Resumen: La clase de último año de Barden High se prepara para un viaje al amazona, pero todo se pone al revés cuando una tormenta los saca de curso estrellándolos en una isla. Beca Mitchell, la chica badass de la clase, recién llegada a Barden, se verá envuelta en la locura de la auto-controladora presidenta de la clase y su mejor amiga, así como otras personificaciones más de quienes serán sus compañeros de viaje. Comenzará a sentir mezclas, pero no de canciones como le encantan sino de emociones que jamás había sentido y probablemente, la más fuerte, un sentimiento de amor hacia la pelirroja burbujeante. La pregunta no será cuándo los rescatarán sino ¿lograran sobrevivir?
Disclaimer: Pitch Perfect es una comedia musical dirigida por Jason Moore y escrita por KayCannon con la producción de Elizabeth Banks. También basada en el libro corto de Mickey Rapkins
~ Sobrevivientes Aéreos ~
Día 27:
Colisión de pensamientos
Sonrió un poco mirando a la joven dormida. Le costaba creer que aquella criatura dormida, que parecía tan pequeña y tan adorable, fuera la misma chica fría que a diario provocaba a su mejor amiga con su tono sarcástico. Comenzaba a creer que el tono sarcástico de la muchacha y su actitud fría era un mecanismo de defensa que se había creado para sí misma. Después de conocer su historia, Chloe estaba segura de que sí era un mecanismo de defensa.
Acaricio el rostro suavemente con las yemas de sus dedos, removió un mechón de cabello que estaba en su rostro y sonrió nuevamente.
No sabía qué hora era, pero sí sabía que hace un momento habían despertado, al menos la mayoría en el campamento. Aubrey se había levantado hacia un buen rato.
El tiempo en realidad no importaba para nada, quería sonreír tanto como pudiera y lo estaba logrando al observar a su novia dormir tan pacíficamente. Sabía que seguramente Aubrey estaría de regreso en la tienda para hacer que levantara su trasero del saco de dormir.
Hizo una mueca, no quería que Aubrey supiera nada sobre ella y Beca, de hecho lo había estado ocultando desde que llegaron al campamento después de su travesía por la selva. Estaba segura de que a Beca no le agradaba mucho, porque la morena parecía algo molesta en ocasiones, pero aún así la chica no había hecho alusión a este hecho por el momento y Chloe sabía que no pasaría mucho tiempo antes de que sucediera. Pero quién iba a imaginar que Beca Mitchell sería de las personas que les gusta mostrar su noviazgo ante los demás.
Con pesar se levantó y cambio de ropa, salió de la tienda de campaña solo para no despertar sospechas en Aubrey y se dirigió hacia donde Emily se encontraba hirviendo el agua.
Había una sonrisa en los labios de la morena que le decía a Chloe que estaba feliz, o enamorada, tal vez ambas. Ella se sentó junto a la morena sonriéndole calmadamente. Notó entonces que la pierna lastimada de Emily parecía haber mejorado considerablemente desde la última vez que la vio. El corte parecía que solo estaba cerrándose mientras también no era necesario mantener más la costura. Este hecho le recordó las tantas cicatrices de Beca, y no solo pensaba en la que se había hecho allí en la isla sino la que su propia madre le había hecho.
No pudo evitar estremecerse de solo imaginarse un escenario como ese. Por un momento su apetito mañanero desapareció ante la imagen mental que se le vino a la mente.
– Aquí tienes – La morena sonrió entregándole a la chica algo de comida.
– Gracias, Em – Dijo con una sonrisa la pelirroja. Hizo una mueca dudando de si comer o no. Su estómago gruñía, pero la imagen seguía ahí en su cabeza provocándole un malestar. Emily la miraba como si esperara verla comer, así que con una sonrisa en sus labios Chloe agradeció a la chica nuevamente y se llevó un trozo de plátano a la boca.
Ella vio a la morena levantarse con una sonrisa. Sin duda su pierna estaba más fuerte como para permitirle hacer cosas que antes no podía hacer en el campamento antes de ese momento, como cargar agua o incluso caminar largos tramos. Era un gran avance que a Chloe le agradaba conocer. Aun se encontraba comiendo lo que debía considerarse su desayuno cuando Aubrey camino hacia la zona el campamento siendo seguida por Jessie y Bumper que cargaban con unos troncos grandes y anchos.
