Miraculous Ladybug pertenece a Thomas Astruc, Zag Animation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.

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Pas à Pas

Por Mimi chan

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Capítulo 24

De Gatos y Mariquitas

— Te lo dije – Marinette no podía reprimir su diversión al ver al chico con un mohín en su boca a su lado — todo mundo te lo dijo, así que el que avisa no es traidor.

— Tenía que comprobarlo por mí mismo – dijo pateando una roca imaginaria sin poder evitar su decepción — no puedo creerme que hicieran una película tan mala. ¡Es un súper héroe que obtiene sus poderes de un anillo mágico! me siento personalmente ofendido por eso.

Marinette no pudo evitar echarse a reír divertida. Un grupo de amantes de los súper héroes de la ciudad había conseguido que un pequeño teatro local les permitiera emitir varias películas de ese género, entre ellas "linterna verde" y Chat Noir había insistido en que quería verla, que era su súper héroe favorito, por obvias razones. Pero claro, aunque había muchos otros chicos haciendo cosplay en la función, habría sido la mar de raro que hubiera un chico con un traje de Chat Noir tan perfecto. Así que "Felix" había rescatado sus lentes de soldador y su chaqueta negra y le había pedido que lo acompañara. Y aunque de verdad era una película muy mala, no había tenido el valor de dejarlo solo en esa decepción.

Había sido una tarde de una bolsa de palomitas enorme, una soda de limón igual de inmensa, un montón de caramelos, Chat comía caramelos como si fueran su ultima cena y un montón de bromas a costillas del gato negro, lo había pasado tan bien que el día se le había ido como agua. Después habían podido caminar juntos a casa. Caminar con un chico a su lado después de ver una película… la sensación de que aquello había sido, no solo una salida de amigos era traicionera en su cabeza.

— Entonces, crees que una película de Chat Noir sería mejor – dijo mientras esperaba el semáforo, su casa estaba justo enfrente.

Purr supuesto, my princess. – dijo jalando las solapas de su chaqueta – ¿Quién no amaría hacer una película de un verdadero súper héroe y no solo hecho para la ficción?

— Con las mismas malas bromas – dijo avanzando hasta la calle siguiente, caminando de espaldas para no perderlo de vista cuando estuvieron a la puerta de la panadería.

— Mis bromas no son tan malas princesa – dijo sin dejar de avanzar cada vez más cerca de ella.

— Eso solo tú lo piensas Chat – topó con la pared a su espalda y puso sus manos contra el vidrio frio detrás de ella.

— Admítelo princesa – dijo acorralándola contra una de las vidrieras de la panadería, subiendo un brazo sobre su cabeza y quedando justo frente a ella – mis bromas te divierten.

— De nuevo – dijo Marinette levantando su rostro para mirarlo de frente – eso solo tú lo piensas Chat.

Y esta estampa fue la que encontró el alto hombre dueño de la panadería cuando cruzó la esquina a un lado de su esposa. Un chico tenía acorralada a su pequeña niña contra la pared, habría reaccionado defensivamente si por un solo segundo, su hija hubiera tenido una expresión molesta o asustada, pero su hija miraba al chico con una amplia sonrisa llena de confianza levantando sus hombros, inclinándose lo más posible cerca de este chico, sus manos tras su espalda estaban cerradas en puños, en una clara señal de que se estaba conteniendo de… algo.

— Marinette – la amable voz de madame Dupain llamó en voz alta.

— Mamá, papá – en un simple movimiento Marinette salió de la posición que la tenía Chat y se acercó a ellos, sacando un par de bolsas de víveres de los brazos de su madre – ¿Por qué vienen cargando esto? ¿Y la camioneta de entregas?

— Se le ha reventado un neumático justo al salir del mercado – le explicó su madre pasándole un par de bolsas — pensamos que llegaríamos pero se ha rendido a un par de calles de aquí. ¿No irías con tu amigo el súper héroe a ver una película?

— Acabamos de regresar – dijo cuando este chico de grandes lentes se acercó también a donde estaban.

— ¿Y este chico es? – esta vez su padre fue quien se puso derecho y sacó su pecho en un gesto de ¿advertencia?

