Perdonen la demora u.u.
Realidad cruel realidad.
Argol sintió como le acomodaban las frazadas, pero también percibió algo más... Algo que le aterraba ligeramente, algo horrible estaba con él en esa habitación.
-No otra vez...-murmuro el chico, sintió como alguien se inclinaba sobre el y le besaba la frente.
-¿Que tal el sueño mi niño?-le canturrearon al oído.
-No otra vez, ya basta...-sintió los cálidos dedos remover apenas los dorados cabellos de su frente.- ya basta, no te eh hecho nada.
-No te eh hecho nada...-informo el hombre mientras se acostaba a su lado- calma... si te portas mal de nuevo, tendré que ser malo contigo de nuevo. Lo de la otra vez fue un castigo, sabes que te portaste mal...
-Por favor...-suplico con el grito queriendo salir de su garganta.
-No vayas a gritar o matare a tu papi y a tu mami...-informo en un tono conciliador- y tu no quieres que haga eso... ¿No?
-No...-el chico paso saliva.-¿Que me harás ahora?-pregunto con el alma pendiendo de un hilo. Había estado consciente cuando le ato a la baranda de la escalera.
-nada...-el hombre oculto su rostro en la mata de cabello del chico- hueles rico...
-por favor...-el chico sintió como el hombre pasaba su lengua por su sien.-basta... -Argol comenzo a llorar por lo bajo.
-Tu piel, tiene un rico sabor...-el hombre rodeo a Argol con sus brazos.- no llores, no quiero que llores...-Luego te daré mejores motivos para llorar.
Departamento de Shura, Armería.
Aspros fue a donde quedo Camus desmayado y encontrara a Shura sentado contra una pared, con un arma en la mano, mirando al vampiro mal herido.
-No pude, intente jalar el gatillo y matar al maldito... Pero no pude, no puedo matarlo...
Las lagrimas cayeron de los ojos de Shura, no sabia si eran de vergüenza o de confusión dado que no era capaz de entender que le pasaba en ese momento. Siempre deseo matar a un puro, pero no era capaz de hacerlo ahora que tenia la oportunidad no podía hacerlo.
-Ya eres un mensajero.-sentencio el mayor- Cuando eres capaz de ver que ellos son tan humanos como nosotros, te vuelves un mensajero. Eso es algo que muchos olvidan... incluso ellos mismos.
A solo unas calles.
-Este es el aroma de Camus...-el olor del vampiro llegaba a él- Pero... ¿Por que es tan intenso...?-Susurro el hombre, quien comenzo a caminar por el callejón, sus ojos se posaron en unas marcas en el suelo- no estabas caminando...-se puso de rodillas y sus dedos tocaron las gotas- estabas huyendo...-un rugido escapo de su garganta, lleno de rabia y cólera, había un segundo rastro de sangre ese no le importaba... El que importaba era el de su sobrino.
Departamento de Shura, Armería.
-Dame el arma... En ese estado sera mejor que me la des.-Shura obedeció y le entrego el arma.- Ahora a encargarme de Camus...-se acerco al joven, con la intención de cargarlo y bajarle a la sala. Aunque la persona que justo en ese instante apareció en la puerta que daba a la terraza mal interpreto sus acciones.
-¿Degel?- Ni tiempo tuvo de reaccionar, el alma salio despedida de su mano y la fuerte presión no se hizo esperar en su cuello.
-¡DESGRACIADO! ¡COMO ATREVES EN ATACAR A MI SOBRINO!-Aspros intento quitarse las manos de Degel de su cuello- ¡TE MATARE... BASTARDO! PENSABA DEJARTE VIVIR, PERO POR ESTO TE MATARE...-El hombre pudo ver la rabia en los ojos amatistas y la posición en la que estaba Degel, le impedía tomar una de sus dagas. SHura estaba completamente petrificado, el aura que salia del cuerpo de ese sujeto le tenia absolutamente aterrado. Vio el arma, estaba casi a sus pies... Solo tenia que tomarla y disparar al vampiro, ahora si creía que seria capaz de apretar el gatillo.
