Capítulo 25

El Deseo de mi Corazón

Sesshoumaru se tomaba un café mientras leía el periódico, sintió unas manos deslizarse por sus hombros y se echó hacia atrás para besarla. Rin lo saludó con un apasionado beso.

-Buenos días, mi amor…

-Buenos días, preciosa… cómo dormiste?

-Hm! A las mil maravillas!

Sesshoumaru sonrió, la hizo sentarse en su regazo mientras acariciaba su trasero.

-Realmente te extrañé cariño…

Rin sonrió y volvió a besarlo.

-Llevaré las niñas al colegio y vuelvo para ponernos al día.

-Hm… buena idea…

Rin preparó el desayuno y levantó a las niñas, todo el camino de ida al colegio iba sonrojada.

-Mama…

-Hm?

-Mama, estás roja…

-Maya, mi amor… es que… parece que me puse mucho rubor, cuando llegue a la casa, me lo quito…

Volvió con el mismo color escarlata en las mejillas, Sesshoumaru la recibió con unas rosas y un apasionado beso.

-Sessh…

-Si no podemos ir a París… traigamos París a nosotros… champaña?

Rin rió.

-Es muy temprano para tomar…

-Si estuviéramos en París, te bañaría en champaña para luego comerte a besos…

Sesshoumaru fue fiel a su palabra y no quedó parte de su cuerpo sin saborear por los expertos labios de su marido, le hizo el amor de formas que no se podía imaginar.

Estaban abrazados, Rin descansaba sobre su pecho.

-Kami… 8 años y nunca habías hecho algo así…

Sesshoumaru rió a carcajadas.

-Será mejor que abras tu mente… ya no eres tan inocente como cuando nos casamos…

-La diferencia es que ya hice el amor…

Sesshoumaru rió y la besó con ternura. Rin se acomodó sobre él, quien la rodeó con sus brazos. Ella lo besó.

-Quiero hacerte un regalo… pero no sé qué puedes querer… dímelo y es tuyo…

Sesshoumaru sonrió, se quedó viendo sus ojos, perdido en ellos, Rin lo besó y le repitió la pregunta, él acarició sus mejillas.

-Un niño…

-Cómo?!

-Quiero tener un hijo varón…

Rin sonrió.

-Eso no lo puedo manipular…

-No importa… quiero que tengamos otro bebé…

-Sessh… estás seguro?

-Estoy seguro, mi amor… serás la única madre de mis hijos… y quiero tener tantos como sea posible…

Rin volvió a sonreír, aquél sueño de una casa llena de niños que ya había olvidado, volvía a cobrar vida.

-Entonces… lo haremos, mi amor… vamos a intentarlo…

Sesshoumaru sonrió y la besó apasionadamente, giró haciéndola quedar debajo de él, dispuesto a hacerle el amor nuevamente.

-Si quieres… sácame el diafragma…

-Será un placer…

Sesshoumaru aprovechó para saborearla nuevamente y mientras sus dedos buscaban le brindaban un inmenso placer.

-Ah! Sessh!

Rin se estremeció mientras llamaba a su marido, él se deslizó sobre ella y la besó apasionadamente.

-Eres deliciosa…

-Kami, Sessh…

Luego de calmarse un poco, Rin intentó sacarse el diafragma.

-Qué buscas?

-El diafragma…

-Esto?

Sesshoumaru se lo mostró, Rin sonrió y se lanzó sobre él.

-Hazme el amor, mi amor… lléname de ti…

-Nunca creí escucharte hablar así…

-Quiero sentirte de verdad…

Sesshoumaru sonrió, se deslizó sobre y dentro de ella como cuchillo caliente entre mantequilla. Haciéndole el amor, entregándose a ella de la misma manera que ella a él. Disfrutando de verla estremecerse con sus caricias y verla estallar de placer. Permanecieron abrazados, empapados en sudor, brindándose tiernas caricias y apasionados besos.

-Te amo, Sessh…

-Y yo a ti, mi pequeña, preciosa…

……………………………………

Días después, ambos estaban de vuelta en la empresa. Sesshoumaru estaba en su oficina reunido con Inutaisho, Rin entró.

-Amor… Inutaisho-sama…

-Buenos días, Rin…

-Buenos días, cómo está? Cómo se siente? Izayoi-sama me habló de que se sentía mal ayer…

-Estoy muy bien, gracias…

-Me alegro… volveré más tarde…

-Cariño…

-Sólo hablábamos…

-Pero igual…

-Ven, qué pasa?

