Disclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer pero la trama es mía propia de mi propiedad y pues use los personajes porque AMO a Jasper!

Actualización del día: 25 de Abril de 2011

Recuerden que lo que esta en cursiva son los pensamiento de los personajes y los que esta en Negrita y entre Comillas son "Visiones de Alice"

En el capitulo anterior…

-No me ha venido- susurré con la cara mojada viéndolas por el espejo con los ojos como platos.

Rose me miro a los ojos con la duda marcada en su expresión y Bella siguió hablando como si no hubiese entendido.

-Si no fuera por que eres virgen, con todos estos vómitos y el retraso, diría que estás embarazada…

Embarazada.

La palabra retumbo en mi mente mientras Bella terminaba de asimilar lo que dijo y mi expresión. Rose ya me miraba con entendimiento cuando murmuramos al unísono…

-Mierda…

He aquí el capitulo final, espero que lo disfruten, nos leemos abajo!

Capitulo 24

Lecciones Aprendidas

Jasper POV

Doy una vuelta más en mi cama sin poder dormir. Llegué hace un par de horas luego de estar toda la noche de discoteca en discoteca con mis amigos, rechazando a quien sabe cuantas mujeres que se me acercaron buscando entretenimiento y yo lo único que hacía y que hago es pensar en Alice.

No he dormido nada y tengo muchos tragos encima pero hay algo que no me deja sumirme en la inconsciencia. No sé si es el fastidio por escuchar una y otra vez los sermones y peticiones de mi padre o si es por otra cosa, no puedo dormir y Alice no se sale de mis pensamientos.

Mi paciencia llega a tope y me levanto para darme otra ducha para ver si me relajo y logro dormir. Me despojé del mono deportivo que estaba usando como pijama y me meto a la ducha. Hago todo esto como un autómata porque pienso en todo y en nada al mismo tiempo; los tragos de anoche se están transformando en un martilleante dolor de cabeza, abro el grifo de agua fría y meto la cabeza bajó el agua y la dejó correr por el resto de mi cuerpo, de inmediato siento mis músculos relajarse bajo el agua fría que contrasta con el calor reinante en el ambiente.

Ya me acostumbré al clima lluvioso de Seattle y el calor de Texas me sofoca. Alice aparece nuevamente en mi mente y así como apareció su rostro en mis recuerdos entendí el motivo que me mantenía tan inquieto, tenía que volver. Es como si la estuviera perdiendo y sé que le prometí respetar su decisión pero es hora de que regrese, ya ha pasado más de un mes y medio desde que hablamos y creo que hemos alcanzado lo que ella quería.

Está bien, voy a volver porque ya no soporto más la distancia, pero hay algo más que no sé precisar, es un impulso que voy a seguir. Como si la estuviera perdiendo o le estuviera pasando algo y no quiero ninguna de las dos cosas.

Con la decisión tomada y la determinación de volver cerré el grifo y tomé una toalla enrollándola en mi cintura. Sin siquiera pensar en nada más comencé a recorrer la habitación recogiendo las pocas cosas que me llevaría y tomé el celular nuevo que había comprado para evitar la tentación de llamarla aunque no sirvió de nada igual me sabía su número de memoria.

Marqué a una aerolínea para reservar mi pasaje, no había cupo para vuelos hacia Seatlle sino hasta la noche y apenas era mediodía pero igual reservé aunque pensaba ir al aeropuerto en cuanto estuviera listo. Cuando estuve vestido y con las cosas recogidas decidí hacer una llamada.

Eleazar y Peter mis amigos seguían de cerca los pasos de Alice pero no me informaban nada, simplemente me decían que estaba bien. Pero ¿Y si a Alice le había pasado algo y ellos no me lo querían decir o no lo sabían aún?

Decidí llamar a Eleazar ya que él tenia más contacto con Alice y fuera como fuera lo convencería de decirme que estaba pasando, porque algo estaba pasando, yo tengo una opresión en el pecho, algo así como un presentimiento y no sé por qué siento que tiene que ver con ella.

Luego de un par de repiques Eleazar me contestó…

-Jasper, amigo. ¿Y este milagro? ¿Tú despierto a estas horas? - Eleazar estaba al tanto de mis andanzas nocturnas.

-¿Qué le paso a Alice? No me mientas, sé que algo le paso… Lo siento…- le dije y hasta que no lo dije no había notado la intensidad de mi desesperación.

Ahora que lo pensaba estaba como un león enjaulado, caminaba de un lado a otro sin poder mantenerme quieto.

-¿A Alice? Que yo sepa nada… ¿Por qué lo dices?- Respondió y noté preocupación en su tono.

-No lo sé Eleazar, pero siento una opresión en el pecho - dije mientras ponía una mano en mi pecho como para confirmar que seguía entero - Y sé que es ella, algo le pasa o le pasó, no sé.

-Jasper no sé que tienes pero ella está bien, creo que más que bien- lo último lo murmuró casi ininteligiblemente pero yo lo entendí y algo en mi pecho se revolvió nuevamente.

-¿Qué pasa?- pregunte aguantando la respiración.

-No pasa nada Jazz, ella está bien.- dijo como si nada.

-Mierda Eleazar, me estás ocultando algo, te juro que soy capaz de hacer cualquier cosa por estar allá lo antes posible y averiguar por mis propios medios qué es lo que pasa. Así tenga que pilotear yo mismo el avión lo haré, ten por seguro que soy capaz de hacerlo - Hablé con tanta vehemencia que hasta yo mismo pensé que estaba loco.

-No lo harás - me dijo mi amigo pero muy inseguro.

-¡Demonios que sí lo haré si no me lo dices ahora mismo!, además llegare allá y te castraré y estoy hablando en serio - le dije amenazadoramente.

-Con eso no se juega Jasper- me contestó.

-Dime de una vez qué pasa - le dije mientras cerraba con todas mis fuerzas la puerta del estudio a donde había llegado en mi caminata y fue tal la fuerza que un cuadro que había en la pared se precipitó al suelo; pero yo ignoré esto y seguí esperando que Eleazar me contara que estaba pasando con Alice.

-Está bien, te lo diré. Pero no enloquezcas ni hagas ninguna tontería.- dijo con voz temblorosa.

-¡Habla de una vez!- le incité bruscamente.

-Creo que ella… pues creo que… la verdad esto no está confirmado, solo me baso en algunas cosas pero la verdad no es seguro y a lo mejor soy yo que estoy montando historias donde no las hay y…

-Eleazar…- lancé la advertencia con voz amenazadora, no quería cuentos largos, quería el hecho y punto.

-Creo que está saliendo con un tipo - lanzó la bomba y se quedó callado esperando mi reacción. La verdad es que yo me quedé sin aire no sé por cuanto tiempo y me senté en un sofá del estudio poniendo una mano en mi frente; así como dejé de respirar volví a hacerlo pero mis respiraciones se escuchan con un eco en mi oídos y simulaban los resoplidos de un toro antes de embestir.

-¿Quién?- logré soltar la pregunta.

-No sé quien es, el tipo ni siquiera estudia aquí pero ya lo he visto varias veces con Alice, la viene a buscar y pasean por la universidad muy juntos e incluso…- pero se quedó callado como si hubiese estado a punto de hablar de más…

-¿Incluso qué?- pregunté con voz contenida y apretando el teléfono con toda mí fuerza.

-Incluso los sorprendí un día en un rincón apartado de la biblioteca abrazándose y muy concentrados el uno en el otro - dijo con resignación.

