Capítulo 25: "Kannazuki no Miko dakara Parte II"
Días Difíciles
Si Himeko y Konemi iniciaron un viaje para intentar sobreponerse al abandono de Chikane y de su fuerte presencia en la hermosa casa que han estado compartiendo durante algunos meses, está resultando como ellas lo esperaban o aún mejor debido a la inesperada ayuda de una extraña. ¿Qué puede estar sucediendo con la vida de Chikane atrapada en la mansión sin tener ánimos de seguir viviendo, cuando le ha dedicado palabras tan crueles y sobre todo que no son lo que verdaderamente quiere expresar a la mujer que ha amado con tanta intensidad en tan corto tiempo que han estado juntas y que alguna vez prometieron jamás separarse?
Después del día en que su amada Himeko y la pequeña Konemi han venido a la mansión para exigirle una explicación, Chikane no sabe de dónde le provino la fuerza y el valor para crear y pronunciar tales palabras para alejar de su lado a Himeko y Konemi, por ese motivo ha decidido cambiar su comportamiento, en sus labios ya no se dibuja la sonrisa que le dedicaba a su ángel, sus ojos han perdido el brillo debido a que su alma sigue atormentada por su vil acción de entregarse al hombre que ha conocido cuando aún estaba en preparatoria y que después no lo vio hasta que se reencontraron en la ciudad de Okinawa, al mirarla se puede decir que es tan fría como cualquier estatua esculpida en la helada piedra de mármol. En resumen decidió guardar sus dulces sentimientos en lo más profundo de su ser, pues no había nadie a quien dedicárselos por ahora.
Los siguientes días de su rotundo cambio han resultado más llevaderos; por las mañanas su primer pensamiento siempre está encaminado hacia Himeko, se pregunta que puede estar haciendo en estos momentos, si sigue aún durmiendo en la cama en la que han compartido tantos momentos llenos de amor y de una increíble pasión, que no sabía que experimentaría en su vida, o si está continuando con la labor de ser la mamá de la diosa de la espada, o cómo podrán mantenerse ahora que sabe que su ángel no puede encontrar trabajo en Tokyo y por último si está bien de salud, porque aún se sigue preguntando porque el día en que vino a verla, no escuchó la melodiosa voz de su ángel, pero continuar formulándose tantas preguntas no era bueno, sabía que no las llevaría a ningún lado, tenía que seguir actuando en la gran farsa en que se ha convertido su vida, pero se recrimina acerca del hecho de porque no ha traído consigo una de las tantas fotos que se había tomado con su amada
- Pero como iba a saber que no volvería a mi verdadero hogar, murmuró desanimadamente
Y empujando desganadamente las sábanas que cubren su cuerpo, Chikane se coloca de pie para iniciar un nuevo día, tanto o más fastidioso que él anterior.
Al ya estar vestida sale de la habitación que comparte por las noches con su esposo, recorre los metros necesarios para llegar al comedor y servirse el desayuno a solas, porque ni siquiera Otoha-san es capaz de permanecer al lado de su Ojou-sama, no es que ella la haya apartado o le haya dado el mandato de estar fuera de su vista, la única razón es que a Kisaragi Otoha le duele profundamente observar el rostro de Chikane sin vida y que ella no haya podido ayudarla a que tuviera una conversación más en privado con su "familia", pero Otoha-san no se dará por vencida, buscara una manera de que las ganas de vivir sean devueltas a Chikane
Al terminar sus alimentos Chikane sube a su habitación a leer, porque ni siquiera tiene la suficiente concentración para practicar la arquería.
Pero esta mañana no será como las otras una llamada alterara su rutina.
Otoha-san sube las escalas para avisarle a Chikane que tiene una importante llamada que recibió en el despacho de Himemiya-sama, tiene que avisarle porque Chikane hace mucho tiempo que retiro la línea telefónica que poseía su habitación.
Con dos golpes en la puerta, Chikane desvía su atención del libro hacia la puerta.
