Capítulo Final: La frase de un autor de Roma, su nombre era Vegecio, él había dicho algo muy importante para las generaciones que vinieran en el Presente y Futuro: "Si vis pacem, para bellum" en latín, pero en español, traducida decía "Si quieres paz, prepárate para la guerra", ellos sabían que no iba a ser fácil llegar hacia la seguridad en Vladivostok, había un puente en el Norte de Japón, el cual llevaba hacia los puertos que se dirigían hacia dicha ciudad de la Rusia Asiática, Aiden estaba seguro y lo mismo el grupo de Takashi de que estarían esperándoles enemigos peligrosos para detenerles su avance hacia la salvación.
- Estamos a solo una hora de Akita, así que mucha atención. Informó el castaño a sus amigos, mientras que el Irlandés estaba observando que el camino fuera seguro.
- Sí, solamente unos kilómetros más y ya estaremos en Akita. Dijo Rei, la cual se tiró a dormir un rato, hasta que en ese momento algo les llamó la atención.
- ¿Qué es eso? Preguntó Shizuka y frenó el vehículo, en el cual viajaban todos ellos, despertando a los que dormían.
En las cercanías al puente, había un grupo numeroso de personas armadas con poderosas armas, las cuales les bloqueaban el paso con sus vehículos, no parecían ser amigables ya que en sus rostros podía apreciarse el odio que encarnaba en ellos, pero ¿quién los estaba dirigiendo? ¿y por qué?.
- Detengan el auto. Pidió Takashi y su grupo bajó con las armas hacia donde estaba esa especie de retén.
- Tengamos cuidado, no sabemos quiénes son. Alertó Saeko, la cual no iba a desprenderse de su katana.
Fueron caminando hasta llegar al bloqueo, allí estaba un hombre bastante de contextura delgada y vestía todo de negro, Rei al mirarlo supo de quién se trataba: Estaban ante el padre Shido Koichi, Senador del Parlamento Japonés, corrupto, lo llevaba en la sangre y en su corazón, no había alguien tan desgraciado y maldito como para detenerles el paso hacia la seguridad, él ansiaba acabar con los cabos sueltos de una buena vez.
- ¿Así que ustedes son los mocosos que escaparon de la Academia Fujimi? ¿No? -Preguntó con un tono de burla-.
- Háganse un lado, tenemos que llegar a los puertos. Les ordenó Rei.
- ¡Jajaja! ¡Buena broma, niña, jaja! -Se río uno de los matones- Pero no podrá ser así. El Señor Shido es el que ordena quien pasa, quien vive y quien muere. Les dijo, mientras que el padre de Koichi dirigió su mirada hacia cierta persona, para luego acercarse amenazante, pero sin intimidar a Aiden, él se mantenía serio y frío.
- Y veo que usted es el Señor Justiciero de Chicago, ¿no es así? -Preguntó burlonamente-.
- Y veo que usted es el malnacido padre del Profesor Koichi Shido, un hijo de puta igualito a usted, Señor. Respondió Aiden con un tono de desprecio.
- Diríjase bien usted ante mí, porque sabe que puede terminar tras las rejas. Le amenazó.
- ¿Qué es lo quieren? Intervino Takashi.
- Buena pregunta, hijo, buena pregunta -El Señor Shido se dirigió de vuelta a Aiden- Quiero todos los datos que se llevó de la Central abandonada del CtOS, esa información no puede cruzar fronteras. Le ordenó, pero el Justiciero lanzó una sonrisa burlona.
- Muy tarde -Le dijo- Demasiado tarde, ya está en toda la Red Mundial, con tan solo mandarla a un amigo mío, la información hará que caigan todos los de su clase, la OTAN, los EEUU y hasta los corruptos que quisieron distraer a la población con el CtOS para que así se llenaran los bolsillos con dinero empapado de sangre, ¿no, Señor Shido? ¿No recuerda que usted mismo contrataba "Fixers" de Chicago y a la Yakuza para matar a sus opositores y luego les pagaba jugosas recompensas? ¿No lo recuerda? -Ahora el Justiciero tenía el control, el padre del Maestro guardaba silencio, mientras que su esposa lo miraba, tratando de defenderlo a él, pero su marido estaba siendo acorralado por una sola persona-. ¿Qué se siente saber que todo el pueblo y sus fuerzas militares y de seguridad te harán pagar por tus crímenes? Le preguntó, quedando a pocos centímetros de su rival.
