Clan 25: Beifong
Érase una vez una mañana normal en un día de guerra en el puesto de observación que vigilaba Beifong Iroh... ha dejado crecer ese cabello oscuro hasta los hombros haciendo que su aspecto fuera tan similares al fallecido Shodai Hokage con la excepción de sus ojos verdes, su cicatriz, un uniforme estándar shinobi y una espada en su espalda.
Ha amasado una fama en esta guerra ya sea por sus habilidades o hasta su apariencia, es reconocido como un enemigo de temer y rival del tercer Kazekage.
Entre maleza, sellos o genjutsu una torre pequeña sin lujos el moreno mira desde la ventana el amplio del bosque con el aroma de la humedad fuerte al estar tan cercas de amagakure... Sakumo junto con Sena habían venido hace dos días a dejar provisiones junto con el pequeño equipo genin donde Opal resaltaba como pulgar adolorido.
Iroh odiaba a Danzo ahora más que nunca, pero respetaba esa inquebrantable voluntad de su pequeño sobrino de tomar este camino al que fue obligado por su padre con la dignidad de un maestro tierra.
El viento trae el ligero aroma de sangre añeja de algún campo de batalla lejana, escucha a sus compañeros shinobis revolverse a sus espaldas en pláticas tranquilas... excepto del Hyuga que es una sombra respetuosa en el rincón, siendo de la rama secundaria tiene esa doctrina más apretada que la primaria.
La vieja hamaca que comparten está ocupada por un Inuzuka, el perro descansa junto a los pies de Iroh... con tres horas sin novedades, es optimista a pensar que será un buen día y espera de todo corazón no tener alguna escaramuza cerca de su puesto porque la verdad... se está cansando.
Pero es tierra, el camino que eligió y disfruta del caos que puede provocar libremente a sus enemigos a pesar de todo.
-Se acercan desde el este- admite el Hyuga brincando desde su lugar con sus ojos pálidos tan parecidos a su madre con venas abultadas de su byakugan.
Todos interrumpen lo que hacen para instalarse en las diferentes ventanas del puesto de observación en grados de guardia para recibir lo que sea venga desde la dirección de Konoha.
Iroh se coloca en el centro, como alguien versado por su padre en el arte sensorial al igual que el resto de sus hermanos, toma la responsabilidad de identificarlo con sus dos dedos en el suelo de madera solo para concentrarse... compartió una sonrisa que rompió su rostro cansado -es de Konoha... mi familia- agrega con una pizca de emoción en sus ojos verdes.
-¿La entrada Beifong?- cuestiona el Inuzuka con un arqueo de ceja, el entorno era joven para solo conocer historias de la primera gran guerra donde participaron y ocultaban muy bien el hecho de su curiosidad o incredibilidad del afamado clan civil.
-Por supuesto- Iroh dice más confiado de lo que siente, frunce el ceño al estar al pendiente de esos puntos de chakra acercándose.
Hay un intercambio, sabían que la entrada de esos civiles era inminente sin embargo nunca hubo una carta oficial que los anunciara por parte de la aldea.
El único Beifong salta por la ventana ignorando la desconfianza natural del resto de sus compañeros ante la idea de cualquier enemigo disfrazado, pero el confía en sus habilidades y sonríe enorme cuando es más cercas las presencias.
El primero en aterrizar limpiamente es su gemelo, Zuko con su armadura delgada típica de la familia principal con el cabello negro corto en puntas y espadas en cada lado de su cintura... desciende Sokka con un happuri tradicional que lo diferencia, algo que le da un aspecto muy propio como el Nidaime sino fuera por los ojos verdes y la mandíbula de Beifong sería una copia idéntica.
Kenshin llega con armadura más apegada a la que usan en el país del hierro, con un casco pesado cubriendo sus rasgos y sin ningún atisbo de su edad en la postura regia.
Es así como se visten los civiles Beifong en la guerra, puede sentir el asombro de sus compañeros shinobis y cuando los números de su clan secundario comienzan a salir de la maleza no evita pavonearse al acercarse a sus hermanos.
-¿Sin saludos?- pregunta juguetón porque esta esa actitud extraña de sus hermanos.
Sokka siendo el mayor da un paso enfrente, se quita ese casco tan típico de su padre dejando algo libre las púas blancas... hay solemnidad, una tristeza en sus ojos que ahora detalla Iroh... se tensa ante la mano de Zuko cayendo en su hombro.
No hay vergüenza en mostrar dolor, para los Beifong la familia es importante y duele ante la noticia que le es entregada por parte de sus hermanos... Kenshin se quita su propio casco para detallar ojos rojos, siendo la figura paterna... el abuelo y padre postizo de su madre.
Su hermana, la mayor con quien compartía tanto había muerto hace dos días... dos días que hicieron de viaje para avisarle... dos días y él no sabía cómo lidiar con el hecho crudo que la suerte parecía se les acabo a su familia en esta guerra.
El pequeño Nawaki también pereció.
