Notas de autoras:
Mistralax: Bueno aquí nuevo cap XD espero que les guste
Carlac94: Un beso a todos los que nos leen y escriben.
Advertencias:
Shion siendo una drama queen nuevamente. Nezumi distante y complicado (parece ir para atrás como el cangrejo igual a Shion ), Ann metiendo las narices donde no le importa e Inukashi haciendo lo que mejor sabe.
Serie de eventos
Capítulo
XXV
"Búsqueda"
Shion se acercó con timidez pero manteniendo aquella sonrisa tan singular. Nezumi lo miró curioso y se llevó una sorpresa al sentir como era rodeado por unos brazos temblorosos. Bajó lo mirada y se encontró la cabellera albina del otro que tanto le fascinaba, y sin esperar a que su mente le dijese que no, comenzó una serie de caricias. Shion se removió en el abrazo y se recargó en su pecho.
-Nezumi -el susodicho detuvo las caricias y así Shion alzó la cabeza, mirándolo con aquellos ojos rojos como un rubí.
El pelinegro sintió una ola de calor, ya no podía soportarlo mucho tiempo. Tomó entre sus manos el rostro de Shion y lo acercó lentamente hacia el suyo. Sus labios estaban muy cerca, sintiendo el aliento del otro chocar contra los suyos.
Rozaron sus labios para terminar juntándolos... Nezumi supo entonces que besar a Shion... era lo mejor del mundo.
.
.
.
Nezumi despertó sobresaltado, jadeando e incluso sudando. Se levantó con pereza para apagar el despertador y después se dirigió al baño. Tomó agua entre sus manos y la lanzó hacia su cara sin importarle mucho mojar su pijama. Después se miró al espejo.
Recordó aquél sueño tan realista y lo hizo ruborizarse de sobre manera. Como reacción golpeó la mesa y luego estrujó la toalla con la que iba a secarse el rostro. Finalmente se preparó para ir a la escuela... aunque dudaba en faltar.
No sabía cómo vería al albino después de esa ilusión tan jodidamente excitante, su cuerpo quizás lo delataría y lo peor de todo es que quería cumplir ese sueño, quería vivirlo en la realidad no en aquel mundo irreal.
Cansado de pensar en lo mismo, se dedicó a mirar el paisaje a su alrededor, aunque no había mucho por mirar, solo casas y algún que otro edificio. Suspiró cansado.
Cuando llegó al instituto se encontró con que Shion aún no llegaba, eso lo hizo calmarse y su buen humor aumentó cuando notó que también Safu estaba retardada.
-Qué buen día -se dijo a sí mismo y se sentó en su banca, mirando hacia la ventana y dejando que los minutos pasaran sin su consentimiento. Pero un llamado lo hizo voltear algo frustrado, reconocía esa voz... lamentablemente la conocía.
-Nezumi -volvió a llamar Ann, ahora en un susurro casi imperceptible. El pelinegro alzó la mirada con brusquedad - Solo quería darte los buenos días.
Y bueno, en parte era verdad, aunque aún tenía ganas de reclamarle algunas cosas. Pero Ann era una chica más lista de lo que parecía, sabía que su relación con Nezumi debía empezar desde cero e incluso ella tendría que rebajarse a una actitud sumisa y tímida.
-... ¿este es tu nuevo plan? -y como siempre las duras palabras de Nezumi hacían que la chica volviera a la realidad, lo cuál le daba a entender que el amor entre ellos jamás podría ser. Sin embargo Ann no se daría por vencida, Nezumi debía ser suyo.
-No es ningún plan -bajó la mirada, buscando pretextos para seguir con la plática. Su principal objetivo era acercarse más a Nezumi, casi como amigos con tal de recibir un poco de sus atenciones - Solo quería hacer las pases.
-Sí, bueno, no estoy interesado -y giró su cabeza nuevamente a la ventana. La pelirroja apretó sus puños con fuerza.
-Eres un... -susurró molesta pero se contuvo. Salió del salón en silencio y ya fuera apretó con más fuerza sus puños. Desde lejos miró a Shion llegar, suerte para ella que no la vio. Se asomó al salón para ver la reacción de Nezumi, al menos podría corroborar que la relación entre ellos era una simple amistad.
Shion se encaminó casi automáticamente a su asiento como si no prestase atención a Nezumi a su lado quien miraba por la ventana. Shion sin querer había hecho algo de ruido al rodar su asiento. Nezumi se sobresalto un poco volteó a ver a Shion quien también se giro para verle. Al hacer contacto visual en seguida giraron sus rostros siguiendo con lo que hacían.
- Buenos días- balbuceó Shion.
- Buenos días.
Ann se había quedado un tanto extrañada. El ambiente que tornaba alrededor de ambos era algo tenso. Hasta ella se sentía un poco ahogada, se preguntaba donde estaban esas sonrisas, bromas y conversaciones entre ambos. Parecían como desconocidos, era extraño y juraba que lo de ayer no lo había alucinado. Pero Nezumi aun seguía presentando aquella fría presentación. Aun con Shion. Algo pasó.
- ¿Ann? - escuchó la voz de Safu quien llegaba.
- ¡Ah! Safu, buenos días! - dijo algo nerviosa al verse descubierta.
Safu miró dentro viendo que Nezumi estaba allí entonces dio un suspiro.
- ¿Vienes por él? - preguntó.
Ann se sobresaltó y negó, diciendo que ya se iba. Dejando a Safu algo confusa.
El resto del día estuvo evitando ver a Shion. Incluso evitaba ver al frente porque sabía que tendría que ver aquella suave cabellera blanca a la cual no se podría resistir.
El receso pasó y salió del aula sin el mismo saber a donde. Entonces en el pasillo vio a Inukashi que hablaba con algunas chicas. Entonces un bombillo se prendió en su cabeza y fue directamente hacia ella.
- ¿Les importa si me la llevo un rato? - dijo colocando su mejor sonrisa ante las muchachas quienes se sonrojaron evidentemente. Inukashi estuvo a punto de reclamarle cuando había sido halada y llevada lejos de allí.
- ¡Suéltame! Idiota! - ella trataba de zafarse del agarre en su muñeca. Fueron a la azotea y allí la soltó - ¿Para qué me traes aquí? - dijo evidentemente enojada.
- Necesito un favor tuyo...
- ¡Oh! No! ¿Pero qué demonios crees que haces? ¿Quieres hundirme contigo? - ella escupió las palabras enojada - Pareces haber pasado del cielo al infierno, estas en boca de todos - Nezumi alzó una ceja algo divertido.
- Deberías saber que eso no me interesa.
- Debí suponerlo.
- No te traje aquí para hablar de eso, necesito que hagas algo.
- ¿Eh? ¿No me digas que planeas vengarte de ella? - se refirió a Ann.
- ¿Crees que seria tan patético? - dijo con sorna - Pero no es para eso.
-Habla.
-¿Tu padre conoce el laboratorio Moon Drop? - trató de recordar que Karan le había dicho que Rikiga era quien le había recomendado ir allá. Ella se quedo con una cara confusa, era una pregunta totalmente extraña esperaba cualquier cosa - ¿Por qué deseas saber?
