Muchas gracias a todos los que comentan y siguen leyendo mi fic, espero les guste este capítulo. Por ahí muchas personas me pedían un capitulo Clois, espero que lo disfruten y que al fin entiendan porque tuvo que pasar lo que paso en los capítulos anteriores. Bueno ojala les guste el cap.

CAPITULO 25

A Quien tu Decidiste Amar

Hacía ya casi dos meses desde que Oliver había descubierto la verdad y se había ido del departamento de Lois. Ella había perdido casi por completo el contacto con él, sobre todo porque Oliver se la pasaba fuera de la ciudad la mayor parte del tiempo intentando encontrar a Lex, y solo sabía que él estaba en la ciudad porque eran los días en los cuales visitaba a Annie. La pequeña había sido la más afectada con aquella situación, que no entendía porque sus papas ya no estaban juntos. Los momentos más difíciles eran las noches, porque era precisamente a esa hora, después de llegar del trabajo, donde Oliver jugaba con ella y la acompañaba hasta que se quedaba dormida. Y aunque Lois estaba intentando hacer todo aquello como él lo hacía, no era lo mismo y ella lo sabía. Aunque después de un tiempo Annie había dejado de llorar y se había cansado de hacer preguntas, pero Lois aún podía ver la mirada triste en sus ojitos verdes. Lois tampoco estaba bien. La verdad era que extrañaba mucho a Oliver, él era su mejor amigo. Había pasado a su lado los últimos 6 casi 7 años de su vida a su lado y ahora no estaba. Extrañaba la forma en cómo se sentía protegida a su lado. Ahora se había vuelto paranoica y aunque ella sabía que Oliver aún se encargaba tanto de su seguridad como la de Annie, para ella eso no era suficiente. Tenía miedo de que Lex las vigilara, temía que la pequeña mostrara alguna habilidad que hiciera alertar que ella no era una niña común. Aquella situación le recordaba exactamente la forma en la que se había sentido cuando había escuchado aquella conversación de Lana y Clark; sola, desprotegida y teniendo que cuidar a un ser indefenso de algo contra lo que ella se sentía demasiado pequeña para luchar. En aquellos momentos Oliver había sido su salvación y él le había prometido que estaría a su lado para protegerlas a ambas y ahora, él había faltado a su promesa. Lo peor de todo es que no podía culparlo.

Para Clark era claro que algo había pasado entre Oliver y Lois, sin embargo él no había intentado tocar el tema de nuevo. La conocía perfectamente bien para saber cuándo algo le estaba afectando. Sin embargo, la que se veía más triste era Annie y eso a él le partía el corazón. Tal vez por eso es que últimamente estaba más al pendiente de la pequeña. Él siempre intentaba hacer que Annie sonriera o se sintiera mejor cuando la veía en la escuela. De hecho, Clark había adquirido el hábito de llegar más temprano para verla antes de que la niña entrara a clases y cuando Lois tardaba para llegar por ella por algún reportaje, el esperaba solo para abrazarla o verla. En el trabajo, la relación de ambos era cordial y como Clark no había insistido en el tema de Oliver, Lois no había tenido que poner su escudo y eso tenía sus ventajas, porque Lois había conseguido que por lo menos una vez a la semana Hallie se quedara en "casa de Annie" aunque Lois siempre las llevaba con la "tia Lucy", lo que hacía muy feliz a Chloe porque había desarrollado una relación maravillosa con Hallie además de que se había vuelto la tía favorita de Annie.

Por otro lado, Chloe y Oliver ahora trabajaban juntos obteniendo pistas sobre Lex y Lana, aunque la relación era demasiado tensa. Oliver y ella solo hablaban lo esencial y Oliver seguía odiándola pero Chloe ahora tenía acceso de nuevo a la watchtower y como nadie de la liga se atrevía a tocar el lugar sabiendo que Oliver lo había cerrado, Chloe estaba a salvo.

-Me hablo hace dos horas –decía Lois por teléfono mientras entraba en el carro.