– ¿Para qué es eso? – Preguntó con curiosidad la pelirroja.
– Intentaremos construir una cabaña – Jesse sonrió – Es posible que estemos mucho tiempo aquí, ya casi llevamos un mes, así que creo que es mejor intentar acomodarnos
La sorpresa de Chloe no se podía contener solo en su rostro. Ella estaba segura de que Jesse era la clase de chico que prefería hacer algo antes que quedarse de brazos cruzados y en varias ocasiones había demostrado aquello, por lo que no entendía ahora por qué estaba de acuerdo con ponerse cómodo en la isla que tanto odiaba.
Cuando la pelirroja pensaba abrir la boca y decir algo que resultara lo más normal posible, la morena que tanto amaba acababa de salir de la tienda de campaña con una expresión somnolienta. Una sonrisa pequeña y bien disimulada se dibujó en el rostro de Chloe al observar a la chica vistiendo con una sudadera algo amplia para ella. Unos shorts cortos que hacían que el cerebro de la chica explotara y unos zapatos cómodos. Chloe casi chilló al ver a su novia despreocupada como de costumbre.
– Al fin te levantas – Aubrey miró a la morena con una expresión molesta en su rostro.
Beca la miro despreocupada y le gruñó mientras se sentaba junto a Chloe tranquilamente. La morena sonreía con diversión fugaz ante la mirada molesta de Aubrey. Chloe, por otro lado, sacudió la cabeza sin poder creer que en serio su novia estaba siendo tan infantil aunque por otro lado tal vez ni debía sorprenderle.
– ¿Por qué haces esto?
La mirada burlona de Beca se desconectó de la mirada enojada de Aubrey y paso a ser confundida ante la mirada de Chloe. La morena parpadeó.
– ¿De que hablas?
– Es mi mejor amiga. ¿Por qué no pueden llevarse bien?
– Tal vez no quiero llevarme bien con ella – La forma en como lo había dicho había herido a Chloe por un instante. Fue una respuesta tan fría y mecánica, como si estuviera esperando a que ella le preguntara y la respuesta estuviera ensayada.
Nada más unos segundos después la morena se había levantado del tronco y se había alejado despreocupada de la pelirroja quién solo podía observarla confundida.
Escuchó a Aubrey soltar un bufido antes de volver a Jesse y a Bumper con sus planos para una cabaña improvisada. La pelirroja sacudió la cabeza.
– Entonces… – Camino hasta donde se encontraba Aubrey. Aun se sentía extraña por la conversación con Beca – ¿Cuál es el plan?
La sonrisa de Aubrey volvió a su rostro – Quiero crear una especie de refugio. Sin el avión nada nos prepara para una tormenta. Con un refugio rodeando nuestro pequeño campamento estaremos seguros.
– Es una gran idea, Bree – Sonrió la pelirroja.
Beca sonrió ligeramente con las manos en los bolsillos al momento de mirar la hamaca que había construido al día de haber caído en la isla. Estaba completamente igual que siempre. Arena en la tela, las cuerdas sujetándola con fuerza y se balanceaba lentamente por el aire.
Ella dio un paso en frente para poder subirse a ella cuando escucho la chillante voz de Stacie y sintió sus brazos rodeándola. Hizo una mueca, pero no dijo nada por el momento hasta que por el rabillo del ojo vio a la Gorda Amy caminando hacia ella con una mochila vacía. La chica lanzó la mochila hasta Beca, quien la atrapó en el aire y la miró confundida.
– Prepárate Shawshank. Iremos a buscar provisiones.
Beca frunció el ceño – No gracias.
– Tienes que ir, eres la única que sabe dónde encontrar – Stacie frotó su mejilla contra la de Beca mientras sonreía, besó la mejilla de la morena provocando que ésta la mirara molesta, pero solo la ignoró – Iremos las cuatro
– ¿Cuatro? ¿Cynthia Rose viene?
– No. Vendrá la heredera con nosotras. Ella insistió – Amy sonrió mirando a su amiga.
