Epílogo
Esperanza
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Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece, su propiedad es de Akira Toriyama.
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Espero que les guste
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«Por muy larga que sea la tormenta,
el sol vuelve a brillar entre las nubes.»
Khalil Gibrant
Tiempo después…
El viento golpeaba su rostro y provocaba que sus rubios cabellos se arremolinaran en él.
Su mano, siempre permanecía en un solo lugar, como si fuera necesario tenerla ahí para recordar lo que sucedía, lo que le había pasado después de creer que todo estaba perdido.
Le recordaba que ella, la androide 18, todavía tenía una pizca de humanidad, que todavía quedaba algo de ella que Gero no había tocado.
Que todavía se sentía viva.
Y que podía dar vida.
Se detuvo sobre una cabaña en el lado Oeste de un gran parque, y decidió bajar. Al acercarse a la puerta para tocar, se detuvo al escuchar sonidos dentro de la cabaña.
Eran risas. La risa de su hermano junto a otra risa femenina. Dieciocho sonrió al darse cuenta que por fin su hermano había seguido su corazón y había encontrado la paz junto a alguien más.
Se había dejado amar. Había aprendido a hacerlo.
Levantó el vuelo, y quedó nuevamente sobre la cabaña cuando escuchó los pasos acercarse a la puerta.
—Sabes que me pusieron a entrenar al chico que va a ser de guía, para que tú no tengas que dejar tu puesto —dijo la mujer, Dieciocho la vio desde su posición, se estaba atando el corto cabello rizado en una cola—. Tú fuiste el tonto que decidiste tomar este día libre.
Vio a su hermano salir de la cabaña, descalzo y tan solo con un pantalón. No decía nada, pero pareciera que la mujer lo entendía con tan sólo mirarlo.
—Me dijiste que lo escogiera. Pensé que pasaríamos el día en la cabaña —ella solo le dio una sonrisa y se le acercó para besarlo.
El beso fue largo, y Dieciocho sonrió. Le gustaba ver a su hermano de esa forma, le gustaba saber que él no había quedado como un solitario ermitaño.
Le alegraba saber que había alguien que había penetrado en esa dura corteza, y pudo haber tocado su corazón de metal.
—¿Vas a bajar de ahí, mujer misteriosa? —la voz de su hermano la hizo sobresaltarse. Miró hacia abajo para verlo lanzarle una tonta sonrisa burlona.
La zoóloga se había ido ya.
Dieciocho aterrizó frente a su hermano que le hizo una señal para que entrara a la cabaña, ella lo hizo.
Se sentó en el sofá, y observó la salita de la cabaña para darse cuenta lo mucho que había mejorado con la influencia de una mujer en el lugar.
La última vez que había estado ahí, el lugar era un asco.
Diecisiete, ya con una camisa puesta, se sentó a su lado. Ambos permanecieron callados, sin saber que decirse en absoluto.
La androide, volvió a colocar su mano sobre su vientre con una sonrisa.
—¿No tienes nada que ofrecerle a tu querida hermana? —le preguntó ella, y Diecisiete solo hizo una mueca. Se levantó y se dirigió a la cocina.
—Ren hizo compra hace poco, y creo que compró jugo de naranja —le dijo Diecisiete desde la cocina.
—Está bien —respondió ella. Su hermano volvió a la sala y le entregó un vaso de jugo.
—Entonces… —siempre era difícil hablar entre ellos dos, porque ambos eran de pocas palabras.
—¿Por fin dejaste que tu corazón decidiera? —le preguntó Dieciocho, y vio, con mucha alegría, una sonrisa en el rostro de su hermano confirmándolo.
—¿Viniste a ver como me trataba la vida como una buena hermana mayor? —Dieciocho solo sonrió.
—No —bebió de su jugo—. Vengo a contarte una cosa…
—Entonces habla.
—Diecisiete, estoy embarazada —soltó. La androide miró a su hermano y notó que él la miraba sorprendido.
—¿Estás embarazada? —no supo cuando, pero de repente, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas mientras asentía en respuesta… tal vez eran las hormonas del embarazo— ¿Como es posible…?
—¡Oh, vamos, Diecisiete! Sabes como se hace un bebé.
—Sí, pero… no sabía que podías procrear…
—Tal vez tú también puedas.
—No, yo no…
—Entiendo, es muy pronto —Diecisiete tan solo se encogió de hombros, mirando a la nada.
Su hermana no sabía que podría haber en su mente en este momento.
—Diecisiete —lo llamó—, ¿qué piensas?
—¿Qué te dijo el enano?
—Krilin está muy feliz.
—¿Y tú, cómo estás? —Dieciocho lo miró con una sonrisa.
—Me siento viva, como nunca antes… este bebé es una muestra que Gero no cambió todo de nosotros, es una muestra que aún hay humanidad en mí… en nosotros.
Diecisiete sonrió, y se sorprendió cuando Dieciocho lo inundó en un abrazo, pero luego respondió al símbolo de afecto.
—Eso es suficiente para mí —le respondió—. Que seamos felices, con la vida que comenzamos a crear después de nuestro despertar.
¿Has visto que después de la lluvia aparece un arcoíris y las personas se emocionan al verlo?
Sí, porque no importa el desastre que ésta haya causado, el solo ver el arcoíris llena a la gente de emoción.
De felicidad.
Tal vez es por su belleza.
Es porque es un símbolo de esperanza.
Demuestra que después de un día oscuro, puede haber algo hermoso después.
Tal y como nosotros.
Como nuestra vida.
¿Cómo te sientes, Lapis?
Feliz.
FIN
Nota: Yo... ya no sé ni que decir. Tengo una mezcla de felicidad y tristeza por el final de todo esto..
Este epílogo lo escribí antes de los dos caps anteriores, porque éstos fueron tan dolorosos para mí, que debía recordarme que ellos iban a tener un buen final.
¿Que quise expresar con este epílogo? La tranquilidad, la paz, la vida de ellos despuesde Cell. El embarazo de Dieciocho, que es como la prueba definitiva de que aun hay humanis debajo de esa capa de androide. La felicidad de Diecisiete por reconstruir su vida, y dejar que alguien lo ame, de dejarse amar.
Este epílogo tiene conexión con mi otro fic, Estrellas Perdidas. Aquel fic está basado en la vida de Diecisiete después de lo de Cell. Y Ren, es la OC que yo cree para ser su esposa.
Solamente quiero agradecer a todos, absolutamente todos los que han leído este fic.
Agradecer a Lucy, que ha comentado en cada uno de estos capítulos... apoyándome como nunca con este final.
Agradecer a Laura, quien no deja reviews, pero me deja un fangirleo por interno que hace que mis días oscuros se iluminen.
Agtadecer a Syad, y recordarle que, así como los androides pudieron ver esperanza con su horrible vida, ella también debe ver esperanza de que todo en su país y su vida va a mejorar.
Agradecer a Harmione... quién llegó tarde al fic, pero lo siguió leyendo, dejando reviews que me hacían matarme de la risa.
Agradecer a Esplandian, quién jamás pensé que seguiría este fic, que me sorprendió que le gustara tanto esta cosita de nada a una gran ficker como ella.
Y a todos ustedes, aquellos reviews anonimos, aquellos con cuenta... aquellos lectores fantasmas.
GRACIAS.
MILES DE GRACIAS POR SEGUIR ESTE FIC HASTA EL FINAL.