- Estás muerto -Le dijo- ¡Estás muerto, mátenlos a todos! Ordenó el hombre, mientras que sus matones y seguidores comenzaban a apuntarles.
- ¡Entreguen sus armas y serán perdonados! Advirtió otro de los enemigos, Aiden vio que había sobre la parte superior del puente un panel de control con el cual podría sobre-calentarlo y así provocar una fuerte explosión.
Inmediatamente golpeó al padre de Shido, arrojándolo al piso y tiró al agua a dos de los pistoleros, para que luego tomara su Smartphone y realizara el golpe: Una fuerte explosión se hizo sentir en el puente, el cual mandó a volar a varios enemigos por los aires, cayendo a las aguas del río, mientras que el Justiciero sacaba su AK-47 y comenzaba el tiroteo contra el enemigo.
- ¡Fuego! Ordenó el Señor Shido y de ahí comenzó el enfrentamiento entre ambos grupos.
Un enfrentamiento, precedido anteriormente por aquella frase latina que decía que había que prepararse para la guerra si deseaban obtener la paz, Takashi con Rei abatían a los enemigos más peligroso, mientras que Saeko, evadiendo los disparos de los francotiradores, ella atravesaba los cuerpos de los rivales con su katana, una mujer intentó atacarla por la espalda pero ella reaccionó y como un rayo decapitó a la enemiga con aquella arma blanca. Aiden hacía estallar todos los dispositivos eléctricos del puente, las explosiones eran cada vez más más fuertes, lo cual atraía a los zombies, quienes no estaban muy lejos de la zona.
- ¡Voy a matarte y después me haré cargo de eliminar a toda tu maldita familia! Gritó el padre de Shido, enfrascándose en un feroz combate contra el Justiciero en la cima del puente.
- ¡Con mi familia y mis amigos nunca te metas, desgraciado! Respondió Aiden, el cual aprovechó el momento de confusión, ya que los seguidores del Señor Shido estaban siendo devorados por los zombies, los cuales llegaron muy rápido, acto seguido, desarmó a su enemigo y de ahí lo tomó del cuello.
- No me dejarías morir, ¿qué dirá la gente de esta Gran Nación cuando se entere de que mataste a un hombre importante? Le amenazó con una difamación.
- ¿La gente? Nadie honrará la memoria de un corrupto, un asesino que solo le importó el dinero, mientras que la gente que se le opuso fue asesinada cobardemente, eres solo una mierda en el camino y del que nadie va a derramar lágrimas. Buen viaje y saluda a tu hijo Shido Koichi de mi parte. Dijo Aiden, mientras que lo arrojaba y terminaba impactando contra el capó del auto, quebrándose la espalda, ante la mirada aterrada de su mujer.
Luego de la pelea, el Justiciero bajó del puente y se dirigió hacia sus amigos.
- ¿Está bien, Señor Pearce? Preguntó Hirano.
- Tranquilos, no me pasó nada, andando. Dijo el Irlandés y se subieron a los coches, dejando atrás la escena del combate.
Sin importarle que el enemigo aún siguiera de pie, éste comenzó a gritarles.
- ¡MALDITOS, LOS ACABARÉ, IRÉ TRAS DE USTEDES, LES HAREMOS LA VIDA IMPOSIBLE, TENGO AMIGOS EN EL PODER Y EN LA PRENSA, LOS APLASTARÉ COMO A CUCARACHAS, DESTRUIRÉ SUS HOGARES Y SUS FAMILIAS, LO JURO! Gritó con todas sus fuerzas el Señor Shido, Aiden, antes de que se fueran se le acercó, apuntándole con su Pistola 48 MM.
- Mejor ahorre las palabras, Dios lo juzgará a usted y me parece que tal vez deberá escoger en su última sesión del Parlamento, Senador Shido: Dejarse devorar por los zombies o esto. Dijo el Justiciero, entregándole dos balas para él y la joven que la acompañaba.
- No puede ser un hijo de puta tan grande. Se mostró furioso.
- No lo soy, usted lo es, yo me encargo de derribar a hijos de puta corruptos, poderosos y malditos, esa es mi tarea como Justiciero en Chicago. Sayonara, Familia Shido. Se despidió Aiden, dejándolos a merced de los zombies, los cuales mataban a los matones de Shido y acto seguido, fueron hacia él y su esposa, los cuales no tuvieron más opción que suicidarse para evitar ser devorados.
Después de aquellos dos disparos que acabaron con las vidas de los enemigos, el grupo por fin llegó hacia la zona Akita, en donde aguardaban los militares y las Autodefensas de Japón.
