3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 25: "Engañando Goblins"
Lucius observó con resignación como Draco sacaba más pociones de su bolsillo, mientras los irritados elfos domésticos servían la comida. Draco había supervisado la preparación de la carne y la sopa de vegetales que habían servido la noche anterior, mientras Lucius había 'descansado' en la cama. Draco debía haber sido una auténtica molestia para ellos si juzgaba por las miradas que los elfos domésticos le daban. Draco había servido él mismo la cena, y lo había observado comer cada cucharada. Le había dado pociones fortalecedoras y curativas. Lucius soportó los cuidados y después escapó a su hijo vigilante con una poción para dormir sin soñar.
A Lucius no le había importado en realidad el dejarse consentir con un poco de mimos y cuidados. No podía recordar que alguien lo hubiera hecho antes. La madre de Lucius no había osado 'consentir' al heredero de Abraxas, y los elfos domésticos sufrían maleficios si intentaban mimarlo. Narcissa ciertamente nunca se había preocupado por la salud ni el bienestar de su esposo. Severus siempre le había ayudado a curarse las heridas recibidas del Señor Oscuro, pero ciertamente nunca lo 'consentía'. Lucius se rió ante la sola idea.
Lucius y Draco habían disfrutado hoy de su tiempo padre-hijo. Ellos jugaron ajedrez, y Lucius dejó que Draco parloteara acerca de . . . lo que fuera que había hablado. Lucius se dio cuenta con remordimiento que necesitaba pasar más tiempo con su hijo. Ahora que los eventos más arriesgados con Tom y Dumbledore habían pasado . . . bien, Lucius suponía que habría otros peligros más adelante, pero igual podía dispensar el tiempo para pasarlo con Draco.
Lucius se había dado cuenta, mientras el día transcurría que Draco en verdad había estado asustado por su padre. Draco aun ahora le observaba comer la cena ceñudo, probablemente Lucius no había comido suficiente fruta para satisfacer a Draco. Draco le pasó otra poción fortalecedora y un bol de frutillas.
Lucius luchó contra su irritación, y se recordó con severidad que Draco necesitaba seguridad y no estrangulamiento. Así que Lucius se bebió obedientemente la poción.
—Haz realizado un trabajo estupendo haciéndote cargo de mi, Draco —comenzó Lucius con cuidado—. Pienso que este día de descanso y todas las pociones que tu me has... uh... alentado a beber me han aliviado de mi agotamiento mágico.
Draco dio una risita, pero lo miró un poco con sospecha.
—Sé que has estado preocupado por mi durante esta misión para destruir el Horrocrux. Te prometo que no me arriesgaré de forma innecesaria. Pretendo vivir lo bastante para irritarte echando a perder a mis nietos —Lucius observó con atención a Draco. La sonrisa de Draco había vacilado, y parecía aprensivo.
Draco finalmente subió la mirada—. Pero . . . tu no puedes predecirlo todo, padre.
Lucius se echó para atrás en la silla. No, él no podía prometerle seguridad absoluta, en ninguna cosa.
—No, no puedo prometerte que siempre será seguro. Podría explotar una poción mientras ayudo a Severus y quedar derretido con el ácido. O podría ser asaltado en el Callejón Knockturn y resultar acuchillado. O cualquier viejo amigo, o enemigo, podría lanzarme un Avada Kedavra —Lucius vio palidecer a Draco, y suspiró. Aparentemente era un asco para eso de dar seguridad—. La vida es insegura en cualquier momento. Tu no puedes asegurarme que no te vas a lastimar al caerte de una escoba demasiado veloz que me has convencido de comprarte. Ni tampoco Severus ni yo vamos a dejar de hacer lo que debemos para mantenerlos a ti, Harry y Dudley a salvo.
Draco seguía viéndose cabizbajo, y Lucius suspiró y sugirió una solución—. ¿Ayudaría si te permito estar presente cuando hacemos nuestros planes, para que puedas ayudar a dar ideas para mantenernos a salvo?
Draco se animó y asintió. Lucius resopló, el rapaz probablemente insistiría en encantamientos acolchonadores y suficientes escudos para provocar que se cansase de tan sólo pensarlo. Pero al menos Draco estaba hablando de nuevo acerca del joven dragón Verde que siempre los observaba cuando ellos nadaban, y en hacerle varios tipo de preguntas a Yvane.
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El día siguiente les descubrió a los seis en Callejón Diagon de nuevo. El Sanador había enviado un recordatorio vía Lucius de que esperaba ver a Harry y Dudley pronto. Severus no se había dado cuenta que las semanas habían pasado tan rápido, así que aquí estaban un poco avergonzados frente a la medi-bruja de aspecto maternal. Ella había mirado fijo a Severus y le había dicho que hiciera una nueva cita antes de irse.
