My Little Pony es propiedad de Hasbro Studio's. Realizo este fanfiction con el mero propósito de entretener.

Capítulo 18: Exo-Políticos

Sentía cálidas las mejillas, rojas. Rojas de algo similar a la vergüenza. Conozco la palabra, ya la había experimentado. ¿Mi mente no la inventa? Debe ser real. Tenía miedo, cierto miedo. Tanto tiempo, bajo las sombras. ¿Podría ser que mi mundo, fuese solo inventado? Todo lo que creo, no. No debo pensar eso. Me refugio, momentáneo, bajo la sombra inexistente, pues es de noche. El bello árbol, donde nos despedíamos. Sobre una baja colina. Sobre la orilla del bosque, desde donde se podía espiar a la vida Irónico. Sentía aun húmedos los labios, roja la carne, adoloridas las mejillas. Un rojizo conocido como humillación.

- No lo entiendo. No entiendo realmente por que fracase. Le he dado muchas vueltas, me estoy mareando de no comprender. Creo que debí leer el informe antes, tal vez no nos hubiera ido tan mal – nos hubiera ido peor – exclamo cansado el dragón, estirando sus huesos, su piel escamosa, un par de esas hojas de diamante se le desprenden cayendo al césped, perdiéndose en el mismo, mientras yo escucho el aterrador tracateo de los inenarrables interiores de aquella bestia de fantasía. Se recostó en aquel césped, quizás quería dormir ahí, y no pensaba objetarle – no te hubieras callado. Lo mejor es que no dijiste mucho y ella solo estalló contra ti, no contra mí. Si hubieses dicho algo en tu defensa, como la baja productividad de su granja, ella automática se hubiera dirigido contra mí creyendo que te había contado. Aunque el hecho de llevarte personalmente ante ella es suficiente motivo como para que ella entienda que tuve algo que decir. Soy de cierta manera, su confidente. Llevándote a ella, en esta situación he traicionado su orgullo. – exclama sin peso el draconiano. E inhala hondo, con fuerza. Mucha fuerza. Por unos momentos su pecho adquiere luminiscencia. De morado y verde sus escamas transmutan, al menos el área de su vientre se vuelve anaranjada. El frio de nuestra atmosfera, debido al cercano otoño reptante, se desvanece.

- ¿Qué ha pasado, exactamente? Si eres su confidente, tú debes saber mucho más que un simple papel escrito por un suicida. – dije. El dragón, aun con su pecho inflamado y anaranjado, se permite hablar.

- Todo es muy reciente. La caída de la granja Apple fue bastante dolorosa para todos los granjeros cercanos a la familia. Algo, no obstante, se pudrió en ellos, cuando las cosas lejos de mejorar decayeron durante todo este tiempo. Perdieron la mayoría de sus posesiones por problemas de deudas, tras una infestación masiva de vampiros de la fruta que erradicó sus campos completos. Si, desde ese momento todo fue de mal en peor. – creo que leí algo acerca de eso – dije. En realidad mentía, quería realmente escuchar algo que no estaba en el papel.

- tras ello, a los Apple les cayeron una seria de desafortunadas consecuencias, como la quema de uno de los graneros, junto con todos los silos donde tenían todo el trigo que habían cosechado meses atrás, algo que los hubiera salvado de su decrépita condición económica. Se endeudaron con promesas de prosperidad, intentaron concretar ideas frescas que no funcionaron. Poco a poco perdieron sus propiedades para intentar solventar sus principales deudas, perdieron 5 de las 6 construcciones que tenían antes de aquello, hasta quedar con su casa, el granero que estaba fusionado con ella, y sus 4 campos de manzanas, sumado a los que logran hacer con esfuerzo dentro de los terrenos de la casa – el fuego de su pecho, comenzó a apagarse – estalló de furia contigo hace unos momentos, dado a que hace poco, su hermana menor, Apple Bloom se fue a Las Pegasus a incursionar en el baile y el espectáculo por acción de Sweetie Bell, la hermana menor de Rarity. Esto coincide en el peor momento de la familia Apple. Endeudados con sus rivales, los Orange, con el banco, con todos. Ella no podría estar más enfurecida. Sintió totalmente que fue traicionada. – exclamó, pensando. No enojado, solo, con una sonrisa débil.

- a quien viste, la anciana, es la abuela Smith. Creo que notaste lo extraña que es, empieza a volverse senil. El rojo, es Big Macintosh. Hermano mayor de Applejack. Él estaba de acuerdo con que te incluyeras como voluntario a la granja. Sabe la publicidad que eso traería y por ende, una mejora en su estado económico. El único problema es el desmedido orgullo de la pony naranja que a pesar de todo lo sucedido, contra todo pronóstico, aun cree que puede resolverlo ella sola. – Indicó – no era sencillo hacerle ver sus errores antes, y ahora con todo el panorama aparentemente en su contra, es casi imposible. Pero, creo que si charlo un poco con ella, y tú no te presentas durante un tiempo, creo, que podre convencerla.

La pegaso regresa a nosotros, volando, amable. Con el viento tras de sí lo hace rápido, sin problemas. Había tomado verdaderamente su tiempo, eso explicaba porque regreso sin esa piedra, porque no llevaba su gorra. Aterriza levantando gélido aire. Tiembla un par de momentos mientras sentado acaricio las botas, un poco enlodadas. Dentro de ella había fríos dedos.

- n..no vi n…nada raro – me dice conteniendo el temblor de su cuerpo – el invierno vendrá más frio de l…lo que pensé – menciona. Tiembla con dulzura – tengo los cascos fríos, que cambio de temperatura… y…y me acabo de dar una d…ducha – agrega la equina. – esta podría catalogarse la segunda reunión, aunque falta Lyra – dijo Spike, con certeza de levantarse. – yo me encargare aun de la protección de la pony testaruda, y de Flutershy. Empezaré a pasar más a menudo por esta zona. Con la partida de Apple Bloom se necesita más que nunca que alguien trabaje. – A todo esto. La pegaso arcoíris, Rainbow Dash. He avanzado con la Srta. Pinkie, Rarity, Twilight y lo hare con Applejack… pero faltan las pegasos. – Dije, con temor – Rainbow Dash no necesita ser protegida. Puedo asegurarte que sabrá defenderse. En cuanto a Fluttershy, ella estará bien. Es más fuerte de lo que parece. – al respecto, quería contarte sobre un incidente con Fluttershy. – Dije, sonriendo - Nos espiaba en el bosque, a mí,, Ditzy y a Lyra. La asustamos por accidente al descubrirla. Pero no pasa más que de una disculpa, eso creo– pues ya tienes una excusa – dijo, sonriente. – yo les protegeré a ellas 3, tu mantente con las que ya cuidas. Tu avance al momento es bastante bueno. Para ser una semana, hemos tenido un progreso bueno, considerable.

Ditzy estornuda, inmediato, me quito la chaqueta, y se la doy con calma, apaciguando su frio cuando se sienta junto a mí, a ver la orilla de esa ciudad. Se recarga, cansada. Volar no debe ser fácil como solo desplegar tus alas y batirlas con furia en busca del cielo azul, noto que tiembla. Tal vez si tenía frio.

- Y sí, es cierto lo que dices de tu sonda, resultaría ser el arma definitiva en este juego ¿Es cierto lo que dices, no? ¿La sonda tiene las capacidades que le adjudicas o solo lo has dicho para impresionar? Estoy bastante interesado en reparar esa cosa. Si lo lográramos, como dices… todo podría terminar, bien. – es probable, que lo logremos. Eso sí, tomara, demasiado tiempo. No soy técnico en electrónica, ni nada. Pero conozco el potencial de esa cosa, y el libro podría ayudar. Con la Srta. Twilight lograremos repararla. Y entonces, teorizo yo que todo se habrá hecho. Aunque debemos ver, si la encendemos, como la controlaremos – dije, con pesar. Siendo honestos, aun no sabía dónde encontrar una de esas diademas de control, o si la encontraría. Entre todas las cosas que me trajeron, no venía nada similar a ese diminuto artefacto. Y si estas eran todas las cosas, supongo, que entonces debió haber sido destruida.

- la sonda puede ser usada en 2 modos por lo que tengo entendido – agrego – un modo es el modo ofensivo, el que ustedes vieron ya hace un tiempo, y el otro en modo defensivo, el que deseo colocar. Mientras el modo Ofensivo hace pensar a la maquina en objetivos, y eliminarlos a toda costa causando la máxima mortandad posible, el modo defensivo se va a tareas como la protección de recursos valiosos, o, lo que nos interesa, personas de interés. Tiene la capacidad de proteger más de 10 personas, oh en este caso, ponys, las 24 horas del día, los 365 días del año. Con un rango de 10 kilometros en cuanto a efectividad de respuesta, en caso de una contingencia no tardaría más de 45 segundos en reaccionar estando al otro lado del poblado. Las capacidades ofensivas son colocadas como defensivas. Imagínese, entonces, en cualquier contingencia, la capacidad de aquella sonda.

- tengo un poco de frio – dijo la pegaso, quien, por raros motivos se acomoda sin sentido en mi regazo. No le presto mucha atención. En este punto tranquilamente podemos seguir conversando durante un poco más. El dragón ahora me veía, directamente, sus labios relamiéndose y esos ojos rasgados sobre mí, me intimidaba la lengua bífida moviéndose en busca de algo en su rostro. Parecía abordado por un estupor secreto. Le había interesado y con sus señas clamaba al cielo más información que me gustaría tener para dispensarle, que debo inventar pues eso era todo. ¿Revivir una sonda liquidadora? Tomándolo desde ese punto parecía mas que una idea allegada a la salvación, una clara tentativa de suicidio. Pero eso no se podía decir ni pensar para mi. En mi mente pese al riesgo la apuesta parecía ser favorable. Mi debilidad seria compensada, mi notable incapacidad de acción se equilibraría si no con una facultad en cuanto a poder de respuesta, el tiempo de acción aumenta, la posibilidad de éxito se eleva. Una verdadera posibilidad donde pueda ver el mundo, que mi sacrificio ha de crear.