— Él es Chat Noir, papá – dijo deseando alcanzar su mano o algo para calmarlo – pero íbamos a un lugar público y no podía ir con su traje.

Madame, Monsieur Dupain-Cheng – saludó con educación y ofreció también sus brazos para ayudar a la mujer con sus bolsas.

— Oh, ya veo – dijo la mujer mayor con una sonrisa mientras abría la puerta de la panadería – realmente no pude reconocerte garçon de chat.

— ¿Hay más cosas en la camioneta? – preguntó Marinette después de dejar las compras sobre una mesada.

— Un par de costales de harina – respondió el alto y robusto hombre – chico, ¿Te importaría ayudarme a traerlos?

— Papá, no es educado que le pidas a las visitas hacer esas cosas.

— No me importa Marinette – intervino Chat, solicito — por supuesto Monsieur Dupain, lo ayudare.

— Pero…

— Mari, hija – su madre la llamó desde la cocina — por favor ayúdame a organizar lo que va en la nevera.

El chico de amplios lentes negros solo le dedicó una última sonrisa antes de salir detrás del papá de su amiga. Caminaron lo largo de dos calles en silencio, no muy lejos estacionado en un una calle poco transitada estaba la camioneta de entregas con el logo de la panadería de los Dupain-Cheng. El alto hombre abrió las puertas traseras, allí estaban apilados 4 costales de 20 kilos de harina cada uno, podía ser que necesitara tomar un descanso pero podía fácilmente cargar con dos de ellos.

Pero Monsieur Dupain abrió la puerta y se sentó dejando medio cuerpo de fuera.

— Muchacho – el corpulento hombre cruzó sus brazos sobre su pecho y vio de frente a este chico de lentes oscuros, si no supiera que estos tenían una segunda intención le habría pedido que se los quitara — ¿Puedo hacerte una pregunta?

— Por supuesto, Monsieur Dupain – dijo esperando de pie frente al hombre que aun sentado le sacaba una cabeza.

— ¿Tú estás intentando conquistar a mi hija?

El chico sintió un escalofrió al escuchar el acento tan solemne en la voz del papá de Marinette y al mismo tiempo no pudo evitar sentirse sinceramente feliz. Había escuchado muchas veces de este tipo de conversación, de los padres dando la charla de "¿Qué tan en serio vas con mi hija?" ¡El papa de Marinette le estaba dando esa charla! ¡A él!

Monsieur Dupain — se puso derecho y se aseguró que su voz sonara con aplomo – yo no estoy intentando conquistar a su hija, yo quiero que su hija se enamore de mí.

La respuesta tan honesta del chico tomó un poco por sorpresa al adulto que echó su cabeza atrás y la cima golpeó el techo de la van, pero decidió no ponerle atención.

— Por lo que he visto en la televisión – dijo Monsieur Dupain mesándose el cabello y de paso aliviando un poco su dolor — me dio la impresión de que estabas enamorado de tu compañera, me parece haberte escuchado decir más de una vez eso.

— Yo también pensé que estaba enamorado de ella, monsieur – dijo perdiendo un poco de su seguridad. A pesar de lo mucho que le gustaba Marinette de lo sinceros que eran sus sentimientos por ella, lo que sentía por Ladybug… aun sentía algo poderoso por ella, aunque no podía estar seguro de lo que era – pero eso fue hasta conocer a Marinette.

— Siéntate muchacho – dijo el hombre palmeando el lugar a un lado suyo.

Adrien tragó saliva un momento pero se ajustó mejor los lentes y se sentó al lado del alto hombre. El papá de Marinette tenía casi la misma estatura de su guardaespaldas y era incluso más fornido, músculos nacidos de años y años haciendo trabajo físico, de amasar mezclas para pan, le daban más músculos que los que él tendría en sus sesiones de gimnasio en años.

— Supongo que entenderás que me sienta un poco… aprensivo de ver salir a mi hija con un muchacho del que no conozco su rostro – le explicó con sinceridad. Le asombraba lo relajada que parecía su esposa cuando decía que Marinette estaba con su amigo el súper héroe, como si fuera lo más normal del mundo.

— Lo entiendo, Monsieur Dupain.

