Hola a todos, informo que este es el ultimo capitulo, si luego de leer todo tienen ganas de matarme, no los culpo, pero les aviso que habrá un epilogo. Recuerdo que cuando empecé la historia dije que iban a ser 10 capitulos nada más y ahora son 21 y recién le estoy poniendo un final. Debo admitir que las lágrimas querían escapar mientras lo escribía, pero tenía que ser así.

Agradezco a katty_Z, Hielaine, SarayZoro, elenitaOP, Bichi River, LariLaw y Nalu y SasuSaku (si me olvido de alguien perdón) que siguieron esta historia y dejaron reviews, a los que la siguieron pero no comentaron agradezco igual por darse un tiempito para leer y a los que la leerán en el futuro espero que les haya gustado.

Sin más aquí el capitulo.


Capitulo 21 Llego el final.

Regresamos al Sunny, al llegar parecía que todos se encontraban reunidos en el comedor, las luces estaban apagadas y al encenderlas, volví a sorprenderme.

Había un cartel colgado en la pared que rezaba "Feliz Cumpleaños Lyn", en la mesa había un gran pastel con varias velitas, 40 para ser precisos, pero lo que más me gusto fue que todos mis nakamas estaban ahí, incluyendo a Sabo y a Ace. Mi familia estaba presente para festejar que hace 40 años yo había llegado al mundo.

-¡Feliz cumpleaños Lyn!-gritaron todos al verme entrar por la puerta.

-Gracias chicos-una lágrima solitaria rodó por mi mejilla, no era por tristeza ni nada de eso, era por felicidad.

Todos se acercaron para felicitarme y me dieron cada uno un regalo, no me esperaba nada de esto.

Comimos y festejamos un poco, luego cada uno se fue por su lado, yo agradecí eso ya que el único que no se había marchado había sido Ace y yo aproveche para tratar de conocer a mi sobrino mejor.

Había pasado otras dos semanas más, ahora sólo faltaba una semana para irnos, el lazo con Ace había mejorado notablemente desde la vez que le dije que yo era su tía, con Zoro las cosas no podían ir mejor.

Franky estaba pensando en construir dos cuartos más, uno para Luffy y Nami, que aunque no lo demostraran tanto se veía que eran una pareja feliz, incluso con las meteduras de pata del mugiwara que sin querer en varias ocasiones menciono cosas que no necesitábamos saber, y el otro dormitorio para Zoro y yo, que no estábamos acostumbrados a las demostraciones en público, pero todas las noches nos escabulliamos a algún lugar.

Luffy le había pedido a Sabo ser su nakama y él acepto, a diferencia de Ace, que cuando se lo pidió el pelinegro se negó, ya que pertenecía a los Nuevos Piratas de Shirohige y que sólo había ido a esa isla para encontrarse con su hermano, claro que ahora se iba de la isla con un hermano más y una tía.

Estaba jugando con Ussop y Chopper a las cartas, como habitualmente, y me levanto para ir al baño, pero al dar unos pasos caigo al suelo.

-¡Lyn! ¿Estas bien?-pregunta Ussop.

En estos momentos agradecía que solo estuviéramos nosotros tres en el barco, no quería preocupar a nadie.

-Sí, no se que pasó-dije levantandome.

-¿Quieres que te revise?-pregunta el reno doctor.

-No es necesario-me excusé.

-¿Segura? ¿No te pasó alguna vez esto?-pregunta preocupado de que le este volviendo a ocultar algo.

-Ehh, un par de veces en la mañana, pero son solo mareos, estoy bien.

-¡¿Ya te había pasado?!-gritan los dos a la vez.

-No exactamente, nunca me caí al suelo-repliqué-, dije que son sólo mareos.

-Tengo que revisarte-ordenó Chopper.

-Ah-suspiré resignada-, con una condición, ninguno de los dos dirá nada ¿entendido?-ambos asintieron-, y me dejaran ir al baño-dije antes de correr escaleras arriba.

Una vez adentro me senté en el suelo, no sentía la necesidad de armar tanto escándalo, solo eran mareos ¿o no?

-De todas formas no puede ser tan grave-pensé tranquilamente.

Cinco minutos después me encontraba en la enfermería, Chopper tomaba un par de muestra de sangre y me revisaba el cuerpo mientras Ussop esperaba pacientemente afuera.

