Capítulo 24: "Arrepentimiento: Distanciamiento que duele"
(Últimos capítulos)
Un par de pelinegros se encontraban besándose de manera apasionada alumbrados por la luz de la luna y las estrellas.
No, no es correcto esto, decía Sanae entre los besos que el joven de cabello negro le daba mientras trataba de apartarse de este.
Claro que lo es mi reina, claro que lo es, tú y yo nos amamos, nos amamos, ya no lo niegues más, no te resisitas más a este amor, decía Tsubasa mientras empezaba a acariciar el cuello de la joven con sus labios.
¡Tsubasa¡ dijo Sanae cerrando sus ojos al tiempo que el joven de cabello negro la beso nuevamente en los labios haciendo que la joven de cabellos castaños dorados terminara olvidando sus prejuicios y temores mientras este la tomaba entre sus brazos y caminaba con ella al interior de la cueva.
Minutos después:
En el lugar donde se estaba llevando a cabo la fiesta una joven de cabellos castaños hablaba con una pelinegra.
Entonces no lo has visto Akemi, decía con nostalgia Chery.
No queridita, no, respondió Akemi con calma.
Que extraño, Manabu me dijo que solo estaba platicando por teléfono, que no demoraría mucho y de ello ya paso mucho tiempo, dijo Chery preocupada.
Debe andar por allí con alguno de sus clientes aunque ahora que lo mencionas no veo a Sanae por ningún lado tampoco,…, decía Akemi buscando con la mirada a la joven de cabellos castaños dorados.
Ella anda por allí contestando una llamada, eso me dijo mi padrinito, aunque esa llamada ya le tomo mucho tiempo pero mi padrinito parece no haberlo notado pues esta de los más tranquilo platicando con el señor Yamaoka, respondió Chery con calma.
¿Una llamada?, dijo Akemi sonriendo.
Si, respondió, Chery.
Que extraño que Sanae y Tsubasa anden contestando llamadas, como que es mucha la casualidad, pensaba la pelinegra.
Bueno, seguiré buscando a Tsuby, dijo Chery sacando de sus pensamientos a la pelinegra.
Chery, dijo Akemi haciendo que la joven detenga sus pasos.
¿Qué?, respondió Chery.
Quiero hacerte una consulta sobre un decorado, ¿me podrías conceder unos minutitos?, es para una remodelación de mi departamento…, decía Akemi.
Claro, respondió Chery deteniendo sus pasos.
Sentémonos para platicarte mejor, dijo Akemi.
Por supuesto, respondió Chery.
Cueva:
Una joven de cabello castaño dorado y un joven de cabello negro se encontraban en completo silencio mientras se vestían dentro de una cueva en donde minutos antes ambos se habían demostrado todo el amor que cada uno de ellos sentía por el otro.
Esto no debió pasar, dijo Sanae rompiendo el incomodo silencio mientras se colocaba sus sandalias.
Pero pasó y fue maravilloso, respondió Tsubasa con dulzura mientras miraba a la joven mientras abrochaba los botones de su camisa.
Pues te voy a pedir que lo olvides, fue un error, dijo Sanae con firmeza.
Claro que no lo fue, tú me amas, yo te amo, ya no lo podemos seguir negando, nos seguimos amando, respondió Tsubasa con calma.
Si tal vez nos sigamos amando pero ya no importa ello, lo nuestro acabo hace mucho, tu mismo lo acabaste ¿o ya se te olvido?, dijo con molestia Sanae.
No, claro que no…., decía Tsubasa siendo interrumpido por la joven de cabellos castaños dorados.
Entonces no pretendas corregir algo que ya no se puede, yo estoy comprometida con un gran hombre, no sabes cuan arrepentida estoy de esto, el no merecía una traición así pero tú como siempre supiste envolverme,…, decía Sanae siendo interrumpida por Tsubasa.
Eso no es cierto, yo no te envolví, las cosas se dieron porque ambos lo quisimos, dijo Tsubasa.
Yo no lo quise, solo me deje llevar por el momento y no sabes como estoy arrepentida de ello, tu no eras merecedor de mi pureza, no lo eras, yo tenia que ser de Andrew no de ti, pero las cosas se dieron y ya no puedo cambiarlas, en parte también fue mi culpa por dejarme llevar por la pasión, por el deseo, por ese estúpido deseo que siempre despertaste en mi desde que te conocí, pero no fue correcto, no lo fue, por ello te pido que lo que acaba de pasar a aquí quede entre los dos, ¡por favor¡ que nadie sepa de ello, nadie, decía Sanae en tono desesperado.
¿Piensas seguir adelante con esa boda sin amor?, pregunto Tsubasa con nostalgia.