- ¡Rika! Gritó con todas sus fuerzas Shizuka, la cual corrió hacia los brazos de su amiga.
- ¡Lo sabía, sabía que ibas a sobrevivir! Se alegró la chica, mientras que ambas se daban un fuerte abrazo de reencuentro.
Saya era la que estaba preocupada por sus padres, no sabía nada de ellos desde que habían escapado de la mansión familiar, hasta que se le acercó un militar.
- ¿Señorita Takagi? Preguntó el hombre.
- Sí, ese es mi nombre. Respondió.
- Soy amigo de su padre, Coronel Misaki, le tengo buenas noticias: Su familia pudo escapar con un grupo de civiles y de los miembros del Partido Nacionalista de la mansión, están a salvo en Honshu, allí no llegó la infección. Le informó el amigo de su padre, lo cual alegró a la chica, quien se abrazó con Hirano.
- Lo mismo su familia, Señorita Miyamoto, ellos también pudieron escapar y refugiarse en Honshu, hemos enviado helicópteros para rescatarlos. Agregó otro de los militares, poniendo fin a la angustia de Rei sobre el destino de sus seres queridos.
- Me alegro mucho, gracias. Agradeció ella, mientras que le tomaba de la mano a Takashi.
Pero para Aiden su historia ahí no terminaba, aún tenía que cerrar dos cabos sueltos, el primero fue dirigirse hacia Rika Minami, la Jefa de las Fuerzas de Autodefensas de Japón, la cual conversaba con Shizuka, quien a su vez le estaba presentando a Alice y a Zeke, a la niña que había perdido a sus padres durante la infección debían buscarle a una familiar para que la cuidaran, de eso se harían cargo ellas, pero ya la rubia una idea.
- Yo te cuidaré hasta que te encuentre mi amiga una familia. Le prometió Shizuka.
- ¿Lo prometes? Preguntó Alice.
- Es una promesa. Juró la rubia en protegerla hasta que se cumplieran todos los papeleos.
Justo en ese momento, mientras que Rika observaba a su amiga llevar a la niña y al perro con ella, Aiden se le acercó, entregándole un disco con datos encriptados.
- Entregue esta información a buenas manos, no permita que nadie lo tome o destruya, el Mundo debe conocer la verdad de lo que ocurrió aquí. Le pidió, dándole aquel objeto.
- Veo que su leyenda traspasa las fronteras, Señor Pearce. Dijo, admirada, la amiga de Shizuka.
- Siempre recuerden esta frase: "La información es poder, quien la controle, controlará todo" Dio su frase el Irlandés, sabiendo que dejaba aquel disco en buenas manos, ya la información original estaba en manos de T-Bone y Jordi en Chicago, mientras que la chica lo observaba alejarse.
- Cumpliré con su pedido, Señor Pearce. Prometió Rika, quien guardó en sus bolsillos aquel disco.
Saeko se hallaba contemplando el Amanecer, por fin se sentían libres de aquella pesadilla que los había estado persiguiendo, estuvieron al borde de la muerte tantas veces que lograron burlarla, se enfrentaron no solo a los zombies, sino también a peligrosos personajes, en especial la Familia Shido, habían logrado llegar finalmente a la Seguridad, después de un largo viaje y ahora estarían a las puertas de Vladivostok, tras haber abordado el barco que les llegaría a aquella zona de la Rusia Asiática.
- Bueno, por fin lo logramos. Le dijo Aiden.
- Sí, pero hay una pregunta que me invade y mucho. Respondió la Capitana.
- ¿Y cuál...? Preguntó, cuando en ese momento sintió los cálidos labios de la peli violeta, la cual lo abrazó con fuerza y sin soltarlo por un buen rato.
- ¿Volverás aquí algún día? Deseó saber Saeko, divertida.
- Por supuesto, ustedes son los héroes en esta historia. Respondió Aiden, dándoles el crédito al grupo de Takashi y observando a Hirano y Saya, los cuales habían empezado una relación y que Takashi y Rei por fin habían vuelto a ser pareja.
- Cuando vuelvas a Chicago, no te olvides de nosotros. Le pidió Saeko, mientras que besaba a Aiden, sabiendo que él volvería a EEUU pronto.
- Lo prometo. Juró el hombre.
Pasaron los meses, finalmente la amenaza zombie pudo ser destruida en los países que habían sido afectados, había que remarcar que no fue una tarea fácil, ya que la máxima prioridad de las fuerzas militares y de seguridad era el rescate de los civiles atrapados en las grandes ciudades y aledaños, lo bueno es que muchos ante los primero disturbios emprendieron los viajes hacia las zonas rurales, estando alejadas de la aglomeración y el peligro de infección.
