25: El castigo
Steve corrió escaleras arriba hacía la mansión de los Stark, la puerta entreabierta y cristales en el piso, su corazón se desbocó. Su mente lo taladró con los peores posibles escenarios.
"TONY" gritó asustado y corrió por la mansión hasta encontrar la puerta que conducía al sótano, bajó las escaleras corriendo, su frente sudando y sus ojos pigmentándose de un rojo escarlata, encontró a un chico de unos 16 años, cabello rubio y delgado parado, se veía su espalda y en la mano traía una bolsa translucida que dejaba ver algo de marihuana, en su otra mano una navaja pequeña pero que reflejaba la luz de los focos.
Aún no encontraba a Tony.
La sola escena hizo que Steve perdiera completamente la cordura. Aquel chico se veía tan decidido a derrumbar la vida de un niño de 8 años, el sabor de su boca se tornó amargo, insoportable a sus papilas gustativas, tomó de la camisa al chico y no supo realmente en que momento lo estampó tan duro con el muro que este se cuarteó e hizo que el adolescente gritara de dolor. Su mano firme alrededor de su cuello y su mirada gélida ignorando completamente como el rostro del chico se tornaba purpura, como su piel cada vez era más fría y su respiración más débil.
Estaba enloquecido.
"¡STEVE!" Era la voz de Tony y sonaba aterrorizada. Steve volvió en sí soltando al chico que cayó inconsciente frente a él.
Mierda.
Mierda.
Acababa de agredir a un menor de edad.
Se hinco junto al chico buscando auxiliarle y no escuchó respiración alguna. Buscó su pulso.
Nada.
Oh no, acababa de matar a un menor de edad.
Sus ojos se hicieron vidriosos y su respiración agitada.
Una sola imagen en su mente, Tony ahorcando a aquel niño en la cancha de football, Tony no lo había hecho porque fuese agresivo, o porque fuese una amenaza, tampoco porque estuviese bajo influjo de drogas o fuese un monstruo, Tony lo había hecho por miedo. Por un pánico desquiciante de que Peter sufriera lo mismo que él había sufrido.
El mismo pánico que Steve había sufrido ahorita al pensar en la factibilidad de que alguien agrediera así a Tony, había perdido completamente la razón y los estribos de sus actos.
La respiración del Capitán se entrecortó y sus ojos comenzaron a dejar salir pequeñas lágrimas, él y todos le habían temido a Tony y lo habían llevado a corte, había vivido 52 años siendo señalado pero nadie jamás había intentado saber el por qué. Nadie jamás había pensado que el gran y seguro Tony Stark era en realidad una víctima desde el principio, de un padre irresponsable, de una violación sexual, de una dependencia a estupefacientes forzada, de un vacío tan succionante que iba magistralmente oculto detrás del genio del siglo, detrás de trajes excesivamente costosos y sonrisas publicitarias.
Steve sintió una mano en su frente.
"Vámonos Steve" El pequeño Tony dijo con una agitación perceptible en su voz. Steve asintió estúpidamente y se puso en pie, aun temblaba ligeramente por el frenesí de adrenalina, era incapaz de dirigir su mirada al cuerpo aún inconsciente del adolescente, un charco de sangre formándose bajo su cuerpo.
Steve cargó a Tony y salió de la mansión, encendió el carro y tomó la primera carretera que encontró, sudaba en frío y sus taquicardias no parecían ceder.
"No fue tu culpa" Tony dijo intentando calmarlo y Steve intentó darle una sonrisa.
Por supuesto que había sido su culpa.
En dos horas llegó a otro estado, rentó una habitación de hotel y subió con Tony, cerró la puerta tras de él, el nerviosismo y la paranoia matándolo. Tenía que bajar a recepción, tenía que avisarle a Howard que él tenía a Tony, que no se preocuparan. Tenía que encender la televisión, ver qué pasaba en las noticias, de seguro sería noticia nacional encontrar un cuerpo sin vida en la mansión Stark.
Oh mierda, ¿Qué acababa de hacer?
Vio como el pequeño Tony se quitaba el pantalón quedando en un bóxer sencillo de color azul marino, estiró los dedos de los pies y se tapó con el cobertor de la cama matrimonial del hotel, encendió la televisión buscando inmediatamente el canal infantil.