- Responde solamente.
- Si, supongo que tiene algunos asuntos en ese lugar, pero nunca he entrado allí- dijo despreocupada.
- Quiero que busques información de ese lugar, la necesito.
- ¿Eh? ¿Pero para qué? Búscala tu mismo.
- Si pudiera lo hubiera hecho. ¿Lo vas a hacer o no?
- ¿Pero quién te crees que soy? ¿Tu recadera? ¿Además por que debería hacerlo?
- Porque te pagaré, por eso -Inukashi se quedó asombrada, debía ser muy importante para que incluso le pagaran y lo peor de todo era la seriedad con la que lo decía Nezumi.
-Está bien -dijo después de varios segundos agonizantes de espera, no es que aceptara por el dinero sino por que la situación se le hacía curiosa de conocer. Nezumi sonrió de lado, satisfecho con la respuesta -¿Qué quieres que haga?
-Necesito que investigues del lugar, todo acerca de él, también sobre el doctor Rashi y los experimentos que está haciendo.
Inukashi se quedó perpleja, casi lanzó una carcajada con tanta petición tan absurda y sacada de una novela de ficción, pero, de nuevo, la seriedad de Nezumi la asustó.
-¿Por qué te interesa todo eso?
-Esa información no es requerida para lo que te pedí, sólo hazlo y tendrás tu premio -sonrió con burla. Inukashi se tranquilizó antes de lanzársele encima y golpearlo.
-No me trates como un perro, imbécil -rugió y después suspiró -Lo haré, pero más te vale pagarme.
- No te preocupes, cuando me des toda la información yo te daré el dinero.
-Y ni creas que saldrá barato, es demasiada información y dudo que se algo fácil de investigar.
-Sí, claro -comenzó a caminar. Inukashi se sintió algo insegura con esa situación... esa manera en la que Nezumi le habló le daba a entender que era algo serio, no quería inmiscuirse en lo que sea que tuviera que ver con él pero... -Por cierto...
Nezumi se detuvo al pie del primer escalón y la encaró.
-¿Qué?
-¿Qué tengo que buscar exactamente con respecto a los "experimentos"?
-Dame todo lo que encuentres relacionado con eso... absolutamente todo.
-De acuerdo, de acuerdo, que exigente -sonrió con desconfianza -Yo me encargaré.
-Y hazlo rápido.
-Te cobraré de más -sonrió Inukashi con descaro, como si fuera un propio negocio.
-Has lo que quieras, solo tráelo rápido.
Regresó a los pasillos sin saber exactamente qué hacer ahora. Por un ventanal notó a Shion y Safu en el mismo lugar de siempre, suspiró molesto y continúo su camino.
No entendía por qué con Shion se comportaba de esa forma, ¿por qué con él solamente su corazón latía con fuerza?, ¿por qué sentía rabia al verlo con otras personas y por qué deseaba tanto tocar su cabello?
-¡Ja! -rió irónico, como si no supiera ya la respuesta - Incluso estoy dispuesto a gastar mi mesada por él.
Caminó por los pasillos, bajando y subiendo escaleras, con tal de perder tiempo. Odiaba sentirse aburrido y peor sentirse incapaz de hacer algo. Sería más fácil sentarse con ambos y fingir que lo del día pasado no había sucedido en la realidad, pero es que también estaba ese sueño como una muestra de sus desesperadas ganas de probar esos labios nuevamente.
Negó con la cabeza con rapidez, sintiendo un ligero mareo por el movimiento tan brusco y rápido y entonces se dirigió a los baños con tal de despejar su mente con algo de agua fría.
Cuando entró se miró al espejo y sin poder evitarlo su mente proyectó la imagen de Shion mirándolo con aquella sonrisa tierna, inocente y en parte lujuriosa.
Lanzó el agua directo a su cara y entonces la ilusión desapareció.
-Genial, ahora me estoy volviendo loco... y un maldito pervertido, ¿qué tendré que hacer para dejar de imaginármelo?
Se preguntó con frustración. Nuevamente se miró al espejo, jamás en su vida le había resultado tan difícil ocultar y controlar sus emociones, pero esta ocasión parecía que todo Shion lo descontrolaba inconscientemente.
-Maldito Shion... te haré pagar por esto -sonrió con malicia. A Nezumi parecía gustarle meterse en problemas.
Ahora que lo pensaba ¿por qué aceptar buscar esa información? Comenzaba a considerar que se metería en problemas. Además lo repentino de su petición, era algo increíble por un momento pensó que le estaba jugando una broma.
Sus compañeras le habían saludado al volver a su aula. Tomo asiento ignorando las preguntas que comenzaron a lloverle acerca de Nezumi. ¡Ese tonto!
Pero sus compañeras parecieron callarse súbitamente cosa que agradeció. Entonces una sombra apareció a un lado. Era esa chica Ann, para su mala suerte ella estudiaba en su sección. Maldijo nuevamente a Nezumi.
- ¿Y bien?
- ¿Y bien que? - dijo Inukashi.
- ¿Por que estabas con Nezumi? - dijo tajante.
Rodó los ojos.
- Vaya, no sabia que te dedicas a seguir a la gente.
- Solo te lo diré una vez, si te vuelvo a ver con el...
- ¿Qué? - dijo entre risas - No me amenaces, si sabes lo que te conviene - dijo con un tono venenoso.
- ¡Tu!
El timbre sonó indicando que la próxima hora de clases comenzaría. Ann volvió enojada a su asiento.
Inukashi suspiró con molestia. Nezumi se las pagaría bien caro.
Había llegado a su casa luego de pasar un rato en el club de "amo a las mascotas" del cual era presidenta y del cual se sentía orgullosa dijeran lo que dijeran. Incluso su padre se había burlado un par de veces para molestar.
Al parecer su padre no estaba allí. Sus perros aparecieron en manada arremetiendo contra ella. Ya no se molestaba porque sabia que le habían extrañado y ella a ellos.
- ¡Bien, ya es suficiente! - se quejó ante las intensas lamidas en su rostro.
Dejo sus cosas en el sofá y entonces recordó que debía buscar. Pero, ¿realmente lo iba a hacer?
Suspiro analizando, su padre tenía documentos importantes en su despacho que siempre estaba bajo llave, las llaves donde estaban para comenzar. Nunca había prestado mucha atención ya que realmente no sentía curiosidad por ese lugar lleno de papeles y libros viejos que consideraba aburridos.
Comenzó a revisar por toda la casa.
- ¡Vamos, ustedes también ayúdenme! - pidió desorientada.
Los perros ladraron como si le hubiesen entendido. Uno de ellos poso su hocico cerca de un galletero.
- No es hora de comer.
El perro ladró y ella alzó una ceja. Quitó el galletero del alcance del perro antes de que lo tirara, se dio cuenta de un sonido metálico dentro de este.
Lo abrió viendo en el fondo la llave. Menudo viejo paranoico que tenía.
- Vigilen y avísenme si llega - pidió a los perros.