-No parece nada grave, pero igual analizaré tu sangre, mañana te diré los resultados-dijo Chopper dando por terminada la sesión.

-Te dije que no era nada-gruñí.

Salimos de la pequeña habitación y sin decir una palabra más sobre el tema volvimos a jugar tranquilamente a las cartas.

En la noche, subí al puesto del vigía, ya que hoy me tocaba guardia a mi, Zoro no tardó en aparecer y como era costumbre, nuestros cuerpos se unieron en uno nuevamente.

Al terminar y recuperar el aliento, me separé del peliverde para buscar la manta que estaba encima del sillón, pero al acercarme a la ventana solté un suave grito de espantó, me volví al espadachín que me miraba sorprendido.

-Unos barcos de la marina se acercan, parecen buques y son demasiados-dije rapidamente buscando mi vestido con la mirada.

-¡Mierda!-él también buscó su ropa y nos vestimos.

Al terminar, dimos el aviso de alarma.

Todos salieron de las habitaciones en piyama, excepto Luffy y Nami, que salieron en bata. Para ese momento nosotros ya estábamos abajo y les explicamos la situación apresuradamente, al entender todos se despertaron y se pusieron en guardia.

Nos organizamos rápidamente, el plan era simple, Franky, Ussop y Chopper defenderían el Sunny, Nami los ayudaría mientras hacía los preparativos con Sabo para zarpar. Robin y Brook abordarían uno de los buques y los distraerían, Luffy, Zoro y Sanji irían por separado cada uno a un barco y derrotarían a todos los marines, Ace y yo iríamos juntos a uno. Cuando todo estuviera listo, volveríamos a abordar el Sunny y usaríamos el Coup of Burst para escapar.

No sabía porque pero tenía un mal presentimiento, algo iba a pasar y estaba segura de que no me va a gustar.

-Ya estan lo suficientemente cerca ¡vamos!-le dije a mi sobrino tomándolo del brazo y saltando al mar.

Una columna de agua se levantó y yo me apoyé en ella, dándome impulso para saltar a la siguiente, numerosas columnas de agua se elevaron e hicieron un camino hasta los buques, Ace me seguía un poco inseguro al principio, ya que tenía que pisar agua de mar, pero sus dudas se disiparon al notar él no se debilitaba.

Saltando, logramos llegar a uno de los buques, no nos detuvimos a observar como los marines nos dirigían miradas atónitas y empezamos a atacar.

Conforme la pelea iba avanzando, me di cuenta de que todos a los que nos enfrentamos eran capitanes y vicealmirantes, pero solo mandaban buques llenos de capitanes y vicealmirantes cuando usaban una buster call, sin prestar atención a mi alrededor, empecé a contar los barcos. 1, 2, 3, 4, así hasta llegar a diez, abrí mis ojos a más no poder, no podía creerlo.

-Mizu Mizu Blood Control-grité y todas las personas en el barco dejaron de moverse, Ace confundido se volteó a mi.

-¡Si podás hacer eso lo hubieras hecho desde un principio!-me recriminó mi sobrino, no le presté atención y me acerqué al vicealmirante más cercano.

-Esto es una buster call ¿verdad?-pregunté con la voz fría e indiferente, totalmente opuesta a la que usaba normalmente.

El enemigo sólo sonrió de lado sadicamente y dijo:

-Esta será vuestra tumba-luego se echo a reír hasta que lo callé con un movimiento de mi mano.

-Eso quisieras-le susurré antes de clavarle una flecha en el cuello, luego de que recuperé mi flecha voltee a mi sobrino.

-Ace tenemos que irnos de aquí, esto es una buster call-grite desesperada.

-¿Qué? ¡Hay que avisar a los demás!

-De eso yo me encargo, tu vuelve al Sunny-dije volviendo a levantar las columnas de agua.

-Iré contigo-afirmó seguro.

-Bien-deshice las columnas- Mizu Mizu Blood Control Suicide-obligué a todos en el barco a suicidarse cerrando mi puño.

-Eso es aterrador-murmuró pero le alcancé a oír perfectamente, en respuesta esbocé una sonrisa perversa.

-Mizu Mizu Blood Control Certain Death.

Cerré mi puño derecho y toda la sangre derramada empezó a elevarse y en un rápido movimiento ya estaba toda agolpada en mi brazo, haciendo una masa de sangre espesa, vi por el rabillo del ojo como a Ace le daba un escalofrío, al ser muy grande la bola de liquido rojo, junté mis puños y al separarlos tenía dos grandes masas de sangre.

