"Para Cambiar y Formar"

("To Change & Shape")

Severus Snape x Harry Potter

Autor original: Blueowl

Traductora: Eowynd

Notas de traductora:

1) la autora en ingles utiliza ciertos términos como: parselmouth, parselmagic y parseltongue, que serian en orden, boca de parsel (alguien que habla parsel), magia de parsel y lengua de parsel (idioma de las serpientes). Así que en el fic Harry es un parselmouth, es decir habla parseltongue y practicara más adelante parselmagic.

2) Este fic cae en la categoría de Father/Mentor (Padre/Mentor), es decir, los fanfics donde Snape adopta a Harry sea como hijo o sea como aprendiz, por lo tanto no habrá Yaoi ni nada en el estilo entre ambos.

3) Todos los (*) que vean tienen explicaciones al final de cada capítulo por parte de la traductora

4) Todo lo que está en cursiva son pensamientos o recuerdos

5) todo lo que este entre : :, como :este ejemplo: es referido a que se está hablando en parsel, así que casi siempre es entre Coral y Harry

OOoOoOoOoOo

Preguntas al Respecto:

Tratamiento Mágico de/para Dumbledore— Cosas como el hechizo desvanecedor o el hechizo traslador para los pedazos de huesos no podían ser lanzados porque requieren que el realizante vea el/los objetos. En cuanto a Harry, tal vez hubiera sido capaz de ayudar, pero es poner demasiado sobre los hombros de un pequeño niño, no importa que tan capaz, y los adultos no deseaban colocarle cargas innecesarias. Además, así como su magia no puede sencillamente curar a los Longbottoms, tampoco puede curar directamente a Dumbledore, de otra manera los Longbottoms habrían sido curados hace mucho tiempo.

Harry siendo capaz de curar la grave herida de la cabeza de Draco—Harry había aplicado su magia de parsel momento después de que el daño ocurriera. Las células y el tejido no tuvieron tiempo de morir o cicatrizar.

OOoOoOoOoOo

Parte 25: Causa y Efecto

Voldemort apretaba sus dientes mientras Bella atendía a su herida una vez más.

Esa amante de los muggles lo había arruinado todo.

Dumbledore realmente tenía que morir.

Era por su culpa, que ese muggle había sido capaz de dispararle.

Era por su culpa, que había fracaso en oír la profecía.

Sin embargo... el anciano no había arruinado todo...

Voldemort sonrío a pesar del dolor y su falta de aliento, recordando como el Ministro había temblado de miedo contra él mientras susurraba en la oreja del hombre.

Dejaría que las cosas se calmaran mientras maniobraba sus piezas. A pesar de Dumbledore y esta herida, las cosas saldrían según él quería, al final.

O o O o O

Lucius se paseaba en su oficina, esperando a que Severus llegara. Había enviado por el hace una hora y esperaba que no estuviera demasiado ocupado con el viejo amante de los muggles para venir como se lo había pedido.

Su vida dependía de ello.

Finalmente, la chimenea flameo en verde y Severus salió de esta.

"Severus, asumí que estabas—" comenzó.

"Si, tengo todo lo que pediste."

Lucius fue incapaz de contener su suspiro de alivio.

"Bien. Por favor, sígueme. Bellatrix envío un traslador para los dos," dijo, guiándolo a un cuarto antes de cerrar firmemente la puerta y lanzar un hechizo de privacidad, solo por si acaso.

"¿Alguien sospecha algo?" pregunto Severus mientras Lucius se movía hacia el escritorio con una pluma negra sobre él.

"No, e hice todo lo que me pediste."

"Bien, es un alivio saber que Draco estará a salvo sin importar lo que pase," dijo Severus.

Lucius asintió, una vez más agradecido de que Severus entendiera la importancia de una familia a pesar de que no tuviera una propia. Su mano cayó sobre el traslador mientras Severus se colocaba a su lado.

"Esto nos llevara a donde él esta," comento, sin necesidad de decir quién era 'él'.

"Entiendo," dijo Severus.

"Espero que sepas lo que estás haciendo, Severus," susurro Lucius mientras colocaba su otra mano sobre el brazo de Severus y activaba el traslador...

Se aparecieron en un gran comedor, no tan diferente al de los Malfoy. Rápidamente Severus lo identifico como el hogar de Yaxley.

"Que bien que finalmente llegaste, Severus. Ven por acá," dijo Rodolphus Lestrange, el marido de Bellatrix.

Severus se adelanto, abandonando el cuarto con Rodolphus. Lucius no los siguió.

"¿Cuál es su condición?" pregunto Severus, asumiendo correctamente el porqué estaba aquí.

"No lo sé, tan solo le ha permitido entrar a mi esposa," comento rudamente Rodolphus. "De hecho él no sabe que ella te envío a buscar." Sonrió maliciosamente mientras se acercaban a la puerta cerrada.

