DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son de Hajime Isayama.

ADVERTENCIAS: Omegaverse, AU, yaoi, Riren, palabras altisonantes, OoC, mpreg, agresiones, violaciones, dolor.

Gracias eternas a aramirezg por corregir este horror de capítulo. Sé que lo sufriste, pero no me importa, JAJAJAJA. Te odio, nena :v


Eren sentía como si no hubieran pasado casi seis meses desde que no estaba en Mitras.

Todo parecía exactamente igual, quizás la única diferencia era el cambio de estación: cuando partió, era pleno verano. Ahora estaba a mitades de invierno.

A unas semanas del cumpleaños de Levi.

Mientras tomaba su maleta, observando a Levi hacer lo mismo con dos de sus bolsos, no pudo evitar pensar que Levi estaba por cumplir los veintinueve años.

Y, dentro de un par de meses, iban a cumplirse dos años desde que se habían conocido.

Oh.

Dos años.

¿Tanto había pasado?

Caminó detrás de Levi en silencio, un tanto aturdido por el pensamiento que acababa de tener.

Realmente se sentía como si hubiera sido menos el tiempo que había pasado junto al alfa.

Salieron al frío aire nocturno de Mitras, Eren estaba cansado y lo único que quería era dormir durante días y días.

El auto de Levi estaba donde lo había dejado dos semanas atrás: en el estacionamiento del aeropuerto. Estaba bien cuidado, por supuesto.

Lo primero que hizo Eren al sentarse fue cerrar sus ojos y dormitar mientras Levi encendía la máquina.

—No te duermas, mocoso de mierda —gruñó Levi cuando el motor prendió.

Eren soltó un quejido, parpadeando, notando el camino a casa como si estuviera en un sueño, las luces del exterior mareándolo.

Sintiendo su cuerpo flotar, apenas reaccionó cuando llegaron a su casa.

Hogar.

Si lo volvemos a intentar, pensó Eren inconscientemente, deberíamos mudarnos. Esta casa tiene demasiados malos recuerdos.

Por supuesto, no lo dijo en voz alta. El futuro para ellos era todavía incierto.

Ya llamaría al día siguiente a Mikasa y Armin para ponerse al día.

Y en cuanto al MOL…

Todavía no estaba seguro de qué hacer.

Aturdido todavía debido al sueño, entró a la casa arrastrando los pies, yendo a la habitación de invitados para dormir. No sabía todavía si lo correcto era dormir con Levi, cuando las cosas estaban colgando de un hilo.

Quizás lo mejor sería–

Se quedó congelado al abrir la puerta.

Pudo sentir la presencia de Levi detrás de él.

—Le pedí a Isabel y Hanji que lo hicieran —dijo el alfa torpemente.

Eren contempló el antes cuarto de visitas, ahora convertido en un cuarto para bebé.

Contempló la blanca cuna al lado de la ventana, las paredes pintadas de un suave color crema. Contempló el mueble para guardar ropa, con el mudador encima y una pequeña repisa encima con algunos juguetes. Un armario enorme, para guardar más ropa aún. Y la cantidad inmensurable de juguetes, de peluches dispersos por cualquier lado. El enorme oso de felpa, del porte de Levi probablemente, al lado de un sofá blanco.

Tragó saliva.

—Es precioso —murmuró con la voz ronca—. Es precioso, Levi.

El mayor no contestó enseguida.

—Habilité otra pieza por… si quieres dormir allí —dijo en un susurro.

Eren se volteó.

—Está bien —sus labios temblaron—. Puedo… puedo dormir contigo, Levi.

El alfa simplemente asintió, distraído.

Eren fue al cuarto, y al entrar se giró hacia Levi.

—Tú… ¿compraste una nueva cama?

Levi pasó a su lado, echando los bolsos al suelo para comenzar a desempacar.

—Soy consciente —comenzó a decir el mayor—, de los malos recuerdos en esa cama, Eren. De los malos recuerdos en esta casa —una pausa—. Si decides quedarte conmigo y Mikel, mocoso de mierda, vamos a buscar un nuevo hogar para comenzar de cero.

Como si hubiera leído sus pensamientos. Como si pudiera comprender lo que pasaba por su mente con una facilidad increíble.

—Dios —bajó la voz, temblando—, Levi, me estás… me estás volviendo loco.

Levi lo miró con una ceja enarcada, pero no dijo nada.

Eren, en tanto, comenzó a quitarse la ropa para ponerse el pijama, luego acariciando las frazadas con suavidad, recostándose en el nuevo colchón, mientras Levi volvía a ordenar las cosas con calma.

Apenas terminó, se volteó para ver a Eren dormitando.

Su cuerpo pareció relajarse al verlo allí acostado.

—Prepararé algo para comer, ¿quieres? —preguntó calmado, poniéndose de pie.

—Mnh… —Eren negó con la cabeza, revolviéndose.

Soltó un suspiro, saliendo del cuarto sin decir nada más.

Ambos habían parecido llegar a una especie de tregua para no generar una pelea que podía terminar pasándoles la cuenta. En especial ahora que el estado de salud del chico era tan delicado gracias a su embarazo y lo ocurrido en María días atrás.

Ninguno de los dos quería algún otro accidente.

Levi se preparó algo ligero para comer, lo suficiente para llenar su estómago, y dudó en si llevarle algo al menor o no. Pero si Eren tenía hambre después, muy bien él podía prepararle un poco de comida. El muchacho, a estas alturas, no parecía tener ganas de hacer nada.

No podía entender mucho el por qué. Si era por su regreso, porque apenas habían hablado algo más allá de lo superficial, o si era porque no lo había tocado.

Extrañamente, a Levi se le hacía raro tocarlo como un amante en ese momento. No sentía un deseo desesperado e incontrolable de buscarlo, de acariciar su piel, en especial al ver esa marca amarillenta en su cuerpo. Su instinto gritaba que lo hiciera suyo otra vez, pero una parte racional en su interior murmuraba por lo bajo que era demasiado pronto. Que ambos estaban demasiado heridos en el interior y no necesitaban eso.

Volvió al cuarto, dispuesto a dormir algo, y se quedó bajo el marco de la puerta al notar a Eren, con su barriga de embarazado, volviendo a acostarse luego de ir al baño. Podía notar su estómago sobresaliendo bajo el pijama mientras algo cálido se extendía por su pecho.

—¿Ocurre algo? —Eren se recostó, acurrucándose bajo las mantas para darse un poco de calor por el frío. Afuera estaba lloviendo.

—Te ves precioso.

El castaño lo miró, sorprendido, su boca abierta en una mueca incrédula. Luego, sus mejillas se ruborizaron, y Levi sintió como su instinto se disparó.

La habitación se llenó de feromonas nerviosas y suaves.

—No seas idiota —masculló Eren avergonzado.

Lentamente, Levi se quitó la camisa, echándola a un lado, siguiendo con el cinturón de sus pantalones. Eren, tratando de no mirarlo, encendió la televisión buscando algo para distraerse, en especial al oler el varonil y seductor olor alfa que desprendía el azabache y que, inevitablemente, llamaba la atención del omega.

Levi fue al baño para lavarse los dientes.

Eren cerró sus ojos un momento, cansado, aturdido todavía por lo que había dicho Levi unos segundos atrás, y de pronto los abrió con sorpresa.

—¡Levi!

El azabache salió del baño con la boca llena de espuma por la pasta de dientes, una expresión de ansiedad en su rostro. Eren estuvo a punto de romper a reír, pero se recordó que seguía enfurruñado y molesto, y se suponía que estaban peleados.

—El… el bebé acaba de patear —dijo nerviosamente—, y tú dijiste…

La expresión de Levi, de alguna manera, pareció iluminarse con aquello, y por un breve momento, Eren volvió a sentirse celoso.

—Voy enseguida —dijo entrando otra vez al baño para terminar de lavarse los dientes. Unos segundos después, el azabache salió, tratando de mantener una expresión de indiferencia aunque al castaño no lo engañaba.

Con una mirada suave, levantó su camisa, mostrando su estómago, y Levi se puso de rodillas sobre la cama, su mano dándole una caricia suave, superficial.

Eren sintió una corriente cálida recorriendo su cuerpo, y mordió su labio inferior, observando el rostro de Levi cuando el bebé volvió a patear. El azabache pareció sorprendido por un momento, para luego fruncir el ceño.

—¿No te duele? —preguntó con preocupación.

—Claro que sí —contestó Eren—, pero ya me acostumbré.

Levi no pareció muy convencido, volviendo a mirar su vientre.

—Oye, engendro, no molestes a tu papi.

Eren estuvo a dos segundos de cubrir su rostro para tratar de ocultar su expresión ruborizada.

El bebé, en respuesta, dio una patada más suavecita.

—Travieso —murmuró Levi, para luego besar el estómago de Eren con suavidad—. Sabes que te voy a querer mucho, ¿cierto? Papá te va a querer mucho —Levi levantó la vista, chocando con los ojos de Eren—. Mocoso, ¿estás llorando?

—¿Ah? —Eren tocó sus mejillas, sintiéndolas húmedas—. No, no, sólo… Me sudan los ojos, estúpido alfa cariñoso.

—¿Y qué hice ahora? —Levi lo miró incrédulamente.

—Te comportas así y no puedo odiarte.

Se miraron unos segundos sin decir nada.

Levi, con lentitud, se acercó, enderezándose y llevando su rostro a su cuello, cerrando sus ojos al sentir las feromonas dulces y suaves que Eren liberaba.

—No puedo odiarte, maldito alfa —Eren lo abrazó por el cuello, permitiendo, sin saber por qué, que Levi dejara pequeños y esporádicos besos en su piel.

De alguna extraña forma, servían para calmarlos a los dos.

—¿Puedo…?

—No —Eren jadeó, negando con la cabeza—. No todavía.

Todavía. El futuro, de alguna manera, estaba implícito en esa palabra.

—Te ves precioso —repitió con la voz tierna—. Me dan ganas de comerte de un bocado.

—¡Levi Ackerman!

—¿Qué pasa?

—Diciendo cosas como esas… —Eren sintió un escalofrío recorriendo su piel cuando los labios de Levi siguieron acariciando su cuello—. Se supone que no deberíamos hablarnos —Levi se alejó, acariciando su estómago con suavidad, y el bebé pateó otra vez—. Se supone que estamos peleados, enojados con el otro y… —el alfa asintió—. Tenemos tanto que hablar, Levi.

—Me gusta tu olor —murmuró Levi quitándose de encima, recostándose a su lado, y Eren lo miró—. Tu olor materno. Me hace sentir… como un niño pequeño —hizo una mueca—. Me recuerda a mamá.

—A mamá —Eren miró el techo, sonriendo con tristeza—. ¿Qué más te hace sentir? —se giró, quedando de lado, y cerró sus ojos.

Sin embargo, Levi tenía claro que el omega lo iba a escuchar.

—Me hace querer mimarte —con suavidad, deslizó sus manos por la cintura del muchacho, sintiendo su cuerpo tenso, pero no hizo amago alguno de comenzar a acariciarlo—. Tu olor me pide que te dé cariño, que cumpla todos tus caprichos y te malcríe como lo hacía antes—Eren comenzó a relajarse, suspirando quedamente—. Si me pidieras algo ahora, mocoso de mierda, te lo entregaría sin dudarlo.

Hubo un pequeño silencio entre ellos, como si ambos se hubieran quedado dormidos en ese momento.

Luego, Eren habló:

—¿No es raro, Levi? —su voz era apenas un susurro.

—¿Qué cosa?

—Que… —humedeció sus labios, repentinamente secos, y tomó aire—. Que quieras a Mikel por sobre mí. ¿Desde cuándo… un alfa reacciona de esa forma por su hijo aquí?

Aquí. Levi podía entender lo que quería decir con ello.

Recordó por un momento una breve conversación que mantuvo con otras personas la noche en que todo se había ido al caño con Eren. Cuando uno de los inversionistas en las empresas de Zackly dijo que no estaba interesado en acompañar a su omega en el parto, siendo totalmente despectivo con su omega e hijo. Su propio hijo.

Porque en Sina, los alfas no estaban nunca preocupados de sus crías. Porque ese trabajo era sólo de los omegas, de nadie más. Porque sus crías sólo eran miradas como una boca más que alimentar.