Su padre aun no llegaba y seguramente no debía ser asuntos de trabajo. Reconocía que ese idiota que tenía como padre era un mujeriego. Y desde que su madre había muerto parecía un vicio o algo así.
Abrió la puerta viendo el lugar sumamente ordenado entonces la pregunta se formuló en su cabeza, ¿por dónde comenzar?
Comenzó por los cajones del escritorio, no habían mas que documentos extraños y una libreta, la saco viendo algo que sobresalía de ella. Una foto. Vio fijamente la foto: su padre y un grupo de personas desconocidas para ella. Entonces vio que el edificio donde se habían tomado la foto decía "Moon Drop" volteó la foto encontrando algo escrito.
"Grupo original de investigación"
La foto casi se le cayó cuando oyó repentinamente el ladrido de los perros.
Guardó la foto entre sus ropas y cerro el cajón saliendo de allí a una velocidad impresionante que casi se resbalaba. Dejó rápidamente la llave en el galletero.
- ¡Estoy en casa! - dijo con voz cantarina.
- Ah, si bienvenido - dijo tratando de fingir normalidad - ¿Y eso que llegas tan temprano?
- ¿No tengo derecho a llegar temprano? ¿Por qué tan nerviosa? - sonrió con malicia - ¿No me dirás que tienes a un muchacho aquí metido?!
Ella suspiro con enojo - ¡Me voy a sacar a los perros! - llamó a los animales que salieron gustosos esperando el paseo.
- ¡Espera!
- ¡Vuelvo en un rato! - prefería escapar de las paranoias de su padre desquiciado.
Sus perros parecían algo contentos y ella se sintió un poco mas aliviada. Han sido muchas emociones por un día pensó.
De pronto los perros tranquilos comenzaron a ir a mayor velocidad y luego comenzando a correr escurriéndose de sus manos las correas.
- ¡Esperen! - grito desconcertada por aquella extraña acción. Los perros dieron vuelta en una esquina perdiéndolos de vista por lo que comenzó a correr.
De pronto oyó el sonido de alguien gritar y pudo ver a Shion tirado en el suelo mientras sus perros le daban lamidas amistosas.
- ¡Jajajaja! Basta hacen cosquillas!
- Oh! son muchos perritos! - exclamó la niña a su lado algo sorprendida.
Inukashi sintió inseguridad y desconfianza de sus perros, podrían atacar a la niña, así que los llamó con un silbido y toda la manada se posicionó a su lado.
Shion aprovechó que el peso de encima ya no estaba y se puso de pie aún riendo. Lily miró con una sonrisa a los caninos.
- Vaya, vaya, pero si eres tú -sonrió con superioridad Inukashi.
-¿Eh?, ¿Inukashi?... Hola -sonrió menos aturdido. Lily se acercó a los perros.
-¡Ah, mira Shion!, ¡son muchos perritos!
Lily se acercó, lo que Inukashi no pudo evitar, y acarició a un cachorro, que correspondió el afecto con unas cuantas lamidas. Inukashi sonrió, esa niña tendría el mismo efecto que Shion en sus fieles mascotas.
-Mira Lily, te presento a una amiga, ella es Inukashi... Inukashi, ella es mi prima Lily.
-¡Mucho gusto! -saludó con emoción la pequeña. Inukashi correspondió con nerviosismo.
-Ten cuidado Lily -Shion le avisó.
-No te preocupes, no pasará nada... ¿Y qué haces por aquí? -Inukashi le preguntó.
-Vine a traerle unos muffins a Lily... ¿y tú?, ¿paseando a los perros?
-Sí bueno -se encogió de hombros - Quería caminar un poco.
-Ya veo -ambos jóvenes sonrieron cuando otro cachorrito se acercó con alegría a Lily para saludarla. La niña comenzó a reír, las lamidas le hacían cosquillas.
-¡Mira Shion! -lo llamó para que observase al perrito -¡Es muy lindo!
-Jeje, veo que es de familia -Inukashi dijo. Shion no entendió del todo pero igual sonrió, se agachó para acariciar al cachorro entonces los demás caninos se lanzaron.
-¡Oigan, compórtense!
-Está bien, Inukashi -exclamó el albino entre risas - Hacía mucho que no nos veíamos.
Fueron juntos al parque, con tal de pasear a los perros. Shion ayudó llevando un par de pastores alemanes y otros tres pequeños. Luego de varias vueltas al lugar, se sentaron en una banca para conversar.
Lily lanzó un bostezo y entonces Shion comprendió que ya era algo tarde y la niña se había cansado mucho.
-Perdona Inukashi, será mejor que ya nos vayamos.
La susodicha miró a Lily y sonrió comprensiva.
-Descuida.
-Vamos Lily, despídete -y así hizo su prima, sonriendo de la misma manera, dulce e inocente.
-Adiós señorita -tiempo después se le ocurrió una idea -Shion, dame un muffin.
-¿Eh? ¿Ya quieres comerlo?
-¡Quiero darle uno a mi nueva amiga! -Inukashi se sorprendió por ello, pero fue más su perplejidad tras recibir el panecillo.
Lily le sonreía con felicidad, no pudo evitar contagiarse.
-Gracias Lily... y a ti también Shion.
Se puso de pie para despedirse adecuadamente y por ende se le cayó un objeto que rápidamente Shion levantó.
-Toma, se te cayó -pero no pudo evitar mirar lo que parecía una fotografía -¿Eh?... ¿Laboratorios Moon Drop? -aunque no le pareció extraño que Inukashi conociera el lugar, después de todo el doctor Rashi era amigo de su padre.
Inukashi tomó la imagen y la guardó.
-Sí, es solo una tontería -dudó un poco en contarle sobre eso, aunque Nezumi no le advirtió nada, sin embargo tampoco era para contarle a medio mundo -No tiene importancia.
Shion sonrió.
-Entiendo... bueno, Lily, vámonos.
-¡Sí!
Se despidieron. Inukashi regresó a su casa e inmediatamente fue recibida por su padre algo molesto.
-¿Por qué tardaste tanto? Nada más era un paseo... ¿no será que te quedaste de ver con alguien? -su padre y sus dramas.
Inukashi lanzó un suspiro.
-Me encontré con Shion, un compañero.
-¡Shion, ¿de verdad?! ¿y cómo está?
-Bien -respondió con duda. El comportamiento de su padre era inusual - Cielos papá, pareciera tu amante -se burló. Rikiga se sonrojó.
-No digas barbaridades... es un buen niño e hijo de una amiga muy querida, así que no veo el porque te asusta mi reacción.
-Sí lo que sea.
-Bueno, vayamos a cenar y así me platicas cómo te lo encontraste.
Inukashi estaba aliviada de que su padre dejase de preguntar tonterías aprovechando a largarse su habitación siendo seguida por los perros.
Sacó la foto algo aliviada esperando que su padre tal vez no se diera cuenta, pero se preguntaba ¿por qué dudaba de él? No sería mejor ir allá y preguntarle personalmente? Su padre había sido reservado en muchas cosas y cuando solía preguntarle acerca de algo serio siempre le desviaba el tema. No, quizás era mejor así, ella se las podría apañar sola. ahora estaba ese idiota de Nezumi. Tenía tanta curiosidad, no estaba en nada bueno metido...