Yo quiero mucho a Andrew, él es un gran hombre, no me merece mi traición, dijo Sanae haciendo una pausa para tomar aire y luego decir: Tsubasa olvida lo que pasó, olvídate de mí, si en tu corazón existe en verdad un poco de amor por mí te pido que no me sigas haciendo daño, lo nuestro es imposible, yo nunca podría perdonar lo que le hiciste a mi padre, no podría estás contigo como si nada sabiendo que por tu culpa mi padre sufrió aquel infarto, no podría, no podría, siempre tendríamos esa barrera entre los dos además que yo recuerde tu provocaste todo ello no solo por la traición a mi padre si no también a mi, me traicionaste con otra, tu mismo me dijiste que amabas a otra entonces ahora no vengas a fingir que me amas, no vuelvas con tus mentiras que yo ya no te creo, ya no te creo, lo nuestro acabo, acabo, adiós Tsubasa guarda este momento como un recuerdo en tu corazón y en tu cabeza por que no volverá a repetirse, dijo Sanae antes de echar a correr dejando desconcertado a Tsubasa.
Luego de algunos minutos Tsubasa reacciono y echo a correr tras Sanae pero no llego a alcanzarla ya que ella logro entrar al lugar donde se estaba llevando el festejo antes de que él le diera alcance.
Sanae aquí estás, escucho la joven de cabellos castaños dorados mientras giraba su rostro.
Akemi, dijo Sanae lo más calmada que pudo.
¿Dónde andabas?, me tenías preocupada, dijo Akemi.
Salí a tomar aire, respondió Sanae con calma.
A tomar aire, pero Andrew y su ahijada me dijeron que te saliste a contestar una llamada, dijo Akemi mientras dirigía su mirada hacia la entrada.
Si, también salí a ello, bueno en realidad salí por la llamada pero luego decidí quedarme a tomar aire fresco, respondió Sanae lo más calmada que pudo.
Te noto extraña, dijo Akemi mirando de pies a cabeza a la joven de cabellos castaños dorados mientras Tsubasa se acercaba al lugar donde estaban el par de chicas.
¿Extraña?, claro que no, yo no estoy extraña, mejor dime, ¿dónde está Andrew?, pregunto Sanae al tiempo que Tsubasa llego tras de ella.
Pues creo que con el señor Yamaoka, dijo Akemi haciendo una pausa para luego decir: ¡Hola Tsubasa¡ estás muy apuesto con ese traje color azul.
¡Eh, gracias¡ dijo Tsubasa sonriendo.
Con permiso, dijo Sanae.
Sanae espera, tenemos que hablar, respondió Tsubasa tomando la mano de la joven para evitar que siguiera su avance sin importarle que alguien note ello.
No hay nada de que hablar, dijo Sanae con firmeza soltándose de su agarre para continuar su camino.
Claro que tenemos que hablar, respondió Tsubasa con firmeza llamando la atención no solo de Akemi sino de todos los que estaban cerca de ellos.
Claro, claro, ya lo recordé pero ahora no tengo cabeza para nada, habla del proyecto con Akemi, ¡por favor¡ ella puede darte informe de cuando estará culminado además es con ella con quien has venido trabajando directamente, ahora si me lo permites déjame ir a hablar con mi prometido, respondió Sanae con firmeza.
No, no te lo permito, dijo Tsubasa con firmeza.
No sabía que fueras tan bromista, con permiso, respondió Sanae sonriendo antes de continuar su camino.
Tsubasa iba a ir tras la joven de cabellos castaños dorados pero Akemi lo tomo del brazo y con un movimiento de cabeza le indico que no la siguiera.
Por que es tan terca, dijo Tsubasa.
No lo sé, solo sé que no es correcto que ambos hagan este tipo de escenas aquí, respondió Akemi mirando con nostalgia al joven de cabello negro para luego decir: ¿La sigues amando?.
Si, con toda mi alma, dijo Tsubasa con nostalgia.
Lo supuse, respondió Akemi.
Ella esta en un error, ella no puede seguir con ese señor, dijo Tsubasa desesperado.
Creo que tenemos que hablar pero no aquí, sino en otro lugar, decía Akemi mirando directamente a los ojos al joven de cabello negro.
Yo no tengo nada que hablar contigo Akemi, creí que ya habías entendido que lo nuestro acabo a menos que quieras que hablemos del proyecto pero ahora no tengo cabeza para ello, respondió Tsubasa.
Si, si, ya comprendí ello, lo comprendí hace algún tiempo pero hay algo de lo que tenemos que hablar y no es sobre el proyecto sino de algo que tiene que ver contigo, con Sanae y con el pasado, dijo Akemi al tiempo que Chery llegaba junto a ellos.
No comprendo, respondió confundido, Tsubasa cuando una voz interrumpió su plática con la pelinegra.
Aquí estabas Tsuby, me tenías preocupada, por un momento pensé que habías decidido volver a Tokio porque se presento algún problema, decía Chery mientras tomaba del brazo al joven de cabello negro al tiempo que parecía inspeccionarlo con la mirada.
No, estoy aquí, siempre estuve aquí, dijo Tsubasa con calma.
Tú ropa esta algo empolvada, respondió Chery haciendo que la pelinegra se fijara mejor en la vestimenta de Tsubasa.
Así, debió ser la arena del mar, como salí a caminar por el borde del mar e incluso me senté unos minutos a contemplar las olas, respondió Tsubasa lo más calmado que pudo.
Pues más que arena húmeda parece polvo, como el que hay en los búngalos naturales, dijo Akemi sonriendo.
