HELLO! I´M BACK AGAIN! Como todos saben la nueva temporada de nuestra serie favorita ha comenzado y después de ver el capítulo del lunes estoy más que encantada por lo que viene por delante para ByB. Eso es todo lo que diré por aquellas personas que no han podido ver los 4 capítulos que van de la novena temporada. :D

Volviendo al fic, primero quiero agradecerles desde lo más profundo de mi corazón por todos sus comentarios ya que hemos superado la meta de los 250 reviews. En verdad no saben cómo me he sentido por ello. Algunos de ustedes han dicho que soy una buena escritora y les agradezco infinitamente por ello porque la verdad únicamente soy una persona rara y loca que gusta de escribir cualquier tontería que se le venga a la mente pero lo curioso del caso es que esas tonterías en algún momento llegan a tener sentido! Así que nuevamente muchas gracias por continuar a mi lado en esta loca travesía literaria! Ahora, y para gusto de los fans incondicionales de este fic, paso a la ronda de respuestas:

Evonii: Qué bueno que te gustó el capítulo anterior. Brennan tiene muchos ángeles guardianes cuidando de ella así que no podíamos permitir que los descubrieran no? Sobre el nuevo invitado sabremos más en este capítulo así que sigue leyendo! Y sobre que llegaste tarde a la fila de fieles lectores no te preocupes, lo importante es que sigas con nosotros hasta el final!

Sukatao: Por qué pensaste eso! Está bien que me guste el drama pero no quiero que todos se me infarten… todavía jajaja!

Booth bones: Si el cap anterior te hizo decir "Wow" no sé lo que dirás después de éste!

Pitaluadrake: Nop, Ángela no hablará con Booth. Sigue leyendo y descubrirás quien le llamó. Gracias por el 9.7 de calificación pero se me hace que bajará porque si me tardé en efecto casi un mes en actualizar xD

Mimamamemimaa: Supongo que ahora dirás ¡AAAY! ¡AAAY! ¡AAAY!. El plan de Booth será revelado en este cap y no sabemos qué repercusiones tendrá en Brennan y en sus planes para detener a Alexander. Y no desesperes! Por fin sabrás a qué se dedica Hodgins! Y con relación a todas tus preguntas, poco a poco se descubrirán! Por otra parte, yo sé que quisieron matar a Gabriel por lo que le dijo a Booth pero todo es por un bien mayor. Y del final feliz para Seeley, mi mente maquiavélica todavía se debate por ello. Y nuevamente gracias por todas tus palabras! Recuerda que solo soy una demente en potencia que desgraciada o afortunadamente escribe bien! :D

Lurbones: Qué bueno que estás de regreso! Y en verdad no me agradezcas porque en realidad soy yo quien debe agradecerte el que te tomes un poco de tiempo para leerla y hacerme llegar tus valiosos comentarios! Sobre el final, espero no decepcionar a nadie pero aún sigo pensando cómo voy a darle final a tanto revuelto que he causado!

Daniela: Si el corazón se te fue a la garganta, espera a que leas este cap! Y sobre tu pregunta, si he leído esa trilogía, la cual me pareció interesante pero en realidad no tiene nada del otro mundo.

Anto Bones 16: La verdad cuando leí lo del espectro me empecé a carcajear bastante! Insisto en que me gusta el drama pero no tanto como para permitir una masacre en aquella habitación! Sobre Gabriel creo que es quien le pone la sal y la pimienta al fic pero la posibilidad de una relación con Cam aún sigue debatiéndose en mi mente. Por otro lado, la diversión está por terminar para El Comandante pero todavía quedan muchas cosas por resolver para bien (o mal) de todos los involucrados. Sigue leyendo este cap y descubrirás quién es el misterioso personaje que puede cambiar todo. Lo que me extrañó fue que me preguntaras sobre Christopher. Acaso no leíste lo que le ocurrió? En fin, debo decir que tus comentarios me encantan y más cuando dices que tus vecinos no me odiarán! Como siempre gracias por todo tu apoyo!

ChrisBooth26637: Ese es el efecto que el drama puede causarte. Cuando piensas que ya habías salido de una, aparece otra cosa que te deja sin aliento. Sigue leyendo y espero muy pronto puedas leer el desenlace de esta historia.

Vero: Antes que nada, gracias por tu comentario 250! Y por ello prometo no ser tan cruel (que bueno que no ves mis dedos cruzados!)

Fabiana. vivas. 12: Si! Dicen que todo lo que empieza siempre debe terminar así que falta poco para el final de este fic. Así que no te pongas triste y mejor descubre que le tiene preparado el destino por delante a ByB.

Pues bien, basta de tanta palabra y de tanta espera, los dejo con este capítulo que espero sacie la ansiedad provocada hace más de un mes. Saludos de parte de una escritora demente que sufre de gripa perpetua en la enorme México City! Ciao!

.

.

DISCLAMER: La serie de televisión Bones y sus respectivos personajes pertenecen a Hart Hanson, Stephen Nathan, Kathy Reichs y la cadena televisora Fox.

.

.

.

Es en ese momento cuando Ángela Montenegro recordó una frase que se adecuaba a su situación: "La Verdad, por muy dolorosa que sea, siempre es el camino adecuado". Por primera vez en su vida, tenía miedo de entrar en aquel lugar. No sabía qué le esperaba pero en el fondo de su alma lo intuía. Aquella llamada la había dejado intranquila así que estaba a unos pasos de encontrarse con su destino. Tocó la puerta que estaba frente a ella mientras suspiraba para encontrar un poco de tranquilidad antes de entrar. Cuando escuchó aquella voz supo que no había marcha atrás. En el mismo instante en que vio a aquel hombre supo que de verdad todo estaba a punto de derrumbarse.

-Buenos días señor. –Dijo Ángela con un poco de timidez.

-Toma asiento por favor. –Respondió el hombre con seriedad.