- Falta tan solo resolver el control y la energía – agrego –no tenemos ni la famosa Diadema de Control, y parece que tiene algún problema con su estructura o algo está haciendo, corto circuito. Con un poco de tiempo resolveremos el error. Quizás después de ello, todo esté listo.

- Usar al arma que nos divide para unirnos – se mofa nuevamente – eres un poeta. – sus palabras rasgan la garganta de mi preocupación.

- Una semana. Sin nada raro. Supongo que todo debe estar bien al momento. ¿Tú qué opinas? No has notado nada raro. Ni yo. Ni Lyra – exclamo orgulloso – sigamos como vamos. En cuanto a Applejack, yo la convenceré. Te daré noticias al respecto en un par de días. Puedes en esta semana intentar avanzar con Fluttershy, diciendo que te disculpas, ofreciendo tus servicios. Ahora que lo recuerdo, ella también necesita ayuda en su empleo. En caso de no poder lograr acercamientos con Applejack, puedes intentarlo ahí. – indicó levantándose. Lo hice, y Ditzy también lo hizo. – nos veremos después. Creo que es un poco sospechoso que tengamos muchas reuniones, empezaran a sospechar de nosotros en poco tiempo. En caso de que Twilight pregunte, porque lo hará, hablamos de la sonda. – dijo tomando mi mano con su garra a manera de saludo. - Nos veremos después entonces –índico asegurándome de tomar el arma. – Nos veremos – agrego. Sonrió, mientras nos vamos de ahí. Es de bastante noche, en realidad empieza a hacer frio. Tarde, la Srta Diane se enojaría, un poco. Nos levantamos y caminamos, tomando rumbos diferentes. Nieve, ¿he visto alguna vez la nieve? No lo recuerdo. Si la vi, debió ser su fantasma.

-¿Aquí nieva? Pregunto mientras reingresamos al poblado. Los pocos pobladores que estaban cerraban con tranquilidad sus negocios, con lentitud unos pocos saludan amablemente, otros, se apresuran a cerrar.

- ¡si, aquí nieva! – Agrega enérgica volando a mi lado la pegaso - ¡es mi época favorita del año! – Indica célebre – nunca he tocado la nieve – miento. Si, la conozco. – En mi ciudad nunca nieva – una vez nevó, solo una – cuando sea invierno, ¡podremos hacer muchas cosas! ¡Te ensenare a hacer muñecos de nieve! ¡Podremos jugar guerras de nieve! – al escuchar sus alarmados gritos, llenos de alegría extraña, y notar que los pocos pobladores despiertos volteaban a ver, la calme en nuestro camino a Sugar Cube Corner. No había nada dicho respecto a llegar tarde oh no, pero supongo que esta implícito en su cuidarme – bien, lo haremos, lo haremos: tranquila. – riendo, la pegaso bajo al suelo a caminar conmigo – sí, lo haremos… me siento mareada – me dice, y entonces vemos una gran nube en el cielo, que se mueve, errática, sin consentir el permiso del viento – tu casa se mueve –dije alarmado – esa no es mi casa – ella menciona, extrañada. Noto algo, siento que algo nos observa. Pero no es nada, aquella fea nube, como por orden mágica, se va.

Lyra, bajo la luz de esa noche. Ahí, ante la luz de la calle, parada, estática. Ante el camino. Al fin la veo en todo el dia. ¿Se ve diferente esta noche? Su pelaje, brilla de manera radiante. Como cuando nos conocimos.

Exo – Políticos. Una revista creada 6 años antes del incidente en Canterlot. 15,000 lectores tan solo en su ciudad, 30,000 a nivel nacional. Cuenta con 2 sedes principales. Una triste oficina de distribución en Manehathan, que huele a orina por las mañanas, y por las tardes, también. Otra oficina en Canterlot, que comparada con sus "homologas" revistas era una triste pequeñez. No estaba en la famosa no declarada calle de editoriales e imprentas. Estaba localizada, al lado de un bar para caballos. En sus 56 hojas mensuales, olvidando 10 de anuncios patrocinadores, se relatan un conjunto de historias de ciencia ficción y similares. No podías ser lo suficientemente malo como para no poder publicar algo en ella. Relatos vacíos inundan sus páginas, escritas por jóvenes escritores y novelistas nacientes, de brillante futuro, oh en otro triste caso, por viejos o viejas narradores que se apagan lentamente. Como el unicornio Lyra Heartstrings. Lamentablemente desde que esta revista nace (y cierra 15 años después tras un tormentoso escándalo) se encuentra en una crónica pobreza, por los despilfarros de su dueño, o por los problemas económicos de diversas razones engendradas quizás por una crónica y consecutiva mala suerte. En general la vida de tal empresa, era triste, decadente. Un poco paranoica por sus relatos y ridiculizada por sus semejantes. Pero cuando le fue bien, brilló con todo fulgor. La época en la que el hombre estuvo entre los ponys fue excelente para ellos. "La fiebre de los humanos" les sentó excelente. Como si toda esa tragedia fuese exactamente diseñada, en beneficio suyo.

Desde el incidente de los hombres, las cosas mejoraron un poco. Los números se pusieron de su lado. Se podían poner flores en los pupitres de aquellas 2 oficinas. Miles de soquetes escribían fulgurosos, casi masturbándose, sus experiencias, teorías y relatos de primera mano sobre el aterrador contacto. Técnicamente, ellos eran extraterrestres. Poco se conocía de ellos, poco se tenía en los libros de historia. La ambigüedad del pensamiento equino respecto a esas bestias, los hizo fuerte centro de especulación. Nada estaba escrito, y era necesario que alguien escribiese. Esa masa de escritores recientes, en las altas revistas equinas, serian rechazados por no ser lo suficientemente creíbles. Siendo la única revista de su tipo, Exo-Políticos aceptaría gustosamente a esa horda de asustadizos ponys que debían dar un relato al mundo. Ellos no cobraban por la divulgación o el uso de sus artículos (generalmente basura) y Exo – Políticos no les pagaría. No obstante, 3 de cada 10 artículos eran basura, y los demás, eran más o menos legibles. Eso, en el "Boom" del primer contacto. Hace 3 años. Las cosas fueron mejorando. Los humanos estaban en la boca de todos, ellos aprovecharon el miedo e interés de la gente, y les fue relativamente bien. Gracias a esa época dorada, y a "El Onceavo" fue que esa revista pobre y poco interesante ganó el estatus de revista de culto.

Tan solo bastaron 3 entrevistas, 3 artículos, y el fervor por el humano estalla en sus editoriales. Cuando "El Soldado De La Gabardina Café" llega a PonyVille a defender y erradicar una horda de Grifos Corrompidos, todos los escritores tenían nuevo material, algo que opinar. ¿Bondad, maldad, un plan, conspiración? Exo –Políticos podía poner flores nuevas cada 2 días en sus oficinas en las que casi cada día un inepto llegaba a dejar un artículo más o menos interesante. 3 entrevistas dadas por una muy "conocida" pony para los creadores de la editorial. Que anteriormente había dado bastantes artículos y cuentos sobre los hombres, poco importantes. Estas 3 entrevistas que había dado llenaron de interés a todos sus lectores y atrajeron a muchos más. La primera "Nacer" casi le merecía premios a la caída en desgracia. Bastante interesante, daba una vista "pony" del humano que aterrorizaba. Del ser que se había levantado un día en aras de la paz.

- Lo he disfrutado. Lo he amado. Ha sido una gran experiencia.

Tras el impacto de la primera entrevista se requirieron 2 más. No era tan buena, hay que precisar. No era revolucionaria, ni nueva. Pero era lo que había, a diferencia de los demás. Nadie se atrevía a publicar nada sobre el hombre. Quizás lo que más ayudó en aquel momento de celebración fue que, sumado a eso, una unicornio, bastante influyente y prestigiosa, con total confianza, con una carrera futura más brillante que cualquier otro mediocre escritor de tal revista, desease publicar casi al mismo tiempo su ensayo sobre una experiencia con aquella criatura. En su revista, no en la de nadie más. Tal vez esa coincidencia cósmica fue lo que dio aquel empujón. Demasiada suerte para una pony.

- es dinero fácil

Los lectores se abalanzan inquietos, Exo – Políticos, es amado y odiado. El olor a orina nunca se va. Aunque es menos fuerte, hay algo que lo tapa, la felicidad está en el aire. Se contratan gracias a él 2 asistentes en cada oficina que serían reducidos a uno, correctores ortográficos, oh en el caso más común se convertían automáticamente en escritores dado a que a veces quienes llegaban no sabían escribir. La felicidad estaba en el aire, una vez más el miedo probaba ser un buen negocio.

- todos lo hacen, sola. ¿Por qué no puedo yo?

Nacer
En El Mundo: una entrevista de Antonov Mi Mill.

Escrita por Lyra Heartstrings

Tiempo. Esperaba sentada, en mi hogar. Tan descuidado, decadente. La última vez que había estado tanto tiempo, fue cuando vivía aquí. Los cuadros que estaban postrados casi me hablan con enojo. Los limpie, para este pequeño trabajo. Sonrió tan fuerte, me sentía feliz. Aquello por lo que tanto había peleado, por lo que sufrí y por lo que ustedes leyeron hace tantos años vendría aquí a hablar conmigo tras terminar unos trabajos con algunos ponys, y desocuparse de unos compromisos. Un sueño andante, real, como tú y yo. Es un poco tarde, más de lo usual. El aire vibra en esta casa. El no tardará mucho en llegar aqui. ¿Qué, dicen algo?, ya no los oigo. Un mensaje a mis detractores, a quienes me odiaron durante amargas épocas de dolor. Sé que los tuve en consideración. Sufrí por sus palabras, casi quise ser otra, desaparecer. Quizás, me leas tú, desde tu casa, enojado. Por qué vuelvo a escribir. Admito que me derrotaron cuando desee no escribir más y retirarme a amargos valles de tristeza. Pues no mas hoy. Ya no puedo oírlos. ¿Quién tenía la razón? Un mensaje para ustedes: púdranse. Si, jodanse. Ahora, soy feliz.

