Para Eien

Por eso te quiero ;3

Para Guest

Falta poco para Pesadilla, y si, todas tus ideas seran puestas en practica pronto.

Para Diegoxx24

En el proximo cap ya veras como la dejo, además de eso, esta que ella empezo a crecer y paso de tener naranjas a tener melones (y proximamente sandías) sigue siendo una chica de 13 años, así que... xd ahh, y no te preocupes, que para eso ya me he puesto las pilas para el proximo cap.

Para Arraia

Oh, we both will be good friends.

Para Son Dexex

Mah, no hay problema bro, y me alegra que el cap te gustara.

Para alucar09

Puedes usar las que quieras mi compadre :D

Para Kisuned

Me agrada que te agrase.

Para Kirinkirito

Es que no tenía otra forma de hacerlo porque si lo hacía muy tarde se me olvidaba luego. Se dice como se escribe, Atsushi. Y nop, no se parecen xd Creeme, la personalidad de Naruto se ve afectada por eso.

Para Guest

No entendi nada :b

Para NoMeIgnoresPlz

Si, esto es muchas cosas pero no relleno, de hecho, en este cap sucede algo importante, y sobretodo es que Atsushi y Falconia tienen una gran importancía para la historia

Para Ryu ootsutsuki 14

Veras, aun no les hago apariencia xd. El detalle es que este Naruto es enano xd


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Capitulo 24

La Política de un alienígena

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El chiquillo saco unos audífonos de su bolsillo y se los colocó mientras se acercaba a la enorme puerta de metal que tenía enfrente.

Alzó dos dedos, el índice y corazón de su mano derecha, y los coloco en la puerta—Transmutación de explosivos—murmuró mientras con su mano izquierda hacia un semi-puño con el pulgar hacia arriba, como si tuviera un detonador.—Knock Knock~—y bajo el pulgar.

CLICK

¡BOOOOOOOOOOOOOOM!

El Yami no Shinobi salto de su asiento oír y sentir aquella tremenda explosión que tumbó varios de sus archiveros, desparramando todo tipo de información por el suelo—¡¿Qué demonios?!—gritó, acercándose al ventanal que tenía y daba vista hacia la puerta principal desde lo alto, vio varios cuerpos de sus ninjas tirados y las puertas de acero en el suelo con una cantidad exagerada de humo saliendo de allí.

Todos sus ninjas que estaban en el lugar salieron disparados hacia la entrada, listos para enfrentar a aquel que había entrado a su territorio.

—¡Let's go!—un grito aniñado se dejó escuchar mientras dos disparos se dejaban escuchar. Al mero instante después de aquello, dos cuerpos cayeron al suelo con un agujero entre ceja y ceja.

Los ninjas empezaron a hacer sellos de mano a grandes velocidades—Steve camina cauteloso por la calle~ Con el ala del sombrero baja~—un tercer disparo se escuchó y tres cayeron. El humo no les dejaba ver bien—. No hay otro sonido más que el de sus pies—escucharon dos pasos que hicieron eco y después un cuarto disparo—. Ametralladoras listas para disparar— "BANG BANG BANG" tres disparos más

CRASH CRASH CRASH CRASH

Danzō se hizo a un lado al notar los agujeros de bala a los costados de su cabeza, así como su ventanal destrozado.


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Naruto reviso que llevase cada cosa necesaria mientras se vestía con la armadura Hunter Prey para ir a la llamada Falconia, no estaba en su casa como normalmente lo estaría, sino preparándose para partir en la torre Hokage.

La secretaría le recibió sin muchos ánimos, ella bien podría ser una de las muchas personas que odiaban a Naruto, pero al igual que varios otros había visto lo que él era capaz de hacer.

Miro a Hiruzen, sin duda, las maquinas de rejuvenecimiento que había inventado habían hecho que el anciano recobrara su juventud—¿Cómo te sientes, Naruto?— le pregunto al verlo sentarse enfrente del escritorio, justo en uno de sus sofás, con una expresión tranquila.

—Particularmente nada, como la mayoría del tiempo— respondió el Ootsutsuki, sus ojos bicolores veían al Sarutobi como lo haría un veterano de guerra.

—Necesito hablar contigo— dijo el Sandaime mientras el peliplata se inclinaba hacía adelante.

Esos ojos que no parecían humanos le veían de forma inmutable—¿Hablar acerca de qué?

—Después de tu ascenso a Chūnin, han habido varios asuntos importantes que pueden ser un problema.

—¿Qué paso?

—…Los lideres de clan no están felices después de que casi mataste a sus hijos en combate, los Nara, Aburame y Akimichi son los menos enojados porque no les hiciste nada, pero el resto están prácticamente ordenando tu cabeza en una pica después de lo que le hiciste a Ino.

—¿Y?

—Naruto, trataste de matar a tus compañeros de Konoha.

El peliplata se quedo callado unos segundos, inclinando su cabeza de forma inquisitiva—No veo cómo hay algo de qué hablar. De haber querido los habría matado el instante que pisaron la arena… ¿sabes que? Al carajo con esto, renuncio— el Ootsutsuki se llevo la mano al protector en su frente, y lo tiro al escritorio.

—¿Por qué?— Hiruzen pudo haber dicho eso con calma, pero estaba sorprendido de que Naruto solo renunciara.

—Siete años Hiruzen, siete putos años trabaje como ANBU en el peor foso séptico de la aldea haciendo el tipo de mierda que tu no tenías los testículos para hacer, ¿y que haces? Me pones en la academia, me ordenan volverme un retrasado, proteger a sus niños y estar agradecido por ello. Prácticamente me escupieron en la cara, me ordenaron que me lo tragara y les pidiera perdón.

—Naruto, lo único que deseamos es que tuvieras una infancia como cualquier otro.

—¿Oh? Infancia, que linda palabra, dísela al tipo que me desolló vivo en mi cumpleaños— le dijo Naruto con sus ojos brillando peligrosamente en rojo—. Ahora cada chica de mi edad excepto la única otra Jinchūriki, y ahora Sakura… y Hinata supongo, ha pensado que soy un idiota, un demonio o ambos. Cuando mientras ellos jugaban con sus papis, yo estaba explorando un nuevo continente como mercenario.

—Necesitábamos a alguien que investigara Jikan, Naruto.

—¡Tenia seis años maldito idiota!— bramo el peliplata levantándose enojado—. ¡Me usaron como conejillo de indias y luego me soltaron en la academia diciendo que era para darme una infancia! Me la quitaron desde el primer minuto que nací Hiruzen, fui la maquina de matar sin alma del pueblo en todo el tiempo que estuve en la academia cuidando de los mocosos herederos de clanes, y me pones como un puto Gennin, gano una pelea justa contra ellos para volverme Chūnin y me quieren degradar de nuevo, váyanse a la mierda, yo renuncio.

—Solo piénsalo Naruto, tienes la oportunidad de convivir de nuevo al lado de tus compañeros de academia y los exámenes Chūnin están muy cerca, ¿Por qué no hacerlo?

—Porque no me vas a promocionar de todos modos. Así que prefiero no ser más un ninja.

—Eso no es cierto. Tienes una oportunidad tan buena como cualquiera, aunque lo que intentaste hacer con tus compañeros tendrá que ser notado.

—Por supuesto que se notará. No me importa, ya he terminado. No tiene sentido. No dejarás que tu zorro mascota tenga ningún tipo de autoridad sobre alguien, ¿por qué fingir? ¿Para poder entretener a la gente? No, he terminado.

—Naruto, nunca te he tratado como si fueras el zorro. Puede que no estés contento conmigo, pero merezco más crédito que eso.