Y Levi… Levi, además, había dicho que quería mimarlo a él, que quería consentirlo y malcriarlo, cuando los alfas nunca se comportaban así con sus omegas en esa sociedad.

Raro. Sí, era total, absolutamente raro.

—¿Preferirías que fuera de la otra forma, mocoso de mierda? —preguntó Levi contra su oído, enviando un profundo escalofrío por toda su espina dorsal.

—No —Eren se acurrucó contra él, con voz suave, adormilada—. No, Levi. Sé que serás un buen padre. Y eso me alivia un montón.

Levi le dio un beso en su hombro, sus cuerpos acoplándose con una facilidad increíble, y cerró sus ojos para dormir, la bruma del sueño inundándolos a ambos unos segundos después.


Armin observó, junto a Mikasa, Sasha y Connie, como Jean y Marco se acercaban a ellos con Lara en brazos, fuera del café donde meses atrás Eren había estado trabajando, ahora cerrado luego de que hubiera sido declarado como punto de reunión de omegas.

Mikasa acomodó su bufanda roja, un regalo de cumpleaños de Eren cuando tenían diez años, y miró a Armin con una ceja enarcada.

Armin simplemente pudo sonreírle a todos con tensión, aunque no sabía si logró hacerlo debido a los rostros nerviosos de todos sus amigos. Sin embargo, pudo notar sus ojos brillando con algo parecido a esperanza.

Había pasado medio año desde que vieron a Eren por última vez, luego de esa reunión con Mikasa y Armin, y las cosas habían cambiado drásticamente. En ese preciso instante, Armin ocultaba en la casa de su abuelo un viejo pasadizo que daba hacia los túneles, Marco y Jean tenían una hija, Sasha y Connie se habían comprometido semanas atrás, mientras que Mikasa pasaba mensajes encriptados hacia los alfas de su lado en la Universidad, junto con Annie.

Tratando de averiguar donde tenían a varios omegas del movimiento que desaparecieron de la nada un día. Tratando de predecir los próximos allanamientos.

Los últimos dos meses varios omegas que fueron pilares fundamentales del movimiento desaparecieron sin dejar rastro, y los rumores corrían por todos lados.

Que los habían matado. Que los estaban torturando. Que les inyectaban Vorlage cada día para mantener su instinto a flote, para eliminar la parte racional, convirtiéndolos en omegas en su más puro estado: animales que se la pasaban en celo con el simple objetivo de procrear con algún alfa.

No sabían nada de Nicholas Colton, el exnovio de Eren. O de Boris, su novio actual. O de Hannah, la omega de Frank. Y así más y más omegas se sumaban a la lista de desaparecidos; Erik, Andrew, Melissa, Reyna…

Nadie había tenido comunicación con ellos, y todos temían lo peor.

—¿Les llegó el mensaje? —dijo Armin mientras comenzaban a caminar.

Las calles estaban ya casi vacías. Casi todo Sina sabía que pronto iban a imponer un toque de queda para controlar aún más la situación que se estaba viviendo.

—Fuerte y claro —dijo Marco mientras acomodaba el gorro de Lara para que la nieve no humedeciera su cabello.

—Sasha casi quema los panqueques en la mañana cuando lo leyó —agregó Connie tomando la mano de su novia.

Mikasa miró al frente.

—Eren ha vuelto —quiso acelerar su paso, pero sabía que no debía lucir tan desesperada—. Y está en la casa de Levi —arrugó un poco el ceño—. ¿No deberían estar separados? Luego de todo lo que se hicieron…

—Ambos deben estar conscientes de sus decisiones —sugirió Armin con calma—. Así como tú con Annie.

—Calla —ordenó la chica medio enfadada, y Armin no siguió insistiendo.

Porque no había nada que insistir. Porque si hablaban ese tema, Mikasa saldría más herida de lo que ya estaba. Porque no era agradable recordarle que la chica que amaba había sido comprometida días atrás con un omega.

Un omega chico.

El sólo pensamiento envió un escalofrío por la espina dorsal de todos los amigos.

Mikasa no quería imaginarse a Annie con un omega bajo ella, no a un chico, no cuando Annie le dijo meses atrás que solo le gustaba Mikasa, nadie más. Un omega hombre siendo sometido por Annie.

Anudando dentro de él. Teniendo hijos de ella. ¿Qué tan repulsivo era eso para Mikasa? No podía ni imaginarlo.

Annie estaba siendo obligada, ese era su único consuelo. Y todavía seguían saliendo, pero con más cuidado, viéndose menos de lo que ya se veían antes, apenas tocándose más de lo necesario.

Toda la gente estaba observando, estaba buscando a disidentes del sistema para así acabar pronto con la enorme amenaza que se cernía sobre el país. Y una alfa con una beta era una clara muestra de rebeldía en esa situación.

Siguieron conversando de cosas banales, poniéndose al día aprovechando las vacaciones de Navidad que les dio la Universidad para así tampoco llamar la atención de los pocos transeúntes que pasaban a su lado.

Habían espías por todos lados, de ambas partes que luchaban por el poder.

Varios minutos después llegaron a la casa de Levi, viendo que el auto estaba estacionado, y tocaron a la puerta.

El alfa abrió, enarcando una ceja al verlos, y antes de darles la pasada los miró con advertencia.

—Nada de gritos —dijo con la voz dura—, nada de alterarlo —luego, bajó la voz—, y nada de lo que he estado haciendo estos últimos meses. Nada de que he ido a verte, Armin. ¿Entendido?

Los seis asintieron, un tanto confundidos por las palabras de Levi, que les dio la pasada con una mueca de irritación.

Entraron al living, buscando a Eren con su mirada, y cuando lo vieron Mikasa dejó caer su bolso mientras el resto abría la boca con sorpresa y shock.

Porque Eren tenía una panza enorme. Porque Eren estaba… estaba…

—Estás gordo —dijo Jean de pronto, aturdido e incrédulo.

Eren enrojeció, cubriendo su rostro con total vergüenza.

Levi pasó al lado de ellos, yendo a la cocina.

—No está gordo —dijo calmado—. Está esperando a nuestro hijo.

Mikasa se volteó bruscamente, observando como Levi salía de la cocina con una bandeja con vasos de agua que dejó sobre la mesita del living.

—Te mataré —espetó la chica poniendo una expresión de muerte.

Connie y Armin alcanzaron a sostenerla por la cintura antes de que se lanzara sobre Levi.

—¡Mikasa! —gritó Eren tratando de ponerse de pie.

Sin embargo, Levi sólo soltó un resoplido, tomándolo del hombro e impidiendo que se levantara.

—El doctor recomendó reposo y si tratas de parar a la loca de tu amiga puede ocurrirte algo —dijo Levi con calma pero con un toque de preocupación en su voz—. Relájate un momento, mocoso.

Eren mordió su labio inferior, sin embargo, obedeció y miró sus manos con clara expresión acongojada.

—Hola, chicos —dijo con una sonrisa débil.

Hubo un pequeño momento de silencio.

—¡Mierda, Eren, desapareces seis meses sin decir nada, cuando vuelves tienes un estómago enorme, ¿y sólo puedes decir "hola, chicos"?! —gritó de pronto Jean sobresaltando a todo el mundo.

Lara rompió a llorar.

—¡Jean! —regañó Marco con el ceño fruncido—. ¡Por favor, no grites! —la bebita lloró con más fuerza.

—Marco, estás gritando —dijo Connie tragando saliva.

—Me están sacando una migraña —espetó Levi completamente irritado por los gritos.

—Yo te sacaré más que una migraña —gruñó Mikasa sin perder su mirada de muerte.

—Tuve que haber traído algo para comer —se quejó Sasha mirando de Levi a Mikasa y viceversa, como si estuviera viendo una película.

—Por favor, tranquilícense —balbuceó Armin nervioso.

—¡Mierda, ¿pueden callarse un segundo?! —gritó Eren exasperado. Siete cabezas se giraron hacia él con expresión de sorpresa y el omega puso una cara de disculpa—. Lo siento, son las hormonas.

Lara, en ese momento, dejó de llorar y miró a Eren con los ojos llenos de lágrimas. Para luego sonreír ampliamente, extendiendo sus brazos hacia él en clara actitud necesitada, haciendo soniditos de disgusto.

Todos olisquearon el aire un momento, y sus cuerpos comenzaron a relajarse al sentir las fuertes feromonas maternas que el omega parecía soltar sin darse cuenta.

La bebé gimió con clara necesidad y Marco soltó un suspiro.

—Quiere que la tomes —dijo caminando hacia Eren.

El castaño enrojeció y negó con la cabeza, repentinamente nervioso.

—No, ella… —bajó la voz un octavo—. ¿Cómo se llama?

Por supuesto. Era la primera vez que Eren veía a Lara, porque se había marchado antes del parto, porque había estado fuera seis largos meses y las cosas parecían haber cambiado totalmente, poniéndose más duras que antes.

Y, aun así, Eren tomó con cuidado a la bebé, que volvió a sonreír y ocultó el rostro en su cuello, tranquilizándose inmediatamente ante el olor del castaño.

Eren se sobresaltó al sentir una pequeña patadita en su estómago, sabiendo de inmediato que Mikel estaba total y absolutamente celoso.

¿Me vas a cargar así, papi?

Desvió la vista, chocando con los ojos de Levi.

—Se llama Lara —dijo Marco cariñosamente.

—Lara —la bebita pareció reaccionar con su nombre, porque lo miró con sus grandes ojos inocentes—. Se parece a ti, menos mal, Marco. No sacó la cara de caballo de Jean.

—¡¿Quién mierda te crees, bastardo suicida?!

Y, con aquellas simples palabras, el ambiente pareció relajarse completamente.

La bebé se rió, llevando un dedo a su boca.

—Me sorprende que Lara no se pusiera a llorar con tu cara de pendejo suicida, imbécil —agregó Jean con un gruñido.

Eren le sacó la lengua, sin soltar un poco el agarre sobre la bebé, y Levi dejó salir un suspiro.

—Debo ir a la oficina, mocoso —dijo tomando las llaves de su auto.

El omega lo miró de reojo, asintiendo, mientras el resto de sus amigos los observaban en silencio.

—¿Vas a volver temprano? —preguntó Eren calmado—. Digo, para prepararte la cena.

Levi lo observó un momento, para luego acercarse e inclinarse a besarle la frente.

—Regresaré en unas horas, no te preocupes —murmuró enderezándose otra vez—. Ya sabes, ante cualquier emergencia–

—Debo llamarte, lo tengo claro.

Levi asintió, y sin decir nada más, salió del lugar con tranquilidad.

Apenas la puerta de entrada se cerró, Eren sintió todos los ojos puestos en él, pero el omega desvió la mirada a la pequeña bebé que ahora bostezaba con cansancio.

—Antes que empiecen a hablar… —comenzó a decir antes de ser interrumpido bruscamente por Mikasa.

—Te fuiste sin decirnos algo.

No miró a nadie, sabiendo que todos debían lucir acusadores en ese momento.

—Lo siento, no era mi intención…

—Y te fuiste embarazado —agregó Armin con tranquilidad.

Eren apretó sus labios, incómodo, sin saber realmente qué decir. Sabía que pedir perdón en ese momento era inútil, porque las cosas ya habían pasado y no había forma de volver atrás para repararlo.

—No pensaba… —dijo en voz baja, vacilante—. No creí que las cosas iban a… a terminar así.

Miró su estómago, queriendo por un momento hacerse bolita, y desaparecer de allí por completo.

—Y lo peor no es eso —la voz de Mikasa era dura—. Lo peor es que sigues con Levi, con el alfa que abusó de ti.

Ahora apretó sus manos en puños, forzándose en no comenzar a gritar para tratar de defenderse de alguna desesperada forma ante las hirientes palabras de su amiga.

—Mikasa, no lo digas así —dijo Jean vacilante al ver la expresión de dolor del omega.

—¿Y cómo quieres que lo diga? —el tono de la muchacha era frío, helado, filoso como un cuchillo.

—No es necesario que lo menciones —señaló Marco sentándose al lado de Eren, tomando a Lara con cuidado.

El ambiente pareció tornarse pesado a pesar de que segundos atrás las cosas parecían estar un poco menos tensas.