¿Cuándo fue la última vez que los vio a ambos? ¿Los abrazo? ¿Les sonrió? No, Iroh no recordaba haberle hecho algún cariño pasajero como en esos días tranquilos en el complejo y por el rostro de sus hermanos tenían la misma pena.
Ahora ellos vinieron no solo a avisarle, sino a colocarse en ese punto.
¿Estará bien Aang? ¿Mamá? ¿Papá? ¿Opal y Baatar? ¿Danzo? ¿Itama, Hideaki, Shizuka? ¿La abuela Mito? Suspira ahogadamente, duele pero hay cosas que hacer antes de entrar en duelo.
XXXXX
El borde de Amagakure tenía una ligera brizna húmeda, el acero del piso se aferraba aun a estos bordes de su frontera... hay huellas en el entorno de las incontables veces que lo han usado como un campo de batalla y hoy en día no era la excepción.
Onoki levanto un campamento en la localidad, un poco frustrado de que Konoha haya tomado los puntos clave de observación en la frontera del país del fuego pero no se dejaría llevar por la amargura cuando se han plegado datos importantes de la guerra.
Beifong ha entrado en el tablero.
Como testigo de la primera guerra shinobi sabía lo que significaba, no los estaría subestimando como en aquel entonces y aunque la clara misiva relata que sus números son cubiertos por ancianos o novatos... sus espías lo estaban minimizando, lo que se espera de los jóvenes incultos.
No solo era el poderoso Nidaime, quien con su edad solo acumula experiencia en el campo de batalla y una implacable habilidad que fue el terror en el pasado... también estaba la caótica esposa de este legendario hombre, ciega según documentos y una extraña habilidad marcial además de una línea de sangre sobre la tierra... su hijo, aquel que se parece tanto al hombre que alguna vez conoció... Aang, su rival y poseedor de ese donjuntsu sharingan.
Agrégale todas esas demás variables de este clan.
La estrategia debe ser tomada de forma diferente, recopilar información de los primeros enfrentamientos es primordial y sabiendo que el trabajo en equipo de los shinobis de la hoja no menguara con el ingreso de su peculiar clan civil/samurái es un dato preocupante.
Onoki no estará cometiendo el mismo error, vuelve a pensar al mirar críticamente al mensajero que aun aguarda delante con el aura obediente.
-¿Sandaime?- pregunta el joven shinobi con un arqueo imperceptible de ceja.
-Alista todo para marchar al frente- espeta con un ojo agudo -estaré luchando en la siguiente batalla contra Konoha- explica entrelazando sus dedos con un estado reflexivo de sus decisiones.
El joven hombre parpadea sorprendido, pero no tiene el poder para alegar tal plan descabellado al no entender del todo el significado de la entrada de un clan civil de Konoha... se retira con el pensamiento de la anormalidad de tal evento para un pueblo shinobi.
Si algunos pusieran atención a las clases de historia o no desecharan las anécdotas de los viejos, sabrían lo que significaba Beifong para el mundo shinobi.
Típico de los jóvenes.
Tendrían que aprender de experiencias propias.
XXXXX
La lluvia caía constante en el campo de batalla al momento en que el tercer Kazekage llego al frente de sus números shinobis, hay un silencio tenso de la anticipación de esta lucha que promete tomar este punto a su favor... al fondo el pueblo de Amagakure es un sitio borroso pero constante en torrencial tormenta.
-La Hoja ahora envía a sus ancianos- pregunta estoico al levantarse en su altura, ojos amarillos caen al representante de sus enemigos en ese día caótico -Su Hokage no confía en sí mismo- predica con calma, sabiendo que el Sandaime de Konoha casi no ha dado la cara en el conflicto.
El que reconoce como el Nidaime inclina su cabeza estoico -Descortés de tu parte, chico- su tono era grave con una fuerza que desmentía lo que probablemente tenga de edad, los ojos carmesí eran agudos y su postura además de complexión expresa para cualquiera que mire será un contrincante peligroso -Cualquier observación está de más, ahora sin embargo no creo que debas tomar a la ligera nuestras edad... después de todo, como shinobi sabes que alguien de nuestra experiencia es un peor opositor- aconseja apático.
El estoico tercero de Suna no muestra ningún gesto amargo sobre la observación, solo un brillo de respeto por alguien que debería estar retirado prestándose a la primera línea... no importa la desventaja, hay algo épico en luchar en el mismo campo de batalla que el hermano del legendario dios shinobi.
Sus hombres se mantienen atentos, del otro lado del campo las propias sombras de sus shinobis están tan quietos aguardando la orden para cuando sus líderes terminaran su pequeña cortesía de presentación.
Entonces el tercer Kazekage se percata de ojos lechosos en su dirección, una anciana cuyo cabello aun sostiene hebras oscuras y un rostro casi oculto por un flequillo con arrugas salpicadas... parece notar que la está viendo al sonreírle con todos sus dientes -¿Eres el niño de la arena?- pregunta con un tono insolente.
Todos, aliados y enemigos fruncen el ceño ante el tono casual casi amigable de la vieja.