"Ya veo," dijo Severus, totalmente despreocupado por las palabras de Rodolphus mientras tomaba la manilla enfrente a él.

Rodolphus parpadeo ante la temeridad de Severus. "Bien, a menos que requieras algo, te dejare ahora."

"Muy bien," contesto Severus con un asentimiento mientras, abría con confianza la puerta, y entraba.

O o O

Severus cerró la puerta detrás de él mientras sus ojos rápidamente revisaban el cuarto.

Había una pared que bloqueaba la mayor parte de la visión de la cama desde la puerta. Escucho algunos ruidos, como si alguien estuviera rebuscando cosas. Había una luz, aunque estaba al otro lado de la pared y obscurecida por lo que Severus correctamente asumió que era el inmobiliario.

"¿Quién ha entrado, Bellatrix? No he dado permiso para que nadie entre. ¿Quién se atreve?"

Severus se forzó a sí mismo a no paralizarse ante la voz mientras se aproximaba lentamente.

"M-mi Señor, yo envié por él. Por Severus. Su herida, mi Señor, Soy-soy una inepta. He hecho todo lo que he podido, pero esperaba que mi búsqueda de Severus le complacería, ya que él es más capaz que yo," dijo Bella. "Por favor perdóneme, mi señor, pero—"

"Oh, mi leal sirviente. Ven, ven, Severus," interrumpió Voldemort, su voz rasposa.

Severus le dio la vuelta a la pared, encontrando al Señor Oscuro tendido en una cama con vendajes sangrientos esparcidos por todos lados, y una desarmada Bella sosteniendo un par de tijeras y un rollo de gaza junto a él. Había un distintivo olor en el aire que Severus rápidamente identifico. El enfermantemente dulce, oxidado olor podía ser una sola cosa—sangre. Había unos frascos vacios de pociones por el suelo, sangre sobre las sabanas e incluso en las paredes. El cabello de Bella estaba, como siempre, fuera de control, pero lo que ahora lo hacía peor eran las manchas de rojo oscuro en este.

Era una escena bastante horrida, para ser honestos, y Nagini enrollada alrededor del pilar derecho cerca de la cabeza de Voldemort no ayudaba mucho tampoco.

"Mi Señor," le saludo Severus con una respetuosa reverencia, como si nada de lo que estuviera viendo fuera alarmante. "Por favor, permítame serle de utilidad."

"Bellatrix," dijo Voldemort.

"¿Si, Mi Señor?" respondió.

"Muévete."

Bella lucia ofendida, pero sabía que no debía contradecir. Se levanto y se movió a una esquina a mirar.

Severus se adelanto mientras Voldemort se sentaba con una apenas escondida mueca. Hubiera deseado que le dijera a Bellatrix que se fuera.

"¿Qué pociones ha tomado, Mi Señor?" pregunto Severus, colocándose al lado de la cama y manteniendo su cara neutral.

Todo lo que el Señor Oscuro percibiera como piedad o cualquier emoción de 'debilidad' no sería bien recibida.

"Pociones Rellenadoras de Sangre principalmente, pero he tomado también Pociones Repara Venas y Crece huesos," comento, antes de añadir, "Bellatrix insistió en que tomara también una poción para aliviar el Dolor."

Si estaba avergonzado por la situación, lo escondía muy bien.

"¿Ultima dosis tomada?" pregunto Severus, sacando un bolso de cuero de sus túnicas.

"En la ultima hora, he tomado dos Pociones Rellenadoras de Sangre, nada más."

"¿Esta aun abierta la herida?" pregunto Severus, colocando el bolso en el velador y desenrollándolo para revelar muchas pociones y herramientas.

"Sí."

"Por favor muéstreme donde," comento simplemente Severus, sacando su varita.

Voldemort se giro, indicando su lado derecho.

Severus podía notar que el movimiento era inconfortable, pero Voldemort no era el Señor Oscuro por nada. No se permitiría a si mismo mostrar debilidad.

Mirando hacia el visiblemente expuesto, desastre sangriento, Severus encontró que el lado derecho del Señor Oscuro estaba cubierto en gaza mágicamente puesta en su lugar con hechizos adherentes. Bella ciertamente había estado ocupada, aunque su trabajo era descuidado y estaba claro que era más hábil en desmembrar que en sanar.

Silenciosamente, lanzo un hechizo de diagnostico y unas pocas otras cosas que le dijeran como estaba actualmente el Señor Oscuro. Todo mientras, Bellatrix y Nagini estaban mirando con avidez. A pesar del hecho de que estaba aquí a causa de Bella, sabía que si ella veía algo que fuera remotamente sospechoso, recibiría un Crucio a quema ropa, sino un AK, antes de que fuera capaz de bloquear o contraatacar. Y también estaba Nagini. Incluso aunque Severus deseaba nada más que envenenar o maldecir a quema ropa al Señor Oscuro, Nagini probablemente actuaria antes de que pudiera llevarlo a cabo por completo.