-¿Besándose? ¿Manoseándose? ¿Qué estaban haciendo? - pregunté levantándome nuevamente y a voz de grito.

-No estoy seguro, la verdad solo vi que estaban abrazados pero no logré ver el rostro de ninguno de los dos - dijo titubeante.

-¡¿Tan enredados estaban? - grité nuevamente.

-Los vi de lejos y no quise acercarme más - contestó con voz temerosa.

-¿Desde cuándo?- pregunté conteniendo nuevamente la voz.

-No estoy seguro, poco más de dos semanas, quizás tres., no lo sé.

-¡¿Por qué demonios no me lo dijiste entonces? - le dije gritando nuevamente- La perdí, maldición, la perdí. Eso era la estoy perdiendo…

-Jasper no vayas a hacer ninguna locura, no te lo conté porque sabía que te pondrías como loco, pero debes entender que es solo una chica y que como ella hay muchas más que estarían felices contigo y sin tantos problemas… Supéralo…

-¿Qué lo supere? ¡Alice es mi vida y sin ella mi vida no vale nada! - le grité desesperado antes de lanzar el teléfono contra la pared.

Como un poseído comencé a golpear todo cuanto se me atravesaba, me sentía perdido y tenia mucha rabia y desesperación contenidas en mi interior. Gritaba como loco, en la puerta del estudio aparecieron varias chicas de servicio que comenzaron a gritar asustadas y mi madre que estaba en casa me miraba con los ojos como platos.

Cerré los ojos y continué lanzando y destrozando todo cuanto conseguía a mi alcance. Cuando las fuerzas me abandonaron me acurruque en un rincón con la rabia y el dolor aun dentro de mi. La perdí, era lo único que se repetía en mi mente. Sentí unos brazos rodearme y me abandoné en ese abrazo porque me sentía perdido y no sabía qué hacer.

-¿Qué perdiste mi bebe?- susurró la voz de mi madre al oído.

-La perdí - fue la respuesta que pude darle.

-¿Qué fue lo que perdiste Jazz?- repitió y su tono me recordó a como me hablaba cuando tenia siete años y perdía mi juguete favorito. Ese tono escondía la promesa de un juguete nuevo y mejor para sustituir el perdido, pero no había perdido un juguete y yo no tenia siete años.

-A la mujer que amo - le respondí con voz rota pero de alguna forma toda la angustia inicial había menguado al sentirme amado y apoyado por mi madre. Me deshice de su abrazo y ella agachada delante de mí me miró a los ojos.

La mire como hace mucho no lo hacia y ella me miró de la misma manera…

-¿En qué momento creciste tanto y yo no me di cuenta? Ya eres todo un hombre y yo continúo tratándote como un bebé - dijo como si de verdad no se hubiese dado cuenta antes de ese hecho. Se levantó y me tendió la mano para que yo lo hiciera también y de la mano nos dirigimos al mismo sofá en que me había sentado antes pero ahora estaba cubierto con trozos de vidrio y algunos adornos destrozados. Bajé la vista para no mirar el desastre que yo mismo había hecho. Ella limpio lo suficiente para que nos sentáramos ambos y así lo hicimos.

-¿Quién es?- preguntó mi madre sentada junto a mí y con mi mano entre las suyas.

Miré nuestras manos unidas y levanté la mirada poco a poco hasta llegar a sus ojos que eran como los míos, bajé la vista nuevamente avergonzado. Las palabras salieron solas y sin pensarlo le conté todo, necesitaba desesperadamente que alguien me escuchara, entendiera y aconsejara que hacer porque me sentía totalmente perdido. Y mientras hablaba me di cuenta de que no podía cometer el mismo error dos veces.

No podía creer que fuera cierto hasta que ella misma no me lo confirmara, ahora con más razón debo ir con ella, a que me confirme o me niegue, implorando que me diga que Eleazar está equivocado, que las cosas no son como parecen.

-Te acabas de dar cuenta ¿verdad? - pregunto al ver que me levantaba de golpe con determinación.

-Si - le respondí siguiéndola con la mirada mientras se levantaba - No puedo juzgarla sin conocer su versión.

-Exacto - me dijo con una sonrisa - Hijo, no te ciegues y la verdad sólo la vas a conseguir de una sola persona. No actúes nuevamente como lo hiciste la vez pasada, precipitada e inconscientemente.

-Tengo miedo - le dije tomando sus manos entre las mías. Ella soltó una de sus manos y me acarició el cabello con ternura.

-¿Miedo a qué? - preguntó todavía con la sonrisa en sus labios.

-A que me diga que es verdad lo que me dijo Eleazar… ¿Cómo seré capaz de verla con otro hombre? - le pregunté con desesperación.

-Si es para ti, lo será hoy o mañana o en un año, no lo sé. Si ella no es para ti, lo superarás. - dijo y yo la verdad quería que tuviera razón - Anda, habla con ella. Con suerte y le habrás demostrado que sus problemas no eran de dependencia, sino de comunicación y confianza, y estos dos se solucionan con el tiempo más que con la distancia.

-Gracias mamá, siendo sincero, nunca imaginé que me apoyarías de esta manera - le confesé avergonzado- Y siento todo este desastre, a papá va a darle un infarto en cuanto lo vea.

-No te preocupes, haré que las chicas lo limpien antes de que llegue, si echará en falta algunas cosas - dijo mientras recorría con la mirada el desastre que yo había hecho.

-Yo debería recogerlo, es más trabajo para ellas por culpa de mis impulsos - ofrecí aunque lo que en realidad quería era salir corriendo a Seattle y hablar con Alice lo antes posible.

-Les daré un bono especial, anda, enmienda tus errores y perdona los de ella, para que puedas ser feliz. - Me dijo sonriendo y haciendo que me inclinara para darme un beso y abrazo de despedida.

Sin pensarlo mucho salí del estudio y rápidamente tomé el bolso donde había guardado las pocas cosas que me llevaría de vuelta a Seattle para montarme en el Mustang 2011 color Negro mate, que era el auto que tenía en casa de mis padres.

Vi a mi madre en la puerta despidiéndome con una mano y una sonrisa en mis labios como si supiera algo que yo no, pero la ignoré concentrándome en el camino.

Alice POV

La palabra "Embarazada" no dejaba de retumbar en mis oídos mientras sentía que mis pies no sostenían mi peso. Mis amigas me agarraron a tiempo para guiarme y sentarme en uno de los retretes. Rose se agachó frente a mi y Bella se quedó de pie detrás de ella pero visiblemente inclinada hacia mi, hablaban entre ellas, veía sus labios moverse pero mi cerebro solo procesaba la palabra "Embarazada" repetidamente.

-¿Alice?- logré entender la voz de Rose sobre el barullo de ecos en mi cabeza.

Voltee a mirarla y clave mi mirada desesperada en la de ella.

-¿Es posible? Ósea, ¿Pasó y tú no nos dijiste nada? - preguntó un poco dolida

-Por Dios Rose, puede que Alice esté embarazada ¿Y tú lo único que piensas es que no nos dijo que perdió la virginidad? Y pensaba que yo era la loca, egocéntrica - la regañó Bella.

Yo escuchaba sus voces cada vez más nítidas y el eco de la palabra "Embarazada" iba perdiendo fuerza. Llevé mis manos a mi vientre para ver si podía notar algo, pero era muy pronto y no estaba segura de estar llevando una nueva vida allí.

