Ninety-Five Percent de HufflepuffMommy
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Pasaron dos semanas y Hermione y Draco se llevaban mejor cada día. Aún discutían, pero en su mayoría era por tonterías y sobre todo en broma. No tenían sexo todos los días, pero cuando lo hacían, era frenético, rápido y ardiente. Necesitaban eliminar su frustración sexual y se usaban mutuamente por esa razón. Aparte del sexo, actuaban como amigos. Si se besaban, lo hacían en la mejilla o a veces en la frente. Las únicas veces que sus labios se conectaban era durante el sexo. Funcionaba para ellos y estaban contentos por cómo iban las cosas.
Andrómeda y Teddy se habían mudado la semana previa. Teddy estuvo inseguro al principio, al estar en un lugar tan grande, pero una vez que vio a Hermione, instantáneamente se sintió mejor y ella le dio un tour por la mansión, permitiéndole escoger una habitación en la misma ala que Andrómeda y Narcissa. Como tenía siete años, aún no estaba listo para ir a Hogwarts, así que su abuela lo inscribió en una primaria muggle para el siguiente año escolar. Narcissa ofreció conseguir tutores para que se educara en la mansión, pero Andrómeda dijo que Tonks siempre quiso que sus hijos fuesen a la escuela muggle, además que eso les ayudaría a socializar y a no estar en el mismo lugar todo el día. Teddy ya había dominado su habilidad de cambiar el color de cabello, así que estuvo de acuerdo en que cuando estuviera en la escuela lo mantendría marrón, del mismo tono que su madre, pero cuando estuviera en la mansión, podría cambiarlo entre azul, rosa o su favorito, turquesa.
Las comidas eran más animadas que nunca con dos personas extras, una de ellas un niño. Hermione no sabía si Draco o su madre habían reído tanto antes. Tal vez lo hicieran, cuando Draco era un niño pequeño. Había fotos de él en las paredes; tenía las mejillas regordetas y rosadas, y siempre estaba usando algo en algún tono de verde. Esperaba que cuando llegara su hijo tuvieran más opciones de colores que el verde Slytherin.
El trabajo la mantenía ocupada, como de costumbre, y él ahora estaba fabricando órdenes para otro hospital en Irlanda, ya que había sido recomendado para el puesto por San Mungo.
Hermione y Draco cumplieron su promesa a Ginny, sin importar lo exhaustos estaban, y se encontraron en uno de los privados del estadio de las Harpías con Harry, Ron, Pansy, Blaise, Daphne, Theo y, para sorpresa de Draco, Astoria, cuyo brazo estaba enlazado con el de Theo. Draco apartó a Blaise hacia un lado para preguntarle qué estaba pasando y según él, Theo había llenado uno de los formularios de evaluación de compatibilidad y lo emparejaron con Astoria.
Se sentía ligeramente incómodo con dos ex novias en el mismo lugar, al menos ellas estaban con otros tipos. Aunque Astoria seguía disparándole miradas no le habló en lo absoluto, pero a Draco no podía importarle menos. Permaneció junto a Hermione mientras comían lo que les habían servido: pollo frito, papas fritas, aros de cebolla, pastel de carne, salchichas, cervezas de mantequilla y whisky de fuego que llenaban las mesas. Hermione arrugó la nariz y murmuró:
—¿No hay nada saludable por aquí?
Draco sonrió, amontonando todas las cosas fritas en un plato. —No usualmente. Estoy seguro de que podrías llamar a Millie y pedirle algo.
Hermione le dio una mirada de desprecio y puso un poco de todo en su plato, aproximadamente la mitad de lo que Draco tenía en el suyo, y agarró una cerveza de mantequilla.
El juego duró casi cuatro horas, el marcador estaba empatado en 275. La jugadora de Puddlemore había visto la snitch primero, pero Ginny fue más rápida y la agarró justo antes que el otro equipo. El lugar estalló de alegría mientras Hermione estaba simplemente feliz de que su amiga ganara el campeonato para su equipo, estaba condenadamente exhausta y tenía náuseas por toda esa comida frita.
Los invitaron a celebrar y mientras Draco aceptaba, Hermione declinaba, dándole una mirada de disculpa a Harry.