-Lo sé Lo, pero definitivamente estaré encerrada toda la tarde en ya sabes dónde… –le contestaba Chloe por el teléfono.

-Es solo un día –refutó Lois.

-Lo de verdad no puedo, es una pista importante, me necesita aquí.

-¿Te necesita ahí?, ni siquiera quiere verte y ahora te necesita ahí.

-¡Lois! –reprimió Chloe.

-Solo lo ayudas por que tienes sentimientos de culpa y porque lo amas… -recriminó.

-¡Lois! sabes que no puedo explicarte mucho por teléfono pero de verdad necesito estar aquí.

-Está bien, está bien, ¿y no puedo llevártela ahí? –preguntó Lois.

-¿Estás loca?, -contestó defensivamente -¿prefieres ponerla en peligro antes de que pase la tarde con Clark?, no puedes acercarte aquí, se supone que tú no tienes idea de este lugar.

-Lo sé, lo sé, no sé en qué estaba pensando… -dijo Lois apenada.

-Tarde o temprano tendrás que afrontarlo –amenazó la rubia.

-¿No sé de qué estás hablando? –evadió Lois,

-Sabes perfectamente de lo que estoy hablando. Y si no cuando te vea con gusto podré recordártelo. No te preocupes, estará bien. Clark no descubrirá nada por otra tarde que pasé con él. Además tu misma me has dicho que ella se pone feliz cuando lo ve, y creo que Annie necesita un poco de eso ahora.

Lois colgó con las palabras de Lois rodando su cabeza, por lo que fue a recoger a Annie a la escuela, a la salida Clark esperaba a la pequeña. Annie se soltó de la mano de Lois para ir corriendo, sonriendo, a los brazos de Clark. Chloe tenía razón, Annie necesitaba un momento de felicidad y si Clark podía hacerla feliz por un momento ella no podía ser egoísta.

Lois llevó aquella tarde a Annie al Dialy Planet, la niñera había tenido un problema familiar. Cuando llegaron a su oficina lo primero que hizo Annie fue buscar a Clark, pero él no andaba por ahí. Lois miró como Annie lucia decepcionada, mientras sacaba su cuaderno y sus colores para dibujar mientras Lois redactaba un artículo.

-Hola –mencionó Clark de repente, Annie volteó hacia donde Clark estaba y fue corriendo a abrazarlo.

-¡Clark! llegaste -le dijo emocionada.

-Claro que llegue, y mira con que hermosa sorpresa me encuentro.

-Su niñera no pudo llegar… -explicó Lois.

-Y mi tía Lucy salió de la ciudad –aclaró Annie.

-Pues tu niñera debería de tener más tardes libres y tu tía Lucy debería de viajar más seguido si eso hace que puedas venir a visitarme –Annie le sonrió emocionada.

-Lane, necesito ese artículo en media hora –gritó Peter desde la oficina. Para suerte de Lois, Peter no notó a Annie, ya que estaba en los brazos de Clark, así que entró de nuevo a su oficina sin notarlo.

-¿Qué tal si tú y yo vamos a mi cubículo a jugar un rato? –propuso Clark.

-¡Siiii! –gritó emocionada la pequeña.

-Annie, no puedes quitarle el tiempo así a Clark -defendió Lois.

-Annie no me quita tiempo –le contestó Clark a la defensiva. –Además podrás terminar a tiempo tu artículo –aseguró Clark.

-¡Por favor! mamá –pidió la ojiverde suplicante. Lois pudo ver un dejo de tristeza en sus ojos.

-Solo si Clark tiene tiempo.

-Claro que tengo tiempo -respondió Clark mientras cargaba a Annie y la llevaba a su cubículo. Lois miró a Annie marcharse con una sonrisa en su rostro mientras platicaba alegremente con Clark, no pudo evitar sonreír y sentirse feliz por un instante.