-Volvamos al principio y lo más importante - dijo Bella muy seriamente como pocas veces la había visto - ¿Es posible que vayamos a ser tías? - me preguntó mientras yo la veía con los ojos como platos y sin poder hablar.

Simplemente asentí en respuesta, no me había dado cuenta hasta este momento pero cuando pasó no recuerdo que ni el ni yo recordáramos cuidarnos.

-¿Diego? - fue lo que preguntó Rose para sacarme de mis recuerdos.

¿Diego? ¿Qué tenia que ver Diego con esto? No lograba entender el motivo hasta que ellas fruncieron el ceño esperando mi respuesta.

-No creo que haya sido él, mira la cara que puso - le dijo Bella a Rose como si yo no estuviera allí.

-Alice, habla… ¿Quién es el papá?- me preguntó Rose pero yo no podía articular palabra.

-Creo que está en shock- le comentó Bella.

-Pero si nos entiende, si no es Diego solo hay otra opción ¿Pero cuándo?

-Eso no es problema nuestro, si ella no quiso contarnos cuando pasó por algo fue, quizás fue traumático, Jasper tenia pinta de ser algo brusco y salvaje - comento Bella.

-Fue maravilloso- al fin pude hablar y ambas me miraron nuevamente con la duda en sus rostros - No lo conté porque temí que si lo contaba, perdería los recuerdos - llevé mis manos nuevamente a mi vientre.

Mis amigas me miraron y yo bajé la mirada hasta que vi las manos de ellas reunirse con las mías en mi regazo.

-Cuentas con nosotras, no te dejaremos sola - me dijo Bella y al oír esas palabras salieron lágrimas de mis ojos pero no eran de tristeza, eran de felicidad y quizás algo de miedo.

Miedo al qué dirán, pero no a lo que dirán los que nada tienen que ver en mi vida, sino miedo al qué dirán mis padres, miedo al qué dirá mi hermano, miedo al qué dirá Jasper.

Jasper, era él, quien me daba más miedo, sobretodo por toda esta situación entre nosotros. No sabia cómo reaccionaría ante esto, pero tenía que decírselo, él debía saber que quizás en mi vientre había un nuevo corazón creado por nosotros.

Tenía miedo de no ser lo suficientemente madura como para afrontar esta responsabilidad, no soy una adolescente, pero aún soy una mantenida como quien dice. Todavía me faltaba para terminar con mi carrera, ¿Cómo se suponía que dos estudiantes universitarios criarían a un niño? Y eso contando con que Jasper me ayude, ¿pero y si no quiere regresar? ¿Y si no quiere aceptar esta responsabilidad? ¿Cómo se me ocurre pensar eso? Jasper querrá este niño, lo siento en mi corazón, creo que hasta lo hará feliz.

-¿Le dirás?- preguntó Rose sacándome de mis pensamientos y apartando por un momento todas mis dudas de mi mente.

-¿Qué si le diré? Claro, él debe saberlo - Le dije con convicción.

-¿Crees que lo querrá? - pregunto Bella a su vez.

-Sé que si, confió en Jasper. Aunque esperaba que volviera por cuenta propia creo que esto hará que lo llame y le pida que regrese - dije encogiéndome de brazos.

-Chicas, ¿Qué tanto hacen ahí? ¿Alice está bien?- Escuchamos la voz de Emmett desde la puerta cuando Bella iba a hablar nuevamente.

Ambas me miraron con la pregunta en sus ojos y yo negué con la cabeza - Nadie más puede saberlo antes que Jasper, además, no estamos seguras - les susurré y ambas asintieron.

-Estoy bien, Emm, solo me estoy cepillando los dientes porque tengo un malestar estomacal horrible y he vomitado un par de veces. Nada grave - le grité e hice que se apartaran para poder levantarme y salir del cubículo.

-Ni una palabra, por favor - le imploré a mis amigas rogándole con mis palabras y mi mirada. Ellas me sonrieron con complicidad.

-Nuestros labios están sellados - dijo Bella - Pero debes hacerte una prueba y comprobarlo. Si quieres yo misma te acompaño mañana - ofreció.

-No Bells, gracias - le dije tomando sus manos - Pero creo que tiene que ir Jasper conmigo, quiero que él esté presente cuando lo confirme.

-Como tú quieras peque - me respondió y todas tomamos nuestras cosas y salimos del baño.

Una vez superada la sorpresa inicial, comenzaba a sentirme un poco ilusionada, sé que sonara irresponsable pero quizás este bebé era lo mejor que podía pasar entre Jasper y yo. Aunque pensándolo fríamente, ojala él no crea que quiero que regrese solo por eso, Dios sabe que yo esperaba pacientemente a que decidiera regresar para intentar solucionar las cosas entre nosotros.

Sin ganas de asistir a alguna otra clases y con nauseas aún le pedí a mi hermano que me llevara a casa por mi malestar. Quería llevarme a la consulta de papá pero insistí que no, que lo que tenía era por estrés y que con descanso se me pasaría.

Edward me dejó en casa y se fue nuevamente para llegar a su siguiente clase. Entré en la casa solitaria ya que mis padres estaban trabajando y me fui a mi habitación.

Solté la mochila, me puse cómoda y me senté en la cama con mi celular en las manos, respirando profundo, marqué el número de Jasper…

Ni siquiera repicó, lo tenía apagado o fuera del área de cobertura, me mandó directamente al buzón de mensaje…

"Te haz comunicado con Jasper y él no puede atenderte porque esta ocupado conmigo…"-Decía mi propia voz- "Alice deja eso ya"- me interrumpió la voz de Jazz reprendiéndome-"Luego te llamará de regreso… Listo Jazz"- lo último lo había dicho sin darme cuenta de que todavía grababa. Sonreí al notar que no lo había cambiado, pero Jasper no era hombre de dedicarse a esas cosas, anteriormente tenia la voz aburrida que decía su nombre mecánicamente.

Colgué y no dije nada, la verdad era que quería hablar directamente con él, ya lo intentaría nuevamente más tarde. Me recosté mirando el teléfono pensando en Jasper y sin darme cuenta acaricie mi vientre donde podría estar viviendo una nueva personita. Pensando en eso y sin darme cuenta me quedé dormida, estaba exhausta con ese malestar.

.

.

.

Me desperté con el repique insistente de mi celular y tanteando entre todas mis almohadas lo conseguí y medio abriendo los ojos en el identificador logré leer a duras penas que era Diego quién me llamaba.

-Hola Diego - lo saludé con voz ronca, sentía la garganta seca.

-Nena ¿Estás bien?- escuché que preguntaba con preocupación.

-Si, claro. Solo me estaba despertando… ¿Qué hora es? - pregunté incorporándome un poco sobre el codo del brazo con el que sostenía el teléfono y frotando mis ojos con mi mano libre.

-¿Dónde estas? Te creía en clases, voy saliendo a buscarte a la universidad.- me dijo.

-No, no estoy allá. Estoy en mi casa, Edward me trajo hace un rato porque me sentía mal - le advertí para que no se lanzara el viaje para allá.

-Entonces voy para tu casa a verte preciosa. Te necesito - me dijo angustiado

-Está bien, nos vemos acá - le respondí preocupada. Y sin más protocolo ni despedidas ambos colgamos.

Yo al mirar la hora decidí intentarlo nuevamente y llamar a Jasper. Esta vez sí repicó, pero no me contestó y nuevamente caí al buzón de mensajes donde volví a colgar la llamada.