—¿Cómo puedo saber por qué haces las cosas que haces si no me lo dices? Seis años me dejaste solo, hice más misiones de Rango S en un mes que cientos de Jōnins en sus carreras enteras, que era Él Jinchūriki en un equipo con la hija de la líder Uchiha y una de las pocas civiles con valor de ser ninja ¿Y qué podía decir? ¿Me estabas reteniendo intencionalmente? Qué gilipollas me vería entonces. Es bastante malo que dejes que todos me traten como a una enfermedad infecciosa y dime que me ocupe de eso. Fue peor aún cuando me mentiste a la cara, pero me dices que confíe en ti. Pero ahora, ganaste. Ni siquiera me das lo que he ganado, me quitas lo que si gane y quieres que me sienta feliz, así que me rindo, ya no soy un ninja.

Hiruzen sabía que Naruto tenía razón, el chico no poseía una sola razón para confiar en él.

Le oculto demasiadas cosas tratando de actuar como alguien amigable, tratando de ocultar sus malas acciones pasadas, hecho con las mejores intenciones para proteger a la aldea y a Naruto.

El asunto con Kushina, su madre estando viva.

Que tenía dos hermanas y un hermano.

Que las cuentas de Minato y Kushina estaban vacías.

Que usaron su sangre para abrir el sello en la casa de Minato donde tenía guardados gran multitud de secretos.

Estaba en peligro que el castillo de naipes que había hecho se derrumbara.

—Tienes una oportunidad, las promociones son seleccionadas por el comité.

—¿Un comité de personas que probablemente me odien? ¿O no irá en tu contra? No, no veo el punto.

—No todos están en contra tuya y esta es tu mejor oportunidad de ser promovido. Incluso el Daimyō tiene algo que decir si así lo desea, si eres lo suficientemente impresionante.

—No.

—He arreglado para que mi estudiante te entrene para que sea que necesites.

—¿Tsunade me va a entrenar?— pregunto alzando una ceja, ya sabiendo la respuesta.

—No, Jiraiya.

—No estoy interesado.

—Naruto, entrenó al Yondaime y es poderoso por derecho propio. Puedes aprender mucho.

—Pero no lo conozco. Si la protección es un problema, me entrenaría en el reino de mi invocación.

—Naruto, harás el examen Chūnin entrenarás con Jiraiya, eso es una orden— declaro el Sandaime, severamente, causando que los ojos de Naruto se pusieran más rojos.

Se levanto de su silla, camino hasta ponerse enfrente del Sandaime, puso las manos sobre el escritorio y le miro fijo a la cara—No— respondió, pasando una uña justo sobre el símbolo de Konoha en su antigua banda—. Ya no soy más tu mascota, Hiruzen— le dijo mientras una leve, casi minúscula porción de Chakra era liberado, desde su perspectiva.

Desde la de Hiruzen, era sentir y ver a Madara Uchiha enfrente suyo.

—Ya que pareces olvidar quien es el que prácticamente hizo todo en esta aldea para mantenerla, supongo que es mejor recordar ahora que en otro momento— las palabras de Naruto arrastraban sin duda una gran cantidad de desprecio, alzando su mano y creando un portal dorado enfrente de él, y sacando un pergamino que tiro y se desenrollo enfrente del escritorio de Hiruzen—. Firmado en especifico por el Daimyō del fuego, y por todos los grandes científicos que han influenciado en alguna forma la tecnología actual de la aldea.

Hiruzen de forma dudosa empezó a leer el documento, estipulando que al acordado –Naruto en este caso– se le daría el 90% de las ganancias dadas por los diversos artefactos tecnológicos de cientos o hasta miles de científicos.

Había 29 paginas de firmas, 30 contando donde estaba el articulo.

—Veamos, la robótica shinobi, los polímeros sintéticos avanzados y los avances en los viajes, por nombrar algunos. Básicamente por todo lo que he hecho para aumentar la tecnología de la aldea.

Naruto rio levemente, los cientos de miles de científicos que firmaron nada más que clones permanente que el mantuvo por años bajo transformaciones en donde sería mucho más accesible el controlar y repartir tecnología en Konoha al punto de que cualquiera la usaría.

—Veamos de cuanto es por todo lo que me deben de pagar… mmm, cuatro billones de Ryos solamente por la electricidad industrial, o viejo, están jodidos— dijo el peliplata con una risa divertida.

Hiruzen pasaba pagina tras pagina con una expresión pálida, cada pagina la llevaba con el sello del Daimyō y con al menos 100 firmas por pagina.

La sonrisa que llevaba el peliplata era de alguien que esperaba ese resultado—¿Cómo…? ¿Por qué?— nunca en su vida se espero que Naruto tuviera algo como eso bajo su alcance. Después de todo, él no sabía que todos los mencionados eran solo clones de Naruto.

—Veras mi querido Sandaime, el Daimyō vendrá hoy a explicarte las cosas detalladamente, pero no hay problema si te lo explico, yo… ¿Qué hace ella espiando detrás de la puerta?— pregunto el Ootsutsuki levantándose un segundo y al siguiente yendo a la puerta, abriéndola y dejando caer a quien estaba detrás.

PAM

Una caballera rubia cayo apenas Naruto abrió la puerta, una de sus cejas temblando al reconocer a la hija de Kushina, Naruko, allí.

—Bueno, mejor me largo antes de que despierte— dijo el peliplata dando un brinco sobre la rubia, pero apenas lo hizo, fue agarrado del pie y perdió el equilibrio.

—¡Esperaaa!— dijo la Uzumaki con la cara pegada al suelo.

—¿No tengo opción verdad?— pregunto el Ootsutsuki con el rostro igual en el suelo, dejando a un congelado Hiruzen leyendo pagina tras pagina con expresión congelada.

Mientras tanto, los "hermanos" se levantaron y la chica rubia que fácilmente podría tener unos 20 años, Kushina tuvo a Naruko a los 16 años, a Natsuki a los 18 y a Naruto junto a Arashi a los 24. La mujer ajora tenía 37 años, así que Minato y ella tuvieron hijos desde temprana edad.

La rubia de 20 años le jalo de la mano sin mediar palabras, mientras que Naruto bien podría devolver el jalón de tal forma que le arrancaría el brazo, se decidió no hacerlo.

Ella tenía ocho años cuando yo nací. Se limito a pensar el Ootsutsuki de forma calma al llegar afuera de la torre Hokage. Leía información de ella a pesar de no saber su nombre, pensar que los concejales civiles a esa edad ya planeaban usarla como un juguete sexual.

Naruto no tenía nada contra Kushina, a excepción de que le abandono, ella y él no se conocían nada, pero la idiotez de ella y de Minato de darle tanto poder político a la rama civil para que Danzo no lo obtuviera fue una decisión que le arruino la vida.

Sin embargo, sus hermanos eran niños en todo ese asunto, no sabían ni podían hacer nada al respecto.

—¡Dos helados por favor! Oye, ¿te gusta la menta?— cuestiono ella animadamente recibiendo una mirada estoica—. Dos helados de menta por favor— no se dio cuenta cuando ella le llevo enfrente de una tienda de helados, y al siguiente estaba sentado sobre una banca, mirando el helado color turquesa entre sus manos.

Naruko estaba a su lado, lamiendo de forma lenta su helado mientras miraba al frente y de vez en cuando le daba miradas de soslayo al peliplata.

—¿Cómo era tu nombre?— cuestiono Naruto después de un rato, llevándose el helado a la boca.

—Naruko, despistado— le dijo ella como regaño, generando un sonido de "hmm" en el peliplata que en vez de lamer, mordía su cono de hielo.

Mirando al frente sin expresión alguna, el Ootsutsuki trago antes de hablar—Naruko… ¿Qué es lo que quieres? Es más, ¿qué hacías escuchando una conversación privada?

—Pues… vi que ibas a la torre de Jiji, y quise escuchar de que hablaban ustedes, pero no podía oír nada, ¿de quien fue la brillante idea de cambiar las puertas de madera por esas de metal? Ushh, si que fuiste muy rudo al ni avisarme o hacer un ruido para abrir la puerta, casi me rompo la nariz— le seguía regañando ella, pero por el tono y la forma que hablaba, era signo de que ni ella se lo tomaba enserio.