– Bien, pero no quiero ir – Beca sacudió la cabeza – Solo quiero relajarme
– Ya te relajaras cuando volvamos – Stacie sonrió traviesa – Y yo puedo ayudar en eso…
A Beca le causo un escalofrío el ronroneo de Stacie en su oído. La muchacha más baja suspiro pesadamente mirando a la rubia que sonreía ampliamente, luego miro a la alta morena, casi encontrándose con sus labios cerca de los suyos y finalmente resopló molesta aceptando ir con ellas. Stacie chilló de emoción dando saltitos, Amy apretó el puño con fuerza y emoción. Colgó la mochila al hombro y comenzó a caminar con una típica expresión en su rostro.
Habían regresado al campamento para encontrarse con Emily, quién con dos trenzas, una camisa a cuadros abierta revelando una camiseta celeste y unos shorts cortos color blancos esperaba lista para su primera excursión desde que llegaron a la isla. La muchacha sonreía de oreja a oreja, como si aquello fuera algo que estuviera esperando toda su vida. Beca no podía culparla, desde que se estrellaron en la isla la muchacha no era capaz de caminar por más de cinco minutos sin pedir un descanso y jamás pensó que alguien aparte de Chloe pudiera mostrar tanto entusiasmo por algo tan simple como salir a buscar comida.
Chloe miró la expresión desganada de su novia y sonrió divertida por un momento antes de que el cuarteto comenzara a moverse hacia el lado sur de la isla. La pelirroja se había quedado con Aubrey y los demás para preparar el refugio sobre el campamento.
Caminaron unos cuantos metros riendo de sus locas ideas o de las historias más hilarantes y extrañas que la rubia les había contado desde que la conocían. En todo momento, la morena de piernas altas no se había separado de la más pequeña, que a pesar de que prefería ir caminando varios metros detrás de las tres chicas no podía realizarlo debido a la chica más alta que la sostenía con su brazo vinculado al suyo. Emily no paraba de mencionar lo emocionante que era poder por fin hacer algo diferente que no fuera hervir agua o mantener el fuego encendido.
– ¡Te lo dije Shawshank! – Si no era malo tener a Stacie vinculada a su brazo y a Amy que acababa de tomarla del cuello con su brazo entonces no sabía que era realmente malo – ¡Esto es lo mejor! Una nueva aventura para las cuatro. Espero que dure mucho tiempo, así como la tuya con la rojita
Beca no respondió. Resopló.
Emily chilló de emoción con un salto y luego miró a las tres chicas deteniéndose en el camino. Beca podía decir que la muchacha había tenido una idea que le hacía hasta brillar los ojos o de lo contrario no estaría sintiendo un escalofrío en su espina dorsal. Algo no le estaba por agradar.
– ¡Tenemos que conmemorar esto!
– Santo cielos – Masculló la morena – Matenme
– ¡Sí! – Stacie gritó emocionada – Esa es una gran idea. Todas juntas podríamos hacer algo así como una iniciación. ¡El juramento a los cuatro vientos!
– Mierda – Beca gimió.
La morena sacudió la cabeza emocionada – Ojala pudiéramos tomarnos una foto.
– ¿Es en serio? – Pero parecía que la voz de Beca había sido obstruida por la emoción de las tres muchachas, maldiciéndose a sí misma, Beca comenzó a caminar lo más rápido posible adentrándose en la espesura verde mientras deseaba, para sus adentros, que todo fuera solo un triste sueño.
Chloe frunció el ceño ligeramente mientras miraba los planos de Aubrey dibujados en la arena. Tenía las manos entrelazadas enfrente y su cabeza agachada hacia la arena, a su lado, la rubia sonreía con suficiencia en su rostro.
– Es perfecto. Es como una de esas cosas hawaianas en las que pones un montón de hojas en el techo y esperas que te cubra. Quizás no sea mucho, pero si podemos hacerla lo suficientemente alto, podemos colocar los tronos lo suficientemente unidos como para evitar una ráfaga de viento y además una especie de cortina entonces podríamos tener hasta una fogata dentro.
La muchacha pelirroja sonrió un poco – Aubrey, es fantástico, pero no creo que vaya a funcionar como tú piensas. Es decir, la idea es fabulosa, mejor de lo que esperaba, pero… hablando en serio, ¿y si lloviera? Las hojas que estarían en el techo cederían y la fogata se apagaría. Sería como estar en el exterior.
La rubia suspiró pesado – Chloe, tienes que estar de mi lado, no en el de la enana.
– ¿Beca? ¿Qué tiene que ver con todo esto?