—¿Prefieres que finjamos que nada pasó, Eren? —preguntó irónicamente Mikasa dando unos pasos, inclinándose y buscando con la mirada a su amigo. Cuando sus ojos se juntaron, Eren se estremeció al notar los ojos dolidos y furiosos de la pelinegra—. ¿Prefieres que olvidemos lo que te hizo, cómo quedaste después, cómo parecías romper a llorar en cualquier momento? ¿Eso es lo que quieres?

—Mikasa, estás siendo hiriente —dijo Sasha sin un toque de diversión en su voz y rostro.

—No estoy siendo hiriente —por primera vez desde que se vieron, la expresión de Mikasa se deformó por la rabia, por el odio—. Solo soy realista y jodidamente honesta. Si fuera hiriente, le diría a Eren que ha tomado la decisión más estúpida del mundo al decidir seguir con Levi y continuar con ese embarazo producto de una violación cuando tuvo que haber abortado apenas supo que estaba esperando un bastardo de ese hijo de puta que–

Mikasa se quedó callada cuando Eren la abofeteó.

Nadie se movió en ese momento, apenas se oía algo en el cuarto. Incluso Lara pareció notar que lo mejor era no romper a llorar mientras Mikasa giraba su rostro hacia su amigo.

Las pupilas de Eren estaban dilatadas por la ira y su boca era una fina línea apretada.

—En primer lugar, si vuelves a decir que tuve que abortar y que este niño es un bastardo, Mikasa, te prometo que te golpearé una vez más y no me arrepentiré de ello —dijo con la voz teñida por la cólera que trataba de contener—. En segundo lugar, mi relación con Levi no se ha arreglado, sólo nos hemos dado una maldita tregua por ahora. Y en tercer lugar, los problemas que tenga con Levi no son de tu incumbencia. Él y yo veremos una forma de solucionar esto, y si no hallamos la manera, entonces la relación se acabará. Es así de simple.

Mikasa lo miró con los ojos entrecerrados, sin ceder tampoco en ese pequeño duelo de miradas que ambos se habían impuesto, ninguno de los amigos atreviéndose a intervenir entre ellos. Porque en ese mismo instante, Mikasa y Eren parecían a punto de explotar con cualquier paso en falso que diera el otro.

—Quieres a ese niño —declaró Mikasa sin perder su toque frío, pero alejando su rostro.

Eren permaneció imperturbable, aunque sus sentimientos se revolvieron en su interior.

—No soy nadie para matar al hijo de Levi —espetó duramente.

—No me has contestado–

—Mikasa, basta —intervino Armin tomándola del brazo con el ceño fruncido—, no es momento de discutir con Eren. No vinimos a eso —tomó aire, mirándolo de reojo—. Además, si decidió volver, es por algo.

La pelinegra soltó un chasquido de reprobación, sin embargo, no dijo nada más mientras se cruzaba de brazos y caminaba hacia el ventanal, mirando hacia fuera mientras todos buscaban alguna manera de sacar la tensión del aire.

—Lo siento —murmuró Eren—, pero no pensaba volver pronto, al menos esos eran mis planes. Iba a… a dar a luz al bebé, lo daría en adopción y ahí regresaría, pero Levi me descubrió y…

—El infierno se desató —completó Connie sentándose en el suelo mientras Sasha le imitaba.

—Fue a buscarme, discutimos un montón y… y me dijo que volveríamos. Que él iba a cuidar del bebé —Eren acarició su estómago con suavidad—. Prácticamente dijo que podía irme al diablo, pero a Mikel no lo tocaría.

—¿Mikel? —su amiga se crispó ante aquello—. ¿Hasta le pusiste nombre? Por Dios, Eren…

—Basta, Mikasa —dijo Jean frunciendo el ceño.

—¡¿Es que no lo entiendes?! —la chica apretó su mandíbula un momento, como si quisiera controlarse, pero no valió de mucho porque luego siguió—. ¡Te lo dije! ¡Maldita sea, Eren, te lo dije cientos de veces! ¡Te lo dije desde que aceptaste salir con él, desde que te abriste de piernas por primera vez, y desde que tu mamá murió!

—¡No sigas, Mikasa!

—¡Continuaré! ¡¿Y sabes por qué?! —los ojos de su amiga se llenaron de lágrimas—. ¡Porque te quiero, Eren, y la relación que tienes con Levi lo único que ha hecho ha sido llevarte a un maldito pozo de donde te es imposible salir! —dio otro paso, pero Jean se interpuso entre los dos—. ¡Te dije que ese maldito hijo de puta te haría daño, te dije que iba a herirte! ¡Y tú sigues volviendo a él como un maldito perro faldero! ¡Sigues a su lado y, de alguna estúpida manera, sigues enamorado de él! ¿No crees que eso es bastante imbécil, incluso para ti?

Eren, tambaleante, se puso de pie.

Pero en lugar de lanzarse sobre Mikasa, como todos esperaban, se giró dándole la espalda.

—No pienso hablar contigo hasta que te calmes —espetó caminando hacia el cuarto, ignorando lo que dijo su amiga a pesar de que le habían herido en lo profundo del alma.

—¡Entonces no hablaremos! —Mikasa apretó sus manos en puños, tratando de contener el nudo en la garganta que se le había formado.

El portazo resonó en toda la casa, y casi al mismo tiempo, sus amigos se giraron a verla.

Lara rompió a llorar.

—Ya, cariño, tranquilita —trató de calmarla Marco suspirando, poniéndose de pie.

—El mejor reencuentro de la vida —masculló Jean irritado.

—Mikasa, nunca habías perdido el control de esa forma —dijo Connie para luego tragar saliva al ver la mirada feroz de la chica—. Yo sólo digo.

—No perdí el control —espetó ella mirando por el ventanal hacia el patio.

—Levi nos matará al ver que alteramos a Eren —gimió Sasha de pronto—. Soy muy joven para morir así. Veré si tienen algo para comer y–

—Mikasa, por favor, ¿puedes hablar con Eren calmada? —le interrumpió Armin a la beta, que siguió murmurando cosas por lo bajo.

Lara gimió una vez más, pero ya lucía más calmada ahora que Jean la tomó en brazos, fulminando con la mirada a la pelinegra.

—Has estado tratando así a todo el mundo desde lo que pasó con Annie —declaró el alfa interrumpiendo la verborrea de Sasha—. No tienes que descargarte con nosotros por eso, Mikasa.

Por un breve momento, pareció que la chica iba a lanzarse sobre Jean para darle un golpe en el rostro. Sin embargo, de pronto su expresión se suavizó y sus ojos se llenaron de pena, completamente cansada por lo que había pasado instantes atrás, pareciendo notar que perdió el control.

Miró a cada uno de sus amigos, notando sus expresiones y vaciló un momento.

—Sólo dije la verdad —trató de defenderse.

Armin asintió tratando de lucir comprensivo, por lo que se acercó tomándole la mano.

—Mikasa, creo que Eren tiene claro todo lo que le dijiste —contestó con suavidad—. Y si lo tiene claro, si ya lo sabe, lo que menos quiere es que se lo saquen en cara.

Mikasa apretó su boca en una línea fina, sus ojos estrechándose por la molestia.

—Eren no se da cuenta de que–

—Si se da cuenta —le interrumpió Marco tranquilo—. ¿No lo notaste? Eren y Levi guardaron distancia todo el tiempo que estuvimos aquí. Se miraron y tocaron sólo lo necesario. Ambos saben que las cosas no están reparadas entre ellos, y parecen saber también que puede que nunca se reparen.

La chica soltó un chasquido, desviando los ojos, dirigiéndolos hacia el pasillo por donde Eren había desaparecido, y negó con la cabeza.

—Sólo quiero que deje de hacerse daño a sí mismo —murmuró con lástima.

—Eren ya está grande, Mikasa —dijo Sasha nerviosa—, él sabrá si puede con esto o no.

—Pero él…

—Habla con él, calmada —sugirió Armin de pronto—. No nos hemos visto en seis meses, Mikasa, no deberíamos pelear por esto. No ahora.

Los labios de la muchacha temblaron.

—Está bien —masculló respirando profundamente—, trataré de controlarme —dio unos pasos, indecisa—. ¿Y si Eren no quiere abrirme?

Armin negó con la cabeza, girándose brevemente hacia el resto de sus amigos.

—¿Podrían preparar la cena? Mika y yo hablaremos con Eren un momento.

Jean soltó un bufido, pero asintió mientras los otros movían la cabeza en señal de aprobación, encendiendo la televisión para ponerse a conversar de otras cosas.

En tanto, Armin le tomó la mano a su amiga para llevarla al cuarto de Eren y Levi, viendo la expresión mortificada de la beta y suspiró antes de tocar la puerta con suavidad.

Unos segundos después, Eren abrió, mordiendo su labio inferior.

Antes de que Armin pudiera decir algo, Mikasa pasó a su lado y se lanzó a los brazos de su mejor amigo, ocultando su rostro en el cuello del castaño mientras temblaba.

—Te extrañé tanto —susurró Mikasa con la voz tiritona.

Eren le devolvió el abrazo por la cintura como pudo, considerando que tenía un gran estómago de ocho meses entre ellos.

Armin sonrió de lado, cerrando la puerta y uniéndose al abrazo.

—Como en los viejos tiempos —declaró antes de que Eren lo abrazara también.

Se quedaron un momento en silencio, sólo sintiéndose, y con ello quedando satisfechos. No necesitaban nada más, no en ese instante donde los tres estaban juntos de nuevo.

—Los extrañé como el infierno —dijo Eren levantando la vista—. No saben lo… lo difícil que fue el no decirles nada, el no poder enviarles un correo para decirles que estaba bien. Pero era tan peligroso…

—Lo sé —Mikasa tragó saliva, mirándolo también—. Lo sé, Eren. Las cosas han…

—… han colapsado por completo —terminó de decir Armin alejándose.

Se observaron unos segundos, la habitación quedando en un cómodo silencio, y de pronto Mikasa se movió tímidamente, acariciando su estómago.

Eren se sobresaltó, mirándola con sorpresa por lo repentino de su acción. Sin embargo, no se alejó del toque de su amiga

—Habías dicho que lo pensabas abortar —dijo Mikasa sin maldad en su voz, ahora sólo la pena llenando sus ojos.

—No fui capaz —respondió Eren sin alejar su vista—. No cuando… sabía que sería un daño irreparable para Levi.

—Lo que te hizo él es irreparable —el tono de su amiga había perdido ese tono acusador.

—Sí. No —sacudió su cabeza—. Es… No quiero justificarlo, pero… —vaciló un momento—. Sólo el tiempo dirá si debemos estar juntos. Pero, por ahora, no vamos a presionar nada, no nos tocaremos más de lo necesario —su mano tembló.

—Pero eres su omega, Eren —contestó con suavidad Armin.

El muchacho se giró, sus hombros crispados, sus dientes apretados.

Por supuesto que lo sabía. Eran alfa y omega. Eran pareja destinada. Eran… eran algo, aunque no lo quisieran. Y ambos tenían claro que sus cuerpos, sus instintos, estaban más a flote ahora que se hallaban el uno al lado del otro después de mucho tiempo, lo que significaría que cualquier toque, cualquier beso, podía desatarlos por completo.

Eren casi había perdido el control la noche anterior, cuando los labios de Levi acariciaron su cuello y, en especial, su marca. Estuvo a dos segundos de jadear su nombre, de pedirle que lo hiciera suyo sin importar lo que hubiera pasado antes entre ellos.

Y no podía decir eso, porque los dos tenían claro que el sexo no solucionaría nada. A lo mucho, solo le echaría sal a la herida.

—Nos controlaremos —murmuró apretando sus manos en puños.

Tenían que controlarse. Debían controlarse.

Se sentó en la cama, sus pies hinchados y adoloridos.

—Te ves bonito —dijo de pronto Mikasa desviando la vista.

Eren hizo una mueca.

—Estoy gordo —respondió con banalidad. Hizo una pequeña pausa—. ¿Qué ha pasado los últimos meses con el movimiento?

Armin y Mikasa se miraron un momento en silencio, buscando las palabras correctas para decir. Tratando de pensar en alguna frase que no lo alterara demasiado, dada su condición. Sin embargo, no había manera de hacerlo sonar bonito.

