DEBUT

Ren llevaba poco tiempo en casa cuando la oyó entrar. El portazo que retumbó en el apartamento le hizo saber que su mujer había llegado de muy mal humor…

Metro sesenta y tres de pura indignación entró ardiendo en el dormitorio mientras Ren aún se estaba cambiando.

- ¿Sabes lo que es esto? ¿No? -le preguntó agitando lo que parecía un guión en su mano.

- No…

- ¿Sabes lo que es?

- Ya he dicho que no, Kyoko…

- Pues yo te diré lo que es… -Ren recogía la muda que se acababa de quitar para ponerla en la cesta de la ropa sucia. Kyoko lo seguía por toda la habitación.

- ¿Me lo vas a decir?

- Un soborno. Eso es lo que es…

- A mí me parece un guión, Kyoko.

- Sí, claro que lo es. Mi debut. El guión para mi debut.

- ¿No quieres debutar?

- Claro que sí. Claro que quiero -ella calla de repente.

- ¿Kyoko?

- Pero no así… -Kyoko se desinfla. Una vez agotado el impulso, su ira se desvanece. Se sienta sobre la cama.

- ¿Así cómo?

- Así… -y hace un gesto al aire con las manos, señalándolos a ambos-. Se siente como una mentira. Como un pago por los servicios prestados.

- No, no es así, Kyoko… Piénsalo bien… El miembro nº 1 de Love Me se ha casado… No puedes seguir vistiendo el rosa…

- No es real. No es como si me hubiera graduado por méritos propios…

- Sí, sí es real. Lo que estás haciendo es por afecto hacia mí. No es un pago por los servicios prestados.

Ren se sienta junto a ella.

- Kyoko, mírame… Es lo que mereces. Esto es solo tuyo. No es ni un regalo ni un pago. Es por tu propio esfuerzo… Así que no pienses en lo que no es…

- Es mentira, Ren…

- ¿Entonces no me quieres?

Kyoko se queda congelada.

- Sí… Claro que te quiero. Sabes que te aprecio. No hubiera hecho esto por ningún otro. Pero…

Kyoko hace un gesto de disgusto y baja la vista. Sus manos ahora mucho más interesantes que el hombre que está a su lado.

- Kyoko… -inspira profundamente-. Sabe el cielo que si de mí dependiera no tendrías ni un solo disgusto más en la vida. Pero dime. Con sinceridad. ¿Hace dos años hubieras hecho esto? ¿Casarte conmigo para ayudarme?

- Puff. No.

- ¿No?

- Ten por seguro que no. Y tú tampoco hubieras aceptado.

- Eso es cierto… Bien. ¿Consideras que en este tiempo tus afectos hacia mí han cambiado?

- Claro. Perdona que te lo diga, pero no te soportaba.

- Ni yo a ti. Estamos a la par, Kyoko.

- Eras odioso.

- Y tú una niñata.

- A veces te tenía miedo.

- Lo sé.

Se quedan perdidos durante un momento en los ojos del otro hasta que Ren vuelve en sí.

- Bueno, a lo que iba… ¿Consideras que el miembro nº 1 de Love Me ha desarrollado afectos por otro ser humano de sexo masculino, hasta el punto de hacer un gran sacrificio por esa persona?

- Ren…

- ¿Sí o no, Kyoko?

- Sííí…

- Pues eso te capacita para graduarte en Love Me.

- ¿Tú crees?

- Sip.

- ¿Graduada?

- Ajá.

- ¿Seguro? ¿Libre de la maldición rosa?

Ren le sonríe, aunque no quiera, feliz de verla feliz.

- Libre al fin, Kyoko…

Palabras de amor disfrazadas de excusas y mentiras…