– Que suenas como ella – Comenzó a caminar la rubia hacia donde se encontraban unos troncos rodeando el campamento – Tan… técnica… Chloe, ya hasta parece que fueras ella. Sinceramente, desde que ambas llegaron al campamento te he notado diferente y no me gusta. Parece como si la defendieras más que antes y esa mirada extraña que le das todos los días cuando crees que nadie te está mirando...
– Obviamente nadie debería estarme mirando a mí – Chloe la siguió con calma – Y yo estoy de tu lado, Bree. Eres mi mejor amiga, Beca no es… es decir… es solo una amiga… nada más…
– Sí. Como si fuera a creer ese chiste – La rubia resopló pesadamente mientras intentaba mover uno de los troncos estancados en la arena – Sé sobre tu enamoramiento de esa enana. ¿Me alegra saber que te gusta alguien? Sí, ¿hubiera escogido yo a alguien mejor? Obviamente. Ya sabes que pienso de ella y creo que es mala influencia para ti. ¿De dónde haz sacado tanto tecnicismo al hablar?
– Aubrey, estás cambiando de tema a algo que no tiene nada que ver – Chloe sacudió la cabeza – Y no creo que tenga algo de malo estar del lado de Beca para variar
La rubia suspiró pesadamente – Chloe, dime la verdad, ¿hay algo más entre tú y la enana?
Los ojos de Chloe aumentaron de pronto mientras miraba a su amiga sorprendida. Se había notado a leguas que la chica estaba molesta por algo relacionado con Beca, y solo se había notar cada vez más mientras la chica hablaba, pero sea lo que sea que la chica pensaba o quería confirmar podría ser la verdad de lo que la molestaba.
– ¿Por qué lo preguntas?
– Sé que piensas que no me gusta Rebeca y si, tienes razón, no me gusta ella. No creo que sea la persona más interesante del mundo y mucho menos creo que sea inocente. Básicamente con dos cuernos, una cola y un tridente sería la imagen perfecta que está dentro de mi cabeza. Pero eso no es lo que quiero decir, lo que es obvio es que no me agrada ella, Chloe – La chica suspiró mirando hacia su mejor amiga que se cruzaba de brazos con una mueca llena de disgusto – Desde que llegaron no he dejado de notar esas miradas que intercambian cuando creen que nadie las ve, también esta la forma en cómo se hablan y esos sonrojos – Inclinó la cabeza en un movimiento rápido mientras expresaba una mezcla de una expresión molesta y desinterés – Evidentemente también esta la forma en como le gusta provocarme. Algo pasó cuando estuvieron fuera del campamento, ¿no es así? Lo sé, estoy casi segura de eso, pero me gustaría que me lo dijeras tú. Tengo miedo de la clase de persona que puede ser. No sabemos nada de ella, apenas conocemos su nombre y su apellido. No sabemos su edad, donde vive, la razón por la que fue arrestada (que es aquí lo más importante). Ni siquiera sabemos con quien vive, ¿qué clase de padres permiten que su hija sea arrestada?
– Estás haciendo especulaciones sin tener información real.
– No, es en serio, Chloe – Aubrey apretó ambos puños con fuerza y la mandíbula demostrando auto-control – Por lo que yo sé, ella podría ser una traficante de drogas o tener padres alcohólicos. La Gorda Amy me dijo que sus padres eran alcohólicos y traficantes, por eso fue arrestada, lo que tiene sentido entonces. Yo solo quiero que estés segura y no creo que a su lado lo estés. Es posible que simplemente se haya lanzado contigo porque tiene algún plan o algo. Esa chica no me gusta y no soy la única aquí.
Chloe respiró un poco, sorprendiéndose de que su respiración era tan pesada y dolorosa. Intentó sonreír, pero solo fue una sonrisa graciosa.
– Creo que eres dramática.
– Tal vez – Se encogió de hombros apretando sus propias manos – Tal vez no
– Bree…
– Solo quiero que estés a salvo – Dijo con preocupación.
– ¿Por qué estás asustada? – Frunció el ceño lentamente la pelirroja.
La rubia hizo una mueca. Desvió la mirada hacia los alrededores confirmando que no había nadie cerca.
– Hice algo que tal vez no debí hacer, pero realmente tenía mucha curiosidad.
