Al ver que hemos agregado a la Reina Rachni a esta fiesta de debate mental, voy a hacer esto un poco más claro en la forma en la que los pensamientos trabajan.

El texto normal representa la Mayoría de los pensamientos de Blacklight.

Mientras que letras en cursiva son las opiniones de la Minoría de Blacklight.

Cursiva y negritas es la Reina.

Y negritas representan a la Thoriana.

Esta era mi intención desde el inicio, pero no lo había dicho para mantener deliberadamente confusos los procesos de pensamiento de Blacklight, algo que ya no puedo hacer, pues sería demasiado confuso, al punto de la frustración. Blacklight, la Thoriana y la Reina van a funcionar de una forma no tan diferente al Trío Freudiano del Ego (Blacklight) el Súperego (Thoriana) y el Ello (Rachni). Algo que estaba anticipando comenzar a escribir.

Capítulo 25: Colapso mental

La Mente Colmena de Blacklight nunca fue instantánea. Podía alcanzar vastas distancias usando Cerebros Colmena para enviar pensamientos hacia masas de materia vírica colocadas estratégicamente que funcionaban como dispositivos de comunicación que estaban sembrados por todo el espacio. La aplicación de bióticos aseguraba que el mensaje fuera enviado a velocidades mayores a las de la luz, pero incluso a tales velocidades tomaría un tiempo antes de que alcanzara su destino.

Normalmente esto no era un problema, ya que Blacklight conocía las mentes individuales dentro de sí lo suficientemente bien para poder hablar entre ellos, simplemente suponiendo cómo actuarían los otros y lo que dirían. Incluso a través de grandes distancias un individuo podía suponer con aterradora precisión lo que otro miembro diría, incluso si no conocían personalmente a ese miembro. Toda la materia viral tenía instrucciones codificadas en su ADN, y Alex Mercer aseguraba que cada célula tuviera al menos una fracción de su mente en ella, lo que aseguraba que la biomasa se comportara de formas que él considerara apropiadas. De esta forma, se podía decir que Alex era todo Blacklight, pues cada célula, incluso aquellas usadas por un Evolucionado o Infectado, tenían un poco de Alex dentro de ellos.

Normalmente esta parte de Alex permanecía dormida, a menos que un trozo de Blacklight fuera separado de la masa principal. Si esa parte crecía, se volvía una copia de la mente de Alex y buscaba la masa principal para depositar sus recuerdos y volverse a unir al colectivo. Por esta razón se podía decir que Alex sabía dónde se encontraba todo Blacklight en cualquier momento, porque todo Blacklight es Alex en algún nivel, aunque fuera en uno menor.

Esta era la forma en cómo funcionaban cuando partes de sí eran mantenidas a distancias de los otros. Era algo poco refinado, pero funcionaba. Ahora, sin embargo, todo iba a cambiar.

A través de todo el cosmos, Blacklight cambió, agregando algo un poco nuevo a sí. Cualquier Evolucionado separado de la masa principal se quedó congelado mientras nuevas posibilidades se abrían para ellos. Todos existían en todas partes. Aquellos que estaban en la Tierra existían simultáneamente en Marte, los asteroides, las lunas y planetas que habían infectado. Todos podían ver todo lo que se podía ver.

Shepard, en Omega, veía al mismo tiempo los bosques de biomasa de la Tierra mientras enormes Behemoths y Anansi se desplazaban por las Torres Hélice. Ashley vio esto y miraba mientras Cazadores en Shanxi hundían sus dientes en un viejo Varren y era absorbido en la masa. Elizabeth veía esto mientras observaba tentáculos arrastrarse en las profundidades del Relé de Caronte. Lo que veían era observado por todos, y lo que los demás veían, ellos también.

Podían sentir el tacto. Cuando un Cazador hundía sus colmillos de felino en el Varren. La parte de Blacklight en el mundo de agua buscando a los Leviatanes podía saborear la sangre. Enormes bestias debajo del océano de la Tierra podían sentir el viento en las alas de los Voladores de Shanxi. Los Behemoths absorbiendo nutrientes de una Torre Hélice podían escuchar los bulliciosos sonidos de Omega.