— Pero se confió en mi hija, sé que es una muchachita con muchos valores, inteligente y valiente, si alguien puede tener citas con un muchacho como tú, es ella – Si a él no le gustaba eso era otro asunto, pero su hija era casi una adulta, quería tener fe en que sabía lo que hacía — Y también confió en ti, has hecho mucho por toda la cuidad y estoy seguro que la protegerías siempre.

— Siempre, Monsieur Dupain – le aseguró.

— Pero, me pregunto ¿Cómo puede resultar una relación con una persona de la que no conoces su nombre? – No era su intención despreciar a un muchacho como ese, era evidente que tenía que poseer un gran valor y bondad si hacia lo que hacía de forma desinteresada. Pero él era el padre de su hija, su obligación era velar por su felicidad y una relación así apuntaba al desastre sin remedio.

Y esta vez Chat Noir no supo exactamente que responder. Era una pregunta que indefectiblemente se había hecho a sí mismo más de una vez. Días como ese, donde él no había llevado su traje al estar con ella, y Marinette seguía siendo la misma, risueña, alegre, optimista, días como ese podía casi olvidar que lo que ella conocía sobre él, siempre iba con el antifaz por delante. Sin importar que él fuera todo lo sincero con ella que le era posible, a pesar de eso nunca dejaba de haber una carga de secretos que no podía eludir, al menos no por el momento.

— Me gustaría poder decirle que le diré a Marinette quien soy – respondió después de pensarlo un momento, ser sincero era lo mejor que podía hacer en ese momento — Pero por ahora no puedo hacerlo.

— ¿Por qué?

Monsieur Dupain, — Adrien respiró profundamente — ¿Usted sabe que hay un sujeto que es quien está enviando todos esos esos akumas que están afectando a los ciudadanos de París?

— Sí – lo recordaba desde aquella primera vez que habían afectado al compañero de aula de Marinette.

— La principal labor de Ladybug y mía es detener a ese sujeto y evitar que siga haciendo lo que hace – suponía que no había manera de que Ladybug supiera que él estaba contándole esto a Monsieur Dupain, pero si lo supiera seguro estaría molesta — Para que sea seguro para nosotros y para todos nuestros seres queridos, debemos mantener en secreto nuestra identidad… incluso entre nosotros. Si esa persona supiera quienes somos, podría intentar… lastimar a las personas a nuestro alrededor.

— ¿Mi hija podría estar en peligro? – preguntó con completa seriedad, no le gustaba nada donde iba esto

— Sí – le respondió taciturno.

— Eso, no me agrada muchacho – dijo con voz preocupada.

Adrien se sintió aún más nervioso que antes, quizá había sido demasiado sincero ¿Qué pasaba si el papá de su amiga la prohibía de verlo para poder mantenerla segura?

Monsieur Dupain – carraspeó un momento, llevando sus nervios hasta el fondo de su estómago, sacando a flote toda su seguridad en cambio – usted sabe lo que es estar enamorado. Enamorado de verdad.

— Bueno muchacho, he estado casado con una maravillosa mujer por más de 20 años – aunque sabía que no había sido una pregunta se vio obligado a responder.

— Entiende ese sentimiento de haber conocido a alguien que no puede dejar ir de su vida – Saint Ciel! Esto tenía que ser lo más difícil que habría tenido que decir en mucho tiempo — Sentir que el día está incompleto si no puede darle los buenos días, o al menos mirar sus ojos un momento. Yo sé que podría poner a Marinette en peligro, y aunque es lo último que deseo… siento que no puedo dejarla ir – cerró sus ojos detrás de sus lentes y la imagen de su querida amiga, sonriente, apareció frente a él con tanta facilidad como siempre hacia cuando quería evocarla — Cuando no puedo verla, siento que un hueco en mi pecho se va abriendo poco a poco y que nada puede llenarlo, salvo ella. Sé que es egoísta pero… yo solo no puedo evitar este deseo.

El hombre mayor volteó a ver al muchacho que estaba mirando su propio regazo, sus manos apoyadas en sus piernas con las mejillas sonrosadas.