La joven hizo lo que le pidieron en completo silencio. El hombre que la miraba fijamente le dijo sin más preámbulo:

-Me puedes explicar por qué la ATF, la policía egipcia, el Embajador de los Estados Unidos en Egipto e incluso el Fiscal General están involucrados en la misión de la agente Brennan?

Aquello hizo que Ángela cerrara los ojos. Se quedó en silencio por algunos segundos pero nuevamente abrió los ojos cuando escuchó la voz de su interlocutor:

-Te he preguntado por qué demonios un asunto tan insignificante se ha convertido en un asunto internacional! Sabía que la Interpol estaba interviniendo pero los demás? Acaso no entienden lo que es una misión secreta?

-Aunque no lo crea hemos tratado de que sea lo más secreta posible. –Ángela no quería tener que explicarle al Director Cooper todo lo que estaban haciendo pero él le dijo levantando la voz:

-No vengas con estupideces Ángela! Le advertí perfectamente a Temperance que quería informes de todo lo que estaba pasando para detener a Humboldt y por lo que veo los informes me los hacen llegar de otras partes.

En ese instante, Ángela Montenegro quería que se la tragara la tierra porque no le tocaba dar a ella las explicaciones. Sin embargo, en vista de que Temperance no podía hacerlo solo alcanzó a decir: -Yo sé que esto parece…

-Es una catástrofe! –La interrumpió Cooper:-Una misión que debía permanecer en suelo americano lo han llevado hasta Egipto! Acaso no has escuchado todos los problemas que tenemos con ellos?

-Lo tengo perfectamente claro, señor. –Exclamó la analista con seriedad.

-Entonces dime por qué demonios no han cumplido con su deber? Qué demonios hace Temperance en Egipto? –Richard Cooper no pudo evitar golpear el escritorio con su puño ante la intensa mirada que le devolvía la joven analista. Ésta simplemente le respondió:

-Está a punto de detener a Alexander Humboldt.

-Y para eso tuvo que matar a Morrison-Baker? –Dijo Cooper con sarcasmo.

Aquello fue algo que sorprendió a la joven ya que no esperaba que el Director Cooper estuviera enterado de todo eso así que con un susurro, ella exclamó: -Sé que eso fue algo que se nos salió de las manos pero…

-Pero nada! –Volvió a interrumpirla levantando la voz: -Te das cuenta que la pueden acusar de asesinato, fraude, complicidad en actos de terrorismo, entre otras cosas más?

Ángela no podía creer lo que estaba escuchando de voz de Cooper: -Pero todo ha sido parte de su pantalla!

Cooper rodó los ojos al escuchar la respuesta de la joven así que con ironía le respondió: -Y ninguna de las dos ha caído en cuenta que está usando su nombre verdadero? Así no puedo hacer nada para defenderla! De hecho, me están pidiendo que la acuse de alta traición!

-Usted no puede hacer eso! –La joven sabía que Cooper no podía acusar a Temperance debido a la relación laboral que Temperance Brennan tenía con el FBI pero se sorprendió al escuchar la respuesta de su jefe:

-Claro que puedo hacerlo! Pero necesito pruebas para no hacerlo! Ustedes se han encargado de gritar a los cuatro vientos que están armando un caso para detener a un delincuente internacional cuando todo debía ser secreto! Ahora bien, me puedes decir por qué Morrison-Baker está muerto?

Ángela Montenegro lo miró fijamente a los ojos. Ella quería que viera en su mirada lo que pensaba de las acciones de su amiga del alma pero finalmente solo pudo decir con un susurro: -Brennan hizo lo que hizo para salvarlo.

-Salvarlo? A quién? A Morrison-Baker? –Aquello suponía una contradicción para Cooper ya que no entendía el por qué lo había matado.

La joven analista se quedó callada pero al ver que Cooper esperaba su respuesta simplemente dijo: -No. A su hijo…

Ahora el sorprendido era Cooper: -Christopher tenía un hijo? Y cuándo me iban a avisar de ello?

Ángela sabía que mientras más hablara, su mejor amiga estaría contra la espada y la pared: -Brennan consideró que no era necesario que usted se enterara de cierto tipo de información.

-Y QUIÉN DEMONIOS ES TU JEFE! –Respondió Cooper con un grito y con el puño nuevamente golpeando el escritorio. La joven pegó un pequeño brinco ante ello así que solo contestó cabizbaja: -Usted señor.

-Pues creo que no lo tienes bastante claro! –Cooper estaba completamente furioso: -Ahora dime? Por qué Brennan debía salvar al hijo de Christopher?

Ángela guardó silencio. Sabía que no podía revelar el secreto que su mejor amiga le había pedido que guardara pero Cooper no le estaba dejando otra opción: -Porque es alguien que conoce a Brennan.

Cooper cerró los ojos al escuchar aquello. Con razón todo el mundo estaba enterado menos él de lo que estaba ocurriendo en realidad con aquella misión: -Qué acabas de decir? De dónde la conoce?

Ángela Montenegro se quedó callada por algunos instantes pero al notar que su jefe esperaba una respuesta no tuvo más remedio que confesarle la verdad: -Una misión que tuvo en Londres cuando usted fue su enlace.

Cooper abrió los ojos como si fueran dos enormes platos. Se quedó pensativo por algunos instantes antes de responder: -No me digas que es… El hijo de Christopher Morrison-Baker es… Seeley Booth?

Ángela asintió en silencio. Cooper estaba furioso por las decisiones que Temperance había tomado: -Sabes lo que ocurrió en aquella misión verdad Ángela? Temperance se saltó el plan que habíamos acordado. Y todo por un par de ojos bonitos.

-Señor, sé que… -Dijo Ángela pero de inmediato fue interrumpida por el Director:

-No Ángela! Tú no sabes nada! Sabes del inmenso cariño que le tengo. Y ahora por su necedad de proteger a ese tipo está echando por la borda todo su futuro! Y eso sin agregar que está provocando un problema internacional! Además, quiero saber en qué momento el Fiscal General de los Estados Unidos se vio involucrado en semejante desastre?

