Nota del autor: ¡Hola hola! Aquí estamos una vez más con mi publicación semanal. Agradezco mucho que haya llegado el "finde", ya que con la recta final antes de las vacaciones en la Facultad no doy abasto xD. Llevo un tiempo en el que me siento cansado, y por mucho que duerma no se me va esta sensación. En fin, espero que sea algo pasajero, así que no os preocupéis.
"By the way", este puente me compré y terminé un juego increíble, recomendable para todos: BEYOND: TWO SOULS. Llevaba mucho tiempo esperando este juego y lo he disfrutado de lo lindo. Estas navidades quizá me lo pase otra vez, ya que tiene múltiples finales. De hecho, por mi mente empieza a pasar la posibilidad de escribir un fic basado en este juego, pero es un proyecto MUY a largo plazo, ya que mi prioridad principal, en lo que respecta a fics, es esta larga historia. Perdonad porque otra vez sea un capítulo corto, pero una vez más es lo que quería abordar. Al final del capítulo hago una aclaración sobre la semana que viene, que va a ser un poco especial...
¡Vamos allá! *Coge un bol de Doritos y se sienta en el suelo*
- CAPÍTULO 20: UN IMPREVISTO EN EL JUEGO -
"17:00 h. Entrada sur de Battery Park"
Recibió el SMS aquella mañana, justo después de hacer el examen de Anatomía que tan mal le había salido. Podría achacarlo a la falta de estudio, pero en realidad Emil pensaba en otras cosas mientras marcaba con una gran "X" de forma mecánica.
Lo que había pasado ese fin de semana le parecía aún un sueño. Gustaba de ir al cine, y cuando veía películas de superhéroes que luchaban por Nueva York, o cualquier otra metrópolis, no podía evitar pensar en la imaginación que tenían algunas personas.
Pero lo que se encontró aquella noche…
Aún no se lo había dicho a nadie, y no pensaba hacerlo. Nadie le creería. Michael sí, pero lo acribillaría a preguntas incómodas y lo compararía con todas las leyendas urbanas que conocía para confirmar su existencia.
"A lo mejor, si le hablo de él, hasta me dice que es una leyenda urbana en sí" Reflexionó, ladeando la cabeza.
Se preguntó dónde estaría ahora ¿Qué sería realmente? Llevaba armas… "¿Una especie de vigilante?"
Aquello le parecía tan tópico que le hacía pensar que todo en realidad había sido producto de su imaginación.
Pero tenía aquel dispositivo que le había dado, como prueba de que había ocurrido realmente. En aquel momento lo llevaba consigo, en el bolsillo. Lo consideraba como una especie de recordatorio "¿De qué?" Se preguntó a sí mismo "¿Se supone que tengo que recordar ese encuentro?" Pero Emil tenía un sexto sentido para esas cosas, y ese sentido le decía que significaría algo en el futuro. Ya le había pasado otras veces, casi todas acertadas.
Cuando vio su furgoneta con aquella temática de guardería no pudo evitar recordar a su amigo por internet. Parecía más que una coincidencia que tuviera ciertos aires al trabajo de éste, de animador infantil.
"Las coincidencias no existen. Todo es un entramado de relaciones superpuestas de algo que llamamos destino" Recordó la frase que presuntamente le soltó el señor Stockman. Aquello, ensalzado con cierta paranoia, podía llevarle a conclusiones más que extrañas…
Todas esas sospechas se vieron aliviadas cuando, al día siguiente, por la tarde, recibió finalmente una llamada suya. Estaba en el ordenador cuando su móvil empezó a vibrar. Se abalanzó sobre él y miró el número. No estaba registrado en sus contactos, aunque tampoco estaba en número oculto.
—¿Diga?-
—Disculpa… ¿Eres Keto?-
El corazón le dio un vuelco. Tosió fuertemente por el torrente de emociones que le vinieron a la mente.