- Permiso Ojou-sama, siento interrumpirla, tiene una llamada de Usui-sama, me comunicó que es urgente.
Chikane mirándola con el mismo semblante de frialdad y sin ninguna calidez, le pregunta en que lugar de la mansión fue tomada la llamada.
- Desde el despacho de Himemiya-sama
Cierra suavemente su libro mientras se coloca de pie y lo deja encima del escritorio que esta cerca de donde se encontraba leyendo y se encamina hacia el lugar en donde está Otoha-san para retirarse de su habitación, pero no le dirige la mirada.
En el trayecto hacia el despacho, Chikane se formula un sinfín de preguntas.
Cuál es el motivo de la llamada, porque lo hace personalmente, si lo puede hacer algunas de sus asistentes, porque a esta hora…
Una vez que llega hasta el escritorio, se sienta en el cómodo asiento y agarra el auricular
-Buenos días Hikaru-san, le habla con su tono de voz neutral.
-Buenos días Chikane, espero no ser inoportuno
Chikane no sabe porque tiene que ser sarcástico, él sabe perfectamente que no hace nada interesante en las mañanas, es más, ni siquiera durante el día
- No lo eres, dijo secamente
- Me alegro entonces, sólo quería avisarte que en una hora más tienes que venir hasta la empresa principal, tu padre ha citado a una reunión importante con todos los accionistas
- Si dices que estarán presente los accionistas, no veo la razón de mi asistencia.
- Te equivocas, tú eres la más importante de todos, tu padre hará un anuncio y no puedes faltar, pero no te puedo adelantar más detalles, sino no tendrás ningún interés durante la reunión.
- Si es así, tengo que asistir, tienes algo más que decirme.
- No nada más, nos vemos mi amor
Chikane colgó inmediatamente después de oír la última frase.
- En que estaba pensando, como se le ocurre decirme algo así.
Y se retiro molesta.
Cuando estaba haciendo nuevamente el recorrido para regresar hasta su habitación de nuevo la asaltaron algunas dudas.
Ha decidido mi padre que ya es tiempo para que me incorpore definitivamente en sus empresas? O talvez es para que trabaje en conjunto con Hikaru-san?, o sólo quiere vigilarme más de cerca. Y soltó un leve suspiro
Cuando ya estaba por entrar en su cuarto, sus pensamientos se disolvieron y se preparó para asistir a la reunión
Media hora fue el tiempo que trascurrió desde que Chikane entró en su habitación y se cambio de su tenida informal de jeans, una blusa, un abrigador suéter color blanco y para su mayor comodidad unas zapatillas, a un elegante traje de dos piezas color azul marino, una blusa blanca y zapatos de tacón, lucia como toda una mujer ejecutiva. Pero había algo que no está presente desde el día de su matrimonio, no esta usando ningún colgante, no está usando la mitad de la concha rosada, ni el medallón en forma de luna, ni tampoco el brazalete con soles, llevarlos solo la hacía entristecer más y recordar su cobardía constantemente, los tenía guardado en una pequeña caja, que está muy bien escondida.
Antes de salir de su cuarto, desde su armario retira su abrigo, el día está frío pero no tanto como lo está su corazón.
Al terminar de descender por la escalera principal, en la puerta la está esperando su guardia personal, él será el encargado de llevarla hasta el sitio de la junta.
Para llevarla hasta la compañía, no se utilizó la limosina, sino un auto más pequeño, pero no menos confortable. Durante el viaje Chikane miraba melancólicamente el horizonte, no lo observaba detenidamente, pero mientras lo contemplaba recordaba los viajes que realizó en incontables ocasiones por las calles de Tokyo para conducir a su adorado ángel hasta el trabajo o los paseos que disfrutaban las tres, pero ahora sólo quiere llegar lo más pronto posible al edificio que le pertenece a su padre para conocer la razón de su citación.
El viaje terminó, había llegado a destino, ahora solo le restaba subir al ascensor para llegar hasta el último piso donde seguramente se llevaría acabo la asamblea, pero antes de pulsar el botón del ascensor, este se abrió encontrándose inesperadamente con su esposo.