Esta vez, Ángela sintió como el aire se le escapaba de los pulmones. Sin embargo, tomó aire para responder: -El Fiscal General es... mi prometido.

Cooper rodó los ojos y dijo enfurecido: -Lo que me faltaba! Un par de jóvenes que en vez de cumplir con su deber se han dejado guiar por el corazón!

-No es lo que usted cree! Jack nos ha apoyado en todo momento y está listo para hacer lo que sea necesario para encerrar a Humboldt! –La joven estaba consciente que Jack no se iba a dar por vencido ahora que todo estaba por terminar.

-Tal vez así sea –Cooper sabía que Jack Hodgins era lo bastante astuto para lograrlo. Finalmente por algo había logrado convertirse en el jefe de todo el Departamento de Justicia de los Estados Unidos –pero solo me queda una única esperanza. Conociendo a Temperance sé que no lo entenderá pero ya no tenemos otra opción.

.

.

A miles de kilómetros de distancia una joven caminaba sigilosamente por un pasillo. Era entrada la noche y no quería que nadie notara como se escabuía por aquel sitio. Cuando estuvo frente a la puerta tocó una, dos, tres veces. Aquella era la clave para dar a conocer su identidad. Cuando se abrió, la joven únicamente escuchó:

-Vaya, pensé que estarías celebrando con Alexander o tal vez con Booth?

-Podrías callarte por favor? –Exclamó Temperance mientras entraba a la habitación del agente de la Interpol, Gabriel Montemayor. Al ver su reacción, éste respondió:

-Está bien. Lo único que quiero saber es cómo te escapaste de tu habitación.

Temperance Brennan entró a la habitación después de observar sobre el pasillo si había alguien observando: -Gracias a unas pastillas para dormir que suministré en la bebida que nos tomamos en la habitación.

-Excelente plan. –Contestó Gabriel pero se sorprendió al notar el semblante intranquilo de la joven. Por su parte, ella únicamente se sentó en el borde de la cama antes de empezar a hablar:

-Es que no podía volver a estar en brazos de ese imbécil después de lo que ocurrió con Booth. Simplemente ya no quería sentir sus manos sobre mí. No quiero borrar de mi cuerpo las caricias del único hombre que verdaderamente he amado.

-Ok, ok, ok. Ya basta de información. –Exclamó el agente de la Interpol con una gran sonrisa y todo el sarcasmo que podía expresar: -Aún me arden los ojos después de lo que vi esta tarde en tu habitación.

La joven se levantó de la cama para abrazarlo: -Quiero agradecerte lo que hiciste por nosotros. No sé qué hubiera pasado si no hubieras llegado a tiempo para advertirnos de la llegada del Comandante.

Gabriel esbozó una ligera sonrisa: -Creo que después de que sepas lo que pasó más tarde, en vez de agradecerme vas a querer matarme pero creo que era la mejor opción para alejar a Seeley antes de que entreguemos el armamento. Le dije que lo que había ocurrido entre ustedes era algo pasajero, que tú solo quieres estar con Humboldt y que entre tú y yo hay muchísimo más que una simple amistad.

La joven agente del FBI abrió los ojos ante tales palabras: -En este momento me están dando muchas ganas de matarte!

Sin embargo, Gabriel le explicó las razones para haber hecho lo que hizo: -A ver, él estaba dispuesto a luchar en contra de Alexander para defender el amor que tú y él se tienen. Acaso querías que Alexander lo matara en ese mismo instante? Habría servido de algo todo lo que has hecho para mantenerlo a salvo? Creo que en este momento es mejor que esté en su habitación furioso por la forma en la que lo has tratado a que esté muerto. No lo crees?

En ese instante, algo se quebró dentro de la joven: -Me estoy volviendo loca! Ya no soporto más! Lo que pasó en mi habitación me destrozó por completo! Por eso le confesé que lo amaba! Porque no soportaba la forma en la que jugaba conmigo! Lo único que quiero es terminar esto lo más pronto posible para que todo vuelva a la normalidad. Así podría confesarle a Booth toda la verdad.

Gabriel pudo ver la tristeza que recorría el rostro de la joven así que le dijo: -Antes que otra cosa pase, estás consciente de lo que pasará cuando le digas que eres en realidad una agente del FBI? Yo sé que en estos momentos cualquier cosa que Booth escuche puede provocar una desgracia pero estás consciente de que tal vez no te perdone que le hayas mentido nuevamente?

Brennan se quedó callada porque desde hacía mucho tiempo se había contemplado esa situación: -Lo sé. Sé que si le digo la verdad puedo perderlo nuevamente y tal vez para siempre pero no puedo compartir una vida a su lado llena de mentiras.

Pero finalmente Gabriel hizo una pregunta obligada: -Y sobre Christopher?

La joven se separó un poco del agente para caminar hacia la ventana de la habitación. La vista de El Cairo era maravillosa, lo cual le había dado un poco de serenidad antes de responder ante tal cuestionamiento: -Eso es algo que tal vez nunca me perdone pero desgraciadamente no podemos volver atrás en el tiempo. Tendré que vivir con ello así que tal vez esta misión no tenga un final feliz.

Gabriel Montemayor se acercó a la joven para colocar sus manos sobre los hombros de la joven. Lentamente la giró para poder mirarla a los ojos y exclamar: -Yo todavía tengo fe en que así será. Y si no, pues ya sabes que aquí tienes a Johnny Gondorff, tu mejor amigo con derechos!

Temperance no puedo evitar esbozar una sonrisa. Gabriel pensó que hacía tiempo que no veía reír a la joven. Por dentro pensó que ya era tiempo que aquel par de tórtolos tuvieran la felicidad que desde hace tiempo se les había negado. Tal vez dentro de un par de días esa esperanza podría convertirse en una realidad.

.

.