—Prácticamente están pidiendo dinero por Nanaba —dijo Armin vacilante—. Unos días después de que te fuiste, asesinaron al omega del Ministro de Justicia. Entraron a su casa y lo destrozaron por completo.

Eren cerró sus ojos un momento, recordando esos primeros días luego de su viaje. Como se había encerrado en su departamento, acurrucado sobre la cama y mirado la pared durante horas y horas, sólo levantándose a comer algo, tratando de no pensar en si tomó o no la decisión correcta en ese momento. Había estado tan ido que no se había dedicado en momento alguno a revisar las noticias de Sina.

—Así que declararon a Nanaba y su grupo como terroristas y están pidiendo dinero por alguna información —continuó Mikasa sentándose a su lado—. Todos los rostros de los activos del grupo están circulando en internet y televisión… bueno, los rostros de betas y omegas. Los alfas que nos apoyaban, como Pixis, sólo los están vigilando completamente.

Eren mordió el interior de su mejilla.

—¿Salía yo? —preguntó en voz baja.

—No, ocurre que… —Armin tragó saliva, incómodo—. Al parecer, tanto tu padre como Levi hicieron presión para que no aparecieras dentro del grupo de omegas buscados.

Eren abrió su boca, pero no salió sonido de ella.

Recordó entonces que no había llamado a su padre para hablar con él.

Mierda, era el peor hijo del mundo.

Hizo una nota mental de llamarlo después. Por ahora, debía preocuparse sólo de sus amigos y el movimiento.

—¿Ustedes?

—No —Mikasa bajó la vista—, tu padre presionó también para que no apareciéramos como rostros activos del movimiento.

—No me dijo nada —su voz temblaba—, sobre eso, papá no me dijo…

—Supongo que no quería preocuparte, dada la condición en la que estás.

Acarició su brazo, sobresaltándose al notar como el bebé le daba una pequeña patada, inquieto. Parecía notar su estado de ánimo.

Se obligó a calmarse.

—¿Quiénes salían?

—Eren…

—Necesito saberlo —su voz se tiñó de desesperación—. ¿Quiénes?

—Todos los omegas y betas activos del grupo están en la lista —respondió Armin desviando la vista—, pero la mayoría de ellos están ocultos. Encontramos las antiguas vías del tren que abandonaron siglos atrás y habilitamos un pequeño campamento. Salen solo para lo necesario —el rubio se rascó una mejilla—. Una de las entradas está detrás del armario de la casa de mi abuelo.

Eren asintió comprensivamente, tratando de ordenar sus pensamientos para hacer la próxima pregunta. Entonces, notó las miradas nerviosas que sus amigos compartían.

Se dio cuenta de algo desagradable.

—La mayoría —repitió sintiendo su estómago pesado—. ¿Quiénes no…?

—Eren, no preguntes eso —dijo Armin, casi sufriendo.

—¿Hay alguien…?

—Nicholas está en ese grupo —dijo Mikasa limpia y brutalmente—. Desapareció hace tres meses, no hemos podido saber nada de él. Boris también. Hannah igual. Hitch…

—Mierda, mierda, mierda…

—Estuvieron a punto de llevarse a Hitch —dijo su amiga—, pero iba con Marlo y Annie, por lo que no pudieron. Está escondida desde entonces.

El omega trató de no pensar en lo peor que les podía pasar a sus amigos. A Nicholas, su ex novio. Pero su mente lo traicionó, y cientos de escenarios invadieron su mente, cada posibilidad más horrible que la anterior.

¿Y si estaban muertos?

No, no podían estarlo.

—Debemos hacer algo, no podemos…

—No podemos hacer nada —respondió Mikasa con dureza—. Estamos en el ojo del huracán, Eren. Un paso en falso y todo acaba.

—Pero no podemos dejar que–

—Eren —Armin se inclinó, tratando de calmarlo—, no podemos. Es así de simple. Apenas tenemos la fuerza suficiente como para conseguir comida. Fuerzas Especiales nos han estado buscando exhaustivamente y lo único que podemos hacer es no desanimarnos.

—¡Pero no podemos permitir que ellos ganen! —los ojos del castaño se llenaron de rabia mal contenida—. ¡Si cedemos, lo único que haremos es que nos destrocen más de lo que ya estamos!

—Por favor, Eren —Mikasa se puso de pie—, ya ganaron —las palabras de su amiga lo enmudecieron—. ¿Qué es lo que nos queda? Nada. Las cosas acabaron antes de que comenzaran —las manos de la chica temblaron—. Tendremos suerte si nos conceden el perdón nacional o no nos matan por traidores. Obligarán a los alfas disidentes a casarse con omegas como están haciendo con Annie, a nosotros nos asesinarán por poner en riesgo su preciada sociedad y ustedes… los omegas serán los que peor la tengan.

Eren la miró con expresión sorprendida y Armin tragó saliva, viendo el rostro desolado de Mikasa por sus palabras.

—¿Annie… qué? —murmuró Eren, apenas oyéndose su voz.

Mikasa lo miró y sus ojos se llenaron de lágrimas, rota.

—La comprometieron con un omega, Eren —dijo, su tono quebrado completamente—, un omega hombre. No sé quién, ella tampoco lo sabe, pero se casarán en menos de seis meses y… y en la boda van a conocerse —Mikasa dio unos pasos y se lanzó a los brazos de su amigo, jadeando—. ¿Así dolía cuando peleabas con Levi, Eren? ¿Así dolía cuando te fuiste? ¿Se sentía como… como si tu corazón se rompiera en miles de pedacitos?

—Sí —susurró Eren acariciándole el cabello mientras Armin le tomaba la mano—. Se sentía así.

Mikasa sólo respondió con un sollozo bajo y lo único que pudieron hacer los dos amigos fue sostenerla cuando vieron, por primera vez, como su mejor amiga se rompía por completo.


Su papá estaba mirando su estómago como si fuera lo más raro del mundo, para luego negar con la cabeza, desviando la vista hacia Levi, que estaba apoyado en la pared con los brazos cruzados.

—Luces cansado —fue lo único que dijo luego de saludarlos.

Eren sonrió, incómodo, y bebió el té que le había ofrecido su papá segundos atrás.

Se quemó la lengua e hizo una pequeña mueca.

—¿Fijaron la fecha del parto? —preguntó Grisha luego del pequeño silencio tenso.

Eren asintió, mirando el contenido de la taza como si fuera lo más interesante del mundo.

—Fuimos al doctor en la mañana —respondió Levi detrás—. Tenemos cita para el diez de enero.

Grisha arrugó el ceño levemente.

—Eso es en tres semanas.

Las palabras de su padre le recordaron que el cumpleaños de Levi estaba a una semana y que no habían hablado de ello. O que todavía no le compraba un regalo.

—Eren luce como si fuera a parir en cualquier momento —agregó Grisha preocupado—. No tenían por qué venir aquí, yo pude haber ido…

—No, quería venir —murmuró Eren levantando la vista—. Es lo mínimo que puedo hacer después de todo lo que hiciste por mí, papá.

La expresión de su padre se suavizó y se quitó los lentes, dejándolos sobre la mesita del living.

—Y supongo, además, que lo del parto te preocupa —dijo Grisha cariñosamente.

Eren enrojeció por completo y dejó la taza sobre la mesita, tratando de no dar rienda suelta al pánico.

—Va a doler, ¿cierto? —preguntó mordiendo su labio inferior.

—¿No le preguntaste eso a tu doctor? —Grisha arrugó levemente el ceño, mirando a Levi ahora.

—Eren no confía en él —explicó Levi impasible.

—Él no me acompañó durante el embarazo —trató de justificarse Eren cuando los dos alfas lo miraron—. No me gusta el doctor Rixner, me pone nervioso. Además… —su voz bajó un octavo—. Me trató mal y me llamaba omega, a pesar de que le dije cien veces que mi nombre era Eren.

—Mocoso…

—No le cuesta nada llamarme por mi nombre —dijo Eren arrugando la nariz—. No es como si fuera a morirse por eso.

Levi suspiró, negando con la cabeza, mientras Grisha asentía.

Los alfas, últimamente, estaban llamando a los omegas así. No por su nombre, simplemente como omegas. Una forma cruel de robarles su identidad y tratarlos como si no fueran personas.

—Carla igual decía eso de su doctor —comentó sonriendo por la nostalgia—, es más, dijo tus mismas palabras —Eren miró a Levi, quien le sostuvo la mirada con tranquilidad—. Y durante el parto… bueno, tu mamá gritó mucho, Eren.

—¿La acompañaste? —el chico lo observó con sorpresa.

—Bueno, tu madre me obligó —Grisha se rió—. Me gritó mientras entraba en parto que si no la acompañaba, iba a matarme —miró a Eren con cariño—. Tu mamá gritaba enloquecida, sabes, y decía que me mataría, que jamás le volvería a poner un dedo encima. Incluso le gritó al partero que si no te sacaba pronto iba a ahorcarlo —Eren palideció mientras Levi maldijo por lo bajo—. Había mucha sangre y–

—Papá, por favor, no continúes —jadeó Eren cubriendo su rostro con ambas manos, para luego separar sus dedos y mirar por entre ellos a Levi—. Tú me acompañarás, ¿cierto? —el alfa notó sus ojos suplicantes, un ruego mudo en toda su expresión—. No puedo hacerlo solo.

—Si es necesario, sí —mintió Levi.

Porque si era honesto consigo mismo, no sabía si era capaz de entrar a ese pabellón para oír los gritos de Eren, para verlo parir. Porque, de alguna terrible forma, él cómo alfa no debía estar allí metido: el parto era el trabajo del omega, no de él.

Pero no iba a decírselo, porque sabía que eso pondría más nervioso al chico y, seguramente, desataría una pelea entre ellos.

Eren pareció relajarse con sus palabras y terminó de beber el té.

—¿No quieren quedarse a cenar? —dijo Grisha.

—Gracias papá, pero no —Eren sonrió con suavidad—. Estoy cansado, mi espalda me está matando.

—No te preocupes, lo entiendo —su papá se puso de pie para ayudarlo mientras Levi iba a buscar su abrigo—. Iré a verte en unos días a la casa, ¿está bien?

El omega asintió antes de ser abrazado por Grisha para luego dejar que Levi le pusiera el abrigo y salir a su lado, pudiendo sentir los ojos de su padre fijos en la espalda de ambos.

Agradecía que no hubiera hecho mención alguna de su relación, aunque cuando hablaron por celular pudo sentir el deseo de preguntar sobre aquello.

—¿Papá no sabe? —preguntó de pronto con calma, mirando al frente.

No hubo necesidad de que Levi preguntara a qué se refería; era bastante obvio, dada la situación.

—No —salieron del edificio—. Grisha ha preguntado varias veces el motivo que terminó de arruinar nuestra relación, pero no le he dicho nada sobre la muerte de Carla —le abrió la puerta del auto—, pero sé que tarde o temprano se enterará.

Porque la verdad en algún momento y de alguna forma, iba a salir a la luz. Los dos sabían eso por escarmiento propio.

Eren no siguió hablando sobre el tema y volvieron a casa en silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos.

Levi lo vio de reojo, sin poder evitar pensar en los días anteriores, notando su clara distracción y dolor en sus ojos. Se había estado comportando así desde que sus amigos fueron a visitarlo, y quería preguntar si pasó algo como para tenerlo así, pero no sabía si era lo correcto considerando cómo estaban las cosas entre ellos.

Además, el hecho de haber visto a la amiga loca de Eren con los ojos hinchados y la mirada perdida fue suficiente confirmación para saber qué algo había pasado, y muy posiblemente Eren no le quisiera contar para no involucrarlo en su grupo.

Casi sonrió amargamente por el recuerdo. Cómo si no estuviera involucrado a esas alturas ya, en especial luego de haberle pasado información a Nanaba por todo ese tiempo sobre los cargamentos de Vorlage que empresas Zackly estuvo exportando a los distritos del país para que los asaltaran.

Todo a cambio de que borrara cualquier dato o registro de que Eren fue parte activa del grupo y de que no lo buscara más para no implicarlo más a fondo.

Aunque sabía que Eren terminaría envuelto en todo el embrollo de alguna forma. Su omega tenía una extraña y alarmante habilidad para eso.