Lucius, Draco y Tom habían escapado al Emporio de las Lechuzas mientras los otros encaraban al Sanador. Tom quería una lechuza para poder mantener correspondencia fácilmente con Severus y Lucius cuando empezara la escuela, y Severus le había pedido que le consiguiera una pareja de lechuzas para la entrega de pociones.
El Sanador se declaró satisfecho con el progreso de Dudley. Él había perdido una buena cantidad de peso, y ganado músculo, así que aun se veía un poco regordete, pero no obeso. Harry fue examinado minuciosamente; él había ganado varias pulgadas de altura, así que el peso ganado no era tan aparente como hubiese deseado Severus.
El Sanador fue comprensivo—. Sé que usted esperaba verlo lucir menos... delgado, pero lo que ha ganado en altura es alentador. Yo temía que su altura hubiera resultada afectada, pero es sólo una pulgada o dos más bajo que el muchacho Malfoy, así que él esta recuperándose. Continúe dándole las pociones nutritivas, y que coma con frecuencia. Es un niño creciendo, seguro que no será muy difícil.
Severus frunció el ceño—. Aun tiene problemas para comer cuando esta molesto. Hago que el elfo doméstico lo vigile, pero odio presionarlo sobre ello.
El Sanador asintió concordando—. Bueno, siga vigilando eso, y hágame saber si se convierte en un problema.
—Me estaba preguntando si se puede hacer algo con respecto a su vista. Yo puedo preparar el corrector de visión, pero las instrucciones siempre dicen que el sujeto debe estar con buena salud —Severus miró seriamente al Sanador, esperando que diera una respuesta afirmativa. Harry también esperaba la respuesta conteniendo el aliento.
El Sanador ponderó la respuesta—. A pesar de su peso bajo, él tiene buena salud. Creo que seria una buena idea, él tiene muy mala visión sin los lentes... —el Sanador sonrió ante el grito de alegría de Harry—... la falta de aparatos visuales apropiados la ha empeorado con el tiempo —el Sanador vio como la quijada del Maestro de Pociones se apretaba con la rabia. Era bastante entretenido ver lo protector que era de sus pupilos—. La medi-bruja puede ajustar sus lentes semanalmente mientras toma la poción. Déjenos saber cuando comience. Si sufre de dolores de cabeza, deberemos verlo con mayor frecuencia, ya que el ajuste visual con frecuencia los provoca.
Severus asintió, catalogando en su mente los ingredientes que iba a necesitar.
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Tom había encontrado sin problemas una pareja de lechuzas comunes para Severus, y luego Draco y él habían examinado el resto buscando uno para Tom. Lucius hojeó los libros, esperando que ellos hallaran 'el correcto'.
Lucius se sentía complacido de que Tom se estaba volviendo más amistoso con los niños. Él sabía que probablemente le parecían muchísimo más jóvenes, pero había comenzado a conversar con ellos. Tom había repasado el plan para sus lecciones con los tres, y había escuchado sus ideas. Lucius estaba seguro que seria el preceptor perfecto.
También era bueno que Tom estuviera estableciendo amistades auténticas. No era fácil para él aprender a preocuparse por otros más allá de su concepto de amo y subalternos. Tom además parecía estarse abriendo más a Severus y Lucius, pidiéndoles su consejo. Por supuesto, Yvane debía estarlo aconsejando como comportarse y eso se reflejaba en lo que hacia.
Voces excitadas alertaron a Lucius del hecho que Tom había hallado su lechuza. Lucius se acercó para ver a Tom llevando al mostrador con una sonrisa un Búho Cornudo. Tom estaba sonriendo más, sonrisas verdaderas que tranquilizaban las mentes de Severus y Lucius, ya que eran sonrisas normales de adolescente, y no las de un señor oscuro en entrenamiento encontrando el dolor de los demás divertido.
Tom dio a las aves la dirección de Dragonsrest, y Lucius encogió los paquetes con la comida de las lechuzas y otras cosas. Tom hizo una mueca, recordando que técnicamente era menor de edad. Con el segundo fragmento de alma asentándose, él se sentía . . . mayor. Severus había hecho un hechizo y le había asegurado que todavía tenía dieciséis años, cuando menos hasta su cumpleaños, el 31 de diciembre. Tom esperaba encontrar una forma de hacer sus EXTASIS; él estaba determinado a convertirse en un jinete de dragón, o un cuidador, aun no podía ponerse de acuerdo, pero de cualquier forma necesitaba aprobar sus EXTASIS. Tenía el plan futuro de convertirse en director de la Reserva de Gales, pero suponía que debería esperar a que Yuan se retirara. Yvane parecía encontrar esto divertido, aunque no explicaba la razón.