Sí, conocía el sentimiento, era el mismo sentimiento que él lo había llevado hasta las puertas de una casa en China para pedir la mano de una mujer que había conocido en un viaje que ella había realizado a París solo por una semana, pero que había sentido que era perfecta para él, a una familia que no entendía nada de lo que él decía. El mismo que había hecho que desafiara a dicha familia y se llevara a esa mujer aun sin su consentimiento. El sentimiento que le dio fuerza todos los días para construir su negocio y hacerlo crecer para poder cuidar de esa mujer y después se había multiplicado cuando había llegado a unirlos más su única hija.

Escuchar a este muchacho, que no había usado palabras elegantes o rebuscadas para explicarle este sentimiento tan complejo, solo lo expuso para él, simple y claro cómo se sentía… por su hija. ¿Cómo se supone que debía reaccionar? Él lo había llevado hasta allí solo para recordarle que Marinette era una chica decente, que esperaba que la tratara con el respeto que se merecía, no esperaba que el chico le confesara que amaba a su hija.

De pronto sintió como si este chico estuviera a punto de decirle que quería ser el futuro esposo de su hija y le dio escalofríos.

— Tú… — carraspeó un momento sintiéndose aún incómodo — tú sabes que mi hija, está enamorada de otro muchacho ¿verdad?

— Sí – dijo con una risa nerviosa – por eso le he dicho Monsieur Dupain, que estoy intentando que se enamore de mí.

— Lo tienes difícil. Mi hija ha estado enamorada de este chico, Adrien Agreste, por años – dijo no en un afán de desanimarlo, pero supuso no le haría mal saberlo si no lo sabía ya a estas alturas – y el chico creo que es realmente un muchacho estupendo, sé que es un buen estudiante y trabaja muy duro con su padre y se mantiene siempre fuera de problemas.

— Sé exactamente quién es Adrien Agreste, Monsieur Dupain. Pero eso no me hará desistir.

— Pudo decirte al menos una cosa a tu favor chico – dijo levantándose y haciendo que Chat se levantara también – Adrien Agreste, no ha venido a decirme que está enamorado de mi hija.

— Aun – y cuando ese momento llegara, sería tan complicado — cualquier chico que conociera a Marinette solo un poco, creo que no podría resistirla.

Monsieur Dupain soltó una carcajada escandalosa y sacó los costales de harina apilando dos en los brazos del joven.

— Hablando de resistirla, chico… – recordó cual había sido originalmente el motivo de tomar un poco de tiempo del héroe de la cuidad.

— He respetado a Marinette siempre, Monsieur Dupain – le aseguró enseguida — nunca se me ocurriría propasarme con ella.

— Espero que mantengas esa palabra, aun cuando sea ella la que te provoque – Monsieur Dupain colocó otro costal en los brazos del gato negro y eso casi hizo flaquear sus piernas, junto al pensamiento de Marinette retando su resistencia.

Sin rechistar Adrien afianzó bien los costales de harina y empezó a caminar a la panadería con Monsieur Dupain a su lado. En la puerta del lugar Marinette los esperaba impaciente, apenas los vio aparecer por la esquina se aproximó a ellos.

— ¡Papá! – dijo tratando de quitarle uno de los pesados costales, pero el chico solo se hizo a un lado evitándolo.

— Es un muchacho joven y fuerte hija, 50 kilos o algo así no lo mataran – Rió divertido el robusto hombre cargando su propio costal de harina con su usual buen humor.

— ¿Estas dudando de nuevo de mi fuerza my princess? – dijo sin dejar de avanzar a la panadería, aunque sentía un ligero camino de sudor en su nuca — me duele ver lo mucho que me subestimas siempre.

— No se trata de eso Chat – dijo siguiéndolo aun sintiendo la inquietud de poder ayudarlo — es de mala educación hacer que hagas estos trabajos.

— Yo estoy feliz de que tu familia me acepte como más que un invitado princesa – la sonrisa del chico no podía ser más amplia, una sonrisa que Marinette conocía muy bien — así cuando tú me aceptes como tu novio, todo será más fácil.

Marinette se congeló en su lugar y Chat entró en la panadería con los costales de harina, sintió un nudo en su estómago. Era la primera vez que Chat Noir le decía eso abiertamente, al menos como Marinette y si como Ladybug siempre sabía cómo responder, como Marinette eso solo la dejó completamente muda.

