Una disculpa a todos los lectores que están pendientes de éste fic, una disculpa enorme por el capitulo anterior, el de Ichinose, no aparece completo y ya lo puse bien, agradezco los "muchos" comentarios que he recibido y espero más si no es mucho pedir.

Lemmon de Midorikawa.

Antes, ese día había ayudado a Kazemaru a ser "violado" por el capitán, pero el tonto me mordió y me dolía, estaba tirado en mi cama cuando sonó el timbre.

Fui a abrir cuando…

-¿Hiroto? –pregunté al verlo enfrente de mi, después de mi fallido intento por declararme.

Tenía miedo.

-¿Puedo pasar? –preguntó

Entró y le ofrecí algo de tomar, no quiso nada.

-Hoy tuve mi terapia con una psicóloga loca –dijo –le hablé de Endo y…de ti

Lo miré sorprendido.

-¿De mí? ¿Qué le dijiste? –pregunté

-Le dije que te había besado… y ella habló sobre el helado de pepino –narraba.

Me puse nervioso.

-Sabes… -dije -¿No t-Te gustaría comer helado de pepino? –pregunté aun nervioso.

-No –contestó Hiroto mientras se acercaba peligrosamente a mí –Lo que mas me gustaría ahora sería meter mi "pepino" en tu "helado" –dijo sensual mordiendo mi oreja.

Me sonrojé.

Hiroto me aventó a mi cama subiéndose arriba de mí.

-¿Sabes que me dijo esa loca? –preguntó Hiroto besando mi cuello.

-Ah…H-Hiroto ¡Detente! –pedía a gritos.

-Me dijo que te violara –susurró

Temblé de miedo.

Tenía al chico que me gustaba arriba de mí y empezó a quitarme mi playera.

-¡Basta Grann! –le grité.

Vio la marca de la mordida de que me hizo mi amigo.

-¿Qué te pasó? –preguntó un poco preocupado.

-Kazemaru me mordió –dije sereno.

Hiroto paró y me miró a los ojos.

-¿Por qué? –cuestionó confundido.

-Por que… le dije que tenía su pene muy pequeño y me golpeó –aclaré –pero después lo amarré con una cuerda.

-Y porqué le dijiste eso si no has visto a Kaze desnudo –preguntó

Lo miré a los ojos un tanto sonrojado como diciendo "Si, ya lo hice", Hiroto rápidamente se levantó de arriba de mí.

Después me sentí culpable, yo amaba a mi Kiyama y ahora él pensaba que yo tenía algo que ver con… Kazemaru.

-Lamento haber tratado de tomarte –se disculpó sentado en el piso.

Yo no estoy saliendo con Kazemaru –dije

Quería volver a lo que Hiroto estaba haciendo, se sentía bien.

-Hiroto, tú me gustas y mucho –dije besando los labios de mi niño.

Él me correspondió y volvió a tirarme a la cama.

Sonó mi celular.

-Aló –contestó Hiroto.

-"¿Mido? Necesito verte es urgente, soy Kazemaru."

Hiro colgó.

-Tú amiguito llamó, parece ser importante… si vuelve a llamar, pon el altavoz –me amenazó mi pelirrojo.

Por arte de magia, Kazemaru volvió a llamar y como buen amante que soy, puse el altavoz.

"—Por qué me colgaste –Kazemaru sonaba enojado.

-Es que… no importa, ¿qué pasó? –le pregunté.

-Lo que pasa es que cuando me dejaste desnudo en la cama… aun después de que me golpeaste—refunfuñaba mi amigo.

-Espera… tú me mordiste, tenía que hacer algo –dije con voz serena aun acostado en mi cama.

Hiroto tenía mala finta, parece que no le hubiera gustado nada saber que vi a Kaze desnudo, ¡ni que fuera un gran logro!

Me tiró de los pantalones y me los quitó…

-Espera Kaze… te llamo después ¿si? –pregunté al ver que Hiroto quería deshacerse de mi ropa interior.

-Si me cuelgas, prometo jamás a volverte a hablar y comerme todo el helado de las neverías del mundo y no dejarte nada—me amenazó.

-tú no puedes hacer eso –dije.

Fue cuando Hiro-chan arranco mis bóxers.

Me sorprendí bastante.

-Kaze, en serio, no puedo hablar contigo ahora…-dije con una voz nerviosa.

-Si, claro, ¿Qué tienes que hacer más importante que yo?... Te necesito ¿Puedes venir a mi casa? –me preguntó.