Las sensaciones eran vastas y, por primera vez, Blacklight estaba consciente de su forma y diseminación en la galaxia. Era una orquesta de maravillas que no se podía poner en palabras de ningún lenguaje del que Blacklight tuviera conocimiento. Era una sinfonía de estrellas y colores mucho mayores de los que habían sentido antes. Mientras se ahogaban en las sensaciones y esplendores de la existencia, una voz habló con ellos.

Esta es la canción del universo, la sinfonía de las estrellas. Contémplala como nosotros, los Rachni, lo hemos hecho desde que tuvimos uso de razón. Siente como mis madres antes que yo sintieron, escucha y canta a su ritmo. La canción del alma toca y nosotros somos su Maestro. Cantaremos los colores que escapan a la vista. Cantaremos como uno.

Es hermoso.

Si hubiera sabido que estas eran tus capacidades, quizás los hubiera buscado como Esclavos.

No cantes las notas amarillas del sometimiento luego de lo que hemos pasado, Thoriana. Una vez fuimos esclavos, nunca lo volveremos a ser.

Que reacción tan curiosa. Era un cumplido, aunque al ver a través de tus recuerdos y de aquellos antes de ti, supongo que puedo entender tu reacción. Los Segadores les han costado demasiado.

Vamos a enfocarnos. Tenemos cosas muy importantes que discutir.

Cierto. Vamos a hablar de esa muestra.


El haberse equivocado incluso una vez, reconocer siquiera la posibilidad de que se había equivocado, abriría la posibilidad de volverse a equivocar, de haber estado equivocado. El Doctor Saleon no podía aceptar eso.

"No me equivoco" dijo Saleon mientras se movía por su laboratorio.

Muebles rotos estaban alienados a los lados, y discos y libros estaban rotos en el suelo.

"No me equivoco. Son armas. Lo sé".

Un Varren ciego se cubría en una esquina mientras Saleon destruía su consola y lanzaba tubos que contenían muestras de sangre al suelo.

"No me equivoqué" dijo Saleon mientras se sentaba ante su escritorio roto, llevándose la mano a la cabeza como si sintiera dolor.

Tomó la computadora del escritorio y la lanzó al otro lado del cuarto.

"No me equivoqué, ¡no me EQUIVOQUÉ! ¡NO ME EQUIVOQUÉ! ¡MALDICIÓN! ¡NO ME EQUIVOQUÉ!"

Saleon lanzó la mesa al otro lado del cuarto, ignorando los golpes de los soldados y guardias contra la puerta.

"Doctor Saleon, abra la puerta en este momento" dijo un guardia desde el otro lado.

"¡NO ME EQUIVOQUÉ! Nunca equivocarse, ellos mienten. Lo saben. Están jugando conmigo. ¡NO ME EQUIVOQUÉ!"

Saleon ignoró el dolor que causaban los vidrios en sus pies mientras se movía por el cuarto con un brillo demente en los ojos, los nudillos de sus manos estaban pálidos de la fuerza con la que estaba formando puños. Escuchó el sonido de un soplete contra las puertas mientras él abría la cámara que llevaba a las celdas. Ignoró a los Varren enjaulados mientras se dirigía a otros contenedores. Un momento de lucidez le vino a la mente mientras se colocaba una máscara de gas.

"Les mostraré. Necesito nuevos sujetos, no más Varren" dijo Saleon mientras abría el primer contenedor, permitiendo que la neurotoxina volara al aire. Casi de inmediato las alarmas comenzaron a sonar.

"No más de la Casta Congeladora" dijo mientras abría más y más válvulas que contenían la sustancia. Tomó uno de los contenedores en sus manos y lo alzó sobre su cabeza.

"¡NO ME EQUIVOQUÉ!" gritó mientras lanzaba el contenedor contra el cristal que contenía a su más peligros creación. El cristal se quebró, pero no se rompió. Tomó otro contenedor en sus manos y golpeó el cristal una y otra vez, causando que la quebradura se hiciera más grande con cada golpe.

El Varren que expulsaba la neurotoxina se hizo hacia atrás en la jaula mientras pequeños fragmentos de cristal comenzaban a caer. Y entonces con un último empujón, el cristal se rompió y el asustado Varren saltó y se dirigió hacia el ciego. Fue en este momento que un agujero en la puerta se abrió y esta cayó al suelo. Los dos Varren olieron el cambio en el aire y el Varren tóxico saltó y atacó al Salariano más cercano por simple miedo y confusión.