- El dinero no evoca felicidad. Pero, ahora soy feliz. Sí.

Un relato breve entre nuestra rara e increíble relación. Que sé que desean leer y si no, qué más da, tendrán que hacerlo porque tiene que ver con lo demás. Una noche de desgracia en la que intenté suicidarme, a la orilla de un lago, oculto entre las sombras, del todo macabro EverFree. Ahí lo conocí, quien me salvó de ahogarme. Y defendió de bestias de madera, y una mantícora asesina. Salvándome y cuidando de mí hasta que retomara las fuerzas suficientes como para poder ayudarle, puso su vida en riesgo más de una vez por intentar conservar la mía. Por eso le sirvo además de mi devoto casi religioso, interés por su ser. Pagar una deuda, tan gratificante. No podrían comprenderla, como yo lo hago. En el bosque de donde logró sobrevivir, dormimos muchas noches, abrazados contando gotas de lluvia.

Todo después de eso, lo saben quiénes han leído diarios referentes a estas semanas pasadas, quienes han tenido de que hablar con sus amigos, noticia trascendental, de las que nadie casi discute ya sea por agobiante miedo, o por simple subestimar el evento tan importante.2 especies bajo el abrigo de un nuevo sol. Un nuevo mundo podría partir a partir de este momento tan increíble. Hace 3 años hubo miedo por ellos. Y ahora paz, una asombrosa paz. Parece que Celestia ama ver conflictos, infundimos el miedo entre nosotros, y ahora debemos infundir una sagrada amistad. Pues no queda otro camino.

- nuestra felicidad necesita de él. Lo amamos.

Entra finalmente a la casa. Le había comentado, que no necesitaba tocar. Era bienvenido a este recinto pero al abrir la puerta, parece que se quedaba en la entrada. Tras unos momentos entra. Quizás alarmado, por falta de respuesta.

Tras entrar se sienta, impaciente por empezar aunque más orientado a terminar. No lo culpo. Es un ser ocupado.

Coloca su arma en el suelo, toca los dedos de sus manos, ansioso. Nunca había sido entrevistado. Era su primera vez en este tipo de cosas. Sonreí. Materializo un tazón de galletas tras saludaros afectuosamente. Leche en 2 vasos. Sonríe, le gustan mucho nuestros dulces.

- Si le parece pertinente, quisiera comenzar a preguntar de inmediato. Así terminamos rápido, y tanto usted como yo saldremos felices. – claro, aunque tenemos 2 horas. Toma tu tiempo en ese rango Lyra.- indica alegre, su cara semi gris semi palida semi café. Una mezcla extraña de colores.

- antes que nada, bienvenido a mi hogar. Y gracias por hacer tiempo en su agenda para venir aquí – gracias a ti por darme la oportunidad. Nadie lo ha hecho aparte de ti. Estoy emocionado – exclama, impaciente moviendo sus pies en aquel banquillo. Lo transformo en un sillón mas cómodo, agradece feliz.

- 1: ¿Usted viene de otro mundo, de otra realidad, de atrás en el tiempo, de adelante… de donde viene usted? Es una de las dudas que más me llega a la mente antes de dormir. Será que usted es del futuro, o del pasado. Supongo que, en cierta manera todos quisiéramos saberlo. Todo el evento ha sido bastante confuso.

De hecho, no entiendo mucho al respecto, yo tampoco. Apenas, se que existo aquí, apenas entiendo que estoy aquí.

Antonov: También lo es para mí. En mi mundo no existe la magia. El sol se mueve solo, la luna rota en torno a la tierra. Las cosas crecen lento, el tiempo es triste. La desgracia es común. A lo que entiendo o logro recordar nosotros, o yo, venimos de otra realidad con reglas diferentes, quizás una variación de la suya, oh ustedes son una variación de la nuestra. Supongo que venimos de universos diferentes, con sus reglas diferentes, y sus formas de vida diferentes. En nuestro mundo tenemos equinos pero son simples animales, incapaces de hablar, pensar o realizar magia. Somos los únicos seres inteligentes y nuestro planeta es el único, que conocemos, que tenga vida. Al menos, eso recuerdo.

-2: ¿Cómo es su mundo? ¿Cómo lo recuerda? Divertido, amistoso. En que difiere su mundo del nuestro.

Frio, podrido. Moribundo, enfermo. Psicópata, rojo. Asesino, espinoso. Corrupto.

Antonov: Es muchísimo más hostil que el suyo. Eso puedo asegurárselo de antemano. Guerras, masacres, asesinatos, violaciones. Genocidios, dios mío. Hasta se roban los periódicos de los estantes en los que depositas una moneda y tomas uno ordenadamente… la amistad es poco practicada. Es más individualista nuestra sociedad. Sin amistad. La guerra por los recursos naturales es bastante común, y muy promovida. La supervivencia del más fuerte es la ley. Un mundo gris, supongo. Puedo decir que en lo que más diferimos, como mundos, es en el aspecto de las relaciones interpersonales. Aquí es más sencillo entablar una amistad, todos te saludan amablemente. Cuando una pony embarazada llega a un sitio se le cede inmediatamente el asiento, cuando la acera está llena los caballos se bajan a la orilla. Protegen a los mas pequeños, en el corto tiempo en el que he estado aquí puedo decir que su sociedad ha alcanzado un estado tan magistral que me es imposible concebirlo en mi mundo.

- Ha dicho usted una expresión bastante curiosa. Creo que se refiere a alguna religión. ¿Qué es dios? ¿Es un dios? Se asimila mucho a las frases que usamos referentes a la Princesa Celestia.

Debe existir. No puedo concebir que todo, incluyendo esto, en su complejidad tan absoluta haya sido creado espontáneamente. Como si un Rolex hubiese decidido materializarse un día con buen clima. Al menos a mí me parece más sencillo creer eso. Pero. Si existió un dios no fue bondadoso, si fue bondadoso lo matamos. Quizás era un dios que, poco como lo pensaron las religiones, no era sádico, sino simplemente un ente aburrido.

Antonov: Es un ente religioso, presente en muchas de las religiones de mi mundo. Quizás sea un ser inexistente, quizás no. Se supone que es, según la mayoría de religiones del mundo, es el creador de la nuestro mundo, de la vida, de las estrellas. De todo. Nada real si al sentido común se refiere.

- 3: ¿Qué lo motivó a usted, a desear partir a investigar sin ninguna posibilidad de resultado, esta realidad? Sería interesante saber por qué había deseado usted venir a este mundo, habiendo tantos peligros y pocas posibilidades de éxito.

Vivir. Quizás. Vengar a mi hermano muerto. Quizás salir de ahí. Dejar de replegarme en el fondo de mi subconsciente al no desear aceptar la realidad. Un mundo roto, estéril condenado a la muerte. Vidrios rotos, armonía quebrada. Tal vez solo no era mi hermano, ni la ansia de desear un nuevo mundo. Solo deseaba huir de ese feo lugar al que debía forzosamente llamar hogar. Dejar de vivir, en un par de pesadillas.

Antonov: El deseo de saber, de vivir en carne propia una verdad tan insana que me partía la cabeza. Eso y porque me lo ordenaron jajaja. Desde que se me asignaba la tarea un par de meses atrás, pensaba en que sería una experiencia única en la vida y, que si moría, al menos debería ver algo hermoso. En mi mundo no tenía amigos, ni familia. Ni conocidos. Todos habían muerto en una guerra terrible que azoto mi patria. No era del todo suicida mi misión si se lo pregunta: sabíamos de antemano que aquí había mínimo una atmosfera similar a la nuestra, agua, y mínimo gravedad. Tenía en mi poder raciones de alimento para sobrevivir y prosperar. Supongo que quería sentir aquello que nadie había sentido y déjeme decirle que si pudiera ser regresar en el tiempo al momento exacto en el que decidí hacer esto, lo elegiría otra vez sin dudarlo.

-4: como una última pregunta respecto a la humanidad. ¿en el ámbito tecnológico, que tan avanzados están? ¿Cuáles son los 3 logros que usted desearía destacar en la historia humana? Las teorías que he tenido y recopilado de demás interesados en el tema son diversas y muy nutridas. Quisiera que me diera un breve recordatorio sobre tales proezas de ingenio que ya han desarrollado en su mundo.

A nuestra locura, solo la capacidad bélica de nuestras naciones, pudo quedar como herencia. Hemos vuelto a la edad de piedra, una más violenta que la anterior, con más cadáveres en las calles. Con más ríos de muerta sangre.

Antonov: muy avanzados. Dejamos de depender de combustibles fósiles para calentarnos desde hace mucho tiempo. Nos transportamos el triple de rápido, tenemos altos estándares de vida al menos en las naciones más desarrolladas. Estamos híper conectados, reducimos las distancias comunicándonos instantáneamente con personas que están al otro lado del mundo. Cosas que no veo aquí. A pesar de eso, ustedes están mucho más avanzados en el ámbito social, cosa que no discuto. En cuanto a los inventos, solo podre decirles los más recientes. Al igual que ustedes inventamos la rueda, la escritura el arado, las matemáticas… todas esas cosas las tenemos en común. Todos estos últimos son influyentes, y sin ellos no seriamos lo que somos hoy en día. Inventos o descubrimientos que no tengan ustedes y hayan sido revolucionarios… el motor de combustión, el miro chip… y por último, el desarrollo de la ciencia nuclear, de la que sacamos el horror y la esperanza de nuestro siglo.

-5: ¿Cómo ha sido tratado desde que llegó aquí a PonyVille? Me gustaría saber cuál ha sido su experiencia en nuestras amadas tierras equinas al momento. Por lo que se sabe, usted se ha quedado aquí en PonyVille a vivir momentáneamente, en la casa de la Elemento de la Armonía Pinkie Pie ¿Cómo ha sido su experiencia al momento?

Felicidad.

