*Capitulo 25: Jamás te rindas

-¿Cuánto tiempo me queda Overlord?- pregunto Brodek estando en medio de la noche sentado en una banca en el parque de Ponyville

-Tres meses cuanto mucho- contesto Overlord estando atrás del pony verde, ocultándose en la sombra de un árbol

-¿Hay alguna forma de evitar que eso pase?- pregunto el pony verde

-La hay, pero no estoy del todo seguro que funcione- contesto el demonio

-De eso a morir en tres meses, creo que ya sabes la respuesta- comento Brodek

-Lo entiendo, ¿Cuándo quieres que lo haga?- pregunto Overlord

-Dame una semana más- contesto el pony verde

-Bien, nos vemos en una semana- dijo el demonio desapareciendo

-Creo que tendré que hacerlo, lo siento mucho Pinkie- dijo Brodek alzando la vista al cielo nocturno –pero creo que estaré ausente por un tiempo-


Era temprano en la mañana, me desperté y me quede pensando en ese sueño que acabo de tener, otra vez el nombre de Brodek y ahora también el nombre Overlord, además que vuelven a decir el nombre de Pinkie por alguna razón, no entiendo nada de esto, me levante y me senté en la orilla de la cama, mire la hora y eran las 10 de la mañana, di una ligera sonrisa por que empezaron las vacaciones de verano

Me levante y fui a la cocina a prepararme algo para desayunar, encendí mi laptop para ver mi calificación del examen anterior y la de Pinkie, ambos pasamos, y como supuse saque ochenta y nueve, Pinkie saco noventa y cinco, maldición ella siempre ha sido mejor que yo en esa materia pero bueno que se le va hacer, apague mi laptop y desayune, no tardó mucho en levantarse Pinkie

-Buenos días Pinkie, ¿dormiste bien?- pregunte mirándola medio dormida todavía, se tallo los ojos con sus manos y dio un gran bostezo

-Sí, ¿Qué tal nos fue en el examen?- pregunto Pinkie sentándose en la mesa

-Bien, tenemos todo el tiempo libre de las vacaciones- le conteste con una sonrisa, me lévate de la mesa y me dedique a hacerle desayuno a Pinkie

-¿Cuál fue nuestra calificación?- me pregunto Pinkie mientras le preparaba el desayuno

-Pues yo saque ochenta y nueve- le conteste sin dejar de hacer su desayuno

-Que bien- me dijo con una sonrisa alegre -¿y yo?-

-Ahm… noventa y cinco- dije en voz baja

-¿Cuánto?- Pinkie se levantó de la mesa y se me acerco

-Noventa y cinco- conteste estando algo molesto

-No te enojes, algún día podrás sacar mejor calificación que yo- me dijo alegre acariciándome el cabello

-Ha ha… muy graciosa- conteste con sarcasmo

-Lo sé, me debería dedicar a la comedia, sería muy buena- dijo Pinkie con una sonrisa

-Qué tal si por ahora desayunas y después vemos que hacemos- voltee y la mire de frente con una sonrisa

-Oki doki loki-

Tras desayunar nos fuimos al parque a caminar y a platicar, mientras caminábamos pasamos por una carreta de helados, así que compre uno para Pinkie y otro para mí, nos fuimos a sentar a una banca que estaba cerca, el día pasaba con tranquilidad, hasta que llegaron los problemas, sentí que el tiempo a mi alrededor se detuvo, voltee a los lados y mire como un niño que acababa de saltar se quedó suspendido en el aire, me di la vuelta para ver a Pinkie y no se movía, era extraño, en eso empezaron a salir varias criaturas de color plateadas con blanco, tenían casi mi misma altura, se movían bastante extraño, empezaron a rodearme

-¿Qué carajos está pasando aquí?- me pregunte levantándome en guardia

-Grita Nodachi- dijo una voz de la cual no sabía de donde provenía

-¿Nodachi?- me quede extrañado, mire como se me acercaban aún más esas extrañas creaturas, así que no lo volví a pensar y grite casi de forma natural -¡Ven a mí, Nodachi!-

Me quede sorprendido, enfrente de mi vi cómo se materializo una katana curva, que media fácil desde la empuñadura hasta la punta del filo unos dos metros de longitud, era de color negro y el filo de color rojo, en la empuñadura tenía una pequeña cadena, no lo pensé dos veces y la tome con mi mano derecha, al tomarla sentí su peso, era bastante pesada yo dirá como unos treinta kilos más o menos, así decidí empuñarla con ambas manos, una creatura se me lanzo a atacarme, salte hacia un lado esquivándola y di un rápido corte partiendo a la mitad a esa criatura extraña, la cual desapareció dejando destellos pequeños de luz