Un peor pensamiento vino a la mente de Steve.
Lo peor no era realmente haber asesinado a un chico de 16 años, lo peor era que no sentía una pizca de arrepentimiento, porque Tony, Tony estaba seguro.
Cerró los ojos aun sudando, Peggy tenía razón. Steve se había convertido en un obsesivo sobreprotector con Tony, más de lo que se hubiese podido imaginar, más incluso de lo que era con Peter, más de lo que Tony era con Peter y eso ya era mucho decir.
Pensó en bajar al teléfono pero de nuevo ese amargo sabor en su boca y su estómago revuelto, no podía dejar solo a Tony. Mierda, necesitaba comenzar a no ser tan dependiente a él.
"Tony, iré a llamar a tu papá. Vuelvo pronto"
El pequeño levantó la mirada, se mordió el labio tenuemente pero igual asintió.
"¿Quieres algo de comer?" preguntó con la primer sonrisa del día y Tony arrugó la nariz.
"Lasaña" dijo con una sonrisa y Steve asintió.
Cerró la puerta con seguro y bajó corriendo hasta recepción no sin antes dejar la orden en restaurante.
"¿Howard?" inquirió intentando ocultar el nerviosismo en su voz.
"Steve, dime por favor que estás con Tony"
Oh mierda.
Steve sonrió para sí mismo al darse cuenta que detrás de toda la ebriedad y frialdad de Howard, mínimo se interesaba por su hijo.
"Sí, vinimos a Miami, a la playa. Acabamos de llegar al hotel, solo que no tuve oportunidad de marcarte antes ¿Todo bien?" preguntó intentando fingir tranquilidad.
Funcionó.
"No, encontraron…. Encontraron un cuerpo, el chico, ¿Lo recuerdas? ¿Dave Brown?" Steve sintió un escalofrío por la espalda.
"Sí" dijo en un susurro.
"Estaba muerto, en mi taller. Tenía marcas en el cuello, alguien lo estranguló hasta matarlo. El muro estaba desgastado, como si alguien demasiado fuerte lo hubiese impactado"
Oh no.
Las taquicardias de Steve fueron aumentando y su respiración se entrecortó.
Un momento de silencio.
"Dime por favor que no fuiste tú"
Howard era un maldito genio.
"No, no fui yo" Steve dijo con voz firme pero con su alma fragmentada.
"Bien, nadie estaba en la mansión. Nadie sabe qué pasó, ¿A qué hora pasaste por Tony?" preguntó con voz agitada y Steve intentó sonar convincente porque después de todo ¿Quién pensaría mal de Capitán América?
"Como a las 8 de la mañana" Mintió
"Bien, lo más seguro es que los quieran interrogar ya que vuelvan"
"Perfecto" dijo con voz cada vez más quebrada, no podría mantenerse íntegro por más tiempo.
"¿Cuándo vuelves?"
"Mañana temprano" dijo y colgó.
Se alejó de recepción lo más rápido que pudo para no romper en llanto, subió rápido a la habitación abriéndola agitado, encontró a Tony en la misma posición que lo había dejado, la misma caricatura en la televisión.
El niño volteó a verlo y su mirada se tornó preocupada.
"¿Estas bien?" preguntó inocente y Steve asintió, intentó calmarse, limpiar sus lágrimas y sonreír pero le fue imposible.
El niño bajó de la cama y caminó hasta él, Steve se inclinó para verlo a los ojos, el pequeño de ojos castaños sonrió y lo abrazó, dio un suave beso en su mejilla y enterró su rostro en su cuello.
"Todo estará bien"
"¡Todo está del carajo Steve, del carajo!"
Peggy gritó histérica quitándose el sombrero de teniente y desabrochando su saco, Steve tragó difícilmente. Su exnovia lo había citado a medianoche en una dirección desconocida y en cuánto la puerta había sido cerrada, ella había explotado.
"No comprendo"
"Tú lo asesinaste Steve" ella dijo con voz quebrada y la ansiedad volvió a él, había pasado un mes y nadie jamás había sospechado de él. Tony había declarado tranquilo y acordé a lo que Steve había dicho, nadie jamás se hubiese imaginado que era él, y ahí estaba Peggy Carter, diciéndolo tan certeramente con una mano en la cintura.