Antonov: Al finalizar una reunión sobre mi paradero con las personalidades equinas, se decidió que estaría en la casa de la maravillosa cocinera y repostera, bastante excelsa en su trabajo la equina. Recibi una habitación. Recibo comida, recreación. Aunque lo que prefiero destacar no es el trato directo de quienes me hospedan, si no de la gente en general. En mi mundo el trato es mucho más hostil que el suyo, sinceramente me vi maravillado frente al amigable abrigo que he recibido desde mi llegada a este sitio. Las 3 comidas, el saludo de un desconocido… Quizás bienes que todos aquí poseen, pero, en mi mundo es algo poco común y casi para reservadas ocasiones especiales. Sonrisas en los niños, niños, ver niños. Oh más bien dicho, potrillos. Que los potrillos te saluden amablemente cada mañana, me llena de una inmensa alegría, y envidia. Ya no hay muchos niños en nuestro mundo. Ver eso, en realidad me llena de emoción. La calificaría como una de las experiencias más gratificantes y felices de toda mi corta vida.

-6: No solo como una duda personal sino como una que todos tienen en su boca, que todos nosotros tenemos en la mente. Que platicamos tras este incidente. Oh que al menos pienso yo, y que yo tengo la necesidad de compartir con los demás ¿Qué opina usted al respecto, del atentado de Canterlot, 3 años atrás? Compártame su opinión al respecto.

Mi mente, quizás por algún mecanismo de auto preservación, bloqueó parte de lo que fue mi infancia, y temprana adolescencia. Así que en cierto punto, no recuerdo demasiado sobre mucho. Apenas recuerdo el rostro de mi hermano mayor, trazas de imágenes mezcladas. Creo que conocí la bondad humana, pero la misma no dura, no es perpetua como el odio. Al principio, parado ante el fin del mundo, intente responderme que tanta destrucción, tanto sufrimiento, miseria y dolor, debían tener un significado: nada de tal magnitud podía ser tan frio como un deseo sin escrúpulos de causarnos terror a nosotros mismos. Ahora, viendo ese ejemplo, entiendo que tanta destrucción, y muerte eran solo la inevitable lucha contra nosotros mismos. Quizás siempre hemos sido así, y esto no fue sino la culminación de tan triste, naturaleza.

Me odio a mí mismo.

Antonov: Los desconozco. A todos aquellos que perpetraron tan abominable acto cruel contra una población civil, desarmada, usando armas de destrucción masiva, de manera indiscriminada y sin piedad. No entiendo aun las causas que los motivaron a realizar algo tan incoherente, con uno de los hallazgos más increíbles de toda la historia humana: vida fuera de nuestras fronteras. Han manchado el nombre de la humanidad con un actuar tan impropio. Siendo hombres de ciencia. No entiendo ni creo jamás entender que los habría motivado a hacer tal acto. No simpatizo con cualquiera que hayan sido sus motivos. Ni creo jamás poder hacerlo. Opino que fue algo horrible. Jamás estaré del lado de algo así

-7: un evento tan horripilante, yo personalmente perdí a mi mejor amiga en el incidente. Pero pese a ello, quisiera aclarar algo más referente al tema, relacionado a usted, quizás, una pregunta que en este caso, pocos se hacen. ¿Por qué nos defendió aquel día, en aquella fatídica batalla contra los invasores Grifos? Quisiera ahondar más en el tema. En su motivación por realizar un acto de tal valentía. Salvar a las elementos de la armonía.

Era lo correcto. Lo justo, y lo verdaderamente humano.

Antonov: Porque era lo correcto. Lo vi todo desde el bosque. Vi la barbarie, la muerte. El deshonor de ese combate, en específico de aquellos que empezaron a hostigar a la población civil. Tenía las herramientas para intervenir, mis armas de defensa personal, serian suficiente como para poder reducir al atacante dado a la brecha tecnológica que nos separaba, y que indudablemente me daba una ventaja estratégica era increíble. Al ver el estado indefenso de todos esos inocentes, al ver que la habían reducido a usted, y que se disponían a ejecutar a las que después conocería como Elementos De La Armonía, decidí intervenir sin miedo real por morir, oh quedar lesionado pues creí que no sucedería. Todo lo demás, es de dominio público. La respuesta a su interrogante, es simplemente, que estaba haciendo lo correcto, y lo volvería a hacer.

-8: Sinceramente, fue algo que sorprendió a la mayoría de todos lo que le seguimos la historia. Con esta última pregunta, yo doy por terminada mi entrevista, Sr. Antonov. ¿Dígame, que lo ha hecho más feliz, sinceramente, hasta este momento? Que es lo que lo llena de más alegría que nada en el mundo, al menos en el nuestro.

Ditzy. Sinceramente, Ditzy. En sus sonrisas veo la felicidad que perdí, la inocencia que nunca tuve el derecho a tener, esa despreocupación tan abismal. Casi cómico. La envidio, al ser capaz de vivir así. Cada momento verle reír, es un recordatorio, una frase en mi mente. ESPERANZA.

Quizás no entiendas lo que intento decir. Ella es la encarnación, de lo que no tengo. La vida, amo la vida de este lugar y ella es el ejemplo más puro y milagroso de la vida. Una vida tan pura, y tan frágil como las burbujas que ornamentan, sus flancos.

Ver flores en el césped, ver niños correr alegres a arrancar las flores. Ver amores en desarrollo, ver el nacimiento y contemplar la muerte no como un aterrador final vacío si no como un esperanzador recuerdo de que el ciclo nunca se romperá. Que serás parte de algo siempre, que nunca te iras, y que sobre ti crecerán flores que alguien arrancara, como un regalo, para algún amorío.

Envidio, como tienden los viejos de los jóvenes, su inmensa, casi infinita, vitalidad. Los veo con ojos rencorosos. Pero es lo que más me hace feliz. Qué mundo tan maravilloso.

Antonov: La felicidad de su gente, y la amabilidad de su mundo. El corretear de la brisa por mis oídos, el sonido de la lluvia en las mañanas, el atardecer en las tardes, el anochecer en las noches. Las estrellas en el firmamento. Un saludo simple por las madrugadas. Eso es lo que me hace feliz. Es lo que más me llena de gracia. Un mundo tan maravilloso.

!Oy res aibed dadicilef us¡

Había guardado, asombrosamente, bastante silencio, ¿y estaba bien? Ya nadie podía escuchar a Lyra Heartstrings parlotear. La puerta recién se había cerrado, melancólicamente se estremece con el partir de su ser querido. Las velas se habían apagado, en aquella habitación tan demacrada que el mismo prometió componer. Y si no lo hacían, ella misma las apagaba. Era pues hora de reflexionar. Todavía, sentía en su pelaje remanentes del toque de aquella extraña cobertura que los humanos tienen en su cuerpo llamada piel. ¡Y estaba bien! ¡Está bien disfrutarlo! ¡Por qué no lo estaría, porque no estaría bien! Su mente estallaba en extraña excitación proveniente de ningún lado. Quizás desde sus ahora tibios cascos, del remanente de calor aun dejado. Magia, el cuerno también se le sentía caliente. Magia, no había otra explicación aparente. El despreocupado caparazón de aquel ente se había transformado en una tibia manta donde podía dormitar. Como no hacerlo, sin una poderosa fuente de magia. Sin las páginas malditas de un libro. ¿Sin pensarlo? No podía ser. No era tan poderosa (¿o sí?) como para poder hacer magia sin siquiera darse cuenta. Hablaron, abrazados cálidamente bajo el abrigo de la oscuridad, donde nadie podría jamás ver. Pero, lejos de armar una perversión, de estremecerse al son de la noche (como en todas aquellas fantasías sexuales que había tenido) solo, incrédulos, hablaron. Una falsa regeneración. Parlotearon sin inicio ni fin, juntos. Como cuando se recostaban bajo el manto de aquella cueva, bajo la cobertura de un cenit. Solos en las noches sin que nadie viniese, cuando le prestaba atención, cuando la quería. O más bien, cuando la necesitaba.

- no, el aún me necesita – habla para sí misma, sentada en aquel sillón, mientras toca su vientre tibio. Su cuerno hirviente que aun varia de tono, sus labios que se secan dejando una cascara de saliva. Pensando en jamás lavarse el casco con el que toco sus mejillas, parecía que regresaba a la época en la que tenía 15 años.

Decaído, sin ánimos aparentes, fue quizás una presa bastante fácil. Caminaba por la noche en las calles apagadas de este pequeño pueblo sin rumbo más que al de su hogar y ella logra interceptarle y, al notar el infortunio en su rostro, ofreció llevarle a su casa a conversar un poco antes de que él lo hiciera con la pony rosa. Recuerda, el frio de la noche, como en el frio de esa noche el calor corporal de aquel ser parecía atraerle de manera irresistible, la danza de 2 copos de nieve levitando en los tibios vientos. Pues también, asi fue de lacónico. Convencerlo, fue tanto una tarea laberíntica como posible. La gran bestia emocional se volvió un gentil ser afable. Era su impresión inicial la que lo desanimó en todo el encuentro, algo así como comerte la parte quemada de un panecillo, la cobertura de mala cocción. El no deseaba venir. Lo leyó en su mente. El deseaba estar en casa (con otra pony) para cuidar a Pinkie, la pony rosa. Lo que recuerda de esa charla simple, varias veces Deseaba estar cerca de la unicornio, esa (puta) diseñadora que tanto recuerda por la escena que hizo con el diseñador Fancy Pants años atrás. (¿Por qué es una puta?) Cerca de la unicornio asquerosa color m(ierda)orado de Twilight Sparkle. Si, cerca de ellas.

-pero no – se clama - ese, ese, ¡es su trabajo! – se reafirma esperando, que sea verdad – es su trabajo ¡claro que si lo es! Casi las cuida como cuida a la bizca gris –dijo, rara.

"- wow, no sabía que eras tan buena con la magia – se mofaba con incredulidad la maga alfeñique. Y ella transmutaba lentamente aquellos metales a simple piedra, poco a poco, con el coraje retenido en su garganta y cascos. El mundo de dice estúpida una vez más. Atónita ante el claro desinterés de su amante ficticio, por defenderla. No podría creerlo, pero casi la convertía a ella y a todo en un radio de 3 metros en hirviente piedra pura. Solo por enojo, y para guardar apariencias, debía aparentar ser una pony estúpida y débil. Algo le decía que nadie debía saber por ahora sus asombrosas aptitudes.