A su vez, una vez que el orden se impuso de nuevo en las calles, se filtró en todas las Redes de Internet la información que Aiden Pearce había conseguido en Japón sobre los casos de corrupción, lavado de dinero e incluso de asesinatos por encargo, donde aparecían los culpables en la mesa: Los Directos de Blume, miembros importantes de la OTAN, el Departamento de Defensa y de Estado de EEUU, el Parlamento de Japón y hasta de la Yakuza, la cual era la responsable de entrenar a los "Agentes" o "Fixers" con la misión de acabar con los enemigos asignados.
Hubo penas muy severas, desde juicios militares, bajas de rango, prisión, mientras que otros que más corruptos optaron por la vía más fácil: El suicidio, qué mejor manera de salvarse de la Justicia Terrenal, pero de la Divina nadie escapa, eso iba también para la gente que trabajaba para la Familia Shido, la cual perdió toda posición en el Senado y fueron sucedidos por el Partido Nacionalista de la Familia Takagi, la cual se impuso en las nuevas elecciones, una vez restaurado el orden en todo el Japón, se iniciaron una serie de purgas donde los comprometidos en semejantes atrocidades fueron expulsados, deshonrados y atacados por todos lados, en especial por la Prensa.
Por su parte, cada uno de los integrantes del grupo de Takashi continuó con su vida, siguieron viéndose y encontrándose, en especial para rendir homenaje a sus compañeros caídos en aquel día tan sangriento que marcó a más de una persona en todo el Mundo.
A su vez, Aiden volvió a Chicago, donde se reencontró con Nicky, la cual al verlo llegar a su casa en Parker Square, ella lo abrazó con fuerza y llorando, ya que no había tenido noticias desde que había comenzado la infección en casi todo el Mundo, también allí estaba Jackson, sobrino del Justiciero, el cual no se separó ni por un instante del abrazo que le estaba dando a su tío.
- Los extrañe a los dos muchísimo, tuve miedo de que algo les hubiera pasado, pero menos mal que ambos fueron a buscar refugio en lo de T-Bone y Jordi. Dijo el Justiciero, mientras que Nicky se secaba las lágrimas.
- Cuando todo comenzó, nos dirigimos adonde teníamos que ir, T-Bone nos llevó al Centro de la Ciudad, allí tenía un refugio y también estaban Jordi, Tobias, Bedbug y Rabbit. Luego de eso, nos ocultamos en la Central de Blume, en The Loop, allí pudimos establecer contacto contigo y nos mandaste la información. Le contó Nicky, mientras que estaban reunidos en su casa.
- Es bueno saber que estás a salvo, Aiden, lo logramos, los hundimos a esos malditos. Dijo T-Bone, chocando su jarra de cerveza con la de su amigo.
- Amén. Victoria Total. Respondió el Justiciero y ellos brindaron entre todos los invitados.
Después de aquel brindis, Aiden se levantó del sillón y salió afuera.
- ¿Adonde vas, Aiden? Preguntó Nicky.
- Ya vuelvo, tengo un asunto pendiente que concretar. Respondió y salió a las calles.
Todo estaba de vuelta a la normalidad, no más sangre, no más balas ni muerte, el orden había vuelto, el terror quedó atrás, la pesadilla que tanto tiempo los estuvo persiguiendo por fin había terminado, ¿acaso sería un sueño? No, si lo fuera ellos ya podrían hacer lo que quisieran, como volar o tener poderes, estaban en la pura realidad; pero para Aiden los momentos más tensos de cuando estuvo enfrentándose a hordas enormes, como Ejércitos, de zombies, ocuparon en sus recuerdos la muerte de Clara Lile, quien había muerto por culpa de la ambición de Damien Brenks, el cual fue el responsable original del fallido atraco al Hotel Merlaut, la muerte de Lena y ahora la de aquella chica, Lucky Quinn solo había ordenado asustarlo, pero no matarlo, ya que creía que Aiden y Damien buscaban aquel vídeo incriminatorio, el cual terminó por hundir la carrera política del Alcalde Rushmore, quien no tuvo más remedio que suicidarse en su oficina, para evitar la difamación y la caída en desgracia de su imagen.
Llegó al Cementerio de Parker Square, allí se arrodilló delante de la tumba de Lena, guardando silencio y rezando por su pequeña sobrina, quien había fallecido en el ataque de Maurice Vega contra el coche cuando estaba llevando a ella y a Jackson a pescar para Pawnee.
