Quizás si mi corazón deja de latir Por favor, no me malentiendas Porque nunca dejaré esto ir
No dolerá tanto
Y nunca tendré que contestar
De nuevo a alguien
Pero no puedo encontrar las palabras para decirte
Que no quiero estar sola
Pero ahora siento como si no te conociera
Capitulo 25
Casi
-Y si la llevamos al hospital? –Oí la aterciopelada voz de Edward cerca, sonaba muy preocupada. Sentía una suave y fría mano acaricia mi cara, era la mano de Edward, la conocía muy bien.
-No creo que sea necesario…–oí la voz cantarina de Alice,yo estaba tendida sobre algo que definitivamente no era una cama ¿Qué rayos?
-Solo ha sufrido muchas emociones Edward, tranquilízate –La pasiva voz de Jasper
-Pero se ha desmayado dos veces hoy, ¿no es extraño?. Menos mal que alcance a sujetarla antes que se golpeara la cabeza de nuevo, no merece nuevos puntos… Hay mi Bella, sierre un imán para el peligro –Esto ultimo lo susurro en mi oído, debía despertar ya si no quería quedar en vergüenza delante de todos. Unos fríos labios se posaron en mi frente y abrí los ojos, sonrojada a morir.
Ahí estaban todos, Alice y Jasper me miraban sonriendo, Ememtt y rose estaban en la puerta abierta de la habitación y Emmett tenia una sonrisa burlona en la cara, mire hacia el techo para encontrarme con la angelical cara de Edward mirándome preocupado, me sonroje mas al notar de que estaba tendida en el suelo, en la alfombra y mi cabeza descansaba en el regazo de Edward.
-Parece que a Bella no ha cambiado, sigue siendo Súper-tomatito en acción. whoow hermano ¿como hacer para sonrojar a una mujer solo tocándola? Definitivamente, necesito saberlo –Bromeó Emmett. Todos se rieron, pero yo me sonroje mas y me incorpore, un terrible dolor de cabeza me partía en dos.
Iba a preguntar pero Alice se sentó frente a mi con una enorme sonrisa –Te has desmayado, de nuevo –Me dijo
-Oh… -Que vergüenza! Dos veces en un día, todo un record.
-Yo creo que debe ir al hospital, es extraño que se desmaye…
-Ahí va Eddie-supersobre-protector al rescate! –Se burlo Emmett imitando a un superhéroe. Ahora me toco reírme a mi, Edward le lanzo a Emmett una mirada envenenada
-Estoy bien –Asegure mientras me ponía de pie con la ayuda de Alice –Pero debo irme a casa. –Me gire hacia Edward –Donde esta Evan?
-Esta durmiendo aun, pero ya lo llevo al carro para llevarte –iba a reclamar pero me interrumpió –Nada de peros Bella. Te llevare a la fuerza si es necesario –Amenazo. Luego se puso de pie y desapareció por la puerta.
-Bella, me iré a tu casa. Necesito saber todo sobre ti y además, tu tienes que enterarte de todo –una de sus hiperactivas sonrisas se formo en los labios de
Alice- no quiero que te desmayes sin nadie a tu alrededor. ¡Noche de Chicas! –Chillo Alice feliz, no había cambiado nada. Sonreí ante su hiperactividad y no me molestaba que hoy mismo, día del reencuentro se fuera a mi casa, yo las extrañaba mucho, a mis mejores amigas.
Al rato ya estaba en un hermoso Mercedes y las chicas nos seguían desde el llamativo porshe 911 turbo de Alice.– Este también es tuyo? –Pregunte cuando estaba en el asiento del copiloto, Evan estaba tras sentado con el cinturón de seguridad y miraba el auto encantado, luego me pediría una versión miniatura del auto, siempre lo hace cuando un carro le fascina mucho
-Whoow, yo quiero este auto en juguetito –Dijo mi niño desde tras. Me reí, sabia que el hacia eso
-Yo te regalare uno Evan –Respondió Edward, lo mire y tenia una enorme sonrisa en sus labios. Se veía tan buen padre, tan cariñoso y quería tanto a Evan. Extraño, a un día de conocerse ya se adoraban, pero no podía mentirme a mi misma, Edward lo adoraba, Lastima que lo de nosotros era distinto…
-Wiii! –Cantaba ni niño desde atrás, se veía feliz y sus ojos brillaban de felicidad, como los de su padre.