- Chikane, tan espléndida como siempre- dice con una voz alegre y respetuosa y le ofrece su mano para conducirla al interior del ascensor.
Chikane sólo le contesto con una leve curvatura en sus labios
El tiempo transcurrido en el ascensor se le hizo interminable, no soportaba estar a solas en un lugar tan reducido con su esposo, a excepción del lecho que comparten por las noches, pero eso es distinto, es más amplio y no tienen el más mínimo contacto.
Las puertas del ascensor se abrieron y se encontró directamente en un pasillo que alberga un montón de oficinas, todas ellas ocupadas por los más altos cargos de la empresa, la oficina de su padre queda al final de ésta. Ahora que recorre este lugar en compañía de su esposo, no puede recordar la última vez que lo visitó.
- Quizás antes he estado aquí o tal vez no, reflexionó.
Antes de ingresar al estudio, Hikaru se adelanta unos pasos y sin golpear la puerta para avisar de su llegada, la abre.
Kenta Himemiya se encuentra hablando por teléfono, está terminando de concretar un nuevo negocio internacional, él está teniendo esa conversación en inglés.
Chikane que se encuentra cerca de la entrada del despacho, alcanza a escuchar la última frase de su padre y recuerda que alguna vez uno de sus tutores le enseñó cuán importante es en el mundo de los negocios reunirse personalmente para cerrar un contrato, si es así, su padre no puede estar ajeno a esta norma y se pregunta si el viaje tendrá que hacerlo sólo en compañía de Hikaru-san, pero imaginarse de que su padre la dejaría sola, sería tener demasiada suerte y deshecho esa idea.
Como la llamada telefónica había llegado a su fin, su padre ahora está de pie para recibir a su hija e informarle que en breves minutos más tendrán que asistir a la asamblea.
- Y por qué me has hecho venir padre?
- Eso lo sabrás muy pronto, pero es mejor que me acompañes a la sala de juntas, lo más probable que todos estén ya presentes.
Así los tres se trasladan hasta la sala que está adyacente a la oficina de Himemiya-sama
La mayoría de los asistentes están congregados en la amplia sala, solo faltaban ellos tres, se sentarían en la cabecera de la larga mesa, en el centro Kenta Himemiya, a su lado derecho Hikaru Usui y en el izquierdo su hija, pero antes de tomar asiento Chikane educadamente saluda a cada uno de los accionistas, a algunos los reconoce, pero la mayoría de ellos son desconocidos.
Una vez que se sientan, la reunión comienza con un informe del balance de las acciones del último trimestre, los números son positivos, la empresa sigue creciendo a un ritmo favorable, no hay razones para preocuparse por su futuro y menos ahora que se ha incorporado los accionistas de las empresas Usui, en resumen no hay ningún peligro para seguir invirtiendo en los mercados internacionales.
Los oídos de Chikane no le prestan el más mínimo interés a las palabras dichas por el asistente de su padre, pero mantiene un semblante que refleja que en verdad le interesan los contenidos que se abordan en la reunión, pero cuando oye la voz de su padre que hace uso de la palabra, Chikane dirige su mirada hacia él.
- Cómo ustedes han escuchado la empresa está teniendo los mejores dividendos en este último año e internacionalmente es reconocida, por lo que he decidido que ya es tiempo que mi hija desempeñe su labor en esta empresa, ya es hora que tome el lugar que le corresponde, por eso a partir del día de mañana ella se hará cargo del área de relaciones comerciales, reconozco sus capacidades y habilidades.
Lo que había estado temiendo se hace realidad, ahora estará vigilada en la empresa de su padre, se tendrá que relacionar durante todo el día con su esposo, ahora si que su vida se estaba complicando
- Pero eso no es todo- continúo con su pequeño discurso- dentro de algunos días más tendré que ausentarme por un lapso de tiempo, iré a cerrar un valioso contrato a Inglaterra en compañía de mi yerno Hikaru, por eso en mi hija relego el cargo de presidencia.