Una leve sonrisa se formo en la boca del peliplata al oírla hablar de esa forma, rascándose la mejilla—Para ser la mayor eres demasiado infantil— murmuro para si mismo con una risa leve.

—Heeey, no es mi culpa que seas un amargado, Onii-chan.

Y de repente, hubo silencio.

Naruto se dejo de rascar la mejilla y la sonrisa en su cara lentamente se fue deshaciendo, su expresión volvía a ser la de un insensible—No soy tu hermano.

—¿Eh?— hizo la Ojiazul al no haberle oído, pues fue apenas un susurro inaudible.

El Ojimixto se giro para verle con una cara calma, pero que hasta cierto punto, parecía transmitir lastima—No, soy, tu hermano.

La rubia se le quedo viendo unos segundos, antes de apretar su cono sin nada de hielo entre sus manos—Oye… se que probablemente para ti soy solo una extraña que te invita a un helado… lo cual se puede malinterpretar fácilmente, pero es por eso que te estuve siguiendo… quiero saber sobre mi hermanito menor, nunca tuve la oportunidad de conocerte, Natsuki puede ser muy aburrida, Arashi es un cretino y tu has sufrido mucho, no quiero dejarte así como así solo porque tu no me consideras tu familia.

—Hablo de forma literal— respondió Naruto ante el soliloquio de la rubia, ya masticando su cono con la misma expresión de siempre—. Que me llames Onii-chan es lindo y todo, pero no soy tu hermano… no puedo ser tu hermano.

—Vaya, eres más amargado de lo que pensé— le dijo Naruko volteándole la mirada ante su respuesta tan contundente, aunque no podía culparlo por decir esas palabras, pues como dijo, ella era solo una extraña para él.

Sin embargo, ese no era el punto al que Naruto quería llegar—Tu hermano murió hace 6 años, 2 meses, tres semanas y siete días— en lenguaje coloquial, que fue cuando comió el fruto en su cumpleaños—. Lo que los de Konoha le hicieron a tu hermano lo rompió en un millón de pedazos física y sobretodo mentalmente, yo no soy otra cosa que los trozos unidos de eso— le dijo mirándose las manos de un color tan pálido que bien podrían ser las de un muerto—. Cualquier persona sentiría algo hacía ti, Kushina y los otros dos, es imposible para alguien no sentir algo por alguien que comparte su sangre… y yo no siento nada más que lo que sentiría por alguien que no conozco. Ahh, ni siquiera yo me entiendo— Naruto se llevo las manos a la cara, suspirando exasperado.

Naruko le miro por un largo rato, su mirada ya no tenía una expresión infantil y juguetona, sino una contrariada—Hey… se que no soy alguien para decir esto, pero… puedes confiar en mi, incluso si no me consideras tu hermana, lo soy… y falle para cuidarte antes, solo quiero poder conocerte.

Los ojos de Naruto se perdieron en la nada por unos segundos, trago, un nudo en la garganta le hacía hablar de forma más ronca de lo usual—Deje de ser humano hace mucho tiempo— declaro el peliplata, llevándose una mano a su pelo y viendo unos mechones—. No, nunca fui humano, Naruto Uzumaki lo fue, y yo lo mate— hubo una tonada oscura al decir eso ultimo, mientras aflojaba sus brazos.

—¿Y que estas diciendo ahora? ¡Tu eres Naruto Uzumaki! Es imposible que te mataras a ti mismo.

—Soy Naruto Ootsutsuki— respondió el nombrado ante el grito de la rubia, mirando al suelo sin emoción alguna—. Tengo los recuerdos y los sentimientos que él tenía… pero no soy él, no soy tu hermano, ni de sangre ni por sentimientos, soy solo el resultado de tratar de juntar los trozos rotos que él era. Ni siquiera soy humano, así que no comparto ningún rasgo contigo.

Naruko le miro, su cara estaba llena de preocupación ante lo que Naruto decía de una forma que bien podría ser la de alguien pensando en suicidarse—…Onii… Naruto.

—Lo siento, Naruko— le dijo de repente, suspirando mientras se levantaba—. Mate a tu hermano con solo existir, no puedo… nunca podre mirarte diciéndome hermano sin sentirme como el ser más hipócrita por eso.

Naruto Ootsutsuki se dio la vuelta, había ventilado una conversación que era la razón de gran parte de sus pesadillas.

Ese cuerpo destrozado en el bosque, un humano sin brazos, piernas, piel, ojos, nariz, dientes, lengua, oídos, nada que le catalogara como un humano, solo era una plasta de sangre y carne.

Eso es lo que él había sido, algo incapaz de ver, oír, oler, hablar y que solo podía sentir dolor.

Sentía miedo al ver a aquella imagen de lo que el fue, no sentía miedo por haber sido eso.

Saber que todas las torturas, todo el dolor, todo lo que Naruto Uzumaki paso por las torturas de las personas de Konoha, recordaba las emociones de ira, tristeza, odio, dolor y demás… pero él no sentía nada al respecto.

Saber que por nacer había matado a su antiguo yo, que para que Naruto Ootsutsuki tuviera esperanza, Naruto Uzumaki debió de ser sacrificado, hacía que un enorme peso cayera sobre sus hombros.

En el Naraka, pudo pensar sobre eso por miles de años, entre el calor infernal y el frio demencial, no encontró una respuesta de quien era, Naruto Uzumaki usando el cuerpo de Naruto Ootsutsuki, o viceversa.

Antes de poder irse, noto como la mano de ella le agarraba de la chaqueta—¿Pu… Puedes al menos… hablarme de eso?

Naruto cerro sus ojos, mirando a la acera en donde de las grietas, una flor crecía—Desearía poder, pero todo lo que soy, todo lo que alguna vez seré es porque no me pudieron llevar a mi con ustedes… y entre más lo pienso, más agradecido estoy de que lo hayan hecho… lo siento, en verdad que eres una buena persona, Naruko… pero yo no lo soy, ni tampoco soy tu hermano.

No más palabras fueron dichas, e incluso así, ella casi con desesperación paso de agarrarle a abrazarle, incapaz de entenderle.

Hubo un respiro lento del Ootsutsuki mientras acariciaba las manos de Naruko—Solo espero que los otros dos sean unos cretinos, no creo poder aguantar si son como tu.

No tuvo el valor de devolver el abrazo o de quitar los brazos de ella.


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Seis lujosos carruajes se desplazaban sobre las planicies.

Sus movimientos eran sorprendentemente estables a pesar del hecho de que estaban galopando sobre terreno irregular a altas velocidades.

Para comenzar, las ruedas de cada carruaje eran objetos mágicos llamados "Ruedas Cómodas". Adicionalmente, el chasis de los carruajes había sido tratado con un hechizo llamado "Carga Liviana"

Estos carruajes increíblemente magníficos costaban una fortuna exuberante, pero justo del mismo modo lo hacían las criaturas que tiraban de ellos. Las bestias mágicas de ocho patas se parecían a los caballos y eran conocidas como 'Sleipnirs'.

Intentar calcular el precio de desplegar seis de estos vehículos era un ejercicio de insensatez.

Estos vehículos –inalcanzables para los simplemente adinerados– eran escoltados por un grupo de jinetes montados en poderosos caballos.

Había más de veinte de estos jinetes, cada uno vestido con una armadura de cota de malla, armados con espadas largas en sus cinturas y ballestas en sus espaldas.

El único que era diferente podría ser un séptimo carruaje, el más vistoso, el más lujoso y el que iba en el centro. Había dos grandes razones porque resaltaba.