Oh si, sin lugar a dudas, Nagini era el aliado mayor de Voldemort. Algunas veces Severus se preguntaba si Nagini consideraba a Voldemort como un hijo sustituto o algo así. Era tan protectiva con él como si lo considerara así.

Sin embargo, incluso sin Nagini y Bella, intentar tal plan estaba destinado a fallar de todos modos. Voldemort era inmune a muchas pociones, gracias a las incontables alteraciones que se había hecho a sí mismo, y era muy bueno en detectar por el olor pociones alteradas antes de digerirlas. Dumbledore no decía que Riddle había sido un brillante estudiante por nada. Y en cuanto a maldecirlo en su debilitado estado, Voldemort aun era extremadamente rápido, y el siempre iba armado con su varita.

No, Severus necesitaba continuar actuando como leal sirviente. Había mucho que perder si fallaba — la luz perdería a su espía y Harry perdería a su guía — e incluso si tenía éxito en maldecir a Voldemort, estaba la profecía a considerar. En el futuro, habían existido unas pocas ocurrencias, donde el Señor Oscuro debería haber muerto en forma inmediata, pero no lo había hecho. Severus sospechaba que había Magia Antigua involucrada. Algo estaba protegiendo a Voldemort, previniendo su derrota, y Severus solo esperaba en que estuviera en lo cierto al creer que Harry era la llave para finalmente alcanzar el final de este.

Mientras sus hechizos médicos terminaban mandándole sus resultados, Severus frunció el ceño, aunque por dentro se regocijaba.

"¿Severus?" pregunto Voldemort, su voz aterradoramente suave.

"¿Qué causo esto?" pregunto Severus, a pesar de saber la respuesta.

Voldemort gruño una respuesta. "Un proyectil de metal, llamado una bala."

"Mi Señor, puedo ver que dos de sus costillas han sido recientemente sanadas, pero..." Severus tomo aire de forma profunda, teniendo que aplastar su felicidad detrás de sus escudos mentales mientras trataba de sonar grave. "La bala entro y golpeo su segunda costilla más baja, causando que se astillara mientras la bala continuaba hacia arriba, pasando a traves de su hígado y dañando su riñón derecho antes de alojarse cerca de la base de otra costilla. Si la bala hubiese esquivado esa costilla, la bala habría salido cerca del centro de su espalda, a centímetros de su columna. Desafortunadamente, no lo hizo, y, debido al tratamiento de Bellatrix, está ahora alojada en la costilla sanada. No seré capaz de removerla ahora, a menos que me autorice a hacerlo físicamente. Simplemente invocarla podría causar daño irreparable a su columna, sin mencionar el daño severo a su recientemente sanada costilla."

"Entonces solo déjala," comento Voldemort, aunque sus ojos viajaron a Bella.

El Señor Oscuro no estaba complacido.

"Por supuesto, mi Señor," comento Severus, decidiendo no mencionar el riesgo de infección, y mucho menos el tétanos.

Era algo que la mayoría de los magos nunca consideraban, y los pocos que lo hacían eran nacidos de muggle. Pociones, tal como la Pepper-Up, usualmente se encargaban de esos problemas, pero las infecciones serias, tales como las que provenían de objetos extraños alojados en los músculos, huesos y tejido en general, solo podían ser combatidas por un régimen de agresivas pociones — régimen de pociones que Severus convenientemente iba a olvidar mencionar, y mucho menos proveer.

"Le estaré dando pociones que sanaran el daño hecho a su hígado y riñón. Eso deberá ayudar grandemente en su recuperación, mi señor," dijo Severus, sacando las mencionadas pociones. "Sin embargo, antes de que las tome, debe saber que será incapaz de canalizar ningún hechizo poderoso por 48 horas. Las pociones estarán canalizando una parte de su magia para sanar el daño interno y alterarla podría posponer su recuperación."

"Muy bien, Severus. ¿Cuanto tiempo antes de que la herida se vaya?"

"Bueno," comenzó Severus, decidiendo que un poco de adulación del ego era necesario. "Para una mago promedio, diría que de dos a tres semanas, pero para usted, con su poder y reserve mágica, diría que de seis a diez días."

Voldemort asintió lentamente, contemplando su situación.

"No es un problema. Mis planes no requieren de mucha intervención de mi parte, dentro de las próximas semanas, afortunadamente," comento Voldemort mientras Severus colocaba las pociones necesarias sobre el velador antes de sacar sus otras cosas.

"¿Debería cerrar la herida por usted, Mi Señor?"

"Sí, ya que es claro que Bellatrix es incapaz," comento Voldemort, su molestia con su as ferviente seguidora saliendo fuerte y clara.

Bellatrix se achico en el Rincón.

"Gracias por permitirme este honor, Mi Señor," dijo Severus mientras movió con experticia su varita, removiendo las vendas manchadas y cerrando el agujero de la bala... felizmente encerrando dentro el desastre y los agentes contaminantes en el cuerpo de Voldemort.