Lois se concentró en su artículo y dejo que Clark y Annie jugaran juntos toda la tarde. Fue entonces cuando se dio cuenta que por primera vez no se sentía celosa de Clark. De hecho, por primera vez en mucho tiempo volvió a sentirse segura, por primera vez pensó que Annie estaba a salvo. Tal vez porque sabía que Clark la defendería de todos y contra todos. Aquel sentimiento era demasiado irónico e hizo sentir a Lois profundamente culpable. Ella había alejado a Annie de Clark por protegerla e irónicamente él era la persona que más a salvo podría tenerla.

La tarde pasaba con calma y Clark y Annie aún no se cansaban de platicar y de jugar, sin embargo de repente se hizo un alboroto en la oficina y todos se aglutinaron en la televisión. Una vieja fábrica de ropa se quemaba. Lois volteó inmediatamente buscando a Clark y Annie. Ellos estaban unos pasos detrás. Clark miró a Annie y le acarició la barbilla.

-Necesito cubrir esta noticia –mencionó a la pequeña, esta le sonrió y Clark salió corriendo de ahí. Annie miró asustada la televisión, los incendios eran una de las cosas que más miedo le daban a la pequeña por lo que salió corriendo hacia Lois y esta la cargó y la abrazó.

-Tranquila, todo estará bien, nadie saldrá herido –pero antes de que pudiera terminar la frase, se escucharon gritos de victoria en toda la oficina, Lois volteo a la televisión y superman estaba en escena. Annie, también regreso hacia la tele justo a tiempo para observar como el apagaba gran parte del fuego con su soplido. Todos aplaudieron en un instante al mismo tiempo que Annie lo hacía. Lois observó a su hija y se preguntó lo que significaría para Annie saber que ese hombre que tanto admiraba realmente era su padre. Aunque inmediatamente Lois reprimió ese sentimiento. Además, aunque en algún momento Annie supiera que Clark era su padre, el que la pequeña supiera la verdadera identidad de Clark era muy peligroso, así que al final eso sería algo que jamás podría responderse.

Annie y Lois regresaron a su cubículo como todos los demás cuando se mencionó en las noticias que la fábrica estaba a salvo, así que Lois continuó con su artículo mientras Annie dibujaba. No fue hasta veinte minutos después cuando Lois terminó el artículo que se percató de que la pequeña se había quedado dormida en el escritorio. Lois suspiró, ese era uno de los momentos que le recordaba lo mucho que extrañaba a Oliver. En otras circunstancias ella solo hubiera cogido el teléfono y le hubiera marcado y él hubiera ido por ellas en un abrir y cerrar de ojos, asegurándose de que Annie llegará sana y salva hasta su cuarto sin darse cuenta del trayecto sumida en lo más profundo de sus sueños. Lois comenzó a guardar sus cosas para irse, no sin antes entregar el artículo a Peter. Cuando lo hizo observó a Annie dormir. Era tan parecida a Clark que no entendía como él se había creído aquella historia. Fue cuando se obligó a salir de sus pensamientos, y empezó a indagar la mejor forma de cargar a Annie sin despertarla y poder llevar todas sus cosas, por lo que primero tomo la mochila de Annie y la coloco en su espalda para después tomar su bolsa y cuando se disponía a cargarla, la mochila se resbaló de su brazo, aunque Lois con un rápido movimiento la tomó para que no golpeara a Annie, el ruido hizo que la niña se moviera un poco.

-Creo que alguien necesita un poco de ayuda –comentó una voz familiar detrás de ella.

-No te preocupes, puedo arreglármelas sola –le contestó sarcástica y enfadada del tono que había usado.

-Oh, vamos Lois, solo es un poco de ayuda –mencionó Clark acercándose a Annie. Lois lo observó mientras Clark tomaba suavemente a Annie y la cargaba. Por un momento Lois creyó que la pequeña se despertaría pero se acomodó rápidamente en el hombro de Clark sin abrir los ojos siquiera, mientras Clark le silbaba lo que parecía ser una canción de cuna. Lois no podía negar que parecía que Clark tenía experiencia en eso y se imaginó cargando a Hallie con el mismo amor que Oliver había cargado tantas veces a Annie. Lois se encaminó al elevador detrás de Clark. El transcurso hasta el carro ocurrió en completo silencio, pero Lois se sentía en paz. Suponía que esa era la sensación que debería de haber tenido durante todos estos años, si Clark no hubiera decidido sacrificarlo todo por ella.

