Capitulo 25: "Quinta cadena: Los Celos"

(Primera Parte)

Sabia que lo principal en esos momentos era la concentración y eso justamente era lo que menos tenía en si. En su mente atravesaron todas las técnicas que conocía que podrían ayudarlo a no ser herido en esos instantes pero por alguna razón, quizás esa misma falta de concentración, le parecían inútiles. A sus espaldas creyó escuchar que alguien gritaba su nombre, pero estaba demasiado aturdido como para prestarle la atención debida.

¿Cuánto faltaba para que resultase herido mortalmente? Quizás unos pocos segundos, pero sinceramente no le importaba…se sentía tan pero…tan agotado...

Agotado de existir...

Agotado de luchar...

Agotado de odiar...

Agotado de sufrir…

Cerró los ojos, esperando que el golpe de gracia llegara hasta él y lo liberase de la miseria de existencia que su vida era.

Pero esto nunca sucedió. Aun con sus parpados bajos, cegando su visión sintió que unas calidas gotas golpeaban su mejilla izquierda. Abrió los ojos al tiempo que llevaba su mano hasta esa parte de su rostro para ver de que se trataba.

Pero su intención quedó allí, porque delante de él estaba alguien de espalda, que caía lentamente luego de recibir el impacto que originalmente iba dirigido hacia él.

No necesito demasiado para saber de quién se trataba.

Después de todo, había perseguido su vida entera a esa persona, y su espalda era todo lo que siempre vio.

De su garganta, el nombre salió dificultosamente, como si casa letra le estuviera lacerando las cuerdas vocales.

-Sasuke…-

0.ºOo.*.oOº.0

Frunció el ceño al notar la enorme presión que el chakra de su compañero ejercía sobre la prisionera. Con mal gesto, masticó y tragó la porción de comida que había puesto en su boca, dejando el plato sobre la mesa con un sonoro golpe. Se puso de pie con brusquedad, haciendo que la silla cayera al suelo. Sin molestarse en levantarla, camino con furia hacia la habitación trasera. Abrió bruscamente la puerta y arrojó un pedazo de madera cualquiera que encontró en el piso, impactando en la espalda del otro que se hallaba cerca de la joven.

El otro se giro y lo miró sin reflejar culpa en su rostro. Ambos salieron de allí, cerrando la puerta a sus espaldas.

-¿Qué crees que haces? ¿Es que acaso quieres matarla?-

-No-, respondió el nunca esta demás asegurarse de que no pueda moverse-.

-¿De qué demonios hablas? ¡Si le hemos administrado tanto calmante como para tumbar a un ejercito!-

Los ojos del otro adquirieron un tono rojizo, y el ambiente pareció perder rápidamente calidez.

-Estas muy errado con ese pensamiento. Nunca, y escúchame bien, nunca te fíes de los métodos que utilizas. Más aún cuando se trata de ese tipo de gente.-

Temari percibió su cuerpo como si hubiera entrenado sin parar por semanas. Estaba agotada, extenuada y sentía que por más que intentara, no podría formular palabra alguna.

Justo cuando deseaba gritar. Sentía una lagrima caer por su mejilla, quizás estaba llorando o quizás solo era un calambre producido por tantas toxinas que metieron en su cuerpo.

"Shikamaru…Shikamaru…Shikamaru"

Debía alertarlo, decirle del peligro que se avecinaba. Que la dejara, que no viniera a buscarla. Que se olvidara de ella para que estuviera segura de que él seguiría con vida.

"Shikamaru…Shikamaru…Shikamaru"

Sintió un peso de mil toneladas caer sobre si y arrastrarla a la oscuridad, dejándola sumida en la negrura inconciencia.

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Físicamente podía declarar que no sentía nada, no había ninguna punzada que amenazara con dejarlo sin respiración.

Pero eso no significara que no estuviera sufriendo, y mucho menos que no estuviera herido.

Sus puños, carentes de toda protección, se hundían una y otra vez en el grueso tronco del antiguo árbol en ese bosque. Pero era un dolor que estaba más allá de él, porque no era capaz de sentirlo.

Por el contrario, sus sentimientos y emociones estaban totalmente fuera de control, más aún por el silencio que reinaba a sus espaldas.

¿En verdad pensó que vendría tras suyo?

¿En verdad esperó que lo hiciera?

Estaba furioso, se odiaba…sentía que lo detestaba mas que a nada en todo ese mundo, pero era la única persona que quería tener ahora mismo junto a él.