"No es verdad"
"Si me mientes te juro que haré de mi hipótesis una certeza nacional"
El capitán solo había temido a dos personas en su vida.
Tony Stark y Peggy Carter.
"¿Cómo…. Cómo lo sabes?"
"El impacto en el muro, el tamaño de las huellas de la mano alrededor de su cuello, tu declaración es falsa"
Oh no…
Steve sintió su mundo colapsar.
"¿Por qué...?"
"Yo pase por la mansión a las 9 con 12 minutos a checar como estaba Tony, me enteré ayer de la pelea de Howard porque me marcó desde el aeropuerto para contarme… Tu declaración dice que a las 8 ya estabas en carretera" Dijo fríamente y Steve no contestó.
Peggy sabía perfectamente y lo encubrió, en cada juicio había ido acorde a la declaración del Capitán aun sabiendo que mentía, Steve se sintió agradecido.
"¿Por qué Steve?" Preguntó.
"Tony…"
"No metas a Tony en esto. El niño no tenía ninguna marca de agresión" Peggy estaba exaltada, su cabello ya largo y castaño revuelto, sus ojos vidriosos.
Steve permaneció callado.
"¡Contéstame carajo!"
"Dave Brown en la dimensión paralela violó a Tony. No iba a permitir que lo hiciera esta ocasión"
"Oh no Steve…. ¡NO!" Peggy gritó aún más molesta su palma en su frente y su respiración agitada.
"Discúlpame Peggy, no puedo permitir que algo le pase, que alguien lo traume de por vida"
"Esto ya no es sano, ni para ti, ni para él"
"¡¿Y sí es sano que lo violen?! ¿Qué lo droguen? ¿Qué lo agredan?"
"¡No tenemos la certeza de que eso fuese a pasar!"
Ambos se gritaban ya de frente, llorando de coraje y temblando por la adrenalina embriagante del momento.
"No iba a arriesgarme"
"Oh ¿Y si te arriesgaste a pasar toda tu vida en prisión por él?"
"Fue en defensa propia"
"Steve por Dios, Brown Banks ¿Te suena familiar? Era el único heredero al sistema nacional de bancos más grande. Si ellos se enteraran estarías muerto en menos de 5 minutos… o peor, tomarían venganza con Tony"
Y Steve jamás lo había pensado de esa manera.
"No era mi intención matarlo Peggy, te lo juro, tú me conoces"
"Ya no sé si te conozco o no Steve, ahora solo vives por y para Tony. Esto es enfermizo"
"Me alejaré, lo prometo… lo veré menos"
"No Steve, tú ya no estás en decisión de elegir"
Steve permaneció inmóvil.
"Debes volver a las misiones"
"No puedo, Tony…"
"¡Deja de hablar de él!"
Steve interrumpió sus palabras y sintió un nerviosismo desquiciante, una sola idea en su mente. La posibilidad de no volver a verlo, de no poder cuidarlo.
"Quedamos en que me alejaría de él cuando fuese un hombre, tiene 8 años"
"Mataste a alguien por tu mera paranoia Steve, esto no puede seguir"
Hubo un silencio sepulcral, Peggy dejó salir un suspiro, se recogió el cabello y se puso el saco de teniente, tomó el sombrero militar y lo coloco sobre su cabello ondulado.
"El Lunes te vas. Te doy el fin de semana para que te despidas del niño. No más, si no vas con una sonrisa en tu rostro les diré en cualquier momento que fuiste tú"
Steve no tuvo otra opción más que asentir.
"¿Y no puedes decir que no?" Tony preguntó con ojos vidriosos mientras le ayudaba a doblar algo de ropa, ambos en el apartamento de Steve bebiendo una malteada.
"No, pero te escribiré. Lo prometo"
"¿Te olvidaras de mí?" Tony preguntó inquieto y Steve soltó una risita.
"Jamás Tony, vendré a visitarte cada que tenga oportunidad"
"¿Es una promesa?"
"Lo es"
"¿No te casarás allá y te quedaras por siempre?"
Steve encontró esa pregunta extremadamente peculiar, asintió.
"No lo haré"
"Promételo" Tony dijo demandante y Steve soltó una risita.
"Lo prometo"
"Tengo algo para ti" Tony dijo y Steve lo miró curioso, el niño sacó de la bolsa de su pantalón un pequeño aparato.