Llegaron a casa y se bajaron del auto, el chico bostezando por el sueño y cansancio, y mientras se preparaba algo para comer, Eren fue a ponerse el pijama, siguiéndolo luego de unos minutos.

Eren estaba saliendo del baño cuando se detuvo.

—Oye, Levi.

Lo miró mientras se vestía con el pijama, notando su mirada nerviosa.

—¿Qué ocurre?

El muchacho pareció vacilar unos segundos.

—¿Qué… haremos para Navidad y tu cumpleaños?

Las palabras de Eren apenas fueron un murmullo ininteligible, pero le entendió de alguna extraña forma.

Enarcó una ceja, volviendo a su tarea.

—Pensaba que lo pasarías con tu papá y yo iría a casa de Isabel y Farlan.

Eren tragó saliva, jugueteando con sus manos.

—Yo… —su voz temblaba—, me… me gustaría que la pasáramos juntos, Levi.

Lo observó unos segundos en silencio, buscando rastro de burla o compasión en su rostro, pero al no encontrarla sólo relajó sus facciones un poco.

—¿Sí?

—Los dos solos —siguió Eren todavía con actitud compungida—, yo podría preparar un pavo con papas y ensalada.

El comportamiento del omega, de alguna extraña forma, lo estaba divirtiendo, y no sabía por qué.

Quizás porque era el primer intento de acercamiento entre ellos, hecho de una forma bastante torpe y tierna. Igual que en los viejos tiempos.

Por lo que no pudo controlar su boca cuando soltó:

—Un pavo te pondrá más relleno de lo que estás, Eren.

Al ver el rostro rojo del omega supo que no tuvo que decirlo, en especial cuando sus ojos se llenaron de lágrimas, herido totalmente en su orgullo.

Mierda, había olvidado que las hormonas del menor estaban a flor de piel.

—No estoy gordo —gimió Eren, frustrado.

—No quise decirlo así.

Y, entonces, el chico compuso una mueca de furia.

—¡No estoy gordo! —insistió.

Malditas hormonas de mierda.

Se puso de pie, resoplando, para nada dispuesto a escuchar los berridos de niño pequeño del omega.

—Estaba bromeando —dijo en un débil intento más de apaciguarlo—. No tienes por qué ponerte así.

—¡Es tu culpa!

Bufó otra vez.

—No es mi culpa que tus estúpidas hormonas te pongan sensible solo porque dije que estás relleno.

Eren chilló con rabia, pero Levi soltó otro bufido, girándose para salir del cuarto.

El omega, maldiciendo en voz alta, logró quitarse una pantufla antes de que el mayor saliera, y sin pensarlo, iracundo, se la lanzó en la cabeza.

La pantufla cayó al suelo luego de golpear a Levi en la nuca.

Levi se quedó quieto, su mano en el pomo de la puerta, y se giró velozmente.

Eren se quitó la otra pantufla, entrecerrando sus ojos con desafío.

—No te atrevas —le advirtió el pelinegro, aunque su voz estaba teñida con provocación.

El menor le lanzó la pantufla otra vez directo a la cabeza, pero Levi se agachó antes de recibir el golpe, para luego caminar hacia donde estaba su omega.

—¡Mocoso!

—¡Aléjate, maldito alfa insensible!

Levi lo empujó a la cama, pero Eren movió sus piernas, tratando de golpearlo, de hacerle daño de alguna forma, pero fallando miserablemente, y rebotó sobre el colchón, tratando de lucir digno a pesar de que su orgullo estuviera herido.

Luego, Eren se quedó quieto y puso una expresión de lástima.

—¿Ya no me quieres porque estoy gordo?

Levi estuvo a punto de soltar un comentario mordaz en su rostro, pero se obligó a recordar que el muchacho estaba sensible y que lo que menos necesitaban era una estúpida discusión sin sentido por algo tan imbécil como eso.

—Por favor —soltó Levi sin pensarlo—, te querría aunque fueras una bola de grasa andante.

Al verlo ruborizarse se dio cuenta de lo que había dicho, pero ya no podía retirarlo. Y no quería hacerlo.

De pronto, el ambiente se tornó extraño y sofocantemente dulce.

En una situación normal, de seguro lo habría besado para luego hacerle el amor –hacerle el amor, no follarlo–, sin embargo, ahora…

Ahora no iban a besarse. Ahora no iba a tocarlo de esa forma.

Podía leer todavía un rastro de temor en los ojos de Eren, como si estuviera pensando en la noche en que todo se arruinó.

No. Todavía era demasiado pronto para ambos. Levi ni siquiera podía besarlo porque recordaba con total claridad la horrible sonrisa que Eren le dirigía cuando las cosas estaban rotas entre ellos.

—Nos repararemos —susurró de pronto Eren mirándolo a los ojos, calmado—. Vamos… encontraremos una manera de sanar la herida, Levi, aunque tardemos un siglo, pero lo haremos.

Se movieron en la cama, acostándose, sin dejar de mirarse, de observarse, como si se estuvieran viendo por primera vez.

Era, quizás, esa la solución: iniciar todo otra vez desde cero.

Porque su primer encuentro fue violento, brutal, brusco, y su relación se había caracterizado por eso, hasta el final.

—Siempre va a quedar una cicatriz —respondió Levi ladeando el rostro.

Total y absolutamente cierto. Ambos tenían claro que la acción de Levi quedaría para siempre marcada, jamás podría ser olvidada, así como la huida de Eren sin decirle a Levi nada del bebé. Siempre estaría el temor de que la historia volviera a repetirse.

—Es mejor —Eren le tomó la mano—, porque la cicatriz nos recordará siempre lo que hicimos, Levi —el menor mordió su labio inferior—. Si lo olvidáramos, si hiciéramos como que nada ocurrió… Podría hacer más daño al final.

Volvieron a mirarse en silencio, de alguna extraña forma comprendiéndose por primera vez en todo el tiempo que llevaban juntos.

Y una extraña sensación de tranquilidad los inundó por completo.


—Luce bien hoy, señor Ackerman.

Levantó la vista para encontrarse con la tímida mirada de Petra, que le entregó los últimos informes de la empresa, y enarcó una ceja mientras dejaba su taza sobre la mesa, mirando la fecha.

Veintiuno de diciembre. Quedaban cuatro días para Navidad y su inminente cumpleaños.

No contestó, dando a entender que le daba la razón, y la muchacha suspiró aliviada de no haberse ganado una mirada de muerte, adivinando que las cosas entre su jefe y su pareja estaban mejor.

Ya era hora. Cuando su jefe estaba de mal humor, temía siempre terminar despedida.

Levi terminó de firmar los papeles, frotando su frente por el cansancio a pesar de ser el primer día luego de entrar a trabajar otra vez. Sin embargo, el maldito mocoso de mierda estuvo inquieto toda la noche, yendo al baño más veces de las que podía contar y buscando una posición cómoda para dormir pero fallando miserablemente. Y cuando había sugerido ir a dormir al cuarto de visitas, Eren había gimoteado como un cachorro al que acababan de regañar y se acurrucó a su lado con una expresión compungida.

No sabía cómo tomarse aquella actitud. Las cosas seguían un poco raras entre ellos.

Como si fuera la calma antes de la tormenta.

Aquel pensamiento lo hizo hacer una mueca, porque Eren todavía no decía nada de quedarse con él y el bebé, a pesar de que quedaran solo semanas para su parto. El muchacho no hablaba mucho de ese tema, pero Levi podía captar su mirada indecisa a veces, en especial cuando se dedicaba a hablarle al bebé y sentir sus movimientos.

Levi no sabía explicar esa sensación, el poder sentir como esa pequeña criatura se movía con apenas escuchar su voz.

Pero se sentía malditamente maravilloso, aunque sonara como un pendejo.

—Uhm, ¿jefe?

Parpadeó, volviendo a la realidad, y observó el rostro de Petra.

—¿Qué ocurre? —preguntó sin perder la expresión estoica.

Sin embargo, Petra sabía leer muy bien a su jefe aunque la mayoría del tiempo tuviera la misma expresión. Luego de estar trabajando cinco años con él, ya se había acostumbrado a su rostro, por lo que se le hacía fácil interpretar su estado de ánimo con solo una mirada.

—La señorita Gloria solicitó una cita con usted —dijo vacilante, sabiendo de antemano que aquello lo disgustaría por completo.

—Mándala al diablo —respondió Levi desinteresado.

—Y el señor Zackly… —hizo una pequeña pausa—. El señor Zackly avisó que haría una fiesta en abril y… solicitó que todos los alfas fueran con sus omegas.

Levi hizo una mueca, arrugando las hojas que sostenía al pensar en la última fiesta a la que asistió con Eren y el desastre que resultó todo. Luego hubo otras fiestas, por supuesto, pero excusó a su pareja diciendo que lo tenía castigado por su comportamiento en esa última.

Ahora no podía librarlo. Las personas que lo rodeaban habían estado suspicaces al paradero de Eren y, si no lo veían en un año, comenzarían a hablar. Lo que menos necesitaba Levi era eso.

Y cómo convencería al muchacho de acompañarlo, considerando que Zackly y Eren se llevaban como perro y gato… era algo que tendría que solucionar pronto. Porque Eren no volvería a aceptar comportarse como algo que no era, y Levi no le pediría eso luego de todo lo que habían pasado.

—¿Algo más? —preguntó tratando de no revelar su desagrado.

—Eso sería todo, señor Ackerman —dijo Petra con una sonrisa amable.

Levi no podía entender cómo era posible que Petra y Auro, uno de sus ayudantes bastante torpe, estuvieran saliendo cuando su secretaria era tan dulce y amable. Incluso ya habían fijado la fecha de boda, dentro de unos cuántos meses.

Acarició su anillo de compromiso, tratando de no distraerse.

—Puedes retirarte, Petra —respondió mirando a la muchacha irse.

Sin saber por qué, de pronto se encontró marcando el número de Isabel.

—Hermaaaaaaano maaaaaaayoooooooooor —canturreó la chica al contestar.

Rodó los ojos.

—¿Cómo está todo? —dijo estoicamente.

—Yo estoy muy bien Levi, gracias por preguntar, eres el mejor hermano del mundo —respondió Isabel mordazmente. El alfa no dijo nada, irritado—. Eren está bien, no te preocupes, se puso a dormir luego del almuerzo con Kuchel a su lado —la voz de Isabel sonó un poco celosa—. Mi propia hija me cambió por tu novio y su bendito cuello lleno de feromonas maternas.

Levi no dijo nada de que él también podría dormir todo el bendito día si Eren exhalaba ese olor tan dulce y cálido que lo hacía recordar tanto a su mamá.

—Sabes que no te pediría que lo cuidaras si no confiara en ti —dijo con suavidad.

Isabel soltó un resoplido.

—Sí, sí, continúa trabajando, trataré de no quemar la casa —bromeó su hermana.

—Vete al diablo, mocosa de mierda.

—Yo igual te quieeeeero.

Isabel cortó la llamada, volteándose para ver a Eren, que jugueteaba con Kuchel.

—¿Decidiste la foto o no? —preguntó la pelirroja tomando a su hija en brazos.

Kuchel gimió, estirando sus bracitos, queriendo volver a los brazos de Eren, pero Isabel no la soltó, comenzando a mecerla.

—¿Y si Levi no reacciona bien? —preguntó Eren ansioso—. Digo, las cosas no están bien, quizás pueda malinterpretarme si le doy eso de regalo o…

—¿Y cómo podría malinterpretarlo? —Isabel miró seriamente a Kuchel para que se tranquilizara, diciéndole sólo con la mirada que si seguía berreando la iba a castigar—. ¿No me dijiste que querías darle algo para su cumpleaños?

—Sí, pero…

—¿Es que acaso no seguirás con Levi?

Sus hombros se crisparon ante aquellas palabras y desvió la vista.

Isabel no necesitó más confirmación.

—No es posible —dijo con incredulidad—. ¿Lo estás considerando?

—No lo entiendes.

Isabel se volteó sin dejar de sostener a Kuchel, ya más tranquila, y la recostó sobre el coche, tratando de no comenzar a gritarle a Eren.

—¿Abandonarás a tu hijo? —espetó Isabel—. ¿Qué clase de persona eres?

Eren se sobresaltó por completo, sorprendido no por las palabras de la pelirroja, sino porque había utilizado la palabra persona, no omega.