—¡¿Mikester?!-
—¿Quién voy a ser? ¿El hombre del saco?- Oyó que empezaba a reír sonoramente, aunque parecía estar algo afónico- Perdona por no haber leído antes tu mensaje. Es que estoy fuera y la cobertura nunca es muy buena cuando estás en el campo-
—¿En serio? ¿Dónde estás?-
Pausa.
—¡Por Canadá! He decidido tomarme unas vacaciones y estoy aquí con mi familia- Antes de que Emil le formulara otra pregunta, pareció adelantarse por él- Volveré dentro de un mes. Si quieres, por esas fechas nos llamamos o enviamos un e-mail y quedamos para hablar cara a cara ¿Te parece bien?-
—¡Estupendo, tío! De verdad, me alegro de ver que finalmente has llamado. Por un momento pensaba que estabas pasando de mí-
Otra pausa.
—¿Cómo voy a hacer eso? ¡Ya te he dicho que eres uno de mis mejores amigos, aunque nunca hayamos tenido la ocasión de vernos! Soy un tío que cumple sus promesas. Ahora te guiñaría un ojo, pero me temo que tendrás que confiar en que lo he hecho ahora-
—¡Pft!- Emil estuvo a un momento de que se le escapara una carcajada, lo cual no queria. Harold estaba pasando delante de la puerta de la habitación y no estaba de humor para responder ciertas preguntas.
—Tengo que dejarte, ya he dicho la cobertura aquí no es muy buena. Te oigo regular-
—¡Vale! Al menos ya te tengo fichado. Podré atosigarte a mensajes cuando menos te lo esperes- Replicó con una media sonrisa. Mikester soltó una risa suave antes de continuar.
—Por cierto, una cosa más…-
Ten cuidado.
Emil parpadeó, confundido ¿Había oído bien?
—…te tengo que dejar, me están llamando mis hermanos ¡Nos vemos!- Colgó apresuradamente.
Se quedó totalmente quieto, con el móvil pegado a su oído izquierdo. Lentamente, como si de repente estuviera muy cansado, lo dejó sobre la mesa y se llevó las manos a la cara.
—Apenas ha empezado el curso, y ya siento que necesito unas vacaciones…- Murmuró para sí, soltando un gruñido por lo bajo.
Pero allí se encontraba, andando entre los rascacielos de la parte baja de Manhattan. No entendía por qué se llamaba así, si los edificios eran aún más altos que en el barrio en el que vivía.
En circunstancias normales no habría accedido a reunirse en el lugar acordado, pero el hecho de estar en un espacio público por la tarde no implicaba ningún peligro de por medio. Además, tenía una idea bastante acertada de quién podría ser el responsable de aquel mensaje.
—¿Battery Park?- Repitió su madre, sorprendida, cuando Emil le dijo que se dirigía allí.
—He quedado con algunos compañeros para tomar algo y conocernos algo mejor- Volvió a emplear las medias verdades. A diferencia de la vez anterior, meter a terceras personas inexistentes convertía la mentira en algo más sólido.
Charlotte se quedó en silencio. Cuando habló lo hizo en un susurro.
—De acuerdo. Tan solo… asegúrate de no volver muy tarde-
Por un momento le extrañó aquella reacción tan impropia de su madre, pero decidió que seguramente no sería nada importante.
El parque se situaba en primera línea de mar. En la porción norte se encontraba un puerto desde el cual salían la mayoría de los ferries con destino a Staten Island, entre otras islas menores. La costa estaba delimitada por un paseo marítimo en el que se decía que hacía tanto viento que un niño pequeño podía volar en un día de tormenta. Por otra parte no tenía especial interés, salvo por la disposición de numerosos bancos desde los cuales podías observar tranquilamente la bahía y la Estatua de La Libertad.