-Bueno, de todas maneras lo verá…

Rin se acercó a ellos, les mostró el material dentro del fólder.

-Qué es esto?

-Es una nueva campaña… para el producto que se lanzará…

-No la comprendo, Rin…

-Bueno, actualmente está de moda dar un anticipo… ya sabes, poner a los consumidores a la expectativa, pero sin decir qué es lo que viene. Luego hacemos un lanzamiento de la campaña con el producto.

-Rin… no sé… no me gusta…

-Bueno, qué tal si me dan un par de días y hago el primer anuncio? Así podrán ver exactamente a lo que me refiero.

-Está bien… estaré en mi oficina, nos vemos más tarde…

Inutaisho se marchó, Sesshoumaru se quedó viendo el proyecto.

-Sessh…

-Yo sé que harás algo sorprendente, amor… pero no me convence…

-Está bien, Sessh, no tiene que gustarte…

-Esperaré a ver lo que harás.

Rin se marchó. Sesshoumaru se quedó en su oficina un rato, pero se decidió a ir por Rin.

-Preciosa…

Rin estaba dibujando los bocetos del anuncio.

-Preciosa, vamos a almorzar…

-Sí…

Rin dejó todo a un lado y cerró la oficina al salir.

-A dónde iremos?

-Qué te parece si vamos a un restaurante de pastas?

-Hm! Rico, pero estoy a dieta.

-Amor!

-Vamos, yo pido ensalada…

En el restaurante, Rin hizo lo que dijo, cuando les sirvieron, Sesshoumaru se quedó viéndola.

-Cómo eres capaz de venir a un restaurante de pastas y pedir ensalada?

-Te gusta que sea talla 3, verdad?

-Te ves bien, pero no es para tanto…

-Quiero seguir viéndome bien, comí demasiado en el fin de semana.

-Pero Rin… hicimos ejercicios y…

-Sólo es esta semana, mi amor…

-Bueno…

Rin sonrió, Sesshoumaru estaba preocupado, tomó un poco de la pasta de su plato, lo vio sonreír.

-Así está mejor…

-Está delicioso, mi amor…

………………………

En la casa, Rin llegó más tarde de lo normal, las niñas jugaban con Sesshoumaru, pero al verla corrieron a ella.

-Mama! Mama!

-Hola, mis amores!

Rin las llenó de besos y les dio un chocolate a cada una. Sesshoumaru la abrazó y la besó apasionadamente.

-Te tardaste mucho…

-Fui a comprar unos mariscos para la cena.

-Hm! Rico qué harás?

-Ceviche y estaba pensando en una ensalada. Qué tal?

-Delicioso.

Rin preparó todo y subió a darse un baño, todo el tiempo escuchaba a Sesshoumaru reír con las niñas, se pasó las manos sobre el vientre.

-Cómo se lo digo?

Rin suspiró, cerró la ducha y se puso ropa cómoda. En la cocina, las niñas corrieron a ella, las abrazó y las llenó de besos.

-Tienen hambre?

-Sí! Huele rico!

Rin sonrió, había preparado macarrones, por si las niñas no querían mariscos. Después de la cena, estaban abrazados en el jardín, cubiertos con una manta que les brindaba calor, sus dedos entrelazados y Sesshoumaru le daba tiernos besitos en la sien.

-Preciosa…

-Hm?

-Te hiciste algo diferente?

-Como así?

-Hoy en la oficina, te veías hermosa… más de lo normal…

Rin sonrió.

-No hice nada.

-Hm! Cariño, estás deliciosa!

Sesshoumaru deslizó sus manos bajo su blusa y otra entre su pantalón.

-Ah! Sessh, mi amor!

-Preciosa…

-Mi amor, hoy no puedo…

-Porqué?

-Lo siento… me duele un poco…

-Qué cosa? Qué pasó?

Rin se sentó y le dio el frente, bajó la mirada.

-No hay otra manera de decirte esto…

-Estás bien?

-Sí…

-Entonces… qué pasa?

-Hoy fui al doctor… y… me dijo que no me recomienda embarazarme otra vez…

-Rin…

-Dijo que… dijo que si lo hago será bajo mi propio riesgo e incluso me hizo firmar una carta legal donde digo que conozco el riesgo.

