Parte 2
La locura se había apoderado de ella y sin pensarlo tomo el arma y disparo directamente hacia ellos, los quería muertos pero sus planes fueron frustrados.
La policía se estaba llevando a George pero cuando él vio lo que Susana intentaba hacer, corrió en dirección a su hija y en el momento del disparo la aparto de un empujón, cayendo la bala en el pecho de George.
- ¡Papá…! Fue todo lo que se escucho.
La reacción de los policías fue de acuerdo al protocolo y abrieron fuego en contra de Susana, ella murió al recibir decenas de proyectiles. Al fin su maldad había terminado pero dejando una víctima.
Los policías llamarón a la ambulancia para poder atender a George si lo movían esto podría empeorar.
Candy se levanto con ayuda de Terry, ella corrió cerca a su padre entre lagrimas.
- Papá, papito… por favor no te mueras…
- Candy… mi niña, perdóname por favor. George sabía que su final estaba cerca y no podía irse sin antes pedirle perdón a su hija.
- No hables papá… no te hace bien.
- Yo sé que me voy a morir… ya no hay nada que hacer.
- No digas eso tu… tu, tu vas a estar bien… por favor no digas que te vas a morir. Candy lloraba a mares.
- Mi pequeña… tú y tus hermanos fueron lo único bueno que hice. Entonces miro a Terry y le pidió que se acercara.
- Dígame Señor Andrew. Terry no podía fingir tristeza por alguien a quién siempre había odiado por el daño que le hizo pero se acerco a él por respeto a su novia.
- Muchacho… se que te causado un daño irreparable y no te voy a pedir que me perdones… porque sé que no lo harás… Solo quiero pedirte que… que cuides de mi hija, la respetes y la ames, no cometas el error que yo hice.
- No tiene porque decírmelo, por supuesto que lo hare.
- George levanto su mano con la poca fuerza que le quedaba y toco la mejilla de Candy- Cuídate mucho hija… y también cuida a mi nieto…
- Candy sostuvo su mano y lloró – Lo hare papá y conocerás a tu nieto… iremos a visitarte todos los días.
- George sonrió y miro el cielo. – Ojala no hubiera hecho tantas estupideces en vida… ahora tengo que pagar las consecuencias… George empezó a toser. – Hija se que nunca se los dije pero… los quiero, a ti y a tus hermanos.
- Papá yo también te quiero…
- Mi pequeña… ya no llores… Entonces George cerró sus ojos para siempre. Su vida se había ido y aunque cometió cosas imperdonables, tuvo la oportunidad de despedirse de su hija.
- Papá… papito NOOO ¡PAPÁ...! Candy lloro aferrada al cuerpo inerte de su padre.
…
Semanas después…
Tras la muerte de George se descubrieron apuntes que él tenía escondido, gracias a este se pudo dar con aquellos cómplices que ayudaron en él asesinato de los Grandchester y el incendio de la casa Andrew. Todos ellos fueron apresados y condenados a pasar largos años en la cárcel.
Al fin aquellas personas que tanto daño les habían causado se habían ido… Se había logrado justicia para los padres de Terry y pudo recuperar lo que un principio debió ser de él.
Terry fue a visitar la tumba de sus padres, necesitaba verlos.
- Madre, Padre… al fin, al fin se hizo justicia. Terry no pudo evitarlo y lloró, pues después de 18 años al fin sus padres podrían descansar en paz. De pronto sintió una ráfaga de viento pasar por su rostro, recordó los besos de su madre y los abrazos de su padre.
- Tengo algo que contarles… seré padre y aunque Candy sea hija de George, ella es muy diferente es pura y tan dulce lo que ha hecho que no pueda dejar de amarla, estoy seguro que a ustedes les hubiera encantado.
- Soy tan feliz, tendré una nueva familia, todo sería perfecto si ustedes hubieran estado aquí… Terry se limpio las lagrimas y al voltear vio que detrás suyo estaba alguien más - ¿Arturo?
- Señor Terry.
- ¿Qué haces aquí?
- A hacer lo mismo que usted, traje estas flores para… Señor Terry tengo algo muy importante que decirle.
- Eh, bueno sí, claro, que te parece si vamos a un Café aquí cerca.
- Si, por mi está bien.
Arturo lo había decidió, tenía que decirlo, Terry había crecido pensando que no tenia familia y aunque él estuvo ahí para ayudarlo no era lo mismo, después de todo lo sucedido y cuando Susana estuvo a punto de dispararle, recordó a su hermana y se dio cuenta que no podía seguir ocultándole quién era él en realidad.
- Bueno que es eso tan importante. Dijo Terry dando un sorbo a su tasa de café.
- Antes que todo quiero decirle que yo a usted lo aprecio mucho.
- Yo también Arturo, te considero como un segundo papá, después de todo lo ocurrido tú fuiste el único que me crio y estuvo conmigo en las buenas y malas, realmente eres una gran persona y no lo digo solo porque no me abandonaste si no porque también fuiste un gran amigo de mi padre y madre.
- Es justo eso lo que quería decirle.
