Había hecho una pausa para salir a comer algo, además sabía que tarde o temprano Bombón tendría que hablar con Yaten y el no deseaba estar presente cuando eso sucediera, la brecha entre ellos parecía haberse reducido con la presencia de Mina.
Pero algo estaba claro, hoy sería el día en que lo comprobaría, aquella confesión previa a toda esa pesadilla aún hacía eco en sus adentros no hacía más de media hora pudo sostenerla entre sus brazos había algo en sus ojos algo que le decía que sus sentimientos por ella eran correspondidos.
Pero aún estaba esa pregunta en el aire, aquella que no se atrevió a formular, ¿y Yaten?- tenemos una charla pendiente bombón- dio el último bocado y se dispuso a volver.
Se sentía meditabundo no noto el momento en el que cruzó el comedor, ni la manera automática en la que cepillo sus dientes y abandonó el sanitario dispuesto a volver a la habitación de la rubia, ¿que hacer si los encontraba juntos?, sacudió su cabeza y aquella cabellera azabache se meneo por los aires.
Caminaba decidido a hablar con ella y decirle después de tanta espera - tú también me gustas bombón- entonces se topó con aquella escena vio como lentamente Yaten se separaba de Mina pudo notar cómo está se tocaba la mejilla el leve rubor en el rostro de la joven y la mirada cristalina en los esmeraldas del peli plateado apresuró el paso para llegar hasta ellos temeroso de que la causa de ese abrazo fuesen malas noticias.
-¿sucedió algo?- pregunto sin más sintiendo que se le iba el aliento los ojos de Mina se desviaron hacia el notando el desconcierto, Yaten había bajado la mirada mientras le daba la espalda.
Mina se apresuró a sonreír mientras negaba con la cabeza para tranquilizar al peli negro- no, nada de eso anda solo ve a verla.
Seiya desvió la mirada hacia el albino pudo notar el aire de derrota estaba por decir algo cuando este estiró su mano tomando la de la rubia.
Sintió como aquellos dedos rodeaban su mano y la estrechaban Mina pudo ver los labios de Yaten moviéndose lentamente - vamos a comer- tiro de esta de una manera suave.
-bueno nos veremos después- soltó mientras le hacía un guiño a Seiya y caminaba detrás de Yaten este poco a poco disminuyó el ritmo de sus pasos permitiendo que está le alcanzara - discúlpame por traerte a la fuerza...
-no, no para nada yo estoy feliz de acompañarte- pudo ver la sinceridad en su sonrisa había una mágica sensación recorriendo su ser.
Ahora que lo recuerdo no me gustaba la presencia de Mina por lo que me hizo sentir en un principio ella ... no esta vez no quiero simplemente presionar las cosas me siento bien con su compañía dejaré que todo siga su curso.
Los vio alejarse sin que el peli plateado lo volteara a ver ni un instante y lo supo entonces aquello solo podía significar que su relación se había terminado, aún así no se alegraba el mismo sabía el dolor que representaba perder a Serena Tsukino, ya habia padecido el mismo dolor.
Pero ahora Mina estaba ahí, y Yaten se había marchado tomándola de la mano no pudo evitar pensarlo en realidad le gustaba la idea de que ellos terminan juntos.
¿Me digo esto para no sentirme culpable?,
Se preguntó antes de armarse de valor y girar aquella perilla y ahí estaba ella recostada con la mirada absorta en sus pensamientos Seiya yacía sonriente entrando en la habitación-¡hola Bombón!, he vuelto qué tal ha estado tu siesta.
-Seiya - sonrió al verlo mientras extendía sus brazos, sentía la necesidad de sentir nuevamente y cerciorarse que en realidad todo aquello estaba aconteciendo era como si todo se solucionara de manera tan repentina que le costaba asimilar cada cosa acontecida las últimas horas solo sabía que lo llamaba a gritos y que pese a toda posibilidad el había acudido a su llamado.
