Buenas!

Antes que nada, gracias por esperarme!

Y voy a pedir que me esperen un poco más con esta historia, porque sigo con poco tiempo. Pero, hoy haciéndome un poco, decidí terminar lo que tengo, que es, esta historia. Dos one shot (uno a pedido) para las aventuras y otro, también a pedido, que es un faberry (y no salgo más de los pezberry, jajaja, pero me gustó la idea)

Así que a terminarlos y nos vemos pronto!

No sé cuando voy a volver a actualizar, pero seguramente a partir del viernes que viene.

En este capítulo intento reivindicar a Noah Puckerman en esta historia, además de que es de relleno.

Espero que les guste.

Gracias por las reviews, favorites y alerts.

A continuación respondo las que no tuve ocasión de responder. Pido perdón si me olvido de alguien.

eri: tan así che? jajaja bueno, por lo menos ya me ahorré regalo de cumpleaños (?) gracias por la review! espero que te guste la actualización! besos!

rosi: mi Santana es hormonal, y ama todo sobre Rachel, supongo que por eso la obsesioné tanto con la leche materna de ella, jajajaja, gracias por la review! saludos!

Saludos!

Lore


La casa de al lado

Noah se había ido ese fin de semana a Lima, a festejar con sus antiguos amigos y su madre y hermana su graduación.

Volvió a NY el domingo a la noche, y cuando vio a las dos morenas y a la bebé.

Estaban sentadas en el sillón largo. Santana con la espalda en uno de los apoyabrazos, Rachel apoyada contra su torso y la niña en las piernas flexionadas de la diva. Antes de que se dieran cuenta de que él había llegado, aprovechó y les sacó una foto con el celular.

El ruido del obturador de la cámara de su celular, llamó la atención de las morenas, que por un segundo quitaron la vista de la niña para ver al muchacho.

"Buenas noches" dijo él todo educado, pasando directamente a su cuarto a dejar el pequeño bolso, mientras le enviaba la foto a Rachel.

"Que linda foto" dijo la diva cuando la recibió, y esa frase hizo que él saliera nuevamente del cuarto y se sentara en uno de los sillones, tratando de enfrentarlas.

"Me gustaría hablar con uds." dijo él. Esa era la última semana que tenían para habitar en la escuela, mientras comenzaba a cambiar todo el lugar. Nuevas chicas embarazadas, que eran enviadas antes de que la gente notara sus barrigas al comienzo del verano, nuevos bebés naciendo y por supuesto, un departamento que quedaría vacío para la próxima pareja que tuviera que llegar.

"De acuerdo" respondió Santana

"¿Por qué respondes tú?" preguntó Rachel girando la cabeza para mirarla

"Hoy me levanté con ganas de ser el alfa de esta familia" dijo la latina y Rachel revoleó sus ojos y miró a Noah

"Dime que sucede" dijo la diva mirando a su amigo, que miraba entretenido el intercambio.

"Primero, quería pedirles perdón." dijo Noah y ésto causó que tanto Rachel como Santana abrieran bien los ojos. Incluso Charlie hizo un pequeño ruidito, pero no miró al muchacho. "Me comporté como un estúpido en los últimos meses. Primero con lo de Jessie, después desapareciendo el día que más me necesitaban, sobre todo Rachel y tercero, con la distancia controlada que mantengo con Charlie"

"Oook" dijo Santana y Rachel asentía sin decir nada. Sabía que Noah tenía que hablar y no interrumpir.

"Sé que no es el momento y que es salido de la nada, pero sé muy bien que Rachel notó el cambio en mi persona. La llegada de Charlie a este mundo me hizo recordar al bebé que nunca conocí, y pensé en Jessie. Intenté hablar con ella, pero después me di cuenta de que por más que ella salga de donde está, seguramente lo nuestro no va a ser lo mismo. Pero me asilé, así que me dediqué a estudiar y terminar la secundaria, manteniéndome al margen" dijo el muchacho.

"Estás perdonado, Noah" dijo la diva sonriendo

"¿Yo no tengo nada para decir?" preguntó Santana

"No" dijo Rachel


Shelby les había dejado a Charlie el sábado a la mañana. Ellas ya estaban despiertas, e intentaron demostrarle a la madre de la diva que habían dormido algo, aunque la sonrisa de Santana lo único que mostraba era que estaba feliz.

"Es como un hombre" le susurró Shelby a su hija mayor

"¿Quién?" preguntó la diva, mientras jugaba con las trenzas de Beth, quien estaba bastante molesta con ese tema

"Santana" dijo Shelby "Se nota a la legua que anoche pasaron cosas que como madre no quiero saber"

Rachel sonrió, sin saber que contestar y esperó que su mamá cambiara de tema.

