Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
A Pocket of Drabbles pertenece a serenity-touched, yo sólo me ocupo de la traducción.
Amo de casa
—No debería ser así de duro caminar. —Sakura se quejó con un suspiro pesado, caminaba como pato rumbo a la sala, acariciando la parte baja de su muy embarazado vientre.
Podría dar a luz entre esa semana o la siguiente, pero estaba tan enorme que era dificultoso moverse (o incluso ver debajo de su estómago). Amaba la idea de ser madre por primera vez, pero el dolor y la rápida subida de peso por varios meses habían empujado su usual humor agradable y lo habían convertido en un humor horrible. No importaba lo que su esposo le dijera en los pasados meses, ella no se sentía muy hermosa justo ahora, ¿Cómo podría? Se sentía como una ballena preñada que era demasiado enorme para encajar en el océano.
Kakashi se apareció frente a ella de repente, poniendo un brazo cariñosamente alrededor de ella y comenzó a girarla. —No deberías levantarte. —Le dijo con el ceño fruncido. —Dije que haría todo por ti y era en serio.
Ella gruñó. —No tienes que hacer todo por mí. Puedo al menos ir a la cocina por un refrigerio si quiero.
A pesar de sus continuas protestas, él la hizo sentarse con lentitud en el sofá. Entendía completamente que se sintiera un poquito loca por no poder hacer mucho en su estado. Demonios, ella solía ser su estudiante después de todo. Sabía que cada vez que se sentía inútil se tocaba un punto sensible dentro de ella, recordándole sus primeros días de Genin. Ahora, ella había crecido en una independiente y fuerte mujer, pero así como sabía que su esposa era capaz de hacer cualquier cosa, también sabía que necesitaba calmarse hasta el gran día.
El embarazo era una cosa difícil para la mayoría de las kunoichis. Entrenamiento, misiones y todo lo demás que te convertían en ninja, prácticamente se borraban. Él tampoco quería que atravesara un gran cambio en su estilo de vida por beneficio suyo, pero después de que se casaran la pasada primavera habían decidido que tener una familia era algo que los dos querían. Francamente, él no se estaba haciendo más joven y no quería estar seis pies debajo de la tierra una vez que sus hijos crecieran. Sabían que sería duro, porque ambos eran nuevos con lo de la paternidad, pero él quería ayudar a su esposa de cualquier manera posible en la lenta transformación de su nueva vida como una familia.
Por los pasados meses cuando ella no se podía mover con facilidad, él comenzó a hacerse cargo de la limpieza, de hacer la comida y todo lo demás que necesitara ser hecho en la casa, así que ella no tenía que levantar ni un solo dedo. Ciertamente estaban emocionados por su nueva vida una vez que sus bebés nacieran.
—Cariño, te haré algo. —Kakashi ofreció, apartando un mechón rebelde de cabello rosa fuera de su cara mientras ella hacia un puchero.
—Puedo hacer una maldita galleta para mí. —Masculló, clavando sus ojos verdes.
—¿Cuántas quieres? —Preguntó, arrodillándose a un lado de ella con la mano amablemente puesta en su rodilla.
Suspirando, cruzó los brazos sobre su estómago y murmuró. —¡Quiero hacerlas yo! Las galletas son notablemente más dulces cuando son horneadas con frustración y odio desenfrenado.
—…
Él sofocó una risa y movió la mano para acariciar su cabello. —Dices las cosas más dulces. —Dijo con una sonrisa que arrugó su ojo. —Ahora, ¿Cuántas?
—Tres.
—Quieres decir cinco.
Ella le miró. —Tres.
—Bien, tres. —Él le besó la mejilla y caminó rumbo a la cocina.
El haría una docena, desde que tendía a decir menos de lo que en realidad quería para sentir que se estaba cuidando. Ella se estaba alimentando por tres, después de todo y él no sabía por qué hacía eso, pero era divertido cuando ella no decía nada cada vez que él hacía más de lo que ella había pedido.
Una vez en la cocina, buscó entre los gabinetes una hoja para cocinar. Se divertía mientras daba vueltas expertas a través de la cocina, secretamente disfrutando de hornear.
—¡Kakashi!
Él detuvo sus movimientos, notando la urgencia en su voz y respondió. —¿Sí?
—T-tiempo.
Él suspiró. —Um… Serán como 45 minutos hasta que las galletas estén listas…
—¡No! ¡E-es tiempo!
—Uh…
—¡Acabo de romper fuentes! —Gritó.
El ojo visible de Kakashi se abrió. —¿¡Qué?¡
Arrojó inmediatamente todos los objetos que tenía en la mano, corriendo a la sala para encontrar a Sakura agarrando el fondo de su vestido. Ahora, ellos tenían un plan sobre lo que tenían que hacer cuando el momento llegara, pero repentinamente todo la lógica abandonó su cerebro ¡Iba a ser papá!
—Kakashi. —Masculló, lentamente levantándose.
Él se le quedó viendo como un venado a la luz.
—¡Hospital! ¡Ahora! —Dijo a través de sus dientes.
—B-bien. —Tartamudeó.
Inmediatamente corrió a la puerta.
—Oh, mi Dios, Kakashi. —Sakura gruñó, golpeándose la frente con la mano ¿Por qué se le había olvidado llevarla con él?
Repentinamente, él corrió hacia adentro, mirándola con completa vergüenza. —Mi culpa. —Murmuró pasándose una mano a través del cabello plateado de manera poco sofisticada.
Ella puso los ojos en blanco y dijo. —Lo pasaré por alto porque te amo.
—Lo aprecio mucho. —Dijo, gruñendo mientras la sujetaba.
—Le diré a todos después, sin embargo. —Reflexionó.
—…
Él comenzó a dejarla caer.
—¡Kakashi! —Gritó.
Alzándola de nuevo, dijo. —¡Estoy bromeando!
Una vez que estuvieron en la puerta, él corrió tan rápido como pudo al hospital. No tenía idea de lo que el futuro les traería, pero él estaba esperando por ello. Mientras Sakura estuviera a su lado, podían conquistar cualquier cosa. No importaba si eran enemigos ninja o una pareja de gemelos.
No fue hasta que ella dio a luz más tarde ese día, que descubrieron que ella había estado cargando con trillizos todo ese tiempo el lugar de sólo gemelos.
La vida siempre encontraba cómo ponerse interesante.
Nota de la autora: Usualmente no hago cosas relacionadas ocn niños, pero tengo que admitir que este fue divertido de escribir.
La palabra fue propuesta por nmmi-nut.
Nota de la traductora: Muy bien, hasta aquí llego. Nos leemos la próxima semana ^^