Ellos se encontraron con los otros tres afuera de la tienda. Dudley y Harry sonriendo mucho y dando señal de pulgares arriba a Draco. Tom asumió que la corrección de la vista había sido aprobada. Tom se sentía feliz por Harry . . . y esto le hizo pensar. Normalmente él no se sentía feliz por los demás, a menos que él obtuviera alguna ganancia.
Yvane se rió—. Él es tu amigo, Tom. Los amigos se hacen felices uno al otro.
—Lo sé, pero no recuerdo toda esta 'felicidad' a menos que involucrara a alguien ayudándome a lograr algo —Tom se sentía complicado por esto, si acaso algo malo pasara entonces él también iba a ser infeliz . . . sí, así lo suponía.
—Ese es el precio de la verdadera amistad: compartir la alegría y las penas —dijo Yvane con pragmatismo.
—¿Realmente lo vale? —se burló.
—Sí, después de todo, ellos te ayudarán a compartir tus alegrías, y es más divertido celebrar con otros, sabes. Y cuando tengas penas, te ayudaran a soportarlas también, las penas son más fáciles cuando se comparten —contestó Yvane con paciencia. Yvane esperaba que Tom estuviera escuchando de verdad. El viejo Tom había empezado a pensar que las amistades eran una carga, y que era mejor tener subordinados. Tom se estaba volviendo más . . . humano con la absorción del fragmento de alma.
—Bueno, los chicos parecen agradables, y Snape y Malfoy son . . . serviciales —Tom parecía estar esforzándose por encontrar una excusa por cualquier afecto que estuviera sintiendo. Yvane contuvo su diversión, él necesitaba alentarlo no avergonzarlo.
El grupo llegó a su próximo destino, y Lucius y Severus inhalaron profundamente. Las negociaciones en Gringotts tendían a ser . . . delicadas. Ellos necesitaban que esto saliera bien, y aun más, que fuera un secreto.
Uno de los gerentes goblins notó su arribo, y se dirigió hacia ellos—: Estábamos esperándolo, señor Malfoy. El Supervisor de la Sucursal Británica esta esperándolo —Lucius asintió con gravedad, y todos lo siguieron.
Pronto estaban sentados en un cuarto grande y cómodo. Harry, Dudley y Draco se sentaron alrededor de una mesa en la parte de atrás, y les sirvieron emparedados y bebidas. Los goblins eran también familiares con el apetito de los jovencitos.
El Supervisor y dos asistentes se ubicaron frente a Lucius y Severus, quienes flanqueaban a Tom.
—Sentimos curiosidad al recibir sus cartas concerniente a 'Quien-no-debe-ser-nombrado' —el Supervisor examinó con atención a los tres magos—. Usted no ha sido listado como alguien que puede acceder a ella, y a decir verdad solamente alguien de su sangre puede hacerlo.
—Quizás usted quisiera probar la sangre de este joven para ver si él tiene derecho —Severus se sintió aliviado que Voldemort tuviera una bóveda accesible a su estirpe. Resopló mentalmente, al estar tan orgulloso de su sangre Slytherin, por supuesto que lo había hecho.
Los tres goblins miraron a Tom con mayor atención, y cuchichearon. Lucius había demandado una reunión privada, con juramentos de silencio en su carta, y ellos lo habían garantizado. Pero seria mejor tranquilizarlos de ser posible.
—El señor Riddle desea dejar la bóveda fuera del alcance de 'Aquel-que-no-debe-ser-nombrado', y de cualquiera de sus seguidores.
Los Goblins parecieron dudar, pero asintieron.
Fue traído un pergamino con hechizos que leían el linaje, y Tom colocó allí unas gotas de sangre. El hechizo hizo lo esperado, decía que Tom Riddle era pariente de primer grado de Lord Voldemort. Puesto que los Goblins no esperaban que un mago no se identificara simplemente como el dueño de la bóveda, ellos no sospecharon que Tom era Lord Voldemort; sino que pensaron que 'pariente de primer grado' quería decir solamente que podía ser el hijo de Voldemort, ya que era muy joven para ser el padre del señor oscuro.
Tom dejó que muriera el furor y después se dirigió a los nerviosos Goblins—. Lord Voldemort cometió muchos errores, y yo no tengo la intención de seguir su camino —Tom pudo sentir que había hechizos de veracidad en la habitación. Estos no prevendrían que los magos mintieran, pero les harían saber a los Goblins si se decía una mentira—. Estoy seguro de que la nación de los Goblins no cree que Lord Voldemort de verdad ha muerto, y yo pretendo que su regreso sea de corta duración, y que por último le sea fatal.
Los Goblins discurrieron esto, decidieron que lo decía en serio, y le dieron unas sonrisas terroríficas.