-De...De...-un ligero susurro pareció aminorar la presión que el gran vampiro hacia sobre el cuello del mensajero, quien intentaba llegar al cuchillo que tenia en su cintura-no... él no...-Aspros nunca antes se alegro tanto de escuchar la voz de Camus.
-Camus -Degel agarro las manos de Aspros, al ver lo que este tramaba- ¿Que le paso a mi sobrino mensajero?-sujeto las manos de Aspros, con una sola mano, sobre su cabeza.- habla.-Ordeno en un tono sumamente autoritario.
-me acabas... de asfixiar-le gruño Aspros, antes de quitarse de encima al vampiro con un rápido movimiento.- Mira Degel, yo no lastime a tu sobrino...-ahora era turno de Degel de forcejear bajo el peso del mensajero- es claro que no quieres ser violento, por que si no ya me hubieras roto la mitad de los huesos.-reconoció mientras apretaba tendones de las muñecas para dejarlas paralizadas.
-No me gusta la comida manoseada...-gruño el vampiro- ¿que le paso a mi sobrino?-Interrogo en un tono lleno de cólera, su sobrino estaba en una situación lamentable y a menos que Aspros diera una explicación creíble se transformaría en la cena.
-No fue él...-Camus intento pararse, colocándose de rodillas para luego caer de nuevo en el suelo- fue otra persona...-logro susurrar, sus ojos se cerraron levemente estaba muy débil.
-Primero mi sobrino.-Degel arrojo a Aspros contra la pared en un movimiento que Shura no pudo ver, lo que si vio fue al mensajero mascullar un "ya estoy viejo para esto" - y luego veré que hago con ustedes...-Informo, mientras se acercaba al vampiro más joven. Shura seguía con la mano extendida hacia el arma, había sido tan rápido todo que estaba muy nervioso.
-Pues... si me tocas, te metes en líos con el Core.-Aspros se puso de pie, luego de recordarle el detalle al vampiro quien solto un gruñido a modo de respuesta- te ayudare con Camus...-Dio solo un paso, lo suficiente para que Degel mostrara los filosos colmillos y dejara libre un gruñido.
-Mejor no te acerques.-murmuro Shura.
-Mejor cierra el pico-murmuraron los dos mayores, mientras Aspros se acercaba al vampiro que solo hace unos minutos intento matarlo.
-Necesitas sangre.-Aspros se quito el cuchillo y se arremango el brazo- estoy de buenas con Camus... le debo la vida de uno de mis sobrinos...
-Vaya...-Degel ayudo a Camus a sentarse, sentándose a su vez en el suelo- no me sabia esa... Camus, no te duermas...-le gruño el mayor, mientras le quitaba el cabello de los ojos.- mantente despierto Camus, no te desmayes...-le meció suavemente, como un padre que mece a su hijo.
-Quien le viera, actuando asi, jamás creeria que es un vampiro.-murmuro Shura para si, ganándose la muestra de los colmillos de Degel.
-Para ser mensajero, es un idiota-mascullo Degel, sin ocultar sus colmillos.- pareciera que nunca trato con uno de los nuestros...
-No por ser vampiros... dejaran de tener afecto a los suyos.-informo Aspros mientras se acercaba a Camus- me muerdes y me importa un bledo que tu tío me mate luego.-sentencio, dedicándole una mirada helada al herido.
-Lo lastimas... y yo lastimare a los tuyos.-le amenazo Degel, mientras Aspros acercaba su mano sangrante a Camus.
-Aspros... deja, yo creo que es mejor...-Comenzó Shura, bastante preocupado por lo que podría pasar. Ahora si había tomado el arma.
-Mortal, cierra el pico o te arranco la lengua.-amenazo Degel, mientras Camus acercaba sus labios a la herida sangrante.
Shura ante la advertencia prefirió mantener la boca cerrada, pero tomo el arma con firmeza. Degel le miro fijamente, mientras Camus dejaba la muñeca de Aspros. Shura noto como las heridas superficiales se borraban y la piel se volvia tersa. Aun predominaba su palidez y las heridas profundas.