-Qué clase de riesgo es?

-Dijo que mi útero sufrió muchos daños con la última cesárea… que tengo dos cicatrices, la de la cesárea y la del desprendimiento de la placenta y que si me embarazo antes de 5 años, tengo el riesgo de tener placenta previa…

Sesshoumaru levantó el rostro de Rin.

-Hay más. Dímelo todo.

-Dice que si por él es, no tengo más hijos. Que ya tengo 30 años y dos hijas, así que puede ligarme o cortarme las trompas.

-Rin… esperar 5 años no es una opción, verdad?

-Sería esperar y volverme a examinar… si dice que no, no puedo… lo siento, Sesshoumaru, estabas tan emocionado y…

-Oye… preciosa…

-Pero es que…

-Rin… si no puedes, yo no puedo… tampoco es que te vaya a poner en peligro.

Sesshoumaru la besó con ternura, ella se recostó de su pecho.

-Me haré la vasectomía…

-Sessh…

-No voy siquiera a tentar, quedas embarazada muy fácil. Me haré la vasectomía y no entra en discusión.

-Lo siento…

-Rin… Rin, mírame…

Rin levantó la mirada.

-Te amo, preciosa… ya me has dado dos hermosas hijas… no puedo pedir más de ti, cariño…

-La cosa es… es que yo de verdad quería tener otro hijo…

Rin se quedó recostada del pecho de Sesshoumaru, él solo la pudo abrazar y darle tiernos besitos.

-Tranquila, mi amor…

-Sessh…

-Hm?

-Te amo…

Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

-Sessh… Te diré un secreto…

-Dime…

-Cuando me casé contigo, soñaba con tener muchos hijos… pensé… que no te opondrías… aunque guardaba mis dudas, porque parecías que no te gustaban los niños… tardamos 4 años antes de tener a Maya… y cuando supe…

-Dijiste que te quedarías sola con tus hijos… que nunca te volverías a casar… aquello me destrozó, preciosa… sólo pensaba que nunca estaría en paz sabiendo que te dejaba sola…

-Pero…

-Rin… Si Kami quiere que sólo tengamos dos hijas…

-No me refiero a eso…

-Entonces?

-Simplemente quería tener más hijos…

……………………………

Semanas después, Rin estaba reunida con Inutaisho y Sesshoumaru, mostrándoles el anuncio del que habían hablado, la asistente de Rin interrumpió.

-Disculpe, tiene una llamada, Rin-sama…

-Er… toma el mensaje, por favor…

-Es su doctor, dice que es urgente.

Rin pidió disculpas y tomó el teléfono.

-Kazami… sí… 30 minutos… está bien… bien, iré más tarde…

Rin cerró la llamada. Se sentó llevándose las manos a la cabeza.

-Rin, estás bien?

-Necesito agua…

Sesshoumaru se apresuró a llevarle el vaso.

-Preciosa… qué pasó? Papá… por favor…

Inutaisho salió de la oficina. A Rin se le salieron las lágrimas, Sesshoumaru la abrazó con fuerza sintiendo un agujero en el pecho.

-Rin…

-Estoy embarazada…

-Oh, Kami!

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Cálmate, amor… todo saldrá bien…

-NO SALDRÁ BIEN! NO SALDRÁ BIEN! Y YO NO PUEDO HACERLO! SESSHOUMARU, NO PUEDO VOLVER A PASAR POR TODO ESTO! NO PUEDO!!!

-Rin, si gritarme te hace sentir mejor, hazlo hasta que te quedes ronca, pero realmente no resuelve nada.

Rin se exasperó por la calma de Sesshoumaru se apartó para verlo con los ojos rojos y las lágrimas al borde de los mismos.

-Tengo el mismo miedo que tú… tengo el mismo temor… pero Rin… gritarnos mutuamente no resolverá nada…

-Quiero tener a este bebé, Sesshoumaru.

-Quién ha dicho lo contrario?

-Si… si el embarazo compromete mi vida, me pedirán que aborte… no lo haré, prefiero morir…

-Cariño…

Sesshoumaru estuvo tratando de calmarla por un buen rato, cuando finalmente tuvo un respiro, la besó con ternura.

-Rin…

-Vamos con el doctor…

-Tienes toda la mañana sólo con un café, no quieres comer algo antes?