Un suspiro paciente del Nidaime pero sin ningún atisbo de corrección a su obviamente compañera al estar parada tan cercas del legendario hombre, los samurái se despliegan ante un ligero movimiento de mano de ambos líderes al igual que los shinobis.
El Kazekage hace lo mismo con sus números a lo largo de ese claro que será el campo de batalla -No soy un niño- corrige planamente, pero esa sonrisa en la anciana solo crece bravucona.
Chasquea la lengua -tonterías, niño- recalca la anciana con diversión -mi chico ha escrito tanto de ti... aunque obviamente no pueda leerlo- pasa su mano delante de su rostro, confirmando la falta de la vista.
-Toph- advierte el Nidaime.
El tercero solo parpadea ¿Qué chico? Bueno en toda guerra seguro es famoso, pero esta anciana lo hace sonar como si un amigo hubiera discutido sobre el de manera tan casual y amistosa... le da un pico de curiosidad saber.
-Iroh- el Nidaime agrega como si adivinara el conflicto, el Kazekage debe admitir que el Senju parece leerlo fácilmente.
-Eres famoso con la arena- sonríe ligeramente la anciana -Chico inteligente- alega jovial, pero se apaga al instalar sus manos delante en una compostura marcial desconocida en las artes shinobi.
La estoica sombra de Suna ignora el comentario, comenzando a acumular chakra y planear sus sellos de mano para convocar su arena -¿Beifong?- adivina, porque puede ver de dónde viene la descortesía natural de su gran rival Iroh... si su madre es de esa forma, sería normal que el hijo viniera con la misma educación.
No ignora por supuesto la parte del Nidaime que hace a la sombra del dios shinobi un personaje imponente.
-Beifong- confirma el pálido Sannin, Orochimaru ya no cuenta con números genin, a sus espaldas Jiraya traga un nudo inexistente de su garganta ante el aire premeditado del inicio de esta pelea.
Kazekage mira largamente en silencio.
Ahora entiende tanto cuando ve en verdad el entorno, los Beifong algo que su antecesores han relatado sobre la primera guerra shinobi y como les afectara con su extraña línea de sangre... mantiene la compostura al agudizar sus sentidos.
-Mi hija ha caído bajo su gente, pequeño- Toph suelta un suspiro, sus pies firmes en la tierra -pero entiendo la guerra... gajes del oficio- tensa sus músculos pero hay un aire de luto pesadamente en sus hombros rígidos -cuando esto termine, cuando la batalla concluya... considera si deseas que más hijos sean sacrificados- explica sabiamente.
Como shinobi no entiende sus palabras, están llenas de sensiblerías impropias para un guerrero pero no alega nada en contra porque a pesar de su renuencia escucha la voz llena de experiencia como un recordatorio de su propia juventud.
¿Desea continuar con esto? No, pero su pueblo necesita estabilidad y con Konoha abarcando el mercado debían luchar por sobresalir de su sombra.
El Nidaime instala sus ojos carmesí en el Kazekage quien se tensa, en un parpadeo están enfrentándose con sus respectivas armas en medio como el único anuncio del inicio de esta contienda.
Admite que hay fuerza detrás del empuje del anciano segundo Hokage, el tercero tiembla cuando aterriza repelido como un mosco y debe saltar fuera del movimiento de la tierra que parece moverse rítmicamente en cuadros perfectos... hay gritos, mira el entorno percatándose que muchos de los suyos son sujetados por pilares, golpeados por piedras, enterrados hasta el cuello mientras los kunai son desviados por algún extraño viento y el eco de una carcajada burlona de una anciana emocionada.
-Mi mujer es algo bulliciosa- Tobirama dice secamente mirando lo que el tercero con un aura de ligera diversión o impaciencia.
Si no fueran enemigos, si no fuera una guerra a muerte quizás el Kazekage se estuviera riendo igual de alocado como esa mujer.
XXXXX
Hanzo aterriza pesadamente con el crujir de sus propias rodillas además de saborear la sangre en su boca, aun con su máscara hay un brillo de asombro y diversión en sus ojos al esquivar una estocada limpia de una espada del peliblanco que es su enemigo más reciente.
Esta redada es diferente, no tiene esa asoladora capacidad de abrumar a sus enemigos como normalmente la tendría... La salamandra se llevó una grata sorpresa cuando sus contrincantes lograron mantener sus números en su contra.
Ojos verdes lo miran aterrizar en la seguridad, hay un amplio columpio de su sable que brilla con la luz de un relámpago el happuri que cubre su cabeza trae el símbolo de la hoja gravado firmemente.
-Konoha tiene grandes shinobis- alaba porque al mirar el campo de batalla, este peliblanco es nuevo junto con otro que es la calca casi perfecta de la sombra del dios shinobi ¿hermanos? Se arriesga a sacar dicha conjetura.
Eso sin contar a la princesa babosa que destruye el piso con un solo golpe.
Luego están esos vestidos como samurái moviéndose metódicamente con los shinobis de Konoha como el respaldo equilibrado que se necesitaba.