Y pensar, tantas veces que rogué a Dios que Edward llegara a mi vida, y ahora eso sucede. Pero el viene por su hijo, el esta aquí por Evan. Y yo? Donde quedaron esos años de amor? Yo esperaba que llegara a mi con su caballo blanco y me rescatara a mi y a su hijo y ser felices, los tres. Ahora lo veía todo distinto, si, el era muy preocupado pero ¿Preocuparse por la madre de tu hijo es normal no? Pero eso o me decía nada, no me aclaraba los sentimientos y por desgracia mi corazón palpitaba mil veces mar rápido cuando nuestros ojos se topaban ¿seremos aluna vez los tres? ¿Y si el ya tenia otra? Se me hizo u nudo en la garganta al pensar eso, ¿Qué podría hacer yo ante esa situación? Morir del dolor, eso era lo único que se me ocurría en ese instante.
-Bella! Cuanto mas vas a estar ahí arriba? –Oí a lo lejos, la voz de Rosalie divertida.
Parpadee confundida, estaba en el auto de Edward frente a mi edificio, Edward estaba afuera del auto con mi hijo en brazos mirándome preocupado. ¿Qué diablos había pasado?
-Te has quedado soñando despierta, creo –Respondió Alice leyendo mi mente, me sonroje al notar la situación.
-Estas bien? –Pregunto Edward acercándose, me debatí entre mirarlo o no a los ojos, y no lo mire porque sabia que venia después de eso.
-Si… disculpa, creo que hoy no ha sido… un día… normal –Dije. Salí del Auto aun confundida, perdida en mi cabeza.
-Gracias por traernos –Agradecí a Edward, quien beso la frente de Evan y me lo paso. Mi hijo se veía tan feliz, tan alegre, y eso que aun no sabia que era u padre.
-Adiós –Se despidió Edward de todos con una enorme sonrisa.
-Adiós –Dijimos las tres a coro
-Adiós papi! –Grito Evan desde mis brazos.
Mi mundo se paralizo en ese mismo instante ¿Cómo iba ya a saberlo? ¿Era tan obvio? Evan había reconocido a su padre en unas horas?. Estaba paralizada mirando el volvo de Edward, el lo oyó porque se quedo inmóvil delante del volvo, se giro y v en su cara una felicidad que había visto solo en el campamento, hace 4 años. Corrió hasta mi y mi pequeño y me lo quito de los brazos.
-Adiós hijo –Despidió de mi hijo en sus brazos y Evan lo abrazo fuertemente. Quise una cámara, una video grabadora, pero lo único que tenia a mano era el móvil. Sin pensarlo fotografié la escena, con una enorme satisfacción. Si el hecho de que no fuéramos una "familia" normal no hacia esto menos hermoso. Extraño y hermoso.
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-Bella, levántate ahora mismo te juro que quemo el único ejemplar original que tienes de Cumbres Borrascosas! –Amenazo Alice.
Muerta de miedo por su amenaza me levante aun medio adormilada, no tenia ganas de despertar la verdad, pero a mi amiguita se le ocurrió que ir al parque de diversiones era buena idea. Para Evan lo encontraba razonable, pero para 6 personas mayores de 20 años era un poco estupido, o quizás yo me he puesto aburrida.
Me fregué los ojos fastidiada, hoy no estaba de muy buen humor. Cuando abrí bien los ojos vi a Alice con mi maravilloso ejemplar de Cumbres Borrascosas en la mano izquierda y un encendedor en la mano derecha.
-Alice! –Dije enojada –Deja mi libro ahí, ya me he levantado
-No hasta que me dejes vestirte hoy –Me dijo con una malévola sonrisa
-No!-exclame –Deja mi libro ahí ahora Alice!