Trató de recordar que su padre le había llevado una vez a ese lugar, además de que no le había permitido entrar y sólo verlo desde fuera. Además nunca tuvo la intención de preguntar lo que hacía allí. Vio nuevamente la foto, esos hombres de batas todos excepto su padre, algo extraño en el contexto para ella.
Nezumi se encontraba allá afuera recargado contra la ventana del pasillo. Tendría que hablarle para decirle por lo menos lo que había encontrado pero no de frente, esa idiota de Ann debía estar husmeando por allí. Tecleó un mensaje veloz mandándoselo:
"Te espero en la sala de música. Está vacía"
Nezumi no tardó en recibir el mensaje y se dirigió al lugar con una sonrisa, primero por la gracia que le causaba Inukashi al mandarle un mensaje así como si fuese un espía, se preguntaba si ella se dedicaba a hacer esas cosas a menudo.
- Vaya, éste es un buen lugar...
- Cállate. Toma - entregó rápidamente la foto.
- ¿Qué es esto? - miró la foto.
- Es lo que pude encontrar, no me pidas más ya que ayer pasé un susto. Y tienes que devolverla antes de que se dé cuenta. Y págame.
Nezumi se carcajeó aireándose con la foto - Eres una niña mala Inukashi robándole fotos a tu padre. ¿Crees que esto pueda valer lo que tenía pensado darte?
- Dame el dinero. Vale mi esfuerzo. Además quiero que me expliques que es lo que estás tramando con eso.
Nezumi le miró seriamente y decidió echarle un vistazo detalladamente a la foto.
El hombre allí con cabello largo supuso que debía ser Rikiga, lucía extraño pero tenía cierto parecido al look salvaje de Inukashi, casi quiso reír pero se aguantó. Junto a él un grupo de personas con batas blancas, debían trabajar allí. Al lado de Rikiga estaba una mujer de cabello largo, no podía ser... ella no podía ser ¿Karan? ¿Qué hacía ella ahí? Se sobó los ojos casi queriendo no equivocarse, debía ser ella o alguien muy parecida a ella. Siguió viendo los rostros de los otros y entonces otra persona le comenzó a sonar en su cabeza. Era un hombre alto de gafas, casi de la impresión dejó caer la foto.
- ¿Y Bien? ¿Qué ocurre? - ella frunció el ceño viendo que Nezumi no decía nada y más bien tenía una cara perturbada.
- No puede ser... - masculló.
- ¿Qué no puede ser?! - preguntó algo más impaciente tomando la foto del suelo.
- Es mi padrino y la madre de Shion...
- ¿Qué?! ¿Pero que hacen allí? La madre de Shion? - ella dijo extrañada ya que no conocía a la señora - ¡¿Dime en qué andas metido?!
Nezumi se vio acorralado por las constantes preguntas.
- Dime o sino no seguiré con esto - sentenció guardando la fotografía.
Nezumi no le quedaba más que hablar por la pista obtenida.
Pero enseguida la puerta de aquel salón fue abierta abruptamente. Era Ann.
- ¡Nezumi!... - cayó de golpe a ver a Inukashi allí a solas con él, casi crujió sus dientes - Disculpa pensé que estabas aquí solo...
Ambos, tanto Inukashi y Nezumi, fruncieron la entreceja; en ese aspecto eran igual de mal humorados. La chica rápidamente guardó la fotografía y miró con cierto desprecio a Ann, realmente ésta la sacaba de sus casillas con sus celos ridículos, ahora comprendía un poco a Nezumi y la razón de su indiferencia, y pensar que, por un momento, sintió verdadera lástima por Ann.
-Bueno Nezumi, luego hablamos -dijo con seriedad Inukashi, a lo que el pelinegro respondió con una mirada igual de molesta por la interrupción.
La castaña salió del salón sin decir más, ya después le cobraría a Nezumi. Inmediatamente Ann se acercó pero luego de ser fulminada con la mirada se detuvo por inercia.
-¿Qué quieres? -Nezumi cuestionó con furia.
-Sólo... sólo quería -empezó a tartamudear, sintiendo arrepentimiento por haber entrado de esa forma... ¡pero es que estaban solos! -¿qué hacías con ella aquí?
-¿Qué? -incrédulo preguntó. ¿Le estaba reclamando esa mocosa? -Eso no te incumbe.
-Así que, ¿ella es tu nuevo juguetito?
Nezumi lanzó una carcajada que paralizó a Ann. Poco a poco iba conociendo al hombre del que se enamoró y cabía decir que algunas reacciones y personalidades de éste no le agradaban mucho... le aterraban.
-Esto no tiene nada que ver contigo, ni siquiera sé por qué te interesas, lo nuestro acabó, entiéndelo.
-Entonces -se defendió con tristeza - No tienes por qué ocultarme cosas... dime por qué estabas con ella.
-Deja de meterte en dónde no te llaman.
-¿Prefieres a esa perra apestosa que a mí? -gritó. Nezumi afiló más su mirada -¿Por ella me dejaste?
-Ya te dije... -se acercó con furia. Ann retrocedió - Que nunca hubo un nosotros, no te estoy dejando por nadie porque jamás sentí algo por ti, ¡¿lo entiendes?!
-... Pero ¿por qué estabas...?
-¡Porque siempre hubo cosas más importantes para mí que tú! ¡Así que deja de estar molestando!
Nezumi salió el salón con rapidez, azotando la puerta. Ann permaneció recargada en la pared sin poder evitar que algunas lágrimas salieran.
Sentía furia y mucho dolor... pero esos mismos sentimientos le daban fortalezas.
Nezumi, chasqueando la lengua mientras sus pisadas resonaban en los pasillos, se detuvo de repente cuando escuchó su teléfono sonar. Había recibido otro mensaje de Inukashi.
"Nos vemos en el parque del centro a la salida. Más te vale llevar parte del dinero"
Sonrió socarronamente pero a la vez muy preocupado. Esa fotografía... así que no era una simple coincidencia. Pero si la madre de Shion salía en la fotografía entonces sabía más acerca del laboratorio de lo que fingía decir.
Apretó sus puños, mirando desde lejos una cabellera blanca que entraba al salón, platicando felizmente con Safu. Nezumi se sintió impotente en ese momento, ¿qué tal si la abeja había sido todo planeado?
Negó con la cabeza, imposible que Shion tuviese enemigos pero... ¿su madre o su padre? Ahora que lo recordaba no sabía nada acerca del padre de Shion, nada... tampoco sabía sobre la relación entre Karan y el doctor Rashi, ni siquiera con ese laboratorio o sobre la abeja.
-Necesito más información -dijo después de unos segundos, sabiendo de por medio que tendría que contarle a Inukashi algunas cosas.
Nezumi se había encontrado extraño para él, aunque él no hubiese actuado muy normal que digamos. Se sentía un tanto tonto por evadir a Nezumi y que éste hiciera lo mismo.