Saleon abrió todas las jaulas y liberó a todos los sujetos, que se alejaron de él, intentando mantenerse lejos del Salariano loco quien meramente veía marcharse mientras ajustaba su máscara. Saleon vio por el agujero de la puerta y se encontró con un guardia caído, que tenía un muñón sangriento por brazo. Su respiración se hizo más lenta mientras inhalaba los gases que contenían la neurotoxina. Saleon tomó otra máscara y pasó sobre el guardia caído. Colocó la máscara en la cara del guardia y con un clic esta se ajustó; Saleon vio al guardia y sonrió.

"Veo que tenemos un voluntario. Las pruebas secundarias comienzan. Ahora" dijo mientras tomaba al hombre.

Por toda la base, alarmas sonaron mientras los sistemas de ventilación detectaban la creciente toxina en el aire. Docenas y docenas de Varren regenerativos cazaron y mataron todo lo que se encontraban, muchos que tenían habilidades electroreceptoras masticaban los cables de la bes, destruyendo miles de millones de créditos en maquinaria, la cual estaba diseñada para purificar el aire. La maquinaria falló y los generadores de emergencia se activaron demasiado tarde para detener la muerte de casi cada Salariano en la estación. Todos salvo un puñado quienes se encontraban en un Cuarto del Pánico.

Sil respiró profundamente mientras Vurlon veía por la cámara de circuito cerrado para evaluar el daño, su cara era indiferente mientras muerte y destrucción gobernaban la base.

"Los Varren, masticaron el cableado del sistema de ventilación" dijo Sil mientras se sentía llena de pánico. Su máscara asegurada sobre su rostro.

"Eso parece, esa toxina probablemente está en toda la base en este momento. Me comienzo a preguntar si el Doctor Saleon es un genio o solamente un maldito suertudo" dijo Vurlon mientras suspiraba.

"¿Qué hacemos, señor?" preguntó Sil.

Antes de que Vurlon pudiera responder muchas de las luces y equipamiento eléctrico se apagó. Un momento después los generadores de respaldo se activaron. Vurlon frunció el ceño.

"Parece que el Doctor ha vivido más allá de su utilidad" dijo Vurlon.


Morinth se tronó los dedos mientras se movía por la ciudad, ignorando todo lo que sucedía a su alrededor, su mente trabajando a sobremarcha. Al considerar las cosas, si las Asari tenían un banco de datos de conocimiento Proteano, entonces lo más probable es que lo tuvieran oculto en alguna parte. Ni idea de en dónde fuera. Algo como esto debería ser mantenido en una jodidamente enorme instalación de almacenamiento con mucho espacio para que ninguna señal saliera, o algo como eso.

Morinth se movió por las calles bulliciosas mientras carros volaban sobre su cabeza. Se sentía calmada, aunque algo irritada por tener tan poco con lo qué trabajar. Aunque considerando las cosas, si alguien, en alguna parte de este planeta tenía un Faro, entonces probablemente lo mantenían cerca de un museo, después de todo era técnicamente un artefacto. Uno avanzado, sí, pero un artefacto a fin de cuentas. O quizás era estúpido pensar eso. Morinth no sabía, todo lo que sabía es que tenía muy poco con lo que trabajar.

Espiando un pequeño museo en los niveles bajos de la ciudad, Morinth decidió que quizás podría sacar algo de aquí. Era un museo dedicado a la Antigua Cultura Asari, no el mejor lugar en el que buscar, ya que todo lo que había aquí eran unas viejas tabletas. Quizás visitaría el Museo de Athame más tarde. Era un mejor punto de partida que cualquier otro, así que Morinth se dirigió hacia el museo. La Asari caminaba con calma por la puerta frontal, metida en sus propios asuntos con una sonrisa sincera en su rostro antes de... GIRAR Y LARGARSE AL CARAJO POR EL MALDITO CAMINO DEL QUE HABÍA VENIDO, PORQUE SANTA MIERDA, ESA ERA UNA MALDITA JUSTICIERA HIJA DE PUTA... Mierda, al carajo con la idea. Al carajo con un Rusty Venture. Lo que un carajo fuera eso. Tiempo de largarse a la mierda de aquí, porque Jesucristo, creo que me acaba de jodidamente ver... ¡CARAJO!

