La chica se estaba dando una ducha, por sugerencia de Alina. "Te sentará bien, es una de las cosas que me encanta de este mundo, una ducha caliente siempre me ayuda a aclararme las ideas. Igual te ayuda a recordar algo de ti misma."

Su nueva amiga tenía razón, no recordaba haber experimentando nada parecido en su vida, pero por desgraciada la placentera sensación no le estaba ayudando a recordar nada.

"Te he traído ropa limpia, creo que usamos la misma talla." Le dijo Alina a través de la puerta del baño, mientras escuchaba el sonido del agua de la ducha. "Es genial tener una chica más por aquí. Siempre estoy rodeada de hombres, los hermanos y ahora el coronel y Daniel, son estupendos, pero me hacía falta alguien como yo."

La puerta del baño se abrió delante de ella. Allí estaba la chica, envuelta en una toalla, con el pelo mojado cayendo sobre sus hombros. Ya no parecía tan asustada como la noche anterior. Parecía tan humana, tan terrestre. "Seguro que la gente piensa lo mismo de mi." Pensó Alina, mientras le sonreía.

"Aquí tienes, espero que te guste. Menos mal que Dean no está aquí para verte ahora." Era realmente hermosa, mucha gente diría que era perfecta. Piernas largas, un cabello precioso, una cintura bien marcada, no había ningún defecto en ella. "Sino descubrirías uno de los motivos por lo que es cazador." Dijo la chica entre risas, pensando en su cuñado.

"Dicen que no soy de este planeta, ¿Cómo están tan seguros? Tu y yo nos parecemos mucho. Porque piensan que soy diferente." Las dos chicas entraron en el baño. Alina se apoyó en la pared, mientras la otra se empezaba a vestir.

"Creo que no soy el mejor ejemplo que has podido coger." La recién llegada la miró sin comprender lo que estaba diciendo. La ropa, tal y como había dicho Alina le quedaba perfecta. "Yo tampoco soy de este planeta, soy humana, como tu, pero no provengo de este planeta. No llevo mucho tiempo aquí, pero creo que este sitio me encanta y espero pasar aquí el resto de mi vida."

"Supongo que ese tal Sam, también tiene algo que ver con tus ganas de quedarte." Las dos chica, como si de amigas de toda la vida se tratara se echaron a reír. Alina había echado eso en falta desde hacía tiempo.

Se pasaba la vida con los hermanos de cacería y aunque era algo que realmente le gustaba, la acción, la posibilidad de destruir toda la maldad que había por el mundo, todo eso le fascinaba, pero aunque adoraba a Sam y estaba perdidamente enamorada de él, de vez en cuando necesitaba hablar con alguien, como ahora estaba haciendo con aquella desconocida, sobre sus sentimientos y sus temores.

"Si, supongo que se me nota mucho. Sam es un cielo, me ayudó cuando más lo necesitaba y lo quiero más que a nada en el mundo. Si no estuviera aquí conmigo…"

"A lo mejor yo también tengo a alguien así cerca y no me acuerdo. Si existe, lo debe estar pasando muy mal."

"No te preocupes, estás con los mejores, si realmente eres una antigua, Daniel y Jack podrán ayudarte; Daniel sabe más de ser un antiguo que ninguno de nosotros, así que tu no te preocupes. Vamos, seguro que los chicos están deseando verte, ahora que vas vestida." Alina le ofreció la mano a su amiga y esta la tomó siguiéndola hasta el piso de abajo donde los cuatro hombres las estaban esperando.

"Conoces a otra mujer y ya os encerráis en el baño a contaros vuestros secretos. Sammy, ten cuidado a saber lo que dicen de ti." Dijo Dean con una de sus mejores sonrisas, sin embargo, cuando sus ojos se encontraron con la otra chica, se quedó mudo y se levantó de golpe.

Le había impresionado desde el primer momento que la había visto, había algo en su forma de ser tan frágil que le decía que había algo detrás de esa debilidad, que era una persona mucho más fuerte de lo que aparentaba, aunque ella misma no se acordara. Eso le gustaba en una mujer; que fuera misteriosa, al mismo tiempo que delicada, que necesitara su ayuda, pero que detrás hubiera un ser humano completamente autosuficiente.

"Dean, que gracioso, lo malo es que ya he lanzado mi hechizo sobre Sam y no creo que quiera apartarse de mi porque hable de él con otras mujeres." Alina rodeó la cintura de Sam con su brazo y él la recogió, acercándose a ella y besándole con ternura. "Yo también te quiero." Terminó diciendo ella.

Sin embargo, un escalofrío recorrió toda su espalda y se estremeció tanto, que hasta el propio Sam se dio cuenta. "¿Estás bien?" Alina respiró hondo y asintió cerrando un momento los ojos para tranquilizarse.

"Si, es sólo que no sabía que ser médium o como queráis llamarlo fuera así. Chicos no se lo que les habéis hecho a vuestras mujeres, pero os puedo asegurar que no están nada contentas."

Sam apretó con fuerza el cuerpo de Alina contra él. Había querido con toda su alma a Jessica y había tardado demasiado tiempo en olvidarla, pero ahora que lo había hecho, no deseaba tener que enfrentarse a un fantasma que le culpara por lo que le había ocurrido.

"Sam, ¿Qué le ocurrió a Jessica?"

"¿La estás viendo ahora?" El cazador miró a su alrededor, pero a diferencia de la otra vez, allí no estaba su novia muerta. Se sintió aliviado, aunque no gustó nada que Alina lo estuviera pasando mal por su culpa.