Safu se había marchado por asuntos del consejo estudiantil y ahora estaba solo, prefirió dirigirse de vuelta al aula, pronto terminaría el receso. Los pasillos eran un lugar muy concurrido y a veces se sentía tonto estando sólo por allí. Pero últimamente no dejaba de escuchar -sin querer- cosas que divulgaban otras personas, incluso en el club de literatura acerca de Ann y Nezumi. Levantó una ceja al oír una muchacha que charlaba abiertamente sin ninguna discreción.
- Vaya, entonces yo tendré alguna oportunidad! - decía algo emocionada.
- ¿Cómo crees? Ann ha dicho que es un demente y que sólo quería estar con ella para acostarse con ella.
- ¿Qué? eso suena algo rastrero! Es una lastima que siendo tan guapo sea un idiota.
- Y no haz oído nada. Una vecina mía estudió en la misma secundaria que él. Al parecer se acostó con media escuela engañando a todas esas chicas.
Aquel comentario penetró en su cabeza y corazón de una manera punzante. Desconocía la verdad muchos detalles de esa relación.
Nezumi siempre negaba todo con ella pero decía que era un "juego para él". Pero nunca hubiera pensado que Nezumi fuese capaz de tales cosas. Para él Nezumi era una persona amable aunque cruel a la vez, pero no le creía de jugar así con los sentimientos de otras personas.
Entró al salón casi vacío. Necesitaba sentarse un momento. Quizás sólo serían chismes de pasillos, simples rumores. Como aquella vez que alguien había dicho que Safu y Nezumi eran pareja. Trataba de convencerse, no quería creer eso.
Oyó la puerta abrirse. Era Safu. Parecía algo molesta.
- Sabía que te encontraría aquí! - su expresión cambió rápidamente a una dulce sonrisa.
- ¿Qué ocurrió? - se atrevió a preguntar.
- No mucho, hay problemas con algunas pizarras. Un club se quejaba que todavía tenía una pizarra de tiza, es increíble que todavía haya pero ya se les aprobó un presupuesto para una nueva.
- Lo haces muy bien - sonrió.
- Gracias, pero... - ella miró melancólicamente a Shion - Me gustaría pasar más tiempo contigo Shion.
- ¡Vaya! así que ¿hoy estás cursi? - dijo Nezumi de forma burlona parado detrás de ella. No se había podido resistir a frustrar su intento de ser una niña tierna con Shion.
Shion miró algo sorprendido a Nezumi de pronto sintió su corazón latir con fuerza.
- Por ahí se habla mucho de ti! - masculló ella. Shion enseguida puso especial atención - Eres muy popular, más de lo que ya eras.
- Si quieres molestarme no te servirá.
- ¿Chicos? - se había sobresaltado por las frases directas entre ambos.
- Cree lo que quieras. Al fin y al cabo que no me importa - Nezumi se recargó en su silla y Shion le miró atento mientras Safu bufaba molesta.
Shion quiso decir algo pero prefirió callarse al oír el timbre sonar.
Nezumi ya se encontraba saliendo del instituto, hoy no iría a sus ensayos puesto que tenía otros puntos tratar.
- ¿Te vas? No vas a Teatro? - escuchó a Shion preguntarle. Se sobresaltó al oír la voz tras suyo.
- Así es. Tengo otras cosas que hacer.
- ¿Eh? Pero no piensas avisarles?
- No hay porque, además sólo será hoy.
- Pero ellos deben estarte esperando.
- Que persistente es Majestad - le miró de frente acercándose - ¿Acaso piensas obligarme a hacerlo? - su voz sonaba desafiante y eso le hizo temer un poco.
- No creo que éste bien obligar a las personas a hacer algo que no quieren...
- ¡Dios! eres demasiado complicado. ¿Quieres que vaya o no? - Shion no respondió - Bien, nos vemos.
- ¡Espera Nezumi!
Como supuso el pelinegro se detuvo de inmediato, volteando a verlo con una mirada tan fría que ocasionó se paralizara y no supiera entonces qué decir.
-¿Qué quieres? -de acuerdo, estaba molesto por el comportamiento tan extraño de Shion, pero no era razón tampoco para hablarle en ese tono. Nezumi se golpeó mentalmente y su odio mismo aumentó al ver como el albino bajaba la mirada más inseguro y con miedo -Oye, ¿te pasa algo?
Shion negó con la cabeza, aún manteniendo la mirada baja lo que le indicó a Nezumi que estaba mintiendo. Se acercó y le alzó el rostro.
-¿Vas a decir algo? Porque tengo que irme.
-¿A dónde vas?
-No puedo decirte.
Entonces el albino sonrió con melancolía.
-Lo pensé, pero jamás creí que sería real... -Nezumi lo miró extrañado, Shion prosiguió - Pero es cierto que no conozco nada sobre ti a pesar de todo el tiempo que llevamos conociéndonos.
-¿Qué quieres decir?
-... Siento que ya no te conozco, Nezumi.
El pelinegro abrió desmesuradamente los ojos.
-Ahí dentro se escuchan rumores muy feos, tanto que yo mismo me sugiero no creerlos... pero ya no sé si son reales o puros inventos.
Nezumi suspiró cansado, así que era eso.
-Si te refieres a lo de Ann entonces...
-No sólo eso -lo interrumpió y lo miró -Yo ya sabía en parte que no te interesabas en ella pero... realmente no logro comprenderte, no logro saber la razón de tus acciones, ni siquiera sé sobre tu pasado, tus otras escuelas, amigos... novias... y me duele saber que tal vez esa ignorancia es la que me ciega para poder saber cómo eres realmente... siento que ya no te conozco, no, que nunca lo hice.
-Shion...
-Pero a pesar de eso -se tocó su pecho, exactamente en donde estaba su corazón - Sé que la persona que está frente a mí es Nezumi, el niño que conocí en una guardería y del que jamás pude olvidarme. El mismo Nezumi con el que he compartido muchos momentos, el mismo niño que me enseñó el gusto por leer y aquél que me enseñó a quererme tal y como soy y defenderme contra aquellos que se burlaban de mí... sé que ese eres tú y aunque me duela admitirlo, lo demás no importa.
Nezumi parecía no reaccionar, su mirada estaba fija a los ojos rojos del otro, sin poder razonar lo suficiente para poder reconocer el lugar y tiempo en el que estaban y mucho menos poder formular alguna oración para responder.
-Perdón -le sonrió con tristeza Shion - Sé que no me incumbe, así que ignora todo lo que te dije. Tienes que ir a otro lugar ¿no es así? Así que vete, no importa, creo que... lo que dije no tiene mucho sentido ¿verdad?
Dio media vuelta dispuesto a regresar al instituto pero sintió como era tomado con fuerza de su brazo y jalado con algo de brusquedad para llegar al mismo lugar donde hacía poco estaba. Cuando se giró chocó con algo, tardó unos segundos en darse cuenta que Nezumi lo abrazaba con fuerza.
Correspondió por inercia, aunque deseaba más marcharse y no verlo a la cara hasta dentro de una semana. Luego de unos segundos en silencio y abrazados, finalmente Nezumi se separó, preparado psicológicamente para hablar.
