Gente querida, llegó el final de esta historia… Estoy tan feliz y al mismo tiempo un poco triste porque termine… Fue un inmenso placer dedicar todo este tiempo a escribir y publicar lo que genuinamente sale de mi para compartirlo con ustedes… Y estoy eternamente agradecida con quienes me siguieron y comentaron día a día desde el primer cap…

Recomendación para hoy: La canción que elegí para el final de este episodio es "Real love" de The Beatles en versión de Regina Spektor, cien por ciento recomendable.

Espero que hayan disfrutado de este fic tanto como yo… Y que ojalá volvamos a encontrarnos con otras historias… Igualmente les adelanto que es probable que haya un pequeño epílogo… Si les gustaría que lo escriba, avisen! Y también invito una vez más a quienes aún no hayan comentado pero que siguieron toda la historia que me escriban, por review o pm, de verdad me interesa mucho conocer sus opiniones y sentimientos sobre lo que leyeron.

Todos los personajes pertenecen a su autora, Naoko Takeuchi, yo sólo los tomé prestados.

Bueno, espero que les guste este final! Y que lo disfruten! :)

Chau chau adiós! Y hasta la próxima!

Bell.-


:: Capítulo Final ::

Unos meses después…

Llegó el ansiado día de la boda de Serena y Darien. La ceremonia y la fiesta se iban a llevar a cabo en el mismo lugar, una rústica estancia a las afueras de la ciudad que pertenecía a los abuelos maternos de Serena. Era un bonito día de sol, y el matrimonio se celebraría al aire libre al atardecer. Faltaba poco menos de una hora para que diera inicio.

Serena estaba en una de las habitaciones que le habían asignado para prepararse. La acompañaba su mamá que la ayudaba a terminar los últimos detalles de su maquillaje y de su peinado. Estaba sentada frente a una antigua cómoda con espejo retocando la sombra de sus ojos mientras su mamá le adornaba el cabello recogido con pequeñas flores blancas.

En eso entró Rei a la habitación ofreciéndose para ayudar en lo que necesitaran. —Con permiso —dijo al pasar luego de tocar a la puerta.

—Pasa, amiga —dijo Serena con una alegre sonrisa.

—¿Cómo vas, Serena? ¿Necesitas algo? —preguntó Rei mientras se acercaba a ellas.

—No, Rei, ya casi estoy lista —Serena dejó los accesorios y se puso de pie mientras repasaba su figura mirándose en el espejo.

Su vestido era de gasa blanca, de una sola pieza, strapless, corte princesa y largo hasta las rodillas. Hacía lucir perfectamente su pancita de 5 meses y se veía realmente encantadora. Comenzó a acariciar su vientre. —Estamos muy bonitas, Rini —le hablaba a su bebita con ternura.

La mamá de Serena y Rei la miraban emocionadas. —Ay, hija, no me hagas llorar de nuevo —dijo Ikuko que se acercó para abrazarla y darle un cálido beso en la mejilla—. Voy a buscar a tu hermano y a tu padre, que de seguro todavía no se han terminado de cambiar —las tres rieron e Ikuko salió de la habitación.

Rei se acercó a su amiga. —Estás tan hermosa, Serena —le dijo sonriendo. Y cuando estuvo cerca comenzó a acariciar su vientre—. Hola, Rini —la beba dio una patadita y ambas rieron—. ¿Cómo estás, amiga? Te noto bastante tranquila.

Serena suspiró. —Eso intento, aunque tengo mis momentos. A veces siento que floto pacíficamente por el aire y otras veces me agarran unos nervios terribles que me dan ganas de matar a alguien —volvieron a reír—. Pero creo que en general lo vengo manejando bien, estoy muy pendiente de ella —seguía acariciando su vientre—. No quiero transmitirle mi ansiedad.

—Amiga —dijo Rei tomándola de las manos—, estoy muy feliz por ti. Siempre pensé que eres una gran persona, sabes que te adoro, que eres como una hermana para mí. Pero ahora que te veo así me doy cuenta de que te has convertido en una gran mujer, gracias a que pudiste soltar el pasado y te diste la oportunidad de aprender de nuevas experiencias y cambiar, pudiendo aceptar y encarar tu vida desde un lugar más realista, y transformar lo que necesitaras para lograr algo más real y pleno, atreviéndote a ser tú misma. Estás formando una familia, amiga, me siento muy orgullosa de ti y estoy eternamente agradecida de tenerte en mi vida. Deseo con todo mi corazón que seas muy feliz con esta nueva vida que estás emprendiendo, junto a Darien y Rini. Confío en que vas a lograrlo. Te quiero mucho, Serena —y se abrazaron largamente

—Gracias, Rei. Te quiero tanto, amiga —dijo Serena mientras dejaba escapar sus lágrimas por enésima vez en el día.