-Tiene que alimentarse.-informo Degel, quien ahora parecía tener solo ojos para su sobrino.
-Que se coma al idiota de Shura.-El joven abrió los ojos bien grandes- es broma...-informo Aspros en un tono helado- en parte por que eres un idiota.
-Mi sobrino no debe comer porquerías...-sentencio el otro- y tampoco mensajeros de otros clanes. -Shura se sintió ligeramente aliviado por esa inmunidad diplomática.
-Si me llego a enterar que matan...-Aspros hizo girar la daga en su mano, ahora si estaba preparado para pelear con Degel.
-Necesito hablar contigo.-Degel sonrió de medio lado.- A solas...
-¿Que te hace pensar que quiero intercambiar palabras contigo?
-Por que podría interesarte saber...-Sonrió con malicia- quienes están rompiendo reglas frente a tus narices.
-Si se mueve...-Aspros miro a Shura e indico a Camus.- Mátalo.
-Lo hace y los mato a los dos-informo el otro, mientras recostaba a Camus en el envejecido sillón de dos cuerpos.
-Como si la muerte de él me importara...-Aspros le indico la puerta al vampiro de ojos amatistas y se retiraron del lugar.
-Ya están lejos...-Camus abrió los ojos y le miro de costado- se que no eres un mensajero... Te reconozco, eres un cazador de Shion.
-Ya no.-sentencio el chico- me di cuenta que cometí errores, quiero remendarlos.-Shura quito el seguro, por si las dudas.- ¿Que le paso a Hyoga?
-Quise evitarlo, pero él es más fuerte...-susurro el otro en un tono derrotado- ¿Esta bien?
-Si... ahora descansa-Shura le miro fijamente- ¿De donde le conoces?
-Soy su profesor de historia...-por un segundo, le falto fuerza para sujetar el arma- si... soy maestro de secundario.-Miro al joven que estaba boquiabierto. ¿Un puro tan cerca de chicos jóvenes? De victimas potenciales, le susurro su lado cazador.- Hyoga es mi amigo, por asi decirlo, quise protegerlo... pero no pude.
-¿Quien te lastimo?
-El abuelo de Hyoga-cerro los ojos, las heridas profundas si le dolían. La sangre de Aspros tardaría en hacer un efecto total en un cuerpo tan mal herido, servia pero se tomaría su (agónico) tiempo en sanarlo.
-¿Quien es?
-No puedo...-Camus cerro los ojos- decirlo... el no sabe que me escape, decirte podría ponerle en sobre aviso y delatar donde esta Hyoga.-Abrió los ojos y miro a Shura de reojo- Cuando un vampiro, como él, comienza su cacería no para hasta que tiene a su presa.- Las manos de Shura se aferraron a la empuñadura del arma, algo le decía que ese "chupa sangre" mal herido hablaba con absoluta sinceridad- en este estado... no puedo cuidarlo-cerro los ojos- no en este estado...
Sala de descanso, planta baja, armería.
Degel sabia muy bien el por que el mensajero había elegido ese lugar para hablar. Claramente lo conocía de memoria y seguramente sabia valerse del ambiente para evitar cualquier ataque hacia su persona. Aspros tenia un arma de fuego en su mano, Degel sabia que la puntería del mensajero era terriblemente afilada y no se arriesgaría a jugar con ella.
-Habla. No desperdicies mi tiempo Degel.
-Cierto...-El vampiro sonrió- a diferencia mía, tu envejeces con los minutos que pasan...-Su expresión burlona desapareció cuando Aspros quito el seguro del arma y saco una daga del interior de su abrigo. -Es un asunto serio... Lo que le paso a mi sobrino.
-Si, lo se. Pero eso le corresponde al Dairas... No al Core.
-Tienes razón...-Degel comenzo a caminar con tranquilidad.- Pero... ¿Que pasaría si te dijera que los del Dairas están jugando con las reglas?
-Se más claro.
