Hola y bienvenidos a un nuevo capítulo de Yuka y Yuuto!
Se acerca el momento de la boda de Shindo, ya os lo imaginais seguro.
Si leeis esto os invito a que lean mis últimos dos fanfic de Recuerdos al escuchar la lluvia y Aquella chica de la cámara.
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Quiero olvidar
Akane acababa de salir de clases, Shindo no perdió oportunidad y la detuvo en la entrada de la facultad. Quería que lo escuchara, pero ella lo estaba evadiendo a toda costa, Marianne los encontró a ambos.
- Así que aquí estabas- dijo mientras lo abrazaba.
Shindo algo fastidiado responde- Se supone que aquí estudio ¿no se nota?
Ella sonrió y miró a Akane- Hola linda, ya que la boda está casi encima te he traído tu invitación. – Lo saca de su bolso y se lo entrega. - Será una ceremonia privada, eres mi amiga y te prometí dártela.
Shindo tenía una cara de ¿Por qué haces esto?
Akane miró el sobre en sus manos, eso tenía que ser de ella y Shindo, pero se lo habían arrebatado. - Muchas gracias. - dijo serenamente.
Marianne tomó las manos de la chica. - Akane-san, mi vestido estará muy pronto, quiero que me acompañes a buscarlo, yo te aviso y de paso escogemos uno hermoso para ti.
- Bueno, me avisas y felicitaciones. – En ese momento llegó Sakuma por ella ya que la llevaría a pasear. - Llegaron por mí, nos vemos. - ella se va corriendo hasta el auto.
- ¡Akane! - Shindo es detenido por Marianne- No entiendo por qué la invitas, es como si te estuvieras mofando frente a ella.
- Lo hago porque tú serás mi esposo, aprecio mucho a Akane ya que fue una de mis primeras amigas cuando llegué aquí. No veo que le importe mucho, además ya tiene a alguien más.
- Pero sabes perfectamente que fue mi novia, siento que si le afecta un poco y a mi igual.
- Ya, querido mío, no te pongas así, con el tiempo llegarás a amarme como yo ya lo hago. - ella le da un beso en la mejilla. - Eres un encanto.
Kariya estaba junto a Tenma, Tsurugi, Shinsuke, Ryoma, Midori y Aoi, ya que estos estaban junto a él en el equipo de futbol.
- ¿Así que la situación está así entre ellos dos? Es difícil estar sin la persona que amas- dijo Tenma mientras se estaba estirando.
- Créeme, no es fácil vivir ahora mismo con esos dos, no vieras el escandalo que a veces forman. - Dijo Midori.
- Es que ambos siguen sintiendo amor el uno por el otro, pero le cuesta aceptarlo a Akane-san, ya que está muy dolida. - comenta Aoi.
- Yo no sé que haría sin mi princesa, es lo más importante que tengo- Dijo Nishiki sonriente mientras abrazaba a Midori.
- Idiota- dijo ella sonrojada.
Kariya suspiró. - Yo solo quiero que esto termine, Shindo-senpai se la pasa llorando por los rincones del departamento.
- Ya verán que todo se arreglará entre ellos. - dijo Shinsuke
En ese instante llega un hombre muy arreglado- ¿Ustedes son amigos de Shindo Takuto? - Todos ellos se miraron unos a otros y luego al hombre, solo asintieron. - Están invitados a su boda- les hace entrega de las invitaciones, sobraba una y Kariya dijo que se haría cargo ya que esta tenía el nombre de Kirino.
El hombre se retiró y ellos comenzaron a hablar- Tal parece que esto se llevará a cabo- terminó Tenma.
Sakuma había llevado a Akane a una playa cercana a tomar fotografías, ambos contemplaban el paisaje y las gaviotas del lugar.
- Es bello este sitio. ¿Me parece a mí o estás algo triste?- pregunta Sakuma al verla con esos aires de tristeza.
- Pues un poco, pero no es nada.
- Es por Shindo ¿cierto?
- ¿Qué? - eso la sorprendió, lo sabía después de todo.
- Vamos que yo sé que lo extrañas, no es por nada, pero aún seguimos sintiendo cosas por nuestras parejas anteriores.
- Pues tal vez, es que a veces es difícil tirar todo a la basura así sin más.
- Te entiendo.
En el camino de vuelta, ella hace una parada para comprar unas cosas. - ¿Puedes continuar sin mí? Te alcanzo luego.
- Bien, aunque me gustaría acompañarte, no me gusta que estés sola por la calle.
- No te preocupes, sé defenderme. – ella entra al supermercado y él continúa conduciendo hasta llegar a casa.