-Bueno… si tu quieres –Dijo con fingida inocencia, prendo el encendedor y lo acerco lentamente a mi libro
-basta Alice, ok, dejo que me vistas hoy, pero por favor deja mi libro ahí –suplique
-Eso quería escuchar –Dio saltitos en su lugar contenta y me paso el libro, suspire de alivio.
-Y Evan? –Pregunte
-Esta durmiendo, deja que yo lo cuido mientras. Ahora ve a ducharte! –Ordeno y salio de la habitación, suspire cansada.
Aun me parecía todo extraño, encontré a Edward, Evan encontró a su padre, estuve en medio de un choque, y volví a ver a mis amigos después de 4 años. Me extrañaba que Alice se acordara que un día le confesé que amaba mi ejemplar original de Cumbres Borrascosas, definitivamente me conocía mucho. Me duche tranquilamente sin pensar en nada.
-Alice! ¿Has visto mi móvil? –Pregunté cuando salí de mi habitación ya duchada, vestida y maquillada –obra de Alice -.
-Te ves preciosa Bella –Me sobresalte al escuchar esa voz, me gire y por acto inconciente me puse una mano en el corazón. ¿Qué hacia Edward en m apartamento a las 10 de la mañana? –Lamento asustarte, y no he forzado la puerta, Alice me abrió. –Me sonrió.
-Que haces aquí? –No pude evitar preguntar. ¿Qué se supone que hacia aquí?
-Alice nos ordeno venir aquí a estar hora, ¿no te había dicho?
-No – Me di el tiempo para observar a Edward. Llevaba unos jeans desgastados, una camisa azul con los dos primeros botones desbrochados y las mangas arremangadas hasta los codos. Se veía terriblemente sexy, aun era al Adonis que conocí años atrás
-Estar hermosa –repitió, me sonroje y baje la mirada. Yo me sentía igual que siempre. Alice me había obligado a poner unos pantalones pitillos tipo jeans, unas botas negras, una blusa azul con detalles negros cerrada y cuello en v y una caquetá negra. Y también una boina del tono d mi ajustada blusa.
-Gracias –Me sonroje.
-Mama! Papa! –Escuche la voz de mi hijo a mis espaldas y me gire ara ver a Evan correr hacia mi. Me agache y abrí mis brazos para recibirlo y se lanzo contra mi y beso mi mejilla.
Sonreí ante mi hermoso hijo, llevaba el pelo desordenado como su padre, iba vestido muy mono –obra de Alice, supuse –Buenos días mi cielo –Salude.
-Buenos días mami –Me beso nuevamente la mejilla y se alejo de mi para ir hacia Edward. Le estiro los brazos ara que lo cogiera y este lo cogio con una enorme sonrisa –Buenos días papi –Lo abrazo fuerte y Edward lo apretó a el mirándome a mi. Pude ver la felicidad y algo más en sus brillantes orbes verdes. No podía evitar sonreír.
-Buenos días campeón –Saludo Edward a mi hijo y luego lo dejo en el piso.
-Bella! –oí la voz de Rose –Ven a desayunar o nos atrasaremos por tu culpa! –Me regaño
Rodé los ojos, me sentía como una niña regañada por su madre –Ya voy mama
Al llegar a la cocina me encontré con Emmett y Jasper, que ya estaba listos. Mi casa se había llenado y yo no me había dado cuenta. Me reí para mis adentros.
A la hora después estaba en el coche de Emmett, 7 personas dentro de un jeep, Emmett conducía, Rose iba de copiloto mientras que Jasper llevaba a Alice en su regazo y Edward llevaba a Evan en el suyo para dejarme un poco de espacio. Evan iba emocionadísimo dando saltitos en el regazo de su padre, gesto que aprendió de Alice. Mire por la ventana el paisaje, era todo tan extraño… hasta ayer yo estaba sola con mi hijo, y hoy ya estoy con mis amigos y con mi ex novio padre de mi hijo, mi hijo le dice papa a Edward sin siquiera explicarle nada ¿Cómo sabia? ¿Instinto de hijo?, al menos me ahorre cualquier tipo de explicación.