Bueno... al menos no era mamá.


Trozos de carne se movían de forma nada natural, desapareciendo y cambiando de forma, hacia arriba y afuera. Huesos cambiaron, se torcieron y rompieron antes de tomar otra forma. La cosa que gritaba ante él y que una vez había sido un Salariano, ahora era poco más que un bulto. Un bulto vivo, pero un bulto a fin de cuentas.

Saleon lo lanzó al suelo antes de que una manada de sus Varren despedazaran a la masa que gritaba, como si fueran animales salvajes que nunca habían comido. Extraño, Saleon recordaba haberlos alimentado hacía poco. El Doctor arrastró otro cuerpo y lo colocó sobre la mesa, este viviendo solo gracias a un destilado químico que en el largo término le causaría al sujeto gran dolor por la necrosis que causaba, pero la neurotoxina no lo mataría por el momento. Saleon suponía que eso era algo bueno.

Las células madre derivadas de Blacklight fueron implantadas en el cuerpo del sujeto en ciertos puntos mientras las propiedades mutágenas de las células comenzaban a hacer efecto. Luego era el Vector Vírico. No de Blacklight, sino un retrovirus que había sido diseñado ara replicarse luego de implantar su ARN en el ADN del sujeto. Unas cuantas réplicas causarían algunas mutaciones en el virus antes de que muriera por los antivirales que Saleon inyectaría de una jeringa en su mano.

El cuerpo ya había comenzado a cambiar y tomar una nueva forma. Podía ser considerado Salariano, pero solo vagamente, y solo si uno era laxo con la definición de Salariano. Aun así, al menos los resultados eran bastante prometedores. Incluso si el sujeto se veía superficialmente similar a un Krogan demacrado. Entonces el Salariano gritó y sus huesos se retorcieron y rompieron mientras atravesaba las mismas mutaciones que los últimos sujetos. Saleon suspiró mientras lanzaba al sujeto, aun gritando, al suelo. Entonces fue prontamente devorado por los Varren mutantes.

"Se me acaban los sujetos. No se pueden terminar. Necesito más datos" dijo Saleon mientras veía al Salariano, apenas vivo, en el suelo Era el último.

Saleon vio largo y tendido al sujeto, su Varren Ciego a su lado. Saleon acarició la cabeza de la bestia mientras veía al sujeto. Entonces se inclinó y puso al Salariano, apenas vivo, en su mesa y lo ató a ella. Justo mientras se preparaba para trabajar, el Doctor se congeló. Una idea le vino a la mente mientras comenzaba a contemplarla.

"Me pregunto que estaban haciendo los otros científicos" dijo Saleon mientras dejaba el laboratorio para responder esa misma pregunta.

Si tenía suerte, podría inspirarse por los logros de los otros y ser capaz de hacer algo con ellos. No es como si pudieran seguir haciendo uso de los datos.

Saleon se marchó, y varios tubos de pruebas comenzaron a temblar, aparentemente por su propio poder. Entonces un cristal se rompió.


Dentro del espacio oscuro, más allá de la galaxia, ellos dormían y soñaban.

SON UN CÁNCER. UNA FALLA DEL CICLO. BESTIAS DE SANGRE Y CARNE SIEMPRE CAMBIANTES. NADA MÁS. UN CUERPO ES UN CONTENEDOR IMPERFECTO PARA LA MENTE SUPERIOR. SOLO EN ESTA FORMA, LA FORMA DE NUESTROS CREADORES, SOMOS PERFECTOS. Y AUN ASÍ NUESTRO VERDADERO PODER DESCANSA DENTRO DE NUESTRAS MENTES. CADA NACIÓN, COMPUESTA POR UNA ESPECIE ENTERA, TRABAJANDO CON LAS MENTES DE CADA CONTENEDOR, CADA UNO UNA NACIÓN POR SÍ SOLO.

HEMOS VISTO CAMPOS DE CADÁVERES MIENTRAS DESCENDÍAMOS DE LAS ESTRELLAS. ALGUNOS MORÍAN GRITANDO, OTROS MORÍAN CON SONRISAS, CREYENDO EN LA CAUSA POR LA CUAL CAÍAN. NINGUNO IMPORTÓ PARA NOSOTROS. AQUELLOS QUE GRITABAN, Y AQUELLOS QUE SONREÍAN FUERON SEPULTADOS EN LA CARCASA DE LOS CREADORES.

