Capítulo 24

Toc Toc

-Adelante; siéntate Candy-la rubia la miro pero no logro descifrar si estaba molesta

-Tía Abuela yo quería disculparme por irme del colegio pero...

-Tu madre me ha explicado todo, debió ser duro para ti que Anthony rompiera el compromiso aunque sigo pensando que no es justificación suficiente

-¿Eh?

-Omitiendo tu huida del colegio, creo que puedes llegar a ser una dama, le escribiré a William para pedir que repudie tu adopción, seguramente no se negará, te deseo lo mejor Candy

-Muchas gracias Tía...Señora Elroy-fue lo único que logro decir debido a la sorpresa mientras abandonaba la habitación

-"Después de todo, creo que llegue a quererte como a uno más de mis nietos, se feliz pequeña"

Mientras tanto...

-Me alegra mucho que decidieras unirte a nuestra compañía, conozco tu talento pero no te puedo dar aun un protagonico, poco a poco iras subiendo de papel

-Si, le agradezco mucho la oportunidad

-Quiero hacerte una invitación, en unos días será el cumpleaños de mi esposa y he invitado a todos los de la compañía, será en Michigan pero del transporte no te preocupes, va por mi cuenta; si asistes podre presentarte a todos como nuestro nuevo integrante

-Será un placer asistir

-El único requisito es llevar antifaz-sonrió

-Suena interesante-charlaron unos minutos mas y después Terry se retiro a la azotea, le gustaba tocar la armónica mientras recordaba a su querida pecosa, por mas que intentaba no pensar en ella, le era inevitable hacerlo, se preguntaba si estaría planeando su boda, si lo recordaba, si alguna vez la volvería a ver...

...

Por su parte Candy regreso a Michigan con su madre, donde esperarían la respuesta del señor William. Richard decidió proponerle algo aunque en ese momento no podía saber que aquella propuesta le daría mucha felicidad más adelante...

-Candy he notado que te aburres un poco aquí en la casa

-Bueno yo...

-Descuida, es natural, estabas acostumbrada a otras cosas, por eso quisiera proponerte algo, y puede que te ayude a decidir tu camino

-¿Y qué es?

-Por lo que me has contado se que te gusta ayudar a la gente y que incluso te ha tocado curar enfermos

-Así es

-Yo necesito quien me ayude en el consultorio ¿Te gustaría ser tu?-Candy lo pensó, un poco sorprendida por la propuesta, no es que no disfrutara de estar con su madre pero quería sentirse útil

-Me gustaría mucho

-En ese caso, empezaras mañana

-Si-dijo con una sonrisa

Al día siguiente...

Richard y Candy fueron al consultorio desde muy temprano, rápidamente la joven se acoplo al ritmo del doctor, los pacientes (en especial los pequeños y los jóvenes) se sentían complacidos de tener una enfermera tan amable y tan bonita; mientras ambos descansaban, la secretaria les informo de una nueva paciente, al parecer se había desmayado en la mañana y posteriormente había tenido nauseas y mareos

-Hazla pasar-la mujer que entró tenía el cabello castaño corto y los ojos del mismo color, era elegante pero lucía algo agotada y pálida, tras un breve chequeo y unas cuantas preguntas el doctor dio su diagnostico:

-Señora, usted esta embarazada

-¿De verdad?-sus ojos se iluminaron

-Así es-sonrió-Candy ¿Podrías pedirle a Madeleine que programe una cita el próximo mes para la señora?

-Si-y salió de la habitación

-¡Que alegría! Mi esposo se pondrá muy feliz ¿Le importaría decirle usted?

-Estaría encantado-la mujer se quedo pensando durante unos momentos

-Para que sea más especial...me gustaría invitarlo a usted y a su amable ayudante a la celebración de mi cumpleaños, será este sábado por la noche y el único requisito es llevar antifaz

-Eh...bueno...

-Aquí esta la dirección, tome-le dio una tarjeta-Debo retirarme, mi esposo esta por llegar y no quiero que sospeche-salió sin decir nada mas

-Pero...estaré ocupado el sábado-rió levemente, que entusiasta era aquella mujer

El sábado en la noche...

