos mejor antes de que tú llegarás -respondió el rubio.

-Disculpa Dray, quería mantenerla lejos otro rato, pero no lo logré -dijo Blaise sentándose a su vez, seguido por Ron y Hermione.

-No importa Blaise -dijo Harry.

-¿Pero que esa maldita hada no dijo que mantendría lejos a las molestias? -cuestionó Draco.

-Draco, la maldita hada te ha salvado la vida. No es muy lindo de tu parte hablar de ella en ese tono -dijo Hermione.

-Por el bien de todos fingiré que no te he escuchado -replicó el Slytherin.

-Hablando de Faye, ¿dónde está? -inquirió Ron.

-La última vez que la vi les estaba ordenando a unos ositos de peluche que corretearan un poco a Moody -dijo Blaise.

-¿Qué le ha hecho Moody? -preguntó Harry.

-Le estaba dando un discurso sobre la importancia de la alerta permanente y Faye consideró oportuno probar la habilidad de Alastor -dijo Aarón sentándose en la mesa junto a los chicos.

-Pobre Ojoloco -dijo Ron.

-¡Hola chicos! -dijeron los gemelos Weasley en coro.

-Esa hada… -comenzó Fred.

-Es realmente genial -continuó George.

-¿Qué ha hecho esta vez? -preguntó Ron.

-Mamá la estaba regañando por haber dejado que Harry enfrentara a Voldemort por sí solo -dijo Fred.

-Faye esperó hasta que mamá terminó de gritarle, para después mirarla y decirle: "Señora, creo que sus gritos han destrozado los tímpanos a la mitad de los presentes en este salón. Afortunadamente yo me he prevenido haciéndome un encantamiento para ensordecerme" -dijo George.

-Y después se fue dejando a mamá con la boca totalmente abierta -dijo Fred.

-¡Justamente a ustedes dos buscaba! -dijo Faye acercándose junto con Remus hacia los gemelos que la miraban con ojos llenos de adoración.

-¿Qué dicen de una bella broma con gran estilo? -preguntó el hada.

-¡Claro! -exclamaron los gemelos en coro.

-Lunático les ayudará -dijo Faye.

-¿Tú y Remus se conocían ya? -preguntó Harry.

-No, nos conocimos hace aproximadamente tres o cuatro horas -respondió el hada.

-¿Lunático? -cuestionó Fred.

-¿Tú eres uno de los Merodeadores? -inquirió George con una mirada de admiración.

-¿Harry no se los había dicho? -preguntó Remus.

-Se me debió de haber pasado -dijo Harry mientras los gemelos lo miraban con miradas asesinas.

-Faye, ¿tengo que recordarte que soy un profesor? -dijo Aarón.

-Sé perfectamente que eres un profesor, pero ya que me amas con locura no moverás ni un solo dedo para detenerme -rebatió el hada.

-También eso es cierto -dijo el elfo.

-¿Qué tienes en mente? -preguntó Draco.

-Lo verás -dijo Faye sonriendo.

-La última vez que te vi con una sonrisa como esa has redecorado el aula de Pociones y la de Adivinación. ¿Debería preocuparme? -preguntó el rubio Slytherin.

-No, no es necesario -respondió Faye.

-¿Qué debemos hacer? -preguntó Fred.

-Ustedes dos deben verter el contenido de estas ampolletas en las bebidas. Asegúrense de que nadie los vea y después prepárense con los fuegos artificiales que tengo en esta bolsa. Los presentes comenzaran a cantar, la señal para lanzar los fuegos artificiales es el final de la canción -dijo el hada a los gemelos, quienes asintieron.

-¿Yo qué debo hacer? -preguntó Remus.

-A ti te toca la tarea más difícil de todas. Debes encontrar el modo de hacer beber lo que hay en esta ampolleta a Sevvie -dijo el hada.

-Ya me hago cargo.

-¡Ahora, a trabajar! -dijo Faye.

Diez minutos más tarde todo estaba listo, incluso Remus había logrado completar su tarea.

-Señoras y señores, ¿pueden prestarme su atención un momento? Como todos ustedes bien sabrán, hoy estamos aquí para festejar el fin de aquel loco con manía de grandeza conocido como Voldemort. Por este motivo les invitó a llenar nuestros vasos y a brindar conmigo a la salud de todos aquellos que han hecho esto posible. ¡Por los héroes del día! -dijo Faye levantando el cáliz que tenía en la mano. Todos los presentes en el Comedor brindaron y bebieron tranquilos sin sospechar nada acerca del plan de Faye.

-¿Y ahora? -preguntó Harry.

-Ahora comienza el espectáculo -dijo Faye precisamente mientras el traje de los presentes cambiaba por un disfraz de animal, cada uno de ellos diferente, todos menos Severus Snape.

-¿Y Snape? -preguntó Ron.

-Ahora verás -dijo el hada mientras Snape volvió a transformarse en Sevvie la pastorcilla. Inmediatamente después de la transformación, el profesor de Pociones comenzó a cantar "En la vieja granja", y cada vez que mencionaba un animal, las personas que tenían el disfraz de ese animal se veían obligadas a cantar también.

La cosa fue bastante bien por cerca de cinco minutos, tras los cuales, en el mismo momento en que la canción terminó, los gemelos Weasley prendieron los fuegos artificiales, los cuales cubrieron los gritos de Snape contra de Faye mientras Draco y los demás reían.

Las cosas no podrían haber estado mejor.