-He cometido muchos errores en mi vida, Shion, de algunos me arrepiento y de otros no, de unos me avergüenzo y de otros me rio... por ello quizá no quisiera que llegases a enterarte de esos.
Shion comprendió entonces que algunos rumores podrían ser muy ciertos, lo cuál le dolió de sobre manera.
-Ninguno sabe bien del otro, pero eso no ha impedido que nuestra amistad sea tan fuerte y crezca día a día, eso quisiste decir ¿no? Que lo demás no importa cuando sabes que yo soy Nezumi.
Shion bajó la cabeza, se sintió traicionado al recibir como defensa sus propias palabras, quizá quería que Nezumi fuera más honesto con él como lo fue él.
Nezumi abrió la boca para poder decir algo pero su celular sonó. Chasqueó la lengua y abrió el mensaje "¿Dónde estás? Más te vale venir o esa foto no la verás nunca más"
El pelinegro suspiró.
-Tienes que irte ¿verdad? -Shion se atrevió a preguntar. Nezumi sólo afirmó con la cabeza lentamente - Está bien, noto que ya te están esperando.
El pelinegro frunció la entreceja, aquello que dijo parecía que lo exclamaba con tristeza.
-No sé a dónde vas ni qué estés planeando pero... Nezumi, piensa antes las cosas, no es grato que gente salga lastimada por tus acciones.
Y sin darle tiempo a responder Shion se dirigió al entrada del colegio. Nezumi quedó absorto en sus pensamientos. Apretó con fuerza su celular.
No sabía ¿por que? ¿Por que las lágrimas habían comenzado a caer de sus ojos? Ya lo suficientemente lejos procedió a limpiarse el rostro, no podía dejar que nadie le viese así.
Recordó enseguida que debía volver al club de literatura. Debía buscar un libro en la biblioteca pero por haber seguido a
Nezumi en un acto curioso casi se le había olvidado.
Casi quiso aplastar el teléfono contra el suelo pero se contuvo. Se sentía como un idiota, todo lo que hacia para proteger a Shion solo lo terminaba alejando. Además de la revuelta de chismes que había en el instituto lastimaban a Shion.
Nunca pensó en las consecuencias, solo en la diversión y en pasar el momento. En aquel tiempo quizás no le importaba lo que otros pudieran pensar pero ahora le comenzaba a preocupar Shion. Ya no podía comportarse como en sus años de secundaria y jugar de manera abierta, sentía que Shion era una barrera que no podía pasar, era quien delimitaba como debía comportarse, nunca se perdonaría que Shion lo odiara, prefería ser odiado por todos pero que Shion le odiase, le daba temor.
Llegó al parque algo desolado. Inukashi estaba sentada en uno de sus columpios parecía no darse cuenta de su presencia.
- Entonces Prin-ce-sa - dijo tratando ser burlón con un tono algo marcado.
Ella se sorprendió de golpe y se levanto del columpio.
- ¿Como demonios me has dicho? No te atrevas a decirme así de nuevo o te matare! - dijo visiblemente enojada.
- ¿Estas enojada?
- claro que si, idiota! Mira que esa idiota de Ann es molesta. Te juro que ganas no me faltan para pedir su expulsión.
Inukashi realmente estaba enojada, estudiaban en la misma sección por lo que su vida estaba hecha cuadritos.
- Lamento que te metas en problemas - trato de sonar realmente convincente pero ella bufo.
- Solo explícame que ocurre con esto - saco la foto - Para saber si esto ha valido la pena porque si no es así...
- Te lo diré - le interrumpió, estaba seguro que recibiría otra linda amenaza, pero se estaba hartando de ellas, si quería alguien que le amenazara cada vez que le viera para eso tenia a Safu.
- Habla. Esto tiene que ver con Shion, ¿no?
Nezumi iba a abrir la boca pero se quedo algo pasmado al escucharla.
- ¿Cómo...?
- Lo que haces... Gira en torno a él - dijo un tanto segura.
- Tienes algo de razón - sonrió - No estoy seguro si la de la foto es la madre de Shion, pero... Me resulta confuso que mi padrino éste allí.
- Vaya parece el destino - dijo con sarcasmo.
- Creo que lo sabes, que Shion está enfermo - ella le miro algo confundida - Su enfermedad fue provocada por un descuido del personal de ese laboratorio... Ellos al parecer han acordado en ayudar a Shion después de tanto tiempo pero por curiosidad seguí a Shion allí y vi algo que no debía. Así que he comenzado a dudar de lo haya allí dentro.
- ¿Te metiste allí y descubriste algo que no debías ver? ¿Acaso estas loco?!
- Algo así. Incluso trataron de silenciarme pero logré escapar.
Inukashi se palmeó la cara.
- Creo que hubiera preferido no preguntar. Pero ¿qué piensas hacer? No crees que te metes en muchos problemas por Shion.
- Creo que ahora no importa. Haré lo que sea para protegerle.
- ¿Haz considerado qué quizás te estén buscando?
- Lo sé, pero no me importa. Si caigo ellos tendrán que caer con lo que sea que haya allí.
Inukashi sintió que se estaba arriesgando pero se atrevió a preguntar - ¿Te puedo preguntar que había allí?
Nezumi rió - No lo se, es algo extraño de explicar.
- ¿Se lo haz dicho a Shion?
- No.
- Supongo que el no sabrá nada entonces.
Se quedaron callados y la respuesta era evidente.
- ¿No piensas decírselo?
Nezumi no respondió.
- Vaya, eres un tipo muy raro. Pero de verdad te arriesgas mucho. Estas jugando con fuego y no sabes que puede pasar.
- Eso lo tengo en cuenta.
- Deberías decírselo.
- Eso es extraño en ti - dijo algo sorprendido.
- ¿Eh?
- No parece ir contigo preocuparte - rió.
- ¡No seas idiota! Además no se para que te pregunto nada!
- Quizás si deba, ya que tanto insistes.
Se quedaron callados, sintiendo el viento mover su cabello. Nezumi lanzó un suspiro e Inukashi hizo lo mismo tiempo después.
Seguido sacó la fotografía, aún no muy segura de seguir con esa peligrosa misión.
-¿Cuándo se lo dirás?
-No lo sé... antes quiero tener más información, por lo menos para no parecer un idiota -rió con trabajo. Inukashi frunció la entreceja.
-¿Estás seguro qué quieres arriesgarte sólo por Shion?
-... Muy seguro.
Inukashi sonrió con algo de burla.
-¡Vaya!, ya cásate con él -carcajeó al ver el sonrojo de Nezumi, al parecer había encontrado un punto débil. Dejó de sostener la fotografía, entregándosela al pelinegro -Está bien... supongo que te ayudaré.
-No sé si agradecerte o decirte que eres una idiota por meterte en esto.
-Hablando de meterme en esto, me debes dinero.
-¿Estás bromeando? Primero reúne más datos -miró la fotografía, frunciendo nuevamente el ceño, ese definitivamente era su padrino, lo reconocía a pesar de no haberlo visto en mucho tiempo. Pero aquella mujer, ¿realmente sería Karan?