La entrada sur se encontraba al lado de un restaurante llamado Battery Gardens. Era un edificio de dos plantas, paredes blanquecinas y tantos ventanales que parecía que habían pasado la construcción por un colador. Sin embargo, pensándolo mejor aquello permitía a los clientes disfrutar de unas maravillosas vistas al anochecer. Podía entreoírse una suave melodía de cámara que provenía del interior del edificio. Emil se propuso cenar allí al menos una vez en su vida, aunque seguramente le costaría un ojo de la cara. Se preguntó si la iluminación nocturna sería digna de un restaurante de tal categoría.
—Con que has decidido venir- Le dijo una voz a sus espaldas.
Emil se volvió a la chica de pelo negro y ojos marrones intensos que tanto misterio destilaban. Su colgante de obsidiana parecía más oscuro que antes.
Por un momento el joven estuvo tentado de agarrarla del cuello de su camiseta y gritarle en la cara todo el mal rato que le había hecho pasar. "Pero no. He de mantener la calma. De lo contrario no me dirá nada" Reflexionó, respirando profundamente.
—No te encuentras en tus mejores momentos ¿Verdad?- Leyó sus pensamientos, esbozando una media sonrisa- Es comprensible, pero es el precio que hay que pagar para descubrir las preguntas que tu corazón tanto anhela…-
—¡¿De qué demonios hablas?!- Exclamó Emil, extendiendo los brazos- ¡Yo nunca me he preguntado si mi padre estuvo inmiscuido en algo como… como lo que averigüé en el camposanto!-
La chica se cruzó de brazos.
—Ya te lo dije: Esto es un camino, y el quid de la cuestión es ir aclarando tus pasos. Será cuando hayas recorrido una gran distancia y mires en retrospectiva cuando finalmente encuentres lo que tanto buscas-
Tan sólo había hablado dos veces con ella, pero ya le caía mal. "¿Habrá algún momento en su vida en el que deje de hablar en clave?"
Continuó hablando:
—De todas maneras, yo simplemente soy una intermediaria-
—¿Una intermediaria?- Preguntó el joven, sorprendido.
No respondió de inmediato.
—¿No te acuerdas del mensaje que recibiste? Hablaba de nosotros, pues tanto él como yo hemos organizado este juego de respuestas sin preguntas-
"Es verdad" Abrió los ojos al máximo. Estaba tan obcecado en el resto del mensaje que aquel detalle le había pasado totalmente desapercibido.
—¿Quién es él?-
—Alguien que tiene cierto interés en ti. Por ahora te vale con saber eso- Concedió tras otra pausa, con los labios apretados.
"Estupendo. Muy colaboradora, como siempre" Gruñó por lo bajo.
—He decidido reunirme contigo porque hay algo que se escapó a mis planes. Un eslabón roto en la cadena-
—¿Ah sí?- Emil no podía evitar tomarse toda información que le proporcionaba con cierto escepticismo.
La chica no respondió a la provocación.
—Digamos que tu siguiente paso es encontrar a Chris Bradford. Un tipo no muy amigable de tratar, aunque tu padre no dudó en utilizar sus datos para aquel trámite con las tumbas ¿Verdad?-
Emil no respondió. Le enervaba que supiera de aquello. Perfectamente podía ir de malas maneras y sonsacarle toda la información que tuviera que decirle sin tener que recurrir a aquellos estúpidos juegos.
—Te lo advierto, si levantas un puño contra mí lo lamentarás-
La sorpresa hizo que los músculos de su brazo se relajaran de nuevo. Simplemente lo había pensado, y aún así había sido capaz de leer sus intenciones.
¿Quién era ella exactamente?
—Vale, he estado buscando a ese tío durante un buen tiempo, pero no hay ni rastro de él, como si hubiera dejado de existir…-
—Es que eso es lo que ha ocurrido- Interrumpió- Hace diecinueve años y nueve meses desapareció de una manera brusca, tan brusca que hasta tú te habrás fijado que lo que se menciona acerca de él en las noticias consta de antes de que nacieras incluso-
"Apenas algo después de aquel atentado" Reflexionó Emil. ¿Coincidencia? No. Ya empezaba a comprender las reglas de aquel juego.