-¿Lois? –Esto hizo que ella saliera de sus pensamientos, Ya habían llegado al carro y ella no lo había notado. -Es este tu carro ¿cierto?

-Si claro, lo siento, yo solo…, tengo mucho trabajo pendiente -se disculpó. Lois abrió la puerta trasera del carro y Clark colocó suavemente a Annie en el asiento para niños, esta vez la niña se movió más pero Clark volvió a silbar la canción de cuna y Annie volvió a dormirse sin percatarse de nada.

-Gracias –le dijo Lois sonriendo cuando cerró despacio la puerta del carro.

-¿Lois Lane dándome las gracias por algo? –mencionó Clark divertido.

-Bueno, es Annie, ya sabes no hay nada que no haría por ella, incluido darte las gracias –soltó sin pensarlo y le sonrió sarcástica como en los viejos tiempos. Por primera vez en mucho tiempo se sintió como aquella Lois Lane de 18 años que amaba hacerlo rabiar.

-Puedo estar de acuerdo en eso, es lo que cualquier padre haría. Darlo y hacerlo todo por sus hijos.

-¿Tu harías lo que fuera por Hallie? –le preguntó de repente.

-Claro, es mi hija –afirmó.

-Oliver también lo haría… –dijo sin pensarlo, Clark la miró extrañado –me refiero a que Oliver también haría lo que fuera por Annie -añadió Lois rápidamente. Clark le sonrió aliviado.

-Eso es lo que hacemos Lois, creo que no hay nada que no hiciéramos por nuestras hijas –ambos se miraron en silencio. Lois se sintió doblemente culpable. Tenía ganas de decirle toda la verdad de una vez. Contarle de Chloe. Acabar con el sufrimiento de los cuatro de una vez, pero Lana y Lex aún eran peligrosos.

-Bueno –Lois rompió el silencio –y hablando de eso, creo que debería irme.- Annie necesita llegar a su cama –Lois le sonrió antes de darse la vuelta y dirigirse hacia su asiento, sin evitar pensar en Annie, Hallie, Oliver y en todo lo que se habían estado ocultando y como Clark también había escondido a Hallie de Oliver. Lois de repente se paró en seco y regresó a ver a Clark.

-¿Entonces estás de acuerdo? –le preguntó a Clark, esperando que en un futuro el pudiera entenderlo.

-¿De acuerdo en que? –le preguntó ya que él también se había quedado sumido en pensamientos.

-¿En que no hay nada que no haríamos por el bienestar de nuestros hijos? –agregó Lois.

-Sí, absolutamente ¿por qué me lo preguntas de nuevo? –pero Lois tardó en responderle.

-Necesitaba confirmar que Hallie tiene un gran padre –Clark le sonrió mientras observaba a Lois subirse al carro y arrancar.

Lois se fue manejando sumida en sus sentimientos y en las miles de preguntas que rondaban por su cabeza y agradeció que los superpoderes de Clark no incluyeran leer los pensamientos. Era obvio que algún día los cuatro tendrían que enfrentar todo. ¿Habría justificaciones que valieran la pena? Al final todos tenían una razón válida, tanto para justificar sus actos como para estar enojados y Clark había aceptado que existían cosas que tenían que hacerse por el bienestar de sus hijos, y el mantener a Annie a salvó tanto de Lex como de Lana habían sido la principal razón por la cual ellos le habían mentido acerca de la pequeña, y eso era contra lo que Clark no tenía defensa. No después de que él también había hecho lo mismo con Oliver, inclusive más. Porque Clark sabía perfectamente que Chloe estaba viva, algo que les había ocultado a ambos.

El corazón de Lois comenzó a latir con fuerza cuando se percató de que una figura las esperaba afuera de su casa pero cuando se acercó más y las luces del carro iluminaron la silueta se percató de que era Clark el que estaba ahí.