¿Guardar apariencias? Había dejado muchas evidencias de su verdadera capacidad, facultades que el (benévolo libro) le había otorgado. No, pérfido libro. Para alguien bastante listo era pan comido. Revivió ella sola a un ser técnicamente muerto, de otra realidad, sin ayuda de nadie. Le curó siendo que la magia normal no afecta a los humanos. Tuvo que escribir nueva magia tan solo para esa tarea… Transmutar elementos a otros no le era difícil. Podría hacerlo en 2 segundos si lo pensaba. Pero las preguntas comenzarían a volar. Y la unicornio morada ya le había cuestionado sin cesar, mientras estuvieron a solas, como había logrado ayudar al pobre Antonov con su pobre e inexperta magia. Deseaba convertirle en piedra por accidente, con esa estúpida mueca fingida de satisfacción, en el rostro eternamente tallada ahí, como su castigo por burlarse de tan poderoso ente que a si misma considera.

- ¿Qué creías de mí, exactamente?- directa, seria, y con un rostro fruncido la unicornio ni muy lenta ni muy lista se acomide a ser honesta.

- bueno, siendo honesta, creí que solo sabias tocar tu arpa con tu magia – indicó con una casi divertida sonrisa. El hechizo se activaría en 9 horas a partir de ese momento, Twilight Sparkle experimentaría una diarrea reforzada con cólicos, que jamás en su vida, iba a olvidar.

- supongo que es porque siempre toco mi arpa – sonrió boba, como aquella farsante de ojos dorados – debe ser por eso – alcanza a responder su contra parte morada. Y Antonov, su amado protegido poco se daba cuenta. Y si de darse cuenta, no actuaria jamás"

- quizás era simplemente la impresión. Digo, nunca sobresalí por mi magia descomunal ni nada por el estilo. A pesar de ser un unicornio de cepa, de haber ingresado a una escuela para unicornios súper dotados… jamás se me conoció por tener dotes mágicos exuberantes. – reía débilmente, luego, un poco más fuerte. Digamos que más fuerte. Pues ya era hora, y a esta hora estaba cagándose de risa. ¿Si la hubiera convertido en piedra, que hubiese sucedido? Un desastre, ciertamente. Antonov incluso podría llegar a matarle (¿Cómo?) Hasta por esta bromita podría enojarse y dañar sus débiles lazos… si, podría. Pero no, por suerte no la descubriría, ella no creó una infección: solo aceleró una diarrea que su sistema hubiese evitado de no ser porque ese mismo sistema inmune estaba afectado por un malestar estomacal anterior. No creó nada, no había forma de relacionarle con tal acto por lo que se sentía segura (como era el caso de Antonov) con lo que su magia pudiera causar. ¿Era justo hacer este tipo de cosas (a Antonov) con magia? ¡No uso magia en Antonov! ¿Oh si? Y si la hubiese usado, ¿se daría cuenta?

- claro que use magia – indica el reflejo, del vidrio de una botella, cerca de la pared. Abrumada, aterrada se aferra a su silla con firmeza. No esperaba volver a hablar consigo misma.

- pero no use un hechizo que alguien pudiera detectar – señala el reflejo de un cuadro, de sí misma, sentada, vista desde arriba. – de hecho, no cambiamos la conducta de Antonov. No hizo eso porque no lo quisiera: no implantaste ideas en él, sino que, de la misma manera que en esa infección estomacal, solo aceleramos algo que ya iba a pasar. En realidad, en el fondo, deseaba pasar tiempo a tu lado pero las presiones de proteger y servir a las elementos lo tienen apresurado, relegándonos como una prioridad menor. En el fondo, si leíste bien su mente, se siente mal por esos descuidos al entender que eres alguien que se siente bien siendo apremiada constantemente. El en el fondo siente que nos debe algo – si – dijo ella a su reflejo - ¡y claro que nos debe! ¡Sin nosotras, nada de esto pudiese jamás ser posible! ¿No nos es una justa compensación pedir estos tratos, al menos?

Algo le sabía mal. Al oír sus propias palabras.

- no es la manera, correcta – se dijo abrumada por su estocada – no hiciste nada, fuerte o indebido. Solo se abrazaron y conversaron mucho más profundamente. Y uno que otro beso que diste pero, lejos de esas miserias, nada. Y sabes que merecemos mucho más que estos gestos pero no es el momento ni el lugar. – sonrojada al máximo, sufría una derrota auto infligida.

- no tomo más de10 minutos. Nada malo sucederá. Si no, el hechizo de protección que le colocaste, ya se hubiera activado y nos hubiera notificado – agrega fulminante. Entonces el espejo de plata, frente a su sillón, se materializa. Ella ahí, imponente. Ve entre rejillas a ese reflejo de una ella, alguien que no conoce. Una visión suya, que, es indetenible. Un espejo, un reflejo que ante aquellas orillas metálicas de fantasia parecía fundirse casi completamente, con una realidad no menos quimérica.

- fue un gran día. La entrevista lo acercara más a ti. Este tipo de noches, te acurrucaran en su regazo. – habrá, ¿habrán mas? – Se pregunta con un anhelo entre labios – deben haber más. Veras. Después de que publiquemos esta entrevista, el humano será mucho más aclamado aun. Ayudaras a elevar la estima del hombre. Y Antonov, nuestro pobre Antonov, se sentirá culpable de no agradecértelo, y volverá este tipo de noches costumbre, buscando compensarte: ¡fácil y delicioso!- fácil – murmura – competir, contra la bizca… Derpy. Competir contra ella -¡y debemos competir! Ella se está robando la atención de nuestro Anto, con su fingida torpeza y sonrisas bobas. Por desgracia, Lyra Heartstrings, te tocó competir contra una vil retrasada, que te está ganando por cierto.

Si hacemos este tipo de cosas le daremos batalla va los ojos quebrados. Si, lo haremos. – Ser nosotras su felicidad, su sinónimo de alegría y placer, y que no lo sea esa pegaso gris - ¡eso me enferma y me llena de rabia! Pero el humano debe ser tonto, nuestro Anto, debe ver algo en ella, algo que no logra apreciar del todo, en ti. Quizás, alguno de sus familiares fallecidos o amigos perdidos se le asimile demasiado a la bizca y por ende sienta tal aprecio por ella. Oh, my weakness, mi sueño. Quisiéramos ser tu felicidad. – Debemos competir – se afirma al unísono, desde la realidad de los reflejos y la realidad verdadera. – ¡ella nos lleva cierta ventaja!, pero lo que no saben los vientos que soplan, es quien los hace elevarse al cielo. Nosotras comenzamos esto con él. Nosotras lo mantuvimos, esta historia terminara con nosotras también. Yo, nosotras, somos más listas – dice- lo soy – se afirma desmaterializándose – le llevamos ventaja hoy a esa pajarraca retardada. Una foto de ventaja. Suficiente ventaja. Suficiente.

El reflejo ya no aparecía en aquel espejo, y era porque ella no estaba más sentada en esa silla. Pensaba, excitada caminando de un lado a otro en que podría más hacer cuando el volviese aquí. Quizás mañana, quizás pasado mañana. Si, lograba ingeniárselas bien podía llegar a ser el ser más apreciado por aquel ser bípedo. Destronar a Ditzy de ese puesto, volver a cómo eran las cosas cuando bajo la cueva se abrigaban, cuando lo hacían cuando la lluvia arribaba. Pero en su mente, no podía perder la sensación de olvidar algo. También eso en su lengua, como si el hecho de haberle traído aquí fuese para algo más. ¿Algo malo? No, no era malo a su punto de vista. Recordaba que era algo que quería decir, o hacer. Importante, parecía ante tanta ternura, tanto contacto, haberse arrepentido de hacerlo. Piensa intrigada, pero se olvida casi inmediatamente. Sí. ¡bajo sus cascos fieles estaba la fotografía, esa foto bajo la más amable oscuridad, bajo la más agradable ternura, de la noche, y de su amante, ella la tenía, una para ella, y una para el! Esos 2 ponys que había en las sombras de aquel establecimiento. Heridos, golpeados, su sangre chorreaba en el piso. ¿Importaba su muerte algo para el Sr Antonov? ¿O para ella? ¿Era necesario molestar la ya de por si preocupa mente del amado humano por un par de borrachos peleoneros? La foto ya se la habían tomado, al menos eso ganó ella de tal pérdida de tiempo. Una foto, que guardaría para siempre.

Ellos. ¿Muertos por una amenaza? ¿Liquidados por quién? ¿Había alguien en ese local que estaba cometiendo un asesinato? ¿Esos 2 estaban ahí abajo por un secuestro. El joven nervioso que los atendió era un psicópata asesino No podía ser. Pero. La foto. Ya la habían tomado. ¿Una nueva amenaza yacía en ese local? Pero la foto, la habían tomado. Sí. Ya la habían tomado. ¿Pero, había hecho mal omitiendo la información. No diciéndole a Antonov sobre este suceso?¿Y si terminaban siendo asesinos? ¿Eso acaso le importaba? No. No. No era la primera vez que veía cadáveres. (EXO GÉNESIS) no es la primera vez que veía muerte (BON BON) quizás por eso simplemente no le había impactado lo suficiente como para en ese momento gritar. Quizás por eso simplemente no le interesó. Pues ahora tenía la foto, por eso habían ido ahí, ¿no? Y si era por ello, ¿Qué le importaba entonces? Debía avisar era lo correcto. Pero en este punto, se sentiría demasiado culpable y cansada. ¿Qué le diría su amado Antonov, si le revelase esto ahora, en este momento, después de casi 10 horas de lo sucedido? La odiaría, la aborrecería por no haberle dicho tal suceso en el mismo instante. Ya no era posible decirle, sin que un efecto contra producente se realizara (¿perder su amor y su felicidad? ¡No más! ¡No más por favor!) Estaba mal. Llena al tope su copa de vino pensando, intentando ver seguridad en su reflejo pero solo se ve a sí misma, temblando de miedo, intentando calmarse, ante algo que no había considerado. Algo que había pasado por alto. Miedo. ¿Dónde está la Lyra segura? Se había ido, y sin ella no había mucho que hacer. Supone. Debía esperarle para tener una idea de que hacer. La copa se llena al tope con sangre vino. Desborda la copa. Ensucia las sabanas limpias la alfombra de esa cama parte de la habitación.