"No exactamente, pero creo que la escuchó, o tal vez sea el eco de sus pensamientos, no lo se, todo esto es muy confuso. Te quiere a su lado, pero no te quiere matar, es como si quisiera estar contigo aquí y ahora. Como Shau´re, quiere a Daniel y dice que no se va a separar de él, pero no se si quiere hacerle daño."

"¿Dónde está? ¿Por qué están aquí las dos? No tiene sentido Shau're murió hace años, en otro planeta y nunca te dio señales de estar cerca de ti." Daniel no le contestó al coronel, escuchar a Alina ya le estaba haciendo sufrir bastante, el resto de lo que estaba ocurriendo a su alrededor, no importaba mientras escuchaba el relato.

"Daniel, escúchame. Shau're se fue y tu no tuviste la culpa de nada, fue el goauld quien intentó matarte y Teal'c te salvó, no hubo otra oportunidad." El coronel se agachó frente a Daniel al ver que no le estaba haciendo caso. "Daniel."

"Lo se, pero Shau're está sufriendo, Alina puede sentirlo, tenemos que hacer algo por ayudarla."

"¿Y si no es ella? ¿Si no se trata realmente de Shau're ni de Jessica?" Dean se levantó del brazo del sillón y comenzó a deambular por la habitación, mirando a los demás, hasta que finalmente se centró en Sam. "Piénsalo Sam, ya nos hemos encontrado con cosas así, puede ser otro espíritu que tome la forma de vuestras mujeres."

"¿Pero porque aparecer como ellas?" El corazón de Sam estaba dividido, por un lado quería que fuera Jessica la que lo estaba acosando, la culpabilidad por su muerte jamás le había abandonado por completo y si realmente estaba sufriendo por su culpa, entonces tenía más motivos que nunca para culparse.

Sin embargo, Alina estaba a su lado, hacía meses que se había convertido en su compañera inseparable, en su mejor amiga, junto a su hermano, en su novia, en todo lo que podía esperar de una mujer y ella no se merecía que ahora apareciera Jessica de nuevo en su vida para atormentarles. Estaba confuso, pero consiguió mantener la compostura rodeado de los demás, una compostura que tan sólo Alina se dio cuenta que estaba a punto de fallarle.

"¿Dices que puede ser otro fantasma el que se esté apareciendo como las chicas?" Cada vez que el coronel O'Neill se encontraba con los hermanos, se sorprendía un poco más del mundo en el que estos vivían. Él que creía que lo más raro que la gente no conocía era la existencia de las guerras interestelares con los señores del sistema, y resultaba que los grandes enigmas estaban muy cerca del todo el mundo, aunque estos no lo vieran.

"Es posible porque de lo contrario, creo cualquiera de las dos, hubiera aparecido en nuestras vidas mucho antes, ¿Por qué esperar ahora? Es posible que se trate de otra cosa, oculto bajo el disfraz vuestras chicas."

"¿Y que puede ser?" Preguntó Sam antes de notar la fuerza con la Alina apretaba su brazo y se quejaba dolorida. "¿Cariño que te ocurre, te encuentras bien?"

"Sam, no se si será tu novia muerta, pero te puedo asegurar que no le caigo nada bien. Cuando está cerca siento que no puedo respirar, es como si se alimentara de mi fuerza vital."

"Yo también me estado sintiendo así durante todo el rato, pero creía que era algo normal de este planeta." Todos los presentes de volvieron hacia la desconocida, que hasta ese momento no había dicho nada.

"No creo que sea una casualidad. Sam, voy a llamar a Bobby, tal vez él nos pueda echar una mano con esto. A lo mejor esa cosa sabe que no sois de este planeta, tal vez vuestra fuerza vital o lo que quiera que coma, sea diferente a la nuestra y mientras nos tiene entretenidos con las novias muertas, no buscamos como matarlo. Jack, Daniel ¿Habéis averiguado algo sobre nuestra invitada?"

Antes de contestar, el coronel sonrió, veía una tremenda fuerza en su hijo, le recordó a si mismo cuando tenía su edad y pensó que si hubiera comenzado la carrera militar, hubiera llegado a ser un gran líder.

"Sam está en camino, tal vez ella nos pueda decir de que estrella se ha caído. Vosotros ocuparos de vuestro fantasma. No te preocupes hijo, tu amiga estará a salvo de esa cosa con nosotros."

Dean se volvió con rapidez hacia la chica al escuchar aquello, pero afortunadamente, ella estaba hablando con Sam y Alina y no lo había escuchado. "No es mi amiga. Tan sólo es una víctima de uno de mis casos."

"Si claro ya nos habíamos dado cuenta de eso." Contestó, Daniel con una enorme sonrisa en los labios.

"Y ahora mismo tu también eres víctima de uno de mis casos y no por eso quiero nada contigo." Daniel se quedó cortado, todavía no estaba acostumbrado a tener a otra persona que tuviera el mismo sentido del humor que el coronel.

"Dean ¿Qué te parece si ya de caso llamamos a Missouri? Tal vez ella le ayude a ella a recordar su pasado." Dean asintió, pero no llegó a decir nada, pues en ese momento, Alina gritó de dolor y Sam tuvo que sujetarla para que no cayera al suelo.

"Sam me duele." Se miró el costado y vio su mano cubierta de sangre. Se volvió a quejar y Sam la cogió en brazos para tumbarla en el sofá.

"Dean si vas a pedir ayuda, será mejor que lo hagas ya la cosa se está poniendo seria por momentos." Le dijo su hermano intentando mantener la calma.