– ¿Aubrey…?
– Fue hace unas noches. Te prometo que no planeaba hacerlo, pero…
– Aubrey…
La rubia suspiró. Entró en la tienda de campaña unos minutos y luego salió de allí con algo encerrado en su puño. Al abrirlo, le fue revelado a Chloe una pequeña bala de alguna pistola. Estaba magullada y sucia, parecía que en alguna ocasión fue utilizada – Esto estaba en uno de los bolsillos de su bolso. Chloe, es por eso que me da miedo.
– ¿Revisaste sus cosas? – La pelirroja miro alrededor alrededor asegurándose de que no hubiera nadie cerca y luego empujó a la muchacha hacia dentro de la tienda. Tomó la bala en su mano sintiendo el pesado plomo en sus manos. Un escalofrío le recorrió la espalda solo pensar en qué Beca llevaría ese objeto consigo a un simple viaje de una semana – ¿Sabes que está mal revisar las cosas de otros?
– Chloe, no estás viendo lo importante aquí, ¿quién carga con una bala?
– No conoces la historia de Beca. No sabes si es peligrosa o no.
– ¿Y tú sí?
– Obviamente mejor que tú – Ella frunció el ceño enojada.
La rubia sacudió la cabeza – Responde a mi pregunta…
– Esto es una locura
– ¿Y bien…?
Beca gruñó por un momento mientras volvía al campamento cargando una pesada mochila que dentro contenía muchas frutas para un par de días, más las que las otras tres chicas cargaban. De cierto modo, la experiencia de salir con esas tres chicas hizo que Beca quisiera dos cosas completamente diferentes pero igual de efectivas: primero, lanzarse nuevamente por el barranco y segundo: volver pronto al campamento, o mejor aún, no haberse ido de ese campamento nunca.
Estaba enojada, muy enojada, con todo lo que estaba sucediendo. Primero no había podido tener un desayuno decente en muchos días, segundo no podido tomar su descanso de cada mañana antes de ponerse a trabajar en lo que sea que quisiera, tercero era obligada a ir de excursión en busca de comida y cuarto… ¡Ojalá el día terminara pronto!
Dejando caer la mochila pesadamente en el suelo observo las grandes varas anchas de madera que se ubicaban alrededor del campamento. No muy lejos de allí, Jesse, Bumper y Benji se encontraban terminando algún proyecto con algunas leñas.
Suspiró sacudiendo la cabeza antes de ayudar a Cynthia Rose con la leña que estaba trayendo. La muchacha la miró confundida y extrañada, pero no comentó nada sobre la acción de la muchacha. Tan raro era que ella ayudara a sus compañeros. Que Beca recuerde con claridad, antes de caer por el barranco ella solía ayudar a los demás.
Observó el campamento confundida en busca de la pelirroja, pero no logró hallarla. Aubrey, que en ese momento se encontraba con los chicos, no había dejado de clavarle dagas, apenas si le dirigió la palabra al grupo y más aún a Beca.
La morena frunció el ceño mientras se dirigía nuevamente hacia donde estaba su hamaca, esta vez deseando que no hubiera interrupción alguna, pero nada más al llegar se encontró con una figura recostada en su hamaca. Con la mirada perdida en algún punto entre Beca y el suelo, abrazándose a sí misma con soledad y con los ojos inyectados en sangre.
– ¿Chloe? – La morena se acercó con cautela mirando a la chica, cuando la mirada vacía de la pelirroja se alzó a los ojos de Beca, la morena supo que estallaría en llanto pronto así que envolvió sus brazos alrededor de la chica.
El tiempo era algo lejano que se había detenido en ese instante, porque Beca no prestaba atención al romper de las olas o a la brisa que soplaba cerca, tampoco al suave canto de las hojas de los árboles o a los sonidos silenciosos de aquellos que estaban en la isla. Ni siquiera el llanto de Chloe estaba en sus oídos. Nada. Solo silencio.
Cuando la pelirroja por fin se había calmado, había dejado su cabeza caer escondida en el cuello de Beca, quien recostada en la hamaca junto a lo que parecía ser un ovillo de Chloe, solo seguía abrazándola.
– ¿Quieres hablar?
…
…
…
– ¿Por qué me has estado evadiendo?
Beca levantó una ceja por un momento – ¿De qué hablas? No te he estado evitando – Su tono de voz era suave.