Y ustedes se preguntaran

¿por qué usa la sangre de sus enemigos en vez de hacerlas de agua normal?

¿no le da asquito tener toda esa sangre en sus manos?

¿Lo hace por placer?

Pues verán, sí, le da asquito,

no, no lo hace porque le guste.

La razón de tener que hacer ese acto realmente

asqueroso que implica lavarse las manos con agua y jabón luego de la pelea,

es que al ser más espesa la sangre es más dura y rápida,

por ejemplo

si hiciera una lluvia de diminutas gotas de sangre en forma de agujas,

estas atravesarían el cuerpo de una persona fácilmente,

en cambio al usar agua,

tendría que emplear mucha fuerza para que ocurra eso.

...

Ahora que resolví sus dudas, volvamos a la historia.

Volví a construir varias columnas de agua salada y empecé a saltar en ellas agilmente hasta llegar al buque donde Robin y Brook luchaban.

Use mis tentáculos de sangre para defenderme de todos los ataque enemigos y me acerqué a donde mis nakamas peleaban.

-Vuelvan al barco de inmediato-ordené con voz autoritaria, ellos me observaron sorprendidos y confundidos a la vez-, es una orden.

Escuché a Ace explicarles la situación mientras yo asesinaba y robaba la sangre de mis enemigos.

Dos buques menos, pensé en mi fuero interno.

Me voltee a mis nakamas, ellos se pusieron serios y asintieron a la orden que les dí, sorprendidos vieron que a su alrededor no quedaba nadie con vida.

-Esas columnas duraran tres minutos-avisé mientras volvía a construir un camino.

Los vi saltar al instante y luego deje de prestarles atención, no sabía en cual, pero estaba segura de que en alguno de los buques se encontraba Kizaru, debía abastecerme de toda la sangre que pudiera antes de encontrarlo.

-Vamos al siguiente buque-le dije a mi acompañante.

Usamos el mismo método de antes para llegar, en la cubierta Sanji regalaba patadas a diestra y siniestra, nuevamente asesiné a todos nuestros enemigos y robe la sangre.

-Sanji vuelve al barco, esto es una buster call-informé, él aceptó apenas dije que volviera al Sunny.

-¡Sí, Lyndis-chwan!-dijo mientras saltaba desde esta distancia, sin ayuda, hasta la cubierta del barco.

-Vamos al siguiente buque-dijo Ace rápidamente.

Repetimos la escena con Luffy y saltamos al siguiente, en este no había ningún aliado así que eliminamos a todos rápidamente y buscamos a Zoro, él estaba luchando contra el almirante.

Corté la pelea con mis poderes.

-Zoro, vuelve con Ace al Sunny-ordené mientras miraba a Kizaru de cerca, este estaba confundido, se notaba que nunca le había pasado.

-No, esta es mi pelea-negó, testarudo como siempre.

-Ya no más, esto es una buster call, deben huir-no me incluí, el peliverde pareció notarlo.

-Debemos huir-me corrigió.

-Les daré tiempo, ahora vayanse-dije en un tono frío e indiferente mientras examinaba a mi oponente.

-No, tu vendrás con nosotros-contradeció Ace.

-¡Esta bien! Que se quede uno, el otro que vuelva al barco-acepté a medias.

-Yo me quedo-el chico de fuego fue más rápido que el mitad marimo.

-Bien-aceptó enfadado.

-Zoro-me volví para mirarle-, te quiero, no lo olvides-dijo con una sonrisa.

-No te despidas, volverás con vida-afirmó, yo no lo contradecí, pero tampoco estaba de acuerdo.

A la distancia se podía ver al Sunny defendiéndose de los cañonazos que recibían por el lado contrario a nosotros. Sorprendida, conté los buques que atacaban a nuestros nakamas. 1, 2, 3, hasta diez conté, no era una buster call normal, no, era una doble buster call. Grité asustada. Si era casi imposible sobrevivir a una buster call, ¿como esperaba sobrevivir a dos?

-¡¿Qué significa esto?!-le pregunté a gritos al almirante.

-Oh, al fin puedo hablar-fue todo lo que dijo.

-¡Responde carajo!-le volví a gritar.

-No podemos subestimarlos, sobre todo a ti-dijo lentamente.

-¡Mierda!-volví a callar al almirante- Zoro vuelve al barco-dije en voz baja.

