CAPITULO 25.
Sawako observaba al ángel siendo corrompida por la maldad. En su rostro se veía al mismo ángel de siempre, pero sus ojos eran los que hablaban. Ella estaba convirtiéndose en la criatura que corrompería el mundo de nuevo. Se estaba convirtiendo en el nuevo Gran Tirano.
–Sabía que no podíamos cambiar el ciclo de la historia –el ángel con su poder hace que algo presiones el cuerpo de la ninfa, lastimándola lentamente –Haru lo había visto, él lo había predicho.
–¿Qué? –el ángel sigue escuchando
–Nos advirtió –otra punzada de dolor –solo a mí. Pensó que yo podría encontrarte. Intentó buscarte, los elfos y ninfas vivimos más que cualquier criatura. Somos muy antiguos, vivimos siglos. Pero Haru fue corrompido, por soberbia, por el poder. Quería obtener el poder para sí mismo, y así fue cuando perdimos a Yui.
–¿Yui? –la mano del ángel se relaja, relajando también el apretón invisible de la ninfa
–Sara –suelta un suspiro por lo flojo del agarre –Yui es Sara. Ella es mi hermana. La perdimos por décadas, muchos decían que era por la equivocación de mi hermano por haber sido corrompido, como una venganza de la naturaleza hacia nosotros. Después de eso, tuve que buscarlas, a ti, y las de la profecía.
"Sabíamos que llegarían después de la aparición del nuevo maestro del Spingitzu. Estaba escrito, solo era cuestión de tiempo. Hasta que un día saliste de esa prisión, y encontraste esa torre"
~Flashback~
–¡Ten cuidado! –Especuló la chica extraña con alas a Tania, quien justamente bajaba por la pared de aquella torre solitaria –tendré un gran moretón en la cabeza por tu culpa
– ¿Quién eres tú? –pregunto Tania extrañada y sorprendida a la vez
–Pues, no soy ningún príncipe azul, querida damisela –dijo la chica con cierto toque de sarcasmo en su voz –además, ¿Qué haces allá arriba?
–Intento bajar –dijo la chica con tono exasperante –¿Qué esperabas?
–Oh, lo siento –dijo la chica fingiendo incredulidad –no se nota
Tania bufo con cierto enojo.
–¿Vas a seguir ahí? O ¿vas a bajar? –dijo aquella chica extraña, lo cual, lo único que provoco fue que Tania se enojara aún más, pero prefirió guardarse las palabras para sí misma.
"Y entonces los ninjas las encontraron…"
–Mi nombre es Cole –dijo este presentándose –soy un ninja aprendiz de Sensei Wu y líder de los ninja
–Jazmín –dice la chica con cierto tono de dulzura que sorprendió a Cole, parecía anonado con su forma de ser, era demasiado madura para tener la apariencia de una chica de 16 años. Aunque a la chica le parecía demasiado extraño encontrarse a alguien a esas horas de la noche.
(Cuando llegaron al barco…)
–Sí, salieron de la nada en el bosque de la serenidad y empezaron a seguirnos y nos atacaron –dijo Jay con cierta exageración en su voz –los vencimos, pero ellos seguían a aquellas chicas
Ambos señores observaron a las chicas, para sorpresa de Jazmín, ese hombre tenía una mirada familiar, le recordaba algo, pero no sabía muy bien qué. Tania a su vez, observó a la mujer de lentes que estaba a su lado, le recordó a Lloyd, de hecho, ambos le recordaron a Lloyd.
–Mamá, Papá –sí, ellos eran los padres de Lloyd –les presento a Jazmín y a Tania, una bruja y una hibrida, ellas son unas criaturas mitológicas que no había escuchado antes, por lo menos no de su existencia, a ellas los siguieron los esqueletos, y ambas fueron capturadas por una bruja
–¿Has dicho capturadas por una bruja? –Exclamó una voz de anciano, provenía de la entrada al comedor, era un señor con barba blanca, con arrugas bajo sus ojos y con un sobrero –dios santo, Garmadon, será que aquella bruja sea…
¿Garmadon? Pensó la híbrida, en sus ojos había terror, y Tania se dio cuenta, estuvo a punto de decir palabra alguna para preguntarle lo sucedido, pero la hibrida oculto cualquier emoción alguna.
–Nicole –dijo la mujer de lentes, en un tono de desconcierto y de tristeza –todos estos años… y ahora, decide aparecer.
"Nada es coincidencia, Jazmín"
–Se tarda mucho Kruncha –dice Nuckal observando a su jefe –y ¿ahora qué? Los planes cambiaron, y ya no sabemos qué hacer
–No ha cambiado nada –dice Kruncha a punto de perder la paciencia –ella nos trajo lo que es nuestro, nos devolvió a la princesa y ahora nosotros cumplimos con la parte del trato acerca de la niña, ahora, solo necesitamos el libro oscuro del "más allá"
–¿Acaso dijo Princesa? –preguntó la niña perpleja
–No sabes nada… -dijo la híbrida observando a la nada pensativa, pensaba en aquel chico que la observaba del otro lado de la muralla de llamas, pensaba en la otra noche que vio a Nicole hablando con los esqueletos para capturar a la niña, pensaba en Tania y en lo que a ella le hubiera pasado de haber estado con ella ahora mismo, pensaba en lo que hubiera pasado si su secreto seguía siendo eso, un secreto.
