El segundo tema de hoy es "Flores". ¡Espero que les guste!
El regalo perfecto.
¿De quién había sido la estúpida y patética idea de regalar flores? Levi se preguntaba mientras veía a un muchacho pasar por la calle con un ramo de jazmines. De seguro serían para su novia o enamorada. Un moño así no podría significar otra cosa, pensó el Capitán de la Legión de Reconocimiento mientras recorría las calles deTrost, con la intensión de despejar su mente, y en parte para decidir qué regalarle a Petra en su cumpleaños.
La chica cumpliría años el día siguiente día y él todavía no decidía qué hacer para que la fecha no pasara desapercibida, sobre todo porque le tenía un afecto especial a la chica, que poco a poco se había sabido ganar al Capitán con sus pequeños detalles y atenciones.
Al medio día, Levi entró en un pequeño restaurante de la ciudad, todavía indeciso sobre el regalo y recordó una plática tuvo con los miembros de su escuadrón hacía unos días. Erd les estaba contando sobre la última vez que estuvo con su novia. Había sido su aniversario y lo estaban festejando
-Fue estupendo. La llevé a cenar al lugar más popular de la ciudad y pedimos una botella de vino. Hacía mucho tiempo que no la veía, entonces me conto sobre todas las cosas que había hecho y las noticias más relevantes.
-Me imagino que los días que estuviste de vacaciones te la pasaste con ella –Gunter le dio un trago a su tasa de café.
-Pasé dos días con mis padres y los demás con ella. No se esperaba que fuera visitarla, así que la sorprendí con un ramo de margaritas lilas. Sus preferidas, y cuando salió a la puerta, casi grita de la emoción.
-Desde luego que no se esperaba que llegaras a su casa –Oluo parecía muy interesado en la plática, como si estuviera tomando notas mentales.
-Claro que no. Nunca le dije que tendría vacaciones justo en la fecha de nuestro aniversario. Y el último día, me despedí de ella cuando me acompañó a ensillar a mi caballo, justo antes de regresar al cuartel, pero le dejé una sorpresa sobre la mesita de noche en su cuarto. Y justo hace un momento –tomó algo del bolsillo de su chaqueta- en esta carta, acabo de leer que le pareció un bonito detalle que le dejara una rosa roja justo en frente del retrato que tenemos juntos.
-¡Erd! de verdad fue un bonito detalle… me imagino la cara que ha de haber puesto cuando lo vio. Las flores siempre son una buena idea –Petra decía con ilusión.
-¿Flores? Petra, nunca pensé que fueras del tipo de chica que se ilusionaría con flores –Oluo la miró mientras Levi bebía té como siempre lo hacía, disimuladamente atento a la plática.
-A cualquier chica le gustan las flores. Es un bonito detalle. Nunca puedes equivocarte con eso. Claro que, la intensión es lo que importa y si te regalan algo con cariño…
-¡Exacto! Pero estoy seguro de que mi novia es ese tipo de chica, que ama las flores –Erd dijo orgulloso.
Levi suspiró mientras bebía el último sorbo del vaso con agua que sostenía. Si bien Petra había proclamado que le gustaban las flores, no significaba que era lo único que podría gustarle. Las flores son algo demasiado común y Levi quería darle algo que no fuera genérico. En eso volteó a ver a vio que la pareja de novios que estaban sentados en la mesa de en frente. Ella había soltado un pequeño grito de alegría mientras él le ofrecía un ramo de gladiolas de colores.
El Capitán frunció el ceño mientras veía la escena. Si de regalos se trataba, había una gran cantidad de artículos y objetos diferentes para regalarle a una mujer. Pero…. ¿qué pasaría si en verdad fueran flores lo que ellas querían? Su cabeza daba vueltas y el día se terminaba sin que se decidiera por un buen regalo.
El día siguiente en el cuartel sería un día como todos los demás, con la diferencia de que los miembros de su escuadró tendrían una pequeña celebración para festejar el cumpleaños de Petra. Los chicos habían preparado la cena, e incluso habían convencido a una de las nuevas reclutas para que cocinara un pastel. Levi había dado su aprobación desde hacía unas semanas antes y contribuyó con una botella de vino espumoso que compró en la ciudad durante su último viaje.
Petra parecía muy complacida durante el festejo y antes de que terminara la noche, Oluo le dio un ramo de rosas rojas, lo cual causó gran emoción en la chica. Tal vez las flores eran el regalo adecuado y el Capitán Levi se sintió un poco de envidia al ver que otro de sus subordinados pudo hacer sonreía a la chica de esa manera.
Cuando el festejo terminó, los muchachos se encargaron de dejar limpio el comedor y Petra se fue a su cuarto para descansar después del pesado día de entrenamiento que tuvo. No pasaron cinco minutos cuando alguien tocó la puerta y ella se acercó para abrir.
-¡Capitán!... ¿sucede algo?
-Petra… -Levi estaba de pie frente a su puerta, con las manos detrás de su espalda y mirándola atentamente- no pasa nada. Sólo quería desearte un feliz cumpleaños y… -puso sus manos movió frente al rostro de la chica, mostrándole lo que estaba escondiendo detrás de su espalda.
El rostro de Petra se iluminó en cuanto vio al osito Teddy hecho de papiroflexia. Era un regalo original y evidentemente hecho por las propias manos del Capitán.
-¡Me encanta, muchas gracias! –en cuanto dijo eso se abalanzó sobre Levi para abrazarlo, pero segundos después se dio cuenta del desacato que estaba cometiendo –Perd….
-Feliz cumpleaños, Petra –ignorando lo que Petra estaba diciendo, Levi rodeó la cintura de la muchacha con los brazos para acercarla más y abrazarla correctamente mientras una sonrisa se dibujaba en los rostros de ambos.