Algunas horas más tarde, cuando el sol estaba en pleno apogeo, Temperance Brennan sintió que la misión que se había encomendado debía llegar por fin a su final. Había hecho muchas cosas para salvar de una muerte inminente al hombre que amaba pero ahora debía hacer todo lo que estuviera en sus manos para detener a Alexander sin involucrar a Seeley en la entrega del armamento. Sin embargo, aún debía permanecer al lado del Comandante por lo que ambos bajaron al lobby del hotel luciendo como un par de enamorados. Brennan ya no quería seguir mintiendo pero no tenía otra opción. Sabía que aquel era un último sacrificio antes de poder disfrutar de su amor con Booth o de perderlo definitivamente. A lo lejos pudo ver que Seeley también se encontraba en el lobby leyendo el diario gratuito del hotel. De pronto Alexander se encaminó hacia donde se encontraba el joven. Esta acción sorprendió enormemente a Temperance pero a escasos metros de distancia Alexander exclamó con la más absoluta seriedad:

-Booth. Podrías decirme cómo vamos con el traslado del armamento?

El joven volteó su mirada hacia El Comandante para después mirar a Brennan. De inmediato Seeley se dirigió hacia Humboldt: -Hablé por la mañana con Gustav para supervisar eso y no tendrás ningún problema con ello. El pedido estará justamente en el lugar acordado.

-No tendremos problemas con la aduana? –Preguntó nuevamente Alexander: -No quiero que por esas nimiedades nuestros clientes queden descontentos con nuestro servicio. Además, no quiero que mi querida Temperance quede mal con ellos.

Aquello había exasperado un poco a Booth por lo que respondió fastidiado: -Ya te dije que no deberás preocuparte! Lo tengo todo bajo control!

Temperance quería aprovechar el momento para sacar a Seeley de aquella situación por lo que se acercó a Alexander para decirle al oído:

-Necesito hablar contigo de algo importante.

Las palabras de Brennan desconcertaron al Comandante por lo que ambos se alejaron de Seeley para poder hablar sin que éste los escuchara:

-Qué pasa mi amor?

-No confío en Booth. -Exclamó Temperance con un susurro: -Creo que será mejor que no acuda a la entrega del armamento.

-No entiendo por qué me pides eso? –Humboldt exclamó con sarcasmo pero la joven le dio sus argumentos:

-Gustav era uno de los hombres más leales de Christopher y te aseguro que seguiría hasta la muerte a Booth. Lo que estoy tratando de hacer es prevenir alguna rebelión en nuestra contra. Si ven a Seeley ahí pueden hacer uso del armamento para asesinarnos y recuperar el control de Millenium. En cambio, si dejas que yo entregue el armamento, podría controlar a Gustav y sus hombres.

Alexander se sorprendió por aquel planteamiento. Era verdad que no había pensado en aquella posibilidad pero estaba tan seguro de sí mismo que únicamente esbozó una sonrisa de oreja a oreja: -Me agrada que veas el panorama completo pero creo que estás exagerando. Además, Booth sabe que estoy dispuesto a matarlo de inmediato si se le ocurre traicionarme.

-Lo que deberíamos hacer es sacarlo del negocio.-La joven agente del FBI necesitaba que Booth no estuviera presente en la entrega así que debía presionar a su amante para sacarlo de la jugada: -Te lo dije en un principio y te lo repito ahora. No confío en él. Puede hacernos mucho daño!

Alexander le mostró una sonrisa irónica para después acercarse nuevamente a Seeley para sentarse junto a él. Seeley lo miró de reojo antes de mirar a Brennan. Alexander sin más le dijo en voz baja:

-Dime Seeley. Sabes lo que te pasaría si llegas a traicionarme verdad?

De pronto, el hijo de Morrison-Baker sintió cómo una pistola apuntaba directamente hacia su costado. La joven se dio cuenta de ello y sintió temor de lo que El Comandante pudiera hacer en ese momento. Por su parte, Seeley miró de frente a la joven pero de inmediato le respondió a Alexander:

-Estoy plenamente consciente que no viviría para contarlo.

-Y sabes qué es lo que debes hacer? –Expresó El Comandante con seriedad mientras continuaba apuntando al joven. Éste respondió con serenidad:

-Cumplir con mi trabajo.

-Qué es? –dijo Alexander divertido tratando de poner nervioso a Booth mientras que Temperance comenzaba a sudar frio al ver la posición en la que había puesto al amor de su vida sin querer. Sin embargo, Booth no se iba a dejar persuadir por Alexander tan fácilmente así que siguió respondiendo lo más calmadamente posible:

-Supervisar que el cargamento llegue bien al punto de reunión y posteriormente trasladarlo a donde quiera que los clientes indiquen.

Al escuchar aquello, El Comandante quiso saber cuáles eran sus verdaderas intenciones: -Muy bien! Ahora contéstame algo. De casualidad estás planeando una emboscada en mi contra?

Seeley miró a la joven que estaba frente a él. Acaso eso era lo que le había dicho a Alexander mientras se alejaron instantes atrás? Acaso Temperance quería que ese hombre lo matara en ese instante? Tenía tantas preguntas pero todavía no era la hora ni el lugar para hacer aquellos cuestionamientos así que solo se limitó a decir: -Jamás. Tú eres mi patrón. Yo solo obedezco órdenes.

Alexander Humboldt se mostró complacido por esa respuesta pero debía asegurarse que aquellas palabras no hubieran sido dichas de dientes para fuera por lo que dijo: -Entonces hagamos algo. Jura por la memoria de tu padrino que no harás nada que pueda perjudicarnos a mí y a Temperance.

El joven miró de reojo a Alexander en completo silencio. Éste pegó más el cañón del arma al costado de Seeley, quien volteó hacia donde se encontraba la joven para simplemente decir:

-Juro por la memoria de Christopher que no haré nada para perjudicarlos.