Me sentí inmensamente triste y frustrada, no quería hablar conmigo. ¿Acaso no quería ni siquiera escucharme más? Respiré profundo para evitar llorar y evitando ahondar más en el tema me levanté para cambiarme de ropa y ponerme más presentable para la visita de Diego, no podía recibirlo en pijama.

Cuando Diego llegó me consiguió mordisqueando un sándwich de queso que me había preparado, el malestar estomacal había menguado y tenia mucha hambre pero me daba miedo ingerir algo más pesado, porque la verdad eso de vomitar no era para nada agradable.

Nos saludamos y en lugar de quedarnos dentro de la casa nos sentamos en un mueble mecedor que recién habían adquirido mis padres para el porche de la casa. El atardecer estaba en pleno apogeo y la vista era muy hermosa como para no disfrutarla.

Diego no soportó más y estalló, se levanto y caminó de un lado al otro caminando desesperado y gritando cosas que no entendí a que se refería. Frases como "egoísta yo", "tratando de alcanzar lo inalcanzable", "luchar por un sin sentido", "estúpido yo", "futuro". Yo me sentía impotente al verlo de esa manera y de entender lo que él está sufriendo. Cuando se calmó volvió a sentarse junto a mí y poco a poco se derrumbó llorando silenciosamente, yo lo hice acostarse en el sofá y apoyar su cabeza en mi regazo acariciando su cabello con caricias consoladoras.

No me explico nada de por qué estaba en ese estado, pero sabía que lo haría cuando estuviera listo. La situación por la que estaba pasando no se la deseo a nadie y yo era su apoyo, el hombro en el que llora, así como él lo es para mí. Somos la tabla de salvación del otro cuando nos sentimos mal. Yo no me sentía muy tranquila en este momento pero pensar que hay otro con problemas como tú te hace seguir adelante y tratar de superarlos.

Escuché el potente motor de una moto avanzar por la calle y mi corazón se acelero. Era un sonido que me recordaba a Jasper y cerré los ojos alejándome del porche y trasladándome al asiento de una motocicleta sintiendo el viento en mi rostro y rodeando la cintura de Jasper con mis brazos. Suspiré mientras una solitaria y silenciosa lágrima se derramó de mis ojos para perderse en el cabello de Diego, que se encontraba perdido en sus pensamientos también.

Sentí pasos en las escaleras del porche y abrí los ojos para ver de quien se trataba y mi corazón quiso salirse de mi pecho al experimentar tal visión. "Estoy volviéndome loca, alucino" Pestañee repetidas veces para ver si la alucinación se desvanecía pero nada - Jasper… - Un susurro ahogado escapó de mi garganta. Él me observaba y bajó su mirada a mi regazo de donde se acaba de levantar la cabeza de Diego, que había salido de sus pensamientos por mi susurro.

Jasper me miraba y su expresión era la de una persona atormentada, pasó su mirada nuevamente a mi regazo y luego a Diego que estaba sentado a mi lado…

-Creo que llegue en mal momento- dijo Jasper y creí escuchar su voz quebrarse.

-Yo mejor me voy Al, mañana hablaremos - se despidió Diego levantándose apresuradamente.

-Pero yo…- intente decir algo pero las palabras estaban atoradas en mi garganta.

-No tienes que irte, yo llegué en mal momento, debí haber avisado antes de venir para evitar momentos incómodos. Regresaré después o mañana…- Dijo Jasper atropelladamente.

¿Momentos incómodos? ¿Mal momento? ¿Que estaba pensando Jasper? Logré levantarme aunque mis piernas parecían de gelatina. Diego me miró como preguntándome qué hacía y le asentí visiblemente al tiempo que me dirigí a Jasper.

-Quédate Jasper, tenemos mucho de que hablar.

Lo miré tragar grueso, como tragándose un mal sentimiento y siguió a Diego con la mirada hasta que éste desapareció en su auto al final de la calle. Cuando volvió su mirada a mi me golpeó una fuerte tristeza y venia de él, de su mirada color cielo, esa que yo tanto amaba y que tanto me enganchaba.

-Me estabas llamando…- dijo para romper el hielo sacando su teléfono del bolsillo - Y como ya estaba de camino, decidí que mejor venia de una vez si querías hablar conmigo, lamento haber interrumpido algo entre tú y…

-No es lo que piensas - lo interrumpí al notar lo nervioso e incómodo que se encontraba con lo que encontró. No soy boba, sé que visto desde afuera la escena de hace un momento entre Diego y yo era muy intima, pero la intimidad que compartíamos no era lo que imagina todo el mundo - Siéntate por favor - le pedí al tiempo que yo lo hacía y le señalé el lugar a mi lado.

Él avanzo lentamente y con cada paso que daba hacia mi era como si le subieran un decibel de volumen a los latidos de mi corazón en mis oídos. Se sentó y apoyo sus brazos en las rodillas, parecía cansado y a mi me picaban mis manos por pasarlas por su cabello ligeramente más largo de cómo lo tenía cuando lo vi la ultima vez.

-¿Y qué es lo que pienso?- me preguntó luego de estar un buen rato con la mirada perdida al frente. Volteó a mirarme con dolor en su expresión.

-Que tengo algo con Diego- le dije como si fuera una acusación.

-No sé lo que pienso Alice y vine a hablar contigo, no quiero tropezarme con la misma piedra dos veces. Y creo que tú quieres hablar conmigo también, porque no me explico tu llamada - dijo moviendo las manos acentuando sus palabras.

Yo lo miraba y estudiaba sus actitudes y gestos con fascinación, sin saber como había tenido la fuerza para apartar a este hombre de mi lado - Yo te esperaba…- le dije bajando la mirada avergonzada.

-Si me esperabas… ¿Por qué no me llamaste antes? ¿Por qué me llamaste ahora? Solo para que te consiguiera con él, de esa manera… no entiendo- Replicó pasando las manos por su cabello - Yo esperaba tu llamada para regresar…- dijo mas suavemente clavando la mirada en el suelo

-Quería que volvieras por decisión propia…- dije inclinándome hacia él y levantando la mano para tocar su hombro, pero me arrepentí en el último momento así que la devolví a su sitio.

-¿Quién es él en tu vida? ¿Quién soy yo en tu vida? - me preguntó mientras se volteaba para quedar frente a mi y tomando mis manos entre las suyas. Nuestro primer contacto físico hizo que suspirara y fue como si todo cayera en su lugar en ese mismo momento, porque nos pertenecíamos juntos.

Él de alguna manera estaba enmendando sus errores, me estaba preguntando antes de sacar conclusiones erradas y está dándome la oportunidad de aclarar las cosas antes de que se hagan un problema mayor entre nosotros, como debió haber sido desde aquella vez.

-Diego es mi tabla de salvación y yo soy la suya…- le respondí mirándolo a los ojos y al ver la interrogante en su mirada continué hablando - No creo que se moleste porque te cuente esto…- dije encogiéndome de hombros- Él esta pasando por una situación difícil, y yo he sido su apoyo y él fue el mío porque mis amigas estaban muy ocupadas en sus propios problemas… - Al ver su cara de intriga decidí que era mejor que le contara la historia larga en lugar del resumen - Hace menos de un mes, poco después de que te fueras, Diego me llamó y se escuchaba muy desesperado, cuando tu te fuiste, él insistió en que saliéramos y yo lo acepté solo para contarle lo que pasaba para ver si así dejaba de insistir y dejó de hacerlo pero se convirtió en un gran apoyo siempre que lo necesité. En fin, me llamó y yo acudí al sitio donde me citó muy preocupada porque nunca lo había sentido tan angustiado como en esa llamada…

*-*-*Flash Back*-*-*

Entré en la cafetería mirando hacia los lados, Emmett me había llevado hasta allí y luego Diego me llevaría a casa o tomaría un taxi.