-Te ves encantadora-dijo Korin con orgullo-Lamentó que no podamos acompañarte pero...

-Lo sé es su aniversario, no te preocupes mamá estaré bien-se miró en el espejo el vestido era rosa y largo con detalle plateados, su antifaz era del mismo color y tenia la forma de una mariposa su cabello estaba suelto y solo adornado con una cinta rosa-Ya debo irme

-Diviértete

-Ustedes también-beso a su madre, abrazó a su padre y salió, un carruaje ya la esperaba, tras darle la dirección el cochero se puso en marcha

En la fiesta...

-¿Te sucede algo querida? Pareces nerviosa

-No es nada, solo espero a un invitado muy especial

-¿Especial?-frunció el ceño

-Te lo explicaré en cuanto llegué

-Esta bien ¡Terry!-exclamó al verlo de lejos-Quiero presentarte a mi esposa

-Es un gusto

-Igualmente...-la mujer diviso una cabellera rubia que le era muy familiar-¿Me disculpan un momento? Creo que ya llego quien esperaba

-Si...Terry ¿Por qué no bailas con nadie? ¿Aún no te llevas bien con los demás actores?

-No es eso, solo que no me gusta bailar

-Pero en el festival...

-Fue parte de la actuación-dijo serio demostrando que no le gustaba hablar de ello

-Entiendo-Tery prefirió alejarse a buscar algo de beber e instantes después llego su esposa con una joven de cabellera rubia

-Querido, quiero presentarte a Candy

-¡Candy!-exclamo al reconocerla inmediatamente, la joven alza la mirada sorprendida

-¿Ustedes se conocen?

-Si, la conocí cuando fui a Londres, fue Julieta en la obra de su escuela

-¡Que coincidencias!-dijo con una sonrisa-Pues Candy tiene que decirte algo muy importante ¿No es así?

-Eh..si

-¿Algo importante?-la mujer se coloco a su lado

-Verás...hace unos días me sentí mal pero no quise preocuparte así que fui con un doctor, el y su amable ayudante me atendieron

-¿Por que no me dijiste? ¿Estas bien? ¿Qué es lo que tienes?-preguntó realmente preocupado

-No se alarme-intervino Candy-Me disculpo en nombre del doctor Richard por no poder venir, lo que su esposa tiene es...una pequeña vida en su interior-dijo con una sonrisa-Su esposa esta embarazada-le tomo unos instantes asimilar la noticia pero cuando por fin entendió, abrazó a su esposa y ambos comenzaron a reír...

-¡Señores! Quiero hacer un brindis, hoy me he vuelto el hombre más feliz del mundo-todos los invitados lo miraron desconcertados-Mi esposa esta esperando un hijo así que quiero brindar por ella y por la amable joven que me lo dijo-señalo a Candy quien sonrió un poco apenada

-¡Salud!-inmediatamente todos los invitados comenzaron a felicitarlos, la joven decidió alejarse un poco, en ese momento diviso una gran ventana abierta que llevaba a un balcón, camino lentamente hacia aquel lugar, con cada paso que daba una sensación extraña se apoderaba de ella, no era desagradable pero la impulsaba a caminar cada vez más rápido, finalmente cuando se encontraba afuera distinguió una silueta masculina muy familiar

-"No puede ser..." Di...disculpe-dijo nerviosa

El joven volteo lentamente, vestía con elegancia y usaba un antifaz negro, la miro fijamente y el corazón de Candy latió con fuerza, aquellos ojos tan azules y profundos eran inconfundibles, su cabello era un poco mas largo pero no había duda ¡Era el! solo el podía lograr que se paralizara por completo y que se sintiera tan nerviosa y feliz al mismo tiempo

-Terry-murmuro por fin

-"Esa voz, esos ojos"-debía ser un sueño y no le molestaba siempre y cuando no despertara nunca, le tomo unos segundos asimilar que no se trataba de un sueño, que verdaderamente ella se encontraba enfrente de el, mirándolo con sorpresa, estuvo a punto de abrazarla con todas sus fuerzas pero entonces recordó...ella no tenía porque estar ahí, debía estar en el colegio planeando su boda con Anthony, su expresión de sorpresa cambió a una de enfado

-¿Qué haces aquí?