-Está bien…

Rin se levantó, no se atrevía a verlo a los ojos, Sesshoumaru la haló de una mano y la besó apasionadamente.

-Rin, estamos juntos…

Rin asintió. Fueron a un restaurante donde Rin comió normalmente, haciendo que Sesshoumaru se sintiera bien.

-Así me gusta que comas siempre.

-Si estoy embarazada, no puedo hacer dietas.

Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Esto significa 9 meses de castidad, verdad?

Rin lo vio y frunció el ceño.

-Es una broma, amor… pero sí me interesa saberlo…

Llegaron al consultorio médico. Lo primero que hizo el doctor fue pedirle que se desvistiera.

-Quiero examinarte el cuello del útero nuevamente. No sé cómo no me di cuenta.

-Mencionaste que estaba estrecho.

-Tal vez se estaba cerrando, quiero volver a verlo.

El doctor la examinó nuevamente, luego le hizo un ultrasonido.

-Bien… ves esto?

Un pequeño bulto amarillento, Rin asintió con lágrimas en los ojos.

-Ese es tu hijo…

-Kami, Sessh!

-Tienes unas 3 semanas…

-Cómo lo sabe?

-Por el tamaño, aproximadamente y por el nivel de hormonas en sangre.

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Te amo, preciosa…

El doctor le pidió que se limpiara y se dirigió a su escritorio. Sesshoumaru esperó desesperado por Rin y a que el doctor hiciera anotaciones. Cuando finalmente terminó, los vio, tomados de las manos.

-Bien… esto es lo que haremos… no te preparaste para un embarazo y estabas a dieta, así que quiero que tomes ácido fólico y un suplemento de calcio… tus hormonas están normales, el cuello del útero ya cerró y el embrión está implantado en un buen sitio.

-Eso es bueno?

-Eso es muy bueno. Rin necesita cuidados, Sesshoumaru, nada de cargar a las niñas ni nada pesado.

-Entiendo.

-Sé que trabajas mucho. No te diré que te inactives desde ahora, pero aminora la carga. Si te cansas siéntate, mantente relajada…

-Sí…

El doctor suspiró.

-Vamos a intentar llevar esto día a día. Si sientes lo mínimo, me llamas, si manchas, si hay cualquier otra cosa… una consulta semanal, con pruebas de sangre y ultrasonido. Desde ahora te digo que tu hijo será prematuro. Intentaremos llevarlo a los 7 meses.

-Pero…

-Rin, no soportas un embarazo a término, te daré el mismo tratamiento para madurar los pulmones.

-Está bien…

-Doctor…

Sesshoumaru se rascó la nuca nervioso.

-No podremos hacer el amor hasta que nazca?

Rin se puso colorada hasta las orejas. El doctor sonrió.

-No creo que vayan a imitar el kamasutra… así que sí… pueden… sin saltos mortales… de hecho, la actividad sexual es buena, contrae las paredes del útero, haciéndolo más firme.

Sesshoumaru llamó a la empresa y dijo que ambos se tomarían el día libre. Luego se tomó la semana, estaba sobre Rin todo el tiempo, no la dejaba ni cargar un plato.

Rin estaba con Sakura sobre sus piernas, la pequeña reía cada vez que al apretarle la nariz, Rin emitía sonidos graciosos.

-Otra vez!

-Boop!

Sakura comenzó a apretarle las mejillas haciéndola inventarse otros sonidos, reía a carcajadas. Sesshoumaru llegó con la cena y Maya.

-SAKURA!

Rin se impresionó de la forma en la que la pequeña tembló, se estremeció por completo. Comenzó a llorar.

-Mama!!!

-Ya, mi amor… qué te pasa, Sesshoumaru, estás loco?

-Pero mira…

-Sakura no ha hecho nada, se la ha pasado conmigo.

-Sobre ti!

-Bueno… no soy médico… pero el embarazo no es en las piernas, hasta donde sé… digo, me corriges si me equivoco.

-Mama!

-Cálmate, cariño… te asustaste porque papá gritó?

-Síii...

-Ya, papá no va a gritar más…

Rin logró calmarla, la pequeña se quedó recostada de su pecho.

-Mama no mune ga atatakai… (El pecho de mama es tibio...)

Rin sonrió.

-Es tibio, para abrazar a mis angelitos…

Rin la llenó de besos.