"¿Qué es?"
"No sé aún como llamarle, es una frecuencia parecida al satélite, lo colgué del último prototipo que Howard envió a la nasa"
Steve soltó una risita y tuvo un impulso natural de abrazarlo y darle un beso en la mejilla.
Se contuvo.
"¿Para qué sirve?"
"Para mandar mensajes al instante. Yo tengo uno igual" dijo y sacó otro aparato parecido.
Tony Stark de 8 años de edad acababa de inventar una especie de Whatsapp rudimentaria en 1978. Steve sonrió orgulloso.
"Te enviaré mensajes diario" dijo con una sonrisa y Tony también sonrió.
TS: ¿Cómo va tu día?
SR: Estamos cerca de India, no ha habido bajas. Nada interesante. Cuéntame de ti.
TS: Me admitieron en la preparatoria.
SR: ¡FELICIDADES TONY! Sabía que lo lograrías.
TS: No sé si estoy emocionado o muy asustado.
Steve sonrió para sí mismo.
SR: Emocionado, deberías de estarlo.
TS: El lunes es mi primer día y todos tienen 7 años más que yo.
SR: Pero tú eres un genio
TS: Howard sonrió.
SR: Independientemente a tu papá, debes contármelo todo.
TS: Steve…. ¿Aún no sabes cuando vuelves?
SR: No, aún no.
Y no veía fecha próxima ya que Peggy se esmeraba en no darle un solo día de descanso, mandándolo de misión en misión, de país en país, lo único reconfortante era que en la siguiente misión había leído el nombre de Bucky en su división. Quería decirle algo de eso a Tony, pero sabía que ni siquiera la versión infantil lo aceptaba completamente. Decidió mejor omitirlo.
TS: Howard es un imbécil
SR: Lenguaje Tony.
TS: Es un idiota, no lo veo en días y cuando bajo a su taller a saludarlo me dice "Tony, no me molestes. Estoy ocupado"
Steve chilló los dientes y se acostó sobre las tablas duras apoyadas sobre piedras, estaba en un punto perdido en medio de África e iban en busca de una ciudad llamada Wakanda. Bucky dormía plácidamente a su lado.
SR: Sí, siempre ha sido un imbécil.
TS: hahahaa… Lenguaje Capitán.
SR: Tony, ¿Vas a hacer fiesta de cumpleaños?
TS: No lo creo, ya no soy un niño.
SR: Cumples 10 años, aún lo eres.
TS: Estoy comenzando a tocar el piano.
SR: Creí que no te agradaba.
TS: Pero a mamá sí
SR: Me gustaría escucharte.
TS: Me gustaría que volvieras.
Auch. Steve no pudo contestar.
TS: Te extraño ¿Lo sabes?
SR: Te extraño más Tony, no tienes idea. Espero esto acabe pronto.
TS: Deberíamos hacer una carrera de aviones a control remoto cuando vuelvas.
SR: ¿Para ganarte como siempre?
TS: Jamás me has ganado Steve.
Y Steve soltó una risa porque pudo casi escuchar la voz caprichosa e infantil de Tony en su mente.
"¿Sabes que no es normal verte sonrojándote y riéndote mientras mensajeas con un niño de 10 años, cierto?" Bucky preguntó desde la cama y Steve sintió un viento helado por su espalda.
"Es un niño creativo"
"Es un niño Steve"
Y ese regaño camuflajeado de Bucky le había revuelto el estómago.
SR: Ya dormiré pequeño genio. Descansa.
TS: Te quiero.
Steve titubeo un segundo y volteo a ver de reojo que su amigo había vuelto a caer en un sueño profundo.
SR: Yo más.
Peggy era un ser encantador como persona, como novia era la mujer perfecta, como amiga una cómplice fiel y rebelde. Como jefa y enemiga, era completamente insoportable e inescapable.
Steve había recibido un buen castigo por todo lo que Peggy imaginaba merecer uno, los mensajes de Tony seguían llegando diario y él inclusive en campo los contestaba, a veces empezaba él a mandarlos, a veces el chico, lo cierto es que con el paso de los meses que se convertían en años, Tony se leía más maduro, menos caprichoso, pero mucho más frío.