Llegamos al parque de diversiones, estaba repleto, los padres con sus hijos corrían por entrar a algún juego primero. Era un ambiente muy de familia, y yo me sentía bastante bien. Sentí una manito toma la mía y supe que era la de Evan, me gire para ver a Edward con una enorme sonrisa en sus labios… labios que deseaba tanto besar. Menee la cabeza, no me podía permitir esos tipos de pensamientos. Evan cogio la mano de Edward también, ahora si parecíamos una completa familia.
-Bella! Anda, vamos a la montaña rusa! –Me pidió Emmett como un niño de la edad de mi hijo. Rodee los ojos apunto de vomitar, aun así el era tan infantil.
-Que si me subo a algo mas vomito! –Dije agarrándome la panza en una banca, creo que parecía zombi. Me subí a un juego de un pulpito que giraba hasta marearnos. Todos iban muy bien, hasta Evan, pero yo me maree demasiado y pronto vomitaría. Y ahora todos se estaban riendo de mi, claro.
-Vamos Bella! ¿Dónde esta la mujer fuerte? –Se burlo Rose, la mire con furia. ¿Qué no veían que pronto moriría?.
-Eres una debilucha! –Se burlo Alice, Edward me miraba divertido con Evan en sus brazos, quien estaba riéndose de mi, también.
-Quieres ver que soy débil? –Ya estaba muy enojada –Pues me subiré a esa montaña rusa –Apunte a la montaña del parque mas grande y tenebrosa que había visto. Al mirar donde apunte se me revolvió el estomago al ver el carrito caer y a la gente gritar. Trague saliva, pero Isabella Swan no es ninguna cobarde.
-Bien –Dijeron a dúo Alice y Emmett con una sonrisa maligna en la cara. ¿Por qué tuve que abrir mi bocota? –Vamos
Todos nos encaminamos a la montaña rusa, la verdad me sentía como una estupida niña que quiso demostrar que era valiente cuando en realidad muere de susto y esta a punto de vomitar. Mi hijo me miraba preocupado, quizás cual seria mi cara.
-Mami, vas a vomitar? –Pregunto inocente.
Sonreí como pude ante la verdad de sus palabras –No mi amor. Solo me subiré a ese juego y saldré bien –Mentí
Me sonrió y siguió caminando de la mano de Edward, quien tenía una expresión preocupada y divertida en su cara. Cuando llegamos hicimos la fila para entrar al juego, mis piernas tiritaban antes de sentir toda esa adrenalina. Toco mi turno, pensé que subiríamos todos, pero solo se subió Emmett con Alice dejándome el carrito sola para mi. Me desespere, no quería ir sola ahí. Rose y Jasper se reían de mi desde atrás de la rejilla que dividía el juego del parque, les saque la lengua infantilmente y mi estomago se revolvía. Los tipos que manejan el juego comenzaron a poner los seguros de cada carrito, Emmett y Alice iban delante de mi cuchicheando, algo que no me importaba con el dolor de estomago que tenia. Cerré los ojos muerta, quería desmayarme ya para no sentir la subida, la bajada, las vueltas de cabeza, rece para desmayarme o que de algún lado saliera alguien con una pastilla para dormir. Pero nada. Pronto sentí que alguien aseguraba mi carrito y quise llorar, no abrí los ojos del miedo y la vergüenza, pensé que ya iba a vomitar.
Conté los segundos e intente calmar mi respiración, me sobresalte al sentir una mano en mi mejilla. Abrí los ojos lentamente, para encontrarme con Edward a mi lado, con expresión preocupada y con el seguro ya puesto.
-Estas bien? –Pregunto acariciando mi mejilla suavemente, como si fuera de porcelana, sentí mil descargas eléctricas en mi piel, lo extrañaba tanto…
Negué débilmente con la cabeza. –Porque subiste? –pregunte con voz débil.
-porque tu expresión no es de alegría como la de los demás –Sonrió –Estas media verde –Me dijo y frunció el seño, examinándome con la mirada. Aun verde me sonroje.
El juego comenzó, los carritos comenzaron a moverse muy despacio, me altere y apreté la mano de Edward. ¿Desde cuando había tomado su mano? Bueno, ahora realmente no me importaba, estaba sufriendo ahí arriba, además, nunca fui una mujer adrenalinica, es mas, evitaba todo lo que tuviera que ver con vueltas y altura, maldito orgullo.