-No quieres cenar? Papá trajo la cena…

-Hai…

Rin les cortó las carnes a las niñas, y les sirvió lo demás.

-Tienes que controlarte, Rin… no puedes…

-Sesshoumaru, déjame comer.

-Pero es que…

-Déjame comer!

El resto de la cena fue en silencio, al terminar, Rin se fue con las niñas a su habitación, sentada en el piso, jugaba con ellas y sus muñecas. Vio a Sesshoumaru parado en la puerta.

-Sigan jugando ustedes… yo voy a hablar con papi…

Sesshoumaru sonrió, Rin se levantó y salió de la habitación.

-Cómo te sientes?

-Cansada…

-Quieres que te prepare la cama? O que te prepare un té?

-NO! Quiero que vuelvas a trabajar!

-Pero…

-Sesshoumaru, te amo, me amas, conjugamos el verbo, pero estoy cansada de ti, no me dejas en paz! Me sofocas!

-Sólo intento cuidarte…

Rin acarició su rostro.

-Mi amor… no fue tu culpa el que me cayera por las escaleras, no fue tu culpa el que no estuvieras aquí… Cariño, no habrías cambiado nada!

-Rin…

-Te diré qué… tú vuelve a trabajar y yo te prometo que te dejaré mimarme y hacer lo que quieras todas las noches, pero mi amor… ya no puedo seguir contigo hasta leyendo qué clase de té me voy a tomar. Es el mismo de hace 10 años, el mismo que tomé embarazada de Maya y Sakura y Sophie.

El rostro de Sesshoumaru se ensombreció.

-Sessh…

-Yo sólo intento ayudarte, Rin, nada más, nada del otro mundo.

-Yo lo sé, mi amor… pero me tienes sofocada…

-Bien, haz lo que quieras…

Sesshoumaru se fue a la habitación. Rin se llevó las manos a la cabeza, aquello no había salido como ella lo había pensado. Fue a la habitación.

-Sesshoumaru…

-…-

-Sessh, mi amor…

Sesshoumaru se tapó la cara con la almohada, Rin suspiró.

-Actúas como un niño…

Rin se fue a la habitación de las niñas y luego de un rato, las llevó a dormir, volvió a la habitación, se dio un baño y se acomodó junto a Sesshoumaru.

-Sessh, amor, no me piensas hablar?

-Te estoy sofocando, no?

-Sessh… por favor, amor…

-Ahora soy tu amor?

-Sessh!

-Buenas noches, Rin.

Rin se quedó con la boca hecha una trompa, se acercaba a él y él se rodaba. Siguieron así, hasta que Sesshoumaru se cayó de la cama.

-Sessh!

-Qué diablos quieres, Rin?! Quieres que esté contigo o no?

-Sesshoumaru…

-Decídete de una buena vez! Diablos! No entiendo a las mujeres y créeme a ti te entiendo menos!

-Sabes qué? Olvídalo… tienes razón, estás cansado. Buenas noches.

-Ah, no! No te vas a convertir en la víctima.

-No hay víctimas, buenas noches.

Sesshoumaru se hizo el dormido esperando escucharla llorar. Se sorprendió cuando ella dio varias vueltas y se levantó, poco después volvió y se quedó sentada en la cama.

-Rin, estás bien?

-Sí.

-Segura?

-Estoy mareada, no me atrevo a bajar las escaleras.

-Quieres algo?

-Agua…

Sesshoumaru se levantó y fue por el vaso de agua, al volver, Rin tomó el vaso y se tomó dos pastillas.

-Gracias… me traerías más?

-Claro…

Rin estuvo un buen rato con los ojos cerrados y la cabeza levantada. Sesshoumaru, en el banco de la coqueta, esperando que se repusiera.

-Ya estás mejor?

-Sí… gracias…

-No es mejor si te acuestas y levantas los pies?

-Tienes razón...

Rin se acostó boca arriba y se quedó inmóvil. Sesshoumaru se quedó sentado en el banco. Rin abrió los ojos y lo vio.

-Sessh…

-Lo siento, Rin… no debí gritarte…

-Cálmate, amor… yo tampoco tuve mucho tacto…

-Cómo te sientes?

-Ya me siento bien… ven a dormir…

Sesshoumaru se acomodó a su lado, Rin lo besó en la mejilla.