-No soy un shinobi- recalca el regio hombre al azotar su espada en el suelo donde estaba Hanzo unos segundos antes -Soy un civil... un samurái-
Hanzo entonces tiene claridad en dicho comentario, carcajea por lo alto en medio de un campo de batalla -los famosos Beifong- inclina su cabeza con chispa de respeto.
El regio hombre detiene su huelga para afirmar con orgullo, un rayo ilumina nuevamente el campo de batalla de sangre y lodo.
-Pensé que eran exageraciones- aplaude al hacer sus señales para convocar a su salamandra -Historia de viejos lobos queriendo impresionarnos- agrega al recordar de hecho dichas anécdotas, sobretodo de Danzo que no dejaba de recordarle que cuando esa variable ingresara se la verían más difícil en abrumar Konoha.
Un bufido viene del regio hombre, inclina su cabeza pero no parece querer agregar nada a la ligera conversación con el enemigo no con una convocatoria tan peligrosa alzándose en el lugar tan amenazante como los rumores del peligroso shinobi.
-La sombra del dios shinobi es una clara fortaleza de su clan- sonríe desde el lomo de su convocatoria alegando que la fama de Iroh ya ha dejado en claro mucho de su potencial -su clan cuenta con prodigios- reconoce -¿Tu nombre?-
-Beifong Sokka- se presenta el joven peliblanco, sus ojos agudos en verde no se muestran inflexibles a pesar de ser la primera guerra en su vida en la que participa, pero aun con su plan pacifico como civil ha visto lo suficiente para no encogerse de miedo.
Hanzo la salamandra sonríe bajo su máscara para respirar cuando la lluvia comienza a caer en el disperso campo de guerra, puede ver de reojo a esos morenos tan distintos pero igualmente hábiles convocando Mokuton con destreza superando a su gente.
No hay tiempo para esto, se regaña el austero shinobi pero no evita alargar un poco más esta conversación -Me arriesgo a pensar que eres hermano del chico Iroh-solo es para confirmar porque según rumores son dos partes del clan (Primario/secundario).
-Lo soy- admite el peliblanco con el agua escurriendo por su rostro, los picos de su cabello parecen aplacarse con la humedad y pierde altura al hundirse en el barro que comienza a fabricarse fácilmente en el contorno ya humedecido por su clima -el mayor- finaliza.
-Entonces ya no estaré jugando contigo- advierte con un manto serio, la pelea comienza de forma oficial y Hanzo no se había divertido tanto en todos sus años.
La tierra húmeda, la espada, el manejo de ninjutsus elementales, agilidad, destreza, fuerza junto con la capacidad de regenerarse... Sokka es una mina interesante de enemigo.
Reconoce que en verdad Konoha tiene tanto material por el cual estar tan presumido.
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Onoki mira a esos líderes rivales con escrutinio -tuviste un hijo- acuso con severidad viendo una calca más joven de su antiguo rival, no admite que esta envidioso porque a comparación de sí mismo... el bastardo se ve muy bien para estar igual de viejos (quizás se llevan algunos años pero seguro no tantos ¿verdad?).
Hay una postura regia, dolor en sus ojos pero firme en mantenerse profesional -¿Qué esperabas Onoki?- cuestiona divertido pero instalando sus manos en sus espadas en la cintura en una advertencia que puede parecer casual solo en apariencia.
Un bufido indigno de la tercera sombra de Iwa -¿Y ese mocoso?- señala al pequeño que se esconde ligeramente detrás del hombre que es su rival más antiguo, puede detectar parentesco en el simple color de sus ojos y su aspecto.
-Mi sobrino- dice Aang resueltamente colocando la mano en el susodicho que trata de enderezarse orgulloso, sus colegas genin y su sensei detrás respaldándolo en ese momento de intercambio con el grupo de Iwa.
El resto de los shinobis, sobretodos aquellos que desconocen las capacidades del clan recién agregado en los números de Konoha solo aguardan en un silencio anticipatorio pero recordando las advertencias de su Kage con respecto a los Beifong.
Es extraño que tengan más precaución con este clan que con el resto que posee fuertes Kekkei genkai de la hoja.
-Oh, hijo de Katara ¿Cómo está? No la he visto desde la última escaramuza- pregunta con un brillo austero, casi agrio del mero recuerdo de esa melliza de su rival... aun en esta guerra fue un dolor en el culo aunque solo estuviera en el área de estrategia esta vez.
Puede sentir la desaprobación de los jóvenes shinobis por esta conversación casual, pero lo ignora, Onoki aun con toda esa competencia entre aldeas le da gusto ver a su viejo adversario... un poco celoso que tenga familia ¿Por qué no le habían dicho? Bueno no es como si fueran amigos para intercambiar cartas educadas.
-Falleció- responde Aang secamente a su pregunta, sacando en un arco fluido sus espadas iluminadas por la lluvia que amenaza con caer en ese punto de ese país.
Arqueo la ceja Onoki por tal información que sus espías no se han molestado en informarle -Seria una mentira si digo que lo lamento- espeta ásperamente preparándose con sus propios sellos -pero somos enemigos, esta de mas- aun con sus palabras, no deja de dar el pésame con sus ojos.