Seiya no pudo resistirse a los brazos que lo llamaban sentía cómo está se aferraba con fuerza a él negándose a soltarlo- todo ha terminado Bombón puedes estar tranquila no volveré a apartarme de tu lado a menos que... tú me lo pidas- soltó aquellas palabras lentamente realmente quería que ella se lo confirmará.
Que aquella declaración a unas calles de la casa de Molly no era solo a causa del temor, que el extraño comportamiento de Yaten se debía en si a que ella lo había dicho y que su amor era correspondido.
Hubo un silencio entre ambos un silencio interrumpido por aquellos pasos escandalosos en el pasillo y las voces de un comando policial habían acudido ahí en busca del resto de los miembros de la familia Black moon.
Es verdad que en la declaración se había absuelto a Zafiro dejándolo como un héroe cosa en la que Serena estuvo de acuerdo pero aún faltaba capturar al joven albino Diamante y al ser la clínica más cercana Malachite había sido internado en el mismo lugar.
Wiseman por presentar heridas superficiales sería atendido en prision, serena escucho aquellas voces se estremeció con el sonido de esos pasos firmes Seiya acomodo sus cabellos rozando su mejilla- no temas están aqui para protegerte- le dijo dulcemente.
-¿y si ellos necesitan protección de mi?- soltó sin mirarlo al rostro, Seiya se sintió impotente la tomo por el mentón mientras clavaba sus Zafiros en los ojos de la rubia.
-¿que disparatés dices ?, tú no serías capaz de lastimar a nadie eres un dulce bombón azucarado- oprimió las mejillas de la rubia al decir eso mientras una sonrisa escapaba de su ser.
Sonrisa que se desdibujó al contemplar la angustia en la mirada de Serena- hice cenizas a una mujer, se que es verdad aún que no puedan creerme no digas que no lo viste; me sentí atrapada dentro de mi cuerpo y si eso vuelve a suceder y yo termino...
El horror se dibujaba en el rostro de la rubia, Seiya se acercó para sentarse en la cama al costado de la joven mientras soltaba en el tono más dulce posible- escucha Bombón, no se lo que vi no podría explicarlo pero sé que no lastimarías a gente inocente y esas personas si se les puede llamar de esa manera no lo son, tú eres el ser más dulce que conozco y en tanto yo este a tu lado no debes preocuparte por eso, ¿está bien?
Serena dibujo una leve sonrisa asintiendo mientras recargaba su cabeza en el hombro del peli negro; cuantas veces anhelo su cercanía cuántas veces imploro por volver a ver su rostro solo una vez más ahora lo tenía a su lado y simplemente por esa noche no quería pensar en nada más.
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La noche es más fría de lo normal Rei Hino enciende el calentador mientras que se dispone a cubrir con una manta a Darien Chiba.
A través de la ventana puede contemplar la luna, está tiene un tono rojizo en algunos instantes le pareciera que la Luna estuviera sangrando talla sus ojos mientras que distingue una figura siniestra en la Luna su corazón se ha acongojado.
Rei corre al baño a lavarse la cara, yace delante del espejo y puede ver la silueta de Serena en este una sombra se incrusta en el pecho de la rubia y el espejo se tambalea.
La peli negra yace sujetándolo con ambas manos para impedir que este caiga al suelo en un parpadeo estalla en pedazos, su corazón late como si siguiera la melodía de un tambor estruendoso ha palidecido.
Darien despierta agitado por el sonido del espejo quebrándose- Rei estas bien que ha sucedido- le llama a gritos la peli negra yace mirando sus manos ensangrentadas abre la llave del grifo y se talla repetidamente por unos minutos.
Hasta que siente aquella mano tomándola por la muñeca es Darien quien ha llegado hasta ella para hacerle notar que sus manos están limpias la peli negra busca rastros de sangre en sus ropas pero no encuentra nada - ¿que ha sido esta espantosa visión por qué he pensado en Serena?