A pesar de la distancia y llevar 3 años sin verlo, aún lo sentía cercano. Habían tenido algunas disputas en las que Steve siempre era mágicamente el culpable y Tony decidía no contestarle por uno o dos días, jamás duraban más de eso sin hablar.
TS: Creo que optare por el MIT
SR: ¿Si fuiste a verlo?
TS: Sí, no me emociona ingresar a los 14 años, pero ¿Qué más puedo hacer?
SR: Tomate un año sabático.
TS: Al señor Stark no le gusta esa idea.
Steve sonrió, Tony había adquirido la manía de llamarle así a Howard, contemplaba la calle a través del cristal, estaba sentado en un viejo café de Italia esperando a Bucky para irse al pequeño apartamento que rentaban, Peggy los había de cierta forma "liberado" hace algunos meses y Steve no había juntado el valor necesario para decirle a Tony, el suero comenzaba a abandonarlo, y de un día a otro su cabello había comenzado a encanecer levemente y ya algunas arrugas contorneaban su mirada, biológicamente debía rondar cerca de los 80 años, sin embargo lucía de 40-45, al igual que Bucky. El miedo a que Tony notara su claro envejecimiento lo había hecho decidir de momento compartir un apartamento en una vieja calle empedrada de abundantes macetas florales.
Estaba escribiendo en el dispositivo cuando vio como Bucky caminaba en rumbo al café, levantó la mano saludándolo, en eso vio como sin querer chocó con una chica pelirroja de ojos verdes y cuerpo menudo, la chica había caído y Bucky la ayudó a levantarse. Steve reía entretenido hasta que notó como ambos extraños se habían anclado en sus miradas.
Oh no.
SR: Habrá boda pronto.
Escribió entretenido y lo mandó sin siquiera pensar que Tony no lo entendería como él lo hubiera deseado.
En su antiguo cuarto de la mansión Stark se escuchó el sonido del dispositivo, Tony corrió hacía él con una sonrisa y se aventó a la cama, junto a él una calculadora científica y un grueso libro de cálculo avanzado. Su sonrisa se ahogó en cuanto leyó el mensaje.
No supo que contestar
¿Felicidades?
¿Cómo se llama?
¿Cómo putas conociste a una mujer en plena guerra?
¿Cómo mierda te atreves a siquiera conocer a alguien?
No.
Tony cerró los ojos, sus manos temblando, su rostro lampiño y su cabello castaño cayendo en mechones por su frente. Mierda. Mierda. Mierda.
Era estúpido siquiera creer que Steve regresaría, era estúpido ansiar cada día que un mensaje de "Voy hacía allá" llegara.
¿Qué era este vacío en su pecho?
¿Esta impotencia?
¿Estas ganas de llorar o reír histéricamente?
Steve era suyo.
TS: No sabía que pudieras conocer a alguien durante misiones.
Steve se mordió el labio revolviendo su café, Bucky le había hecho una señal con la mano y se había marchado con la chica desconocida. Sonrió para sí mismo al leer el mensaje.
SR: No yo genio, Bucky.
TS: ¿Bucky? ¿Bucky está contigo?
Oh no, mierda.
TS: Contéstame Steve.
SR: Sí
TS: ¿Cuánto lleva contigo?
SR: Un par de años, olvide mencionártelo.
TS: ¿Olvidaste mencionarme que tu súper-ultra-mega mejor amigo lleva dos años viajando por el mundo contigo?
SR: ¿Te molesta?
Tony chilló los dientes, Steve era tan desesperante.
TS: Por supuesto que me molesta.
SR: ¿Por qué?
Steve comenzaba a molestarse, sin embargo también tenía esta placentera satisfacción de presenciar la primera escena de celos que Tony le hacía, ya no era una escena infantil de esas que tienen explicación de una posesividad natural de la edad, Tony estaba por cumplir 14 años, ya era un adolescente, las cosas se sentían distintas.
TS: Eres mío.
Steve sintió una taquicardia instantánea, Tony no tenía vergüenza o siquiera algo de mesura, era apasionado, posesivo y caprichoso. Steve soltó una risa y tomó el dispositivo en manos. Tenía tantas ganas de verlo, pero también sabía que la edad de Tony complicaría todo y que este extraño nerviosismo en su piel era una adrenalina por verlo, por tocarlo. Peggy había tenido razón desde el principio, Steve jamás lo había visto con mero amor fraternal. Era un amor cambiante y el Capitán sabía que si se permitía verlo como hombre, seguramente lo amaría como hombre.