—No sé si valdrá la pena esforzarme por una relación tan rota —dijo tratando de lucir entero y no como un niño pequeño, asustado y herido.

—¿Estás hablando en serio? —Isabel apretó sus manos en puños—. ¿Echarás todo al tacho?

—No soy sólo yo —espetó Eren—. Levi igual está dudando. Ambos no sabemos cómo continuar, es así de simple. ¿Qué pasará con nosotros luego de que el bebé nazca?

—¡Deberían estar juntos!

—¡Las cosas no son fáciles, Isabel!

—¡Si lo son, sólo son ustedes los que lo complican todo!

Eren soltó un bufido, cruzándose de brazos, mientras Kuchel los contemplaba con una expresión de susto.

—No lo son —insistió Eren—, no puedo… mierda, Isabel, todavía mi mente parece reaccionar cuando Levi me toca, me hace recordar esa maldita noche. Él y yo tenemos claro que eso nunca… que esa herida va a estar allí siempre, así como el corazón roto que le dejé cuando hice ese discurso y me fui sin decirle nada.

Isabel no dijo nada por varios segundos, suavizando su expresión, y se acercó tomándole la mano.

—Lo sé, Eren —dijo con la súplica en sus ojos—. Sé que las cosas están difíciles entre ustedes y que te… te cueste todavía aceptar tu situación. Pero imagina que en el futuro te preguntes qué habría ocurrido si se hubieran dado otra oportunidad, y esa pregunta quedará rondando para siempre en tu mente. Un intento más… ¿qué daño les puede hacer?

Mucho. Podía hacerles más daño, y hacerlos terminar más heridos de lo que ya estaban. Y aun así…

Eren miró una fotografía que sobresalía de la tanda que le había traído Isabel en la mañana, y la observó unos segundos, contemplando el verano que pasó con Levi en su cabaña en el mar y cómo Isabel les sacó esa fotografía de improviso.

Eren la había olvidado por completo.

Había olvidado las manos de Levi en su cintura, sosteniéndolo siempre, susurrándole algo al oído con una media sonrisa, el viento despeinando su cabello, y él riendo mientras lo abrazaba por el cuello, sabiendo que el lugar más cómodo y protegido del mundo era ese: entre los brazos de Levi.

—Me gusta esta fotografía —dijo de pronto, tendiéndosela a Isabel sin añadir nada más.

Isabel miró la foto para luego sonreír con suavidad, asintiendo en silencio.


Levi despertó extrañamente relajado ese día, y al olisquear el aire supo por qué.

Eren dormía de lado en el otro extremo de la cama, babeando sobre la almohada. La habitación, las sábanas, todo, estaba impregnado de feromonas maternas de Eren. Dulces, relajantes, cálidas y tiernas.

Tanto así que nublaron por un momento su juicio, y deslizó sus manos por la cintura de Eren, acariciando el estómago de Eren, sintiendo al bebé patear, y olisqueó el cuello del chico, acurrucándose contra él. El menor soltó una especie de ronroneo, encogiéndose a su lado también, dejando más expuesto su cuello, su marca amarillenta.

Levi la lamió, sus dientes rozando la marca.

Eren despertó con un gemido.

Se quedaron quietos un momento.

—Mierda —susurró Levi.

Iba a alejarse, pero entonces Eren se apegó más a su cuerpo, exponiendo más su cuello.

—Feliz casi cumpleaños, Levi —murmuró el menor temblando en sus brazos, pero sin alejarse.

El instinto de Levi pareció latir, como diciendo muerde, muerde, muerde.

Y el instinto de Eren parecía contestarle, rogando que mordiera.

Levi jamás había mordido a Eren de esa forma, mediante algo que no fuera el sexo o como para marcar territorio, sin algo que incidiera, que obligara a su instinto a hacerlo.

Mordió sobre la marca con suavidad, sin llegar a saborear sangre.

Al alejarse, observó que seguía con el tono enfermizo, sin embargo…

Besó el cuello de Eren antes de hacerse a un lado para no perder el control.

Los bordes de la marca estaban más oscuros.

—¿Cómo te sientes? —le preguntó mientras se ponía de pie.

Eren se cubrió con la sábana, sin decir nada por lo que había hecho Levi segundos atrás.

—Mal —dijo enfurruñado, cerrando sus ojos.

Levi se quedó quieto para luego mirarlo.

—¿Quieres que me quede en casa? —preguntó con tono calmado, complaciente.

Ese día tenía que trabajar hasta mediodía y luego iría al centro a comprar algunos regalos, por lo que regresaría, esperaba, cerca de las cinco de la tarde.

—Quiero que me mimes —berreó Eren mirándolo por un ojo entreabierto—, pero no te preocupes, estaré bien —hizo una mueca pequeña—. ¿A qué hora regresarás?

—Vendré a ayudarte con la cena, no te preocupes —le acarició el cabello, sentándose en la cama—. Isabel y Farlan llegarán como a las nueve junto con tu padre, por lo que estaré aquí a más tardar a las seis.

—Está bien —el muchacho bostezó—. Ahora déjame dormir, tengo sueño.

Levi bufó, pero solo le dio una caricia más antes de ponerse de pie para ir a bañarse.

Cuando terminó de ducharse, Eren volvía a estar durmiendo profundamente, y con el pensamiento de que se venía un largo día, salió de casa.


Eren se sentía extraño.

Se encogió al sentir un dolor en su estómago, maldiciendo por lo bajo.

Isabel no había podido ir ese día porque estaba comprando los regalos, con toda probabilidad, histérica porque se había retrasado en las compras navideñas, por lo que estaría solo hasta que Levi regresara.

De seguro el alfa se enfurecería al saber que apenas iba a comer en el día, porque Eren no sentía ganas de ponerse de pie y cocinarse algo. Prefería morir antes de caminar a la cocina.

Rozó su cuello, como si pudiera sentir los dientes de Levi sobre su marca, y un escalofrío recorrió su cuerpo al recordar dicha acción.

Había sido algo tan íntimo, para nada sexual, que lo descolocó por completo.

Su estómago gruñó por el hambre, pero sólo hizo una mueca, mirando la hora. Las once de la mañana.

Debería hacer aseo, ordenar la casa y tener todo lindo para la noche que se venía. Sin embargo, su cuerpo se sentía absolutamente pesado, y para peor…

Mierda, ¿eso había sido una contracción?

Se enderezó, alarmado.

No, era imposible. Todavía quedaban dos semanas para el parto, era imposible que tuviera contracciones a menos que…

O tal vez sólo eran ganas de ir al baño y él estaba paranoico.

Soltó un resoplido, obligado a ponerse de pie, y el sólo movimiento le hizo gemir de dolor.

Sintió una nueva contracción y tuvo que sostenerse de la cama.

Miró su vientre con una expresión horrible.

—Ni se te ocurra —advirtió respirando aceleradamente.

Esperó unos minutos, y cuando no pasó nada, fue al baño.

Al salir, bostezando y frotando sus ojos, pensó en lo que cocinaría esa noche.

Algo simple, no tenía fuerzas para–

Sintió como si agua estuviera deslizándose por sus piernas.

Por un breve momento de locura pensó que quizás se había orinado encima, lo que sólo le arrancó una risa histérica, hasta darse cuenta de que era imposible.

Porque de pronto la parte inferior de su pijama estaba húmeda, sus piernas temblaban y–

Oh, mierda.

Porque de pronto sintió una fuerte contracción que casi lo hizo caer de rodillas.


Levi estaba seguro de que pronto le saldría un tic, en especial al oír la desquiciante risa de su amiga, que además hacía sonar una trompeta de cumpleaños y tiraba serpentinas al aire, canturreando feliz cumpleaños mientras Erwin trataba de ocultar su sonrisa al mismo tiempo que sostenía un pequeño pastelillo.

Joder, ni siquiera era su cumpleaños aún, pero la mujer había alegado que mañana quizás no se verían porque todos lo pasarían en familia y que quería hacer eso para que siempre lo recordara. Para recordar la humillación, añadió Levi duramente.

¿Y para hacer más irritante la situación? Petra, Auro, Erd y Gunther estaban sentados frente a su oficina, con miradas incómodas pero esforzándose en no reírse también.

Puta vida, si la pendeja de Hanji no estuviera embarazada se habría ganado un buen golpe. O, por último, le habría puesto el pie para que se tropezara.

—¡Felicidades, Levi! —seguía parloteando ella con su escandalosa voz—. ¡Un año más de vida pero no de altura!

Y volvió a reír, haciendo sonar la trompeta.

Su mano tembló, ansiosa por darle un golpe.

—Si no controlas a Hanji, Erwin —dijo sin una gota de humor en su expresión—, la descuartizaré en frente tuyo.

—No seas amargado, Levi —respondió el rubio rodando los ojos—. Es tu cumpleaños, relájate un poco.

—Mañana es mi cumpleaños, no hoy. Además, sabes que odio mi cumpleaños —escupió quitándole la trompeta a Hanji para que dejara de hacerla sonar—. ¿A quién se le ocurre tener niños en Navidad?

—Lo que pasa es que quieres recibir dos regalos, ¿cierto, enano? —se burló Hanji enfurruñada porque el pelinegro le quitó su juguete.

Si Levi no hubiera recibido una llamada en ese momento de seguro Hanji habría estado pronto muerta.

El alfa soltó un chasquido de molestia y enojo, mirando el número. Pensó, exasperado, que de seguro el mocoso lo estaba llamando para pedirle que comprara algo para comer que no necesitaba urgentemente, pero que por sus antojos necesitaba suplir, como un helado o fruta que no era de época. El día anterior había pedido una sandía.

—¿Qué ocurre? —preguntó estoico, ordenando con una mirada que se callaran.

—L-Levi…

Eren no dijo nada más, pero podía oír su respiración acelerada.

Sintió su estómago pesado de pronto.

—Eren, ¿qué pasó? —preguntó tratando de no sonar ansioso mientras se ponía de pie—. ¿Estás bien? ¿Qué necesitas?

Pudo escuchar su risa nerviosa, y por un momento pensó que el muchacho lo estaba llamando para una estupidez.

—Oye, Levi… —o eso pensó hasta que oyó su gemido suave de dolor—, sé que este no es el mejor momento para decirte esto, pero…

Eren gritó ahora con más fuerza.

—Eren, mierda, ¿qué ocurre? —preguntó tomando su abrigo, ignorando las preguntas de sus amigos, y se apuró en salir de la oficina.

Para luego detenerse cuando Eren volvió a hablar entre sollozos y gemidos teñidos de desesperación:

—El bebé viene, Levi. Acabo de romper fuente.


¡Feliz navidad y feliz cumpleaños de Levi! Aaaaaaw, ¿y qué mejor regalo que dejarlas con este final? Ay, ya pueden tirarme todo el amor del mundo.

JAJAJAJAJA, sé que todavía no es ni Navidad ni el cumpleaños de Levi, pero considerando que todas mis navidades me la paso todo el día en la playa, bueh, lo subo hoy, que ya es casi como navidad porque mañana no estaré (?) Así que ámenme :v

Ya, no, en serio :'c

Logré terminar el capítulo para esta fecha, afortunadamente. Por un momento pensé que no lo lograría, porque a pesar de ser un capítulo corto, no saben cuánto me costó redactarlo. Uf, entre mi tendinitis y mi tristeza, era un suplicio para mí :v Pero gracias a la beta por darme la idea de hacer que Mikel naciera en Navidad y darme el golpe de inspiración que me faltaba. Ara, peleamos y toda la mierda esa, pero puta weona, gracias por esta wea. Si no fuera por ti, hace tiempo hubiera dejado de escribir esto. Gracias pendeja de mierda, te odio.

Aaaaaaaaaaahora, tengo muchos puntos que tratar. Esto saldrá un poco largo, así que agárrense de sus asientos porque van a volar.

Primero , y lo más importante de todo, es avisar que me tomaré un descanso de fanfiction en general. Son diversos motivos por los que he decidido tomar esta opción, uno de los más importantes de todos es que hace un mes me diagnosticaron con una tendinitis bastante seria que la confractura de los músculos llegó hasta los dos hombros y parte de los pectorales y espalda. El kinesiólogo me recomendó reposo, pero considerando que estudio una carrera humanista que exige que escriba mucho, tanto en computador como a mano, no puedo tomarme ese descanso por mucho tiempo. Debido a ello, debo concentrar mi pobre esfuerzo en una cosa, y claramente son los estudios. Además, me queda cerca de un mes de clases, por lo que necesito priorizar ciertas cosas, y entre ellas están claramente mis estudios.