La primera se debía a que el carruaje en sí mismo era sobrecogedoramente hermoso. Su color base era de un negro que parecía haber sido cortado del mismo cielo nocturno, adornado con decoraciones complejas que cubrían todo el chasis del vehículo. Dichas decoraciones tenían el leve resplandor del oro y bronce, dándole a todo un aire clásico y elegante. Aunque los adornos eran un poco excesivos, no llegaban al punto de la cursilería. En lugar de eso, a lo que más recordaba era a una enorme caja de tesoros. Su enorme belleza hacía que el resto de carruajes se vieran como unos carros de heno.

La otra razón era la bestia que tiraba del carruaje. Era una bestia, porque no había forma de que fuese un simple caballo. La criatura gorjeaba suavemente, un sonido líquido como 'gurururu', y sus afilados dientes podían verse en la abertura de su boca. Su cuerpo entero estaba recubierto de escamas que parecían pertenecer a un reptil, y debajo de esas escamas habían prominentes y ondulantes grupos de músculos.

Era el que iba más lento, porque si iba a una velocidad normal, bien podría rebasar a todas las demás criaturas dentro de dicho carruaje en meros segundos.

Dentro del carruaje que parecía hecho de la oscuridad de la noche, una serie de seres de diferentes formas se encontraban dentro.

El más curioso de todos era el que sin lugar a dudas se le podría referir como un "niño"

Podías ver a un alto y delgado hombre de cabello negro con lentes, a un colosal hombre insecto que generaba un aura de hielo, a una hermosa mujer demonio de cabello negro y ojos amarillos, a una niña de cabello rosa con la piel pálida de un muerto, y a dos pequeños elfos oscuros.

Pero había dos que eran más curiosos que el resto.

El niño de cabello castaño, que se miraba de la misma edad que los elfos oscuros, moviendo sus pies de forma despreocupada, como si no hubiera seres de lo más extraños a su alrededor.

El segundo era si el que era más curioso. Era un chico de menos del doble de la edad del anterior, con una piel blanca que parecía mármol pulido perfectamente, con un largo cabello erizado que le llegaba por sobre los hombros y con dos ojos de colores contrarios, azul y rojo, que tenían una brillante pupila dorada con una forma de rendija, como la de un lobo. Su cuerpo era musculoso y con su tamaño, le hacía ver como un pequeño adulto. Su cara tenía facciones hermosas sin duda, y cuando madurase se volvería un joven apuesto, siendo a esa edad más como un niño lindo… obviando su musculatura y la mirada de un veterano de guerra en sus ojos.

Vestía una ropa que bien podría ser vista como la de una guerrero futurista, sus pies estaban cubiertos por unas botas altas de color negro que tenían incrustadas detalles plateados y azules, se aferraban a su pie por unas correas negras y que le llegaban por debajo de las rodillas, dejando paso a un pantalón/short negro atado a la cadera con un cinturón blanco, así mismo poseía protecciones para las espinilleras.

Sobre sus hombros estaba un abrigo azul con la parte inferior rasgada, bordeado de color negro y con detalles dorados en el cuello con una cadena de metal uniendo ambos lados. Debajo de eso tenía una camisa negra manga larga que cubría su torso, apretada, dejando entre ver su abdomen musculoso y cincelado junto a su pecho duro, en sus manos unos guantes blancos sin dedos, dejando ver que la tela negra también los cubría, y que le llegaban casi al codo, con un anillo rojo en la muñeca y pintados de rojo al final, teniendo unas pequeñas hombreras blancas con azul sobre los hombros como adornos que casi parecían parte del abrigo y combinaban con el resto de la ropa.

En sus dedos estaban 10 anillos de oro con gemas increíblemente hermosas.

La armadura Hunter Prey brillaba con la luz emitida por las lamparas en el techo del carruaje, Naruto mirando por la ventana con una expresión de aburrimiento, Issei jugaba con Aura y Mare, el resto de Guardianes de Piso estaban callados y rectos.

—Naruto-sama, ¿hay algo que le moleste?— pregunto Demiurge después de un largo tiempo.

Su amo y señor giro sus ojos de colores contrarios hacía él, con una expresión imperturbable—El viaje tarda demasiado, apenas llegamos al País de la Miel después de cruzar el País del Agua, después de eso llegaremos al País de los Demonios, sin mencionar que deberemos toma un barco si queremos ir a Jikan, todo porque estos caballeros aun no conocen viajar en un avión o algo— sus tranquilas palabras contrastaban con su aburrido tono de voz.

—¿Quiere que hagamos algo al respecto?— cuestiono Cocytus educadamente, haciendo al Ootsutsuki cerrar sus ojos sin un solo gesto de importancia.

—Es mejor dejar que estos caballeros se sientan seguros, además, podre saludar a Rinne después de no verla por un largo tiempo— declaro mientras miraba por la ventana.

El contingente de personas que le llevaba a Falconia le dio la opción de llevar a unas cuantas personas de su lado como protección, los lideres de clanes ofreciendo a sus hijos para que fueran o dicho lugar a conocer y formar alianzas.

Naruto no tenía nada en contra de sus compañeros de academia, era amigo de varios de ellos en particular, pero sabía que ellos no estaban hechos para hacer dicho tipo de cosas, eran ninjas, no embajadores.

No quería tampoco compartir su lugar con algún concejal civil o líder de clan que haría innecesarias preguntas, así que fue por la opción más segura, y se llevo a los guardianes de cada piso en la fortaleza que realmente era su mansión.

—Tal insolencia de hacer a Naruto-sama ir hacía su tierra cuando deberían ser ellos los que viajen por el mundo y rogar para que tengan una audiencia con él, esto no será olvidado.

—Déjalos ser, Shalltear, este viaje ayuda a saber como será el gobierno de Falconia— dijo el Ootsutsuki acariciando su barbilla—. Según los reportes que me han sido enviados desde Gaikingakure están en un país al centro de Jikan… ahh, hace tiempo que no visito Midland— se dijo a si mismo Naruto al recordar el nombre del país que se extendía al centro de los demás en el continente de la magia.

El viaje normalmente sería muy tardado, pero considerando que había un par de sellos espacio-temporales para eso, lo que afueran eran hora dentro de allí no eran más que minutos, claro que si una amenaza se llegara a dar, los sellos al instante se desactivaban.

Naruto se quedo viendo la ventana, en donde las cosas pasaban a tal velocidad que bien podrían considerarse que se veía un video acelerado. El peliplata se acaricio el mentón viendo como a la distancia estaban unas especies de piedras rectangulares justo cuando llegaron al País del Té—Ahhh, parece que realmente no llegaríamos al País de los Demonios para viajar, que lastima, no he hablado con Rinne desde que reviví— se dijo a si mismo el peliplata con una risa.

De repente, un fuego sobrenatural cubrió al caballero llamado Grunbeld y para cuando se dieron cuenta, veían a un enorme dragón hecho de cristal con la cara del caballero justo en la cima de su cornamenta.

Usando su mandíbula gigante, reunió las piedras hasta hacer que todas fuesen una puerta.

—De repente siento que el aura mágica de este lugar ha cambiado— declaro Demiurge, su rostro era serio.

—No es de sorprender, este lugar antiguamente fue usado por los Enanos de Midgar como una forma de caminar por las ramas del árbol del mundo— dijo el peliplata con una leve sonrisa mientras los soldados empezaban a caminar entre las puertas de piedra en forma de círculos.

—Asombroso Naruto-sama, su conocimiento del mundo supera a cualquier otro en este mundo— dijo Demiurge haciendo un reverencia respetuosa.

Los guardianes asintieron al unísono, mientras la vista del Ootsutsuki estaba en la ventana, observando como es que empezaban a "flotar" y parecía como si el suelo mismo pasase debajo de ellos a gran velocidad.

—Y-Ya veo, gracias por el cumplido Demiurge— dijo con una gota en la nuca Naruto. Para ver de repente un enorme lugar con arboles blancos sin hojas. Y en la distancia se podía ver un colosal árbol de un grosor de varias decenas de metros y un alto de miles.