-No-volvio a desenfundar sus katanas.

-No te lo estoy pidiendo, hazlo si no quieres que te manipule-amenacé.

-Bien-aceptó de malas.

Una vez que él se alejó, me dirigí a mi sobrino.

-Ace, quédate quieto ahí, no interfieras en la pelea-él asintió, le saqué el control a Kizaru.

Él movió un poco el cuerpo, tenía los músculos agarrotados.

-Veo que será una dura pelea-dijo el hombre luminoso.

-Sólo para ti, los almirantes anteriores eran mucho más fuertes, tú, Akainu y Aokiji solo son un juego de niños-sonreí de lado.

-Oh, veo que no sabes las noticias, Aokiji renunció y Akainu fue ascendido.

-Ya lo sabía, ahora dime, ¿como puedo matarte?-pregunté.

-Si supiera no te lo diría-dijo antes de atacar.

-Bueno, descubramoslo juntos. Mizu Mizu Blood Control Rain.

De la masa de sangre que cubría mis manos la mitad se elevo en el aire luego se tornaron puntiagudas, cayeron a gran velocidad en dirección al marine, él no hizo esfuerzo en esquivarlas, seguramente pensando que estas lo traspasarían, contrario a lo que se esperaba, las finas agujas atravesaron su cuerpo cargadas de haki, por lo que el impacto fue mucho más fuerte, al salir por el lado contrario que entraron eran muchas más gruesas y fuertes.

-Oh, creo que la subestime-dijo lentamente y con un tono de burla.

-Crees bien-él se me acercó a la velocidad de la luz y trato de darme una patada.

Me agache rápidamente y lo esquive, en contraataque clave tres flechas en la pierna que lo sostenía. Él se alejó y se quito las flechas, las tiro al suelo, estaban rodeadas de la sangre del almirante. Volví a sonreír.

-Ace-llamé, él observaba la pelea boquiabierto.

-¿Qué?

-Salta al próximo buque y derrota a todos los marines, luego vuelve cuando hayas terminado-ordené, él asintió y luego no lo vi más.

Kizaru trato de detenerlo, pero no se lo permití, ya me estaba cansando de todo esto, podría ser un almirante y lo que sea, pero le faltaba mucho para poder alcanzar mi nivel, yo ya lo había dañado y él no me había tocado un pelo todavía.

-Almirante Kizaru-pronuncie su nombre con burla-, te dejaré efectuar tres ataques más, si no me dañas te tiro al mar-a mi me gustaban los desafíos, si él no daba lo mejor de si lo mataría y luego volvería al Sunny.

-Oh ¿en serio crees poder lograrlo?-pregunto con burla.

-¿Quieres arriesgarte?-pregunté con indiferencia.

Él no respondió y volvió a atacar, tres ataques dirigidos hacia mi, dos ataques esquivados.

-Lograste darme, bien, no te tiraré al mar-dije antes de volver al ataque.

Cuarenta minutos después, la pelea se había puesto bastante dura, ambos usábamos nuestras akuma no mis pero la de él era mucho más rápida que la mía, no quería usar el Blood Control ya que hace años que no tenía una pelea tan emocionante, pero un vistazo al Sunny me dijo que tenía que hacerlo, los chicos estaban teniendo problemas para escapar y Ace aun no volvía.

-Te propongo un trato, yo me rendiré y tu me dirás porque invocaron una doble buster call-dije al separarme.

-Oh, eso es fácil, invocamos una doble buster call para eliminar la sangre maldita, y como dudo que cumplas tu parte del trato te seguiré atacando-dijo antes de desaparecer y poder atacarme por la espalda, pero antes de que pudiera tocarme lo detuve cerrando mi puño.

-¿Esto es por mi y por Ace?-pregunté afligida, no esperé respuesta.

Sin pensarlo más de lo debido, controle el cuerpo del almirante para que se tirara por la borda, espere que cayera al mar y estuviera lo suficientemente profundo para dejar el control.

Una vez más hice que el agua de mar se elevara, haciendo un camino hasta el buque donde estaba Ace luchando.

Al llegar todo estaba en llamas y no quedaba ningún rastro de vida, al parecer mi sobrino decidió seguir con el siguiente, fui saltando otra vez y al llegar la misma escena se repitió, fui llendo de un buque a otro hasta que sólo quedaba uno con tripulantes, obviamente Ace estaba luchando allí.