-Esto cada vez es más extraño… pero será mejor acabar esto rápido- dije mientras sostenía mi arma con fuerza

Sin dudarlo empecé a cortar a esas criaturas, por algún motivo, me empecé a reír al hacerlo, me gustaba cortar cosas con la katana, también empecé a sentir un extraño sentimiento de satisfacción al matar esas cosa, se sentía tan familiar que seguí cortando todo a mi paso hasta que acabe con la última de ellas, estaba empapado de sudor y tenía una sonrisa que recorría todo mi rostro, no pude evitar tirarme al suelo con las manos en mi estómago riéndome a carcajadas, una vez me calme me levante y en eso desapareció la katana de la misma manera como apareció, voltee a un lado y mire una especie de portal de color negro con morado, era algo extraño, de ahí salió alguien llevando una gabardina larga con capucha de color negro, al igual que botas y guantes del mismo color, no podía ver su cara ya que la capucha se la tapaba

-¿Quién eres?- pregunte desafiante

-Se podría decir que soy un viejo amigo tuyo- dijo el encapuchado

-Lo siento, pero mis amigos no salen de un portal y llevan esas vestimentas- comente poniéndome en guardia

-Descuida, pronto regresaras a tu verdadero cuerpo- me sorprendí cuando dijo eso, ¿mi verdadero cuerpo? No entendía

-No entiendo a qué te refieres- dije algo molesto

-Cómo explicártelo...- se quedó pensativo unos cuantos segundos hasta que hablo –tu eres como un contenedor-

-¿Un contenedor? ¡Explícate!- demande frunciendo el ceño

-Si… veras en otro mundo yace tu cuerpo dormido, sin embargo por acares del destino tu mente y alma se separaron junto con sus recuerdos, y de ahí naciste tu- no podía creer lo que me dijo, era algo tan irreal, como si lo hubieran sacado de un juego o un libro

-¡Llevo viviendo aquí toda mi vida, no puedo creer en lo que me dices!- le dije furioso, casi sentía que de mis orejas salía humo de lo furioso que estaba

-Eso crees tú, pero dime ¿recuerdas tu infancia? ¿O recuerdas donde vivías antes de llegar a la Preparatoria Canterlot?- me pregunto seriamente, no podía creerlo pero, tenía razón, no puedo recordad nada de cuando era niño o de donde vivía, ni siquiera recuerdo a mis padres

-Yo…- no sabía que decir la verdad, quede en shock, no sé si lo que he vivido sea cierto después de que me hizo esas preguntas

-No lo sabes cierto, es normal…- voltee a verlo ya que se formó un silencio por unos segundos –…ya que tú no existes en realidad-

-¡Cállate! ¡No te creeré nada de lo que tú me digas!- grite molesto sin pensarlo, si no existiera porque estoy aquí donde estoy ahora, si realmente fuera ese el caso no tendría una relación de noviazgo con Pinkie

-Otra prueba más, sabes por qué estas con esa chica de ahí- dijo señalando a Pinkie

-Es porque estoy enamorado de ella- conteste sin titubear

-Correcto, ¿y sabes el por qué la amas?- me pregunto otra vez con seriedad

-Yo la amo porque es la pony que me cambio la forma de ser- le conteste, pero después me quede pensando un momento y me di cuenta que dije pony en lugar de persona, ¿Por qué lo dije? No sé por qué lo dije

-¿Por qué le dices pony en lugar de persona?- me quede pensando sobre eso nuevamente, no sabía la respuesta, por primera vez en mucho tiempo estaba dudando de lo que yo creo, aun así no sabía quién era este tipo, pero como sabia tantas cosas

-¿Dime quién eres?- pregunte mirándolo serio

-Eso ya lo sabes, solo que no lo recuerdas- se dio media vuelta y camino de vuelta al portal por el que vino

-¡Oye, espera!- corrí intentando alcanzarlo pero fue demasiado tarde, el portal se cerró enfrente de mí y el tiempo volvió a transcurrir con normalidad

-Light, ¿Qué pasa?- me pregunto Pinkie

-¿Eh? No nada es solo…- di un gran suspiro –solo estoy cansado, eso es todo-

-Entonces volvamos al departamento- la mire con una sonrisa alegre, me tomo de la mano y empezamos a caminar de vuelta al departamento

Una vez en el departamento, entre en la cocina y me serví un vaso con agua, camine al cuarto y me senté en la orilla de la cama pensando en lo que paso hace unos minutos, por alguna razón, poco a poco mi vista se nublo, me sentía mareado, sin darme cuenta caí de espalda en la cama inconsciente