-¿Ya tienes algún plan?, ¿alguno para entrar al laboratorio?
Nezumi la miró.
-Aún no tengo pensado entrar a ese lugar, podrían reconocerme y es muy peligroso.
-¿Entonces? -Nezumi se mantuvo en silencio. Inukashi se alzó en puntillas para mirar la foto - Ese dices que es tu padrino ¿no?... ¿por qué no le preguntas a él?
-No es tan fácil, hace mucho que no hablamos.
-¿En serio?, ¿se pelearon?
-No directamente con él sino... -guardó silencio, reconociendo que aquella información no era relevante. Después de todo su
Padrino, amigo cercano de su padre, se había distanciado después del divorcio, así que había perdido contacto con él -No tiene mucha importancia, aunque creo tienes razón, sería conveniente sacarle algo de información.
-También a la madre de Shion.
-No sé si involucrarla a ella... ¿Qué me dices de tu padre?, ¿sabes la razón por la que sale en la fotografía?
-No realmente, mi padre siempre ha sido un misterio -se encogió de hombros.
- Ha sido por él que Shion se ha contactado con ellos.
- Entonces me encargaré yo de mi viejo, pero también lo que podemos hacer es preguntarle a tu padrino.
Nezumi suspiró.
-Sí supongo será lo mejor.
Inukashi le arrebató la fotografía, el pelinegro afiló la mirada.
-Te lo dije, necesito regresarlo o mi padre se dará cuenta.
-Olvídalo, lo necesito para mi interrogatorio -Nezumi gruñó.
-Te lo regresaré tan pronto como me pagues.
-Tu trabajo aún no termina.
Inukashi alzó la mirada, sabiendo de por sí que sería muy difícil hacer cambiar de opinión a Nezumi, tan terco que era.
-Entonces te la devolveré cuando vayas a hablar con tu padrino -Nezumi guardó silencio, pero su mirada amenazadora no cambiaba - Avísame e iremos juntos.
-¿Por qué crees que te quiero de mi lado?
-Porque necesito escuchar la versión de la historia para poder reunir más elementos, ¿no es obvio? -guardó la imagen en su mochila - Por cierto, si vas a decirle a Shion más te vale llevarlo con tu padrino.
-¿Tanto te importa contarle? sonrió con temor y molestia.
-A mí no, a ti debería -se defendió - Además... -bajó la mirada con melancolía - Tiene el derecho de saberlo, después de todo él es el que está enfermo.
El pelinegro bufó pero no reclamó ni contradijo.
- ¡Ah! a propósito ayer vi a Shion...- agregó despreocupada.
Nezumi afiló su mirada un tanto interesado.
- Por casualidad se me cayó la foto y él... - ella dijo algo apenada, prefería habérselo callado pero prefería que Nezumi lo supiese. Pudo ver como el rostro de Nezumi de total atención cambiaba a uno horrorizado, casi como si quisiera matarla.
- ¿La vio?
- Un poco, pero se la quité en el momento, pero aún así que no te prometo nada.
- Maldición - masculló.
Ella casi rió internamente, aunque Nezumi parecía molesto sentía que lo había acorralado un poco.
- Mañana hablamos... - dijo masajeándose las sienes para marcharse. De verdad que toda ésta información le estaba revolviendo el cerebro y Shion no contribuía mucho a su bienestar ya que solamente lograba hacer que se alejara de él.
Miró su teléfono y sin pensarlo vio en la libreta de direcciones el número de Shion. ¿Acaso le diría? Y si esperaba a mañana.
Se golpeó mentalmente. Mañana, siempre había vivido siendo un iluso al pensar que un mañana estaría al día siguiente. Tanto como sus promesas fallidas hacia Shion de verse tiempo atrás.
Inukashi había sido una incompetente al haberle dejado a Shion ver esa fotografía - ya fuese por accidente-
No podía dejar las cosas así, de seguro Safu estaría cizañando a Shion con esos rumores también, suficiente tenía que con eso pero debía pararlo. Además si algo ya se había aclarado en su mente es que le gustaba Shion. Y sabía bien que Shion no le era indiferente en ese aspecto. Su dedo tembló un poco. ¡Maldición! era un hombre no debía andarse con niñerías. Respiró y apretó el botón de enviar. Ya no había vuelta atrás. El mensaje había sido enviado.
"Buenas tardes Majestad.
Seria un honor si viniera hoy a mi humilde morada"
Era un mensaje ya de por sí extraño que iba con ese extraño estilo para hablar que tenía Nezumi.
- Shion...- se había quedado parado en medio de la calle ya de camino a su casa junto a Safu.
- Lo siento, estaba viendo algo - rió nerviosamente.
- Uhmm... Shion mañana es viernes, me preguntaba si podíamos salir ya sabes después de clases - ella dijo algo demandante.
Shion no se lo hubiese esperado.
- Está bien...- dijo casi sin pensar. Safu sonrió.
Había terminado dejándola en la floristería donde sus padres la esperaban para cerrar. Recordó rápidamente y abrió el mensaje nuevamente. ¿Qué debía responder?
Con dedos temblorosos empezó a presionar los botones del celular, formando lenta y constantemente un mensaje para responder.
"Nos vemos ahí"
Suspiró, dudando en darle enviar al mensaje o mejor borrar el contenido o poner otro. Al final cerró los ojos y apretó otro botón, guardándolo en la bandeja, listo para cuando tuviera la suficiente fuerza de responderle y afrontar las consecuencias.
Cerró su celular y emprendió su caminata de regreso a su casa. Unas cuadras adelante y su aparato sonó nuevamente. Extrañado por recibir otro mensaje, lo abrió, leyendo el contenido y abriendo los ojos ampliamente.
"Hola Shion, soy el doctor Rashi, sería grandioso que pudieras presentarte al laboratorio. He descubierto muchas cosas que podrían ayudarnos a tratar tu condición"
Shion se estremeció levemente, realmente no deseaba regresar a ese lugar, aunque sabía en el fondo que podría obtener un tratamiento para su extraña enfermedad. Apretó sus puños y caminó hacia su casa, al menos comería antes.
Era extraño que no recibiese respuesta, aún tenía el celular en la mano, revisándolo cada par de minutos por si no hubiese escuchado el tono, pero nada, Shion simplemente no contestaba o parecía que no había recibido la bandeja de entrada.
Bufó y guardó el aparato, pero justo cuando lo había hecho éste vibró. Sin pensarlo dos veces abrió el contenido.
"Perdón Nezumi, tengo otra cosa que hacer, será en otra ocasión"
Lo que esperaba, Shion tardaba no porque no hubiese recibido la carta, sino porque buscaba un pretexto para no verlo. Bufó nuevamente, todo era su culpa, ¿qué esperaba?, ¿que fuera a su casa como si nada hubiese pasado?, ¿que pondría su mejor cara aún a pesar de todo lo que él le había hecho?
Incluso ni él mismo sabía cómo lidiar ante la posible indiferencia del albino.