-Mizu Mizu Blood Control Suicide-todos murieron por sus propias manos y Ace se dio cuenta de mi presencia.

-Lyn ¿terminaste?-preguntó refiriendose a mi pelea con el almirante.

-Sí, fue entretenido, ahora vamos-de vuelta construí un camino hasta el Sunny.

Al llegar todo era un caos, tuvimos suerte de poder pasar desapercibidos entre todo el montón de buques que rodeaban al barco.

Me acerqué a Sabo que estaba con Nami en el timón.

-Nami ¿qué esta pasando? ¿por qué siguen aquí?-pregunté preocupada de que le hubiera pasado algo al Sunny.

-Los estabamos esperando, pero ellos lograron rodearnos y ahora ya no podemos usar el Coup of Burst-respondió.

-Entiendo, tengo un plan, pero necesito que cooperen-dije seria.

-Claro, ¿cual es el plan?

-Yo trataré de mover los buques para que podamos pasar, sólo necesito que me defiendan un tiempo de los cañones.

-Eso es fácil-me interrumpió Sabo.

-No terminé-miré al rubio con cara de pocos amigos-, yo no puedo moverlos desde aquí, necesito tocarlos, así que caminaré sobre el agua hasta llegar al primero, ese es el problema, seré un blanco fácil sobretodo porque no puedo defenderme mientras este corriéndolos de lugar-dije apenada.

-¿Caminar sobre el agua?-pregunto Nami confundida.

-No es momento para explicaciones-dijo Sabo.

-Exacto, sé que Ace tiene un bote que es controlado por su propio fuego así quisiera que él me acompañara.

-Bueno, mientras nosotros defenderemos al Sunny-afirmó Nami.

-Bien, no quiero que nadie salga de aqui-dije antes de caminar hacia Zoro.

-¡Zoro!-le grité, ya que él se encontraba saltando en el aire cortando balas de cañón, cuando bajó le dije con pena-, yo los ayudaré, pero si algo llega a suceder tú sabes donde encontrarme-dije mientras le entregaba el mapa a Raftel, él lo tomo confundido y antes de que pudiera decir algo, lo besé-. Te amo-le dije cuando nos separamos.

-Yo también-obviamente él no entendía nada-, pero no quiero que te despidas-me limpió una lágrima.

-No me estoy despidiendo-negué-, sólo te estoy diciendo lo que siento. Me tengo que ir, tú vuelve a proteger al barco-antes de que dijera algo más agarré a mi sobrino del brazo y saltamos a su bote.

-Ace, llévame hasta ese buque-le pedí, no tenía ganas de correr sabiendo que él me llevaría más rápido.

-Bien-respondió.

Llegamos mucho más rápido de lo que pensé, en el trayecto le conté el plan que tenía y lo que me había dicho Kizaru, que la buster call fue invocada por nuestra culpa.

-¿Estas segura de esto?-preguntó indesiso.

-Sí, por ahora sólo defiendeme para que pueda mover esto-dije poniendo las manos sobre la lisa madera del buque.

Empecé a caminar lentamente, empujar un barco enorme no era nada fácil, pero ya lo había echo antes así que no tenía tantos problemas. Poco a poco el camino se fue abriendo, pero no era suficiente, así que inmovilicé el barco que anteriormente había corrido, para que no pudiera volver a cerrar la salida. Le hice señas a Ace para que me llevara al siguiente, al llegar practique la misma técnica y al terminar, sonreí satisfecha, mi trabajo estaba hecho.

-Ya esta, ¡ahora podemos irnos!-festejé abrazando a mi sobrino.

Él solo sonrió complacido y correspondió mi abrazo.

-¡Lo hicimos!-festejé como una niña.

Escuche que alguien gritaba nuestros nombres, giré para ver el porque de tanta exaltación y calle aterrada, un rayo láser venía hacía nosotros, solté a Ace y lo puse detrás mio, levante un muro de agua para que nos sirviera de escudo, pero no funcionó incluso cuando el pelinegro me ayudó haciendo él también un muro de fuego, sentí un calor invadir mi cuerpo y en lo único que pude pensar fue en Zoro.

PoV Zoro

Tenía un mal presentimiento, desde que Lyn dijo que la marina se acercaba sabía que algo malo iba a pasar, el sentimiento se reforzó cuando ella interrumpió mi pelea con Kizaru y me obligo a volver, y se incremento aun más cuando vino a despedirse, estoy seguro que ella también sabía que algo pasaría.