—Rayos, arruiné tu maquillaje —protestó Rei al separarse y ambas rieron de nuevo—. Déjame arreglarte.

Rei hizo sentar de nuevo a Serena frente a la cómoda para limpiarle las lágrimas y retocar un poco la pintura. —Gracias, amiga —dijo Serena con una sonrisa y Rei también sonrió.

Una vez que terminaron, permanecieron un instante en silencio y Serena volvía a ponerse de pie y observar de perfil el reflejo de su pancita en el espejo. —¿Y mi sobrino? —preguntó al voltear a mirar de nuevo a Rei.

—Está con Nicolas y mis suegros —respondió Rei—. Al fin logré hacerlo dormir, ojalá que no se despierte en medio de la ceremonia pegando sus estruendosos chillidos.

—Pobre niño, eso lo heredó de ti —bromeó Serena y ambas volvieron a reír.

Hasta que tocaron de nuevo a la puerta y se asomó Ikuko. —Hija, hay alguien que quiere saludarte, ¿lo hago pasar?

—¿Quién es, mamá? —preguntó Serena.

—Hola, bombón —dijo Seiya al entrar.

—¡Seiya! —Serena corrió hasta él para abrazarlo—. ¡No puedo creerlo! ¡Pudiste llegar! —se abrazaron con fuerza, no volvían a verse desde que él había regresado a México y se habían extrañado tanto.

No pudieron evitar soltar unas lágrimas, se sentían tan felices al encontrarse de nuevo, sobre todo en un acontecimiento tan especial.

—Serena, te extrañé tanto —a Seiya le costaba soltar el abrazo.

—Yo también te extrañé —ella se separó un poco sin soltarlo—. ¡Eres tremendo, siempre te apareces sin avisar! —ambos rieron.

—Hola, Rei —él la saludó cordial.

—Hola, Seiya, qué bueno que hayas venido —dijo Rei al saludarlo—. Bueno, los dejo solos. Estaré afuera, Serena, si necesitas algo más avísame.

—Gracias, amiga —respondió Serena sonriente y Rei salió—. No puedo creerlo, Seiya —le dijo tomándolo de las manos—. Pensé que ya no vendrías. Gracias… Gracias por estar aquí —y sonreía emocionada.

—¿Cómo no iba a venir, bombón? Si sabes lo importante que eres para mí —él se alejó un poco para observarla mejor—. Estás preciosa, Serena —acarició su pancita—. Hola, pequeña, encantado de conocerte —la beba dio otra patadita y ambos rieron de nuevo—. Bueno, amiga, llegó el día. Otro sueño que concretas… Estoy tan feliz por ti, sabía que lo lograrías, bombón.

—Seiya —los ojos de Serena volvían a humedecerse—, no tienes idea de lo que significa para mí que estés hoy aquí compartiendo esto conmigo —y se abrazaron otra vez.

—No llores, bombón, vas a arruinar tu maquillaje —dijo él mientras la mecía entre sus brazos.

—Ya lo retoqué mil veces —comentó ella.

—Eres una llorona, ¡no cambias más! —bromeó él y los dos echaron a reír de nuevo.

—¿Cómo estás? —preguntó Serena soltando el abrazo.

—Muy bien, mejor que nunca —Seiya sonreía contento—. Vine con mi familia. Lucía y el enano me acompañaron, están afuera con Yaten y Mina.

—¿En serio? Quiero conocerlos, quiero conocer a tu hijo. ¿Cómo está?

—Es un pequeño demonio, ¡me vuelve loco! Cuando lo conozcas sabrás a qué me refiero —al mencionarlo el rostro de Seiya se iluminaba.

—Me imagino, con un padre como tú no debe ser un niño muy tranquilo que digamos —bromeó ella y ambos rieron.

—¿Y bien? ¿Cómo estás tú? ¿Qué se siente estar a minutos del "y vivieron felices para siempre"?

Al encontrarse de nuevo después de todo lo que vivieron, de haber estado separados por largo tiempo y emprendiendo nuevos y distintos caminos en sus respectivas vidas, podían darse cuenta de que eran tan buenos amigos como siempre a pesar del tiempo y la distancia.