—Lo siento, Harry. Yo sólo… comí tanta comida que siento que voy a vomitar… literalmente. Te prometo ir mañana en la tarde para felicitar a Ginny en persona.
Hermione estaba a punto de aparecerse en casa cuando Draco la agarró de la muñeca. —¿Quieres que te acompañe? —preguntó. Sus ojos lucían preocupados, ya que ella se veía ligeramente pálida.
Sacudió la cabeza. —No, estoy bien. Sólo fue demasiado. Necesito ir a casa a dormir y estaré mejor mañana. Ve a celebrar con los demás y te veré después ¿ok?
Draco vaciló pero luego asintió. Se inclinó hacia adelante, besó su frente y le dio las buenas noches.
La sensación de aparición hizo que se le revolviera el estómago y estaba agradecida de poder aparecerse en su habitación, junto al baño. Llegó al retrete justo a tiempo y vomitó todo lo que había comido durante el juego. Tenía la esperanza de que ahora que había expulsado toda esa comida de su sistema comenzaría a sentirse normal otra vez.
Se echó un poco de agua en la cara, se puso el pijama y se fue a dormir ya sintiéndose un poco mejor.
La mañana siguiente hubo un golpeteo en su puerta. Miró su reloj y vio que eran un poco más de las nueve de la mañana. Sorprendida por lo mucho que había dormido, murmuró un "adelante" se frotó los ojos y se sentó.
Draco abrió la puerta, sosteniendo una bandeja de desayuno. —Buenos días —dijo. Dejando la bandeja que contenía dos platos de comida sobre la cama—. ¿Hambrienta?
—Muero de hambre —dijo ella—. Terminé vomitando todo lo que comí anoche, creo que tuve una intoxicación alimenticia o algo así.
—Nadie más se enfermó —dijo Draco, extendiendo un poco de mermelada de frambuesa en su tostada—. Tal vez la comida era demasiado grasosa, como dijiste.
—Probablemente —dijo Hermione tomando un sorbo de jugo de naranja—. Como sea, me siento mucho mejor esta mañana. Sabía que un buen sueño ayudaría.
Draco asintió. —Oh, se supone que debo decirte que la señora Weasley nos invitó a un almuerzo el domingo de la próxima semana —dijo Draco— La comadreja, la Weaslette y Potter me recordaron que te lo dijera. Como si no pudiera recordar un jodido mensaje —dijo refunfuñando.
Hermione le sonrió y le dio una palmadita en la rodilla. —Bueno, mensaje recibido. Le enviaré una lechuza a la señora Weasley para que sepa que estaré allí ¿Quieres venir también? —preguntó.
—Bueno, considerando que fue a mí a quien invitó la matriarca Weasley, no es como si pudiera declinar ahora ¿Puedo? —preguntó con una ceja levantada.
Hermione sonrió y sacudió la cabeza. —No, no realmente. Y probablemente empuje comida por tu garganta diciendo que estás muy flaco.
Draco asomó su estómago. —No, no lo estoy —dijo inquisitivamente.
—Les dice eso a todos —dijo Hermione rodando los ojos—. Como sea, ¿cuáles son tus planes para hoy?
—Tengo órdenes que preparar. ¿Tú?
—Nada planeado. Quizá lleve a Teddy a nadar después de almuerzo. Ha estado preguntando toda la semana y me siento mal porque he estado muy ocupada para llevarlo después que llego a casa del trabajo.
Draco frunció el ceño. —No te sientas mal. Trabajas demasiado. No tienes que sentirte culpable porque estás cansada después de trabajar todo el día.
—Lo sé, por eso le dije que lo llevaría este fin de semana —dijo terminando su plato de fruta.
Cuando terminaron de desayunar, Draco llamó a Millie para que se llevara la bandeja y se levantó para ir a su habitación.
—¡Gracias por el desayuno! —le dijo Hermione cuando estaba abriendo la puerta. Él se volteó para sonreírle y darle un adiós con la mano antes de salir de la habitación y cerrar la puerta tras él.