Seguí cortando todas las balas que se aproximaban, de pronto escucho como Nami y Sabo gritan de felicidad, me vuelvo para mirar y veo que Lyn nos había abierto el camino, ahora podríamos huir.

Al caer sobre la cubierta noto como uno de los Kuma abre su boca preparando un rayo, me pongo en guardia listo para recibir el ataque, pero este no iba dirigido hacia nosotros, iba dirigido a mi novia y su sobrino.

-¡Lyn! ¡Ace!-empiezo a gritar aterrado, esto no podía estar pasando.

Veo como la peliplateada se da cuenta del ataque y cubre a su sobrino con su cuerpo, levanta un muro de agua que luego es reforzado por uno de fuego proveniente de Ace, pero no son lo suficientemente fuertes y la explosión los envuelve junto con gran parte del buque que anteriormente Lyn había corrido de lugar.

Cuando el humo se disipa, ya no hay rastros de sus cuerpos, sólo quedaba el bote chamuscado que alguna vez perteneció al hermano de Luffy.

Caí al suelo devastado, esto no podía estar sucediendo, no otra vez, me tome la cabeza con ambas manos. Dios, me dolía tanto, levante la vista, todos estaban igual o peor que yo, Luffy había entrado en una especie de shock, pero no podía dejar que los esfuerzos de Lyn fueran echados por la borda, ella nos abrió un camino y yo pensaba utilizarlo.

-Chicos-llamé con dolor-, hay que salir de aquí lo más pronto posible-dije con los puños cerrados, los demás sólo asintieron en silencio y Nami se puso a dar ordenes para que podamos escapar rápidamente.

Inconscientemente al pasar por al lado de lo que quedaba del bote de Ace busqué en las profundas aguas algún rastro de sus cuerpos, pero era de noche y todo estaba demasiado oscuro para poder identificar algo, lo único que veía era sangre y un par de pedazos de tela, probablemente del vestido de Lyn.

Al estar lo suficientemente lejos todos empezamos a dejar que el llanto y la tristeza nos envolviera. Solté un grito de frustración al cielo.

-¡¿Por qué?! ¡Prometiste que volverías! ¡Eres una mentirosa Lyn!-grite enojado, Nami apoyó su mano sobre mi hombro, me di la vuelta y la abracé.

-Lo siento Zoro-fue todo lo que dijo.

No podía creerlo, no quería creerlo, ni siquiera habíamos podido pasar un mes juntos y me la habían arrebatado, no era justo. Pero tenía que pensar en los demás, seguramente Luffy y Sabo la estaban pasando muy mal, era un hermano al que habían perdido, no podía solo pensar en mi.

Solté a la navegante y fui hasta Luffy, él me miró y no dudo en abrazarme fuertemente.

-Perdón Luffy-en estos momentos tenía que ser duro.

-Zoro-murmuró con tono lastimero-, no pude protegerlos.

Seguramente estaba recordando lo que paso en Sabaody.

-No tenías que hacerlo, seguramente eso es lo que quiso el destino, tranquilo-lo conforté, guardaría mis sentimientos para cuando estuviera sólo.

-Pero, Lyn también se fue, con Ace-lloriqueó.

-Lo se-se me quebró la voz.

-Perdoname Zoro, perdoname-sollozó unas palabras más pero no pude entenderle.

-No es tu culpa Luffy-murmuré, pero cuando menos me lo esperaba, mis emociones ganaron la batalla y solté todo el llanto contenido, me aferre a Luffy aun más fuerte.

Escuchaba el llanto de los demás, me sentía débil por no poder contenerme, pero la situación me venció. Un gimoteo me llamó la atención, era el de Sabo.

-Luffy, deberías ir con Sabo, él perdió a dos hermanos-lo solté y lo observe ir a consolar al rubio.

Antes de que alguien se acercara a mi otra vez, me alejé, quería estar sólo.

PoV Zoro off

Solo había transcurrido una semana desde esa trágica noche en la que dos vidas se perdieron, los mugiwaras aun estaban tristes por lo ocurrido, pero trataban de mantenerse ocupados lo máximo posible.