Luego fue hacia otra, en la cual tenía escrita la lápida el nombre de Clara Lile, la joven hacker que había muerto bajo las balas de los sicarios del "Chicago South Club", orden que no había sido enviada por Lucky Quinn, sino por el propio Damien para así destruirla por haber arruinado sus deseos de poder y avaricia.
- Fue duro olvidarte, aún te extraño y aquellos días en Japón, enfrentando a la muerte, nunca estuve solo, no, un músico siempre dijo que "el ser humano no es una isla"*, y que debemos confiar en nuestros amigos, quienes son nuestros máximos aliados. -Apoyó su mano en la lápida- Clara, lo logramos, vencimos a estos corruptos, logramos derribarlos de sus fortalezas y bastiones, ahora están pagando sus actos criminales, nuestra lucha ha sido un éxito. Ya puedes descansar en paz. Dijo finalmente, mientras que depositaba un ramo de rosas sobre la tumba de su amiga, para luego levantarse y salir del cementerio.
Al salir de aquel sitio y tras haber honrado a sus muertos, el Justiciero se encontró con alguien que le había seguido la pista desde Japón:
- Busujima Saeko. Dijo él, mientras que la veía a ella correr a sus brazos, recibiendo el aplauso de sus amigos Takashi, Rei, Saya, Hirano, Shizuka, Alice y hasta del pequeño perro Zeke, quienes habían llegado desde Tokonoso, Japón, para ver a su amiga y Capitana del Club de Kendo ir a los brazos de la persona que siempre amó en su vida.
- Mi Valiente Vigilante, aún recuerdas nuestras promesa, ¿cierto? Jeje, pues yo he cumplido con la mía. Respondió la chica, la cual recibió el abrazo de Aiden, quien la acercó a sus labios.
- Me tienes tu poder ahora, Princesa. Y también recuerdo la promesa que hice en Japón, la recuerdo perfectamente, como tus ojos, tu cabello y tu bella sonrisa, Mi Hermosa Capitana. Finalizó el Justiciero, para que luego, acto seguido, la besara dulcemente delante de sus amigos.
Inmediatamente estallaron los aplausos y felicitaciones: Una nueva pareja había nacido tras las cenizas del pasado que había desaparecido, para dar su lugar a un nuevo Presente para toda la Humanidad.
Fin.
Lo prometido es deuda :D, el capítulo final que tanto han estado esperando, amigos, Camaradas :3. Espero que vaya a gustarles, pero tengo una pregunta para ustedes:
¿Les gustaría una secuela? Tengo una en mente, pero tal vez para el año que viene, en la cual sería sobre la futura boda de Saeko y Aiden, ¿Les gustaría? Dejen sus opiniones :).
Se que muchos estuvieron esperando demasiado pero es que he tenido semanas bastante complicadas, que gracias a Dios han empezado a mejorar y mucho.
Bueno, hora de los saludos:
* SOLDIER 48-D: Espero que te guste este capítulo final :3, muchas gracias por seguir esta historia y habrán muchas más en el Futuro.
* Ben56: La idea que me diste sobre un crossover de Godzilla y Monster Musume no iru nichijou y One Punch Man con Freezing no son malas ideas, pero me tomaré un tiempo, tal vez largo en idearlas, además nunca he visto esos dos animes :(, pero los veré pronto.
* TheMesias: Me alegro muchísimo de que te haya gustado esta historia. :D.
* thedark99: Saludos para vos también y gracias por seguir este crossover :).
* Shagot, Ivon29, Gonzox-kun y Ponyboy1004: Muchas gracias por el apoyo que me dieron en los momentos en los que tuve cuando fui insultado por Haters, se los agradezco de corazón :). Y también gracias a Ivon29 por mostrarme Wattpad.
* Thaqif: I will take my time to writte the english version.
* james anderson y herob2301: Saludos para ustedes también.
Cuídense, Camaradas, no olviden de seguirme también en Wattpad :D. Hasta el próximo proyecto y que tengan un buen Jueves.
* "Ningún hombre es una isla": Frase del músico Jon Bon Jovi. Me pareció buena, en especial para encajar en el perfil serio de Aiden, ya que él actuaba solo en el juego, buscando a los culpables por la muerte de Lena, así que creo que me sirvió bien esta frase.
Ahora sí, nos estamos viendo. Hasta la próxima, Camaradas, cuídense :D. Y también suerte para todos en sus vidas.