Hubo miradas de asombro, de incomprensión, de subestima y de recelos, nadie de los que estaba presente puede creer en las palabras del presidente, ¿porque iba a dejar tal importante empresa en manos de una novata?
- Veo su asombro, pero créanme que mi hija es muy capaz, desde que estaba en preparatoria ha sido instruida para asumir este puesto, no los defraudara.
Y con esas palabras la reunión fue finalizada.
Los asistentes se retiraron sin objetar las palabras del presidente, además su hija solo ocuparía el puesto de la presidencia por un corto periodo, no hay nada que temer.
Posteriormente terminada la asamblea, Chikane se coloca de pie para salir de la sala tal como lo estaban haciendo los demás asistentes, pero una mano en su hombro izquierdo detiene su andar.
- Dónde vas? La interroga su esposo
- Vuelvo a la mansión, no tengo nada más que hacer aquí
- Te equivocas, tienes que hacer un pequeño recorrido a las dependencias
- Eso puedo hacerlo el día de mañana.
- Insisto en que lo hagas ahora.
- Creo que también es necesario tienes que habituarte a tu nuevo lugar de trabajo, desde que eras muy pequeña que no venías. Interrumpió la pequeña conversación
- Bien.
Fue así como avanzó su tarde, luego del recorrido que le dio su esposo, fueron a almorzar a un resturant exclusivo y cercano, la conversación que sostuvieron no fue de lo más agradable pero por lo menos, no le pronunciaba ninguna palabra de afecto y personalmente fue a dejarla hasta la mansión.
Un nuevo día daba comienzo, también un nuevo hábito, ya no tiene la posibilidad de permanecer todo el día en la mansión, ahora tiene que cumplir con un horario de trabajo, hace el recorrido hasta la compañía con su guardaespaldas y no con su esposo.
La oficina que le fue asignada queda a varios metros que la de su padre, pero demasiado cerca de la de Hikaru. El despacho cuenta con un amplio escritorio, con algunas carpetas, un teléfono, un computador y un estante lleno de libros.
Nunca le agrado la idea de gastar su vida permaneciendo encerrada en cuatros paredes, por eso se convirtió en pianista, desafiando a su padre, pero hacer su sueño realidad tuvo que aceptar sus condiciones, aprender el manejo de la empresa Himemiya.
Ahora que tiene un puesto de suma importancia se dispone a desplegar todo sus conocimientos administrativos, sabe perfectamente las medidas que debe tomar al iniciar sus labores, pero sobre todo tiene que comenzar con la lectura de los papeles que están regados en su escritorio, aunque son bastantes, no tiene ningún problema, su hábito de lectura le ayudara en estos momentos.
Cuando ya es la hora de tomar un descanso para almorzar Hikaru aparece sorpresivamente en su oficina, y la invita al mismo resturant al que asistieron el día de ayer.
De vuelta a su oficina, una vez más se verá inmersa en un ajetreado día de trabajo, leyendo los últimos documentos pendientes de la mañana, recibiendo llamadas telefónicas de sus empleados, de salir de su despacho para una breve reunión con su padre, en resumen no tiene ningún momento de relajo, pero a su parecer no es tan negativo, de esta forma puede mantener su mente ocupada y evita que los pensamientos hacia Himeko inunde su mente en todo momento.
Y así fue como transcurrieron sus días hasta que llegó el momento en que su padre y marido tendrían que abandonar el país y ella lideraría la empresa familiar.
Muy temprano por la mañana los tres iban cómodamente sentado en la limosina camino al aeropuerto, su vuelo estaba fijado para las 8:15, el equipaje que llevaban eran para permanecer en Europa alrededor de dos semanas como máximo.
- Si tienes algún problema, no dudes en llamarme, aunque sigo insistiendo en tu capacidad para afrontar esta gran responsabilidad, fueron las palabras que su padre le dedicó antes de abordar el avión.
- Lo sé padre, lo dijo asumiendo que tendría que llamarlo para informarle de cualquier imprevisto que podría suceder aunque este no existiese.