O o O o O

Harry miraba mientras Perenelle guiaba a Norberta fuera de los establos y hacia el ruedo al lado de estos.

Nicholas le había dicho que necesitarían usar Magia de Dragón para comenzar a disminuir el bloqueo en su magia, y como Norberta lo conocía y confiaba en él, era la opción optima.

"Debes hacer exactamente lo que te diga, Harry. Si fallas en seguir mis instrucciones, podría terminar con consecuencias terribles," dijo Nicholas, colocando una mano firme sobre su hombro.

: Sí, Harry. Haz lo que dice: dijo Coral desde sus pies, antes de deslizarse hacia Perenelle para mirar.

"Lo entiendo," dijo Harry, tratando de no tragar con demasiada fuerza.

"De acuerdo. Quiero que mires en sus ojos y simplemente le sostengas la Mirada. No bajes la vista hasta que ella lo haga," dijo Nicholas, moviéndose para colocarse al lado de Norberta y colocando su mano en las escamas de esta.

Harry hizo lo que le dijeron, Norberta le miraba directo a sus ojos con una intensidad que nunca había visto en otros ojos mientras Nicholas comenzaba a susurrar un extraño lenguaje.

Los ojos de Norberta se agudizaron mientras daban un brizo azuloso antes de que el brillo se transformara en uno plateado. Harry no podría haber esquivado la Mirada aunque hubiera querido.

Un golpe de poder apareció, aunque Harry no pudo notar de donde. Hacía calor, pero una clase de calor que era protector y persistente. Sintió sus manos cerrarse en puños y sus rodillas debilitarse, su contacto visual con Norberta debilitándose. Sus ojos brillaron de nuevo y sintió un peso en su centro. No se levantaba, sino que crecía, y sentía su pecho pesado y su corazón latiendo. Justo cuando pensaba que sería aplastado desde adentro, el peso se hundió, como si hubiera sido absorbido, y fue entonces cuando Norberta finalmente miro hacia otro lado. Harry trato de seguirla, pero en vez de mirar hacia otro lado, su visión se volvió oscura y se sintió caer.

Lo próximo que Harry supo, es que estaba acostado en su cama en la casa de los Flamel.

"Bueno, Harry, creo que has hecho un gran progreso hoy. Felicitaciones, acabas de levantar alrededor de una cuarta parte del sello que tenias," dijo el Sr. Flamel, inclinándose sobre él.

Harry parpadeo. "¿Qué significa eso, señor?"

"¿Por qué no haces algo y lo ves?" pregunto mientras Coral se deslizaba de la muñeca de Nicholas y se colocaba junto a él en la cama.

Lentamente, Harry se sentó y saco su vara de fénix.

Se sentía diferente. Definitivamente aun era su varita, pero podía sentir hilos de calidez desde y hacia la palma de su varita y la manilla de la varita. Era increíble.

"¿que debería lanzar?" pregunto Harry.

El Sr. Flamel se detuvo, antes de sacar sus espejuelos de lectura y rápidamente partirlos en dos.

"¿Que tal un reparo?" pregunto, colocando los pedazos sobre la cama.

Harry parpadeo, antes de hacer como le sugirieron. Reunión su magia, un poco nervioso ya que esta era la primera vez que realizaba este hechizo — aunque sabia la encantación y el movimiento de varita. "Reparo."

Su magia pulso a través del aire, pasando a través de todo mientras apuntaba su varita hacia los espejuelos rotos. Hubieron varios sonidos de 'pop', 'arrastres', y 'cracs' alrededor de ellos mientras los espejuelos de Nicholas mágicamente se doblaban y arreglaban. Con eso, Harry giro sus ojos hacia las otras cosas en el cuarto, sorprendido de encontrarlo incluso en mejores condiciones de lo que estaba antes.

Nicholas comenzó a reír. "¡Bien hecho, muchacho! ¿Lo ves? Y aun hay tres cuartas partes del bloqueo que levantar, pero antes de hacerlo, necesitas acostumbrarte al montón de magia a tu disposición ahora."

Harry asintió de todo Corazón.

O o O o O

Remus entro a sus cuartos en Hogwarts. Gracias a Dumbledore y los demás, sería capaz de permanecer como profesor de DCAO en el futuro inmediato. La maldición se había ido, bueno, ambas maldiciones si incluía su anterior Licantropía. Su trabajo en las barreras había producido muchos beneficios. No solo la maldición del puesto de DCAO se había ido, Hogwarts estaba más fortificado que nunca antes. Tenía barreras que harían sentir celoso a Gringotts y agresivas defensas que se activarían inmediatamente si alguien con malas intenciones intentaba atravesar, humano u otros, particularmente aquellos bajo algún disfraz.

Fue hacia su sofá, reclinándose mientras repasaba los hechos recientes.