En ese instante el alma de la joven prácticamente había salido de su cuerpo. Sabía que esas palabras eran las más dolorosas que el joven podría haber expresado. Por otra parte, El Comandante se sintió bastante complacido por aquellas palabras por lo que esbozó una sonrisa a la vez que guardaba la pistola en su bolsillo: -Así me gusta. Ahora si nos disculpas, tenemos muchas cosas que hacer.

El Comandante se levantó de su asiento provocando que Temperance recuperara la respiración. Por un instante pensó que todo por lo que había luchado se iba a ir al demonio. De pronto, el móvil de Seeley sonó haciendo que tanto Alexander como Brennan se quedaran quietos junto a él.

-Si no tienes nada que esconder, ponlo en voz alta. –Exclamó Alexander con sarcasmo.

Booth miró el número por la pantalla del móvil así que apretó una de las teclas para contestar a la vez que ponía el altavoz mientras contestaba con una gran sonrisa en los labios:

-Hola cariño! Cómo has estado?

-Seeley! Escuché tu mensaje en el buzón de voz! Esperaba ansiosa tu llamada! No tienes idea de lo mucho que te he extrañado!

Alexander se dio cuenta que aquella voz le pertenecía a una mujer por lo que esbozó una sonrisa sarcástica en su rostro. Por su parte, Temperance sentía que había escuchado esa voz con anterioridad pero no podía recordar dónde. Sin embargo, toda su concentración se fue al diablo cuando escuchó la forma en la que el hombre que amaba le respondía con dulzura:

-Yo también te he extrañado cielo! Ya quisiera tenerte nuevamente entre mis brazos para poder besarte eternamente.

Quién rayos era esa mujer que había estado en los brazos de Booth? Quién rayos era esa mujer por la que el hombre que amaba se comportaba como un adolescente? Muchas preguntas pasaron por la mente de Temperance Brennan mientras sentía como el fuego de los celos crecía en su interior a la vez que seguía escuchando aquella conversación.

-Yo también quisiera estar contigo nuevamente. –Exclamó la mujer con ingenuidad por lo que Seeley esbozó una sonrisa a la vez que respondía:

-No te preocupes por ello. Espero terminar todo este negocio el día de mañana y regresar junto a ti dentro de unos días.

-Avísame para ir por ti al Aeropuerto! –Respondió aquella mujer con inmensa alegría mientras Alexander escuchaba divertido la conversación sin darse cuenta de que la joven que se encontraba a su lado lentamente quería atravesar medio mundo para encontrar a aquella mujer que le estaba arrebatando el amor de su hombre porque Seeley Booth únicamente podía pertenecerle a ella. El colmo era que Seeley se notaba ilusionado por volver a ver a aquella infeliz que hablaba con él. De pronto, recordó en dónde había escuchado aquella voz al instante en que Booth exclamaba:

-Está bien. No olvides que te amo con toda mi alma Christine. Dile a tu padre que quiero hablar con él cuando regrese a los Estados Unidos.

La sola mención de aquel nombre hizo que Temperance Brennan enfureciera. Cómo era posible que entre Booth y Christine hubiera algo? Cómo era posible que él estuviera a punto de pedirle matrimonio cuando horas atrás le había declarado que lo amaba más que a su propia vida? Y lo peor, cómo era posible que se lo restregara cuando ella no podía reclamarle nada ya que ella aún estaba con Alexander? Aquello se le estaba saliendo de las manos sin poder hacer algo para evitarlo. Sin embargo, la joven agente del FBI continuó escuchando atenta las palabras de la mujer que le estaba arrebatando lo que más amaba en la vida:

-Y se puede saber para qué quieres hablar con él?

Esta vez Booth no pudo evitar comportarse como un chico enamorado: -Amor, no se te ocurre alguna buena razón?

-No. Quieres invitarme a algún viaje? –Exclamó Christine con ingenuidad por lo que Booth respondió con la más completa y absoluta sinceridad:

-Quiero pedirle tu mano en matrimonio. En este tiempo que he estado lejos de ti he descubierto que ya no quiero estar ni un solo minuto sin ti. Te amo demasiado Christine. Tú fuiste la única persona que me apoyó cuando murió mi padrino y eso jamás tendré con qué pagártelo.

Temperance Brennan tuvo que ahogar un grito de dolor y evitar al mismo tiempo que las lágrimas se deslizaran en su rostro. Las palabras de Booth le habían roto el corazón. Comprendió en ese instante que lo había perdido para siempre y que lo que había ocurrido entre ellos solo había sido parte de su venganza a pesar de que había desnudado su alma completamente al decirle que estaba perdidamente enamorada de él. Tan inmersa estaba en su dolor que no se dio cuenta cuando Seeley dio por terminada la llamada. Solo la voz de Alexander pudo sacarla de sus pensamientos:

-Tengo que felicitarte Booth! Pedirle matrimonio a la mujer que uno ama debe ser una de las experiencias más importantes en la vida de un hombre.

Booth esbozó una gran sonrisa mientras recibía las felicitaciones de Humboldt: -Así es Alexander. Con Christine encontré todo lo que un hombre podría desear. Por eso quiero terminar lo más pronto posible con esto y regresar con ella para compartir el resto de mi vida a su lado.

El Comandante miró a la joven para tomarla de la cintura antes de responderle a Booth: -Te entiendo. Eso es lo que a mí me ocurre con Temperance. Es la mujer de mi vida y no estoy dispuesto a permitir que se aparte de mi lado.

La joven solo sonrió sin decir ni una sola palabra porque tenía el corazón destrozado. Tenía que fingir una inmensa felicidad que no sentía pero en el fondo tenía sentimientos encontrados: odio, coraje, tristeza, consternación… Finalmente comprendió que otra mujer se había quedado con el corazón de su amado Seeley Booth y ante eso, no podía hacer nada.