Hikaru sólo se limitó a darle un rápido beso en sus labios.
Ahora los dos están fuera del alcance de su vista, no se quedo en ese lugar por más tiempo, ni siquiera vio cuando el avión estaba despegando, había desperdiciado valiosos minutos pensando en lo desagradable que eran los labios de su marido
Esta vez el viaje hacia la empresa fue hecho en la cómoda limosina, todavía le costaba acostumbrarse a su nueva rutina, pero por lo menos, en su oficina y en la casa no contaría con la presencia de los hombres que le arruinaron su futuro junto a la mujer que ama, pero en esos momentos en su mente se está creando un simplísimo plan para verlas.
Al final de su jornada se retira del edificio con una idea clara y con un poco de buena fortuna se efectuaría esa misma noche.
Cuando hace el ingreso a su habitación para cambiarse de ropa y bajar nuevamente las escaleras para cenar en silencio sólo acompañada de sus pensamientos y de su objetivo para horas más tarde.
En su cuarto ya todo estaba dispuesto, había preparado un pequeño bolso, sólo para la estancia de su antigua casa para una noche, con eso tendría suficiente tiempo para hablar con su adorado ángel y explicarle los acontecimientos que sucedieron a principios de mes, pero le faltaba arreglar un pequeño detalle, la seguridad de la mansión, para eso le pediría ayuda a Kisaragi Otoha.
No la tuvo que llamar para que fuera a su habitación, lo normal es que después de la cena ella siempre le lleva una taza de té, intentando que termine su día de forma más relajada y esta noche no sería la excepción, pero esta vez Otoha-san no tuvo que golpear la puerta se encontraba abierta.
- Permiso Ojou-sama- deja la taza en el escritorio de Chikane y prontamente se voltea para retirarse del dormitorio.
- Espera Otoha-san- dice mientras se acerca a ella.
- Si? Ojou-sama, vuelve su cuerpo para ver de frente a Chikane.
- Tengo que pedirte que me ayudes, es algo arriesgado pero cuento con tu ayuda.
- No tiene que pedirme nada, con gusto la ayudo.
- Gracias, dijo gentilmente su voz era distinta de los otros días- Necesito que en una hora más, a las diez en punto interrumpas la electricidad…
Y Otoha-san le impidió continuar explicándole su plan
- Para que quiere que realice eso Ojou-sama, pregunta sorpresivamente sin entender el propósito de las palabras de Chikane.
- Déjame terminar Otoha-san
- Perdóneme
Chikane continúa con su explicación
- Y cree que funcionara Ojou-sama?
- No lo sé, pero no pierdo nada con hacer el intento- Y fija su mirada hacia la ventana.
- Como usted desee Ojou-sama- se retira.
Sólo falta cinco minutos, el corazón de Chikane late a prisa, su nerviosismo está a flor de pie, si funciona su idea quizás tenga una oportunidad para remediar su error y cobardía.
El reloj de la entrada de la mansión tocó una vez, anunciando las diez de la noche, las luces desaparecieron sumiendo a la mansión en una oscuridad que daba escalofríos pero para Chikane era la oportunidad de correr lo más rápido posible, como había sido criada en tal fabulosa estructura de concreto y madera no tuvo inconvenientes de llegar hasta las escaleras y afirmándose del barandal baja con sumo cuidado pero no disminuyendo su velocidad, si todo marchaba como lo tenía previsto, la puerta principal se encontraría ente abierta así como la gran puerta de metal. Decidida y sin temor de ser descubierta cubre los metros que las separa de su libertad para encontrarse con el taxi que había pedido hace unos 15 minutos, sin voltear su vista para verificar si alguien la estaba siguiendo, aborda el vehículo y emprende la marcha para reunirse con su verdadera y única familia.
Sus ideas que antes estaban en total claridad ahora son confusas, no sabe si su querido ángel escuchara sus palabras de arrepentimiento y que si le otorgaría su perdón y sobre todo si volverían a estar juntas.