-Ya es hora Brodek- dijo Overlord

-Dame más tiempo, o mínimo déjame decirle a los demás- contesto Brodek

-Lo siento, pero entre más tiempo nos tardemos, mas corres el riesgo de morir- comento el demonio

-Bueno, por lo menos habrá alguien que les puede contar- comento el pony verde algo triste –sé que estás ahí Ventus-

-¿Desde cuándo sabias que te seguía?- pregunto Ventus saliendo de su escondite

-Desde hace rato- contesto Brodek

-Está bien, les explicare a los demás- dijo el pegaso rojo

-Gracias-


Me desperté de golpe, vi a mi alrededor, estaba en mi habitación, otra vez un sueño donde sale este pony Brodek, el pegaso con el nombre de Ventus y ese ser con el nombre de Overlord, sigo sin entender ¿por qué tengo ese tipo de sueños?, o tal vez el tipo encapuchado que me encontré en el parque tenga razón, ¿y si yo no existo realmente?, si solo soy un contenedor que almacena la mente y alma de Brodek junto con sus recuerdos, no lo sé, cada vez tenía más preguntas y muy pocas respuestas

No tiene caso pensarlo, así que me levante y me fui a dar una ducha, mientras me duchaba a Pinkie se le ocurrió darse un baño conmigo, no sabía que decirle, no sé si me crea si le cuento lo que he estado pasando estos días

-Oye Pinkie- le hable con algo de duda

-¿Qué pasa?- volteo a verme

-¿Qué harías si te dijera que yo realmente no existo?- le pregunte lo más serio que pude

-Pues… que eres tontito, obvio si existes, estas aquí conmigo dándote un baño- me dijo con una sonrisa alegre

-Jajaja… tienes razón, no sé por qué se me ocurrió preguntarte eso- le dije con una sonrisa alegre

Después de salir del baño me cambie y decidí caminar un poco, Pinkie quería venir conmigo, pero a mi muy pésame le dije que no, que quería caminar solo para despegar mi mente un poco, empezó hacer bucheros como una niña, a pesar de su edad, me encanta que haga eso, se ve adorable, me le acerque y le di un beso en los labios, le dije que solo serían unos minutos, nada de lo que preocuparse

Mientras caminaba sentí algo extraño, mire a mi alrededor y otra vez se detuvo el tiempo, volvieron a salir esas extrañas criaturas pero ahora algunas se hundían en el suelo, como si estuvieran nadando, eran diferentes, tenían pies largos, en lugar de brazos tenían alas, o algo parecido ya que tenían una especie de estacas en esas alas, tenían cabezas grandes y algo triangulares, me empezaron a rodear

-Otra vez no- comente algo molesto, por alguna razón coloque mi mano derecha atrás de mi nuca, en eso apareció esa arma que use en el parque, la tome con ambas manos y me prepare para enfrentarme a las criaturas, no espere ni un momento, me lanza directo a la que tenía enfrente y le di varios cortes en su cuerpo, después tome distancia de ellas y me puse en guardia, dos de esas criaturas nuevas se hundieron en el suelo sacando sus alas, o lo que sea que sean esas cosas, me dispuse a atacar a las que enfrente en el parque y las elimine fácilmente, debo admitirlo, a pesar de que es algo extraño, me gusta matar esas cosa

Decidí lanzarme a cortar a las criaturas que estaban hundías en el suelo, pero mis ataques no surtían efecto, la criatura que tenía enfrente empezó a mover rápidamente sus alas intentando herirme, salte a un lado evadiéndolas por muy poco, ahora se lanzaron las dos a atacarme, no pensé que fueran tan difíciles de vencer, ya que la primera la vencí con facilidad

-Espera… si a la primera le hice daño cuando estaba frente a mí, y estas no les puedo dañar cuando están sumergidas en el suelo, solo significa que las tengo que sacar… ¿pero cómo?- me quede pensando unos segundos

Corrí hacia ellas y con mi arma ataque en el momento que ambas me atacaron, contrarrestado su ataque, por extraño que pareciera salieron del suelo, sin pensarlo dos veces las ataque dándole varios tajos con mi arma provocando que se desvanecieran en destellos de luz

-Jajaja… sin duda eres bueno en esto- dijo el encapuchado de antes, quien volvió a aparecer a través de un portal aplaudiendo

-¡Ya basta de todo esto! ¡¿Quién eres y que es lo que quieres?!- grite lleno de ira lanzándome contra el dado un corte con mi katana, él no se movía y con su mano desnuda detuvo mi ataque