Por su parte, Seeley Booth no perdía detalle del rostro de Brennan. Quería descubrir lo que en realidad pasaba por su mente. Agradeció desde el fondo de su corazón la ayuda que Christine le había dado al realizar esa llamada. Una hora antes había hablado con ella para pedirle su ayuda como la gran amiga que era. Seeley sabía que esto podía ser un arma de doble filo pero cuando Christine le comentó que estaba saliendo con otro hombre pensó que aquella era su oportunidad para descubrir si Brennan solo había estado jugando con él o si en realidad todas las palabras que le habían dicho eran verdaderas. Y no se iba a detener hasta conseguirlo. Por eso no despegaba la mirada del rostro de la joven a pesar de que Alexander estaba con ellos. De pronto, la joven se quedó completamente en silencio con el rostro desencajado. No quería hablar con nadie. Solo quería romper en llanto pero no podía permitirse eso, no en ese instante. Por más que su destrozado corazón estuviera al borde del suicidio lo único que podía hacer era exclamar con serenidad:

-Felicidades por tu próximo enlace matrimonial. Espero de todo corazón que seas muy feliz.

Booth no sabía qué pensar de aquellas palabras así que solo se limitó a decir: -Gracias por tus buenos deseos Temperance.

La joven asintió en silencio antes de decirle a Alexander: -Bueno amor, creo que es hora de que vayamos a comer algo.

-Tienes razón. Y Booth, descansa un poco y cómprale un bonito anillo de compromiso a tu prometida. –Expresó Alexander a la vez que le daba algunos billetes a Seeley. Éste los tomó titubeando antes de ver cómo El Comandante y Temperance Brennan se besaban apasionadamente para dirigirse de inmediato a alguno de los restaurantes que se encontraban en aquel hotel.

Fue entonces cuando comprendió que tal vez no había servido de nada todo lo que había planeado ya que no sabía si Temperance se había muerto de celos al escuchar su conversación con Christine o si no le había importado para nada que estuviera a punto de pedirle matrimonio a otra mujer. Lo único que podía hacer era confrontarla frente a frente para que le aclarara las cosas de una buena vez. Lo malo es que no podía hacerlo de momento frente a Alexander así que decidió hacerlo una vez que la entrega del armamento se hubiera terminado.

.

.

Por su parte, lejos de aquel lugar, Gabriel Montemayor bajó del taxi en el que se trasladó al Novotel Cairo Airport para encontrarse ni más ni menos con la mujer que había logrado lo que muchos habían pensado era imposible: Conseguir la ayuda de la policía egipcia para llevar a cabo la detención de Alexander Humboldt. Así que con toda la singularidad que lo caracteriza, se dirigió de inmediato a la entrada del hotel para tomar el primer elevador que lo llevaría al área de las habitaciones hasta llegar al cuarto 143. Al estar frente a la puerta tocó una vez, luego dos seguidas y finalmente tres veces consecutivas. La puerta se abrió de inmediato por lo que Gabriel dijo:

-Creo que acabo de ver a un ángel que ha caído del cielo!

Frente a él, Camille Saroyan observaba con una sonrisa al atractivo hombre que se encontraba parado en el pasillo de aquel hotel. Finalmente respondió: -Así que tú eres el famoso Gabriel Montemayor. Pasa por favor.

Gabriel sonrió ante tal recibimiento: -Gracias hermosa!

-Me imagino que Temperance no pudo venir porque está con El Comandante no es así? –Cam era una mujer a la que le gustaba ir directamente al grano por lo que Gabriel entendió que no tenía tiempo para sus juegos así que le respondió con toda la seriedad que puede caracterizar a un agente de la Interpol pero sin olvidarse del sarcasmo lo caracterizaba a él:

-Efectivamente. Brennan está dándole sus últimos minutos de amor a Alexander antes de que mañana lo detengamos.

De inmediato, la joven sacó un mapa para colocarlo en la cama de su habitación. Gabriel también se acercó para verlo: -He estado en contacto con la policía egipcia y vamos por buen camino. Ya les informé dónde y a qué hora será la entrega para que vayan asegurando el área y puedan colocar a sus hombres fuera del rango de visión tanto de Alexander como de los hombres de Seeley y los de los hermanos egipcios. En este mapa se puede apreciar el lugar donde se llevará a cabo la entrega por lo que ellos estarán justo atrás de este perímetro para que no puedan ser descubiertos.

Gabriel observó detenidamente el plano para ubicar cómo él y Temperance someterían a Alexander Humboldt mientras la policía se dedicaría a detener a los hermanos Amir y a los hombres de Booth, a los cuales los dejarían en libertad con rapidez ya que ellos solo obedecían ordenes. Finalmente pondrían en custodia todo el armamento para dar por terminada la operación. El agente de la Interpol terminó por decir: -Me parece perfecto. Todo debe estar fríamente calculado para que la policía detenga a los hermanos mientras Temperance y yo sometemos a Alexander. Ni se imagina por dónde le llegará el golpe.

-Ya saben cómo dejarán a Booth fuera de la entrega? –Aquella era la pregunta que todo el equipo tenía en mente ya que Seeley había demostrado que era un hueso duro de roer por lo que Gabriel solo se dedicó a decir:

-No. Temperance quedó de avisarme si había logrado convencer a Humboldt de dejarlo fuera de la jugada pero en caso de que sea imposible no tendré más remedio que dejarlo encerrado en su habitación. Creo que esa sería la mejor opción porque la otra sería matarlo. El único problema de ello es que Brennan me mataría si le llego a tocar un pelo a su príncipe encantado.

Cam, entrando en aquel juego de verdades llenas de sarcasmo, respondió: -Y creo que no sería la única que te mataría. Si supieras cuánto cariño le tienen Ángela y Zack solo por haber logrado que Brennan empezara a creer en el amor. Ellos te pondrían las manos encima si le llegas a tocar un pelito.

-O sea que ahora también tendré que lidiar con ellos? –Contestó el agente del FBI levantando las manos al cielo pero finalmente soltó una ligera sonrisa: -Bueno, la verdad es que tampoco quiero llegar a esos extremos así que por ello creo que tendré que robar su llave electrónica y dejarlo encerrado en su habitación.