En los aires flotaban todo tipo de seres que iban desde insectos gigantes similares a cigarras, dragones cornudos y medusas flotantes.

Por la entrada estaban bellas estatuas de grifos con guerreros espartanos detrás de ellos, estatuas de halcones estaban en las cimas de cada pared, eso era todo lo que podían ver solo desde la entrada.

—Es demasiado blanco para mis ojos—comentó Issei con unos lentes de sol cubriendo sus ojos—. Y demasiado brillante.

Naruto salió lentamente del carruaje, observando el enorme árbol que tenía una forma espiral muy curiosa. La miro por varios segundos, antes de que una sonrisa divertida cruzara sus facciones.

Para los de Falconia –para los humanos– era una sonrisa de autocompasión al verse sumamente superado con solo ver la estructura del lugar, sin embargo, para Zodd, Grunbeld y guerreros similares podían ver lo que ocultaba esa sonrisa.

—Un árbol conectado a lo más profundo del plano astral, la misma esencia de la Causalidad… aquí te escondías hijo de puta— murmuro mirando al suelo donde el espiral comenzaba desde la tierra—. Es tan irónico que tomases la forma del Árbol Mundial (世界) pero sigues sin ser nada ante el verdadero Yggdrasil.

Nadie podía ver lo que el veía, pero entre el espiral, podía ver la imagen de un corazón succionando almas.

—Papá, siento que ese árbol nos mira feo— le dijo el castañito de mechas negras subiéndose a la espalda del peliplata.

La sonrisa del Ootsutsuki se calmo de forma gradual—No te preocupes por eso hijo, tarde o temprano lo partiremos, a la mitad, los dos juntos— le dijo con convicción alzando el puño para que Issei lo chocara.

El niño chocó los puños con su padre, devolviéndole la sonrisa.

—Bien Naruto— Nosferatu hablo, acercándose al peliplata quien se giró para verle—. Atsushi-sama está ansioso de verte

El mencionado iba a hablar pero Issei le interrumpió—No papá, no vayas, Bakushi (Baka + Atsushi) solo quiere tus nalgas.

—¡PFFTTTT!— se escucho como si un globo desinflado mientras el Ojimixto apretaba los labios en un intento de no reírse.

—¡Hey mocoso! ¡Muestra respeto por Atsushi-sama!—exclamó uno de los soldados qué les acompaño en el camino con molestia—. ¡Él ha sido muy generoso al invitarlos a Falconia!

Al instante Cocytus salió del carruaje, el aire a su alrededor se sentía más frio que de costumbre, su enorme tamaño era similar a Grunbeld en la forma de Dragón que tomo antes—¿Quién fue el sucio ser inferior que se atrevió a gritarle al joven maestro?— pregunto con sus mandíbulas de insecto chasqueando entre si.

Mirando a cada guerrero armado en busca del malnacido que le grito al hijo de su amo

—Déjalo Cocytus—fue lo que dijo Issei—. Fue un error mío, claro, él tiene razón. Debería mostrar más respeto a Bakushi...Pero, obviamente, no mostraré respeto alguno por un hombre que usa un extraño traje dominatrix y que además presenta serias desviaciones sexuales cuando de mi padre se trata...

—¡JAJAAAAA!— rio Naruto de golpe, sintiendo que la risa explotaba en su garganta antes de controlarla—. C-Como sea, mejor entremos, es de mala educación hacer esperar a alguien.

—Es de mala educación hacer esperar a alguien importante para nosotros, ¿Bakushi es importante?

Mientras los caballeros Falconianos chirreaban los dientes, Naruto los apretaba junto a los labios—Chico, me estoy tratando de no reír— le regaño levemente empezando a caminar a la entrada.

—Lo sé, aparte, es divertido ver a los insectos revolcarse en su miseria—comentó el chiquillo sacándole la lengua a los caballeros.

El Ootsutsuki miro a la lejanía y los alrededores, donde miraba unos cristales salir del suelo que tenían forma de alas, las flores estaban completamente florecidas, las frutas de los arboles se miraban jugosas.

Haciendo la cabeza a un lado, vio como Demiurge aparecía de la nada con un par de manzanas en manos, arrodillado enfrente de Naruto e Issei—Mis señores, me tome la libertad de ir a buscar algo de fruta por si así lo desean.

Los guerreros abrieron los ojos, sorprendidos, pues ni siquiera lo habían visto salir del carruaje y los árboles no estaban particularmente cerca.

Naruto agarro ambas y le dio una a Issei, ambos masticándolas al mismo tiempo—No saben ni la mitad de buenas que las manzanas doradas que tenemos en casa.

—Ni Stark en el espacio comería de estas para sobrevivir—masculló Issei comiendo con una expresión de asco. Tanto tiempo comiendo manzanas doradas le dieron un paladar fino.

Y eso que solo las había comido alrededor de un par de días, para cualquier otra persona las frutas serían lo más frescas y deliciosas que hubieran probado.

No para ellos.

Demiurge al instante se inclino con cierto arrepentimiento—Lamento haber ensuciado sus paladares con tal inmundicia, pagare caro mi falta, mis señores— les dijo a ambos el ser creado por uno de los 41 seres supremos.

—Mejor entremos ya— dijo el peliplata tirando la manzana a un lado e Issei solo le prendió fuego.

Del carruaje oscuro, una bella mujer de cabello negro y ojos amarillos salió con paso tranquilo, una bella sonrisa adornaba sus ya de por si hermosas facciones con un vestido que dejaba ver su sensual cuerpo. Y detrás de ella, una adorable niña de cabello rosado, piel inhumanamente pálida, ojos rojos, grandes pechos y un bello vestido purpura oscuro cubriéndola, una sombrilla del mismo color que su vestido la tapaba del sol.

—Ara~ Que lugar tan asquerosamente brillante, Issei-sama tiene mucha razón para no gustarle este lugar— dijo la pelirrosa con un tono despectivo y con una sonrisa elegante, caminando hasta ponerse detrás de Naruto.

Este ni siquiera pareció notarlo al instante que entraba por el enorme lugar, observando como la ciudad a lo lejos se veía como una especie de paraíso griego con edificios de estructura de pillares, bellas casas y edificios con estilo clásico.

Era sin duda una hermosa vista hasta donde alcanzara la mirada, y sin embargo, Naruto caminaba por ella con toda la tranquilidad del mundo. Una enorme torre hecha de alas se alzaba en lo alto, las personas que pasaban los días caminando animados y regateando cosas en las calles murmuraban ahora al verlos, susurros de ovación hacía los soldados, incluso los nombres de Apóstoles como Zodd y Grunbeld eran murmurados con respeto y admiración.

No se podía decir lo mismo cuando veían a los de Konoha, en especifico ver a Naruto con las manos en los bolsillos con una expresión calma y divertida. Casi arrogante para lo que importaba, pues parecía que simplemente pasaba por una calle normal y corriente.

Estilo greco-romano, que anticuado. Pensó con Issei en sus hombros, recordaba que los de Falconia fueron solo a una pequeña parte del área central de Konohagakure, de las más antiguas, ya que arquitectónicamente, incluso las calles clásicas de la aldea eran más eficientes, aunque admitiría que eran bellas construcciones a nivel humano, como un Ootsutsuki que hizo una aldea a su imagen era ver una casa hecha de bloques de juguete por un niño.

—Ummm, interesante lugar para un castillo, y… lindo diseño— murmuro viendo el lugar a la distancia. Que seguía un tema aviar.

El castillo del Halcón.

Tenía un estilo arquitectónico marcadamente divergente del estilo clásico que se encuentra en la ciudad baja, estructurado para asemejarse al rostro y las alas de un halcón en vuelo; Además, un gran reparto de aves de presa se podían observar en vuelo constante cerca de la estructura aviar del castillo. Los puentes de construcción sólida de increíble magnitud y constitución permitían que ciudadanos pertenecientes de la ciudad baja viajen al castillo en masa.