¡Ah, si¡ pues a lo mejor se me pego el polvo de allí, también fui a caminar por los búngalos, respondió Tsubasa con una ligera sonrisa.
Bueno eso no importa, mejor vamos a bailar, me debes muchas piezas, dijo Chery tomándolo de la mano.
Es que….., decía Tsubasa.
Anda, no seas malito, respondió Chery sonriendo.
Está bien, dijo Tsubasa con resignación.
Nos vemos Akemi, dijo Chery mientras se llevaba consigo al joven de cabello negro y la pelinegra sonreía.
Es extraño, el vestido de Sanae también estaba algo empolvado o lo abre imaginado, en fin, si el la sigue amando y ella también lo ama porque aunque lo niegue yo se que lo ama, creo que tengo que hablar con él, decirle lo que hice, tal vez no cambie mucho las cosas con mi confesión pero al menos quiero liberarme de esta culpa además quiero saber el nexo que Tsuby tiene o tuvo con esa mujer, porque es un hecho que su novia nunca lo fue,….., si hablare con él, tengo que pensar bien en que momento lo haré pues en cuanto volvamos a Tokio yo tengo que irme a un viaje de negocios, tal vez cuando vuelva de este busque a Tsubasa para aclarar mis dudas y confesarle todo lo que hice y pedir su perdón, pensaba Akemi mientras veía alejarse a Tsubasa con Chery.
Mientras tanto:
Sanae llegaba junto a Andrew que se encontraba platicando con el señor Yamaoka.
Linda ya estás aquí, dijo Andrew a verla.
Si, ya estoy aquí, respondió Sanae con calma.
Estábamos platicando con Andrew sobre nuestros proyectos, dijo el señor Yamaoka.
Que bien, respondió Sanae.
Lo que resto de la noche Sanae y Tsubasa no volvieron a cruzar palabra alguna ya que la joven de cabellos castaños dorados se la pasaba evitando en todo momento algún encuentro con él, esas actitudes no pasaron desapercibidas por Andrew quien en ese momento prefirió no indagar nada sobre la verdadera relación que el ya sospechaba que había existido entre su prometida y Tsubasa.
Días después: "Tokio"
Un joven de lentes miraba desde su escritorio a su amigo que se encontraba con la mirada entristecida mirando su computador.
¿Qué te sucede Tsubasa?, desde el día de la inauguración estás así además no aceptaste ir a la inauguración de los otros hoteles del señor Yamaoka con la excusa de que tenías un viaje de negocios por esas fechas, decía Manabu.
No podía ir, Sanae me envío un correo suplicando que no fuera, respondió Tsubasa con nostalgia.
No comprendo, no que lucharías por ella, ¿qué sucedió entre ustedes en Okinawa?, porque estoy seguro que sucedió algo, dijo Manabu.
No, sucedió nada, nada, respondió Tsubasa con nostalgia mientras pensaba: El no poder verte, oírte o recibir alguno de tus mensajes me esta matando, este distanciamiento duele, duele mucho.
Constructora Nakazawa:
Una castaña que tenía la vista nublada por las lágrimas se encontraba parada mirando a través de la ventana de su oficina el atardecer mientras pensaba: No comprendo, no debería de sentirme así, no debería de sentirme tan mal, yo misma le pedí que no volviéramos a cruzarnos nunca más pero me duele, me duele mucho el no saber nada de él, deje todo lo que restaba del proyecto en manos de Akemi para que ella sea quien tenga contacto con él por el proyecto, ahora ello ya termino, ya nunca más volveré a saber de ti pues no creo que volvamos a trabajar en conjunto.
El pensamiento de la joven fue interrumpido por el sonido del teléfono de su oficina. La joven se acerco a este y tomo el fono para contestar la llamada.
Señorita Sanae el señor Andrew esta aquí, escucho la castaña.
Hazlo pasar, respondió Sanae mientras se secaba con sus manos las lágrimas que habían brotado de sus ojos y humedecido su rostro.
Luego de algunos minutos Andrew entro a la oficina y al hacerlo se quedo viendo fijamente a la joven de cabellos castaños dorados que tenía el rostro marcado por las lágrimas que minutos antes había derramado.
Andrew, dijo Sanae mientras se acercaba a su prometido a saludarlo.
¡Hola linda¡ vine por ti, respondió Andrew mientras pensaba: No puedo seguir dejando pasar el tiempo, tengo que tener una platica con ella, tengo que tenerla.
Bien vamos, respondió Sanae tomando su cartera para luego salir del brazo de su prometido de la oficina.
Nota:
¡Gracias a todas las personas que esten siguiendo esta historia de amor que ya se encuentra en sus últimos capítulos¡
Gracias especiales a:
Lety: Como siempre ¡gracias amiga por seguir mis historias y por tus comentarios en los capítulos que publico¡.
Seilornyan: ¡Gracias por seguir mi trabajo y por tus comentarios en cada capítulo de mi historia¡ yo los valoro mucho.
Arianaluvs: ¡Gracias por estar siguiendo está historia y gracias por tus comentarios, espero y mi historia te siga cautivando¡
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