Estaba acomodando algunas cosas ya que Akane estaría ahí en un rato, en eso tocan a su puerta, él va a abrir y ve a Genda ahí.
- ¿Qué quieres? - pregunta sin dejarlo entrar.
- Necesitamos hablar, ¿puedo pasar?
Sakuma lo pensó unos segundos, luego accedió. - Pasa.
Genda notó un cambio en el lugar, todo estaba diferente a como lo había visto la última vez que estuvo ahí, en particular la foto que decoraba la mesa de la sala.
- Así que tienes a alguien más ¿no es así? - preguntó mientras tomaba el marco y observaba a la nueva "amiguita" de Sakuma.
- Eso no te incumbe. - le quita el marco de las manos.
- No le creía a Ruri cuando me lo dijo, pero en el instituto no se hablaba nada más que de aquella joven que llevaste a la sala de pingüinos.
- Así que esa te fue con el cuento. - Sakuma se estaba enojando ya que ese día le abrió las puertas y Akane se había portado muy bien con ella. - No tienes que preocuparte, mejor hazlo por el hijo que tendrás.
- Ruri y yo lo resolvimos, será una custodia compartida, visitaré a mi hijo y cuando crezca pasará conmigo algunos días.
- Pues muchas felicidades. Ahora ¿puedes irte?
- Quiero que lo intentemos de nuevo. Por eso he venido.
- Kojiro, no, basta. Entre nosotros todo se acabó.
Genda se acerca- ¿No me extrañas? yo a ti si, me hace falta tu persona, tu aroma, extraño tus caricias y tu larga cabellera deslizándose en la almohada, tu voz, tu carácter y tu forma de cocinarme un delicioso plato. Amo tus ojos ámbar y tus finos labios, deseo volver a probar tus deliciosos besos.
Sakuma solo lo mira algo embobado ya que, si quería perdonarlo, éste lo besó, se dejó llevar un momento hasta que tocaron el timbre y Sakuma reaccionó apartándolo.
- Será mejor que te vayas, no quiero seguir con esto.
Fue a abrir la puerta pues no haría esperar a Akane, ella pasó y notó a Genda, el cual la miró algo desafiante.
- Lo lamento, he sido inoportuna.
- Así que ella es la famosa novia de Sakuma Jiro, no perdiste tiempo en encontrarte a alguien y ¿hablas de mí?
Genda no olvidaba ese inocente rostro, en las fiestas y reuniones de Kidou, siempre estaba ella algo más joven años atrás y no podía creer que esa muchachita estuviera con Jiro ahora.
- No tienes que comportarte de esa manera con ella, además ya te ibas. - Le muestra la salida y éste se va algo molesto por el encuentro. - Perdón por eso.
- Descuida, parece que tenemos problemas con nuestros ex.
- Tienes razón.
Akane puso las cosas sobre la encimera de la cocina, se puso su delantal para hacer un pastel para la hora de la cena.
Sakuma se encargaría de cocinar y Akane solo puso la mesa, luego lo ayudó un poco para terminar más rápido.
Charlaron en la cena, luego de haber comido postre, bebieron un poco de vino. La noche era joven, pusieron algo de música y bailaron una lenta, ella apoyó su cabeza en el hombro de él y pensó algo, pero le daba un poco de miedo preguntarle.
Se armó de valor y lo miró- Quiero olvidarme de todo un momento, quiero divertirme y ser feliz. ¡Sakuma-san, quiero hacerlo!
Sakuma la miró sorprendido. - No es necesario si no quieres, no te obligues.
- No me estoy obligando, es que en verdad quiero hacerlo, te necesito ahora. - dijo con sus mejillas rojas.
Sakuma igualmente se sonrojó pues no había tenido en un tiempo contacto con alguien para tener relaciones y esa propuesta le daba un tanto de vergüenza ya que sería la primera vez con ella. Akane lo tomó de la mano y lo guio a la habitación en donde lo besó apasionadamente para luego recostarse en el futón y desabotonar su blusa un poco.
Él se puso de rodillas para observarla, tan indefensa y tierna, se acercó más y besó sus labios, mientras sus manos terminaban de desabotonar la blusa y retiraba la falda con algo de torpeza, ella igual le iba ayudando.
Las dulces caricias que Sakuma le daba, recorría con sus manos cada parte de su cuerpo, tenía miedo de hacer algo incorrecto y de que ella se llevara una mala experiencia en ese primer encuentro, pero Akane le demostró que no era tan diferente.
Pronto Sakuma se dio cuenta que tan experimentada era ella, ya que pensaba que por lo menos lo había hecho unas cuantas veces. Ella se puso encima de él y comenzó a moverse en un vaivén, Sakuma puso una mano en su cadera y la otra jugueteaba con sus senos.