SR: No sé qué contestar a eso.
TS: ¿Dónde estás?
La pregunta de Tony había sido inesperada y Steve levantó la mirada algo paranoico, la calle estaba vacía.
SR: Rusia
Steve contestó recordando que SHIELD estaba ahora desplegándose por la unión soviética, sabía que Tony tenía acceso a esta información por Howard y hasta ahora había mentido exitosamente.
TS: Mientes
SR: ¿Dónde estoy entonces?
TS: La verdadera pregunta es ¿Qué haces en Milán cuando las misiones ahorita son en Rusia?
Mierda.
Tony lo estaba localizando vía satélite con el dispositivo, Steve sonrió nervioso, sus manos temblando ligeramente. Era algo enfermizo que Tony fuese tan posesivo con él, al lado de crear un GPS y rastrearlo, sin embargo sentía un extraño placer por saber que no era solo él el que actuaba según Peggy "obsesivamente"
SR: Llevo unos meses aquí viviendo con Bucky, discúlpame. Tenía miedo en ir y verte, discúlpame. Tomaré el primer avión a Nueva York.
Tony comenzó a llorar mientras releía el mensaje, porque mierda ¿Unos meses? Pudo haber ido a buscarlo desde hace meses y Steve simplemente no había querido ir, "Había tenido miedo de ir y verte"
¿Miedo en ir a verlo?
¿Pues qué mierda era él? ¿Un puto monstruo o qué?
Tony arrojó el dispositivo al piso y se llevó ambas rodillas al pecho, intentaba no llorar, intentaba no recordar aquella noche en el estudio de Howard en la que había bajado descalzo al enterarse que el escuadrón de Steve estaba de nuevo en Norteamérica, le había preguntado a Howard con una enorme sonrisa si el Capitán vendría a verlo y Howard sin siquiera dirigirle la mirada había soltado una amarga risa y le había dicho:
"No seas ingenuo, Steve tiene mejores cosas que hacer que venir a verte"
Oh mierda, eso le había dolido tanto, sin embargo los mensajes diarios de Steve lo habían convencido que no era cierto.
Ahora las palabras de Howard dolían más que nunca.
SR: Tony, discúlpame.
El Capitán llegó al apartamento solo, su semblante caído y su mirada cansada, no había tenido respuesta de él durante todo el día.
"¿Pasa algo?" Bucky preguntó con una amplia sonrisa.
"Tony… nos peleamos"
Bucky exhalo algo molesto.
"Steve, te lo digo como tu mejor amigo. Apártate de ese niño, va a confundir tu amistad"
"¿Qué hay que confundir de eso?" Steve preguntó irritado y Bucky lo miró desafiante.
"Tienen un trato de pareja y lo sabes"
"¿Y qué hay en eso de malo?"
"El chico va a creer que lo quieres de esa manera Steve"
"¿Y que sí lo hago?"
Oh no, mierda.
El capitán intentó tragarse las palabras, clavó su vista en el piso e intentó huir, Bucky lo tomó con fuerza del brazo y lo empujó agresivamente hacía el muro, el ladrillo crujió.
"Que seas homosexual lo puedo aceptar, pero Tony no solo es hijo de Howard, tiene 14 años Steve"
Steve levantó su mirada vidriosa, el semblante de Bucky era duro y jamás había contemplado su mirada tan severa, tan decepcionada, tragó audiblemente.
"Suéltame"
"Peggy sabía…."
Oh no.
"Por eso te mandó a misiones después del asesinato en la mansión Stark… tú fuiste"
Steve se llevó la mano a la frente y rompió en llanto, intento abrazar a Bucky pero su amigo se retiró desconcertado.
"Bucky, no es como suena, de verdad yo…."
"¿Quién…. Quién eres Steve?" Bucky lanzó la pregunta al aire y tomó una maleta negra del piso, salió del apartamento intentando escapar de estas absurdas ganas de gritarle, de golpearlo, de estos demonios morales que le pedían marcar a la policía, a Howard, a alguien… Peor Steve, era su amigo, por tantos años… Mierda.
Bucky tomó el primer taxi con dirección al aeropuerto, debía hablar con alguien.