-¿Qué haces aquí? –le preguntó sorprendida.

-Asegurándome de que Annie llegue sana y salva a su cama –mencionó mientras abría la puerta trasera del carro y cargaba a Annie en sus brazos.

-Esto no era…

-Sh… -Clark silenció a Lois mientras comenzaba a susurrar una canción de cuna y le hacía señas a Lois de que le abriera la puerta. Lois le indicó las escaleras a Clark una vez que estuvieron a dentro. Lois abrió la puerta del cuarto de Annie y comenzó a quitar la colcha de la cama de la pequeña para que Clark la acomodara ahí, pero justo cuando Clark había colocado a la pequeña, Annie apretó sus brazos fuertemente en el cuello de Clark.

-No te vayas –dijo entre sueños –por favor papá no te vayas. –Clark y Lois se miraron por un instante. Clark intentó volver a cantarle la canción de cuna, pero esta vez no funciono. Annie estaba suspirando y comenzando a llorar –no te vayas… La pequeña despertó asustada… -¿Papa? –Preguntó pero fue entonces cuando Annie se dio cuenta que la persona que la estaba cargando no era Oliver -¿Clark?

-Hola –le dijo sonriendo.

-Creí que…, creí que eras mi papa -Annie comenzó a llorar inconsolablemente.

-Annie, no te preocupes, el vendrá pronto a verte –agregó Lois rápidamente mientras intentaba limpiarle las lágrimas. Lois no pudo evitar que toda la escena la sobrepasara y no pudo contener que las lágrimas cayeran también por su mejilla. Clark no sabía qué hacer ni que decir, odiaba terriblemente a Oliver por hacer que ellas estuvieran sufriendo de aquella manera.

-No es cierto, eso me dijiste el otro día y el nunca vino.

-Annie…

-El vendrá pronto –dijo Clark de repente.

-¿Qué? –mencionó Lois asustada ya era suficiente con que ella y Oliver le prometieran cosas a Annie sin podérselas cumplir para que la única persona que parecía hacerla feliz en estos momentos también la decepcionara.

-Es hora de que Oliver y yo tengamos una pequeña conversación.

-Clark… -Lois estaba a punto de refutar la idea, porque el hecho de que Clark enfrentará a Oliver en estos momentos cuando el rubio estaba tan emocionalmente afectado no prometía nada bueno.

-Solo será una conversación amigable –agregó Clark –ahora límpiate esas lágrimas, es hora de dormir –le mencionó mientras le quitaba los zapatos. Lois sacó la pijama de Annie y comenzó a cambiarla.

-Creo que es momento de que me vaya –agregó Clark, Lois le sonrió.

-No… -dijo Annie de repente mientras abrazaba de nuevo a Clark, -por favor no te vayas, quédate conmigo hasta que me duerma –le suplicó.

-Annie, Clark necesita llegar a…

-Claro que me quedó –agregó sin pensarlo, lo que hizo que Annie volviera a sonreír.

Cuando Lois acabo de cambiar a Annie, Clark la metió a su cama pero Annie se hizo hacia un lado para que Clark pudiera tomar asiento ahí, Lois prendió la lámpara y apagó las luces.

Lois besó a Annie en la frente como beso de buenas noches y le acarició la mejilla como lo hacía todas las noches en las que Oliver se quedaba con ella para dormir. -Te amo, recuérdalo siempre –mencionó Annie, un escalofrió recorrió su cuerpo, Lois observó a Annie por unos segundos debatiendo si debía responderle o no.

-Te amo, nunca lo olvides, -le contestó finalmente, Annie le sonrió ampliamente. Lois podía sentir la mirada de Clark en ella, pero no se atrevió a mirarlo a los ojos, así que salió de la habitación rápidamente. Al llegar a la puerta se detuvo, Clark y Annie conversaban. Los ojos de Lois se llenaron de lágrimas al mirar aquella escena y al recordarse que tal vez era aquella escena la que debió de haber visto los últimos 5 años todas las noches.