Albus estaría de regreso en Hogwarts el día siguiente, pero estaría confinado a su cama por la próxima semana. La cirugía de tres días atrás había sido un éxito y los doctores estaban entusiasmados en que su recuperación seria una sin novedades.

Hasta ahora, la salud mental del Director estaba estable. Admitía sentirse un poco fatigado, pero eso era esperable. Su modulación había mejorado, pero de todos modos tenía un terapista del lenguaje, ya que su pronunciación fallaría cuando estaba particularmente cansado. También estaba viendo a un terapista físico para ayudarle a recuperar la destreza motora que había perdido en su lado izquierdo. Cuando regresara a Hogwarts, los terapistas trabajarían con él los lunes y los martes. En cuanto a su capacidad de atención y habilidad para concentrarse, era aun muy pronto para decirlo con seguridad, pero estaba luciendo mucho mejor de lo que habían anticipado.

Sin embargo, no todo era positivo.

Después de que hubiera recuperado su conciencia y recibido su primera comida de hospital, pronto se volvió claro que había perdido algo. Su sentido del gusto. Al principio, Pomfrey y los demás había creído que quería que le trajeran algo dulce ya que se quejaba de que la comida del hospital era muy desabrida, pero después de que Severus tomara el asunto en sus manos y lograra meter una dona de limón y la transfigurara en un pedazo de pan, se volvió claro. Después de unos pocos experimentos con comida, descubrieron que Dumbledore tenía hypogeusia— pérdida parcial del gusto e hyposmia— pérdida parcial del olfato. Podía saborear la sal y el azúcar, pero tenía que estar concentrada y no ser parte de una comida muy compleja. Tales condiciones eran bastante comunes con trauma al lóbulo frontal y el Dr. Price dijo que desafortunadamente no había nada que pudiera hacer para ayudar. Dependía del propio cuerpo de Dumbledore reparar el daño. Albus estaba descorazonado, pero hallaba refugio en el hecho de que no fuera permanente. Todos permanecían esperanzados de que su pérdida sensorial regresaría eventualmente.

Remus cerró sus ojos, cambiando el rumbo de sus pensamientos. Acababa de regresar de su visita a Sirius y compartir algunas noticias con él. Mantuvo a Severus fuera de la conversación, ya que Sirius era aun muy inmaduro en cuanto se refería a todo lo relacionado con el hombre. Cuando le había mencionado a Severus algunos días antes, se había soltado hacienda horrible comentarios sobre como Snape estaba probablemente arrodillado a los pies del Señor Oscuro.

Remus había puesto las cosas claras, estableciendo que Severus era un espía y que el mismo Dumbledore confiaba en el implícitamente. Remus también había dejado claro que no escucharía otra palabra negativa de Sirius sobre el hombre. Remus aun no le decía que Severus era el Maestro de Pociones de Hogwarts y que se había vuelto el maestro favorito de Harry y adorado mentor, pero Remus decidió que podía esperar. Sirius aun se estaba recuperando y no necesitaba sufrir un derrame.

Sirius había preguntado, donde estaba Harry, por supuesto, pero considerando los eventos recientes, a regañadientes acepto las palabras de Remus, 'Albus ha prometido que Harry esta en un lugar seguro, pero no nos ha dicho donde.'

Remus suspiro. Deseaba poder saber donde estaba Harry, pero Albus y Minerva estaban con sus labios sellados al respecto. Todo lo que él sabía, es que ya no estaba con los Dursleys y que nunca regresaría con ellos, afortunadamente. Remus casi deseaba ser un hombre lobo aún. Si las venenosas palabras de Severus sobre ellos eran alguna indicación... tal vez solo por una vez hubiera sido capaz de...

Decidió eliminar ese pensamiento. Qué cosa tan horrible, siquiera de imaginar. Se reprendió a sí mismo, y se enfoco en algo más.

El Ministerio y la Prensa estaban lentamente volviendo a su rutina, el pánico ya calmado, pero ahora las cosas se estaban poniendo en marcha. Nuevas leyes y medidas de seguridad estaban siendo propuestas mientras Fudge le aseguraba al público que estaban trabajando en su bienestar y que Dumbledore estaba en su camino a una total recuperación.

Madam Bones, Remus lo sabía, estaba molesta con la actitud relajada y despreocupada de Fudge, al igual que muchas personas, particularmente miembros del Wizengamot. Fudge estaba tomando una actitud del tipo relajado-en-frente-del-peligro-para-mejorar-la-opinión-publica-de-él-mismo y Remus estaba bastante seguro de que eso no terminaría bien- para nadie.

O o O o O

"¡Hablo en serio, Albus. Trabajo ligero!" exclamo Madam Pomfrey. "Si regreso y encuentro que estas hundido en papeles e inconsciente, tal vez me sienta inclinada a dejarte así!"