– Llevas varios días ignorándome. Cada vez que intentó estar contigo buscas una excusa para irte.
Una pequeña sonrisa en su rostro, y Beca sonrió – Pensé que me querías lejos. Sé que no le has contado a Aubrey todavía así que solo estaba dándote tu espacio.
Chloe no pudo evitar sonreír por un momento. El silencio se volvió cómodo hasta que finalmente decidió hablar de nuevo.
– Bree y yo peleamos – La pelirroja sollozo mientras se sentaba en la hamaca. Su puño se apretó con fuerza mientras miraba a la morena – Le conté que éramos pareja. Se enojó. Sigue insistiendo en que solo vas a hacerme daño
Beca alzó las cejas con calma.
– Pero también cree que eres peligrosa – Suspiró pesado. Su mano se enredó en su cabello rojizo y luego sacudió enojada – Te defendí, pero solo empeoró la situación. Yo… no lo sé… – Sacudió la cabeza frustrada y por lo que Beca pudo notar también se veía algo incomoda – Esto estaba en tu bolsa. Ella incluso cree que tienes una pistola escondida. Ah, pero yo no… no estuve revisando tus cosas… Ella lo hizo.
La mirada de Beca se endureció un momento. Enojada, mirando a la chica por el momento. Observó la bala en la mano de Chloe, toda magullada y sucia. El recuerdo más despreciable que tenía en su memoria, el recuerdo imborrable de una asquerosa reputación. Tomó la bala con suavidad y luego miró a Chloe.
– ¿No creerás que yo…?
– ¿Qué? No. Por supuesto que no – La pelirroja sacudió la cabeza – Beca, ¿esa bala es de lo que creo que es?
La morena miraba la bala con calma mientras la pelirroja la miraba preocupada – Espero que no te equivoques en pensar lo mismo que yo. Sí. Es la bala que hirió al hombre aquel. Yo no podía deshacerme de ella, era un mal recuerdo de lo que pasó y me sentía fatal. La encontré tirada o más bien incrustada en el suelo. Por alguna razón nunca puedo dejarla. Me recuerda algo realmente malo.
– Beca…
La morena sonrió un poco – Escucha, Chloe, olvídate de esto, ¿sí? – Le besó la frente la chica al momento en que guardaba la bala en su bolsillo – No me importa lo que Aubrey piense de mí sino lo que tú pienses de mí. Eres mi novia, no ella.
La pelirroja chilló – Me encanta como suena de eso novia – Besó sus labios – Y más me encantará poder besarte sin preocuparme de que alguien nos vea. Lamento mucho haberte hecho pasar por esto
– Todo está bien, Chloe. Todo está bien – La chica sonrió con calma.
La sonrisa de Aubrey en su rostro era indescriptible. La muchacha se encontraba recolectando las algas en la orilla de la playa mientras se preparaba para una cena y a dormir. El sol ya estaba en su punto de descanso y en el campamento la leña comenzaba a calentar pronto. Los peces estaban terminando de ser recolectados y mientras ella le echaba un vistazo a la cantidad de algas que había logrado recolectar no le fue posible haber visto la sombra que de pronto se acercó a ella.
Aún arrodillada en el suelo alzó la mirada hacia la muchacha que estaba frente a ella. Con una sudadera color burdeo, el cabello suelto como la crin de un caballo, hermosa y salvaje, unas piernas cortas, pero casi perfectas. Tal vez era el sol, tal vez era el agua de mar o tal vez era la locura que estar en la isla le provocaba, pero hasta Aubrey pensó que era hermosa; sin embargo, en su mirada, el peligro era claro.
– ¿Qué crees que haces?
– Recolectar algas, Rebecca. También es comida – Volvió a su trabajo.
– No hablaba de tus algas – La voz era suave y calmada, pero sin duda detrás de aquella calma se ocultaba la advertencia de un peligro mayor – Hablaba de Chloe – Se tensó de pronto mirando a la morena, que no sacaba las manos de sus bolsillos – ¿Entonces…?
– ¿Qué quieres decir? – Casi se burló. Ella sabía claramente que Chloe le había contado sobre la pelea que habían tenido, de eso no tenía duda alguna – ¿Qué está mal que piense que no eres lo mejor para mi mejor amiga? ¿Qué le diga de corazón que eres mala influencia? En realidad es lo pienso
– La haces llorar.