-Hola –mencionó Clark desde la puerta de la cocina. Lois comenzó a toser. Clark la había vuelto a asustar en el momento preciso que estaba dándole un sorbo a su café. Clark se acercó a ella y le comenzó a dar palmaditas en la espalda. –Yo, lo siento, no pensé que… -pero Lois tosía aún más fuerte…, Clark corrió a servirle un vaso de agua, Lois la tomó y poco a poco fue recuperando la respiración… -Lo siento, no pensé que fuera a…

-Está bien... –agregó Lois cuando finalmente pudo hablar.

-¿Donas? –preguntó Clark cuando vio que Lois tenía una caja de donas abiertas y al lado de su café estaba un plato con una a la mitad.

-¿Gustas una? –mencionó Lois sin pensarlo.

-Tiene años que no como una de estas –señalo Clark mientras tomaba una.

-¿En serio? –mencionó Lois sarcástica…

-Me recordaban demasiado a ti –soltó sin pensarlo. Lois lo miró confundida… -y Lana las odia –agregó intentando componerlo, pero eso solo hizo que Lois regresará a la realidad.

-Claro…

-Annie está durmiendo –agregó Clark cambiando el tema, sabía que nombrar a Lana había sido un grave error.

-Gracias –agradeció Lois.

-No, no me des las gracias, es un placer -dijo Clark sonriendo. -Annie es una niña increíble y es maravilloso verla dormir. Parece un ángel. -Los ojos de Lois se volvieron rojos. Escuchar a Clark hablar de Annie era demasiado doloroso -¿Qué pasa, que dije?

-Nada, nada es solo…, a veces pienso que soy la única persona que piensa eso.

-Estoy seguro que Oliver piensa lo mismo –Lois lo miró amenazadoramente, Clark sabía que estaba entrando a un terreno peligroso, pero no le importó. -¿Qué está pasando Lois?

-Creí que te había dicho que no era asunto tuyo- reclamó Lois rápidamente, Clark la miró desconcertado, ella suspiró e intento recuperar la calma. –Está bien, mira no quiero ser grosera después de todo lo que hiciste por Annie hoy, solamente que no puedo hablar contigo de estas cosas.

-¿Por qué no?- preguntó.

-¿Por qué no?, -le devolvió la pregunta -Clark no puedo hablar de mis problemas familiares con mi ex, es muy raro.

-Pero fuimos amigos antes -se excusó, -y dijimos que intentaríamos volver a serlo, podemos hacerlo.

-Clark ya es muy noche, no quiero entretenerte más después de todo el tiempo que perdiste con Annie hoy…

-No estoy perdiendo mi tiempo –refutó de inmediato. -Estar con Annie no es perder mi tiempo.

-Ok, lo entiendo, pero en lo que no puedes perder tiempo es en mis problemas familiares o en mí. Tienes que irte a casa con tu familia, con tu hija, con Lana, o irte a salvar personas y todas esas cosas de superhéroe que haces.

-Pero eso está afectando a Annie Lois –Clark advirtió.

-¿Y crees que no lo sé?-, contestó Lois a punto del llanto, de todas las formas que sabía que ella podía reaccionar esta fue la que menos se esperó. -¿Piensas que me gusta verla llorar todas las noches porque su papa no está aquí con ella como él prometió?, ¿piensas que yo no me doy cuenta como le afecta?, ¿piensas que no he intentado todo para que esta situación le afecte lo menos posible?

-Lois te entiendo…

-No, no lo entiendes Clark –le refutó -porque tú nunca has visto llorar a Hallie de esa manera, deseando que su padre estuviera a su lado y sentirte impotente.

-Yo he visto a Hallie llorar de la misma manera, preguntándome porque sus padres tuvieron que morir… –soltó Clark sin pensarlo.

-¿Qué? –preguntó Lois admirada.

-Tú sabes perfectamente que Hallie no es mi hija biológica –confesó Oliver, Lois lo miró intrigado.

-Entonces –preguntó Lois -¿quiénes eran sus padres?

-Es un poco complicado de explicar –confesó Clark.