Darien la mira fijamente no logra comprender las palabras de la joven, el teléfono comienza a sonar el contestador se activa al tiempo que la peli negra recoge los vidrios del suelo.
- perdóname por llamarte a esta hora pero recién me he enterado, ¿lo has visto?, la familia Black moon acusada de múltiples secuestros entre ellos Serena, ¡está viva!- solloza- está viva- grita al otro lado de la línea Molly no puede contener la euforia que la ha invadido entre alegría y lágrimas repite aquellas palabras para convencerse de que es real.
Darien ahora comprende las palabras de la peli negra la toma de las muñecas tirando de ella y rodeándola con los brazos - solo ha sido eso es la forma del universo al atender a nuestras suplicas ella está viva es lo que importa-
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Coteja las huellas dactilares de aquel singular grupo una y otra vez buscando un error pero lo sabe no hay errores en las huellas dactilares son tan confiables y únicas que no hay manera de negar esta realidad.
Ha acudido al llamado del castaño después de todo era su caso en un principio creyó que sería sencillo nuevamente se ha equivocado en aquella oficina prestada solo yacen Lita y el detective Jedaite- los misterios no se terminan- dice entre sorbos de café para romper el incómodo silencio.
La cara de la castaña le llena de desconcierto aún no puede olvidar aquel momento en que está se desmayó y una ligera marca en su frente se formaba el símbolo de Júpiter ahora está pareciera tener una expresión de incredulidad Jedaite arquea una ceja acercándose hasta donde la castaña se encuentra.
-creo que te he exigido demasiado, ¿que te parece si por hoy paramos y vamos a cenar algo mañana ya más descansados podremos retomar las investigaciones- no hay reacción de la castaña Jedaite se reprende tras dirigir su mirada al reloj está por amanecer soy un estupido - quiero decir desayunar- corrige mientras poco a poco la ve separar la mirada del monitor.
-no hay error, estas son las huellas de los niños de villa luna, y estas las jóvenes desaparecidas hace cinco años estas otras son de un caso mucho más antiguo todas esas personas que laboraban en ese lugar todos ellos son niños perdidos- sus ojos están inundados de lágrimas- los encontramos y sin embargo no podemos regresarlos a sus hogares no en ese estado, ¿qué fue lo que les hicieron?, los obligaban a trabajar en ese sitio les han robado el alma- cubrió sus mejillas presa de una gran desolación.
-Lita perdóname por hacerte presenciar todos estos horrores, estas cosas no deberían robarle el sueño a una joven como tú- posó su mano en el botón de apagado mientras que le alejaba los expedientes del escritorio- por favor no sigas atormentandote, encontraremos la manera de devolverlos a sus hogares nunca es tarde ya ves a Minako tú misma has sido testigo de su dicha - Jedaite se esfuerza por sonar entusiasmado simplemente no desea verla llorar más.
-pero ni si quiera sabemos lo que está pasándoles en el hospital creen que...
Jedaite saca un pañuelo de su bolsillo se lo extiende a la castaña seca una lagrima de sus ojos mientras que toca su cabeza con ternura- recuerdas a esa joven Rei Hino fue expuesta a un cristal extraño de esos que encontraron en el fantasma y sobrevivió, ¿no está viviendo feliz mente ahora?
Hay una sonrisa reconfortante en el rostro de Jedaite, Lita sabe que hace su mejor esfuerzo por tranquilizarla. El hecho de que te preocupes por mí de esa manera es suficiente, piensa mientras que termina por secar sus lágrimas - tienes razón se que lo solucionaremos, vamos a desayunar entonces- sonríe mientras que en un impulso se abraza del detective.