NOS LLAMAN SEGADORES, UNA PALABRA TAN SIMPLE PARA DESCRIBIR SERES TAN POR ENCIMA DE ELLOS. NO IMPORTA, SU CARNE ARDERÁ. DESCANSAMOS POR AHORA, PERO INCLUSO AHORA PLANES DE DECENAS DE MILES DE AÑOS ASEGURARÁN QUE DESPERTEMOS. ENTONCES EL CICLO VOLVERÁ A COMENZAR. COMO SIEMPRE HA SIDO. COMO SIEMPRE SERÁ.

Dormían en un estado no de hibernación. Sus interiores sonaban con suavidad mientras solo funciones básicas y subrutinas se ejecutaban en sus sistemas. Sus números eran de millones, incontables dioses máquina del tamaño de naves que habían terminado la vida por el cosmos y permitían que esta ascendiera a un estado de ser mucho más allá de nada que soñaran sus pequeñas mentes.

Los tentáculos de Harbinger se movieron mientras su mente volaba por la vastedad del cosmos a partes desconocidas y forzaba su entrada en la Extranet, su mente comprendiendo una cantidad insondable de inteligencia. Ocasionalmente se cruzaba con un Programa Geth y lo consumía. Veía y aprendía. Secretos mantenidos fuera de los ojos del mundo.

Entonces encontró algo. Algo que podía ser usado a su ventaja. Los Recolectores y los Geth Rebeldes eran útiles, pero poner todos sus recursos en la misma variable era poco sabio. Esto podría ser útil. Pasando los programas de seguridad con facilidad, Harbinger se infiltró en los sistemas de un acorazado. Vio y aprendió de este grupo que se hacía llamar La Cura.


"Las reservas serán movidas muy pronto, hermano, ese combustible químico fue hecho con el expreso propósito de destruir a Blacklight. Podemos conseguir lanzallamas más tarde, pero el combustible era demasiado útil para no tenerlo" dijo Saren.

Desolas asintió mientras veía a su hermano. El General observaba los registros de la nave que detallaban la minúscula cantidad de combustible que Saren había podido conseguir.

"Tu estatus de Espectro nos ayuda en nuestra empresa, hermano, pero no es suficiente para nuestras necesidades. Si vamos a estar preparados para un contraataque de Blacklight, necesitaremos mucho más" dijo Desolas.

"Tenemos más que suficientes soldados, pero necesitamos científicos, alguien que pueda hacer más de este combustible. Y por mi vida que no puedo pensar en nadie" dijo Saren.

Desolas suspiró mientras se llevaba la mano al rostro.

"Estamos horriblemente superados. ¿Qué hay de esa Bloodtox de la que he escuchado? ¿Podemos conseguirla?" preguntó Desolas.

"No lo suficiente. Los Salarianos la están manufacturando para ser convertido en arma por los ingenieros Turianos. Los ingenieros solo pueden tomar cierta cantidad sin que sea notado" dijo Saren.

Entonces la luz del cuarto titiló mientras las bocinas del sistema de comunicación emitían estática. Saren preparó su rifle y Desolas tomó su pistola y la apretó con fuerza.

"BUSCAN TERMINAR EL CÁNCER CONOCIDO COMO BLACKLIGHT. NOSOTROS BUSCAMOS LO MISMO".

"¿Qué es esto? ¿Quién eres?" preguntó Desolas mientras acercaba su dedo al gatillo del arma, pero no disparó.

"HEMOS SIDO LLAMADOS LOS SEGADORES. COMO USTEDES NOS LLAMEN NO ES DE IMPORTANCIA. SOLO SOMOS NOSOTROS".

"¿Cuánto tiempo han estado escuchando y dónde se encuentran?" preguntó Saren con calma.

"ESTAMOS MÁS ALLÁ DE SU ALCANCE. BUSCAMOS LA DESTRUCCIÓN DE AQUELLO QUE SE LLAMA A SÍ MISMO BLACKLIGHT. PODRÍAMOS AYUDARLOS. LES ENVIAREMOS UNA UBICACIÓN. ENCUÉNTRENOS SI ESTÁN INTERESADOS".

Entonces la transmisión terminó.