- Como… ¿No te entiendo?
- ¿Usted recuerda claramente lo sucedido aquel día?
- Por supuesto que sí, pero no entiendo a que quieres llegar.
- ¿Recuerda también que mientras usted jugaba yo hablaba con su madre y ella me abrazo?
- Bueno… no tengo muy claro esos recuerdos… pero sí recuerdo un poco, tú hablabas con ella luego yo me fui a ver a los caballos ¿Pero no entiendo acaso eso tiene algo que ver con lo que me vas a contar ahora?
- Mucho, ese día yo le confesé algo a su madre, algo que había mantenido en secreto durante muchos años y ese día se lo conté, ella planeaba decírselo también al Señor Richard pero no se pudo, usted sabe porque…
- Si, lo sé ¿pero lo que le contaste a mi madre fue tan importante?
- Si, fue muy importante, yo no tenía pensado decírselo pero no sé porque sentía que tenía que decir la verdad especialmente ese día y… bueno finalmente ella se entero justo el día en que murió y es por eso que cuando vi a esa mujer apunto de dispararle recordé a su madre y me hizo entender que no puedo seguir ocultando esta verdad.
- De qué verdad me hablas.
- De una que usted debió saber desde pequeño, pero no se lo conté porque pensé que no era importante.
- Bueno dímelo.
- Yo… ¿recuerdas las veces que tu madre te hablaba de tu abuelo?
- Claro, mi abuelo Cayetano, me hubiera gustado conocerlo.
- Bueno resulta que él no solo tuvo una hija.
- ¿Qué? ¿Cómo?, yo tenía entendido que mi madre no tenía hermanos ni hermanas.
- Y tiene razón, pero eso era porque ni su madre sabia la verdad, su abuelo tuvo un hijo con otra mujer.
- Me estás hablando enserio. Terry estaba sorprendido jamás espero que tuviera otro familiar, él pensaba que no tenía a nadie más en el mundo.
- Si, ese hijo creció pensando que era huérfano pero un día se entero que su padre estaba vivo y desde entonces vivió con rencor, pero la vida le trajo sorpresas y se volvió a encontrar con Don Cayetano y su hermana Eleanor.
- Pero… entonces que paso ¿El aún vive?
- Si y tuvo la fortuna de estar cerca durante años de su hermana durante su embarazo y nacimiento de su hijo, pues pasar muchos años con esa familia le hizo guardar un gran cariño por todos, por eso en sus últimos momentos de vida, ella le pidió que cuidara de su hijo y él lo hizo porque quería a ese niño como si fuera su hijo.
- Terry estaba totalmente desconcertado. – Tú eres…
- Si, tu madre y yo éramos hermanos, yo soy tu Tío Arturo Baker Smith.
- Terry sonrió – Esto es increíble… pe… pero ¿Por qué no me lo dijiste antes? Yo crecí pensando que no tenía a nadie más en el mundo pero… estabas tú, siempre estuviste tú por eso te consideraba como un padre y el enterarme ahora que tenemos la misma sangre, que eres mi familia… eso es fantástico… Tío. Ambos se pusieron de pie y se dieron un abrazo.
- Me da gusto que todo este tiempo haya tenido a un gran tipo como familia.
- A mí también, eres todo un empresario y estoy seguro que serás un gran padre y esposo.
…
Luego de que Candy se reconciliara con Terry, regreso a su lado y aunque se sentía muy mal por Tom, él la apoyo en su decisión.
Solo días después mientras Tom subía a un avión para así poder olvidar a Candy, conoció a una chica su nombre era Patricia, no sabía porque pero al verla sintió una conexión increíble al igual que ella.
…
Meses después…
Candy tenía ya 5 meses de embarazo y empezaba a sentir los movimientos del bebé y era gracioso porque ni se le notaba mucho la pancita, Durante ese tiempo Terry estuvo a su lado y le demostró que podía volver a confiar en él.
- ¡Ah! Candy estaba sentada en una silla, había aprendido a bordar muy bien pero entonces sintió algo.
- ¿Qué pasa mi amor? Dijo Terry corriendo hacia Candy con el celular en la mano - ¿Te duele algo? ¿Quieres algo?
- No, es el bebé… se está moviendo, ven tócalo. Candy tomo la mano de Terry y la llevo a su vientre.
- Es, es… mi hijo. Se está moviendo mi amor, mi amor se mueve. Dijo Terry emocionado, se agacho y beso su vientre y apoyando la cabeza dijo – Quiero que sepas que papi y mami te esperan con ansias y serás el niño más querido por sus padres.
- Candy sonrió y se limpio disimuladamente las lágrimas.
- Terry se arrodillo tomo el rostro de su novia. – Mi amor se que ni siquiera ha pasado un año de todo lo sucedido y ahora que sabes todo de mi, incluso de la sorpresa de que Arturo era mi tío, quiero que sepas que nunca te ocultare nada y con esto quiero pedirte. Terry saco una sortija de su bolsillo… ¿Te casarías conmigo? Pero ahora sin nada que se interponga en nosotros.