-¿Un poco complicado? –preguntó Lois en tono sarcástico, algo que no había cambiado en Clark todos estos años era en que había temas en los cuales no sabía mentir… -¿Y la mejor versión que pudiste darle era que sus padres biológicos están muertos? –le soltó de repente.

-Están muertos –afirmó Clark intentando parecer convincente.

-¿En serio?, porque a mí no me lo parece.

-Están muertos Lois –reafirmó.

-Sabes una cosa, sigues siendo un pésimo mentiroso. Al menos para ciertas cosas. Jamás entendí cómo pudiste ocultarme tu identidad tanto tiempo o como le haces ahora para que nadie descubra la verdad, pero hay cosas en las que no puedes mentir y esta es una de ellas –Lois lo miró profundamente, Clark trató de evitar la mirada pero no pudo.

-Ok, está bien, -aceptó Clark a regañadientes -pero es como si lo estuvieran, jamás volverán a su vida –puntualizó.

-¿Qué pasó con ellos? –preguntó Lois.

-Lois no quiero hablar de eso, -evadió Clark -creo que es mejor que me vaya –Clark dio la vuelta y salió de la cocina, Lois lo siguió.

-Pretendes que volvamos a ser amigos y que yo te hable de mis problemas familiares y a la primera te das la vuelta y te vas… -Clark se paró en seco, Lois llegó hasta donde él estaba, se miraron un rato en silencio sin decir una sola palabra.

-Yo…, -Clark quería inventar alguna excusa que valiera la pena pero Lois lo observaba con las manos cruzadas, ella tenía un buen punto. –Es un poco complicado Lois…

-Bueno, te estoy escuchando –dijo Lois mientras se sentaba en la sala y con una seña le pedía a Clark que hiciera lo mismo.

–Yo salvé a la mamá de Hallie antes de que muriera, pero ella…, ella…, la mama de Hallie perdió la razón. Ella…, ella está en un psiquiátrico y cada día que pasa empeora más. Jamás va a poder hacerse cargo de ella.

Lois intentó que lo que Clark le decía no le afectara. Ella no podía decir algo que pusiera en peligro a todos, tenía que controlarse, pero Clark estaba siendo tan sincero que se comenzaba a preguntar si de esta conversación podría obtener la verdad.

-¿Y el papá?... –preguntó Lois.

-No lo sé… -mencionó Clark bajando la mirada.

-¿Y el papá? –repitió Lois con insistencia.

-El ni siquiera sabe de su existencia –le dijo de repente exasperado.

-¿Qué? –preguntó Lois…

-El jamás supo que Hallie iba a nacer –Clark se rindió.

-¿Y porque se lo ocultaste? –exigió Lois.

-Porque no sabía dónde encontrarlo –confesó el ojiverde.

-¿No sabias?, -preguntó Lois -ósea que ahora ya lo sabes –afirmó.

-Lois… -intentó defenderse Clark, aunque sabía que no había forma hacerlo.

-No intentes mentirme Clark –le gritó exaltada.

-Sí, sí sé cómo encontrarlo –confesó Clark.

-¿Y no has hecho nada?

-Hallie es mi hija -dijo Clark firmemente, por un momento Lois creyó que Clark estaba a punto de llorar, sus ojos se le habían puesto rojos. -Yo he estado con ella durante 6 largos años. Yo la he cuidado, la he consolado. He estado en sus enfermedades. La vi dar sus primeros pasos. La levanté cuando se cayó mil veces, no puedo quedarme sin ella, él ni siquiera la necesita.

-Porque no sabe de su existencia –explicó Lois.

-Exacto, no le hace falta.

-¿Te estas escuchando?, durante todos estos años me odiaste porque creías que te había apartado de tu hijo y tú estás haciendo exactamente lo mismo.

-No compares las cosas, yo estuve creyendo por seis largos años que tenía un hijo del cual me habías alejado. Pase seis largos años deseando conocerlo, verlo, estar a su lado, él no tiene ni la más mínima idea de que Hallie pueda existir.