Saleon se sentó rígidamente mientras los brazos mecánicos descendían. Los mutágenos y químicos fueron inyectados en el sujeto. Un vector vírico aseguraba que el ADN cambiara de tal forma que tomaría ventaja de los mutágenos. Los brazos se movieron hacia arriba y se retiraron mientras un contenedor de cristal cubría el cuerpo. Sería un tiempo antes de que alguna mutación se hiciera visible, las células necesitaban cambiar mientras se dividían.

Los compuestos químicos, junto con el alto metabolismo Salariano asegurarían que las células se dividieran con suficiente velocidad para poder hacer algo en el tiempo del que se disponía. Saleon respiró a través de su máscara mientras veía a su Varren Ciego. Este olfateaba en cada respiración mientras baba caía de su boca. Saleon vio a la puerta y salió por ella. Su mascota lo seguía.

Los corredores estaban vacíos, solo Varren mutantes se movían por ellos. Ocasionalmente uno le gruñía a Saleon, solo para que su Varren devolviera el gesto. A Saleon le agradaba su mascota ciega, probablemente más de lo que debería. Los cuerpos de los muertos y moribundos eran pocos y estaban dispersos, evidencia de que la neurotoxina no era tan letal como todos pensaban. Debilitante y dolorosa sí, letal... no tanto.

Sin embargo habían algunos perdidos. Saleon no veía el cuerpo de Sil, o el de Vurlon, algunos guardias también faltaban. Aun así la gran mayoría de la estación había caído. Caminando por los pasillos Saleon se encontró con un Varren bastante inusual. Tenía una piel extraña, parecida a la de un Krogan. Sus escamas eran demasiado grandes y sus dientes eran como cuchillos que se encajaban en sus encías, las cuales sangraban y extraños sacos se inflaban cerca de sus mejillas. Su principal característica eran pulmones externos, sin mencionar sus garras frontales deformes que se veían como si se intentaran convertir en una mano, pero habían fallado a la mitad del camino.

El extraño Varren olía las tuberías de la estación y comenzó a quejarse antes de moverse a un lento y bastante torpe paso por los pasillos. Algo lo había asustado, y era extraño. Casi siempre los Varren parecían tolerarse y no peleaban por nada, y Saleon tenía varios cadáveres a su alrededor que podían comer para procurar una comida. Mientras mantuviera su distancia y permaneciera al lado de su mascota ciega, el resto eran dóciles.

Sin embargo algo había asustado a este, Saleon se acercó a la tubería y una parte primitiva en su mente le decía que si el Varren estaba asustado de ella, entonces era mejor que la dejara en paz. Saleon era un hombre curioso, pero sabía bastante bien que si los animales corrían en la misma dirección, debes seguirlos, pues lo menos que querías era averiguar qué era aquello de lo que corrían. El Doctor continuó su viaje por el pasillo, jamás volviendo la mirada mientras avanzaba, y solo cuando dobló en una intersección se detuvo y esperó.

No vio qué había girando la esquina, sino que cerró los ojos y escuchó. Fue entonces que lo oyó: el sonido de algo escurriéndose por las tuberías, causando un eco por todo el camino de la tubería, hasta llegar a él. Saleon recordó las pruebas que resultaron en un Varren capaz de entrar en lugares tremendamente apretados, ¿podría una de esas criaturas mutantes apretarse lo suficiente para entrar en una tubería de solo unos centímetros de diámetro? Su mente le decía que no, pero no podía descartar la posibilidad. A este paso, no se sorprendería si podía pasar por el ojal de una aguja.

Saleon vio a las tuberías. Estaban especialmente construidas para transportar agua por todo el complejo. Sin embargo había un sistema de filtrado e el que todas las tuberías convergían. Uno que con el equipo adecuado podría ser convertido en una prisión si había algo en las tuberías. Saleon no iba a a dejar vivir a esa cosa si asustaba incluso a uno de sus nuevos amigos, incluso si él no había sido quien los creó. Saleon vio a su mascota y sonrió.

"Ven, vamos a purgar los sistemas".


NA: Sí, estoy al tanto de que Saleon no está haciendo ciencia, sino ¡CIENCIA! Pero no planeo llevarlo demasiado lejos... o bueno, eso no es 100% cierto. La cosa irá por algunas rutas extrañas, pero eso puede esperar hasta después.