Se que eres una joven valiente y fuerte muy audaz y perspicaz y es por eso que a veces me olvido que en ti también hay una joven dulce y tierna - Jedaite yace rodeándola con los brazos, Lita se ha recuperado del impulso y busca separarse- yo lo siento detective-
Este la abraza con mayor fuerza obligándola a sentir los latidos de su corazón en su pecho, los músculos de su abdomen bien formado y aquellos fornidos brazos rodeándola por la espalda Lita puede sentir como sus mejillas se encienden al tiempo que este besa sus cabellos- solo Jedaite, Lita solo soy Jedaite ahora.
Quisiera prolongar ese abrazo y así hacer desaparecer todo aquello que la acongoja, no desea verla llorar de esa manera siempre ha admirado su disposición incluso cuando hay que acudir a lugares riesgosos ella siempre está dispuesta a acompañarle con un aire de valentía y seguridad no es una joven desprotegida es valiente y fuerte pero también amable y tierna, ¿se puede ser ambas cosas al mismo tiempo?, de algún modo Lita lo conseguía- quiero protegerte incluso de cosas que no puedo controlar que absurdo suena eso y sin embargo es verdad -
Lo escucha pronunciar esas palabras mientras siente que el tiempo se detiene - Jedaite- suspira elevando su mirada y puede verlo en su rostro el detective se ha sonrojado también.
En silencio sus miradas se cruzan mientras él permanece rodeándola con sus brazos- debemos irnos - suelta la castaña al tiempo que este por fin la suelta.
-Tienes razón, lo siento no se que estoy pensando - Jedaite toma su saco y ve a Lita tomar su bolso y dirigirse a la puerta antes de que está gire la perilla el la toma del brazo da un tirón haciéndola volverse hacia él.
Ha sido un movimiento rápido con la otra mano la toma por la espalda acercándola hacia él varias veces había pensado en hacerlo y en esta madrugada de sombras y sin sabores solo quería hacer desaparecer los temores.
La castaña elevó la mirada para encontrarse con aquellos labios acercándose hacia su boca, sintió el impulso de retroceder pero este la acercaba con su brazo hacia sí, cedió a ese momento después de todo era algo que deseaba desde años atrás cuando por primera vez cruzo la puerta de su oficina para presentarse en el servicio social, había sido un enamoramiento platónico acceder a todo cuanto le pidiese aquel rubio y seguirlo a donde fuera necesario.
Esos labios siempre le parecieron tan lejanos el siempre absorto en sus pensamientos formulando teorías de sus casos, y con el paso del tiempo se dio cuenta que amaba cada gesto suyo, el de triunfo sin duda era su favorito, jamás hubo un momento romántico entre ellos todo se reducía a trabajo y aún así la castaña era feliz al verlo sonreír.
Pero ahora, ahora podía sentir como el la sujetaba con fuerza y como aquellos labios la atraían hacia su boca y no estaba segura de la razón de tan repentina acción pero no podía resistirse a ese momento, los labios del rubio se unieron a los suyos Lita dejo caer el bolso Jedaite acaricio los cabellos de está descendiendo por sus mejillas sin dejar de qué ahora, no importaba solo quería sentirla lo había notado en un principio había tanta ternura en su mirada.
Pero él quería ser un profesional una joven talentosa solo podría estar de paso en aquel lugar, ¿que mujer en su sano juicio querría lidear con crimínales por propia voluntad?, no los talentos de la castaña no eran para desperdiciarse en aquel basurero.
Pero ella decidió quedarse, y adentrarse más y más en cada asunto convirtiéndose en una compañera llegando a serle tan indispensable se recriminó por exponerla a tantos riesgos pero ella parecía no tener miedo por el contrario su valentía era algo que el detective admiraba, en algunas ocasiones noto la calidez con la que ella lo miraba Jedaite se hacia el tonto no prestando atención, aquella mirada le quemaba pero el solo quería ser profesional se había dicho eso tantas veces.
Pero no por ahora
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Se sentía adormilada aún Mizuno caminaba hacia el hospital otro día más de trabajo, había ido directo a dormir se reprendió por tener apagado el móvil tras encenderlo y notar la cantidad de mensajes y llamadas perdidas fue entonces que lo noto.