Edward me atrajo a el y hundí la cara en su pecho, feliz y asustada por la situación, y ahí comenzó mi tortura.
Vueltas, vueltas y mas vueltas, subir, bajar, a un lado, al otro, subir, bajar, vueltas de cabeza, y mas vueltas. Grite como si me estuvieran matando, podía oír las risas de Alice y Emmett, Edward me apretó contra el y no me dejo levantar la cabeza para mirar, me susurraba algo así como "tranquila Bella, ya termina" y me recordó a mi padre cuando era sobre protector. Vueltas, vueltas y mas vueltas interminables, arriba y abajo, pero aun así estaba feliz en los brazos de Edward, su característico aroma era el mismo, me apreté a el exageradamente, lo necesitaba, lo extrañaba, casi me pongo a llorar ahí mismo al sentirlo tan cerca mío. Estupido, lo se, ¿Pero quien me entiende si ni yo lo hago?
Por fin esa maldita cosa paro, yo veía todo borroso y no me podía poner en pie.
–Bella? –Oí la preocupada voz de Edward y sentí sus manos rodear mis mejillas.
-Estoy bien –mentí, mi voz era un asco, estaba apunto d vomitar.
-Ven, te ayudo –Me ayudo a ponerme en pie y me sonroje de la vergüenza, una mujer de 21 años no era capaz de ponerse en pie sola después de salir de una montaña rusa, quise enterrarme viva.
Cuando puse los pies en la tierra me fui de lado, estaba tan mareada que no podía estar derecha, veía casi todo borroso y mis ojos no se quedaban quietos o todo se movía a mi alrededor. Me sentí flotar y me di cuenta de que unos fuertes brazos me sostenían. Escuche a Alice regañar a Emmett y a Rose y Jasper reír de mi estado. Me aferre a los brazos que me llevaban y supe que era Edward por su aroma, enrede mis brazos en su cuello y escondí mi cara en el hueco de su cuello, apunto de vomitar, pero su aroma me relajaba un poco.
-Mami! –Grito Evan asustado. Abrí los ojos y mire hacia abajo para verlo extendiendo sus manitos preocupado. Edward me puso en el suelo, habíamos, mas bien Edward había caminado varios metros lejos de la montaña rusa. Mis pies aun no se afirmaban bien así que Edward me sujetaba por la cintura. –Mami! Te has puesto amarilla –Me dijo Evan mirándome con sus orbes verdes
-Estoy bien cielo –Mi voz fue un asco y al hablar quise vomitar, por acto de reflejo gire mi cara y la hundí en el pecho de Edward, quien me apretó por la cintura –Creo… que vomitare –Susurre, pero aun así Edward logro escucharme.
Sin palabras me sentí flotar nuevamente y por miedo a marearme mas no abrí los ojos, luego escuche muchos cuchicheos de chicas y una puerta cerrarse.
-Bella, abre los ojos –Susurro Edward, su aliento choco con mi cara y alivio un poco mi mareo. Mis pies tocaron el suelo y lentamente abrí los ojos. Estábamos en un baño, en un cubículo donde apenas cabíamos los dos. Lentamente lo mire a los ojos, y creo poder haber visto mil recuerdos del ayer, mil besos y caricias, la lluvia y el amor, las risas. Todo. Pude ver la soledad en la que ambos nos fundimos y mis sentimientos ahora. Pude sentir mi corazón latir desbocado como en los viejos tiempos, pude sentir las mariposas golpear mi estomago. Todo, todo lo pude ver a través de sus ojos. –Bella… yo… -nos aceramos lentamente, nunca perdíamos la vista del otro, estábamos a solo una centímetros…
Sigue –rogué en mi cabeza - Vamos, que esperas –pensaba. Pero antes de que pudiera seguir pensando sentí mi estomago salir por la boca, rápidamente me incline en el retrete y vomite hasta el alma. Bravo Bella, que bonita manera de matar el momento. Edward me quito el pelo de la cara mientras yo seguía vomitando, mis mejillas se sonrojaron ante la vergüenza, me sentí fatal, y no solo por mi estomago.