Por su parte, la joven sirvió un poco de agua en dos vasos, de los cuales uno le brindó a Gabriel para después decirle: -Bueno, por lo pronto Jack ya se está preparando para llevar el caso en la Corte. Con la ayuda del Director de la ATF pondrá en el juicio todas las pruebas para lograr la condena de Alexander.

Gabriel agradeció al cielo por el agua que acababa de beber y que había saciado un poco el intenso calor que sentía, cosa que provocó que su ironía saliera nuevamente a flote: -Y una vez acabado Temperance y Booth podrán vivir su amor como si fuera un cuento de hadas mientras todos nosotros celebramos sus "¡felices por siempre!"

Camille se dio cuenta que aquel hombre era la persona más rara que había conocido: -Es un hecho que eres un buen tipo. Raro pero buen tipo. Con razón le caes bien a Ángela!

-Bueno, no es que le caiga bien –Respondió Gabriel con un guiño: -sino que todavía recuerda las noches de pasión que disfrutamos juntos en la ciudad del amor.

Una gran carcajada resonó en la habitación: -Ni se te ocurra decirle eso a Hodgins porque creo que planea irse a Paris en su luna de miel!

-Qué bueno que me lo dices para hacer todos los comentarios posibles sobre ello! –Ambos sonrieron divertidos ante aquellas palabras pero rápidamente el rostro de Gabriel se tornó serio: -Pero ya fuera de la diversión, espero que Ángela y Jack sean muy felices pero sobre todo que Booth y Brennan puedan perdonarse todo el daño que se han hecho mutuamente para que encuentren la felicidad que tanto se merecen. Pero lo primero es lo primero. Mañana por fin el temible delincuente internacional apodado El Comandante verá como su reinado llega a su desenlace.

Dicho eso, Gabriel le entregó el vaso a Camille antes de darle un beso de despedida a la joven e iniciar el camino de regreso al hotel donde Johnny Gondorff pasaría la última noche de su vida.

.

.

Ya entrada la noche, Temperance Brennan necesitaba un respiro. Había pasado todo el tiempo en brazos de Alexander disfrutando como si fueran una pareja enamorada mientras la joven aún tenía el ánimo por los suelos después de lo que había ocurrido con Booth y su decisión de pedirle matrimonio a Christine Bertinolli. Decidió escabullirse de su habitación para salir a tomar un poco de aire. A pesar de ser bastante tarde, había gente llegando o saliendo de aquel concurrido hotel. Temperance pudo observar cómo la gente era ajena a todo lo que estaba ocurriendo a su alrededor. Estaban tan concentrados en disfrutar de sus propias vidas que ni siquiera podían darse cuenta de lo que ella estaba haciendo para salvar un poco a todos ellos. Ni siquiera el amor de su vida podía saberlo. Sin embargo, ya no quería seguir luchando contra ella misma. El haber estado en brazos de Booth nuevamente le hizo comprender que ya no podía ni quería estar sin él. En ese momento comprendió que era hora de decirle toda la verdad. O tal vez acaso ya era demasiado tarde para hacerlo? La conversación que le había tocado escuchar por la tarde tal vez era la mayor prueba de que él ya no la amaba y que estaba dispuesto a continuar con su vida lejos de ella. Sin embargo, no podía olvidar la forma en la que se habían amado a pesar de todo. Aquellos instantes eran los más importantes de toda su vida así que no estaba dispuesta a permitir que le arrebataran el amor de Seeley Booth. No había puesto tantas cosas en juego para que otra mujer se llevara al hombre que ella amaba con todo su corazón. Fue entonces cuando comprendió que no tenía más opción que revelarle a Booth toda la verdad acerca de su verdadera identidad y lo que había hecho para detener a Alexander Humboldt y poder liberar a Millenium Exports de su yugo. El momento perfecto para hacerlo sería cuando la policía egipcia ponga al Comandante tras las rejas para después extraditarlo a los Estados Unidos para ser castigado por todos sus crímenes. Ya faltaba muy poco para ello así que sabía que una vez que Seeley supiera todo, solo dependía de él el romperle el corazón en miles de pedazos o de hacerla la mujer más feliz sobre la tierra.

Al notar que ya empezaba a amanecer se dirigió a la habitación que compartía con Alexander. Sin embargo, su móvil comenzó a sonar:

-Aquí Temperance. -Respondió la joven con rapidez sin darse cuenta de quién era la persona que le marcaba.

-Hola Bren –Aquella voz era perfectamente reconocible para la agente del FBI así que con alegría exclamó:

-Angie! No sabes la alegría que me da el poder escuchar tu voz. Tengo tantas cosas que contarte que ni siquiera sé por dónde empezar!

-Detente Tempy por favor. Hay algo que debes saber. –Respondió uno de sus ángeles guardianes con preocupación, cosa que no pasó desapercibida a Brennan.

-Qué ocurre? Qué ha pasado?

-Tranquilízate por favor. –Lo que menos quería Ángela Montenegro en aquellos momentos era que Temperance perdiera el autocontrol. -Todo sigue de acuerdo al plan pero creo que el final no podrá ser como lo habías planeado.

Aquellas palabras estaban poniendo el mundo de cabeza de la joven agente: -A qué te refieres Ángela!

La analista no quería seguir hablando pero no tenía otro remedio: -Será mejor que hables con…

-Con quien! Ángela! –La interrumpió Temperance pero solo escuchó un poco de interferencia y a continuación solo pudo escuchar:

-Hola Temperance.

La joven reconoció de inmediato aquella voz por lo que respondió con tranquilidad: -Richard. Cómo has estado?

-Estaba bien hasta hace algunas horas.-Exclamó Cooper con seriedad: -Me quieres decir por qué rayos jamás mencionaste que el tipo que conociste en Londres era el hijo de Morrison-Baker?