El Beifong comienza con sus ojos sangrantes, el donjutsu del sharingan gira velozmente analizando el entorno con sus espadas iluminándose... sus pies firmemente en el suelo poniendo en espera la tierra a su orden -en efecto, Onoki- regresa calmadamente -Así que porque no empezamos- pregunta.
Roku toma la postura de la mantis al igual que Opal quien a su orden estará en su estela para resguardarse de lo peor de esta guerra... Aburame Sena también tiene el compromiso de proteger al resto de sus genin para que sobrevivan al final de esta batalla.
Sakumo está en guardia desde su propio lugar colocándose como uno de los más peligrosos de Konoha para ser considerado por los shinobis de Iwa.
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Danzo no aprueba la forma en que sus números se distribuyeron comandados por un Beifong... aguarda el pergamino que sus espías facilitaron y mira el pueblo tranquilo de Konoha desde la ventana de su complejo silencioso al que se ha retirado para recuperarse de sus heridas.
Los Shimura se han reducido dramáticamente, no es el único gran clan con esta problemática... los Senju son el peor caso al solo contar con Tsunade, el Nidaime, Itama y un recién nacido... Sarutobi, Uzumaki y el Hatake cuenta con tan pocos números pero prometen recuperarse en las siguientes generaciones... Yamanaka, Inuzuka, Akimichi, Aburame, Nara, Hyuga y Uchiha son los que cuentan con la mejor cifra... luego los Beifong cuyo clan principal son pocos y con su suerte, todos saldrán de la guerra para establecerse.
Todavía es una aldea con fuertes líneas de sangre, solo hay que dejar en claro la supremacía como debe ser.
Danzo entonces lee el reporte de su espía en los diferentes frentes unos días después del ingreso de Beifong a las filas, frunce el ceño ante el rumor de negociación del tercer Kazekage para un armisticio tan rápido que molesta.
Bufa, porque según lo redactado esa anciana ciega no asesino a ningún shinobi de Suna y de alguna forma ha logrado convencer al estoico tercero de Suna a negociar... el Nidaime por supuesto tiene mucho que ver con dicha alianza.
Danzo en verdad esperaba alguna muerte de su familia política, parpadea porque el único consuelo es que Opal ha logrado despertar la primera fase de su donjutsu... si todo va bien, Baatar también tendrá la oportunidad de poseer dicha herencia.
Para su desgracia también Roku ha logrado mostrar la línea de sangre Uchiha.
Iroh, Zuko, Sokka, Roku y Opal han ingresado a los libros de bingo con información actualizada de Aang... la destreza del Nidaime solo se reafirma al igual que el de su mujer Toph eso sin contar los hijos de Kenshin del clan secundario.
Cojea a su silla cerca de la ventana, sus heridas pican y aun no se acostumbra a la falta de su ojo... trata de meditar las estrategias, planes que ha formado en las sombras y la cacería de material para root en los orfanatos, quizás empezar a acosar algunos clanes para donar a la causa.
Pero se distrae, la mente aguda del viejo Shimura no evita mirar el cielo y recordar los ojos de Katara... aprieta los puños sintiéndose inexplicablemente sucio... no hay día en que no se lave las manos tantas veces que duele, sobre todo ese lado herido que sangra hasta sentirse cómodo con sus extremidades que se han manchado de su sangre.
Truena los dedos desesperado, un agente de Root aterriza limpiamente delante de sus pies -¿Está preparado todo?- pregunta deseoso de un tema para distraerse.
-Por supuesto- dice la voz sin emoción.
Danzo sonríe malicioso, porque ha puesto en marcha un plan para eliminar a ciertas piezas del clan Beifong de una forma u otra.
Se esta cansando que Hiruzen no dude en favorecer a ese clan, si su plan funciona ya solo necesitara insertar ciertos rumores para que el resto de los clanes comiencen a voltearse en su contra y segregarlos.
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Tsunade apenas escucha el júbilo del entorno cuando se da la orden oficial de retirada en un cierre de una guerra sangrienta que para ella pudo durar toda su vida... sentada en la sombra de una carpa mira el suelo sucio sin molestarse en saludar a sus colegas de armas.
-¿Princesa?- pregunta Jiraya con cuidado al agacharse a su altura, hay preocupación en sus ojos pero no empuja por una respuesta.
Todos saben el motivo de su caída, no solo perdió a su hermanito sino que su amante murió en sus manos haciéndola sentir inútil aun con todo su conocimiento medico... ahora no puede ver la sangre sin congelarse, sin sentirse que se ahoga al recordar las cantidades que se dispersaron en su entorno.
-¿Tsunade?- ahora es la voz de Orochimaru colocando su mano fría en el hombro de su colega, un suspiro apático pero manteniéndose con su compañera de equipo.
-¿Tía?- la voz tierna de Opal llega a sus oídos, siendo el único por el que levanta el rostro.