– Jamás querría lastimarla así, pero ella no entiende – Se acercó a la morena. La diferencia de tamaños era visible incluso de lejos – No creo que seas buena influencia para Chloe. Si dependiera de mí, yo escogería a otra persona para mi amiga. Alguien que no haga que se me erice la piel
La muchacha rió, pero no con gracia ni con sorna, mucho menos con sarcasmo o ironía. Era una risa que ni siquiera Aubrey conocía, así que no sabía como categorizarla.
– Que bien, porque si dependiera de mí yo escogería a otra persona para su mejor amiga.
– No me agradas.
– Que bien que pensemos igual, Aubrey.
La rubia frunció el ceño molesta, mirando a la chica coloco ambas manos en su cintura – ¿Qué quieres, Rebecca?
– Primero, que dejes de llamarme Rebecca. Me llamó Beca. Odio el nombre Rebecca y odio más cuando lo dices tú – La chica dijo con calma – Segundo – Dio un paso en frente – Si me enteró de que hiciste llorar a Chloe nuevamente lo vas a lamentar. Sé que piensas que soy drogadicta, alcohólica, ladrona, peligrosa, traficante, etc. Patrañas. Pero te prometo que si la vuelves a hacer llorar vas a conocer algo más allá de esas patrañas. No me conoces, Aubrey, y no quieres llegar a conocerme
– ¿Está amenazándome? – Preguntó indignada la muchacha.
– Tómalo como un consejo – Se encogió de hombros Beca. Su mirada se volvió fría y peligrosa. Su voz era un gélido cristal de hielo que se calaba en los huesos de Aubrey provocando el peor de los temores. Por un breve momento la diferencia de estaturas había quedado en el olvido y aquella morena de altura pequeña parecía ser más alta de lo que nunca llegaría a ser. Odiaba sentirse débil y sobre todo odiaba que Beca penetrara en su más profundo ser con el peor de los temores. Por una vez en su vida tenía miedo, miedo real de lo que la morena podía hacerle y es que no importaba si los rumores que ella había oído eran ciertos o no, porque la morena estaba allí declarándole que era capaz de lo que fuera – No puedo prohibirte estar cerca de Chloe, por desgracia, pero creo que está bastante claro que no la volveré a ver llorar, ¿cierto?
Inconscientemente asintió con la cabeza. Quería poder decirle miles de cosas, quería recriminarle otras más, pero no podía y se sentía como una estúpida. Cuando se enfrentaban a diario por tonterias o cuando Rebeca normalmente la contradecía en todo lo que ella tenía planeado, Aubrey jamás se había sentido como se sentía en ese momento: indefensa, pequeña. ¿Cómo era posible que una muchacha como ella, a la cual dias atrás Aubrey no tenía problemas para hablarle, de pronto le inculcara un miedo que la hacía temblar de pies a cabeza? Era muy posible que la razón del miedo proviniera del hecho de no conocer a la morena, pero al mismo tiempo bastaba con ver una expresión helada, vacía y odio real (no enojo, sino verdadero odio) en los ojos azules de la morena para sentirse de esa manera.
Aubrey por primera vez en su vida tuvo miedo de alguien.
Cuando la morena se alejó de ahí con calma, con enojo pudo ver como la pelirroja se acercaba a ella con una gran sonrisa, envolviendo sus brazos alrededor del cuello de ella. Algo le dijo que Beca sacudió la cabeza con calma y con un beso despreocupado (que le causaron arcadas) las dos chicas se acercaron al campamento.
Gruñó. Chilló. Maldijo.
Pero nada paso más allá de su mente.
Rebecca era despreciable.
Rebecca era peligrosa.
Rebecca hundiría a su mejor amiga.
Rebecca no era lo que Chloe creía que era.
Con eso último, Aubrey siguió con su trabajo, aún preguntándose cómo hacer que su mejor amiga entrara en razón.
Continurá…
Bien eso ha sido todo por hoy y lamento la espera, el día de ayer fue algo ocupado por lo que no pude actualizar a tiempo y hoy digamos que ha sido tres cuartos de lo mismo. Espero de todos modos que les esté gustando y digamos que las cosas no van a quedarse allí.
Dejen Reviews.