–¿Tu eres la princesa? –la niña la miraba atónita –¿cómo? No puede ser, pero si no te ves más que una simple chica de clase media
–Bueno, pues ¿Tu quién te crees que eres? –exclama la híbrida enojada observando la pequeña criatura de mechones pelirrojos
–Hm, pues para que lo sepas –se acomoda un mechon de cabello detrás de su oreja –soy Sara, la hija del presidente de Ninjago, la más rica de toda la ciudad, y con los más grandes lujos y ¿tu? ¿Eres una princesa y no tienes nada de dinero? ¿Qué clase de princesa eres tú? Yo debería ser la princesa de Ninjago, o quizás no debería –ríe en voz alta –ya lo soy
–¡JA! Sí, claro princesa–da una reverencia como burla y ríe en voz alta –tú no sabes lo que significa esa palabra
–¿Te crees por ser la princesa de los esqueletos y de los matones? –dice la niña como ofensa –tú no eres la princesa de nada, deberían de llamarte "la princesa de la nada" nada de lana, nada que gobernar
La niña ríe en voz sumamente alta, que en todo el Inframundo podía escucharse. La híbrida ríe en voz baja y poco a poco ríe en voz cada vez más alta, riendo para sí.
–¿De qué te ríes? –pregunta la niña observándola como si fuera un bicho raro
–"La princesa de la nada" –ríe a carcajadas la híbrida –ay niña, niña, niña… no sabes con quien estás hablando
–¿De qué hablas? –pregunta la niña sin dejar de mirarla a los ojos y con suma rareza y un toque de miedo
–Yo no soy cualquier princesa–ahoga una risa la híbrida mientras seguía observando el rostro de la niña, pero la toma desprevenida apareciendo a una suma velocidad frente a ella, como un espectro –yo soy la princesa del inframundo, la hija de Lord Garmadon, tengo el veneno del Gran Devorador en mis venas, y créeme niña, no tienes idea de lo que soy capaz de convertirme
El rostro de la híbrida había cambiado, sus ojos eran rojos y su mirada gris, pero por su divinidad, seguía poseyendo la belleza de un ángel, pero de uno muerto.
La niña la observaba con terror, mientras la híbrida dirigía su mirada ya no en ella, si no, a su alrededor, su reino, el lugar en el que creció, y al volver en sí, su mirada malévola, se convirtió en una mirada de dolor.
~Fin del Flashback~
Solo quedaban ellas. Y la híbrida lo sabía. La ninfa también lo sabía. Solo esperaban una señal de existencia, y su siguiente paso seguir al pie la profecía, pero atrasándola. Empezando desde el día en que Sawako les había dado la materia luminosa.
–No quiero tu dolor… –el apretón invisible que sostenía a la ninfa en el aire, vuelve a recobrar su fuerza, mientras el ángel corrompido cerraba con fuerza los ojos para retener el llanto –¡No quiero tu futuro!
La ninfa en su vago intento de agarrarse el cuello, así que el ángel por ese odio que corrompía su corazón, la aventó lejos del alcance de sus ojos. Una vez que escuchó como la criatura termina a los pies de un árbol. Por fin el ángel decide hacer lo que había intentado evitar.
Dejar fluir todo su odio.
¡PUM!
A lo lejos de la batalla que tenían los ninjas. Vieron una explosión en medio de todo el bosque. Una luz oscura, enferma, llenaba de impuresa el bosque. El aire que llegó a ellos traía consigo miedo, y gritos de criaturas que habitaban pro esos lugares.
Nicole se detuvo para observar, y lo mismo hicieron todos. Hubo un gran silencio, lo unico que despertó a todos fue la risa de Nicole.
–¡Ya era hora! –reía sin parar como deveria hacerlo una autentica bruja oscura –¡esos desgraciados pensaron que podrían retenerlo por más tiempo! ¡Ha acabado de despertar! ¡JAJAJA!
–¿Despertar? –Sara observó a Tania, quien tenía los ojos llenos de lagrimas. No hubo necesidad de que lo dijera. Todo lo que estaban por intentar podía irse al carajo. Jazmín en ese momento había muerto.
–¿Sera…? –Kai estaba observando esa enorme explosión llena de humo purpura. Garmadon observaba esa luz como si estuviera teniendo un deja vu
–Por todos los dioses –el padre del ninja verde temblaba, habían despertado una de sus peores pesadillas –tenemos que salir de aquí
–¡Pero Jazz está…!
–No podemos ir a donde Jazmín esté –Cole tenía a Kai agarrado de un brazo
–P-pero…
–Kai, se acabó–su amigo lo miraba con tristeza, pero tenía que ser honesto con él –Jazz ya no existe
Lloyd se encontraba montado en su dragón. Decide acercarse al lugar de la explosión una vez que el humo se había disipado. Pero lo que lo sorprende es ver todo… muerto.