"Tuvimos que ser raudos, veloces y certeros en todos sentidos. No hubo tiempo para poder disimular pena, o miedo por mas abrumados que estuviésemos. Una pena para muchos, pero así tuvo que ser. Solo de esa manera se pudo salvaguardar y atender a la mayoría de las víctimas. De igual manera, acepto total responsabilidad por lo ocurrido. Mas solo quiero aclarar, ¿Quién pudiera prever tal magnicidio, tan atroz? ¿Estaba acaso el dia del ataque yo, en una nación de infantes? Que Celestia me perdone"

- Comandante Spitfire, en los Juicios de Canterlot.

-Lo he observado, con suficiente cautela, con suficiente cautela a distancia, a la distancia apropiada: lejos de escuchar sus conversaciones: solo veo sus acciones. Solo observo sus risas sin eco, sus ojos sin alma. Huevos blancos pintados de café. Y por manos tiene garras secretas, que parecen tan débiles, tan débiles ellas son, claro. Parece vulnerable. Esa piel gris sin pelaje, esos labios. Esa amabilidad tan falsa, tan estúpidas sonrisas. Empieza a marchar, el empieza a marchar en una carrera. Escucho quizás no su voz, pero si sus pasos débiles, casi a puntillas. Por las carreteras de la muerte resuenan sus botas. Casi como un cuento macabro, casi como si todos no fueran conscientes del peligro que él representa pero yo lo soy, sabes, ¡ellas creen que estoy enloqueciendo! Marchaba, sin ninguna resistencia del rendido Equino. Como si caminara entre nubes, entre dulces nubes blancas. Débiles nubes blancas, donde sus botas marcaban un triste carmesí. El terror aguardaba profundo, en su mente. Él era el terror, el terror más grande que jamás había visto jamás. El armaba su ejército fantasma a la vista de, de, ¡de nuestros ojos! Era como un maldito insulto, como una broma cruel. Como una broma cruel, como una broma muy muy cruel. Es como si en el fondo, nosotros, nunca aprendiéramos. ¡Como si nunca, nunca aprendiéramos!

- pero quien soy yo, para criticar a los círculos.

Al ser la asistente de Rainbow Dash, la equina también debía estar en forma. Al igual que ella, debía tener buena resistencia, velocidad, el peso adecuado, la agilidad adecuada. La fuerza adecuada. Como ella debía volar constantemente. Como ella, debía dar una vuelta a PonyVille cada mañana, cada tarde y cada noche. Y a veces, volar a la luz de la luna llena. A veces estallar en llanto secreto, y huir. Tambien era su asesora, su alumna, aliada y amiga. Quizás en ese mundo enfermizo, su única amiga actual. Y al igual que ellas, se había separado de sus mejores amigas al crecer. No voluntariamente, claro está. Los destinos están separados para todos. Tras una larga espera finalmente vivía con su ídolo: un logro increíble el no estar sola. Una larga espera para todos. Un triste final para algunos pocos.

Cuando eran niñas, todo se veía tan fácil. Recuerda. Bueno, quizás lo era al menos hasta que Sweetie Bell con aires de supremacía y grandeza decidió irse a Las Pegasus y convertirse en una cantante pura. Y las Crusaders se desintegraron cual estrella fugaz, en un lapso de tiempo tan corto que daba miedo. Las ansias de avanzar, parecen ser tan beneficiosas como tristes. Aunque ella no pensaba demasiado en eso, era algo que le ponía el pelaje de punta cuando lo rememoraba.

Luego la guerra contra los humanos, luego la muerte, luego los Changelings, luego, el extraño y desmotivante, ahora.

- A veces creo que todos estamos muertos. A veces creo que todos somos estúpidos. ¿Cuál de las 2 debe ser? El humano, el perfecto desgraciado. Sabes, él es el malo de esta historia pero como en cualquier historia, nadie lo sospecha hasta que es demasiado tarde. ¡Como que no, es imposible que sea bueno! Ellos, desde su primer respiro han sido nocivos. Ellos, ¿Cómo no lo han sido desde siempre? Seguro vienen de algún mundo hostil, de algún planeta lejano. Ellos. Ellos. Todos parecen amarlos. Nadie esta consiente del verdadero peligro que entrañan sus acciones buenas, su porte caballeroso, su rostro frágil. Quizás sea eso, ¿no es una locura pensarlo o sí? Quizás sea frágil, débil. Pues como humano no lo veo como referente de fortaleza. No, eso es una broma, no lo tomes en serio. Oh quizás si fuese débil no es estúpido; ha logrado algo increíble. Engañó a todas las princesas, a los generales, a mis amigas, esas traidoras, a ellas las logro engañar. Sabes, quizás sea demasiado listo. Lo he visto relacionarse con mis amigas, lo he visto platicar amenamente con Twilight, entenderse con Pinkie, trabajar con Rarity: parece ser, que su plan es acercárseles ¡pero qué puedo hacer! Desde, desde la junta para ir al reino de los grifos no hemos siquiera estado juntas y el cual parasito infecta lenta, pero de manera segura, cada rincón importante de nuestra amada Equestria. Sola, ¿lo crees? Estoy sola. Ya no tengo, a nadie más. Nadie que comparta esta conciencia que poseo hoy. En un mundo de locos me encuentro, para mi mala suerte, sola en un mundo de locos.

Pero la guerra aquella terminaría casi tan rápido como empezó. De hecho, muchas regiones de Equestria ni se enteraron de tal masacre ocurrida en la que es su capital hasta pasados meses, o incluso años. Ella tampoco se vió afectada directamente y por suerte, las elementos de la armonía estaban en PonyVille cuando la tragedia había sucedido. Perdió a sus tías en ese triste evento pero en realidad, no le eran muy cercanas que digamos.

Al admirar a su ídolo le siguió los pasos. Ingreso al trabajo de control de clima, que se les había convertido en su pasión tras todo aquel tiempo. Al no existir los Wonderbolts, Rainbow Dash extraña siguió entrenando. ¿Por qué siguió entrenando? Cuando estos se disolvieron le llego una oferta de la recién creada Fuerza Aérea Pony pero no lo aceptaría tampoco, dedicándose íntegramente al atletismo. ¿Por qué no lo hizo? Quizás todo el acto le traía personalmente malos recuerdos. Pero entrenar, ¿para qué? Ya no había nada por que entrenar pero ella seguía con su incansable rutina: y no asistía más que a la Carrera de las Hojas pero, nada. No más que eso. Tras revisar los planes de entrenamiento a los que ella misma se sometía con su ídolo, resultaban ser los mismos que los del año anterior con unas ligeras modificaciones en cuanto a la altura y la velocidad de un par de acrobacias o la inclusión de unas nuevas. Era casi como si aquella testaruda pony cian que se había convertido en tantas figuras para ella, siguiese atrapada en aquel verano de hace 3 años, intentando ingresar a una organización que ya no existe, con un novio muerto, por un sueño que es simplemente, irrealizable.

Madre, tía, amiga, consejera, maestra, camarada, tutora, modelo a seguir. Una pony fuerte, decidida, tenaz con sus metas… pero, ¿Cuáles metas? ¿Había metas actuales? ¿Pensaba en algo que fuera, de hoy?

- siempre pensé en el futuro, hijos, quizás un par o más. Volar, era mi pasión y ahora solo se convirtió en un recordatorio de lo que no existe. De lo que no puedo controlar. Un intenso recordatorio de la triste belleza de este nuestro mundo, al menos mío. ¡Al menos mío! Quisiera ver el mundo con sus ojos. Tan despreocupados en un mundo hostil. Tan confiados de su ciego nuevo amor a los hombres. Parece que te han olvidado a ti, y a tus hermanos, y a su sacrificio, lograr evitar que una matanza se convirtiese en un exterminio. ¿Por qué, porque ellos debían existir? Nuestro mundo era tan bello, tan puro, tan perfecto, ¡tan lleno de armonía! Tan lleno de nuestra armonía, de nuestra felicidad, y nuestro amor. A veces te veo en los valles donde prometimos caminar, o en la casa que íbamos a comprar. A veces me veo en una vida feliz, donde todo sucedió como debería suceder. A veces, no huelo a sangre.

A veces pienso que debería matarlo. Si, matarle y finalizar el ciclo de horror. Matarle y sellar mis penas eternamente. Para siempre. La batalla final entre el bien y el mal, sin dejarle al malnacido la oportunidad de volver a herirme de nuevo. Por qué siento que si lo hago, que si logro consumarlo, que si lo intento, o al menos soy participe. Que si lo escucho de otros labios, que si lo escuchó de la radio maldita sea, si lo escucho de mi madre. Creo que sería feliz, feliz finalmente.

Si tan solo existiera algo en el mundo así, mi Soarin, si tan solo en la belleza, en la corrupción de este mundo, pudiese existir algo así, querido. He viajado en mi subconsciente truncado, mas allá desde donde se deja de ver lo negro, ahí hay paz. Una paz manchada de masacre, un feliz carmesí.