Pasaron los minutos caminando hasta llegar a los puentes, desde allí, caminaron hacía el enorme castillo que bien podría describirse como algo más allá del alcance humano.

Naruto miro a los guardias que les rodeaban, armados con lanzas y armas de gran calidad, y en un gran numero, por sobretodo, dejaban un espacio donde podía ver una puerta que conducía directo a un bello jardín.

Uno a uno, los soldados pasaron primero, y a pesar de que escuchaba el mismo murmuro despectivo de los soldados, o de los gruñidos de ira apenas controlada de sus guardianes, Naruto estaba más concentrado en como su espalda empezaba a sangrar.

Así es como son las cosas. Pensó con algo de seriedad el peliplata, había ido a Falconia con la única razón de averiguar si su líder era realmente uno de los jinetes que se llevaron a los demonios. Más importante aun, al notar como los jinetes de la guerra pudieron simplemente ser invocados en un eclipse falso le daba mayor importancia al asunto, y el árbol enorme en la entrada le dio la ultima pista.

Ahora los Jinetes y todos los monstruos del plano astral cobraron existencia.

Suspiro algo hastiado mientras un portal dorado se creaba enfrente suyos, y mientras los soldados se alarmaron al creer que atacaría, él con toda la calma del mundo saco un collar que poseía gema roja con un marco de oro divino.

Una gema muy especial, creada con Amrita que suprimía el efecto de una maldición en su portador. Normalmente no le ayudaría siendo que si la usaba, la maldición del Chakravartin tardaría años en revivirle, pero en ese caso, solo se la puso alrededor del cuello y el sangrado en el sello se detuvo.

Usando su control sobre la sangre, regreso la que salió de regreso a su cuerpo y siguió caminando hasta ver la entrada a un hermoso jardín.

El dorado báculo que fue hecho por los 40 seres que antaño fueron los camaradas de Korento apareció en la mano de Naruto, hacía un sonido metálico mientras caminaba con tranquilidad hacía una mesa en el que un grupo de personas tomaban el té qué parecían ignorantes, o parecían ignorar, su presencia total en la sala.

—Parece que las flores han crecido con mucha más abundancia.

Fue lo que escucharon venir de una persona de cabello plateado azulado, sus ojos igualmente azules, su cabello levemente rizado y algo esponjado le cubría uno de sus ojos y dos largos mechones caían sobre su armadura con temática de halcón. Su voz sonaba calma y casi indiferente ante todo.

—Haha, cualquier flor puede crecer aquí, es sin duda un ambiente agradable— fue la dulce respuesta de una morena de constitución menuda, tez pálida y ojos oscuros. Su pelo largo y rizado estaba atado con un peinado que corresponde a la realeza medieval.

Naruto inclinó su cabeza, solo reconocía a la mujer que acompañaba a aquel sujeto. Pero no sabía quién demonios era el andrógino ese.

—Gracias por todas estas obras, su santidad— le dijo ella a un hombre enano por la edad, tenía una cara gentil a pesar de que lo que quedaba de su cabello eran solo unos cuantos cabellos a los lados de su cabeza y ya le faltaban varios dientes, y sin embargo, daba una sensación de calma al verlo.

—Hoho, le estoy muy agradecido se alteza— dijo el hombre anciano con gratitud.

Ahh, es el Pontífice de Midland, ya se me hacía conocido. Por lo que Naruto recordaba, era como el equivalente al Papa o el máximo Arzobispo en lo que religión significaba.

Una niña de pelo rubio y ojos azules se recostó en la mesa con desgano—He terminado mis deberes, no quiero ver otro fantasma— dijo lastimeramente, produciendo una risa en los presentes.

—¿Puedo unírmeles para descansar también?— pregunto Naruto al llegar a un par de metros de ellos.

Todos se giraron al oír su voz llena de indiferencia, como estando alerta. Menos el peliplata de tonos azulados.

—Así que, al final has llegado, Naruto— dijo el de ojos azules llevándose lentamente una tasa de té a la boca.

—Debo decir, es grato conocerla al fin, Lady Atsushi.

PFFFFT

La mano del albino tembló, el té había caído sobre su pulcra armadura y, ante lo dicho, se había mordido la lengua.

—¿¡D-Di-Disculpa!?— hablo con rostro sorpresivamente desencajado.

—Oh, perdone mi forma de hablar, es solo que todos hablaban de usted refiriéndose como un hombre. Tampoco es que la demerite por ser mujer, conozco bastantes mujeres que comandan países mejor que varios hombres… aunque si me permite opinar, a decir verdad tal vez la falta de pecho es lo que puede hacer que algunos soldados crean que es hombre, sin ofender claro esta, ningún hombre podría tener una cara tan refinada como usted.

—Pero papá; si le dicen hombre y tiene cara de mujer...¿No sería un trapito?

—No, no, no hijo, eso es un termino poco educado, se dice travestido.

—Eso es peor papá. Pensaran que se vende en las esquinas por las noches.

—¡KUH! ¡RUFIANES!— dijo Grunbeld apunto de lanzárseles encima, pero una señal de mano del peliplata les detuvo.

Aclarándose la garganta, hablo con toda la calma que pudiera—Te aseguro que soy hombre, Naruto.

—….¿Estas seguro?

—Si— gruño levemente mientras trataba de calmarse.

Los ojos de Naruto se quedaron fijos en él por unos momentos, antes de entrecerrar la mirada y usar la visión de rayos X que tenía como Kriptoniano—Wow… esto es incomodo.

—Más incómodo habrá sido cuando se compraba ropa—comentó el niño castaño—. ¿Le habrán mirado raro por estar en la sección equivocada?

Los ojos del peliplata azulado temblaron levemente—¿Puedes dejarte de bromas por una vez?

—Solo uno más, solo uno más— pidió el Ojimixto antes de girar su mirada a la pelinegra que estaba allí—. Charlotte, tu debes saber mejor que nadie, ¿se dan de tijerazos?

—Papá, ¿por qué preguntas eso? Es obvio que Charlotte es una total dama.

Naruto se aclaro también la garganta después de eso—Lo lamento, obviamente ella debe de ser la que domine en la cama.

—Espera un minuto— le dijo el Ojiazul tratando de ignorar todo lo que escuchaba—. Actúas como si no me conocieras, pero recuerdas bien a Charlotte, puedes dejar de actuar.

—¿Ahh? Ahh, eso, no actuó, no recuerdo haberte visto alguna vez en mi vida, pero si que recuerdo el pastel de calabaza de Charlotte, delicioso por cierto, ¿lo has probado? Charlotte, ¿tienes la receta?— pregunto a la antigua princesa de Midland que se mantenía callada en su silla, avergonzada.

—¿Pastel de calabaza? ¡Yo quiero!

El Ojiazul cerro los ojos para calmarse un poco, antes de hablar—Se donde escondes a Emiko, Naruto.

—…

Y el ambiente se puso más serio de repente.

Ahhh...chinga. Pensó Issei tomado de la pierna de Naruto, sintiendo como temblaba pero de la ira.

Por un segundo, el peliplata miro sus manos temblorosas—Es extraño… ni siquiera se quien eres y solo escucharte decir el nombre de ella… me enfurece más que cualquier otra cosa.

Atsushi apoyo su mejilla en su puño que estaba recargado en el apoya brazos del asiento real que usaba—Las cosas son simples, se que tu no eres nada feliz en Konoha, todos allí te tratan peor que una peste no por el Kyūbi, no, es porque pueden, tienen a alguien con quien desquitarse de todo lo que les molesta y ese resultas ser tú. El único consuelo que tuviste antes de convertirte en lo que eres ahora fue una pequeña niña, en un pequeño orfanato donde todos te escupían en la cara, y ella te abrazaba. Tu querida Emiko.