Edward acariciaba mi espalda dulcemente, cuando afín termine de votar todo me senté en el suelo muerta. Apoye la cabeza en la pared del cubículo y intente respirar calmadamente, al menos ya no me dolía el estomago. Oí las risitas de Edward y abrí los ojos, ahí estaba frente a mi con su sonrisa y sus ojos verdes, mirándome divertido y con cariño. Valla cara que debía tener yo después de vomitar hasta mi primera comida.
-Se puede saber de que te ríes? –pregunte con voz ronca. Me aclare la garganta
-Creo que no soy bienvenido aquí –contesto divertido
-A que te refieres? –No le entendía
-Estoy en el baño de damas encerrado en el cubículo con una mujer ¿no crees que se ve un poco extraño?
No lo había pensado, ¿estábamos en el baño de damas? Ósea, por eso los cuchicheos. Me reí débilmente –Claro que se vería extraño, si no fuera por el hecho de que la mujer esta vomitando
Se rió y su musical risa lleno mis oídos –Anda, que no quiero salir como un pervertido de aquí. –Se puso de pie y extendió sus manos para levantarme. Me puse de pie ya con más fuerzas y Salí del cubículo.
Todas las mujeres miraban a Edward como si se tratase de un pedazo de carne. Fruncí el ceño molesta, ¿que acaso nunca habían visto un hombre? Claro que si, pero no uno como Edward –me dijo mi mente. Fui al lavabo y me mire en el espejo, tenia un aspecto de enferma recuperada. Lave mi cara para sacarme el sudor de el mareo y refrescarme, luego me enjuague la boca y comí un dulce de menta. Todo esto con Edward observando, me sonroje y de su boca se formo una sonrisa.
Salimos del baño de mujeres con todas las hicas vueltas locas por Edward, con las hormonas revolucionadas cuchicheaban entre ellas, unos celos me invadieron y me apoye en el brazo de Edward con la tonta excusa de que aun me sentía mal, me miro con agradecimiento seguramente entendiendo lo que quería hacer me tomo de la cintura y me apretó contra su cuerpo, cosa que agradecí ya que su aroma me relajaba mucho.
Caminamos sin decir palabra, me sentía como la adolescente en peligro y el maravilloso príncipe salvándola, aunque mi príncipe me había salvado muchas veces ya, ahora de adulta también.
-Como estas Bella? –pregunto Emmett preocupado de verdad.
-Mejor –Respondí con evidente mejor voz, descargar mi estomago me había hecho muy bien.
-Vamos! No le arruinemos la tarde a Evan. Ustedes quédense aquí mientras lo llevo a recorrer los juegos –Salto Alice con una traviesa sonrisa. Mi hijo me miro rogándome que le ir dejara ir. Asentí.
Los chicos se fueron dejándome a mi y a Edward solo, supuse que seria una táctica de Alice, conociéndola…
-De verdad estas mejor? –pregunto Edward girando mi cara desde el menton.
No respondí por miedo a hablar alguna estupidez debido a mi estado de hipnotización. Edward se iba acercando cada vez mas y las mariposas me hacían un agujero en el estomago. ¿Y que importaba lo demás ahora? ¿Cuánto espere por aquel beso?. No quise seguir pensando, en realidad tampoco podía con los labios de Edward tan cerca de los míos. Mis mejillas se sonrojaron al observar detenidamente sus perfectos y carnosos labios. La electricidad se podía sentir entre ambos, lo amaba, lo seguí amando y sus labios me llamaban…
-EVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!!!!
Siiiii, lo se, he emorado mucho. Pero he sufrido un blokeo temporal. :S Me ha costado mucho escribir este ap, de verdad. TT ADemas, casi no me queda tiempo, tengo ensayos con mi banda, el colegio, los examenes, etc, me quita mucho tiempo, sobre todo los de la banda.
Bueno, pido mil disculpas por el atraso, intentare subir lo antes posible, de verdad. En cuanto a los cap, kreo ke alomejor alargare mas la historia.
Que le habra sucedido a Evaan? :o Prox cap.
Besoteeeeees.
pk.-¨
espero sus reviews