Se iba a destrozar gravemente las manos de continuar, peor de lo que ya lo estaban.

Quería gritar de la frustración, antes unos cuantos troncos destrozados eran suficientes para calmar cualquier ira que le punzara bien profundo. Pero ahora no, parecía una vertiente infinita y abundante.

-Al diablo,-susurraba mientras se dejaba caer de espaldas al suelo, estando tan sumido en si y en ese sentimiento en particular que no notó cuando su cuerpo chocó contra el suelo.

Sintió la bilis de los celos recorrerlo completamente, mientras parte de si mismo se consumía entre las llamas de ése sentimiento.

El Uchiha era un maldito bastardo por quitarle lo único que lo había mantenido entero por mucho tiempo.

Y más aún porque le había cerrado todas las salidas.

Ya no tenía escapatoria de él ni de si mismo, de sus sentimientos o de toda la historia que los uniría para siempre.

Sentía que había perdido. Y sólo podía decir eso, porque se negaba reconocer que ya estaba vencido, que Sasuke había ganado.

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Una oscura ceja se elevo al ver a la rubia avanzar por el pasillo.

-Así que… ¿Sakura-baka ha estado haciendo de las suyas?- El comentario de Ino no tuvo mas replica que la del silencio que provino del pelinegro que no hacia mas que observar por la ventana con expresión ausente.

La rubia se mordió el labio, apenas aguantando la risa que le provoco notar la perturbación tal en la que se encontraba el Uchiha y que como tal, era una turbación casi imposible de percibir. Pero no era una risa destinada a burlarse, sino de alegría por Naruto.

Al evocar la imagen del rubio, su semblante se tornó serio, ya que si bien lo que él siempre deseo estaba sucediendo ahora mismo, quizás ya no había oportunidad para que pudieran estar juntos.

Quizás Naruto estaba más allá de toda salvación.

Iba a pronunciar unas palabras cuando los ojos azabaches de Sasuke vieron a través de ella. Por el brillo que había en estos no tuvo que volverse para saber quién se acercaba a ellos.

Ino giró apenas su rostro para ver al rubio, y aunque las claras orbes de éste no la observaban, la kunoichi tembló ante el frío odio que emanaba de las pupilas de Uzumaki. Abrumada bajó la vista para el lamentable estado de las manos del rubio. Ahogando una exclamación asió la mano izquierda de éste, al tiempo que decía:

-Naruto, eres un idiota, mira que lastimarte de esta forma.-

Elevó su semblante pero el Ninja tardo más de la cuenta en bajar el suyo para observarla. Pestañeó con dificultad, por lo que la Yamanaka charqueó sus dedos frente a los ojos del otro, hasta que el brillo volvió a éstos.

-Naruto, ve a mi cuarto, te curaré esas heridas.-

Contrario a lo que esperó, no hubieron quejas de ningún tipo. Uzumaki avanzó, sin dedicarle una segunda mirada al Uchiha, perdiéndose tras un pasillo transverso al que ellos estaban.

Ambos observaron al rubio desaparecer. Ino se llevo las manos a la cintura suspirando audiblemente.

-Será mejor que vaya a hacerlo ahora mismo o de lo contrario luego olvidara la razón por la que le pedí que fuera a mi cuarto.-

La muchacha avanzo, apretando el paso y dejando atrás a un silencioso Uchiha.

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Ino se mordió el labio inferior mientras sus manos vendaban de forma sistemática las heridas que el otro rubio se había causado con su "entrenamiento".

Sus claros ojos volvían una y otra vez al rostro del otro que parecía perdido en sus pensamientos, aunque si miraba bien, parecía que la vida se había escapado de los ojos de Naruto, que carecían de brillo alguno.

-No…no puedo pedirte perdón, porque no me arrepiento... Pero-Dijo la muchacha, refiriéndose a lo de la Quinta.

-No te preocupes-dattebayo.-La cortó Uzumaki.-A fin de cuentas, no es tan malo, al menos sé que cuidará de ella de pasarme algo a mi.-

Yamanaka presionó un tanto el vendaje, a modo de castigo por las palabras del otro.

-No digas eso Naruto.-Expresó con aflicción.

-Es la verdad.-Se limitó a remarcar el Ninja, que al ver el vendaje ya terminado, se levantó, para dirigirse a la salida, con una mano en el marco, se volvió aún con la mirada vacía y le habló a la kunoichi.