-Yo sé que estás preocupado, mi amor… gracias por pensar en mí…

Sesshoumaru la abrazó.

-Sólo déjame abrazarte, por favor…

-Abrázame todo lo que quieras, mi amor… soy tuya…

Sesshoumaru la besó en la cabeza.

-Te amo, Rin… te amo…

-Y yo a ti, mi amor…

Se besaron con ternura. Sesshoumaru acarició las mejillas de Rin, se quedaron abrazados hasta dormirse.

……………………………………

Rin estaba con Kagome e Izayoi. Reían con los relatos de Izayoi acerca de Inuyasha y Sesshoumaru siendo niños. Después de un buen rato, Izayoi notó a Rin un tanto preocupada.

-Estás bien, cariño?

-Sí… sí…

-Rin, si necesitas hablar, aquí nos tienes…

Rin tomó aire y cerró los ojos, al abrirlos, se inundaron de lágrimas y las mismas corrieron por sus mejillas.

-En el justo momento en que nuestras vidas van a las mil maravillas, yo encuentro la forma de arruinarlo todo…

-Rin…

-Estoy embarazada… es un embarazo de riesgo… Sesshoumaru se la pasa nervioso y queriendo sobreprotegerme… anoche tuvimos una pelea… Sesshoumaru dijo que estaba harto de mí y se fue…

-Rin, la forma en la que están librando su tensión es gritándose mutuamente. Aparte de que no es la forma, se gritan cosas hirientes.

-Yo no sé qué hacer… no soporto esto…

Estuvieron hablando un largo rato. Izayoi le aconsejaba cómo lidiar con aquello sin matarse entre ellos mismos. Ya cuando anocheció, se marcharon, Rin se dio un baño y se fue a la habitación.

-Mama!

-Mama!!!

Las niñas corrieron a la habitación y se subieron a la cama, abrazaron a Rin y la llenaron de besos.

-Mis amores, se divirtieron?

-Sí!!!

-Me alegro… vamos a bañarlas…

Una vez bañadas y en pijamas, Rin las llevó a sus camas.

-Ah! Vayan a despedirse de su papá!

Las pequeñas fueron a la sala. Rin escuchó sus risas, poco después volvieron y se acomodaron en sus camas. Rin las llenó de besos.

-Dulces sueños, mis amores…

Rin bajó las escaleras. En la cocina se encontró con Sesshoumaru.

-Sesshoumaru! Creí que ya te habías ido…

-Te- te traje algo de cenar…

-Gracias…

-Cómo te sientes?

-Bien…

Sesshoumaru se acercó.

-Rin…

-Sí?

-Rin, lo siento… de verdad… es sólo que… ayer…

-No tienes que darme explicaciones…

-Sí! Es decir… es que… de verdad lo lamento…

Rin acarició su rostro y lo besó en la mejilla.

-Puedo volver?

-Tú te fuiste por gusto tuyo.

-Rin…

Rin se dio la vuelta, lo vio fijo a los ojos.

-Te voy a confesar algo… a este paso que vas… actuando sólo por impulso, sin pensar en mí ni en tus hijas… me estás haciendo daño, Sesshoumaru… aquí…

Tomó su mano y la colocó sobre su pecho, haciéndolo sentir su corazón que latía sintiéndose a flor de piel, con todas sus fuerzas, Sesshoumaru se asustó, aquello no era normal.

-Estás acabando con todo lo bueno y bonito… no sé como ponerlo de otra forma… estás acabando con todo lo que siento por ti…

-Rin…

Las lágrimas rodaron por sus mejillas.

-No me importa si te vas o te quedas. Ya no me importa.

Aquello golpeó a Sesshoumaru en lo más bajo de su ser. Las palabras de Rin eran las palabras de una mujer con el corazón roto. Tragando grueso reconoció que toda la culpa era suya.

-Lo siento…

-Sesshoumaru…

-Rin… Rin, dame una segunda oportunidad… por favor, amor…

-Ahora soy tu amor? Ahora? Anoche me llamaste hasta…

-No lo digas… no lo repitas… por favor, Rin… sabes bien que te amo… que te amo más que a mi vida…

-Sesshoumaru…

-No hay nada que haga o diga que sane esas heridas… pero dame una oportunidad, Rin… por favor… dame la oportunidad de remedirme… de… de… te lo juro, Rin… te juro que voy a cambiar…

-No jures, Sesshoumaru…

-Y que hago?! Verte llorar y gritar? Verte consumirte en la tristeza?