Hermione y Teddy fueron a nadar esa tarde y estuvo feliz de saber que ya sabía nadar. Andrómeda y Narcissa se unieron a ellos junto a la piscina, charlando mientras se recostaban en las sillas de sol y tomaban limonada fría. Draco salió del laboratorio un poco más tarde y se lanzó a la piscina mojando a las mujeres mayores, quienes amenazaron con maldecirlo para próxima vez que hiciera eso.
Draco, Hermione y Teddy jugaron en la piscina hasta la hora de la cena. Teddy se quejó, mientras caminaban de vuelta a la mansión, de que no quería ir a la escuela, que empezaba en unas semanas, porque se estaba divirtiendo mucho.
—Recuerda, Teddy —dijo Draco—. Durante la semana todos estamos muy ocupados, así que no habrá mucha diversión durante el día. Aunque los fines de semana podemos hacer algo.
Teddy levantó la mirada hacia su primo y sonrió, cambiando el color de su cabello a rubio platino como el de Draco.
—¡Ok! —dijo, y volvió a la mansión por su cuenta a cambiarse por ropa seca y prepararse para la cena.
A lo largo de la siguiente semana, Hermione todavía tenía episodios de náuseas que ocurrían al azar durante el día; a veces sólo era un malestar y otras veces tenía que correr al baño. Siempre lo relacionaba con ciertos alimentos que había comido y a que la mayor parte del tiempo estaba sobrecargada y cansada.
…
Cuando el domingo llegó y tenía que prepararse para el almuerzo, sus pies apenas habían tocado el suelo cuando su estómago giró. Estaba vomitando en el retrete cuando un par de manos agarraron su cabello y lo sostuvieron. Miró a Draco con ojos llorosos.
—Gracias —murmuró.
—¿Estás bien? —preguntó con preocupación en sus ojos— ¿Quieres cancelar el almuerzo?
—No… no. Estoy bien. De verdad. Creo que mi comida olía raro ayer y pienso que fue eso. Estoy mejor ahora, en serio.
Él se quedó junto a ella, observándola mientras se cepillaba los dientes con mucha pasta dental y luego le dio una sonrisa. —Ves, todo bien.
La miró cansadamente pero asintió. —Ok. Ven a buscarme cuando estés lista.
Hermione asintió y tomó una rápida ducha antes de arreglarse para salir.
Media hora después, los dos se hallaban en el campo que se extendía frente a la Madriguera. Hermione lucía verde con la sensación de la aparición.
Draco la estabilizó. —¿Segura que estás bien? —preguntó de nuevo.
—Sí, estoy bien. Vamos, todos están esperando —dijo caminando adelante, guiando el camino. Draco frunció el ceño tras ella y se dijo a sí mismo que si seguía teniendo náuseas y vértigos en una semana, él mismo la arrastraría a San Mungo.
Fueron recibidos en la puerta y luego conducidos al patio trasero donde estaban las mesas. La mayoría de los Weasley ya estaban familiarizados con Draco, y los que no, lo trataban igual que a uno más; lo que significaba que le hacían bromas, lo molestaban y le tomaban el pelo.
—Lo siento, probablemente debí decirte que nunca recibieras nada de George —dijo Hermione, luchando contra una risita mientras Draco se quitaba unas plumas de la cabeza.
Él gruñó. —Lo noté —luego bajó la voz y susurró—: ¿Cómo te sientes?
—Al ciento diez por ciento —dijo alegremente. Él le dio una mirada irónica y ella le clavó una mirada juguetona mientras todos eran llamados la mesa para comer.
Se sentaron frente a Harry y Ginny, quienes lucían extremadamente nerviosos y picoteaban la comida. Hermione les lanzaba miradas de preocupación que fueron ignoradas.
Cuando el almuerzo estuvo listo, Harry golpeó su copa con el tenedor, llamando la atención de todos mientras se ponía de pie.
—Eh… hola a todos. Nosotros… eh… tenemos algunas noticias —dijo con nerviosismo, mirando a su esposa, que le sonrió y luego se puso de pie.
—Sí, queremos contarles que estamos-
Hubo un grito al final de la mesa y luego un ruido de objetos de plata cuando la señora Weasley corrió hacia su única hija.
—¡¿Un bebé?! ¡Por favor dime que es un bebé! —exclamó.