Madre desde que legalmente tuvo los papeles, y se le acredito como tutora oficial de la pony naranja. Tía desde siempre, amiga desde que le enseñó a volar. Consejera de toda la vida, camarada del alma, modelo a seguir, al menos ya no. Ella ya no era un modelo a seguir, tras dar un par de vueltas la pony naranja se dirige a un sitio especial cercano a grises campos, sepulcrales vientos helados provenientes de la muerte inevitable le acarician con ternura las alas, las mejillas, los músculos, los huesos. Con intención de atarle en aquel campo de muerte, donde no debía nadie volar. Tras el Asedio a Canterlot, se crearon una docena de estos fríos y lúgubres sitios, de muerte, en medio de los bosques, un recordatorio amargo en cada uno de sus 123 obeliscos negros, apuntando con rectitud hacia el ningún lado. Pese a haber sucedido en Canterlot y las fuentes indicar que fueron 5000 muertes, jamás se contó las bajas de la armada ni se tenía ansia alguna por contar el tétrico dato. Muchas esposas esperaron largas noches a sus maridos, esposos esperaron esposas, niños y niñas esperaron madres y padres que jamás volvieron. Noches amargas donde la sopa se enfriaba, el viento soplaba las ventanas y las hacia crujir en armonía con el movimiento natural de aquella nube. Si, sueños rotos de un romance de verano. Apoyada en aquel marco, firme, con la vista en la eternidad del cielo azul, Rainbow esperaba, fija su vista en el horizonte. "-esperare contigo-" solo dijo ella, aquella noche, aquellas semanas sin respuesta. Hasta que en 1 mes un triste sobre llego con la desafortunada noticia; un caballo había muerto. La sopa se había enfriado, el pan endurecido, y su corazón hecho añicos, se había vuelto piedra.

Estas extrañas construcciones sobre pisos de piedra, apuntando a un mañana perdido, en búsqueda de sueños rotos, ahí donde nadie ve, en la oscuridad, el infinito. Volando Alto, Venceremos.

Ahí su mentora, durmiendo plácidamente en el frio antes del invierno, en la negrura que le aterraba, con creces, que le sucumbía el alma.

A veces llegaba a pensar hiriente, que su mentora se estaba volviendo loca.

Seguía excavando, débilmente mientras cientos y cientos de preguntas le pasaban aun por la mente. Cerraba los ojos de vez en cuando. A este punto de cansancio, incluso le pesaba parpadear. Sus ojos a punto de llorar, y nublarse eternamente. Lagrimas rojas se elevaban en los aires de aquella noche, y los hacían brillar como si fuese aun de día. Era tan desolador, ver hacia arriba. 5 grandes y feroces esferas blancas rugían con ferocidad creciente mientras en el suelo se escuchaban terroríficos murmullos, por suerte para su psique, cada vez se escuchaban más y más lejanos. El aire caliente comenzaba a azotarle con más fuerza el rostro, pero sus cascos por ningún maldito motivo dejaban de cavar en aquellos cristalinos escombros.

Ya los cascos comenzaban a descarapelársele. La piel le dolía a montones. Aunque a donde iría, en ese lugar, no había problema. Arrugados aquellos cadáveres parecían tener algo de suciedad negra. Pero en realidad, era que estos se estaban consumiendo. Era fuego, eran las llamas inversas del tártaro que descendían, que parecían emerger del sol. Sin desearlo, con terrorífica muestra de miedo voltea hacia atrás una vez más y los ojos le arden profundamente. A casi llorar. El rojo de aquellas esferas daba paso a un amarillo blanquizco hasta un blanco (su color original) y estas empezaban a girar y girar con lentitud pero volviéndose cada vez más fuertes en cuanto a luminiscencia y candor se refería. En el fondo, muy en el fondo de aquellos murmullos que no daban tregua, podían escucharse tristes gritos de miedo. El calor, a pesar de tal distancia, aumentaba cada vez mas de pasar de un exagerado verano a una estufa insoportable, y reptando lentamente a un pollo al vapor. A su vez algunos cañonazos se oían. Muy cercanos, empezaban poco a poco a acercársele. Gracias a la colina no podía ver nada, pero por acción de la misma parecía reflejarse el calor, casi amplificarse. Ese mismo calor. Esas cercanas explosiones. Eran las señales, era el momento, debía darle pues un final a su marcha.

- tú lo harás, lo lograras – susurra cansado, abatido con un rio de sangre a punto de salirle por los labios y manchar su pelaje rosa, tan bien cuidado. Lo hace pues de todas maneras, este bien cuidado pelaje estaba abordado por manchas rojas y negras, estas últimas mezclas finales de su moribunda visión. Ya era hora. Las alarmas que habían instalado en caso de defensa por una contingencia de cualquier tipo estaban empezando a sonar con tal timbre que aun a esta distancia, eran bastante audibles. Ya no eran gritos, estos se apagaron. Las 5 esferas se calmaron, cayeron a aquel lugar: una extraña marea negra, que lo devoraba todo cual infierno negro. ¿Qué eran esas cosas, que había pasado, en este día perfecto? Esa marea parecía cobrar vida, a veces. Como si devorara entes. ¿Había alguna mente, dentro de esas blancas esferas? Las torres se desplomaban. Los peones huían aterrorizados, los caballos se desplomaban con las torres. Por Celestia, esto ya casi iba a ser Jaque Mate.

- Sr…Sr… Amigo – dice alguien que despierta, cargada en sus cascos. Le ve con ojos de necesidad, tan característicos. El no soporta las lágrimas. Deja caer aquel cuerpo en el agujero, confundida ella no hace nada más que susurrar, pues estaba débil: las explosiones le habían mermado. Posteriormente, deja caer aquella hoja lata de cobertura, piedras que había sacado, luego a el mismo. Con suerte, era a tiempo. La marea negra de mitos, aquella muerte inevitable, le encontraba le estaba viendo a los ojos.

Pero la muerte no sabía excavar ni enterrar, esa era tarea de los vivos.

Bajo tierra, bajo una imponente construcción. Todo el mal, va abajo, ahí es donde sin dudas su letal radiación no logra alcanzar la superficie de los vivos. Toda la miseria va abajo. Donde el calor del centro del planeta se compara con el terror que ellos emanaron. Todos los ponys van al infierno, o al cielo, según dependa de sus bondadosas fechorías o sus malas decisiones. Bajo unos abrazadores 56 grados centígrados, sobre nubes toxicas, entre brillantes tesoros albinos. Ahí miles de ponys laboran en una operación extraña, picando tierra, sacando minerales, extrayendo grandes piedras. Piedras con las que se harían estatuas, posteriormente. Estatuas, la princesa Celestia y Luna tienen un gusto extraño, casi fetichista, sobre ellas. Estatuas de mármol. De piedra, de diamante. Como les agradaba hasta hace poco, inmortalizar para siempre a aquellos que bien le servían, en estatuas, en parques donde la gente siempre estará. Parece que el hecho de que ellos siempre vivirán en su memoria eterna, no era suficiente. Quizás porque en el fondo, también son seres que sienten, que aman, que lloran. Que sufren: que olvidan. Bajo Canterlot (no esté Bajo-Bajo Canterlot, si no, una región de la ciudad llamada Bajo Canterlot) bajando desde la cima, hasta las orillas de la gran montana nace un pueblo nuevo, que, es parte de tal ciudad. Está conectada, hace no mucho (unos 60 años) al no haber en el futuro más espacios donde construir se había aprobado que la gente comenzara a asentarse más alejada del gran castillo equino, construyendo cada vez más sobre la gloria de esa vieja montaña, al punto de que un día (hoy) se lograba tocar la base del suelo oficial de aquella misma. No parte de la montaña, si no, el suelo. El punto más cercano al mar. Tanta gente era, tantos vivían ahora. Pese a la tristeza. Pese al dolor, ahora habían más. En ese lugar, evitando cometer el error de otras ciudades, hay un exagerado planeamiento de asentamientos de manera en que todo vaya bien adaptado para el crecimiento al futuro, evitando problemas a largo plazo en cuanto a lo que se refiere en cuidados de una gran urbe. Ahí, cada 30 nuevas casas, 2 escuelas y otras edificaciones esta por norma crear un nuevo parque, y generar en ellos estatuas que conmemoren un hecho importante, que hagan recordar, que la historia no debe olvidarse para no recaer en los mismos errores: quizás por eso triunfaban los ponys, sobre las demás especies. Al menos ellas, eternas, siempre recordarían sus errores listas para actuar ante ellos. Un sistema inmune eficaz, inblandible, inalterable. Un líder que jamás se tropiece 2 veces con la misma piedra, amado por muchos, odiado por nadie. Ellas vagan por la noche, con cuando los deberes y dirigir una nación, se lo permiten. Ellas vagan a veces por las calles para ver lo que nadie ve. Ellas duermen en los parques, cansadas y confiadas de su absoluto poder sobre la materia. Ellas, son quienes recuerdan cada estatua, quienes recitan cada inscripción. La frase tan trillada dicha por ellas a sus más leales subordinados, resulta ser cierta.

- tu vivirás eternamente, en mi memoria.

Pese a ser de mundos diferentes, los hombres compartían muchas similitudes con sus víctimas. Los innumerables tratados que habían firmado los Ponys con sus vecinos en materia de armamento y guerra convencional privaban a las armadas de ambos bandos el uso, desarrollo y experimentación de armas químicas o biológicas dado el terror que estas suponían. En general todas las naciones firmantes anotaban y hacían caso sobre tales indicaciones por miedo a que la otra parte (en específico los equinos) por avance tecnológico les ganase en cuanto al desarrollo, perfeccionamiento y eficacia de las mismas. En el fondo de las espaciosas cavernas bajo Canterlot, yacen enormes silos llenos de gases mortíferos que jamás deben ser usados. Ocupando espacio, pues en ningún otro lugar, debido a su peligro, pueden estar ni deben ser desplegados. Los hombres usaron en su llegada, gases y líquidos que estaban estrictamente prohibidos en cualquier tratado de guerra convencional. Usados a discreción, tanto contra la población civil de aquella ciudad, como la Armada Equina que inútilmente trataba de frenar el feroz avance de aquella máquina de matar viviente. Un polvo blanco, un extraño gas amarillo. Ambos al son de tormentosas explosiones cual lluvia maligna cayeron sobre un enemigo que jamás podría prever aquella tormenta. No obstante, lo que más terror daba, lo que más alarmo a la comunidad militar desorganizada, eran los Drones. Aquellas aves sin alas metálicas total, o casi totalmente esféricas que flotaban en el aire, como globos oculares maquiavélicos. Arrasando con todo lo que se les ponía enfrente, su muerte causa más terror que su vida. Pues una vez terminada la matanza, 3 de 5 máquinas asesinas, que se habían auto destruido para mermar al numeroso ejercito comandado por los más vengativos generales Pony. Ellas habían dejado algo, una capsula que nunca pudo abrir nadie. Muy rara, extraña, del tamaño de un obús. Esférica como aquellas canicas del infierno, tal objeto que irradiaba una serie de fuegos inapagables. Tal objeto, que se incendiaba al contacto de lo que sea y quemaba hasta la roca. Los que se les acercaban a tal cosa morían en terribles vómitos y fiebres inexplicables. Quienes estaban más lejos sufrieron un extraño estado de envenenamiento que los médicos de campaña, desconocían. Las cosas vivas alrededor de esos 3 objetos murieron sin explicación alguna y los numerosos investigadores que intentaron tratar de entender que era aquello y explicar su macabro funcionamiento, solo perecían o enfermaban de males desconocidos. Tanto así que fue mejor guardar aquellos 3 objetos en capas de cemento, tierra, cristal, plomo y demás materiales pesados que impedirían, ahí en el fondo, donde nadie era afectado, en las minas, lejos de Canterlot, la propagación de tan terrorífica muerte invisible.