Localicé a Diego en una de las mesas junto a las ventanas con la mirada perdida en la calle. Me acerqué a él y me paré a su lado poniendo una mano sobre su hombro. Levantó la mirada y me asusté al ver que sus ojos reflejaban la angustia que trato de disimular en la llamada.

-Hola Bonita - me susurró mientras se levantaba a saludarme con un beso en la mejilla y como todo un caballero ayudarme con la silla.

-Hola Diego… ¿Qué es lo que…- le saludé y traté de iniciar la conversación pero una mesera se acercó a tomar la orden de un Capuchino para él y un Latte Vainilla para mi y tuve que interrumpir mi pregunta.

Una vez retirada la mesera abrí la boca para preguntar de nuevo pero esta vez fue él quien me interrumpió.

-Alice… no puedo callarlo más… necesito… necesito decírtelo.

Yo abrí los ojos desmesuradamente y lo observé temblando. No. No. No. Esto no me puede estar pasando a mí. No podía ser que todo esto se tratara de una nueva declaración a la cual yo tendría que negarme, no es que fuera egocéntrica pero no entendía por qué tendría que decírmelo a mí.

-Diego, yo no… por favor no creo… - fue lo único que pude articular.

-Déjame hablar, si no lo hago siento que explotaré y ya no puedo mantener esto en mi interior ni un segundo más. No me interrumpas – me pidió cuando abrí la boca para callar lo que iba a decir, juro que cuando dijo interior toda yo temblé y quise huir de allí – escúchame y después… decides… por favor…

-Estoy enamorado - dijo de sopetón y yo lo que hice fue abrir los ojos como platos y abrir y cerrar la boca como si fuera a decir algo.

Él esperaba mi reacción y yo no sabia qué decir, la mesera llegó con nuestra orden, se retiró y yo seguía sin poder hablar.

-Diego, yo no sé qué decirte…- fue lo único que pude articular

-Espera, aún no te he contado lo peor…

-¿Lo peor?- pregunté a media voz y rogando con que no fuera lo que estaba pensando, no quería perder también la amistad de Diego.

-Ella es un imposible para mí… es mi hermanastra, cuando nuestros padres se casaron terminamos de crecer juntos…- Yo al escuchar esto me relajé pero al mismo tiempo mi preocupación aumentó porque intuí que lo que venia no era un cuento de hadas.

-¿Qué más sucede Diego?- le pregunté inclinándome y tomando una de sus manos por sobre la mesa para alentarlo a que me contara.

-Yo no sé muy bien cómo pasó y desde hace cuanto tiempo estoy enamorado de ella, solo sé que me di cuenta anoche cuando me contó muy emocionada que se va a casar, yo enloquecí Alice, de celos, de impotencia y de incredulidad por lo que estoy sintiendo - mientras hablaba Diego movía sus manos nerviosamente a la vez que agarraba el borde del cuello de su camisa como si esta lo ahorcara.

Yo estaba callada, dejando que se desahogara, escuchándolo porque eso era lo que necesitaba él, ser escuchado.

-Yo no me había dado cuenta de que los celos que yo llamaba de "hermano" cuando ella salía con chicos eran celos de hombre - continuó contándome con un tono casi histérico y desesperado - pero anoche me la imaginé estando íntimamente con otro y la sola idea me causó nauseas. Se me cayó la venda y me di cuenta que hace tiempo no la veo como hermana sino como la mujer hermosa que es, como vería a una de mis conquistas - negó con la cabeza con incredulidad en lo que él mismo estaba diciendo - solía encapricharme con diferentes chicas como me pasó contigo y ahora me doy cuenta que era una vía de escape para lo que estaba sintiendo.

Me daba dolor verlo de esa manera, Diego siempre me pareció un chico muy sereno y centrado, ahora estaba casi fuera de si y yo lo más que puedo hacer es estar allí para escucharlo y apoyarlo en lo que mas pueda.

*-*-*Fin del Flash Back*-*-*

Jasper me miraba y escuchaba atentamente mientras le conté la historia de Diego, su rostro era una mascara inescrutable.

-Por eso desde ese día nos hemos vuelto algo así como inseparables, nos damos la mano mutuamente cuando el otro cae y nos apoyamos el uno en el otro. Él soportó todos mis arrepentimientos por mis acciones y escuchó atentamente cuando divagaba pensando en que hubiese sido mejor hacer mientras yo lo escuchaba y consolaba cuando se enteraba de cada preparativo nuevo que hace Bree con su boda, y aguanto cuando está por estallar porque aún no se atreve a confesarle sus sentimientos y ahora ellos están más alejados que nunca, ella no sabe por qué él se comporta así y él no se atreve a explicárselo.

-Es fuerte...- comentó Jasper pasando una mano por su cuello como imaginándose la situación.

-Y es más fuerte pensar que hay personas que de verdad lo tienen difícil y nosotros por tonterías lo hicimos difícil - Le dije lo que pensaba desde que Diego me contó su historia.

Me miró a los ojos con tanta intensidad que me cortó la respiración, tenía los ojos muy brillantes y podía ver la esperanza nacer en ellos.

-¿Quién soy yo en tu vida? - repitió la pregunta que me había hecho hace rato.

-Eres…- suspire buscando la palabra adecuada - mi destino, eso eres - le traté de resumir la conclusión a la que había llegado en el tiempo que habíamos pasado separados - Yo siento que todo lo que pasamos fue una prueba, una enseñanza, aprendí las lecciones y tú también.

-¿Ah si? ¿Y según tú qué aprendimos? - me preguntó con una sonrisa picara y aparentando inocencia.

-Pues yo que la sinceridad, la confianza y el respeto son lo fundamental para mantener una relación sólida… y tú…- hice como que lo pensaba pero era algo que había notado desde el primer momento en que llegó.

-Y yo… - me alentó a hablar haciendo un ademán con su mano.

-Aprendiste a no juzgar antes de preguntar, aunque casi, casi no lo logras - le respondí con una sonrisa y juntando los dedos pulgar e índice como para graficar la distancia a la que estuvo de no lograrlo.

-¿Y qué te hace pensar eso? - me preguntó, se notaba que estaba disfrutando de la conversación pero ya le tocaría a él hablar.

-Cuando me conseguiste con Diego hace un rato pudiste haber pensado lo incorrecto e irte sin siquiera permitir que te dijera alguna palabra. Soy consciente de que era una escena muy intima y extraña para un par de amigos pero así se dan las cosas entre nosotros y no hay ninguna segunda intención o morbo en nuestros contactos, por llamarlos de alguna manera. Tú simplemente dijiste que regresabas más tarde, pero estabas decidido a preguntarme sobre la situación, lo sé.

-Tienes razón Al- dijo mientras una de sus manos se dirigía a mi mejilla y yo apoyaba mi rostro en ella cerrando los ojos, disfrutando del contacto con Jasper - Debo admitir que venia prevenido para conseguir algo así - Al escuchar sus palabras abrí los ojos sorprendida.