Tsunade ve a su pequeño sobrino, toda una calca de su fallecida prima Katara mirándole expectante... obviamente está dañado, esa sombra inocente ya no está en sus ojos y a pesar que sus familiares o sensei trataron de mantenerlo protegido no salió limpio de una guerra.
Nadie lo hace.
-Mocosa, levántate- la voz de Toph sobresale del bullicio de los festejos.
La joven Sannin se pone de pie de un brinco cuando un pilar la empuja de pie, la sonrisa maliciosa de su Tía le hace saber que fue ella quien hizo tal movimiento y puede ser peor si sigue sin responderle -Hola- dice secamente.
-Volvamos a casa, mocosos- mueve su cabeza en dirección donde el resto de la familia Beifong espera.
Tsunade niega algo divertida por los Beifong cuando la reciben calidamente, Orochimaru tiene un gesto apretado cuando Toph se burla de cualquier cosa que haya hecho durante sus respectivas batallas... Jiraya seguro se burlara cuando detecta el sonrojo del estoico colega de equipo.
-Todo estará bien- Tobirama le dice con un apretón de hombro, Aang hace lo mismo del otro lado con una sonrisa seca.
Ellos también perdieron a Katara, su melliza y seguro debe seguir doliendo al no tener el tiempo para llorarle como se debe.
XXXXX
La masa negra logra cambiar de forma a una silueta semi humana con solo su torso por encima de la corteza del árbol que ha ocupado como punto de observación, sus ojos amarillos graban la actual situación y una sonrisa de dientes sobresale entre las sombras.
Son asesinos de Kumo quienes al parecer quieren aprovechar la aparente debilidad después de la guerra del grupo de Konoha, claro que sabe hay una mano de ese tal Danzo para infiltrar información de debilidades con la esperanza de eliminar el mayor numero del clan Beifong antes de regresar al pueblo.
Un dato que no dudara en compartir con el adolorido Madara, quien en su "enfermedad" ya no puede moverse y solo llorar la muerte de su preciada hija a manos de su propia aldea... el veneno que necesita para que odie al mundo por completo se esta presentando delante de sus ojos... el Zetsu negro casi ríe.
Puede ver que esos shinobis no lograran el objetivo, los Beifong reconoce son demasiado fuertes para ser tomados por cualquier grupo sin organizarse anteriormente... todos son inferiores desde su punto de vista... pero puede ayudar, sobretodo ahora que se percata han sido segregados.
Es una situación especial que ha acudido a su verdadera forma para aprovecharlo.
Se desliza como una sombra en el suelo, ahora no se molesta en esconderse aun cuando sabe es detectado ligeramente por la mujer ciega... pero acude a los pies de su actual objetivo, sonríe de dientes cuando llega y antes de que reaccione lo absorbe rápidamente.
Admite que su victima tiene una fuerza de voluntad admirable pero su lucha es perdida, el Zetsu Negro respeta al mortal pero reafirma su autoridad al consumirlo... ahora la sombra negra es firme, la piel se envenena con su negra masa, esta en completo control.
-¿Kenshin?- pregunta Toph sin aliento al sentir la espada de su padre postizo en su torso, siente el vibrar extranjero al caer de rodillas... los latidos de su mas leal compañero cayendo en picada -¿Que sucede?- pregunta al levantar un pilar para evitar la ultima estocada.
Tipico de alguien con buenos reflejos, la voluntad de Kaguya tiene que admitir que esa niña ciega es buena evitando los siguientes ataques... la tierra se mueve a su voluntad, las armas le son quitadas de las manos... digna sobreviviente de dos guerras, fundadora de Konoha y la mujer de Madara.
Llega a un punto muerto con el tiempo acabándose cuando se percata que Tobirama esta limpiando el piso con sus propios asesinos de Kumo que parecen creer es un aliado.
Zetsu sonríe al abandonar el viejo cuerpo para deslizarse por la tierra con el objetivo de poseer a esa mujer y con el, quizás tomar por sorpresa al resto de ese molesto clan haciendo el mundo mas fácil para sus planes.
Claro que eliminar testigos también es importante por lo que ningún shinobi de Kumo estará saliendo del lugar ni mucho menos los de ese niño Danzo.
Pero el negro no llega muy lejos ante la retención de sus movimientos, sus ojos dorados voltean a fijarse en el Nidaime quien lo sostiene con un jutsu fuertemente -¿Quien eres?- espeta en ese mando muy propio del Senju.
La masa negra ríe cuando los asesinos quieren aprovechar su distracción, kunai son clavados en la espalda del regio hombre logrando que tropezara... el Zetsu Negro se disparo directo al segundo Hokage con la idea de poseerlo en un cambio de planes aceptable.
...
-¿Tobi?- Toph jadea por aire, puede sentir su sangre en sus manos y el vibrar del suelo en movimientos que casi no entiende... agudiza sus oídos, siente la intención asesina de un ser extranjero que opaca a todos aquellos que los interceptaron de regreso a casa.
Ahora es mas descarado, se percata la maestra tierra con un dolor figurativo y literal en su pecho.