Hiro hizo un gesto de celos en su cara, fue cuando comenzó a lamer "eso" de mí.

-Ah, Arg –sentí como mordió la punta de mi miembro.

-Mido ¿Estás bien? –preguntó Kaze del otro lado de mi teléfono. Sonaba preocupado.

-Eh… Si… ah –dije, aunque mis gemidos no estuvieran en desacuerdo.

-Midorikawa Ryuji, no me digas que te estas masturbando pensando en Hiroto—dijo el peli-azul –otra vez.

Pude oír una risita burlona de parte de Hiroto, yo ya estaba completamente erecto.

-¡No es eso! –Grité sonrojado –Solo que…

-Kazemaru…-dijo Hiroto arrebatándome mi celular –espero que no nos molestes en un rato ¿Si?

-¿Hiroto? –Preguntó Kaze –Si es así, me hubieran dicho desde un principio y hubiera colgado

-Que bueno que me entiendas –dijo Hiroto.

-Pues…Colgaré, -dijo Ichirota—Hiroto-kun, asegúrate que Midorikawa sufra, o tan siquiera que no se vuelva a parar en toda su vida.

-Eso haré… créeme" –dijo el pelirrojo

Kaze colgó…

Me sentí nervioso y ansioso por que Hiro-chan hubiera hecho todo eso.

-¿En dónde estábamos? –preguntó Hiro.

-En que…-me sonrojé –en que te ibas a ir y me ibas a dejar aquí…

-Mido… si te fuera a dejar aquí… no me hubiera esforzado en dejarte así -dijo señalando mi miembro.

Me sonrojé más.

Hiroto se empezó a quitar su ropa, no quise detenerlo, porque realmente quería verlo denudo, pero… sabía a donde iba llevar esto y… ¡me iba a doler muchísimo!

Subió arriba de mí, yo estaba un poco nervioso.

-No me gusta que Kazemaru este contigo… me pone… celoso—dijo.

Me sonrojé por su comentario.

-¿Quieres ser mi novio Ryuuji Midorikawa?—me preguntó.

Nos miramos fijamente como esperando que saltara a sus brazos diciendo "te amo y vivieron felices para siempre"

-Estas a punto de violarme ¿Crees que quiero ser tu pareja? –pregunté indignado.

-Bueno, en ese caso pararé –dijo él

-No seas tonto, me gustas y mucho, quiero que sigas y…-desvié la mirada—quiero que seas mi novio.

-Era lo que quería escuchar—dijo él y me dio un beso en la mejilla.

Se recostó sobre mí y empezamos a besarnos, su lengua en mi boca, su saliva con la mía.

Pruébame—dijo Hiroto con una voz sensual mientras se sentaba en el filo de la cama.

Sabía a lo que se refería, empecé a lamer y chupar su miembro, ya sé por que en Alíen todos le tenían respeto, era el más "dotado con ciertos atributos que lo hacían ser un líder alfa"

Podía oír los gemidos de mi lindo pelirrojo, gritando y jadeando mientras jugaba con mi cabello, deshaciendo mi peinado.

Es suficiente—dijo él.

Me detuve y Hiro me besó.

De un rápido movimiento me puso boca abajo, y me penetró sin consideración alguna.

¡Duele!—grité como loco.

Claro, ¿Qué Hiro no sabía que antes se tenía que lubricar la entrada?

Aguanta un poco—dijo él mientras empujaba su miembro en mi entradita—Me moveré –advirtió una vez que me vio un poco calmado.

Empezó a embestir tratando de encontrar mi punto, me sacudía, realmente se sentía bien.

Hiro me voy a correr—grité mientras tomaba su cuello.

Espera un poco más—dijo él con una sonrisa mientras embestía cada vez más fuerte y más profundo.

Ya no aguanto—solté dejando caer todo el líquido blanco entre nosotros.

Fue cuando sentí una sensación y una mezcla como la que acabada de salir de mí, pero saliendo de mi trasero y resbalando por mi entre pierna.

Pensé que aguantaría… pero creo que terminé viniéndome también—musitó con una sonrisa.

Me dio un pequeño y tierno beso en los labios, se levantó y se empezó a vestir.

Ahora que esta claro que los dos nos amamos, quiero que sapas que vendré a tu casa más seguido a hacer esto—susurró.

Me levanté rápidamente, me dolía mi espalda baja y mis piernas no tenían la fuerza necesaria para levantarse.

Nos vemos mañana a la misma hora—dijo Kiyama saliendo de mi casa.

Fin.