Zoro, Sabo y Luffy eran a los que más les había dolido el incidente, el primero entrenaba casi todo el día, solo a la hora de la comida los demás le veían la cara y cuando dormía tenía todo tipo de pesadillas con respecto a Lyn. El rubio comía poco y estaba un poco deprimido, pero fue recuperándose con el paso de los días, entendió que si Lyn o Ace lo vieran en ese estado estarían muy tristes. Luffy se culpaba de las muertes de los Gol D, tenía pesadillas mucho más peores que las del peliverde y destruía todo estando sonámbulo.

Pero si quitamos eso, la vida en el Thousand Sunny había vuelto a la normalidad o casi.

Esa tarde Chopper se había encerrado en la enfermería, estaba muy triste por todo lo ocurrido, se mantuvo ocupado preparando un par de rumble balls, pero esa no era una tarea que llevara mucho tiempo, ya que él en la semana había estado fabricando dos o tres cada día.

Aburrido, empezó a mirar con que podría entretenerse, cuando vio que el tubito con la sangre de su nakama fallecida aun no había sido analizada, sabía que no serviría de nada estudiarla, pero no tenía otra cosa que hacer.

Una hora después, el reno soltaba un grito sorprendido. No podía ser, seguramente se había confundido.

Quince minutos después, el doctor soltaba otro grito, esta vez iba mezclado la tristeza y la sorpresa.

-Chopper ¿estas bien?-preguntó Ussop abriendo la puerta-, es que te escuché gritar.

-N-no pasa nada, tengo que hablar con Zoro-dijo angustiado, no estaba seguro de que serviría, pero era justo que él lo supiera.

Se bajó de su silla y salió de la habitación rumbo al puesto del vigía, donde el peliverde acostumbraba entrenar.

Inseguro, abrió la puerta despacio, fijándose que el marimo estaba en la habitación entró con timidez y espero que el espadachín terminara sus ejercicios para hablar, no quería interrumpirlo, además de que estaba muy nervioso.

Luego de cinco minutos, Zoro se dio cuenta de la presencia del pequeño reno y bajo sus pesas.

-¿Qué pasa Chopper?-preguntó intrigado.

-Esto... Zoro, tengo algo importante que contarte-tartamudeo Choppy.

-¿Qué es?-dijo sentandose a su lado mientras se secaba el sudor con una toalla y tomaba un trago de agua.

-C-creo que Lyn es-estaba emba-embarazada-Zoro escupió toda el agua que había tomado, el reno ante ese gesto empezó a temblar de los nervios.

-¿Qué?-preguntó sorprendido, miro a Chopper con los ojos abiertos como platos.

-Es que, un día ella se levantó para ir al baño y casi se desmaya, entonces le pregunte que tenía y si le había pasado antes, ella me respondió que nunca se había caído, que solo tenía pequeños mareos, entonces le pedí que me dejara revisarla, ella aceptó, por fuera no tenía nada así que tome muestras de sangre para estar completamente seguro y luego simplemente me olvide que la tenía con todo lo que ocurrió, pero hoy me acorde que la tenía y como no tenia nada que hacer me puse a analizarla, me sorprendí mucho cuando vi los resultados, así que hice el examen otra vez pero de vuelta dieron positivos, entonces pensé que debías saberlo y vine a contartelo-dijo apresuradamente con nerviosismo, que se aumento al no recibir respuesta por parte del espadachín.

Contrario a lo que creía que haría, Zoro se tomo la cabeza con ambas manos tristemente.

-Estabamos esperando un hijo-murmuró asombrado-, no puedo creerlo, iba a ser padre-dijo con un tono depresivo.

-Sí, pero no te pongas triste-pidió Chopper, odiaba ver a sus amigos afligidos.

-Es mucho para mi Chopper, primero Lyn muere tratando de salvarnos y ahora me entero de que íbamos a ser padres-dijo afligido.

-Creo que no fue buena idea contartelo-murmuró arrepentido.

-No, necesitaba saberlo-le sonrió suavemente-, si no te molesta ¿podrías dejarme solo?

-¿Seguro?-preguntó el reno preocupado.

-Si, necesito pensar algunas cosas-el pequeño asintió y se marchó de la habitación.

Zoro saco el mapa que le había entregado Lyn antes de morir, lo observó unos minutos y luego lo rompió.

-Estoy seguro de que no estarás allí-murmuró antes de quedarse dormido, esta vez podría soñar tranquilo, las pesadillas no volverían.


Se que querrán matarme, pero les juro que yo también sufri al escribirlo. A continuación el epilogo.