—Yo necesito colocar los contenidos de esta bóveda fuera de su alcance. Quizás, siendo ustedes más sabios en asuntos de dinero, pudieran hacer una sugerencia —Tom había decidido que un poco de adulación podría ser beneficioso.
—La bóveda no puede ser vaciada ni cerrada sino por 'Tu-sabes-quien', pero nada dice acerca de la cantidad en la bóveda. Dejando un solo knut en ella los objetos pueden ser trasladados a otra bóveda, junto con la cantidad de dinero que usted desee... —el goblins se detuvo esperando su decisión.
Todos los magos se rieron ante el pensamiento de Voldemort llegando para descubrir un solitario knut en su bóveda.
—Creo que eso seria lo sabio. Si ustedes pudieran, abran una bóveda para mi y trasladen allí todos los objetos y el dinero, excepto por un solo knut en ella. Quiero que Lord Voldemort quede excluido, así que no la haga una bóveda vinculada a la estirpe, y los únicos que podrán tener acceso a ella aparte de mi son los magos presentes —Tom vio su sorpresa.
—¿Todos los magos, señor Riddle? —los goblins miraron a los niños con desconfianza.
—Yo confío en los señores Malfoy y Snape, y no sé que asistencia podré necesitar en el futuro. Tampoco Harry Potter ni su primo es probable que quieran robarme, y Draco también es de mi confianza —insistió Tom—. Puede que necesite que alguno de ellos entre a mi bóveda en el futuro por algún encargo mío, así que prefiero darles desde ahora mi permiso.
—Bien hecho, Tom, has comenzado a comprender la amistad más de lo que pensaba —Yvane se rió suavemente.
Tom miró a su alrededor a las sonrisas de sus... amigos, y supo que se estaba ruborizando avergonzado. Los Goblins arreglaron el papeleo, y tuvo la llave de su nueva bóveda en la mano antes de que los magos terminaran el té con bizcochos que habían servido. El listado del oro y objetos le hizo atorarse: veinticuatro millones de galeones y una lista sin fin de artículos.
Tom podía sentir la atracción de tal riqueza, nunca tendría que trabajar ni hacer nada—. ¿Ustedes tienen una lista de las bóvedas que fueron vaciadas para darle a Voldemort esa . . . fortuna?
Los Goblinss parecían perplejos.
—No tengo la intención de devolverle el oro a algún mortífago, pero estoy dispuesto a apostar que Voldemort chantajeó o mató a algunos magos después de que le firmaron el traspaso de sus bóvedas —Tom contestó la pregunta implícita.
—Aaah . . . puedo conseguirle esa información . . . pero sea cuidadoso a quien le devuelve el oro y cómo lo hace —dijo lentamente el Supervisor.
—Espero que una vez más me de su excelente consejo —Tom se inclinó ligeramente, y los Goblins se rieron entre dientes como respuesta.
—Sé que ustedes han hecho juramentos de silencio, pero quisiera pedirles un pequeño favor —Snape miró los rostros confundidos de los goblins—. Necesito que ciertos trabajadores no sepan que Tom estuvo aquí, o que la bóveda de Voldemort ha sido accesada. Los magos que trabajan para ustedes pueden contar a otros de eso, y no deseamos que ninguno de los sucesos del día sea conocido.
Los Goblins de nuevo sonrieron y asintieron. Ah, sí, una sacudida en el mundo de los magos, y difícilmente el primero.
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Ellos se sentaron a comer en El Caldero Chorreante con triple cantidad de hechizos silenciadores.
—Tom, lo que preguntaste fue increíblemente maduro —dijo Severus—, preguntar quien pudo ser despojado de su dinero.
Tom se removió incómodo—. No se trata de filantropía, es que no me siento cómodo con tanto dinero a mi disposición. Sospecho que de por sí ya me será difícil evitar ... el poder, sin millones de galeones asomándose a cada esquina.
—Bien, veremos si podemos ayudarte a librarte de unos ceros cuando los Goblins te consigan la lista —se rió Lucius.
Tom rodó los ojos -algo que había aprendido de los niños- mientras Yvane estaba riendo tan fuerte en el fondo que le estaba dando un dolor de cabeza. Recogió el listado de objetos y comenzó a leerlo. Malfoy y Snape sabrían qué eran, y de quién provenían. La mayoría seria objetos oscuros, y entonces tendrían que discutir si devolverlos o destruirlos.
Los niños los ignoraron y susurraron planes para conseguir escobas 'realmente veloces' para Dudley y Harry. Severus estaba siendo obstinado acerca de lo rápido que debían volar los principiantes.
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Muchas gracias por todos sus comentarios, me dan ánimos a postear rápido jaja. Cualquier duda, corrección o sugerencia son bienvenidos.
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