En ese instante Temperance Brennan supo que ya no tenía escapatoria alguna. Lo que tanto había temido tal vez en ese momento se haría realidad: -Hay una explicación para ello.

-No hay ninguna justificación Temperance! –Le gritó Cooper por el teléfono inalámbrico: -No dijiste nada porque sabías que te sacaría inmediatamente del caso!

-Déjame explicarte por favor! –La joven sabía que tenía que hacer algo para evitar que el Director Richard Cooper la sacara de aquella misión pero aquel hombre estaba completamente furioso:

-No quiero saber nada! Era tu deber decírmelo!

-No! –La joven estaba tratando de contener las lágrimas que amenazaban con deslizarse sobre su rostro: -Sé perfectamente lo que estoy haciendo!

-Y para ello necesitabas a toda la maldita caballería para hacerlo? –Exclamó Cooper exasperado: - Acaso ya olvidaste lo que es una misión secreta? Ahora todo mundo se enteró y yo soy el último idiota en hacerlo! Están pidiendo mi cabeza y la tuya!

-De qué estás hablando? -Aquello desconcertó a la joven por completo por lo que Richard decidió explicarle la situación un poco más calmado:

-El gobierno quiere que te acuse de alta traición, asesinato, contrabando, tráfico de armas y todo lo que se pueda. Y sabes qué es lo peor? Que no puedo hacer nada para ayudarte porque no tenemos ni un solo informe de tu maldita misión! Tú decidiste mandar todo al demonio por culpa de ese tipo! Te encandilaste con él en Londres y lo has vuelto a hacer! En ese entonces no te dije nada porque te deshiciste de él rápidamente pero ahora has involucrado a agencias y dependencias internacionales y todo para salvar a ese idiota!

-Cállate! –Temperance no iba a permitir que la tratara de esa forma y menos que insultara al hombre que amaba pero finalmente la joven había perdido la tranquilidad por lo que continuó con desesperación: -No tienes idea de todo por lo que he pasado para sacar adelante esta misión! No tienes ni la más remota idea de nada!

-Si me hubieras dicho algo esto no estaría pasando! –Contestó Cooper en voz alta: -Maldita sea Brennan! Solo nos queda una opción. Tendrás que deshacerte de Seeley Booth lo más pronto posible.

-Estoy viendo eso. –Temperance pensó que finalmente esa parte estaba contemplada en el plan: -Estoy planeando cómo hacer que no se presente en la entrega del armamento. No te preocupes, tengo todo perfectamente calculado.

Cooper se quedó en silencio por algunos segundos pero finalmente exclamó: -No me has entendido. Quiero que te deshagas de él.

Temperance no comprendía a qué se refería pero de pronto intuyó de qué estaba hablando su jefe: -No puedes pedirme que haga eso!

-No me importa lo que pienses. –Interrumpió Richard con enojo: -Tu maldita necedad para salvarlo es lo que ha provocado todo este desastre así que ahora quiero que lo saques definitivamente de la jugada para que te dediques el 100% a detener a Humboldt.

-No lo voy a hacer! No de esa manera! Confía en mí por favor! Siempre lo has hecho! –La joven agente del FBI no estaba dispuesta a asesinar a Seeley Booth ni por todo el oro del mundo por lo que debía hacer todo lo que estuviera en sus manos para salvar su vida. Sin embargo, a miles de kilómetros de distancia, Cooper comprendió que ya no tenía otro remedio para obligar a Brennan a acatar sus órdenes así que sin más contestó:

-Todavía no entiendes que ya no puedo hacerlo? Toma una decisión: O te saco inmediatamente del caso o te deshaces para siempre de Booth. Son las dos opciones que te doy. Si no te decides voy a tener que olvidarme de quién eres y del inmenso cariño que te tengo y acusarte de alta traición ante el Gobierno de los Estados Unidos. Y ni siquiera tu amigo el Fiscal General podrá mover sus influencias para librarte de lo que se te viene encima.

La sola mención del cargo que ocupaba Jack Hodgins hizo que la joven comprendiera que Richard Cooper estaba enterado de su colaboración en el caso. Por su mente pasaron miles de cosas: sus padres, su estancia en el FBI, su relación fraternal con Cooper, su amistad con Ángela, Zack y Gabriel así como su ansiedad por salvar la vida de Booth y su determinación en encerrar a Alexander. Después de algunos segundos, la mejor agente del FBI vio como su vida cambiaría por completo después de las palabras que pronunció a continuación: -Jamás pensé que me pondrías en ese predicamento. Sabes que eres un padre para mí y que te tengo un gran cariño. Gracias por todo tu apoyo y por confiar en mí.

-Temperance…

Richard Cooper solo pudo escuchar cómo la joven a la que consideraba una hija daba por terminada la conversación. Con todo el coraje del mundo lanzó el teléfono inalámbrico a la pared ante el asombro de Ángela Montenegro. La joven no pudo decir palabra alguna pero pudo ver el dolor en el rostro de su jefe. Éste, se frotó los ojos con el dorso de la mano para de inmediato tomar el auricular del teléfono de su escritorio y teclear un número conocido para él. Segundos más tarde, Ángela, quién había decidido marcharse en silencio, alcanzó a escuchar las palabras de su jefe, las cuales la dejaron completamente sin aliento:

-Habla el Director Cooper. Llamo para confirmar que la agencia se deslinda de todos los actos realizados por la agente Temperance Brennan. No existe ninguna misión en la que se establezca su relación con Alexander Humboldt a.k.a. El Comandante. Procedan a su detención de manera inmediata por cargos de alta traición en contra del Gobierno de los Estados Unidos de América, Asesinato en contra de la persona de Christopher Morrison-Baker así como Contrabando y Tráfico de Armas en suelo internacional.

.

.

.

Como siempre, se reciben las amenazas en la red social de blue bird con el nickname CinefilAlMaximo xD

Bye!