La cara de Naruto no mostraba ira, al contrario, mostraba una expresión sin emociones, indescifrable. Al contrario de los guardianes que trataban de controlar su ira, viendo que su amor y señor estaba estoico ante esa ofensa.

—Pero con el tiempo, ella enfermo, una incurable enfermedad de hecho, su carne se empezaba a pudrir, su piel se empezaba a caer, caía inconsciente por la perdida de sangre. E incluso cuando usabas tus recién ganadas habilidades curativas en ella, solo regresabas al punto de partida, ella tarde o temprano regresaba a sufrir, pero nunca te detuviste a preguntarte. ¿Qué causo esa enfermedad? ¿Qué o quién nunca se separo de ella? ¿Quién fue "bendecido" por Izanagi y Yamata, los dos seres cuyas energías son las más nocivas de todas?

—…

—Exacto, tu lo hiciste.

—Y tú bien inocente, ¿no?—comentó el niño abrazando a su padre, dándole compañía

Ignorando al niño, Atsushi continúo—Te tengo una oferta Naruto, abandona Konoha, únete a Falconia, vuélvete parte de la Banda del Halcón nuevamente, y a cambio…— chasqueo los dedos, y al instante un hombre apareció en un borrón de velocidad—. Este es Harokrus, un demonio de Tercera Generación con la habilidad de romper maldiciones, sin importar que tan poderosas sean, incluso la tuya.

Quien apareció era más un humano que un demonio, tenía un largo cabello negro que cubría uno de sus ojos que eran del mismo color, tenía aretes en cada oreja que eran cruces de plata, y un collar en el cuello hecho de oro, vistiendo un formal traje purpura oscuro.

Atsushi hablo, poniendo sus manos en la espalda—Lo que tu portas es una maldición, lo que les pase a los que amas es culpa tuya, quien este a tu lado solo sufrirá desgracias. Mira la desgracia que le trajiste a la persona que juraste proteger.

El Demonio de Tercera Generación hablo—Vamos, se que estas cansado de portar un peso eterno sobre tus hombros, Naruto-san. Tu maldición afecto a la mujer que amabas.

Nadie noto como el peliplata apretaba las manos hasta que los guantes chirriaron.

—Te arrebato a tu familia.

Sus dientes crujieron y chasquearon entre si.

—La maldición consume a todos los que ames.

Sangre comenzó a salir de sus manos.

—Tu sobrevives y ellos mueren.

Sus ojos se ponen rojos

—Y quedaras solo eternamente.

El halcón de la luz camino con las manos en la espalda, mirando a Naruto desde arriba—Hiciste una promesa que ha estado consumiendo tu vida. ¿De que te sirvió amar si ahora estas sufriendo por eso? ¿De verdad pensaste que podrías llegar a ser feliz? No eres más que una herramienta que las personas usaran para su conveniencia. Las 7 princesas y las sacerdotisas solo te utilizan para que seas el que se sacrifique por todos. No pediste ser el Chakravartin, solo lo haces por amor, pero ser el Chakravartin esta matando ese amor, libérate de esa responsabilidad, y puedes volver con nosotros.

Naruto miro la mano extendida de Atsushi, y giro la mirada para ver como en los alrededores aparecían un pequeño numero de personas.

Un chico de cabello rubio con pecas en la nariz que le miraba con seriedad, un pelinegro con cara de pocos amigos, una mujer de piel oscura y cabello castaño, dos chicas adolescentes con trajes de Kunoichi de cabello negro y una mujer madura parecida a las antiguas dos.

Todos tenían un destello de culpa en sus ojos, como si esperaran que al sellar el trato, pudieran redimir algo.

Naruto no los recordaba a ninguno.

Volvió a mirar a Atsushi, y lentamente alzo la mano.

El peliplata de ojos azules extendió su mano, ambos estando a centímetros de sellar el trato.

Al siguiente, Naruto le apunto directo a la cara—¡Jally-"Culo de jalea"-Wally!— exclamo con una sonrisa enorme.

La ceja de Atsushi tembló y una vena se le hinchó en la frente—No mierda. ¡No de nuevo!

—¿¡AAAAHHH!?— gritaron todos al borde de un colapso nervioso cuando escucharon al Ootsutsuki gritar esas palabras para luego estallar en carcajadas.

—¡Oh por Kisshoten finalmente te recuerdo!— exclamo entre gritos y risas el peliplata, empezando a tomarse el estomago mientras retrocedía—. ¿¡A que emperador le vendiste las nalgas para conseguir este lugar, eh!? ¡Por qué no fue suficiente! ¡JAJAJAJAJA! Ufff, ajaja… ahhh, perdón, perdón, es solo que… ¡JAJAJAJAJA! ¡Te volviste una prostituta ese día, una prostituta ingeniosa lo acepto! Pero si que no me puedo creer que te volviste rey… o reina si adivino bien… ¡Jajajajajaja!

Naruto se dejo caer al suelo, la cara de Atsushi era roja, de la ira o de la vergüenza, tal vez una mezcla de ambas, mientras el Ojimixto se revolcaba en el suelo sujetándose el estomago—¡Apuesto que aun extrañas al gobernador Genon! ¿verdad? Él fue quien te dio ese nombre Jally Wally, ¡te volviste famoso antes de ser el halcón blanco! ¡Blanco por como te bañaban con…!

—¡Ya callate!

Todos los habitantes de Falconia estaban en silencio, viendo a su líder perder los estribos por primera vez, y entre las risas de Naruto que lentamente se calmaban, este uso el báculo dorado para levantarse tembloroso—Lo siento, lo siento, perdí mi aire calmo Jally Wally, ¿y quienes son los tipos de mirada melancólica? Dan cosa verlos.

—¿¡Por qué no puedes tomarte nada de esto enserio!? ¡Topokka, Tigero, Mikchi y Bugogi! ¡Eran tu familia! ¡Ellos murieron mientras yo te atrape en el eclipse como sacrificio! ¿¡Y aun así no puedes tratar de enfadarte al menos!?

—¡Por que eso es lo que tu quieres, y eso es algo que no te voy a dar!— declaro el peliplata con una sonrisa casi demencial por lo divertido que se veía al exclamar eso—. Eso y por que ahora tengo una cola de mono justo arriba de mis nalgas, ¡hey! Otra cosa que no te voy a dar.

—¡Soy 100% heterosexual!

—¡JAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!—no solo fue Naruto; Issei y los guardianes se unieron a sus poderosas y casi demenciales carcajadas.

La vena en la sien de Atsushi palpitaba como si fuese a reventar; cosa que empeoró cuando vio como Charlotte se colocaba una mano en su boca y Zodd tosía incontrolablemente sobre su puño.

—¿¡Volverte un Jinete te hizo comediante!? ¡Ya basta por favor, me estas matando!— rogo el Ootsutsuki ya sintiendo dolor en los costados del cuerpo.

—¡Juro por la tumba de mi padre que soy 100% heterosexual!

—¡ERES HUÉRFANO! ¡IMBÉCIL! ¡JAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

—¡Heterosexual! ¡Ni siquiera podría decir si es realmente hombre!— repetía Albedo entre risas incontrolables mientras trataba de tapa su boca y controlar su risa.

—¡No lo culpo por caer ante Naruto-sama, pero sin duda tendrá mucha competencia de ahora en adelante que sabemos sus intenciones verdaderas!— le dijo Shalltear haciendo una pose "linda" que iba de mano con que se tapaba la boca para no reír.

—Esta bien, Atsushi-san, no hay razón para ocultar sus verdaderas emociones y gustos, es lo que Bukubuku Chagama-sama siempre decía— le dijo Mare con una linda mirada… solo para que las risas de los guardianes aumentase al punto que el suelo temblaba, pues Cocytus golpeaba el suelo con uno de sus brazos y con el resto se sostenía el estomago.

—Esta bien que seas gay, Bakushi—dijo Issei con una sonrisa inocente—. Tus guerreros poco más y te la chupan, ahora podrán hacerlo enserio si se los pides.