Hubo caricias y besos, luego ella quedó debajo y él tomó el control, la habitación se llenó de gemidos, entrelazó sus manos con las de ella y aumentó el ritmo de sus envestidas, ella lo abrazó con sus fuerzas ya que estaba a punto de llegar, él igual lo sentía. Ambos llegaron a la vez. Sakuma se recostó al lado de ella, estaban agitados trataban de recuperar el aliento.
Sakuma la abrazó luego, ella sintiéndose protegida se fue quedando dormida. Él simplemente sonrió y trató de dormir, cosa que no le costó mucho.
Llegó la mañana, el sol estaba en lo más alto, Akane despertó y recordó lo que pasó la noche anterior, Sakuma abrió los ojos y la miró ahí sonriéndole.
- Buenos días. - Sakuma no tenía puesto su parche y para Akane era la primera vez que lo veía sin él.
- Buenos días Jiro.
- Es la primera vez que me llamas por mi nombre, me hace feliz.
- Sentí que era el momento- ella lo besa- ¿sabes que tienes unos bellos ojos?
Sakuma se alarmó un tanto pues no dejaba que le vieran sin su parche, lo comenzó a buscar Akane lo encontró y se lo entregó.
- Es que es como mi identidad, gracias por encontrarlo. - se lo pone.
Akane unos días después se sintió algo mal. Y ya estaba pensando en la posibilidad de estar embarazada. Fue al baño a lavar su rostro y luego fue donde Midori que aún estaba dormida.
- Midori… tengo un problemita.
- A ver Akane, ¿por qué me despiertas? Es aún temprano ¿no puedes esperar?
- No, es importante, creo que estoy embarazada.
Midori se incorporó de inmediato- ¡¿Qué?! ¿cómo? ¿Cuándo pasó? ¿es que acaso tú? ¡Diablos Akane!
- Oye no te enfades- infló las mejillas y miró para otro lado. - Si, estuvimos juntos hace unos días atrás.
- Es que no puedo creerlo y Shindo que tenía la esperanza de que nunca te entregaras a Sakuma-san.
- Así que le cuentas todo a él, eres una traidora.
- Oye, no me trates así, yo solo hablé con él, pero no le he contado nada que él no sepa.
- Bueno, encárgate de llamar a las dos faltantes para que me ayuden. Estoy muy nerviosa, no quiero que esto pase aún. - Akane se fue a la farmacia.
Midori envió un mensaje de texto a Aoi y Yuka, se levantó a preparar el desayuno y maldecir la conducta de Akane. Cómo era temprano Yuka llegó en modo teletransportación en pijamas asustando a la pelirroja.
- ¡No me espantes así!
- Recibí tú mensaje, "la tarada cometió un error" eso fue lo que pusiste- Yuka miró su móvil.
- Si, Aoi no debe tardar, ¿Yuka considerarías usar algo para esas ojeras?
- ¡Oh mi Dios! - Yuka se levanta- ¡No me mires estoy trasnochada! - Yuka va al baño a refrescarse y tapar su mal aspecto con corrector. - Listo, ¿qué hay para desayunar?
Yuka va a revisar las estanterías, cosa que a Midori le molestaba. - A veces pienso que no tengo amigas normales y la única es Aoi. - suspiró y tocaron la puerta, ella abrió.
- Buenos días, he recibido tu mensaje.
- Pasa, Yuka está adentro.
- Permiso.
- Eso es, tu si que eres educada, no como esta rubia roba galletas.
Yuka las mira- Hey que ni siquiera las alcanzo. ¿Puedes alcanzármelas?
- Bien- dijo Midori con algo de fastidio, luego se las entrega y Yuka abraza la caja.
- Entonces ¿Cuál es el motivo? - pregunta Aoi.
- Que Akane les diga cuando vuelva. - Midori se sienta a desayunar.
Yuka ya había comenzado a comer galletas y Aoi igual metió la mano para tomar algunas. Akane llegó.
- Oh ya están aquí. - dijo la castaña, y comenzó a mirar la caja en las manos de Yuka- ¿Son mis galletas?
- ¿Eh? - Yuka la esconde tras de sí- Nooo.
- Bueno, no importa, pedí que estuvieran aquí para que me apoyen pues creo que estoy embarazada.
- Pero no has estado con Shindo desde hace mucho- dijo Yuka a lo que Aoi le da un codazo.
- ¿Recuerdas? Sale con Sakuma. - dice Aoi.
- Ah cierto.