—¿Entonces está muerto?- Preguntó. Si era así…
La joven dirigió la mirada hacia la costa, y dio un par de pasos hacia ella, aún con los brazos cruzados.
—Podría decirse que sí. Sin embargo, si eres alguien con muy buena memoria fotográfica, puedes ver por las calles bajas de Chinatown a cierto individuo que se parece mucho a él-
"¿Es posible que...?" Era algo muy retorcido, pero la situación lo pintaba blanco y en botella.
—¿Una identidad falsa?-
La chica se volvió hacia él, dejando caer los brazos. El viento meció sus cabellos en el giro, cubriendo parcialmente su cara.
—O no. Simplemente dejo caer la posibilidad. Una posibilidad que no sopesé en su momento, y te la comunico a modo de disculpa. Eso sí, sé qué lugar frecuenta por las noches. Una charla de hombre a hombre siempre permite sacar a la luz ciertas confidencias…-
Emil frunció el ceño.
—¿Y cómo sé que esto no es una trampa? No invitas a la confianza ¿Lo sabes?-
—¿Y cómo puedes saber que lo es?- Replicó la chica, inclinándose ligeramente hacia adelante.- Pensaba que eras más listo. Te estoy ayudando, aunque no sea de una manera convencional. Si quisiera hacerte daño podría haberte dicho de hablar en un lugar más apartado y haber acabado contigo directamente. No eres el único a quién le gusta ir directamente al grano aunque, a diferencia de ti, yo cumplo órdenes-
"Por mucho que no me de buena espina, ahí tiene un punto" Concluyó tras un suspiro. El chico era curioso hasta la médula. Una vez que se habían presentado pruebas que demostraban que su padre le había ocultado cosas a él y su familia, pensaba averiguarlo hasta el final. Su lado sensato le gritaba que podía seguir siendo una trampa, pero estaba hartándose de circundar tantos dilemas. El asalto de esos pandilleros que llevaban tatuados dragones púrpura, el Vengador Nocturno, hasta aquel extraño ser al que salvó la vida pasaron por su cabeza como un rayo. Empezaba a comprender a su madre cuando decía que lo mejor era "dejarse llevar por la corriente"
—De acuerdo. Dime dónde está-
La chica asintió.
—Está bien. Lo primero que has de hacer es dejar de ponerme esa mala cara y escuchar atentamente…-
PD: ¡Muchas gracias por leer! :D Por favor, dejad reviews con cualquier cosa que queráis decirme: Recientemente ha habido algún usuario que ha puesto mi historia en sus favs o en follows, cosa que agradezco muchísimo (para ser un novato, supongo que no está tan, tan mal), pero me gustaría recibir un mensaje de que al menos seguís ahí. Sé que soy algo pesado con el tema, pero una review motiva muchísimo más de lo que creéis, de verdad :). Además, con vuestras opiniones uno siempre tiene oportunidad de mejorar y evolucionar.
Como podéis ver ya le voy pillando el truco a ciertos elementos que me ofrece el editor de textos (¡He descubierto el guión largo! *salta de alegría*. Perdonad mi ignorancia, pero en muchas webs observé que recomendaban su uso y me llevó un buen rato descubrir cómo se escribían) Puede que en un futuro reedite los anteriores capítulos para darles un aspecto más presentable :)
Ahora bien: Sobre el capítulo de la semana que viene. No voy a decir nada pero tan sólo comento que va a haber una GRAN SORPRESA. Puede que la publicación que está por venir sea especial en más de un sentido. Tengo ganas de "provocar terremotos", y espero reacciones por parte vuestra, los lectores.
Os preguntaréis a qué me estoy refiriendo. Os respondo: Nos vemos el siguiente Sábado (os adelanto que no va a haber interludio esta vez)
¡Besis!
Con cariño
Jomagaher