—¡AAAAAGHHHHH!— gritando al cielo unos segundos, pareció como si el líder de la banda del Halcón de la Luz se convirtiera en una especie de ser con traje negro, como si cayera, luego de ese grito que dejo sorprendidos a los que le conocían, miro a Naruto con toda seriedad—. ¿Al menos sabes porque mande a mis mejores guerreros con lo mejor de lo mejor al otro lado del mundo para venir y hablar contigo?

La sonrisa de Naruto era una que prácticamente le decía al mundo: "¿Tengo cara de que me importa?"—Porque me quieres follar.

—…

—…

—…

Todo el lugar guardo silencio mientras casi podían ver como la figura de Atsushi era efectivamente cambiada de forma intermitente por la de un ser en un traje negro—. ¿Disculpa?— su voz era, demasiado, calmada.

—Oh por favor, ambos sabemos que la razón de porque vendiste tu alma es porque nunca pudiste escuchar…— antes de terminar de decir eso, Naruto rápidamente pareció cambiar, pues en un brillo plateado su cuerpo creció un par de centímetros, su cabello plateado y erizado paso a ser lacio y largo, el traje tuvo que estirarse otro poco cuando su pecho creció bastante junto a su trasero y caderas, además de que su cara se torno netamente femenina—"Ahh~, Atsushi-sama~ Daisuki desu~ (Ahh~ Atsushi-sama~ Te amo~)"— hablo con una voz femenina y llena de excitación, tal que enamoraría a cualquiera que le escucho.

Luego un segundo después, regreso a ser el mismo de antes en el brillo de color plateado, riendo confuerza.

—...Eso fue excitantemente perturbador en muchos sentidos.

—¡HNNG!

Todo mundo se quedo congelado ahora al ver como en menos de un segundo, Atsushi desenfundaba su espada, y la bajo a una descomunal velocidad sobre la cabeza de Naruto.

Hubo un sonido de carne siendo cortada, y las dos mitades de Naruto caían a lados contrarios, se podía ver los órganos internos partidos perfectamente y como los huesos hecho de un metal negro se habían suavizado para que le ayudara a cortar.

Y las dos mitades de Naruto sonreían malvadamente, el brillo le volvió a cubrir mientras tentáculos de carne salían de cada mitad y las unían de forma grotesca—Nyaaaa~ Yamete~ Atsushi-kun~ me partes a la mitaaaad~— nuevamente le hablo con voz femenina, infantil y excitada, antes de agarrar la espada que se había detenido justo sobre su vientre—. Ahora hazlo tres millones de veces y tal vez sienta algo— la voz se torno extrañamente madura y sádica cuando las dos mitades se unieron.

Agarrando la espada con una mano, la saco con lentitud, la mano de Atsushi seguía aplicando fuerza, pero incluso así, Naruto era capaz de regresar esa fuerza con facilidad además del hecho de que la espada estaba apunto de romperse.

Cuando por fin salió, la soltó, mostrando como había dejado la figura de sus dedos en ella, al seguir como una mujer, se llevo los dedos a los labios y con una lengua tan larga que dejaría intrigado sexualmente a Orochimaru, se relamió los dedos bañados en sangre.

—¿Te gusta lo que ves Jinete? ¿Quieres montar algo de esto?— pregunto poniendo sus brazos debajo de sus pechos, las mujeres presentes recibiendo un golpe moral al ver como "la" peliplata con una altura no mayor a la de una niña normal les superaba a casi todas—. Es una lastima, pues este cuerpo se lo daría antes a Issei.

—¿Espera que?— dijo Issei volteando la mirada a su… ¿madre?

—¿No es él tu hijo?— pregunto Atsushi haciendo cara asqueada.

…¿La? Peliplata agarro de los hombros a Issei—O él no es mi hijo… es mi amante— dijo con tono "fogoso" mientras Issei le abrazaba una pierna y le sacaba el dedo a Atsushi.

—No entendí nada pero dice la verdad.

Riendo cruelmente, Naruto regreso a su forma normal, aclarándose la garganta mientras miraba a Atsushi que trataba de mantener una cara estoica, pues sus emociones se habían ido demasiado por la borda.

—Dejando de lado la Omnisexualidad de mi raza, ¿no tienes otra cosa que decir? Porque de no ser así, ya me puedo ir de aquí, tu castillo tiene tantas flores que me comienza a picar la nariz.

—…Supongo que así será, pues si así lo quieren, pueden quedarse en Falconia hasta que deseen irse.

—La razón de que este aquí es porque quería ver que de verdad fueras tu, un Jinete del Apocalipsis, quien comandaba una nación como esta, aunque si tu quieres puedes ir personalmente a Konoha para formas una alianza— le indico Naruto quitándose del cuello la gema partida a la mitad mientras la sangre empezaba a llenar su espalda.

Una risa irónica salió de la boca del Ojiazul—Tal vez lo haga, Naruto Ootsutsuki.

Con una cara seria, el Ojimixto respondió—Ya veremos como avanzan las cosas… ¿Cómo te llamabas?

—Jally Wally papá.

—Ya veremos, Jally Wally.

Cerrando los ojos, el peliplata azulado inhalo largamente—Guardias, escóltenlos de aquí por favor— pidió dándose la vuelta y sentándose con calma, tomando la tasa de té de antes con tranquilidad.

Mientras tanto, se podían escuchar fuertes truenos y lluvias en las afueras de Falconia.

—Antes de irnos, Atsushi-san— dijo Albedo con educación dando un par de pasos al frente para ver al emperador de Falconia—. Si vuelve a atacar a Naruto-sama enfrente de nosotros, lamento informar que no seremos capaces de aceptar las ordenes de nuestro señor supremo para no atacar a nadie en esta ciudad y terminaremos apilando sus cuerpos en la peor fosa séptica que encontremos. Espero que entiendo, pero es solamente que un ser inferior se atreva a levantar su mano contra el gobernante absoluto nos enfurece más allá de las palabras, gracias por su comprensión— dijo ella con calma y educación.

Todos los Falconianos se mantuvieron callados ante lo dicho por la mujer de cabello negro, viendo como los guardianes habían pasado a tener un aura de distintos colores que intimidarían a cualquiera que les viera.

—¿Debemos temer de ustedes?— pregunto Zodd cruzándose de brazos, sus ojos rojos brillando demoniacamente.

—Pueden temer de nosotros, si quieren— dijo Demiurge acomodándose los lentes con una sonrisa alargada—. Pero aún así, seguimos siendo meras fichas en este Monopoly gigante que llamamos existencia— sus anteojos brillaron, no dejando ver sus ojos por el brillo que producían—. Deben temer de aquellos que no son fichas, sino también jugadores.

—Más aun, es mejor que te cuides de aquellos que no dejan que jueguen los dados por ellos— dijo mirando a Atsushi fijamente, abrazando del estomago a Albedo con una gran sonrisa—. Adiós, Halcón de la Luz.

—...Adiós, Lobo de la Oscuridad...

—¿Saben? Eso me recuerda a la historia Yaoi de dos amantes que no podían estar juntos por la noche porque justamente se transformaban en un halcón blanco y en un lobo negro— comento Issei con un dedo en el mentón.

Naruto le dio una mirada de pocos amigos a Issei, quien ya estaba corriendo antes de ser perseguido por un peliplata que planeaba golpearle usando el báculo que tenía.

—¡TE VOY A ENSEÑAR LO QUE YAOI SIGNIFICA CUANDO TE META ESTO POR EL CULO!— le decía Naruto embravecido dejando a todos los que antes estaban allí con una gota en la nuca al verlos irse de allí como si fuesen un leopardo detrás de una gacela.

—Mejor… los seguimos— dijo Cocytus con algo de nerviosismo al ver como empezaban a dejar destruido por donde pasasen.