"Poppy, te lo aseguro, hoy no voy a hacer papeleo. Minerva ya se ha llevado cada pedazo de papel que pudiera necesitar mi firma de esta oficina. Simplemente tendré una pequeña reunión con Cornelius y Amelia Bones para que puedan decirle, con honestidad, a la gente que me han visto y que no estoy a punto de morir."

Pomfrey gruño un poco ante eso, deseando que Dumbledore se tomara las cosas un poco más seriamente y permaneciera en cama por otra semana en vez de regresar a sus labores. Pero era el Director y el Jefe del Wizengamot y montones de otras cosas. Había trabajo que debía hacerse. Ella aun se preguntaba si era o no una buena idea que Albus mantuviera todas sus posiciones, pero en este momento encontrar un reemplazo haría más daño que bien. Solo Merlín sabia que clase de persona podría tomar su lugar, si es que él decidía dimitir de alguno de sus cargos. Con Fudge, ella no estaría sorprendida si alguien como Yaxley terminara involucrado.

"Bien, pero si comienzas a sentirte cansado, debes irte a la cama, Albus," comento Pomfrey.

"Lo hare, Poppy, lo hare," prometió, ubicándose detrás de su escritorio, mientras las llamas se volvían verde.

Madam Bones salió, seguida prontamente del Ministro Fudge.

"Buenos días, Madam Pomfrey," la saludo Madam Bones antes de mirar a Albus. "¿Cómo estas, Albus?"

"Mucho mejor de lo que estaba la semana pasada," respondió jovialmente Dumbledore.

"Si, se nos dijo que estabas bajo el tratamiento de expertos externos al Ministerio," dijo Fudge. "¿Te trataron bien?"

Dumbledore levanto una ceja, como si se preguntara porque Cornelius creería otra cosa, pero en realidad estaba sorprendido de que no supiera que había estado bajo el cuidado de los muggles.

"Si, perfectamente bien. Les debo un montón," respondió con honestidad.

"Bueno, Albus, te veré luego," dijo Pomfrey, mientras se dirigía hacia la puerta y se despedía de Fudge y Bones con un asentimiento de cabeza.

"Por supuesto, Poppy," respondió Dumbledore antes de indicarle a Fudge y Madam Bones las sillas frente a su escritorio.

O o O o O

Severus salió del estudio de Lucius y fue a la biblioteca. Acababan de terminar de discutir los eventos recientes y las precauciones que deberían tener.

Entrando a la biblioteca, emitió un suave Lumos y comenzó a revisar las repisas. Había un montón de conocimiento útil allí y Severus quería reconectarse con algunos contra hechizos.

Cerro sus ojos, los oscuros títulos le recordaban al diario de Riddle que recientemente había destruido. Había sido bastante difícil y resistente, pero al final no había podido sobrevivir a su fuego demoniaco. Se había deshecho de la maligna cosa en el Cuarto de los Requerimientos, y había sido una aventura refrescante.

Él sabía que Lucius no estaba feliz de que hubiera destruido el diario, pero incluso Lucius tenía que admitir que el mundo estaba mejor sin él. Tan solo esperaba que el Señor Oscuro no estuviera preguntando por el ningún día cercano.

"¿Padrino?"

Severus se giro, sin sorprenderse de encontrar a Draco parado detrás de él.

"¿Si, Draco?" pregunto, girándose mientras sacaba un libro del estante.

Severus se fijo en la apariencia de Draco. No se podía negar que el chico era un príncipe sangre pura, pero había algo... una tensión en sus hombros, una incertidumbre en su joven cara que no debería estar ahí.

"No sabía que estabas aquí," dijo Draco luego de un momento. "Madre no me dijo que vendrías o que habías llegado."

"Eso es porque ella no lo sabe. Vine para hablar con tu padre y hacer algo de investigación," dijo, decidiendo que no había necesidad de esconderse en ese momento.

Draco asintió, sus ojos en la cubierta del libro.

No hizo comentarios sobre el material de lectura de Severus — 'Magias de las Sombras' — en vez, se movió sobre sus pies y lucia nervioso.

"¿Hay algo que te moleste, Draco?"

Draco asintió lentamente antes de que Severus le indicara una silla cercana y él lo rodeara y se parara frente a él.

"Hace una semana atrás, yo, uh, escucha a mis padres hablando," comenzó Draco.

Severus escuchaba mientras Draco resumía todo lo que había escuchado, incluyendo las precauciones que se habían tomado, como sus padres ya no apoyaban más al Señor Oscuro y sobre como Harry seria el que debía de destruir a Voldemort.

"Ya veo. ¿Por qué no les has dicho a tus padres lo que escuchaste?" pregunto Severus.

"Tienen suficiente de lo que preocuparse, y que yo les dijera no cambiaría nada," razono Draco. "además, padre detesta cuando la gente espía."

"Entonces, ¿Por qué me lo estas contando?"

Draco hizo un gesto con los hombros. "No lo sé. Tan solo estoy... inseguro sobre algunas cosas. Si madre y yo abandonamos Europa, ¿Qué hay sobre padre y todos los demás? ¿Qué hay sobre ti? ¿Realmente crees que las cosas se pondrán así de malas? ¿Crees que Quien-Tu-Sabes se volverá tan poderoso?"