Ahí abajo, sobre el esfuerzo sudoroso de cientos de fornidos, se encontraban los fatídicos restos de todos los ponys fallecidos bajo el terrible ataque. En específico, aquellos cadáveres terriblemente contaminados de las sustancias químicas liberadas en aquellos días. Fue un error. El mal amarillo se quitaba con un poco de agua, el mal negro, extraño, se podía retirar de los cadáveres con una buena dosis de calor veraniego. Pese a ellos las autoridades prefirieron pecar de prudentes, evitando no obstante, muertes ante sustancias desconocidas. Las piedras eran picadas, la tierra era movida. Ahí en una serie de fosas comunes donde los cadáveres se pudrían en sustancias que desconocían, que no estaban en su tabla periódica. Estas cosas, aquí, este lugar, es el agujero negro de la historia. Donde todo finaliza. Donde ellas podían olvidar, lo pensaba un pegaso con una pala, lo pensaban los ingenieros en sus intranquilas veladas, los rasos en sus secretos trabajos. ¿Necesitaban a veces, las princesas olvidarse de algo? ¿Dejar atrás una idea para siempre? ¿tapar un garrafal error? ¿decir que algo nunca paso? Pues, además de aquellos objetos humanos, de aquellos tanques de veneno volador, de aquellas 3 esferas extrañas, de aquellos cadáveres que ya nadie recuerda y extraña. Sumado a ellos ¿Quién decía que bajo esas fosas comunes, muy abajo, no hubieran más cosas enterradas? ¿olvidadas para siempre. Omitidas de los parques? ¿Quién podía asegurar que esa última habitación, esa puerta blanca frente a ti en un corredor, era la última salida?

- A veces al verlos, pienso en lo desagradable que debe ser para algunos confiar ciegamente su existencia, su modo de vida, su alegría y plenitud en un ser simple, como yo. Después de la inmortalidad, obviamente, soy como cualquier otro pony. Sufro, sueno, rio, canto, bailo, me agoto como ellos. Pero ellos confían todo en mí, sin ninguna certeza, siempre y cuando sonría – exclama la princesa del sol quien caminaba con plenitud entre aquella majestuosa obra. A su paso los que le reconocían, se reverenciaban olvidándose de su trabajo. Tanto así era el poder de su presencia, aun en tan remotas locaciones y escenario tan diferente a lo normal.

Bajaban solemnes sus cascos amarillos, los posaban en su pecho con cuidado, e inlinaban al lodo pardo de aquella insana oscuridad.

- Todos los seres vivos somos buenos por naturaleza. Al menos los seres pensantes. Vivimos todos los días de la confianza de los otros, hombro a hombro en sociedad. Tal confianza es la base, de la familia, las sociedades y naciones. La confianza de los seres pensantes puede ganarse con plena felicidad por parte de sus dirigentes, así como por el miedo de sus autoridades. Aunque no lo llaman confianza, si no, respeto. Usted ha logrado dar la primera, en toda la Gran Equestria sus árboles florecen pese a la fría ventisca de problemas que han venido de lugares lejanos. – indica Shinimg Armor, aquel general tan galante que infundía en sus semejantes más la última que la primera variable de la unión en sociedades.

Muchos de los que ahí estaban no fueron parte de sus unidades, que bajo estándares estrictos, proclamaban ser las mejores y más capaces de Equestria. Bajo entrenamiento draconiano, la Armada de Cristal parecía ser más un reflejo de las inseguridades y tragedias del pasado de aquel joven príncipe, que una garantía plena y libre de seguridad.

- el miedo lleva a un respeto inconsciente, y posteriormente, a una confianza extraña, que a veces se confunde con desconfianza. Una nación que demuestra ser dura consigo misma, ¿Cómo actuaria con los demás de sus beligerantes, con los problemas de sus sociedades, con las minas de sus campos? Con el hambre de sus campesinos – indica el príncipe – La brecha que separa a un gobierno fuerte, de la dictadura – alza la cabeza aquella alicornio en busca de la respuesta – es demasiado delicada joven príncipe – añade – delicada, pero muy visible – dice el príncipe con felicidad disimulada – nuestro reino aun es prospero porque tal brecha no se ha rebasado. Hemos manejado las cosas con cautela, controlado la ascensión de todos. Regulando el deseo del cambio hasta un punto en el que se convierte en felicidad. – el control. Plantamos árboles en diversos lugares para asegurar frutos dulces, estudiamos algo para afrontar los retos de un futuro incierto. Ahorramos, para prever un gasto imprevisto. Inclusive a veces, joven príncipe, no ha llegado usted, a ser tan meticuloso que tiene un conteo exacto de quienes entran a su castillo y cuánto tiempo tardan, ¿no lo ha hecho desde su trono? El control de sí mismos es el objetivo de los seres con razón, y por ende de las sociedades. Controlar variables para alcanzar eficiencia, perfección, felicidad. Seguridad, paz. El control, el absoluto control sobre las cosas. Hemos logrado un mundo donde todo puede salir bien. He luchado tan arduamente por el control, en mi larga existencia he tenido generales como tú, que creen que la fuerza es lo primordial en una nación. Noción más débil. El control no siempre debe ser sobre fuerza. El opio más poderoso, la verdadera fuerza y poder, con el que se puede ordenar un mundo, es con, aunque suene meloso, felicidad. Tanto así que amen estar como están, tanto así que cedan su libertad a una corona que puede mantener su felicidad. Las demás naciones intentan eso por el miedo, el odio, la opresión, el terror. Por eso fracasan, pues sus habitantes ven la idea de cambiar de líder para alcanzar un inexistente grado de paz. Nosotros llegamos a un punto, en el que todo va tan bien, que no es necesario elegir quien nos gobierne. Miles de años de prosperidad sin paralelo. – Indica alegre la princesa – el control. Nacemos para controlar lo natural. Las variables infinitas nos ofenden. Por eso construimos ciudades, aseguramos los recursos, nos organizamos, construimos hospitales. En búsqueda de la perfección, y la felicidad. Para mí la vida, es un boleto de ida – indica el príncipe - ¿se ha logrado tal utopía de perfección y amistad? – no, es difícil. Guerras han mermado mis posibilidades de establecer tan amado sueno. Invasiones, conflictos con el mundo. Desconfianza inclusive al interior de mi propio reino. La avaricia de unos perjudica inevitablemente, en sociedad, a todos. Tan solo hace poco alcanzaba un estado de paz, con el regreso triunfal de las elementos de la armonía derrotando a mi hermana, derrotando a el Dios del Caos, a Chrysalis y su ejército de pestes, a Sombra y su esclavitud… pero con esto, con la llegada de los hombres de otro mundo, con el renacer de los Changelings como enemigos, con la caída de Griffinstone, con la indiferencia de los dragones, con una nueva inseguridad… son demasiadas variables, con la llegada de estos nuevos invasores, inafectables por nuestra magia, hay demasiadas variables para controlar. Por eso existen los accidentes fatales, cuando hay demasiados puntos a controlar, generalmente no se controla ninguno. En todos mis años de gobierno, jamás había tenido un panorama tan, aterrador, tan sombrío, tan tristemente incierto. Inclusive puedo decir, que estoy asustada.

- ese es el porqué de los Elementos Del Absolutismo. – Indica el príncipe, en su infinito camino caluroso por aquella cueva donde mansamente los trabajadores se van, poco a poco, siendo relevados por otros excavadores frescos – La Finalización de todo, el acto de amistad verdadera. – un inicio más, un fin menos. Irónicamente, nacido del deseo de aniquilación de nuestros antiguos enemigos. Una feliz ironía – indica mientras el sonido de picos excavando se vuelve cada vez más fuerte, tapando aquella amena conversación con tal eficacia que los trabajadores ya no podían escucharles más hablar.

Tiempo después, semanas más semanas menos, en aquellas minas de cristal bajo Canterlot, con arduo esfuerzo (no fue nada fácil) y mucho pero mucho secretismo, entre todo aquel mármol, entre todo aquel metal precioso, que formaba poco a poco un agujero bajo la gran Canterlot, de gran envergadura, casi 1 kilómetro de algo hueco bajo sus cascos, a las 1:48:34 A.M. hora del centro equino, se encontraba una extraña piedra brillante de no más de 10 cm cuadrados bajo pesado plomo que fácilmente fue identificado. Ámbar, color dorado increíblemente brilloso al punto de cegar quien la encontraba, un pobre equino que creía haber ganado la lotería, la esconde bajo su casco reglamentario mientras terminaba su jornada de trabajo. Tras finalizar su trabajo sintió algo cálido bajo su hombro derecho y tras darse vuelta, se convertiría en la oscuridad de aquel camino a casa, en polvo blanco y gris, a casi 8 metros de entrar a su casa a las afueras de Canterlot, a poco de ver a su esposa e hija. Nadie vio nada, nadie ha reclamado a nadie. Solo Celestia sabe qué habría pasado cuando el caminaba, bajo el auguro dantesco de la noche, mágicamente su confiable casco amarillo, también desapareció.