El otro motivo por el que dejaré un tiempo fanfiction es nada más y nada menos por algunas personas tóxicas que me han deseado el mal.

No voy a profundizar mucho sobre aquello, porque no vale la pena y no tengo las ganas de hacerlo, simplemente lo resumiré a ciertas cosas que me han dicho que calaron hondo en mí y me dejaron hecha mierda. Podría decirme a mí misma, "Cotota, no te preocupes, ¡tienes todas estas personas a las que les gusta lo que haces", pero las cosas lamentablemente no son así de fáciles para mí. Con una autoestima que roza el suelo, experiencias de fracaso anteriores y una ansiedad y pena que consume gran parte de mi alma, para mí no es fácil enfrentar comentarios donde te desean lo peor de lo peor. Para nadie lo es, pero al menos para mí es completamente difícil de superar, por no decir imposible. Son comentarios que vienen desde hace meses, pero ya colapsé totalmente y siento que no quiero más.

Está bien, yo puedo entender que no a toda la gente le guste mi historia. Está bien, es comprensible, sería hipócrita de mi parte esperar que mi historia sea del gusto de todos cuando solo unas contadas historias de ff son de mi total gusto. Lo que no puedo entender es esa tendencia a simplemente tirar mierda y desear cosas malas y prácticamente pedir que te mueras. ¿No te gusta la historia? La opción es fácil, no la lees. Pero ¿qué tan miserable y patético tienes que ser como para destruir el autoestima de una persona porque algo simplemente no es de tu gusto?

Quizás no debería darle tantas vueltas al asunto. Sin embargo, soy una persona demasiado emocional para mi propio gusto y cuando me pasan cosas así, el asunto está rondando en mi cabeza por días, semanas y meses, llenándome de pena y dolor, y haciendo que me desconcentre por completo, lo que menos necesito ahora. No lo puedo evitar, y he aprendido a vivir con ello, no a manejarlo por completo. Si no hago esto, terminaré eliminando UP y desapareciendo de fanfiction, por lo que he decidido tomar esta opción antes de que haga algo de lo que me arrepienta, como me recomendó mi psicóloga. Necesito darme un tiempo de esto y sacar todas mis malas vibras.

Y el tercer motivo por el que lo hago es que siento que en este preciso instante, Under Pressure ya no lo estoy escribiendo por gusto, sino para satisfacer al resto. Antes, al momento de escribir los capítulos, mandaba al diablo todos los comentarios y hacía las acciones a gusto mío, sabiendo los pasos que debía seguir porque tenía un esquema en mi cabeza, pero últimamente no he podido ignorar los comentarios negativos sobre la historia, y como que todo se me acumuló, y el esquema en mi cabeza se derrumbó en mi cabeza completamente. Sé lo que sigue, lo tengo claro, pero aun así... al momento de ponerlo en palabras, mi mente empieza "no, haz esto, haz esto otro, si haces eso la cagarás, mejor esto, no esto", y así no puedo escribir nada. Quizás por eso se me ha hecho difícil sacar los últimos capítulos adelante, porque uno, busco cualquier excusa para no escribir; dos, me quedo trabada en muchos puntos sin poder avanzar; y tres, tengo tanta, tanta pena, que siento que si escribo todo eso lo voy a reflejar en el fic y no quiero que mi pena y dolor personal interfiera en esta historia. Sumado a ello, mi primera regla cuando me pongo a escribir es siempre hacerlo para mí, no para los demás, y he roto mi regla más sagrada en este momento (?)

Así que me iré por una temporada. Espero volver por febrero, actualizar todas mis historias y ver como está todo. Ya veré qué ocurre más adelante.

Segundo, quisiera abordar un poco un tema que me ha estado picando por mucho tiempo (?) Gira en torno a Eren, Mikel y Levi :v Bueno, solo quiero decir que me ha sorprendido un poco el hecho de que hay muchas personas diciendo "que Eren supere lo que Levi le hizo y acepte a su bebé de una". Espero no sonar pesada, porque ugh, de verdad odio decir las cosas por internet, pero no hay otro lugar donde poder decirlo, así que debo hacerlo. Disculpas desde ya si sueno como una amargada de mierda xD Pero chicas, necesito acá que dejen de lado un poco el tema de la OTP y todo lo que ello implica. Sé que muchas quieren que Eren y Levi estén bien, los dos juntos, sin pelear, pero las cosas no son fáciles, para ninguno de los dos. En este momento, siendo sincera, lo que menos necesitan los dos es estar en una relación cuando ambos están tan heridos y dañados por las acciones del otro, como mencioné a lo largo del capítulo. Eren nunca superará lo que Levi le hizo, porque fue una violación y una violación siempre, siempre quedará allí. La herida, por supuesto, va a cicatrizar, pero la marca permanecerá. Y así como Eren jamás podrá olvidar aquella acción, Levi siempre tendrá un miedo latente de despertar algún día y ver que Eren se marchó, dejándolo solo, sin decir nada. Ambos están tan, tan heridos... Pero al mismo tiempo poseen una pequeña luz de esperanza de que las cosas resulten, y buscarán una forma de que así sea, aunque tarden años en encontrarla. Por ese motivo la situación entre ambos irá lenta, con muchas partes fluff diría yo y conversaciones largas, conociéndose de nuevo. Sumado a aquello, Levi y Eren no buscarán tocarse de una forma netamente sexual, como estaba ocurriendo a inicios de su relación. Como tremendo spoiler, les digo que de aquí al final habrá un solo lemon asegurado. Puede que otro, pero no sé. Ya les di mucho lemon para que fangirlearan xD

Ahora, aclarados esos tres puntos ¡pasaré a contestar los reviews! Por fin me hice un tiempo para contestar todo esto, JAJAJAJA, se viene para largo, lo siento :v

callmxdaddy: bebé, ¿me puedes decir por qué eres tan perfecta? Madre mía, quién fuera tu almohada para dormir contigo todas las noches (?) Ya me haces feliz nena, no te preocupes, hablar contigo me alegra el alma podrida *w* Ay, no sé qué tanto te entusiasmas, ¡si ya sabes todo lo que se viene! Pero me encanta ver como quedas impactada y me empiezas a hacer más preguntas (?) xD Levi es vida con su bebé, ains, si hasta a mí me causa ternura, y Eren es tan sbdhjbdasjh ya ámense putos :v ¡Te amo, mi amor! Un besote enorme donde más quieras :3

RusAckerman: ya voy mejorando de a poco, pasito a pasito xD Ambos irán lento desde ahora, reconstruirán todo y comenzarán a mirarse con otros ojos, ay, de solo hablarlo me entusiasmo, JAJAJA, ¡saludos, preciosa!

Midasabu: y arderá más adelante, no saben lo que les tengo preparado (?)

LisGonzlez: no te sientas tan exclusiva, eso fue solo una vez en la vida (?) Okno JAJAJAJA *corazón gay* Pobre Erwin y Ángel, ay que hago sufrir a mis niños xD Espero que este capítulo te haya gustado, ¡besos!

IselaRives: muerte is coming, preparen sus pañuelos, se viene pronto, la persona ya ha sido seleccionada :v xDDD Sobre la situación en Sina... yo no diré nada sobre eso :v Ya las cosas se irán desvelando de a poquito xD Aaaaaaw, gracias por decir que me esperarás por siempre, no merezco eso ;_; ¡Un fuerte abrazo!

Xochilt Oda: ¡Jamás dejaría a mi bebé en el olvido! Por eso les traje este regalo en navidad, JAJAJA *corazón* yo con el fic suelo meter mucho sentimiento personal, siempre trato de centrarme en las emociones :3 Sí, ambos están empezando a mirarse de otra forma, comenzando a pensar más en el otro y a pensar antes de dejarse dominar completamente por el instinto *u* Como dije más arriba, tengo muchas cosas planeadas en torno a lo social, ¡espero sorprenderlas! ¡Saludos, hermosa!

van: JAJAJAJAJAJA, Levi ya se puso posesivo con su bebé, ay, me encantó tanto escribir eso xD Lo disfruté no sabes cómo :3 ¡Así que espero que este capítulo te haya gustado! Es bastante tranquilo en comparación a los otros, pero le puse empeño xD ¡Un abrazo!

kotoko-noda: ¡ambos conversarán muchas cosas, te lo aseguro! Se tomarán su tiempo y tratarán de comprenderse mutuamente, ya tengo pensadas muchas escenas entre ellos :3 JAJAJAJA, ¡las cosas siempre pueden empeorar! Pero me refería a empeorar en torno a lo social, ¡no te preocupes por Eren y Levi! Ambos cambiarán de ahora en adelante, es una promesa xD ¡Un beso, gracias por comentar!

Frantz Kruger: ¡volví! Y me he cuidado, poco, pero me he cuidado *corazón roto* Espero que el capítulo te haya gustado, ¡saludos!

Guest (1): no llores, ambos tratarán de no cagarla más, lo juro por la garrita xD

EstragonYu: ¡a ti te encanta el drama! eso me gusta 7u7 xD No es que Eren no quiera a su bebito, es solo que se le hace difícil :'c ¡Pero el parto ya viene! Y no saben cuánto me costó escribirlo y lo hermoso que es (considerando que está lleno de gritos y sangre, pero bueh), ay, espero que les encante *w* Así que solo deben esperan un poco más xD ¡Un fuerte abrazo, saludos desde Chile!

Luna de Acero: ¡Luuuuuuuna! Es la primera vez que te contesto un review, quise hacerlo cuando vi que me dejaste uno, pero tengo memoria de pollito y una flojera más grande que mi odio hacia el mundo, por lo que no lo pude hacer shsdjbdsjab Primero que todo, ¡gracias por los lindos reviews! Leer a gente nueva siempre me causa una alegría enorme, ¡me encanta leer todo lo que piensan! Lamento haberte hecho llorar con Erwin, ay, toma, te envío más pañuelos porque la vida de Erwin todavía no está asegurada, lol xD Okno :'v Espero que tu gusto por Levi haya aumentado en este capítulo, ay, es tan lindo, me causó diabetes grado 100 (?) xD Bueno, sobre Eren... si es bien pendejo, pero piensa que el niño tiene 19 años, todos estamos pendejos a esa edad (?) jhbdajhbdj Okno :'v Pero si espero un poco más de comprensión con mi pobre bebu, para los dos la situación no es nada fácil :'c ¡Pero prometo que Eren cambiará su actitud! Aw, gran parte de los momentos fluff que vienen serán iniciados por él c: ¡Traje el capítulo de regalo de navidad! JAJAJA, me motivé a hacerlo y lo logré xD No te preocupes, ¡es obvio que si termino con las manos rotas esta historia no podría continuar! Al menos ya comencé a tratarla, pero el kine dijo que esto iba a quedar para siempre, y bueno... say something (8) *se pone a cantar* Ay, no digas eso que me ruborizas, solo soy una chica normal que escribe, como tú, como todo el mundo aquí xD Ya me expandí demasiado, siempre pasa cuando me dejan review por primera vez :v ¡Saludos y un beso, hermosa!

cris: yo recuerdo a toda la gente que me deja review, están todos en mi kokoro :3 Ya no somos las mismas de antes, JAJAJA. ¡Oye, los sentimientos encontrados son buenos! Las cosas se calmaron un tiempo, ¡ya se viene, ya se viene la muerte y la sangre y la risa diabólica! ¡Gracias por el comentario, un abrazo!

katanna19: todas quedaron más calmadas con lo de Erwin xD Aun así, el cejón no está asegurado :v espero que este cap me haya quedado lleno de emoción también :3 ¡Ya estoy mucho mejor, muchas gracias! Saludos, linda :3

Barbara123: cómo cuando te comentan y sabes que es chilena HBSJBASJHDSJ Yo igual he querido golpearlos y eso que soy yo la que hace las acciones, JAJAJAJA *llora en la esquina* Aaaaw, gracias por tus palabritas, le pongo empeño aunque a veces no sé lo que estoy haciendo :v xD ¡Saludos, gracias por el review!

oliviabonomo1234: ay, por qué eres tan linda ;_; te mereces un dulce, toma, una galletita virtual *corazón gay* gracias por tan lindas palabras, de verdad que me emocionaron uwu ¡Un beso eterno desde Chile, gracias!