-Él es su padre Clark –le aclaró Lois -te guste o no.

-No, es que no lo entiendes Lois. Él tiene una familia, lo tiene todo para ser feliz, no necesita a Hallie -Lois lo miró intrigada.

-¿Tú no puedes saber si es feliz o no?, y aunque lo fuera, ¿acaso no has pensado en Hallie? En que ella merece conocer a su padre.

-No quiero que la lastime –le confesó Clark.

-¿Cómo podría lastimar a su propia hija?

-Porque lo conozco…, -confesó Clark de repente, ambos se quedaron mirando fijamente, el corazón de Lois comenzó a latir con fuerza, esperando en el momento que el nombre de Oliver saliera de los labios de Clark –él es…, él es como Oliver.

-¿Cómo Oliver? –dijo Lois casi sin aliento, mientras su corazón se paralizaba.

-Oliver lo tiene todo, te tiene a ti, tiene a Annie –dijo de repente.

-Y tú tienes a Lana –le reclamó Lois en instinto, Clark suspiró irónicamente -Y no entiendo que tiene que ver Oliver y mi familia con lo que estábamos hablando.

-Que él te ha tenido a ti todos estos años, tiene a Annie, yo ya no puedo perder nada más en la vida.

-¿Y que más te da que Oliver y yo hayamos hecho una familia?, tú también tienes una.

-Es que no puedo perderla a ella como te perdí a ti -soltó sin pensarlo, cuando se dio cuenta de lo que había dicho bajo la mirada y le dio la espalda a Lois, ella se quedó callada procesando lo que acababa de escuchar.

-No me perdiste –dijo Lois serenamente –tú la escogiste a ella… –agregó al fin con cierto recelo - … sobre mí.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Clark, aquello había sonado tan desgarrador y tan cierto a la vez.

-Sí – él regresó a verla sin poder contener las lágrimas. –Y ese ha sido el mayor error de mi vida.

-¿Error? –Preguntó Lois mientras su corazón se aceleraba a mil –Tú la amabas –le soltó sarcástica.

-Te amaba a ti –admitió Clark de pronto, otro silencio reinó entre ellos, tener todo esto a dentro lo mataba poco a poco, un escalofrió recorrió el cuerpo de Lois, no estaba preparada para esto, y aunque se supone que ella ya lo sabía nunca había sido tan real para ella como ahora que aquello salía de sus labios – Siempre te he amado a ti y me está matando el hecho de que Oliver ocupe un lugar que debería ser mío.

Aquellas últimas palabras sacaron a Lois de quicio y la regresaron a la realidad, él había elegido aquello, él los había llevado a todos a ese infierno y ahora intentaba reclamar un lugar al que él mismo había renunciado.

-Lo nuestro quedó en el pasado, deja de mentir ya –reclamó Lois.

-¿Mentir? -repitió Clark. - ¡Mentira ha sido mi vida desde que te fuiste! –confesó exasperado. -Dices que soy un pésimo mentiroso pero la única vez que necesité que no me creyeras lo hiciste.

-¿De qué estás…? –dijo confusa Lois.

-¿Querías que no te mintiera? –Interrumpió Clark. –Bueno, esta es la verdad… No puedo perder a Hallie porque ella es lo único bueno que tengo en la vida – declaró Clark. Lois no supo cómo reaccionar. - Porque he vivido seis largos años al lado de una mujer a la que no amo… - Clark miró a Lois a los ojos, esa mirada la asustó, pero no porque él pudiera hacerle daño si no porque él estaba mirándola de aquella forma que la hacía perder la cabeza. -Porque he pasado seis años pensando en ti, en la familia que pudimos tener y que tú hiciste con Oliver… - Clark comenzó a avanzar hacia Lois, ella retrocedió para alejarse de él pero fue en vano porque la pared se interpuso. -Porque me he pasado seis años intentando olvidarte. – Clark la acorraló… -Olvidar tus caricias –el ojiverde le acarició la mejilla. - Olvidar tus besos… - y sin verlo venir Clark la besó.