Estuvieron ahí escuchándola decir todo lo que había pasado, pidió que eso no saliera de ellas tres. Sí, Midori se estaba aguantando las ganas de matar a su amiga.
Akane se hizo la prueba, salió y lo dejó encima de la mesa, solo para esperar el resultado. Cuando marcó salió negativo y ellas suspiraron de alivio.
- No puedes ser así de irresponsable, discúlpame, pero es la verdad. - dijo Aoi.
- Te cuidabas con Shindo, pero no lo hiciste con Sakuma. - Comenta Yuka.
- Pues pasó así sin más. No me regañen por favor. Solo que aún no quiero ser madre y me asusté mucho.
- Claro si estás en una relación algo inestable- Dice Midori- Bueno me iré arreglando tengo que ir a trabajar hoy.
- Yo iré a casa, tengo cosas que hacer. Nos vemos. - se despide Aoi.
- Y yo terminaré de desayunar- Yuka se levanta y Akane tira de ella. - ¡Hey!
- Tú no te vas de aquí. Me debes las galletas.
- Te las pago, además solo iba a la nevera por leche.
- Bueno me las pagas de otro modo, después de todo hoy no haré nada y el departamento quedará solo para ti y para mí.
- Tu no aprendes ¿verdad?
- Digamos que contigo no me preocuparía mucho.
- Ya me voy y no me hagan travesuras ustedes dos, ah y por fa me ayudan con los platos sucios. - dijo Midori, mientras revisaba si llevaba todo en su bolso. - Nos vemos al rato.
Akane se prepara el desayuno en lo que Yuka va al baño a tomar una ducha y vestirse, con poderes quién no.
Al rato Yuka fue a la nevera por pan y queso, Akane solo se puso a lavar los platos. - Oye y ¿ya terminaste con tus pruebas de magia?
- Pues sí, no me ha ido mal siendo hada madrina.
- Felicitaciones, así puedes ayudar a muchas personas.
- A muchas personas… menos a mí.
- ¿Qué dijiste?
- No, nada importante. Y me da curiosidad, entre Shindo y Sakuma ¿quién es mejor en la cama?
- No sabría decirlo, es que me han dado experiencias distintas. Solo eso. En cambio, contigo.
- ¡Qué! Yo no cuento.
- Contigo no me tengo que preocupar por quedar en estado, aunque me gustaría que fuera así.
- Para eso debí de ser hombre, aunque mi papel como mujer valga una mie*** me gusta lo que soy.
- No te pongas así. - Akane presiona con su mano las mejillas de la rubia- Eres un encanto, ¿por qué luces así de joven?
- ¿No sé?
- Estás igual que siempre. - Akane toma la mano de Yuka y la lleva al sofá para enseñarle el progreso en su trabajo, enciende su portátil.
- Estás haciéndolo muy bien, estoy orgullosa de ti.
- Gracias, estos meses Jiro me ha apoyado mucho, no es tan cruel como dicen. Solo que no sabe medir fuerza y por amor protegería a esa persona, por eso te llevaste ese golpe. - Akane puso la mano en la mejilla de Yuka recordando aquel golpe.
- Me lo merecía, eso lo sé- Yuka miró a otro lado.
- Sabes, mi sueño era tener una familia con Shindo-san, una linda casa y nuestras mascotas, pero todos mis anhelos se fueron.
- Que remedio… Él tiene en sus hombros una gran responsabilidad. Contraer matrimonio con alguien a quien no ama.- Dijo Yuka.
- Lo sé, pero el destino fue cruel conmigo, en serio ¿tenía que ser así? También Jiro sufre por lo que pasó con su relación.
- Entiendo, lo importante es que seas feliz.
- Soy feliz, ahora ¿me pagarás las galletas?
- Tengo dinero en mi bolso. - Dijo Yuka a lo que Akane la abraza.
- Podemos arreglarlo de otra forma, pero no te soltaré- La castaña une sus labios con Yuka, ella no puso resistencia. Luego se separa- Como te cuesta aceptar una propuesta, eres una huraña.
- Cállate y bésame.
Un rato después Yuka y Akane estaban en la cama besándose y dándose caricias después de haber pasado un rato intenso. En eso tocan el timbre.
- Tocan- dijo Yuka suavemente.
- Estás despeinada.
- Tú igual.
Ambas ríen y se levantan con desgana, se ponen su ropa interior y solo un suéter, dejando solo a la vista las pantaletas. Akane abre junto a Yuka y ven a Kariya parado.
- ¿Deseas algo? - pregunta la castaña.
Kariya al verlas así ya sabía lo que pasaba. - Así que ¿interrumpo?
- Pues sí, estábamos a la mitad de algo importante. - dijo Akane, pero sin estar molesta.