Los arboles estaban secos, los animales caían muertos. Las aves dejaban de volar. Y todos fueron consumidos por un profundo sueño.
–¿Qué pasó aquí? –Lloyd desciende intentando encontrar algo con señales de vida. Lo único que encuentra es el cuerpo de niños, mujeres, hombres que yacían en el suelo. Pero lo que más le sorprende, es ver una cabellera rubia sosteniéndose de un árbol mientras contemplaba todo a su alrededor.
–No… -la mujer que estaba ahí era aquella ninfa que les había predicho lo de la profecía. Ella observaba el cómo todo su pueblo era destruido.
–¡Sawako! –Lloyd llega para ayudarla a sostenerse. La mujer se arrastraba hacia su gente, queriendo también ser consumida por la muerte como ellos.
–¿Dónde está ella? –Preguntó el ninja verde con voz autoritaria, pero la ninfa no respondía –¡Dímelo!
–Ella se fue –contestó aun en shock por lo sucedido con su población –solo desapareció, no sé donde puede estar.
–¿Cómo que no sabes?
–Ella puede estar en cualquier parte –la mujer hablaba en sollozos –yo no quería esto
El chico aprieta con fuerza los labios, se lleva a rastras a la pobre mujer, hasta llegar al barco, donde aun los esqueletos se encontraban.
–¡Ha caído! –gritó la bruja mientras los esqueletos celebraban con vítores, silbidos, gritos de guerra –¡La chica por la que tanto habían sacrificado, ahora es su peor enemigo!
–¡Nuestra princesa… ha regresado! –gritó Kruncha mientras seguían celebrando. Habían dejado de atacar y se retiraban mientras celebraban.
–Ustedes ninjas, no saben a lo que se enfrentan –sonríe la bruja con desdén –ella no es como su anterior amenaza
–¡De todos modos la venceremos! –gritó Cole, el líder de los ninja
–¡No nos dejaremos vencer por su codicia!
–Ustedes están cometiendo un error –la bruja señala el punto oscuro donde el bosque enfermo –eso que pasó fue solo una pequeña parte de lo que pudo haber sido, la nueva gran tirana no es como ese humano que tienen ahí
Señala a Garmadon.
–Oh no –sonrío la bruja mientras miraba a la nada –ella es mucho peor
Se escuchaban las risas de la bruja, las de los esqueletos. Y prontó un portal fue abierto. Iban devuelta a su agujero, al inframundo. Dejando a los ninjas en el barco, conmocionados, sin saber con exactitud que hacer.
–Cole –Tania se acercaba al ninja de cabellera negra. El chico comprendió al instante, ella no estaba preparada para lo que venía. Y lo mejor que podía hacer era abrazarla, dejando que la chica rompiera en llanto.
Hasta él lo sabía, nadie estaba preparado para algo como eso.
La piedra bien tallada ahora estaba llena de grietas. Polvo caía del techo, temiendo que una tumba se hiciera sobre aquella criatura.
–¿Qué fue eso?
La enorme serpiente purpura escucha un sonido extraño, como si hubiera sucedido una aparición, una tele-transportación. Luego fueron pasos, cada vez más cerca, se acercaba, hasta quedar frente a la criatura.
–Tú –a la serpiente se le erizó la piel, no por la monstruosidad que se esperaba ver enfrente, si no por la tal belleza muerta de aquella chica que con anterioridad irradiaba vida.
Era como haber visto un ángel hace unos momentos, y justo después uno de los peores demonios.
–Dijiste que me estarías esperando –dijo el demonio con una leve sonrisa –¿era eso cierto?
La serpiente, vacilante, contesta con un temor disimulado.
–Así es
–Perfecto –el demonio con un chasquido de dedos, se desase de los barrotes dorados que dividían a aquellas dos criaturas malévolas, y provocando que el miedo que irradiaba la serpiente aumentara de un solo jalón –entonces creo que con esa actitud de sumisión harás todo lo que te digo.
El demonio acerca su mano, dando señales a que salga y se acerque. Cuando la serpiente lo hace, ella da unos pasos, viéndolo con esos ojos rojos anhelando muerte y destrucción, era como ver a alguien intentando quitar una vida.
–¿Te interesaría liberar a tus iguales? –Ladea la cabeza, haciéndola ver aun más tenebrosa –tu y yo vamos a hacer que la antigua guerra con los ninjas sea nada con lo que nosotros vamos a lograr.
–Y ¿cómo debería dirigirme a usted? –preguntó la serpiente con miedo
–Muy fácil –sonríe, incluso su sonrisa era diferente, ya no contenía nada de gracia, si no temor, irradiaba en todo su ser miedo, ya nada de ella era bueno –puedes dirigirte a mí como Lady Garmadon
Fue así como el verdadero enemigo llegó a la tierra.
Nunca fue el ángel el enemigo, ni su enfermedad.
Fue su odio.
Un odio que le tenía a todos, y con ello era suficiente para cumplir su destino.
Y solo uno podrá detenerlo.