-Ya están los preparativos para la cena de esta noche, consigamos algo o no, nos marcharemos mañana. Si no actuamos ahora, quizás no tengamos otra oportunidad así.-

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La suave risa de la rubia, falsa, pero usada para fines estratégicos, se apagó un tanto luego de festejar un mal chiste de uno de los sujetos sentados a la mesa.

La kunoichi miró de refilón a su costado y su rostro se marcó de preocupación.

La misión, averiguar si entre los mafiosos de la zona se sabia algo del rapto de Temari durante aquella cena donde se los agasajaba, continuaba llevándose a cabo luego de unas tres horas de empezada.

Naruto, experto en el arte de la interrogación, era el encargado de escoltar de a uno a los comensales bajo excusas distintas y se los llevaba con el fin de extraerles información.

El cómo lo hacía era algo que todos desconocían, y ese era justamente el problema.

Los ojos claros de Ino, una vez más, de forma simulada, observaron el rostro del Uchiha que se hallaba situado a su lado en el gran kotatsu del enorme salón, donde se encontraban reunidos, ante una cena repleta de manjares y grandes cantidades de sake.

Sasuke permanecía silencioso a su lado, tal como estaba desde que lo vio más temprano, cuando llegó a ese lugar como reemplazo de Sakura. Los utensilios de comida que estaban ante el pelinegro se hallaban limpios, ya que éste no había probado bocado en todo el tiempo que llevaba allí.

Su oscura mirada se desviaba cada vez que Naruto entraba o salía del salón, siguiendo atentamente hasta el más ínfimo de sus movimientos.

Suspiró profundamente, decidida a intervenir de una vez. Dudaba que el Uchiha estuviera llegando s su límite con el rubio, pero de todas formas, prefería intervenir que lamentar.

Si Sasuke bajaba los brazos, no quedaría esperanza para Naruto.

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Uzumaki ingresó al salón donde se llevaba a cabo la cena y con expresión desapasionada se ubicó en el único lugar vacío disponible, al lado derecho del Uchiha.

¿Por qué ya no lo sorprendía que las cosas siempre parecieran darse de esa forma?

Se sentó sin fijarse mucho si lo hacía de forma apropiada, limitándose a dejarse caer en el asiento, que consistía en un mullido almohadón.

Ignoró de lleno a todos, y sostuvo el vaso de sake ente sus vendados dedos, que no tardaron en presionarlo al rememorar las palabras de Ino.

"-Sasuke parece…decaído. ¡Ve al salón y te quedas allí!-"Expresó, remarcando sus palabras con un puñetazo en el brazo izquierdo del rubio."-Yo me encargaré de los que quedan, estoy mas que calificada para ello-".

Naruto vació el contenido de la bebida en su boca, ignorando el escozor de la bebida en su garganta.

Esa noche no era para ahogarse en sake y lo sabia, por lo que ese sería su único trago.

Se sentía entumecido, como si estuviera atado y no pudiera reaccionar. Con una ansiedad que lo inquietaba.

A su lado, Sasuke se puso de pie y salió del salón, sin pronunciar palabra.

Naruto quedó paralizado a su lado, por el impulso que sintió de ir tras del pelinegro.

Sin poder resistir ese gentió, se levantó y caminó en sentido opuesto hacia donde se había encaminado el Uchiha. Pero casi no era conciente de lo que hacía. Sólo deseaba huir.

Al llegar a una habitación vacia se dejó caer en el suelo.

Tratando de reprimir a toda costa las preguntas que surgieron.

¿A dónde fue? ¿Por qué se fue? ¿Fue donde Sakura?

Cada interrogante lo torturaba con un dolor más intenso que el anterior.

Pero hubo una que se negó de lleno a que se formara en su mente. Cerró los ojos, vaciando todo pensamiento y cuestionamiento.

Se forzó a permanecer así, hasta que su mente se hundió en las profundidades de los sueños, de donde tampoco tendría escapatoria a lo que se estaba desencadenando en su interior.

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"Algo había en el aire que le decía que ya sabía lo que iba a encontrar tras aquella puerta que se erigía ante si. Como si ya hubiese vivido aquel momento. Sólo que esta vez notaba algunas variantes.

En la escena original, no era él quien abría esa puerta, además de tener la certeza absoluta que cuando aquello sucedió por primera vez, no había un doble suyo al lado de aquel umbral, de cuclillas en el piso del pasillo, llorando desconsoladamente.

Sintiéndose algo incomodo, Naruto ignoró a su doble.

La mano se detuvo sobre el picaporte.

Cobardía. Podía sentir cómo se metía dentro de su ser y lo invadía completamente. Temía que tras ver lo que acontecería tras esa puerta, terminase peor que su otro yo.