-¿A qué te refieres?- le pregunté extrañada frunciendo el seño

-Yo me fui… pero nunca deje de saber de ti- me dijo con una sonrisa traviesa y yo lo mire acusadoramente. El muy tramposo sabía de mí cuando yo de él no sabía nada - Aunque mis informantes me mantenían al tanto, ocultaron alguna información hasta que hoy enloquecí y los amenacé, sentía la urgencia de volver, tenia un presentimiento y ellos me ocultaban algo.

-No entiendo…- le dije al no comprender sus palabras.

Jasper me explicó lo que había pasado en la mañana, con la llamada de su amigo del que protegió su identidad para no crear más conflictos y lo que más me extrañó fue el presentimiento de Jasper. Según su relato su inquietud comenzó cuando aparecieron mis malestares y se intensificó haciendo que decidiera regresar más o menos al tiempo que yo descubría la posibilidad de estar embarazada. ¿Era posible que estuviéramos tan compenetrados el uno con el otro como para presentir algo por lo que esté pasando el otro? ¿O fue un simple presentimiento cualquiera? No sé y la verdad no me interesaba saberlo si era lo que lo había impulsado a volver a mí.

-¿Qué pasa? Te quedaste como pensativa…- me dijo Jasper sacándome de mis reflexiones.

-Pensaba en ese presentimiento que tuviste…- le respondí. Tenía el corazón en la garganta porque estaba llegando el punto de la conversación que me daba miedo.

-Pensé que estabas meditando sobre que será de nosotros ahora y de nuestra historia juntos - dijo un poco decepcionado- ¿Qué sucederá con nosotros Alice? - preguntó directamente viéndome a los ojos y con sus manos tomando mi rostro por los costados.

-Depende de ti… - le dije y pude ver como la luz que había en su mirada se desvanecía un poco tras la duda.

-¿Hay algo más que no me has contado? - preguntó dudoso.

Yo asentí con la cabeza y bajé la mirada - No quiero que pienses que solo por esta razón te llamaba para pedirte que volvieras, como dije antes yo esperaba que regresaras por tu cuenta y esto sólo hizo que acelerara las cosas por así decirlo. Tampoco quiero que pienses que te voy a obligar a algo por esto, queda en ti y en tu conciencia la decisión que tomes porque yo ya he tomado la mía y espero que la respetes - le dije aún con la mirada baja e inconcientemente había rodeado mi vientre con mis brazos como acunando y protegiendo al niño que quizás vivía allí.

-¿De qué hablas Alice? No entiendo - dijo haciendo que subiera la vista nuevamente y limpiando mis lágrimas tiernamente con sus pulgares. Sus ojos estaban fijos en los míos, atrapándome y exigiéndome que le explicara el significado de mis palabras - ¿Qué se interpone ahora entre nosotros?

-No sé si se interponga, te estoy dando la libertad de elegir, eso es todo - le dije tomando aire profundamente como intentando recuperar fuerzas.

-Habla de una vez por favor, no aguanto tanta intriga - me dijo sosteniendo aun mi rostro pero se notaba al borde de la desesperación.

-Yo pues… hoy me di cuenta de que cuando tú y yo pues, antes de que te fueras… cuando…- el miedo no me dejaba hilar correctamente las palabras- cuando estuvimos juntos, no nos cuidamos y pues yo… a mi no me ha… y pues… yo creo que estoy embarazada - terminé entre suspiros y soltando la tensión de golpe en cuanto las palabras claves salieron.

Jasper me miraba y su expresión era imposible de interpretar, en cuanto oyó mis palabras sus ojos se agrandaron y fue como si una mascara de frialdad se instalara en su rostro. Me soltó y se sentó correctamente en el sofá apoyando los codos en las rodillas y las manos ocultaban su rostro. Su postura era de preocupación pero no sabía que podía estar pensando en este momento, respiraba aceleradamente y cuando apartó las manos de su rostro y las juntó enfrente de él continuó con la mirada perdida…

-¿Cuánto retraso tienes? - preguntó luego de un rato en el que mantenía la misma postura y yo a su lado lo observaba esperando que procesara la información.

-Casi tres semanas - le respondí simplemente.

-¿Es normal que se te atrase tanto tiempo? – preguntó nuevamente sin moverse.

-Casi siempre he sido puntual, a veces tarda uno o tres días más pero nunca tanto - le expliqué retorciendo el dobladillo del suéter que traía puesto - Jasper yo no te voy a obligar a nada, voy a tener a mi hijo y si tú quieres acompañarme, eres bienvenido pero no tienes obligación conmigo, sólo con él. No quiero que pienses que soy el tipo de mujer que se embaraza para amarrar al hombre…

-¿Estás loca? - Me interrumpió cambiando por fin su postura y mirándome a los ojos y tomando mi rostro nuevamente entre sus manos.

Yo lo miré con la duda y el miedo en mi rostro, con lágrimas silenciosas cruzando mis mejillas.

-Si estás embarazada no es tu culpa, es mía por no habernos cuidado cuando estuvimos juntos, no creo nada de eso que tú dices…

-¿Entonces qué piensas? - le pregunté al borde de la histeria, desesperándome por no saber que estaba pensando.

-Estaba pensando en cómo vamos a hacer para mantener un bebé - dijo con expresión preocupada y yo me lancé a sus brazos y me refugié en su pecho llorando de alivio porque no me iba a dejar sola. Yo sabía que él no era de los que corre despavorido de un embarazo pero nada como estar segura.

Él envolvió sus brazos a mi alrededor y acarició mi cabello hasta que pude controlar el llanto, pero me quedé en su pecho oliendo su fragancia, cerrando los ojos y recordando cuando solía hacer eso todos los días porque me encantaba su perfume.

-Mi padre quizás no quiera ayudarnos pero tampoco es que yo quiera que lo haga, mantendré a mi hijo por mis propios medios así tenga que congelar mis estudios - me dijo mientras yo estaba refugiada en su pecho, eran palabras susurradas a mi oído consoladoramente pero en cuanto escuché la ultima parte me aparté de él rápidamente para mirarlo a la cara y él me observó extrañado.

-No - fue lo que dije - No permitiré que dejes de estudiar, si los dejas no los retomarás y… ¿Cómo haremos en el futuro? De hecho, yo los dejaré sólo lo suficiente cuando él nazca pero no los abandonaré tampoco, hay que pensar en su futuro y la mejor manera de darle un futuro seguro es siendo profesionales.

-Alice, mi familia, mi padre tiene suficiente dinero como para que mantener a cuatro generaciones y seguirá creciendo. Algún día me tocará a mí tomar las riendas de la empresa y nuestro hijo tendrá el futuro asegurado, pero ahora, yo no quiero que mi padre nos mantenga, es mi deber darle a mi mujer y a mi hijo lo que merecen.

Al escuchar cómo me llamó mi corazón se aceleró y me sentí viva nuevamente.

-Bueno, creo que nos estamos adelantando Jasper. La verdad ni siquiera estamos seguros de que esté embarazada, Bella y Rose se ofrecieron a acompañarme pero decidí a esperar que regresaras por si querías ir conmigo.- le dije desviando el tema.

-Claro, voy a estar contigo en todo - Aseguró tomando mis manos con fuerza.

-Gracias - le dije pero yo me sentía algo inquieta porque él aun no me había dicho que iba a pasar con nuestra relación. Sólo me aseguró que estaría en lo referente al embarazo pero… ¿Y nosotros?

-Todo va a salir bien, mi pequeña hada, lo veras… saldremos adelante - Me dijo mirándome a los ojos para guiarme nuevamente a sus brazos y a su pecho.

-Jazz…- le dije dubitativamente.