El día pasó tranquilo, mientras las dos morenas se turnaban para cuidar a Charlie, cambiarle los pañales y jugar con ella. Santana, sonreía cada vez que veía a Rachel caminar con la bebé en brazos y hablándole de cualquier cosa.

Rachel sonreía cada vez que Santana inventaba alguna canción para su hija.

A la noche, ubicaron a la bebé en su cuna, que había caído dormida después de la actividad que tuvo con sus madres, quienes dedicaron todo su día a ella. Ellas, mientras tanto, se sentarón en el sillón a ver una película.

"Tengo un deja vú" dijo Santana cuando sintió a Rachel sentarse encima de ella.

"No creo que tanto" dijo la diva haciendo presión con su trasero sobre la pelvis de Santana y agarrando una mano para meterla debajo de la pollera que tenía puesta.

"¿No tienes ropa interior?" preguntó la latina quien en vez de sacar la mano a pesar de haber sonado horrorizada, comenzó a acariciar los labios de la diva, y a estimular el clítoris.

"San..." dijo Rachel moviendo sus caderas, para estimular el miembro de la latina.

"¿Mmm?" preguntó Santana que había hundido su cara en el cuello de la diva y mordía lo que se ubicaba al frente de su boca.

"Te quiero adentro" dijo la diva, haciendo más fuerza con su trasero y sintiendo por fin, la erección de la latina.

"Hay que ir a buscar los preservativos" dijo Santana, con queja en la voz, porque no quería levantarse o que Rachel se levante.

"No" dijo la diva, mostrando el papelito cuadrado que contenía uno de los dichosos preservativos.

Santana no supo como, pero su miembro erecto se vio inmediatamente liberado y cubierto con la capa de látex.

"¿Te vas a dar vuelta?" preguntó mientras sentía su miembro pasar por los labios de la diva, moviéndose al compás de las caderas, listo para entrar en ese espacio cálido, húmedo y que le encantaba.

"No" dijo Rachel y se levantó un poco para agarrar el miembro de Santana y ubicarlo justo en la entrada.

Después de descender hasta tener el miembro de la latina bien adentro, las dos se quedaron quietas. Por un lado, para disfrutar de la posición y por el otro, mirando el monitor que iba a decirles si Charlie se había despertado o no con el gemido conjunto que habían emitido las dos en el momento en que se estaban uniendo.

"Dios, ¿por qué no la probamos antes?" preguntó Santana mientras comenzaba a mover sus caderas y una de sus manos (la libre, porque la otra no había dejado el clítoris de la diva) y fue hacia los pechos de Rachel.

"Más...rápido San..." dijo Rachel y las dos comenzaron a moverse mucho más rápido.

"¿Rach?" dijo Santana cuando sintió el nudo de nervios ser tocado por su pene y a la diva estremecerse encima de ella. "¿Estás cerca?"

"Si, San. ¡Oh, si!" dijo Rachel, terminando de hablar con un pequeño grito

"Ok" dijo Santana y comenzó a olvidarse de lo que iba a decir, simplemente porque no quería arruinar el momento y el orgasmo poderoso que se estaba formando en la base de su pene.

"Yo también" dijo Santana para sentir el orgasmo recorrer en ese momento su cuerpo y el de Rachel.

Se quedaron recuperando el aliento y cuando la latina salió de adentro de la diva, recordó lo que iba a decirle.

"Se rompió el condón" dijo y sintió como Rachel se paralizó encima de ella.


La mudanza fue realizada rápidamente. Rachel no tenía muchas cosas para mover, Santana tampoco y Noah fue el que más ayudó.

Las morenas y la bebé se mudaban a una casa de dos piso, con un pequeño parque, en Brooklyn, a pesar de las quejas de Shelby.

Los padres de Rachel habían comprado la casa, junto a la de al lado, en donde iba a vivir Noah, solo por ahora, dijo el chico.

Charlie, durante todo el viaje, estuvo en brazos. Sus madres, su abuela, incluso su pequeña tía, quien peleaba constantemente con Brittany por ver quien la tenía más tiempo.

Quinn, era, sin embargo, quien lograba arrebatarle a la bebé a todo el mundo, logrando ser así: "La campeona preferida de CC para tenerla en brazos" definición que ella misma dijo cuando la bebé comenzó a llorar, haciendole saber a todas las personas involucradas en su bienestar que quería estar en brazos de una de sus madres. Sobre todo de Rachel.