-Están jugando un juego, cruel con los cazadores. Victimas elegidas que ellos tienen que salvar.
-Ya estaba enterado y no me interesa, lo he hablado con los del Core. -A pesar que no quiero, me tengo que mantener al margen- No me corresponde intervenir, no es territorio de ellos.
-No me refiero a eso...-Degel le miro fijamente- dado que yo también estoy jugando ese juego-sonrió con burla, mientras Aspros mantenía una expresión indescifrable.
-¿Entonces?-El vampiro sonrió antes de hablar.
Casa de Shiryu.
Un quejido abandono los labios del adolescente, que lentamente fue cayendo en los brazos de la muerte. Si seguía jugando, perdería el control de sus "pequeños" camaradas. Las puntas de la estrella deberían estar siempre controladas y hasta donde sabia, algunas se estaban torciendo un poco. Aparto su boca del cuello del joven y lo dejo caer al suelo.
-Que pena... Hubiera sido divertido jugar un poco más contigo.-se acerco a la ventana de la habitación y salio por esta. Los padres, no hallarían el cuerpo del chico hasta la mañana siguiente.
Departamento de Aioria.
-No necesito tu ayuda... Puedo cuidarme solo-gruño Aioria, mientras entraba a su departamento seguido por su hermano mayor- ¿Por que me sigues como perro abandonado?
-No te sigo como perro abandonado-el otro cerro la puerta y le puso las trabas- te cuido como hermano mayor.
-¿Ahora recuerdas que eres mi hermano?-Aioria comenzo a dirigirse a su cuarto- no me fastidies y déjame dormir...
-Aioria...-Como respuesta recibió un portazo- Que frió hace aqui...-miro hacia un costado, una ventana estaba abierta- debió de haber quedado mal cerrada.-se acerco y la cerro para evitar el paso del helado invierno. Al dirigirse hacia la cocina subió la temperatura del termostato y al mirar la heladera se encontró con un cartel sujeto con un imán con forma de leoncito.
¿Mimaste lo suficiente a tu cachorro?
Puede que no pase de esta noche.
Habitación de Aioria.
Shaka estaba sentado contra la puerta, acariciando tranquilamente el cabello de Aioria. Había sido él quien cerro la puerta de golpe, luego de noquear al joven castaño que ahora tenia en brazos. La sangre de Aioria apestaba a transfusiones y medicamentos, típicos aromas de alguien que es sacado del hospital. Escucho los pasos de Aioros, claramente corriendo, dirigirse hacia la habitación.
-¡AIORIA!-Vio burlón como el picaporte se movía- ¡AIORIA!-Comenzó a patear la puerta, para intentar hacer saltar el pestillo. Se levanto y deposito sutilmente a Aioria en su cama y se paro a un costado del ropero, cuando la puerta se abrió Aioros entro y se dirigió inmediatamente hacia su hermano. No le tomo mucho tiempo al vampiro, paralizar los movimientos de Aioros estrellándolo contra el suelo y sujetando sus brazos en la espalda. El joven heleno sintió como aspiraban el aroma de su piel, mientras rozaban suavemente en su nuca.- Bastardo...-intento zafarse del agarre.
-Tu sangre no huele a medicamentos...-informo Shaka, antes de pasar su lengua por la piel desnuda del joven- Podríamos hacer un pequeño trato, por esta noche, tu y yo...
-Maldito...
-¿Quieres que mate a tu hermano?-pregunto sutilmente, mientras le quitaba a Aioros el arma calibre 9 mm que tenia.- ¿Solo un arma de fuego? Los mensajeros tienen mínimo, por reglamento, 6 armas con ellos siempre.-Aioros contuvo las ganas de decirle que: lo que hicieran esos "malditas ratas vendidas" no le interesaba en lo más mínimo.
-¿Por que atacas a Aioria?
-¿Por que no hacerlo?-replico el otro tranquilo, mientras volvia a oler el pelo de Aioros- hueles a vainilla y jazmín... Un rico aroma de crema de enjuague... -murmuro, Aioros intento liberarse- no me respondiste... ¿Quieres que mate a tu hermano?