-Dime…- pude intuir la sonrisa en su rostro.

-¿Qué pasara con nosotros? - le pregunté directamente cerrando los ojos.

Lo escuche suspirar y me apretó con fuerza nuevamente por un momento para luego tomarme de los brazos y hacer que lo mirara nuevamente a la cara.

-Nosotros trataremos de ser felices, juntos, como siempre debió haber sido y esta es la misma decisión que hubiese tomado con o sin embarazo. Te amo a ti como vengas, de hecho creo que con un hijo mío en tu vientre toca que te ame más de lo que ya lo hago aunque lo crea imposible.

Sonreí como hace tiempo no lo hacía y él sonrió de la misma manera. Fue acercando lentamente su rostro al mío, acarició mi nariz con la suya en una tierna caricia para rozar ligeramente mis labios y tomarlos entre los suyos con desesperación. Su beso era desesperado, apasionado y dulce, mi estómago estaba reducido a trizas con la emoción de estar nuevamente unida a él de esta manera y deseando cada vez más, sus manos recorrieron mis brazos hasta que las puntas de sus dedos se perdieron en mi cabello.

El hechizo se rompió cuando alguien se aclaró la garganta y nos separamos bruscamente buscando la procedencia del sonido.

Mi madre nos miraba con expresión acusadora desde las escaleras del porche aunque conociéndola podía adivinar esa mirada traviesa que revela sus verdaderos pensamientos.

Jasper la miró y luego me observó asustado, imaginó que reconoció el parecido y entendió de quién se trataba.

-Eh, Hola…- Dijo Jazz dubitativamente y pasándose una mano por la nuca nerviosamente.

Mi madre estaba cruzada de brazos y me miraba con una ceja levantada.

-Mamá, el es Jasper - le dije sonriendo a mi madre - Jazz, te presento a tu suegra- le dije a él y me miró con los ojos como platos sorprendido de que actuara de esta forma luego de ocultar mi relación con él por tanto tiempo la vez pasada, pero esta vez todo seria diferente y era bueno comenzar de esa manera.

-La mejor suegra que podrás tener en todo el mundo - le dijo mi madre extendiéndole la mano a modo de saludo y luego de relajar su postura de madre enfadada con una sonrisa.

Jasper se levantó, tomó la mano de mi madre caballerosamente y le sonrió con alivio al ver que no estaba molesta en realidad.

-Les preguntaría que hacen aquí afuera buscando un resfriado por culpa del frío pero me imagino que abrazaditos como estaban no les daba frío. Les prepararé chocolate caliente…- Dijo mi madre sin apenas tomar aire - Jasper… ¿Te quedas a cenar? Para que conozcas a mi esposo de una vez - le preguntó mi madre amablemente pero con una sonrisa traviesa.

Jasper volteó a mirarme con la duda en los ojos, quería saber si estaba de acuerdo con que conociera a mi padre. Yo simplemente me encogí de hombros dándole a entender que era su decisión porque la mía ya estaba tomada, quería que se conocieran.

-Claro, será un placer- Dijo mi novio sonriendo y yo sonreí aún más ampliamente abrazándome a él mientras se sentaba y mi madre entraba a la casa. Mi padre no tardaría en llegar, era un alivio que yo ya hubiera hablado con ellos de mi historia con Jasper y hace pocos días me habían preguntado que había pasado y les conté de mi decisión de poner de mi parte para arreglar las cosas con él. Ya estaban prevenidos para cuando les viniera con esta noticia, lo que me preocupaba era la otra noticia.

Inconcientemente puse mi mano sobre mi vientre y Jasper puso la suya encima de la mía. Me voltee ligeramente a verlo y él me susurró muy suavemente "No estas sola" y yo sonreí y me apoyé en él. Cuando mi padre llegó si nos dimos cuenta pero apenas nos movimos, nuestras manos estaban entrelazadas en su regazo y mi cabeza estaba apoyada en su hombro mientras nos mecíamos ligeramente en el mueble.

Papá subió las escaleras del porche y venía tan concentrado guardando unas cosas en su maletín que ni se dio cuenta de que estábamos allí.

-Papi…- lo llamé mientras me apartaba de Jasper para levantarme y acercarme a mi papá. Jasper se levantó pero se quedó de pie en el sitio esperando que le pidiera que se acercara.

Papá volteó hacia mi con una sonrisa y extendió los brazos para recibirme - Mi niña...- Exclamó a modo de saludo y cuando me soltó de su abrazo me miró con el ceño fruncido- ¿Qué haces aquí a esta hora?

-Salí temprano de clase, Ed me trajo poco después del medio día y estuve durmiendo parte de la tarde - le expliqué a medias, aún no era momento de que se preocuparan.

-Mmmm Está bien - en ese momento fue que se percató de la presencia de Jasper detrás de mí y me miró con aún más sospecha. Yo sonreí por la expresión de su rostro que era calculadora y por la expresión en el rostro de Jasper que era de extrema seriedad.

-Papá, te presento a mi novio Jasper, Jazz te presento a mi papá - Jasper se acercó y le dio la mano a mi padre, su expresión era ahora de simpatía mientras que papá seguía en el plan de padre sobre protector. Noté como el apretón duraba más de lo normal y el contacto visual de ambos se mantenía en todo momento pero Jasper en ningún momento flaqueó sino que más bien sonrió.

Papá al parecer se sintió satisfecho por algo que habrá visto en la mirada de Jasper porque lo soltó y le dedico una sonrisa sincera.

-Sólo te pido que la hagas feliz, que valga la pena lo que sufrió porque ya fue suficiente - Le dijo y sin más entró en la casa pero sabía que estaba huyendo de verme como una chica con novio y no como su niñita. Pero en algún momento tenemos que crecer.

La noche transcurrió tranquila y cuando llegó Edward se integró a nosotros con muy mal humor, no dejaba de ver hostilmente a Jasper intentando que yo no me diera cuenta. Ya después hablaría con él para que comprendiera que el amor todo lo perdona y todo lo olvida.

Jasper se fue luego de pasar un rato con nosotros y hubo momentos en que lo sentí perdido en sus pensamiento mientras miraba a mis padres interactuar y lanzarse miradas picaras. En esos momentos en especial notaba cómo me apretaba la mano inconscientemente como para mantenerme a su lado, pero no entendía la razón de su comportamiento.

Jasper y yo quedamos en que al día siguiente me llevaría a un laboratorio a hacerme un examen de embarazo porque no confiaba en las pruebas de farmacia pero eso tendría que esperar hasta la tarde porque en la mañana me tocaba presentar un par de exámenes importantes.

.

.

.

Cuando Jasper llegó por mí en la mañana para llevarme a la universidad en su camioneta me sentía renovada, era como si todo había vuelto a su lugar y que no podía ser más feliz. Estaba dispuesta a todo con tal de que Jasper y yo nos mantuviéramos juntos y felices, de hecho ya casi no hablaba con James, no es que no fuéramos amigos pero entendí que era mejor mantener las cosas lo mas frías posible entre él y yo, además, ya casi ni coincidíamos cuando nos conectábamos.

Pasé la mañana entre clase y clase con ligeros mareos y malestares pero extrañamente ya no eran tan fuertes como el día anterior. Cuando fuimos al laboratorio y me sacaron la sangre Jasper estuvo a mi lado tomando mi mano, teníamos que esperar un par de horas para saber el resultado así que decidimos pasear un rato por un centro comercial cercano.