Sesshoumaru se arrodilló frente a ella, con su rostro oculto en su vientre. Sintió su piel mojada.

-No sé que hacer, Rin! No lo sé! La impotencia de no poder hacer nada por ti, ni por mi hijo! Kami, me estoy volviendo loco!!! Yo tampoco soportaría que volviese a suceder lo mismo que con Sophie… yo tampoco… y no puedo seguir haciéndome el fuerte! No soy de piedra!!! Era mi hija también y la perdí el mismo día que tú!!!

Sesshoumaru gritó con toda la capacidad de sus pulmones, dejando salir todo aquello reprimido por dos años. Cuando estuvieron más calmados, Rin acarició sus mejillas.

-Sessh…

-Podemos hacerlo, preciosa… sólo si permanecemos juntos…

Rin asintió, juntaron sus frentes y se dieron un tierno beso.

-Tadaima…

-Okaerinasae…

Sesshoumaru la besó apasionadamente. Fueron a la habitación tomados de las manos y se encontraron con las niñas sobre su cama, con sus caritas empapadas en lágrimas.

-Maya, Sakura…

-No te vayas, papa!!!

Sakura corrió sobre la cama, se iba a caer, pero Sesshoumaru se apresuró a ella y lo evitó.

-Papa!!!

-Tranquila, mi amor… no iré a ningún lado.

-Porqué ya no se quieren?

Rin se sentó junto a Maya.

-Sí nos queremos…

-No! Papa no durmió aquí ayer! Y no estaba de viaje!

-Cálmate, mi amor…

Lograron calmarlas y dormirlas. Sesshoumaru las llevó a sus camas y las besó de buenas noches. Al volver a la habitación, Rin lo tomó de la mano.

-Vamos a darnos un baño…

Sesshoumaru asintió. En la ducha, Rin lo lavó hasta sentirlo verdaderamente limpio, él hizo lo mismo con ella, al llegar a su vientre, se fijó en aquella pequeña protuberancia.

-Sessh…

-Tengo tanto miedo que no sé ni por donde comenzar… pero es el fruto de nuestro amor… porque nunca…. Nunca hemos tenido sexo… siempre hacemos el amor…

-Así es…

Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Nuestro matrimonio… nuestro matrimonio tiene muchas cosas buenas y unas cuantas fallas… pero es más lo bueno, bonito y válido… comenzando por las dos hermosas hijas que ya me has dado… yo pienso que no está perdido… y que podemos luchar por él…

-Yo también, mi amor… aún no me doy por vencida…

-Te amo, Rin…

Sesshoumaru la besó apasionadamente, Rin se aferró a su cuello respondiéndole el beso con la misma intensidad.

-Hazme el amor…

Sesshoumaru se detuvo, a escasos centímetros de sus labios.

-Temo hacerte daño...

-No lo harás...

Entregándose a sus besos y a su propio deseo de ser uno con su mujer, la tomó en brazos y la llevó a la cama, donde la acomodó con delicadeza. Sus ojos se pasearon junto con sus dedos sobre su delicada y cremosa piel.

-Soy sólo tuya…

-Para siempre, amor…

La besó y acarició hasta que sus labios parecieron saciarse temporalmente de su piel. Evitando apoyarse sobre ella, buscó la mejor manera.

-No lo pienses tanto!

-No sé cómo, Rin…

Rin lo hizo quedar sobre el colchón y se acomodó sobre su regazo, deslizándolo a su interior, lo sintió retener el aire en su pecho.

-Así es como se hace…

Sesshoumaru sonrió.

Descansaban abrazados, Rin sobre su pecho, escuchando su corazón, él besaba su cabeza y acariciaba su espalda, la otra mano, unida, con sus dedos entrelazados.

-Nunca te imaginé enseñándome a hacer el amor…

-Ni yo a ti diciendo la palabra bonito…

Sesshoumaru rió, Rin levantó la mirada, se besaron apasionadamente.


N/A: Hola!!! Espero que estén bien y que les haya gustado este cap, y sus reviews. jeje Saludillos a mis nuevas lectoras que han perdido un poco la timidez y envían reviews, me alegra ver que les gusten tanto que las marcan como favoritos.

Besos

Mizuho