-Como dije antes, ya me conoces, solo que no te acuerdas de mi- me dijo con tranquilidad

-¡Déjame en paz, quiero mi vida normal de vuelta!- hice más fuerza con el arma pero no lo hice daño alguno, me acerque para darle un rodillazo en la cara pero sostuvo mi rodilla con su otra mano

-Mira Light, puedes venir conmigo por las buenas, antes de que más incorpóreos vengan por ti- me dijo el encapuchado, mi única reacción fue de sorpresa por el nombre con el que llamo a esas cosas

-¿Incorpóreos?- dije algo confuso

-Sí, no tiene corazón, solo son un cascaron vacío de lo que una vez fueron- quede sorprendido por su respuesta, aun así seguía sin entender lo que pasaba –no debería de sorprenderte, tu eres igual que ellos, salvo por el hecho que tu mantienes los recuerdos de Brodek y al igual que sus sentimientos hacia Pinkie-

-¡¿Qué?! No entiendo, no entiendo nada de lo que está pasando- solté la katana y en cuanto lo hice desapareció, me lleve mis manos a la cabeza y me tire al suelo de rodillas estando en shock, no sabía qué hacer, empecé a creer que todo lo que me ha dicho es verdad

-Bien, has lo que quieras, cuando entiendas lo sucedido ve a la estatua de la Preparatoria Canterlot- dijo caminando hacia el portal y desapareciendo

El tiempo volvió a la normalidad, no podía levantarme, mi cuerpo me pesaba y mis manos me temblaban, no sé si era por miedo a aceptar sus palabras, o era por el hecho de que todo lo que he vivido ha sido mentira, ¿Qué debería hacer? ¿Realmente desapareceré?, me levante como pude y regrese al departamento, me fui directo al cuarto ignorando a Pinkie y me tire de cara contra la cama, lo único que podía hacer era dormir y olvida todo eso

-Light ¿estás bien?- me pregunto Pinkie abriendo la puerta del cuarto

-Si… solo, déjame dormir- le conteste con un tono de coz algo triste

-Está bien, si necesitas algo avísame- cerro la puerta,

Me dispuse a dormir esperando a que todo volviera a la normalidad el día siguiente, sin embargo, no estaba preparado para lo que estaba por venir

A la mañana siguiente me desperté con un dolor fatal de cabeza, me levante poco a poco, me quede sorprendido al ver que mis cosas ya no estaban, solo miraba las pertenencias de Pinkie, así que me encamine a la cocina y vi a Pinkie cocinando, pero mi sorpresa fue que mire a Cheese Sándwich sentado en la mesa

-Hey tú, ¿Qué haces aquí?- le pregunte, pero no recibí respuesta alguna, como si me estuviera ignorando -¡te he preguntado ¿Qué haces aquí?!- quise poner mi mano en su hombro pero me aterre al ver como lo traspase –¿Qué demonios?-

-Aquí tienes Cheese- dijo Pinkie con una sonrisa alegre dándole el desayuno

-Genial, me encantan tus desayunas pastelito- mire que se le acerco y la beso en los labios –gracias-

-¡¿Qué?! ¡No, no, no, no, no, no, no!- era lo único que decía al ver esa escena, sentí como mi respiración se agitaba y de cierta forma se me rompía el corazón, intente acercarme a Pinkie pero cuando la quise tocar, paso otra vez lo mismo

No quise estar ahí, así que salí del departamento traspasando la puerta, ya nada me importaba, solo tenía una cosa como objetivo, y ese era ir a la estatua de la Preparatoria Canterlot, al llegar al estacionamiento no mire mi auto, no le di importancia y me fui corriendo, me tomo poco más de una hora llegar corriendo sin parar, una vez llegue ahí mire al mismo tipo encapuchado de antes recargado en la estatua de la Preparatoria Canterlot

-¿Ya lo entendiste? Tu existencia aquí es lo equivalente a la nada- me dijo seriamente

-¡¿Por qué está pasando todo esto?! ¡Exijo saber!- grite por pura frustración por no saber nada de lo que pasaba

-Lo que pasa, es que ya es tiempo de que vuelvas a donde pertenece- se separó de la estatua y se puso frente a mí –pero no entiendes, solo es cuestión de tiempo, tu desesperación se convertirá en tu enemiga, que no lo vez, por el simple hecho de estar aquí es porque todo aquello que hiciste en este mundo desapareció-

-Yo… yo… ¿Qué debería hacer?- dije tirándome al suelo de rodillas, golpeando con furia el suelo