El hospital yacía repleto de gente, había demasiada actividad más de lo común- estamos sobre poblados por favor, transfieran a esta persona al hospital más cercano- escucho decir mientras dirigía su mirada a la sala de espera para encontrarse con aquellos rostros conocidos.
Los veía sostener una acalorada discusión Masato le hizo una seña para que está se acercará- ya te lo digo no he logrado comunicarme con el está mañada-
-¿que a caso no le informaste bien la situación?, me parece que el detective no entiende la urgencia de lo que estamos tratando- reclamaba la rubia de cabello corto Zoycite.
-no deberías juzgarlo de esa manera tomo el primer vuelo y según se estuvo hasta tarde en la comisaría, aún si estuviera aquí, no creo que pueda aportar mucho a la situación el no es un médico profesional- dirigió su mirada a la peli azul haciéndole un guiño mientras está saludaba a Zoycite de la mano.
-¿y ya saben algo?- volvió el rostro hacia la peli azul quien no comprendía a que se refería.
- temo que no comprendo, yo no tengo idea de...
Fue entonces que lo vio llegar Taiki Kou se dirigía a ellos - Amy comenzaba a preocuparme por ti- saludo sonriente- ¿recibiste mis mensajes?- la joven peli azul tenía la mirada de un ciervo perdido - ya veo te pondré al tanto.
Fue en ese momento que escucharon un grito proveniente del piso de observación -Mizuno noto entonces la cantidad de policías que había en el hospital un pequeño grupo de ellos se desplazaba hacia el lugar de donde los gritos provenían.
Abrió los ojos a causa del dolor, seguía con vida la herida no era grave aún así se negaba a cerrar, noto la sangre en su abdomen - valla que deplorable final- aún no podía asimilar que fue derrotado por aquella joven a quien tenía en su poder- debí romperle el cuello- Malachite se dejó caer en la camilla elevó su mirada al techo de la habitación.
-te creías que podías deshacerte de mí- escucho aquella voz conocida, pero ahora sonaba mucho más desagradable como de ultratumba.
-¿no puedes quedarte muerta?- soltó con altanería.
-¿lo estoy?- Malachite vio como de su cuerpo emanaba una aura negra elevándose por encima de su rostro un par de ojos rojos destacaban de aquella mancha amorfa que ahora le miraba con rabia- te atreviste a traicionarme pero ahora pagarás el precio-
Fue entonces que lo noto no estaba alucinando un temor atravesó su cuerpo y sintió como lo desgarraban por dentro-¿te creías que aquel cristal era un obsequio tonto e ingenuo Malachite?, ¿aún no logras comprender lo que soy?
Podía sentir su abdomen estirándose desgarrándose de dentro hacia afuera y emanar aquella masa amorfa y púrpura de su interior acompañada de un intenso dolor- soltó un grito o al menos lo intento el rostro de la anciana se formaba ante sus ojos dirigiéndole una mirada que lo paralizó.
Por más que se esforzara de sus cuerdas bucales no escapaba sonido alguno estaba agonizando de dolor - es momento de pagar el precio, a veces los sueños se convierten en pesadillas, ¿no es así?,
-mal...di..- sus ojos se opacaron la vida se le iba su último pensamiento fue para ella su rosa negra su amada Neherenia.
La joven enfermera se dirigía a cambiar las vendas de su más reciente paciente sus piernas temblaban sabía que se trataba de un criminal y aún con un par de guardias custodiando la habitación sus manos y piernas le temblaban llego a la entrada de esta ambos guardias se disponían a entrar junto con ella cuando al girar la manecilla de la puerta está se abrió contemplando el horror ante sus ojos.
aquel grito de terror se eleva por los aires al tiempo que se escuchan disparos ...
Continuará
-/ gracias por su atención
