CAPITULO 25 ¿Mi... hija?

Un mes después…

12/11/19

Alexa y Daniel estaban desayunando.

-Eduardo ¡hace un excelente trabajo con la comida!- decía Alexa masticando un bocado. Daniel había contratado a un cocinero y a un ama de llaves ya que parecía que se quedarían a vivir allí.

-gracias señorita- le contesto Eduardo muy educadamente a Alexa.

-llámame por mi nombre por favor- dijo Alexa con una voz chillona.

-eh… está bien- contesto tímidamente Eduardo.

-te lo agradeceré-

- de acuerdo señorita Alexa-

-mmm….-dijo Alexa con una ceja alzada y mirando a Eduardo este solo le sonrió.

-¿se les ofrece algo más?- pregunto Eduardo.

-no ya te puedes retirar- contesto Daniel.

-señor…-le dijo patricia, su ama de llaves.

-ya voy- contesto Daniel con una voz enojada.

Alexa no entendía.

-¿Qué pasa?-

-me tengo que ir…- dijo con un tono aburrido.

-¿de verdad?-

-sí pero no tardare mucho regresare mañana por la noche-

-¿tu trabajo verdad?-

-si… hubo… complicaciones-

-te esperare-

Daniel se levanto de la mesa y se dirigió hacia Alexa dándole un beso en la frente como despedida. Luego se en camino hacia patricia y Eduardo algo les dijo con una cara muy seria. Después de eso él se dirigió hacia la puerta después de escuchar el ruido de su auto Alexa les pregunto:

-¿Qué les dijo?-

-que la cuidemos mucho porque si no…- patricia no quiso decir el resto supuso que Alexa debería saber el resto.

Alexa paso el día muy aburrido sin Daniel todo era frio y obscuro. Ni ella misma podía creer cuanto podía extrañarlo después de un rato Alexa se puso a leer un libro. Mientras leía ese libro ella suspiro y dijo:

-como te extraño… y es solo un día…-

Continúo leyendo su libro pero al cabo de unos minutos se quedo dormida.

Ella corría con un hermoso vestido azul cielo en medio del bosque iluminado por el sol, en su cara se le veía la preocupación algo buscaba pero ¿Qué? ¿Qué es lo que buscaba con tanto fervor? Cruzando unos árboles se hallaba una persona de baja estatura y en la mirada de ella se esbozo una sonrisa su corrido se hacía más veloz detrás de esa persona de baja estatura tenía un cabello largo y hermoso como el que ella tenía. Estaba a punto de llegar a esa figura que parecía un niño… pero antes de tocar el hombro de esa niña ella volteo y la vio. Sus ojos cafés claros la miraron pero aquellos ojos eran los de Daniel…

-¡Alexa! ¡Alexa! ¡Despierta!- gritaba patricia muy preocupada.

Alexa abrió los ojos y soltó una lágrima.

-¿está bien?-

-eh…si…-

-¿Por qué esta llorando?-

-no… no lo es… yo…-

-¿tuvo una pesadilla?-

-no lo sé… ¿Por qué?-

-es que… aparte de que está llorando mientras dormía empezó a sudar… y es que hay frio… empezó a hablar…lo que sinceramente es muy raro ya que los únicos ruidos que se oyen en su habitación son…- patricia se cayó.

Alexa se toco la cabeza pensando en ese sueño. Si hubiese estado prestándole mucha atención a patricia seguro que se hubiera sonrojado. Ella estaba segura que la persona que vio era una niña como de cinco años más o menos. Esos ojos que ella vio eran los de Daniel… y el cabello… era el de ella largo, negro y ondulado. Por un momento a Alexa se le paso por la cabeza que esa niña que soñó podría ser… imposible. Alexa se perdía en sus pensamientos patricia le toco el hombro y ella reacciono.

-¿eh? ¿Qué?-

-señorita es mejor que pase a su habitación que si se me resfría me despedirán-

-este bien- Alexa le hizo una sonrisa forzada ya que en ese instante le dolió el vientre.

Patricia acompaño a Alexa a su habitación y acomodo su cama.

-patricia… tu igual no me llames de "usted" si no… háblame como si fuéramos grandes amigas-

-gracias Alexa-

Alexa sonrió y se recostó en su cama. Ella no se durmió enseguida pensando en aquel sueño… en esa niña con los ojos de Daniel… el cabello de ella… era la primera vez que hablaba dormida durante su estancia en su nueva casa. No lo había hecho ya que todos sus sueños siempre trataban sobre Daniel… pero ahora que eran marido y mujer ya no había necesidad de soñar eso. No había razón para que ella parloteara toda la noche incluso Daniel no le creía a Alexa sobre que ella se movía y hablaba en la noche ya que para él la que dormía a su lado era un ángel.

Alexa tenía una idea en su mente respecto a esa niña pero no quería decirla hasta que su mente triunfo sobre ella. Y rendida dijo:

-podría ser acaso… ¿mi…hija?-

Se quedo pensándolo aun más hasta que el sueño le gano.

Al día siguiente...

***continuara***