Cherie ¿Qué haces aquí fuera? – su madre se asomó por la puerta – la merienda ya está lista, se enfría.

— Yo – parpadeó varias veces antes de recuperar su movilidad — sí ma'am, lo siento.

— Chat Noir ha dicho que estará encantado de quedarse a merendar con nosotros – la sonrisa de madame Dupain era hermosa — y él y tu padre están traqueteando ya con la consola, seguro será una tarde muy divertida, vamos.

Su madre volvió a entrar a la panadería sin esperarla mientras Marinette se quedó allí de pie, sintiendo como el corazón le latía cada vez más rápido. Chat Noir se había ganado a sus padres tan pronto y con tanta facilidad como la había ganado a ella y para ser completamente sincera no podía sentirse mal por ello. La idea de verlo incluido en su rutina familiar solo era… hermosa.

"No mas Marinette, deja de analizarlo demasiado" entró a casa disfrutando la paliza que les daría a Chat y su padre que seguro ya estaban armando una unión para derrotarla en "Mecha Strike III" y por supuesto no iba a perder su puntuación perfecta ante ellos.

Fin capítulo 24

28 de octubre de 2017

2:43 a.m.

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Nota de autora: LEAN LAS NOTAS DE AUTOR LES CONVIENEHooooola de nuevo a todos, ¿Que tal ha estado su fin de semana? el mio estupendo a excepción del frio, soy una criatura de calor el frio solo me hace sufrir, pero algun dia me mudare a Fiji y me olvidare de ello xD

Me paso algo chistoso, cuando estaba revisando los borradores de los capitulos de la historia en uno de ellos tenia escrito a modo de nota "¿Que pasa con el papá de M?" y me quede pensando "oye sí es cierto, la mamá de Mari ha hecho un monton en la historia, pero el papá nada" y me puse a pensar en ello, eso unido a mi deseo de volver a ver a "Felix" dieron inicio a este capitulo. La buena noticia es que este es aparte de los 3 capitulos que faltan para el final asi que pas à pas se ha podido alargar un poquito *yey*

21 reviews! Awww que he hecho yo para recibir tanto amor! Mil gracias no saben lo bonito que fue que apenas actulizar las notificaciones empezaron a llegar y actualice como a las 2:00 am, que bonito ha sido verlos antes de irme a dormir, de verdad mil gracias por tanto amor, en especial a: Junengrey, truenorifico (de verdad gracias a ti y a el tú del futuro pasado), ladyaqua198, Gorrion, LizzieNoir, sonrais777, NellyDD, Nancy Cruz, Sra Grandchester(tengo que admitir que si yo tambien haría lo posible por comprometerlo si no quiere casarse conmigo esta bien estoy abierta a una relacion libre xD), Arkeiel, Adrit126, karen agreste, Nancyl1313, danita-inu, CassioBlack, Darkan-sama, denebtenoh, tsukihimekoomori(lloraremos juntas T-T), AlexBeatlemaniaca, azuki taisho mil gracias por sus preciosos reviews de verdad.

Ahora si, ¿se preguntan por que los hice leer las notas de autora? la cuestion es, ustedes saben que cada 100 reviews habia un premio, la dueña de el premio 2 se ha desaparecido, por desgracia no es la primera vez que pasa con uno de estos premios, pero no es el fin del mundo, como medida de contingencia hago esto. El premio he de sortearlo con los demas lectores, todo lo que tienen que hacer es enviarme un review respondiendo esta pregunta ¿En que capitulo de Pas à Pas Chat Noir le ha dicho por primera vez "My Princess" a Marinette? no, princesa, o princess, sino "My Princess" el primer review con la respuesta se hara acreedor al premio dos, por supuesto las ganadoras del los otros 3 premios no pueden participar, xD Suerte.

Hablando de premios, Dios que biblia de notas! muchas felcidades a Darkan-sama por ganar el premio 4 por los 400 reviews Ay los amo! espero tu PM para ponernos de acuerdo.

Y ahora si ya es todo, podemos ir en paz xD

Un papá como Monseur Dupain, demasiado bueno para pedirselos, si lo tienen amenlo mucho y quedenselo enterito, pero un review siempre es bienvenido, me hacen feliz.

Tata

Mimi chan