-Si te sigues aferrando a todo esto, solo tendrás más dolor y sufrimiento- me contesto mientras se daba media vuelta y se iba atravesando el portal –si sobrevives, atraviesa ese portal que lleva a Equestria, y todas tus preguntas serán contestadas-

-Ya no sé qué hacer, lo he perdido todo, perdí mi vida, la vida que yo creía que tenía, ya nada tiene sentido ¿Qué es lo que hare ahora? ¿Poder vivir así?, con un carajo ¡que alguien me dé respuestas!- grite al final de puro enojo

En eso apareció una criatura bastante grande, creo que sería como unas diez veces más grande que yo, parecía que tenía una especie de bufanda azul en el cuello, sus manos eran en realidad tenazas, me levante y me le quede viendo, salte a un lado para esquivar su ataque, estaba pensando seriamente en no volver a hacerlo, pero por reacción propia lo hice

-¡Maldita sea!- grite, me lleve mi mano derecha a atrás de mi nuca y tome la katana ya que había aparecido como hace unos minutos, después de eso me lance contra esa cosa, si mal no recuerdo, los llamo incorpóreos

Me lanzo un puñetazo, salte hacia arriba esquivándolo y empecé a correr por su brazo, con su otra tenaza intento atraparme pero logre saltar a tiempo esquivándolo y subiéndome a su otro brazo empezando a correr hasta llegar a su rostro donde le enterré la katana, dio una especie de rugido, se movía como loco así que me sostuve con fuerza de la empuñadura pero mis esfuerzos fueron en vano ya que me alcanzo a golpear lanzándome contra el suelo

Me quede tendido en el suelo boca arriba, mirando el cielo de la mañana, empecé a sentir que me hundía así que voltee a un lado y mire que me hundía en una especie de oscuridad, no le di importancia regresando mi vista al cielo, hasta que me sumergí en la oscuridad, no miraba nada, solo sentía como caía hacia el fondo de ese lugar, si es que tiene alguno, de alguna forma lo sentí reconfortante, como si ya hubiera estado ahí

-¿Piensas rendirte?- dijo una voz en esa oscuridad, la conozco es de ese pegaso rojo, creo que se llamaba Ventus o algo así

-No sé quién eres, pero déjame en paz, ya nada me importa- aunque de cierto modo sabía que no recibiría respuesta conteste

-Tú no eres así, ¿vas a dejar a Pinkie sola?- me quede sorprendido al recibir respuesta

-Ella estará bien con ese idiota de Cheese Sándwich- conteste sin emoción alguna

-Me decepcionas, no eres el pony que conocí hace tres años- me dijo la voz de Ventus

-Lo siento de verdad, pero no puedo hacer nada desde aquí- dije algo serio, cada vez me importaba menos lo que me pasara

-Levántate y sigue adelante -

-¿De qué sirve levantarme si al final volveré a caer?- pregunte, pero en esta ocasión ya no recibí respuesta alguna, solo cerré mis ojos y espera el momento en el que dejara de vivir, di un gran suspiro ya que no me podía sacar esa palabras de la cabeza –está bien, tu ganas Ven… pero no sé cómo salir de aquí-

-La luz te guiara-

-¿Luz? ¿Pero si aquí no hay luz?- en eso vi como la katana se puso delante mío, estaba siendo rodeada por una luz intensa, sonreí por la ironía así que tome el arma y me arrastro de regreso

Una vez salí de esa oscuridad, di un gran salto hacia enfrente quedando cara a cara con el incorpóreo, sostenía mi katana con ambas manos colocándola enfrente de mí, mirando con seriedad a esa cosa

-Es hora del round dos ¡Perra!- le grite a pesar de que sabía que no me contestaría, mi arma empezó a brillar, no sé por qué pero tenía que gritar un nombre, uno que me llego a la cabeza, o más bien una especie de llamado -Bailen ¡Espadas Gemelas!-

Mi katana cambio de apariencia, siendo ahora dos espadas rectas de doble filo, una era de color negro teniendo un borde de color blanco y la otra de color blanco teniendo un borde de color negro, ambas eran iguales, ambas tenían un detalle, el cual era igual en ambas espadas, el cual era que de la empuñadura se conectaba una tercera parte de un circulo con pinchos al filo del arma

-Vamos a bailar engendro- dije en pose de combate sosteniendo la espada blanca en mi mano derecha y la espada negra en la izquierda, sosteniendo ambas armas atrás de mi con la punta de las espadas apuntando hacia arriba –espero y tengas seguro de vida, que lo necesitaras-

El incorpóreo dio un rugido fuerte, sin penarlo me lance a por el dándolo todo, no me voy a detener, quiero respuestas y algo me dice que si voy a Equestria, tendré las respuestas que busco