Se volvió, dándole la espalda a la puerta, apoyándose contra ésta, resistiendo inútilmente ya, que ese amargo llanto lo tocara profundamente.

-Maldito sueño-dijo para si, maldiciendo no ser capaz de despertarse por sus propios medios.

Resistiéndose a mirar a su costado derecho, cerró los ojos con fuerza.

-Basta-, susurró entrecortadamente. Deseaba que ese llano se detuviera.

El otro Naruto lo ignoró, como si en primer lugar no hubiera dicho nada, casi como si no estuviera con él allí.

-Eres un idiota- le insultó al saber que continuaría con su lamento, tratando de no dejarse llevar.

No entendía el motivo de aquel despliegue de estupidez. ¿Por qué carajos no dejaba el otro de gimotear?

Sintió arder la madera a su espalda aún cuando ésta no tenía indicios de estar en llamas.

Sintió el intenso deseo de correr, asi que se apartó de todo eso, tomando el pasillo por el lado izquierdo.

"Cobarde"

Desconocía si se lo estaba diciendo algún fantasma que viniera a hacer peor todo aquello, o si era su misma inconciencia quien lo llamaba por lo que era, un cobarde.

Nunca lo fue, al menos en el pasado, pero ahora si, prefería preservarse a ser destruido definitivamente.

Debió saber que correr era inútil.

Tan pronto dio la vuelta en la esquina del pasillo, se encontró nuevamente con la escena anterior.

Su doble, llorando al lado de esa maldita puerta.

Sintiendo el resentimiento brotar a flor de piel, se aproximó hacia el otro rubio, que mantenía la cabeza agacha, por lo que no podía verle el rostro, cosa que agradecía, o terminaría por derrumbarse.

-No llores, eso…-dijo señalando a la entrada.-No es nada-ttebayo…-trataba de pronunciar mas palabras, pero sintió de repente que se estaba ahogando por un liquido que no dejaba de meterse por su boca en pequeñas cantidades y tenía sabor salado. Casi atónito se llevó las manos a su rostro. Eran lágrimas, que no tardaron en nublarle la visión. Se refregó los ojos, buscando a su otro yo, pero éste parecía haber desaparecido.

Por su mente surgió la idea de que quizás se había metido dentro de la habitación, y con furia, se dirigió a ésta, abriendo la puerta de golpe.

Y se arrepintió de ello al instante.

Allí no había otro Naruto, como debió imaginar.

Allí se encontraban Sasuke y Sakura, y como tal había visto en la escena original, se estaban besando.

Sus rodillas perdieron fuerza, haciendo que cayera al suelo, llevándose las manos a los ojos, de los cuales ahora, las lágrimas fluían sin cesar.

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Se despertó, notando que las lagrimas habían traspasaron sus sueños a la realidad, pues estaba empapado de ellas.

Se encontró solo en medio de la oscuridad del cuarto, con la pregunta que antes se negó a formularse, siquiera para si mismo, pero que ahora, arrancada a raíz del sueño, salió por sus labios, en un susurro:

"-Ne, Teme ¿Qué sentiste cuando te beso?-"

Pero prefería morir antes que formulársela a él.

-¿De verdad quieres saberlo, Kitsune?-

El corazón del rubio se salteó un latido, y sus ojos se abrieron como platos, buscando entre la negrura de la habitación.

No estaba solo como pensó en un principio, no había sentido el chakra del Uchiha porque éste lo había ocultado completamente.

Escucho el ruido sordo de los pasos aproximarse hacia él. El pelinegro se arrodilló delante de él y susurró:

-Si quieres saberlo, te lo diré Dobe, pero sólo si dejas de tratarme como si no existiera, maldición.-

Continuará….

Perdón por la tardanza, eso todo lo que puedo decir.

Mi sincero agradecimiento a las que me dejaban reviews, y quienes me enviaron pm's preguntándome o transmitiendo su desconsuelo. Por ustedes sigo esta historia, y además porque honestamente a mi me produce mucha inspiración, sólo que la vida y sus acontecimientos me arrebatan gran parte de esa inspiración.

Perdón porque es muy corto, pero para el próximo ya será otra cosa, además de que no tomaré mas de un año para actualizas.

Anuncios en mi perfil, como fechas y demás.

Hasta la próxima, gracias por esperar y leer. Por favor, comenten, todos los reviews son muy queridos por mi, y atesorados, porque me inspiran a seguir.

Ja ne.