-Creo que es lo mejor -trató de convencerse, sabiendo de cajón que era un alivio el no tener que confesarle nada todavía, después de todo aún no encontraba las palabras para eso, y estaba seguro su relación se alteraría por el simple hecho de haberle ocultado información que, obviamente, le correspondía mas a Shion que a él conocer, y también el hecho de que lo había seguido en una ocasión, es decir, había invadido su privacidad.
Suspiró con conformidad, definitivamente era lo mejor. Trató de ignorar aquél sentimiento que le oprimía le pecho.
Shion entró a su casa con lentitud, su cabeza estaba llena de preguntas acerca de su enfermedad y de Nezumi, cosa que ya le estaba hartando. ¿Por qué siempre su mente se concentraba en pensar en ese sujeto? es decir, era buenos amigos y quizá su relación era más compleja como para llamar simple amistad o conveniencia, Shion ya sabía de su atracción hacia el pelinegro, pero aún no comprendía el por qué era tan difícil sacárselo de la maldita cabeza. Karan lo recibió con una sonrisa.
-Shion me alegro que hayas regresado, ya casi está la comida, ve a cambiarte.
-Si mamá -obedeció como perro entrenado, sin chistar o interrogar, simplemente estaba cansado de pensar. Recordó el mensaje del doctor y una punzada al corazón lo estremeció... ¿realmente tenía que ir a ese lugar? Tenía un mal presentimiento, no... Más bien era miedo.
-En realidad mamá, tengo que ir a otro lugar, así que mejor como algo camino allá.
-¿A dónde tienes que ir? -Karan, muy confundida, preguntó.
Shion se cuestionó si era buena idea o no decirle la verdadera razón. Después de todo ya tenía mucho tiempo que habían abarcado el tema de Moon Drop, y la última vez había ido sin comentarle a su madre.
-Voy a ver a Nezumi -sintió pésimo al mentir de esa forma. Apretó sus puños y exhaló con fuerza, sentía su corazón palpitar rápidamente y el aire saliendo por sus fosas nasales.
-¿A Nezumi?, ¿no lo viste en la escuela?... ¿por qué quieres verlo? -su intuición femenina y su sexto sentido desarrollado cuando fue madre le dijo que algo no andaba bien con el pretexto de su hijo -Shion, ¿hay algo que quieras decirme?
-Yo... yo tengo que... en realidad yo...
-¿Shion...?
-Perdón mamá... no quiero mentirte de esta forma cuando sé que puedo tener tu apoyo -sonrió melancólico, se sentiría mejor si su madre lo acompañaba hasta ese lugar, justo como la primera vez -¿Me acompañas al laboratorio Moon Drop? Dicen que ya tienen resultados.
Karan dejó caer el plato al suelo, Shion jadeó asustado, entre la reacción de ésta y la posibilidad de que su madre se hubiese cortado.
-¿Mamá...?, ¿estás bien?
-No irás.
-¿Eh?
-Dije que no irás a ese lugar.
Se había quedado sorprendido ante aquellas palabras. Su madre nunca le había hablado de esa manera. No lucía enojada pero la fuerza con las que aquellas palabras fueron dichas le hizo estremecerse.
¿Acaso su madre no quería que él se curara? Rápidamente desechó esa idea ya que... era su madre, ella siempre deseaba su bienestar, pero aquella manera tan tajante le hizo preguntarse ¿por qué se oponía?
Desde el primer día en ir a ese laboratorio su madre tenía un aspecto desconfiado incluso podía ver miedo en sus ojos aunque aparentara sonreír.
Acaso estaba haciendo mal en haber ido a ese lugar. Ella se lo había propuesto pero...
- No entiendo... ¿por qué no quieres que vaya? - trató de mantenerse calmado, lo que menos quería iniciar era una discusión.
- Lo siento Shion... prometo conseguir otra manera de curarte, pero no vuelvas a ese lugar - ella se acercó y colocó sus manos en sus mejillas algo preocupada -No me siento segura con que vayas allí... No confío en esas personas - dijo algo preocupada con un leve temblor - Entiende que me preocupas y también a Nezumi... - aquello hizo que se separara repentinamente.
¿Nezumi? ¿Qué tenía que ver en ésta conversación? Entonces recordó que Nezumi incluso le había dicho que su madre le había contado aquello antes que a él.
- ¿Por qué a Nezumi le debería preocupar? - dijo en un tono un tanto frío.
- Él se preocupa porque es tu amigo - ¿era su amigo? ya le estaba costando trabajo creerlo. Entonces recordó que Nezumi aquel día había visto su teléfono, aquel mensaje...
- Nezumi te dijo algo ¿no? - sus palabras temblaron, ¿acaso Nezumi había hecho que las dudas de su madre aumentaran más?, ¿le había platicado algo cuándo él no estaba?
Karan desvió la mirada. No le quería decir, era lo que comprendió y supo que era verdad. Nezumi le había dicho a su madre. Se sintió traicionado de alguna forma. Estaba seguro de que ésta sería la única manera de poder curarse pero entonces ¿por qué tenían que ponerle trabas?
- Shion... él...- ella trató de hablar.
- Está bien, comprendo - dijo un tanto afligido - Iré a mi habitación - dijo con un tono pesado. Ya no cenaría.
Karan quiso detenerle pero Shion ya había subido las escaleras y encerrado en su habitación.
En su mente varias imágenes comenzaron a llegar. Nezumi tenía que ver con lo que sucedía a su alrededor. Recordó ayer haber visto una foto que a Inukashi se le había caído al suelo.
"Es sólo una tontería..."
Era ciertamente una foto del laboratorio Moon Drop. Inukashi podía saber de aquel lugar porque su padre era quien había hecho el contacto con ese lugar, pero ¿por qué ella debería estar buscando algo relacionado con eso? Nezumi conocía a Inukashi y sabía que ellos eran amigos más cercanos que él con ella. Acaso Nezumi estaría utilizando a Inukashi para saber de ese lugar.
No, ¿no podía ser? Por qué lo haría?
Hamlet se había subido a su hombro mirándole curiosamente.
- Hamlet... ¿crees que Nezumi esté involucrado en algo? - dijo casi con miedo.
"Chirp. Chirp"
El pequeño ratón le miró fijamente atusándose los bigotes.
¿Qué debía creer?
Se puso de pie y vio la hora en tu teléfono. Las siete y media. Había pasado ya un buen rato...
- Vamos Hamlet. Tengo que hablar con Nezumi - dijo tomando al roedor en su hombro. Sabía que estaba mal escaparse a escondidas de su madre. Jamás lo había hecho. Pero tenía que aclarar aquello que confundía su mente.
Notas finales:
Respuesta a reviews anónimos:
Sora: Todo será extremo a partir de ahora xDD hahshahshs Hay que linchar a Ann xDD Gracias por comentar como siempre! T^T esperamos te guste este nuevo. TE mandamos un besote!
Camilaa: No sabes la alegría que me dio cuando recibimos tu comentario! Muchas gracias por tus palabras y esperamos que este nuevo capítulo te guste, por si te interesa publicamos todos los jueves. En fin, un beso enorme!