"Si, yo también lloraría con esas ganas si quiero chupar esas" dijo Santana justo al lado de Shelby quien dejando toda la compostura que su papel de abuela le daba, le pegó una cachetada en la nuca a la latina

"Cuida la forma en la que hablas de mi hija" dijo caminando hacia donde Rachel estaba amamantando a Charlie, embelesada por los ojos de su hija (cosa que sucedía cada vez que la diva y la bebé estaban juntas, armaban su propio mundo)

"No tenías que pegarme tan fuerte" dijo Santana agachándose a levantar una caja

"Después de la broma del preservativo, Shelby acaba de hacer todo lo que nosotros teníamos ganas de hacer en los últimos días" dijo Noah pasando rápidamente al lado de Santana


"¿Cómo?" preguntó Rachel encima de ella, todavía quieta. Tan quieta estaba y tan perdida en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que Santana seguía moviendo sus caderas dentro de ella.

"Nada" dijo la latina y agarró con más fuerza el cuerpo de la diva

"Dijiste que se rompió" dijo Rachel y Santana estaba tan cerca de llegar a un nuevo orgasmo que empezó a insultar en español en el momento en que Rachel se levantó sin anunciar.

"¡RAACH!" fue el quejido que emitió mientras sentía que eyaculaba dentro del preservativo

"Se rompió el condón" dijo Rachel caminando de un lado a otro "¿Qué vamos a hacer si quedo embarazada de nuevo?"

"Fue una broma" dijo Santana sacandose el preservativo de su miembro y haciendo un nudo

"¿Perdón?" preguntó Rachel cambiando su rostro de miedo a enojo en cuestión de milésimas de segundo

"¿Fue una broma?" dijo Santana temiendo por su vida.

"Eres una idiota" dijo Rachel caminando hacia el cuarto, con el monitor del bebé en su mano y encerrándose ahí.

Por unas horas, Santana durmió sola y se castigó internamente por hacer chistes tan malos.

Rachel no podía soportar estar demasiado tiempo enojada con la latina, así que volvió a buscarla para que durmieran juntas.


La primera noche que pasaron en la nueva casa, la única que pudo dormir fue Charlie. Por un lado, porque su habitación era la única que estaba completa. Y por el otro, porque era la única que no sentía el cambio.

Los ruidos eran distintos, y Rachel y Santana pasaron toda la noche abrazadas pensando en que hacer para acostumbrarse rápido y así poder descansar las horas que la bebé se los permitía.

Además, se sentían un poco seguras sabiendo que en un lado tenían a Puckerman, y en el otro una casa vacía.

Aunque sin saberlo, en ese mismo instante, alguien estaba recibiendo la confirmación de que esa casa vacía iba a dejar de estar sin dueño y sin habitantes.

La diva, se movió hacia Santana para permitir los brazos de la latina a su alrededor. Muchas veces, quería sentirla a su lado. Aunque sea su respiración.

Santana, automáticamente cerró los brazos alrededor de la diva y suspiro al sentir el calor que el cuerpo de la misma le otorgaba.


Desde el día que Noah les pidiera perdón, Rachel y Santana lo descubrían mirándolas de reojo cada dos por tres. Incluso, si compartían un beso un poco más largo de lo normal, al frente de él, notaban como el muchacho se perdía en sus pensamientos.

Unos días antes de la mudanza, lo encontraron, otra vez, mirándolas con sus ojos soñadores.

"¡Puckerman!" gritó Santana antes de empezar a insultar, ya que además de hacer zig zag entre las cajas, tenía que correr al idiota viviente que se quedaba mirando al techo como recordando algo.

"Lo siento" dijo el chico corriéndose del camino

"¿Qué sucede, Noah?" preguntó Rachel que se había asomado, cargando a Charlie quien estaba despierta mirando fijamente a la más pequeña de sus madres.

"Es que...me...bueno...no...nada" dijo el chico poniéndose extrañamente colorado.

"Ahora esto llama mi atención" dijo Santana trotando para pararse al lado de su novia y observar al mejor amigo de ésta mientras peleaba con su mente. "Quería pedirles algo" agregó y vio como las cejas de Rachel y la latina se levantaron, casi en el mismo momento, sorprendidas e intrigadas.

"¿Algo?" preguntó Santana pasando una mano por la cintura de la diva.

"¿Qué es, Noah?" preguntó Rachel tratando de no sonreír ante el acto de Santana

"El baile" dijo el chico, rápidamente y sin encontrar los ojos de Santana o de Rachel

"¿Baile?" preguntó la diva

"Me gustaría, si puede ser, que bailen como lo hicieron en el club el otro día, pero acá, al frente mío" dijo el chico

"¿De qué estás hablando?" preguntó Santana

"¿Cómo te enteraste?" fue la pregunta de Rachel

"Está por todo el internet" dijo Noah señalando la computadora que descansaba sobre la mesa del comedor "Sexys morenas demostrándose amor" se llama

"Noah..." comenzó a decir Rachel cuando Santana levantó una mano para interrumpirla.