Severus retuvo un suspiro.

"Draco, siempre he sido honesto contigo, así que escúchame ahora. Las cosas puede que no se pongan tan malas, pero si lo hacen, yo y un numero de otras personas, tienen unos pocos planes en marcha para proteger a tanta gente como podamos. También debes saber que tu padre y yo no arrojaremos nuestras vidas en empresas inútiles, ni tomaremos riesgos innecesarios. Lo mismo va para cualquiera que escoja quedarse y pelear si el futuro se vuelve extremadamente incierto. Y por sobre lo que pienso sobre el Señor Oscuro... no es asunto de si se volverá tan poderoso. Ya lo es. Sin embargo, el poder no lo es todo. Hay algunas cosas que el Señor Oscuro nunca entenderá o tendrá. Él no es invencible."

Draco asintió, aunque estaba claro que no estaba completamente confortado por las palabras de Snape, tan solo ligeramente aliviado.

"Es Harry. . . quiero decir, ¿es verdad? ¿Tendrá Harry que enfrentarlo?"

"Creo que Harry ya lo ha enfrentado personalmente dos veces en el año pasado, pero si entiendo tu pregunta, si, algún día, tendrá que enfrentarlo una vez mas y derrotarlo permanentemente."

"¿Es por lo que sucedió antes? ¿Cuándo él era un bebe, quiero decir?" pregunto Draco.

"Sí." Severus decidió no explicarse demasiado. Esa sola respuesta era lo suficientemente problemática.

"¿Crees que tendrá éxito, Padrino?" pregunto Draco.

Severus no respondió de inmediato, su mente yendo hacia las futuras batallas y desafíos de Harry, las fallas y los 'demasiado cerca' que hubieron, en los ojos de su mente, vio un par de intensos ojos verdes — lo último que había visto antes de aparecerse en sus cuartos, nueve años en el pasado.

"Lo hará," comento con firmeza Severus, nunca tan seguro de algo en su vida.

O o O o O

Dumbledore estaba feliz de ver a Fudge abandonar su oficina, y aunque Madam Bones no le molesta, quería estar solo así que amablemente la despidió mientras entraba en la red flu.

Qué reunión tan aburrida y absurda. Bueno, él suponía que simplemente no había estado de ánimo para soportar la adormecedora voz de sobre-importancia de Fudge— no que nunca hubiera estado de ánimo, pero eso no era el punto.

Madam Bones estaba haciendo un gran trabajo hasta donde podía decir. Estaba aliviado de que alguien como ella se hubiera convertido en Jefa del Departamento de Enforzamiento de la Ley Mágica. Dudaba de que hubiera muchas personas que hubieran respondido tan bien como ella durante las pasadas semanas.

En cuanto a Fudge, el hombre no tenia esperanza. Si fuera posible, se había vuelto aun más idiota que antes. Era como si estuviera en otro mundo, ignorante de los peligros que acechaban al Ministerio y la población en general de Inglaterra — muggle y mágica por igual. Era casi como si...

Albus frunció el ceño mientras algo parecía golpearlo mentalmente.

Algo estaba mal. Algo estaba fuera de lugar. Algo estaba mal con Fudge.

Dumbledore abrió su cajón lateral, sacando la fuente que tanto había extrañado durante la semana pasada. Coloco la fuente con dulces de limón en su escritorio y puso uno en su boca. Decepcionado por la falta de sabor, se metió cinco mas, sin importarle la extraña mirada que Fawkes le estaba dando.

¿Qué estaba mal? ¿Estaba viendo problemas que no estaban ahí (no que el mismo Fudge, no pudiera ser considerado un problema)?

Dumbledore se reclino en su silla y comenzó a ocludir su mente. Tal vez aclarando su mente pudiera llegar al fondo de esto.

Mientras lo hacía, pensamientos surtidos aparecieron, pensamientos y recuerdos que le gustaba revisar por un momento antes de dejarlos de lado y avanzar a los siguientes.

Albus sonrió, recordando lo que Severus le había dicho hace unos días atrás, sobre lo que le había hecho a Voldemort.

Sólo Severus podría tener los cojones de sellar contaminantes dentro del cuerpo del Señor Oscuro mientras era observado, no solo por el monstruo mismo, sino que por Bellatrix y Nagini. El hombre era audaz, y si bien no era un temerario, era más valiente de lo que la mayoría le daba crédito. Y aunque Albus sabía que las consecuencias eventualmente saldrían a la luz, deseaba desesperadamente que las acciones de Severus nunca fueran descubiertas por Voldemort y sus seguidores. No terminaría bien.