- Me dieron este recado en la recepción y como buen vecino que soy te lo traje.
Akane lo toma y junto a Yuka lo lee, era un mensaje de Marianne. - Gracias.
- Así que… ¿puedo preguntar que hacían?
- ¿Tú que es lo que crees? - preguntó Akane.
- Lo mismo que tú haces con Kirino, pero eso te lo dejamos a la imaginación. - Dijo Yuka.
- Bien… pero no puedo creer que Yamana-san se interesara en ti.
- Ay Kariya es una relación que tenemos desde hace años. Pero gracias por el mensaje.
Ya en la noche Kariya le contó lo que sucedió en la tarde con Yuka y Akane, este no reaccionó como Masaki creía que lo haría, más bien él todo lo sabía.
- Ya me había enterado hace años. - contestó Kirino.
- ¿Dónde estaba yo que no lo sabía?
- Era mejor así. - dijo Kirino mientras acomodaba la mesa.
Shindo llegó- Buenas noches.
- Buenas noches, Shindo. - saludó el peli rosa.
- ¡Shindo-san, Shindo-san! - se le acerca muy entusiasmado el chico, claro que con malas intenciones.
- ¿Qué pasa Kariya?
- Akane-san y…- No pudo terminar por que Kirino le da un golpe, de esos típico que siempre usa para calmarlo.
- Le dices algo arruinando a Akane-san y verás de qué soy capaz. - Kirino le advierte, pero sin que Shindo se entere.
- ¿Y bien Kariya?
- Nada, que le dejaron un recado conmigo, se lo he llevado, era de tu prometida.
- Carajo… ella quiere dejarlo en claro, que soy de su propiedad. Pero muero por estar con mi Akane- dijo para luego sentarse a la mesa.
- Sí, claro. - dijo Kariya.
Kirino amenazaba con golpearlo, este se resignó a no decir nada.
Era el día siguiente en horas laborales para Akane, estaba concentrada en su trabajo, Marianne se acercó.
- Akane-san, ¿viste mi mensaje?
- Si, ¿iremos ahora?
- Ajá, vamos no te descontarán el día, estás conmigo.
Marianne se la llevó al centro comercial, fueron a buscar el vestido que habían mandado a hacer para ella.
Akane se sentó y Marianne estaba mirándose en un espejo triple, muy hermoso el vestido que llevaba- ¿Cómo me queda?
- Te ves espléndida.
Marianne se baja y va con Akane y toma sus manos- Es muy importante esto para mí, gracias por estar a mi lado apoyándome, en serio amo a Shindo.
- Claro tienes mi apoyo Marianne. - Akane sonrió con una sonrisa sincera. Había aceptado ya haberlo perdido. Pero en cambio tenía a Sakuma y a Yuka consigo.
- Gracias Akane.
Akane sacó su cámara y le tomó fotos, luego de eso fueron a otra tienda y encontraron un vestido para la castaña.
Marianne acompañó a Akane hasta los departamentos a dejar el vestido, de paso iría con Shindo para hacerle una visita sorpresa.
Shindo no podía esperar más tiempo, pero esperaría a la boda. Kirino y él estaban conversando en el cuarto de éste.
Marianne llegó, la dejó pasar Kariya, fue a sorprender a Shindo pero los escuchó hablando.
- Tengo todo listo para irme con Akane, aunque la tenga que obligar a dejar a todos y todo.
- Yo comprendo.
- No quisiera lastimar a Marianne, es muy simpática, pero no siento nada por ella. Me sería difícil vivir con otra persona que no me hace sentir nada, extraño despertar en las mañanas y tener a Akane a mi lado deseándome buenos días. A veces medito y me da un coraje que despierte en una cama que no sea la mía, en brazos de otro.
Marianne dio vuelta atrás y le pidió a Kariya que no comentara que estuvo ahí.
Los días pasaron tan rápido y al fin llegó el día de la boda.
Shindo estaba en un hotel cerca del lugar donde sería la boda, Kirino le ayudaba, junto a Tenma, Kariya, Shinsuke y Tsurugi, sus más cercanos amigos.
Marianne estaba reflexionando mientras Akane y otras mujeres la arreglaban.
Shindo llegó con sus amigos donde sería la boda.
- Bueno hijo espero que este matrimonio ayude a nuestra compañía.
- Pero padre, nuestras acciones están en su mejor momento.
- Lo sé hijo, pero quiero hacernos más grandes.
Shindo esperó a su futura esposa. Marianne estaba a la puerta, Akane le entregó el ramo y la abrazó. - Espero seas muy feliz.
- Gracias Akane.
Continuará...