Sumidas en sus reflexiones, no ha notado que ha llegado a la dirección que le indico al chofer del taxi, él tuvo que darle aviso.
Al pagar lo correspondiente a su viaje Chikane agarra su bolso y abre la puerta para salir raudamente.
Ahora son solo unos pocos metros que la separan de su amada, sus pasos son seguros pero su corazón está oprimido por su inseguridad de no saber como reaccionara su adorada Himeko cuando se vean, una puerta es lo que las separa.
De su bolso retira la llave y antes de introducirla les ruega a los dioses que Himeko no haya cambiado la cerradura, al girar la llave, la puerta se abre, cree que los dioses aún no la han abandonado.
Tan pronto como se encuentra adentro de su antiguo hogar deja caer su bolso, quiere ir lo más rápido posible al segundo piso, aunque no hay presencia de luz, ella sigue caminando segura por la entrada de su casa, no quiere advertir a su ángel de su presencia.
Sin luz, Chikane no ha podido ver los cambios que ha tenido el vestíbulo, no ha podido observar que el mobiliario han sido cubiertos por sábanas, si lo hubiera visto hubiese preparado su corazón mente y ojos para lo que esta a punto de descubrir en la habitación que compartió solo con Himeko, pero que por unos días estuvieron acompañadas por la pequeña Konemi.
Abre muy despacio la puerta no tiene la intención de hacer algún ruido que perturbe los sueños de su Himeko, pero cuando avanza hacia donde se supone que debe estar la cama, ésta no se encuentra, decide encender las luces.
Lo que vio, no era lo que tanto anhelaba, era todo lo contrario, lo que observaba era la ausencia de su dulce ángel así como su lecho, pero no se desespero pensó que era doloroso permanecer en aquel lugar y se encaminó a la habitación de Konemi.
Los escasos metros que separan ambas habitaciones fue cubierto en un par de segundos, nuevamente Chikane abre la puerta con sutileza para no incomodar los sueños de ellas, pero lo que descubre es similar a lo que ha visto en su antiguo dormitorio, pero es peor, su Himeko no está y tampoco la diosa de la espada, en lugar de camas, hay cajas apiladas.
Lentamente se acerca a una de ellas, cuando la abre descubre que son los objetos de Himeko, y al tomarlos en sus manos, desde sus ojos fluyen lágrimas que reflejan la angustia de su alma, al saber que ellas ya no habitan esta casa, que nunca más volverá a verlas, que su oportunidad de recibir el perdón de Himeko y de encontrar una solución para escapar de las amenazas de su padre se han esfumado.
El cuerpo de Chikane se rehúsa a abandonar aquella casa, aunque no encontró a la mujer que ama en ella, quiere permanecer esa noche para recordar lo feliz que fue por más de medio año y para ello se ayuda con el álbum de fotografías que encontró en una de las cajas, estos contenían las fotografías de su viaje a Kyoto y el día de navidad, esos serían sus más preciados tesoros de ahora en adelante.
Continuará…
Fue difícil escribir este capitulo, me acostumbre a escribir a Chikane y Himeko casi siempre juntas y mis ideas no estaban claras.
Daisuki Es bueno recibir ese tipo de críticas, no tengo problemas con ellos, fue bueno para la historia.
DarkKougra Si sucederá o no sucederá lemonadas al final, tendrás que esperar xD y estoy feliz que el nuevo personaje haya sido de tu gusto, ella guarda muchas sorpresas :D
Kurotenshi Que Himeko sea pintora es por influencia de Himiko xD, también me sorprendió que aumentara la cantidad de lectores que comentan el fic .Y aquí está Chikane no la deje olvidada
fierainquieta Me di cuenta que no todo en la vida puede ser tan bueno para ella, pero es que no me gusta verla sufrir T-T
BlackRosee Extrañaba tus comentarios pero estoy agradecida de que hayas notado la evolucion del fic, solo espero lograr las expectativas que tienes del final.
Y grax a todos los que dedican su tiempo en leer este fic