- Terry… yo no lo sé, apenas han pasado unos cuantos meses desde la muerte de mi padre y yo…
- Lo sé y lo entiendo pero esto que siento por ti es más fuerte, los días que estuviste desaparecida fueron para mí como vivir en el infierno y no quiero volver a perderte… Te amo, preciosa.
- Candy estaba emocionada hasta las lágrimas. - Yo también te amo mi amor. Dijo Candy y entonces lo beso – Acepto.
- ¡¿Enserio?!
- Si, Acepto casarme contigo.
- Terry la volvió a besar, se paro y dio un grito de alegría, luego se agacho al vientre de Candy y dijo – Oíste eso bebé, mamá acepto, Dijo que sí.
…
Solo unas cuantas semanas después se casarón por lo civil, decidieron que el matrimonio religioso sería más adelante para poder organizarlo con calma.
Y luego de que Candy finalmente dijera el Si, acepto. Terry la beso apasionadamente que por un momento olvido que estaban en una ceremonia con tanta gente.
Ya en la noche Candy se sentía algo insegura. Su cuerpo había tenido cambios, si bien el vientre no era tan grande sus pechos si habían crecido y las caderas estaban más anchas.
- ¿Qué pasa princesa? Dijo Terry abrazándola de espaldas, sorprendiendo a Candy.
- … Terry ¿desde hace cuanto estas aquí? Dijo Candy nerviosa amarrando la bata, ya que lo tenía abierto y dentro de este solo llevaba una lencería en color blanco.
- No… no te tapes. Terry sujeto las manos de Candy impidiendo que pueda taparse.
- Pero no quiero que te decepciones cuando veas mi cuerpo.
- ¿Y que tiene cuerpo? A parte de provocarme. Entonces empezó a besarle el cuello.
- Ahh… no, que no te das cuenta en lo que me he convertido, estoy toda cambiada, muchas partes de mi cuerpo han crecido.
- Terry la volteo y la miro a la cara, entonces le quito la bata, ella bajo la cara.- Tienes razón has cambiado, no eres la misma.
- Lo ves.
- Esta aún más hermosa.
- ¿Lo dices enserio?
- Po supuesto que sí, jamás había visto mujer más hermosa que tú.
- ¿Entonces no te causo repulsión?
- ¿Estás bromeando?
- Es que yo pensé…
- Si eso fuera cierto… entonces dime porque me estoy muriendo por hacerte el amor, siento que si no te tengo ahora voy a enloquecer.
Candy lo beso y él la cargo para llevarla a la cama donde le fue quitando todo hasta dejarla desnuda, beso sus pechos y su vientre lentamente, se tomo su tiempo sería delicado luego se quito el la ropa y fue rozando su miembro con la entrada de Candy, ella se estaba desesperando.
- Mi amor por favor.
- ¿Esta ansiosa, preciosa?
- Terry…
- Está bien. Terry entro en ella lentamente y sus movimientos fueron suaves, ella lo abrazo con sus piernas y el sentía que estaba en la gloria.
- Te amo mi amor. Dijo Candy cuando sintió que ya iba a llegar el final.
- Yo también te amo preciosa.
…
Meses después…
Terry se encontraba en la sala de espera junto a toda la familia. Estaba muy nervioso se movía de un lado a otro.
- Hasta que hora nos van a tener así, hace mucho que entro y no nos dicen nada. Dijo Terry.
- Calma hijo, esto lleva su tiempo sabes. Dijo Rosmery.
- Pero… y se le paso algo a ella o a mi hijo, tengo miedo..
- Tranquilo seguro ya saldrán a avisarnos. Dijo Arturo.
Y justo en ese momento salió el médico.
- Doctor dígame que paso, ¿todo está bien?
- Todo está perfecto, ella está muy bien y el bebé está muy sano.
- Ohh, toda la familia festejo se abrazaban y aplaudían.
- Gracias, gracias. ¿Y que fue?
- Fue un varoncito.
- Nuevamente la familia festejo.
- ¿Puedo verla? Dijo Terry.
- Claro ella está con el bebé.
- Terry entro y la vio, estaba ahí con ese hermoso ser que de ahora en adelante sería su motor y motivo.
- Mi amor míralo, se parece a ti. Dijo Candy al ver a Terry.
- El se acerco lo vio y le dio un beso a Candy. – Gracias por todo preciosa.
- Ella le sonrió – Gracias a ti, me diste el privilegio de ser mamá.
- Es hermoso.
- Si, se parece tanto a ti que pareciera que lo hubieras hecho tu solo.
- Jajaja.
- Pensaba en llamarlo… Richard. Dijo Candy.
- ¿De… verdad piensas eso?
- Sí, quiero que se llame… como tu padre, se que lo quisiste mucho.
- Me haces inmensamente feliz, tu y mi pequeño… Richard.
Se dieron un beso mientras el bebé dormía plácidamente en los brazos de mamá.
Fin.
Bueno esta historia llego a su final chicas, ahora se viene el emocionante epilogo.
Díganme que les parece el final, El amor triunfo pese a todos los obstáculos. Nos leemos pronto.