-No...
-Pues escucha mi trato con atención-le susurro al oído, suavemente en un tono casi seductor. Aioros sin saberlo, estaba siendo victima del aura del temible vampiro rubio.
-Suéltame...-el chico intento soltarse, por lo cual el vampiro intensifico su agarre.
-Tranquilo... solo sera un pequeño trato-informo sutilmente- quiero comer... tengo hambre...-Aioros intento soltarse, pero poco a poco su mente dejo de dar ordenes y comenzo a calmarse- ¿quieres escuchar mi trato?
-Sí...-las pupilas de Aioros estaban dilatadas y su mente se había desconectado de su cuerpo, era solo un títere a merced del vampiro.
-Hasta que tu hermano sane, tu lo cuidaras y me darás de tu sangre para remplazar la de él.-sentencio el vampiro con una sonrisa burlona, mientras comenzaba a someter a Aioros a su maligna voluntad.- cuando este sano, tu y él irán a una dirección en especifica y me esperaran ahí- donde les daré muerte.- ¿entendido?
-Si, amo.
-Muy bien...-dio vuelta a Aioros y le miro a los ojos, las pupilas dilatadas eran parcialmente rodeadas por unas aureolas de color verde azulado, mientras torneaba con cuidado el rostro del chico- ahora... dale de comer a tu amo.-Acerco sus filosos colmillos al cuello del chico, era hora de alimentarse...
Habitación de Lugonis y Rugonis, Casa de Albafica.
-¿Papi se va a poner bien?-el pequeño miro al hombre que estaba sentado justo entre su hermano y él.
-Si, Lug... Tu padre se pondrá bien-informo con una sonrisa paternal- yo me asegurare que ya no este enfermito...-comento mientras acariciaba las cabelleras rojizas.- y si algo le pasa, yo los cuidare a ustedes...
-¿Enserio?-Rugonis hizo un pequeño puchero- yo no quiero que algo malo le pase a papi...
-No se preocupen...-Afrodita sonrió con calma, aunque por dentro no veía la hora de matar a su propio hijo- yo les cuidare, no teman... Yo me encargare de todo...-informo mientras con su aura dormía a los niños.
Sala.
Al pasar por la sala, se encontró con la prima y niñera de los niños inconsciente en la sala.
-Eres mayor de 18 años...-apretó los labios, al leer la identificación de la joven- si esta alguno de los tuyos vivos, no podre hacerme cargo de esos dos...-se arrodillo junto a la chica y tomo a cabeza de esta con cuidado. Un chasquido resonó en el silencio, ya se había desecho de una de las tres personas que podían acceder a la tutela de los mellizos si el padre fallecía.- es mejor eliminar los riesgos-miro la dirección que figuraba en la identificación y sonrió, ya sabia como mataría el resto de la noche.
Despacho, Galería de Ryusei Ken. Al mismo tiempo
-¿Como es posible que no encontraran todavía a esa rata traidora?
-Disculpe señor-Asmita tomo la palabra, para escusar a sus camaradas- pero no conocemos la ciudad y sospechamos que alguien del Dairas le ayuda.
-Lo mismo pienso...-Tenma hizo girar una copa que contenía sangre de Asmita- Pero sin pruebas, no puedo acusar a nadie-se bebió el contenido de la copa.- en estos momentos, tu ceguera no ayuda mucho...-el joven contuvo la necesidad de hacer una mueca- pero por lo menos tu sangre si...-Miro de reojo al joven ciego- Yato, Yuzuriha, retírense-los dos jóvenes obedecieron, dejando al vampiro con el mensajero- Asmita... -El hombre se paro frente al chico- sabes que te tengo gran estima, pero que te demores en atrapar a ese infeliz traidor, me molesta.-sentencio antes de besar a Asmita en el cuello- no quiero más errores.-sentencio en su oído. -Averigüen quien le esta ayudando, quiero la cabeza de esos traidores.
Continuara.