AckermanJaeger Angela: ¡te prometo que se arreglarán! Bueno, algo se arreglará (?) Ya he hablado del final, que espero que sea dulcemente amargo :v JJAJAJAJA, ay, lo siento :'v Este capítulo es más bien tranquilito, ¡así que espero que no hayas sufrido! ¡Un fuerte abrazo, linda!

Laauuriitaa: si no hay dolor en el capítulo, entonces hay salseo, porque yo sé que les gusta el salseo 7u7 No saben lo que les tengo preparado con Eren y Levi en el parto, ya está escrito y lo gocé como nunca xD espero que se emocionen como yo cuando lo lean, porque puse mi corazón entero para eso :v Gracias por tus lindas palabras, ¡un beso!

Miri-Anath97: JAJAJA, ay, no digas eso que me siento culpable por no actualizar ya más los domingos :'v Ay, pero no llores por ese capítulo, si no fue triste, solo fue... eh... para pensar (?) Ambos están en una posición difícil, porque Eren no sabe todavía cómo manejar el tema del embarazo y quiere a Levi, pero Levi quiere a Eren pero también quiere al bebé, entonces se les hace difícil tomar una decisión :'v Ooooh, eso de transcribir documentos suena interesante, yo quiero hacerlo xD Ya estoy mucho mejor, al menos les pude traer este regalito :3 ¡Saludos!

Yadira951: aaaaaw, ¡gracias por tus palabritas! Me sacaron una sonrisa linda *corazón gay* Espero que hayas disfrutado el capítulo, ¡un abrazo!

AliceLMadd: JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA, tener el agujero negro en lugar de corazón ayuda bastante xD ¡No te preocupes, es normal tirar un poco más para un lado! Creo que aquí todas tienen un "favorito", es imposible ver todo con objetividad. Creo que a eso me refería cuando dije que se debe comprender lo que cada uno piensa, tanto Eren como Levi están en una posición difícil. Es normal ser negativa en este caso, es totalmente entendible xD A lo que me refería con lo de esperarlo, hablaba de que, en caso de que se dieran una nueva y última oportunidad (porque los dos tienen claro que sería la última oportunidad), irían lento con su relación, aunque eso significara que estuvieran así meses y años. Ambos no apresurarán las cosas, irán como corresponde, lento, tanteando terreno, "conociéndose otra vez". Yo no apresuraré las cosas, como dije, ambos se tomarán su tiempo, no haré que de un día para otro las cosas estén bien, sino que hablarán mucho, mucho, LO QUE ES MUCHO XD Harán su propia terapia de pareja :v Lo que habla Foulcalt en Redes de Poder es bastante interesante, como para dejarte pensando sobre un montón de cosas en la actualidad D: ¡Gracias por comentar, besos!

Guest(2): JAJAJAJAJA, aw, eso significa que soy impredecible, gracias (?) xD ¡Besos!

Fujimy: ambos tomaron decisiones difíciles, pero saben que de alguna forma es lo correcto para el otro, aunque eso les haga daño. De alguna forma, es como si los dos ya estuvieran cansados de atacarse y han aprendido a hablarse más que antes xD ¡Todas estaban nerviosas con Erwin! ¿Acaso creían que lo mataría? ¿Quién creen que soy? xDDDD Cuida a Erwin mientras todavía no me dan ganas de matarlo, al menos no todavía :v Ay, no te preocupes, yo igual odio a Erwin en el manga, JAJAJAJAJAJAJA xD Mi tendinitis ya está mejor, de a poco se va avanzando xD ¡Un beso enorme, gracias por el lindo comentario!

Reshi: ¡Reshi, nena, luz de mi vida! JAJAJAJA, ya te di tu momento Levi padre cariñoso, ¡no sabes cuánto me gustó escribirlo! Ay, si fue tan sentimental *corazón rosado eterno* ¡RESHI, NO PIENSES EN ESO! Ay, no te di tu momento sexo salvaje en el embarazo, JAJAJA, sabes que te amo nena xD ¡Gracias por comentarme como siempre, besos!

ChibiNeko277: ¡ojalá que este capítulo lo hayas disfrutado! Es tranquilo pero con salseo xD ¡Muchas gracias por el lindo review, saludos!

Hevlak: aaaaaaaay, no merezco tan lindas palabras, de verdad, ¡gracias por subirme el ánimo! De verdad que tu comentario me sacó una fea sonrisa :'v Una buena historia no es nada si no muere alguien, me lo enseñó George R.R. Martin y Hajime Isayama :v JAJAJAJAJAJA Otra vez, gracias por el lindo comentario, ¡besos, preciosa!

Flancito de Vainilla: ay, no sigas, me estás ruborizando uwu No quiero que las cosas vayan apresuradamente entre ellos porque al final se vería todo demasiado forzado o "el amor todo lo puede", cuando en realidad quiero reflejar algo más que "el tiempo todo lo puede". Ambos necesitan ir lento, conocerse otra vez, volver a quererse de una forma distinta a la que habían estado haciendo antes: queriendo todo del otro, no solo una parte de ellos. Por lo mismo, tendrán muchas conversaciones y momentos donde discutirán, pero también se comprenderán al otro, evitando tocarse de una forma sexual para evitar que el instinto los descontrole. No quiero que usen el sexo para arreglarse como hicieron antes, porque es como si quisieran ignorar sus problemas y solo arreglar todo superficialmente. Sí, tendrán momentos como el que puse aquí, donde se abrazarán y habrá uno que otra mordida o beso, pero no más allá de eso. Me gusta hacer a mis personajes emocionales, siento que los hace más comprensibles y no perfectos xD ¡Gracias por seguir leyendo el fic, un besote!

luciakkss: a estas alturas ya no sería un aborto, sino un parto prematuro, lo conversé con una amiga que es matrona, lol :v Te equivocas, bueno, no tanto, ya dije que el final sería felizmente amargo :v O sea, el final estará bien, será un final, no puedo decirte si "feliz", porque depende de lo que consideres feliz xD Está bien, no te pido que ames a Eren, solo pido comprensión hacia lo que cada personaje siente. No es victimizarse, es simplemente que ciertas cosas siempre estarán presentes, más aun cuando ellos dos no han conversado de ese tema y por lo tanto no lo han solucionado. Es como cuando una persona que quieres te hizo daño, y tu te alejas sin decir nada. Siempre faltará "esa conversación" para tratar de solucionar las cosas o simplemente cerrar un capítulo, y eso es algo que ambos no han tenido todavía y tendrán pronto. Bueno, con el nombre del bebé no puedo hacer nada, a mí me gusta y que wea :v sjhbsjbdshjf xD pero eso es opinión de cada uno :3 Jamás podría odiar a alguien (?) Estudio Pedagogía en Historia y Geografía, es decir, seré maestra de Historia :'v ¡Saludos!

maaeaca: BEBÉ, LAMENTO NO HABER PODIDO TENER TU REGALO DE CUMPLEAÑOS, PERDÓNAME LA VIDA, LO SIENTO, SABES QUE LO INTENTÉ Y ALGÚN DÍA TE LO ENTREGARÉ CON TODO LO QUE MÁS QUIERES *corazones gays* Ves que somos parecidas, a las dos se nos revuelven los pensamientos al dejar review, somos un desastre Maca, el peor del mundo xD EL ANGST ES BIDA, EL ANGST ES HAMOR, AY, ES TODO LO QUE NECESITAMOS PARA SER FELICES XD Esa escena me salió de todo corazón, ciERTO QUE FUE LINDA *chilla como cerda* No seas mala con el pobre Ángel, él quería a Eren de una forma linda y nanai :c HBFDSJFBSDJ Tú sabes que yo shipeo a Eren hasta con su vibrador Rivaille, Eren uke es vida, así que por qué no shipearlo con Ángel, lol :v Ya vendrá su reconciliación, ya lo verás, Y SERÁ TODA KAWAII Y LLENA DE SANGRE PORQUE SERÁ EN UN MOMENTO CRÍTICO *inserte meme de Elmo quemando el mundo* Espero que este capítulo te haya encantado, lo hayas gozado, ¡ya sabes por dónde decírmelo! Y gracias por invitarme helado hace dos semanas, me encantó conocerte nena, fue tan hermoso todo lo que hablamos en poco tiempo :v ¡Un fuerte abrazo, mi vida!

kami no musume XD: no te preocupes, las pantallas táctiles son un infierno, por eso no suelo dejar comentarios por celular xD Ay, gracias por leer mi historia, de verdad, cada vez que llega alguien nuevo me emociona un montón *corazoncito* Sé que el capítulo 15 es doloroso, pero era necesario, aún me duele a mí como la muerte de Luke, nunca superaré eso :'v Me encantaría leer sus teorías, de vez en cuando incluso me dan ideas para ir agregando ciertas cosas, ¡es muy divertido! xD Así que si alguna vez quiere comentar alguna, ¡yo feliz la leo y te doy pistas si vas bien o no! :v Repito, muchas gracias, en especial por tus lindas palabras, trato de dar mi mejor esfuerzo en esta historia :') Ese dou me encanta de alguna forma, ¡tú si me comprendes! JAJAJA, ¡besos, linda!

Gihei: ¡GIHEEEEEEI, NIÑA DE MI CORAZÓN! *tira confeti y muchos corazones gays al aire* ay nena, Eren celoso de su bebé es lindo, ay, si el niño solo quiere ser amado xD Pasarán muchas cosas entre los dos, me emociona pensar todo lo que viene porque es tan asdfghjklñ, ¡ambos van a reaccionar por fin y darán el paso que necesitan! Seguirán siendo testarudos, pero las cosas entre ellos irán mejorando de a poquito y adfghjklñ, no puedo continuar, me emociono xD Gihei, yo te amo a ti, gracias por seguir la historia *más corazones gays* Espero que hayas disfrutado este capítulo, ¡un besote!

Sammy 1109: lamento haber actualizado tan tarde, ¡pero lo hice! Ojalá te guste este capítulo a pesar de cómo lo dejé, JAJAJAJA, ay, lo siento :(

luto: I'm back, bitches (?)

Now Now Xillu: aaaaaaaw, gracias por leer la historia *corazón gay* y gracias también por tus palabras, asdfghjklñ, vamos a ver que tal resulta todo y si triunfa la felicidad xD ¡Saludos!

¿Saben desde cuándo estoy contestando los reviews? Desde hace una semana, JAJAJAJAJAJA, hoy terminé, y sabía que si lo dejaba para último momento sería peor porque tardaría dos horas en contestar todo esto así que lo fui haciendo de a poco y me daría paja y les mentiría diciendo que estoy ocupada o que les contestaré más adelante. Cotota mentirosa, me decepcionas :v

Estoy feliz y triste al mismo tiempo. Esta semana me fue bien en mis evaluaciones, a pesar de que ando desanimada :'v PERO ES CASI NAVIDAD, ¿SABEN QUÉ SIGNIFICA ESO? QUE SALDRÁ EL ESPECIAL DE DOCTOR WHO *canta el opening* AY, QUE ALGUIEN ME DIGA SI VE LA SERIE :'v Y DENTRO DE UNA SEMANA SE VIENE LA CUARTA TEMPORADA DE SHERLOCK, OMG, HAN PASADO 84 AÑOS XD

No quiero despedirme. Me dará pena :'(

Pero no se olviden que jamás dejaré de lado esta historia, iré con actualizaciones lentas, pero jamás la olvidaré. No ahora que se viene todo el bum bum y bang bang.

Comentario aparte, estoy entrando en las garras de otro fandom y me están comiendo viva. Larga vida a BTS y los chinos, algún día haré un fic de ellos :v

Si alguien quiere agregarme a facebook, búsquenme por Constanza Cornes. Suelo publicar pura mierda, pero pueden conversarme, yo siempre respondo, lol.

Eso sería todo. ¡Gracias a toda la gente que comenta, que lee en silencio y le da favoritos a la historia! Me hacen infinitamente feliz.

~Cotota