Puede escuchar la lucha silenciosa de Tobi, provocando que su ceño se profundice al ponerse de pie ignorando el dolor de sus órganos desgarrados... no puede sentir a Kenshin pero si "ve" su cuerpo.
Se defiende cuando siente a otros venir, aprovechar este ataque de esa misteriosa presencia y levanta pilares hasta enterrarlos vivo... ya no hay piedad cuando se desespera al no escuchar a su marido en un largo tiempo.
Ahora en verdad odia estar ciega cuando cae el silencio pesadamente, dejándola torpemente parada en medio de un bosque espeso sin mas enemigos por venir.
Se supone que ya estaban en casa, que este era su bosque y estaban a salvo.
Pero fueron emboscados... separados.
Sus pies son pegajosos cuando el olor al acero se levanta como un manto peligroso -¿Tobi?- pregunta dolida cojeando en su andar, siente el acero del entorno de armas desperdigadas, la zona de guerra que pensó habían superado con el armisticio.
Escucha algo deslizarse lejos, el caer de un cuerpo pesadamente junto con un eco de juramentos de una voz que no conoce... sus ojos pican, sus huesos duelen cuando tropieza con su objetivo -¿Tobi?- pregunta al palpar el suelo hasta encontrar un rostro.
-¿Toph?- es débil, pero la voz de su marido le hace llorar.
-Tobi ¿que paso?- pregunta tratando de levantarlo pero se congela ante el quejido, siente la sangre bañarla y palidece.
Aquella espada que hizo a su marido parece salir de su estomago ¿El se apuñalo? quiere preguntar pero se le atora la voz.
-Sabes que te amo- Tobirama dice suavemente tan firme a pesar del dolor.
-No te despidas- reclama con una voluntad terca -solo resiste, te llevare con la niña Tsunade y estarás bien... regresaremos a casa...-parpadea con lagrimas enjuagando la suciedad -No me hagas esto, tu no... Tobi... no después de Katara- con la partida de su niña, una que no le ha llorado lo suficiente no desea otro mas.
-Me hiciste tan feliz, Toph- el Senju quiere decir tanto pero ya no tiene la fuerza, esta satisfecho porque aunque no quiere morir... aunque desea regresar con ella, no puede... el daño es interno, esa cosa hizo un lió en su cuerpo irreversible y el suicidio era la única forma de no permitir ser usado.
Es frió ante su destino, uno que debió cumplir hace tantos años con los estándares de vida shinobi superados por su edad.
Es una digna forma de morir, piensa como shinobi... nunca pensó llegar a disfrutar una vida plena y aunque es amargo irse dejándola atrás... podrá estar con su hermano... con su amada hija.
-Tu también, tonto- sonríe acuosa la maestra tierra enjuagando sus mejillas para darle un gesto que siempre recibió, un beso en la frente de su marido -No soy blanda- agrega divertida.
El aliento de su marido ha dejado de ser audible cuando la maestra tierra apenas levanta un pilar tardíamente, una espada perfora nuevamente su pecho llenándola de un agudo dolor que recorre por todo su cuerpo.
Toph solo cae pesadamente encima del cuerpo de Tobirama apenas manteniéndose viva para escuchar un bulto caer a su costado... la misma voz extraña que pensó se había marchado parece reír locamente en el eco de la soledad victorioso de su cometido.
Se siente fría en un largo lapso de tiempo escuchando la naturaleza del entorno, su boca esta seca con el sabor amargo de su sangre... esta sola con su marido tan cercas... parpadea lagrimas secas ya sin emoción alguna.
Fundo Konoha para evitar niños pelear pero es sangre lo único que ha presenciado en su larga vida... un nudo se amarra en su pecho, aprieta como puede la mano fría de Tobirama en consuelo.
No, aun con estas posibilidades no se arrepentirá de nada hecho.
Un zumbido es audible, débilmente sabe son los Kikaichu del niño Sena seguro localizándolos.
Pero es tarde, su sangre casi se ha vaciado y quiere dormir junto a su marido.
No ve pero escucha carcajadas conocidas a lo lejos ¿esta alucinando? sonríe amarga cuando un rió comienza a ser tan claro a su oído... un chapoteo Hashirama tan joven ríe por lo alto -Vamos Toph- le alienta a levantarse.
Otra carcajada que tenia años sin escuchar -Toph ¿Estas cansada?- el nómada aire alienta con su diversión burbujeante.
Ahora puede oler el agua superando la sangre seca, no dice nada al escucharlos tan claro llamándola... no son lo únicos, todo el equipo Avatar parece estar alegando con Hashirama sobre tener preferencia por antigüedad como amigos preferidos de ella.
-¿Mamá?- la voz apagada de uno de sus hijos es cercana -¿Aang?-
Es lo ultimo que escucha antes de respirar su ultimo aliento y con este, tomar la mano de un joven Tobirama... las preguntas inquisitivas de sus dos hijos mayores junto con Nawaki -¿Que haces aquí Aang?- pregunta sin prestar atención a lo que deja.