"Puckerman, espero que estés bromeando" dijo la latina enojada. "No vas a tener un baile privado"

"Entonces me debe cien dólares" dijo la voz de Brittany.

"¿Qué diablos?" preguntó Santana mirando para todos lados.

"Estamos en la computadora, idiota amiga mía" dijo la voz de Quinn

"Ahora tengo que pagarle cien dólares a Noah porque dijiste que no, San" dijo la voz de Brittany

"Mejor que dijo que no. Me basta con el video" dijo Puckerman saliendo del departamento antes de que la latina reaccionara ante sus palabras.


"No lo entiendo" dijo Noah mirando a la bebé que tenía sus ojos marrones clavados en Rachel

"¿Qué no entiendes?" preguntó la diva.

"Todo este mundo debería ser nuevo para ella, pero solo tiene ojos para vos. No es que seas desagradable a la vista, pero de cada dos días, uno está mirándote fijamente. O tocándote. Es terriblemente un bebé de Santana" dijo el muchacho

"Espero que no te escuche" dijo Rachel sonriendo y mirando a su hija, que estaba en su cochecito, mirándola fijamente.

"¿Crees que me lo perdonaría si me escucha?" dijo Noah riendo

"No lo creo" dijo Rachel

"Ey, si quieren, alguna de las veces que uds. no se levantan a la noche, yo puedo hacerme cargo. Siempre y cuando no sea cuando tiene hambre, ya que no tengo pechos lo suficientemente grandes y cargados de leche que ella necesita". Su casa, a decir verdad, tenía comunicación directa con la casa de la diva, entrando por la cocina. Cuando los padres de Rachel compraron los dos inmuebles, los unieron a través de una puerta.

"Noah, vas a tardar más en llegar a ella de lo que nosotros vamos a tardar en ver que le sucede. No es que quiera rechazar tu ofrecimiento. Pero es la verdad" dijo Rachel quien sabía que era cierto. Su amigo tendría que bajar de su habitación, ir hasta la cocina, desactivar su propia alarma y después la de las morenas, cruzar la cocina e ir hasta el cuarto de Charlie, que estaba pegado al de Rachel y Santana.

"Tienes razón" dijo Noah mientras subía las escaleras que daban a la puerta de la casa de Rachel, y así ayudarla con el cochecito. "¿Qué está haciendo Santana tan escondida en la oficina?"

"Tiene una entrevista en Heartbrook como profesora y otra en el NY Times para una columna los domingos" dijo la diva

"¿Quien hubiera dicho que hubiera conseguido la segunda?" dijo Noah, hasta que respondió el saludo de una persona que pasaba por la calle.

"Sue" dijo Rachel y el muchacho asintió para seguir su camino hacia dentro de la casa de la diva.


"Es un amigo personal" dijo la entrenadora de las Cheerios

"¿Y por eso me da trabajo?" preguntó Santana "¿Por qué haces todo esto?"

"Mira, no te lo da al trabajo, quiere ver cuales son tus capacidades como escritora. Nada más. Si le gusta, discutirán algún tema para una columna en el diario del domingo" respondió la rubia

"No me respondiste la otra pregunta" dijo Santana desafiante

"Porque me gusta ver a las personas felices. Y pude notar, desde el momento en que entraste a McKinley que te hacía falta ser feliz, y a la perdedora de tu novia también. Así que lo hago por eso. Soy una persona muy altruista" respondió Sue


Después de dos semanas, en la casa Berry – López, no quedaba ninguna caja por vaciar y por tirar, por lo tanto, ambas morenas se acostaron esa noche completamente felices y relajadas. Sabían que esa noche podían dormir tranquilas.

A pesar de hacer el amor, con toda la tranquilidad del mundo, y despertarse cuatro veces para alimentar y cambiar a Charlie, tanto Rachel como Santana durmieron en paz. Por fin estaban en su casa.

No fue sino hasta que los primeros rayos de sol comenzaron a asomarse, que escucharon el primero de los pum.

Para el tercero, se dieron cuenta de que algo estaba sucediendo en su casa.

Para el cuarto, ya estaban en la planta baja con Charlie en brazos buscando el origen del ruido, que también había despertado a Noah y ya había desactivado ambas alarmas y miraba hacia todos lados.

Para el quinto, notaron que el ruido venía de la oficina de Santana. Ésta estaba ubicada en la planta baja y daba a la casa de al lado.

Para el sexto, encontraron un gran hueco en la pared de la oficina de la latina.

Para el séptimo, el hueco ya había tomado el tamaño del ancho de una puerta.

Para el octavo, una cabeza rubia se asomó y sonrío, mientras otra también comenzaba a asomarse.

En ese momento no hubo noveno pum, porque un libro voló hacia la abertura de la pared.

Desde ese día, Quinn y Brittany iban a vivir en la casa de al lado.