Los ojos de Ginny se humedecieron y asintió, mirando primero a su madre y luego a todos los demás.
—Sí, tendremos un bebé.
La mesa estalló en brindis y felicitaciones. Cuando las cosas finalmente se calmaron, George preguntó:
—Esperen ¿qué hay del quidditch?
Ginny se encogió de hombros.
—Bueno, obviamente no podré jugar ahora, pero puedo ayudar en las prácticas y esas cosas. Luego me tomaré un año y, cuando esté lista, puedo volver a jugar de nuevo. Ya hablé con mi entrenador y trabajamos en un plan.
—¡Oh, no puedo creer que mi bebé tendrá un bebé! —lloraba la señora Weasley.
—¿De cuánto tiempo estás? —preguntó Hermione.
—Oh, sólo unas semanas, apenas embarazada —dijo Ginny, finalmente comiendo algo de su plato.
—¿Cómo lo averiguaste tan pronto?
—Bueno, lo curioso es que me enfermaba todo el tiempo, sin razón aparente. Y siempre estaba exhausta. Recuerdo a mamá diciendo que tenía náuseas todo el tiempo, muy temprano en los embarazos. Así que fui al sanador y ellos lo confirmaron —dijo radiante.
Hermione sonrió y luego se puso pálida. ¿Náuseas? ¿Siempre exhausta? No… no podía estar… ¿podía?
Harry vio lo pálida que estaba y le susurró:
—¿Estás bien, Mione?
—¿Mm? —preguntó ella, sin poner atención. Repitió la pregunta y ella asintió—. Sí, sí. Estoy bien. Sólo, eh… pensando en un caso del trabajo —mintió.
Miró hacia Draco, que estaba ocupado conversando con Charlie sobre dragones y estuvo agradecida de que no escuchara la conversación. Tenía que averiguar si de verdad estaba… ni siquiera podía decirlo en su mente. Si lo estaba, entonces le diría. Y si no, entonces no había necesidad de preocuparlo. Trató de contar hacia atrás cuándo fue la última vez que tuvo su periodo y llegaba a blanco. Merlín, si estaba… ¿Cuánto tiempo tendría? Distraídamente colocó una mano sobre su estómago y la frotó. No se sentía diferente… probablemente no lo estaba, se convenció a sí misma. Acababa de estar enferma, literalmente, y el estrés también causaba ciclos irregulares.
En cualquier caso, cuando volvieran a la mansión, iba a quedarse en la biblioteca buscando algún hechizo que le permitiera saber si estaba… tragó… embarazada.
…
Más tarde esa noche, Hermione saco un libro de debajo de su cama y hojeó hasta la página que estaba buscando. Repitió el hechizo, agitando su varita en un movimiento circular sobre su estómago y esperó. Un ligero resplandor parpadeó alrededor de su estómago, confirmando sus suposiciones.
Estaba embarazada.
...
Hola, amores! ¡Menuda sorpresa! ¡Embarazada! Algunas ya lo habían dicho (Esos poderes Dramioneros expertos en adivinación) Espero que esto los haga enamorarse de una vez... Qué es eso de ser amigos?! me irrita! quiero que se amen ya! XD El próximo capítulo es corto, así que... quieren una actualización doble? Ya saben qué hacer! ;) muaaajjjaja
Saludos cordiales a: Anny, Johanna, Shopie, FeltonNat, Nao, Doris, Lynn, Sonrais, Damalunaely, Aridenlinea, Sara y Lidia, en serio son un sol, siempre arrojando luz sobre esta pobre traducción. Y también a mi prima Karem y a mi querida Keni que siempre están pendientes de las actualizaciones, las quiero!
Ah! y cómo hace tiempo no les daba la lata, quiero recordarles algunas cosas: la primera, que no se olviden de leer De Pociones y Adivinacion de Eli Feltson y la segunda, que pasen a leer Her Only Escape traducción de AliciaBlackM. Ambas historias cuentan con mi pequeña e insignificante colaboración, sería muy lindo si dejaran muchos rv por ahí! Y lo último, ya votaron en los Dramione Awards? Está super difícil, ni les cuento, los nominados son buenísimos y necesitan nuestro apoyo, a votar!