Con la edad en la que llego, con las esperanzas que aun eran fuertes... empezó como la única maestra tierra pero dejo un legado tan fuerte como su elemento... hizo realidad levantar un clan tan fuerte que rivalizaría contra los shinobis en todo aspecto.
Nunca se arrepintió de escapar de casa.
...
En el templo de Beifong los ojos de cada estatua brilla fuertemente en anticipación, un llamado a la ultima de los suyos a reunirse con ellos en la otra vida.
Los nietos que estaban ahí miran confundidos pero aguardan en silencio, hay ese sentimiento opresor e inquietante cuando esas luces se apagan con un manto lúgubre.
Baatar solo quiere que su familia regrese con bien.
XXXXX
Orochimaru no cree la noticia cuando se la dan al despertar en el hospital de konoha.
Sus ídolos habían muerto, no lo acepta hasta que ve los nombres en el monumento de piedra unos días después.
Kenshin... Tobirama... Toph y Aang tallados bajo la luz de ese sol que no calienta.
-Fue la edad- es la conclusión que puede susurrar fervientemente, porque los ha visto... lucho a su lado contra Suna en esta guerra y sabe que eran poderosos... la única excusa valida es que eran tan viejos y cansados para resistir el pobre intento de Kumogakure de quitar rivales.
De esta manera obtiene una obsesión, la inmortalidad... mantenerse joven para no ser derribado por niños insolentes, en su honor a la única mujer que ha visto como una figura materna muy molesta.
Pero amaba a Toph... ama a su familia... promete a su descendencia su protección aun cuando en el futuro, esta debilidad sea usada en su contra.
XXXXX
Cuando el Kazekage mira la misiva no evita soltar un suspiro decepcionado, pero no le presta mas atención al asunto cuando debe recuperar a su pueblo de la guerra... aunque aun hay pensamientos sobre los patriarcas del clan de su rival Iroh.
Onoki tiene el mismo pensamiento, sobretodo por la perdida de Aang a quien conoce desde la anterior guerra.
Hanzo la salamandra es el único que si levanta una plegaria por los patriarcas de un clan tan poderoso como los Beifong que se ganaron su respeto incondicional no importa lo que Danzo diga al respecto.
Mientras Kumo alega que no tuvo nada que ver con la redada aun cuando sea mentira, pero no desean tener una guerra aun cuando Konoha este débil por el conflicto reciente.
Sarutobi tuvo que aceptar esta triste excusa, no tienen la fuerza para buscar venganza por este ultimo ataque aun cuando Orochimaru este entusiasmado con la idea de remuneración.
Como shinobis, están dispuestos a superarlo como siempre lo hacen.
XXXXX
Zetsu negro sonríe cuando siente la influencia en el corazón del Indra.
Ahora esta conectado a la estatua que lo mantiene vivo.
Puede verlo consumirse por su odio no solo al mundo que no cambia, que asesino cobardemente a su esposa... sino a un pueblo que tiene sombras que no deberían estar ahí y que mataron a su hija y planearon una emboscada a su familia.
Esta inspirado en hacer andar su plan lo antes posible, corregir todo ese mal, traer paz y borrar toda guerra si eso significa eliminar el mundo shinobi.
Es el ultimo de su generación, Madara se pierde pensando en tiempos lejanos como niños corriendo por un rió... competencia con Tobirama de sarcasmo... sus hijos como bebés.
La voluntad de Kaguya ahora sabe esta por completo hecho, la perdida de tiempo que se pudo ahorrar con asesinar a esa niña ciega en el bosque cuando la vio por primera vez... algo que ya corrigió, claro que ese dato no necesita saberlo Madara.
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Fin
O por lo menos de esta etapa.
Con la muerte de Toph, obviamente viene el fin del fic que ella empezó.
Para aquellos que pensaron llegaría a mas vieja, pues no... lo lamento pero así no funciona en el mundo shinobi.
Zetsu tuvo que aprovechar esta ultima oportunidad, porque dentro de Konoha se reducen dramáticamente y en el complejo son nulas por las protecciones que se tiene... Uso a Aang para dar el golpe de gracia, alguien que había acudido al auxilio tomado por sorpresa por la sombra negra que lo poseyó.
Tsunade aun se marcho... Jiraya tuvo su equipo unos años después... Orochimaru se obsesiono con la inmortalidad... Danzo controlo todo por las sombras.
Y de esa forma nace ese odio que le tienen a Kumo, Konoha.
Solo un recordatorio, los orfanatos de Beifong solo atienden niños que recogen de otras aldeas... ya saben, Shinobis paranoicos y con justas razones.
No se como empezar la siguiente historia, pero sera de la generación de Naruto... así que habrá misterios que se resolverán durante el lapso del fic que dirán tanto de este... sobretodo de los bijuu con referencia a Toph durante ese tiempo bajo el control del primero.
"Orgullo" sera el nombre del siguiente fic, si estoy inspirada la escribiré para el sábado... sino hasta la otra semana.
atentos a mi perfil!
Neah20 fuera...