Mientras alejaba la memoria, fue a la siguiente, seguro de que estaba casi listo, pero entonces algo se sacudió. Abrió sus ojos, sin gustarle la sensación de discordancia que había experimentado y sabia que necesitaba asegurarse y buscar ayuda. No podía arriesgarse a que lo que hubiera sucedido se volviera peor. Tenía demasiadas memorias que necesitaba mantener en orden, y francamente, enterradas.

Giro su cabeza hacia Fawkes quien lo miraba con preocupación.

"Por favor ver por Severus. Tengo el sentimiento de que esto debería ser manejado antes que más tarde," dijo.

Fawkes se fue con un asentimiento, desvaneciéndose en una bola de llamas.

O o O o O

Severus tiro su túnica superior sobre su silla, preparado para llamarlo fin de día, cuando Fawkes refulgió sobre su hombro.

No pudo evitar exclamar en sorpresa una palabrota mientras Fawkes agarraba su hombro y rápidamente se lo llevaba.

Rápidamente reconoció la oficina del Director y no podía evitar temer lo peor mientras se giraba para encarar el escritorio de su mentor. Pero sus temores parecían ser infundados cuando hallo a Dumbledore sentado detrás del escritorio, luciendo calmado y perfectamente bien. Severus forzó a su corazón desbocado a calmarse, preguntándose por su repentina llamada dado su actual comportamiento.

"Director, ¿Asumo que esto es urgente?" logro decir Severus.

"Me temo que lo es, Severus. Veras, estaba ocludiendo mi mente hace un momento y tuve que detenerme. Creo que algo está mal. ¿Podrías...?" lentamente le indico su sien.

Severus frunció el ceño, pero saco su varita y se aproximo, de todos modos, al escritorio.

"¿Qué sucedió?"

"No estoy seguro, pero mientras estaba ocludiendo, sentí un abrupto cambio. Es difícil de describir, pero fue de lo mas inconfortable."

"Tratare de ver que está mal," comento Severus luego de realizar un hechizo de diagnostico y recibir nada de importancia. "¿Listo?" asintió Albus. "Legilimencia!"

Bueno, ciertamente la mente de Dumbledore estaba compuesta de varias capas, era complicada y excéntrica.

La barrera mental exterior era una gentil cascada de dulces de limón. Cuando las defensas mentales de Albus estaban completamente levantadas, se volvía una intensa avalancha impenetrable de los dulces amarillos. Afortunadamente el director había bajado un poco su oclumencia, mientras Severus continuaba, tratando de sentir que era lo que, aparentemente, estaba mal.

Estaba a punto de pensar que todo estaba en la imaginación de su mentor cuando sucedió. Era apenas notable, pero allí estaba.

"Sucedió de nuevo," escucho la voz de Dumbledore.

Severus se adelanto mas, tratando de encontrar donde se había originado la perturbación cuando sucedió de nuevo, dirigiéndolo a una localización en particular.

Se tomo un momento para examinar lo que estaba sintiendo, antes de salir y terminar el hechizo.

"creo que entiendo el problema, Director. Algunas de sus defensas están flaqueando, y cuando su magia detecta esto, trata de arreglarlo — de ahí las alteraciones. Dudo que esto sea permanente o causa de gran preocupación, ya que puedo sentir sus habilidades para este arte mágico aun presentes y fuertes."

"¿Qué causo esto y que tan severo es?" pregunto Albus.

Severus no estaba sorprendido por la pregunta. Era difícil para la mayoría, sin importar su experticia, ver y diagnosticar un problema con sus propios escudos mentales. Es por eso que era que se recomendaba fuertemente, preguntarle a un experto en oclumencia y Legilimencia de confianza, para que viera cual era el problema. Algunas veces alguien de 'afuera' necesitaba echar un vistazo.

"tan solo puedo asumir que esto es el resultado de su reciente herida en la cabeza. Como sabe, aun no entendemos por completo el cerebro, pero está claro que tales heridas tienen consecuencias en cada aspecto de la mente. Creo que tan solo tiene que fortalecer y tal vez reconstruir algunas secciones de sus defensas. Tampoco me sorprendería si reparar esto, ayudara en aliviar algunos de sus otros problemas, principalmente los de concentración."

Dumbledore sonrió. "Creo que estas en lo correcto, mi muchacho. Gracias."

"En cuanto a donde están localizadas las fracturas, yo me enfocaría en las memorias más recientes y partiría de allí. El daño no parece ir muy atrás, tampoco."

"Eso no debería ser muy difícil," dijo Albus, privadamente aliviado de que las cosas no fueran tan serias como había temido inicialmente.

"No, no debería, pero si requiere de mi ayuda, estaré en mis cuartos," dijo Severus con un leve asentimiento.

Con eso, Severus salió del cuarto por la chimenea, dejando al capacitado director para hacer algunas reparaciones mentales.

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Gracias por sus reviews a:

Natalia G o linfocito, lupinablack, RAC, Paladium, Dvaita y satorichiva.

La historia original, ya va en el capítulo 29 y nosotros por el 25