Tomados de la mano recorríamos los pasillos del centro comercial, deteniéndonos en las vidrieras que nos llamaban la atención y poniéndonos al día de lo que habíamos hecho mientras estuvimos separados.

Llegamos a una tienda de bebés y ambos nos detuvimos a observar los objetos que exhibían en extremo silencio.

-Jasper…- llamé su atención luego de estar un rato cada uno perdido en sus pensamientos.

-Dime linda- me respondió mientras se acercaba más a la vitrina mirando fijamente un cochecito de color verde.

-¿Tú qué quieres?- le pregunté.

-¿Qué quiero de qué?- me respondió con otra pregunta volteando a mirarme extrañado.

-¿Quieres que esté embarazada o no? O bueno, mejor dicho, ¿Prefieres que esté embarazada o que no? - le aclaré a qué me refería con mi pregunta y bajé la mirada porque me avergoncé de desear que el examen saliera negativo, porque eso era lo que deseaba.

-Al - me dijo mientras tomaba mi barbilla para que lo viera a los ojos - No se trata de preferir, sino de pensar que es mejor desear en este momento. Sinceramente deseo que sea negativo y no porque no lo quiera, te juro que si en ese papel dice positivo voy a dar lo mejor de mi por ustedes, venderé mis motos y cuanta cosa de valor tengo para darles lo mejor, pero somos muy jóvenes aún y por mucho que nos amemos, en este momento no somos una pareja estable como quien dice. No lo tomes a mal pero estamos como comenzando, ahora todo es color de rosas pero nos falta superar más cosas, convivir y quién sabe cuánto más - Entendía perfectamente sus palabras porque era lo que yo pensaba, pero al verlo mirando las cosas de bebé con ese brillo tan especial en sus ojos me pregunté qué era lo que él deseaba.

-Si no quieres que sea… ¿Por qué miras todo esto así? ¿Cómo anhelándolo?- le pregunté.

Yo si sabía que yo veía las cosas de bebé más por curiosidad que por desearlas, quizás era un instinto maternal que despertaba en las mujeres porque a mí ya me había pasado y hasta antes de sospechar un embarazo. Tener hijos es algo que la gran mayoría de las mujeres deseamos casi desde niñas al jugar con nuestras muñecas. Pero no entendía eso en un hombre.

-Porque una parte de mi sí desea este niño, un pedacito tuyo y mío, una nueva vida creada por nosotros, si me hace ilusión ser papá.

Sonreí admirada por el hombre del cual me había enamorado, porque era el hombre que cualquier mujer desea y es mío. Tiene sus defectos, es celoso, sobreprotector y tal vez un poco exagerado e impulsivo, pero lo amo, así como es. Continuamos nuestro camino dejando atrás la tienda de bebés y nos fuimos a comer para hacer tiempo.

Jasper me hizo reír con algunas historias de sus amigos en Texas y hubo un momento en que me habló de sus padres en que pude notar el por qué de sus reacciones ante las caricias y bromas que se hacían mis padres anoche. Él no había vivido eso con sus padres así que se sentía incomodo. Me dio pena porque él a pesar de nacer en el seno de una familia acaudalada (detalle del que me acababa de enterar) le había faltado lo más importante. Pero yo me encargaría que de ahora en adelante a Jasper no le faltara ni un poquito de amor en su vida, lo enseñaría a vivir con el amor como principal base para cualquier relación y eso seguro aumentaría su seguridad en él y en mí, en nosotros.

Pasadas las dos horas fuimos a buscar el resultado del examen y con el sobre en sus manos Jasper me guió hacia una plaza cercana, con verdes jardines y una enorme fuente. No acomodamos en banco, yo me senté en sus piernas mientras me rodeaba la cintura con sus brazos para que ambos pudiéramos ver el resultado al mismo tiempo.

Abrí el sobre con manos temblorosas y saqué el papel que había adentro respirando profundo antes de desdoblarlo…

NEGATIVO

Decía en la esquina inferior izquierda del papel y Jasper y yo soltamos un suspiro de alivio al unísono, por el momento no seriamos padres…

Al mismo tiempo que el alivio se instalaba en mi cuerpo como una cuerda que se acaba de destensar un rayito de desilusión se instalo en mi corazón, una parte de mi quería tener ese niño creciendo dentro de mi vientre. Pero más adelante seria…

Jasper hizo que me volteara ligeramente para ver mi rostro y limpió mis lágrimas con sus labios, no me había dado cuenta de que estaba llorando.

-¿Por qué lloras?- me preguntó mientras hacía que recostara mi cabeza en su hombro y acariciaba circularmente mi espalda.

-No sé, mi parte irresponsable e inmadura quería tener un hijo tuyo - le dije sinceramente.

Él sonrió y soltó una pequeña carcajada…

-Algún día, pequeña hada, algún día.

*-*-* Fin *-*-*

Nota de Autora Emocionada y medio deprimida:No tengo perdón, tarde mas de un mes en subir el capitulo, pero sufría del Síndrome NQTMPHL (No Quiero Terminar Mi Primera Historia Larga) porque si, es mi primera historia larga y cada vez que me sentaba a escribir no salía nada (en mis pocos y reducidos tiempos libres ya que he estado trabajando hasta los domingos).

En este Capitulo quiero agradecer enormemente a mis Betas, son el mejor equipo de betas que una escritora puede tener! Gine y Beth, mejor conocidas como Ginegine y betzacosta respectivamente MIL GRACIAS A AMBAS. Esta historia no seria lo que es sin ustedes. Vero (Bertlin) Amiga para ti también hay GRACIAS! Eres un gran apoyo aunque estas perdidísima en acción APARECE!

A mis fieles lectoras que sin ustedes tampoco seria nada, las que comenzaron y se quedaron a medio camino, las que comenzaron y están terminando, las que comenzaron y aun siguen aquí teniéndome paciencia. GRACIAS!

Agradecimiento a los reviews del capitulo anterior: Alice Carlie Hallen; xoxo; Dafne Clarisa Cullen; Asira Cullen; Gaby Whitlock; MarVe.S; Strangeeers; lucylucy; Adriu; anniiee; betzacosta.

NOS LEEMOS EN EL EPILOGO CHICAS!

Respondo los reviews de las chicas sin cuenta por acá:

xoxo: Hola! Pues Yo creo que Alice nunca tomaría esa decisión y ninguno de mis personajes porque estoy en contra de aborto provocado y estaría en contra de mis principios. Espero que te guste este capi! Gracias por tu review en este y todos los capis! Gracias, Nos leemos en el Epilogo.

Dafne Clarisa Cullen: Nena te respondo los dos reviews. Mi intención era que sospecharan que Alice le daba una oportunidad a Diego pero como puedes haber leído en este capi Alice solo ha estado con Jasper y no creo que aunque ellos se separen le sea fácil estar con otra persona, no se si me entiendes. Alice esta atada a Jasper emocionalmente y aunque tomara la decisión de intentar una relación con otra persona pasaría tiempo antes de que ella pueda intimar, no se digo yo metida en la psique de Alice xD No te pude agregar al MSN porque FF borra los mails, escríbelo así geralpirela (arroba) Hotmail. Com (sin los espacios y colocando el arroba) Ese es el mío de todas formas para que me agregues tu xD Nos leemos en el Epilogo!

Anniiee: Gracias por tu review! Que bueno que te guste la historia, trato de hacerlo lo mejor que puedo y de mejorar en cada capitulo =D Espero que te guste el final y nos estaremos leyendo en el Epilogo!