Que entre ellos siempre había existido una conexión honesta y sincera, y se conocían tanto, juntos habían compartido tantas cosas, dando y recibiendo lo bueno y lo malo de cada uno, y sus sentimientos sobre la vida, sobre ellos mismos: Tristezas, miedos, enojos, culpas, alegrías… Se querían genuinamente. Y estar juntos en un momento especial como el de este día les permitía volver a confirmar lo que sentían.

—Pues tú lo dijiste —respondió Serena—, es un sueño hecho realidad. Desde que estamos juntos con Darien todo ha sido como siempre lo deseé. Nos costó mucho, pero valió la pena —volvieron a abrazarse emocionados—. Gracias, Seiya. Gracias por estar aquí hoy.

—Te quiero, bombón. Y deseo que sean muy felices, los tres.

Ikuko volvió a entrar a la habitación interrumpiéndolos. —Hija, ya casi es la hora. ¿Estás lista?

Serena suspiró largamente. —Sí, mamá, estoy lista —y sonrió contenta.

.

.

.

Por su parte, Darien se encontraba en otra habitación también terminando de arreglarse. Vestía un elegante traje negro y terminaba de acomodar su corbata frente al espejo.

En eso entró Andrew. —Hola, Darien, ¿me mandaste a llamar? —dijo mientras se acercaba a él.

Darien volteó a verlo. —Sí, amigo —suspiró—. Necesito el apoyo de mi padrino —y esbozó una sonrisa.

Andrew no pudo evitar reír al encontrarlo tan nervioso. —¿Qué pasa, amigo? ¿Acaso te estás arrepintiendo? —bromeó.

—No, Andrew —Darien también echó a reír—. Eso nunca —volvió a mirarse al espejo retocando el nudo de su corbata—. Es sólo que estoy muy nervioso, estos eventos siempre me ponen nervioso y ahora que me tocó a mí no te puedo explicar lo ansioso que me siento. Ya casi es la hora y estos últimos minutos se me están haciendo insoportablemente eternos.

—Eres un exagerado, Darien —Andrew seguía riendo.

—¿Acaso me vas a decir que tú no te sentiste así el día de tu boda? —preguntó Darien un tanto molesto.

—Jamás —respondió Andrew con determinación—. Fue el día más relajado de mi vida.

—Vamos —Darien volteó de nuevo a verlo—, eso no te lo creo ni un poco —y ambos rieron de nuevo.

—Claro que estaba nervioso, Darien, éste es un paso muy importante en la vida de cualquier persona —Andrew intentaba tranquilizarlo—. Pero igualmente creo que eres un exagerado, con tu eterno pánico escénico sólo sufrirás y te perderás de disfrutarlo. Tranquilízate, amigo, se trata de un acontecimiento único, están tus amigos, tu familia, tu gente querida, será un momento íntimo, tal y como lo planeaste.

—Sí, tienes razón —Darien suspiró un poco más tranquilo.

—Relájate, amigo, todo saldrá bien —Andrew le dio una palmada en el hombro—. Piensa que tú y Serena están a punto de confirmar su amor ante las personas que más los aprecian, será un momento increíble.

—Lo sé, Andrew, lo sé —Darien comenzó a emocionarse al escuchar las palabras de su amigo.

—Esto es lo que quieres, Darien, lo que siempre soñaste —siguió Andrew y Darien asintió—. El amor que nació entre ustedes hace tantos años fue creciendo día a día hasta llegar al tiempo en el cual decidieron unir sus vidas para dar inicio a una etapa más maravillosa: formar una familia —lo abrazó con fuerza—. Estoy muy feliz por ti, amigo.

Darien no pudo decir más, sus emoción y su enorme sonrisa lo expresaban todo. Se sentía plenamente feliz, y también agradecido por el incondicional apoyo de Andrew, su hermano.

—Bueno —dijo Andrew tras una pausa—, llegó la hora. ¿Estás listo?

—Sí, Andrew, estoy listo.

.

.

.

La ceremonia estaba a punto de dar inicio. El altar estaba ubicado bajo la sombra de unos cerezos en flor, y el tramo que recorrería Serena junto a su papá estaba adornado con pétalos de rosas rojas. Toda la gente ya estaba acomodada en sus asientos esperando que la boda tuviera lugar. Y no muy lejos de ahí había un piano en el cual Haruka interpretaría una canción acompañada de la voz de Michiru, que también lucía feliz su pancita de 7 meses.

Junto al altar, Darien ya estaba de pie acompañado por Andrew, Rei y la mamá de Serena. Aunque se esforzaba no podía disimular lo nervioso y ansioso que se sentía, y miraba la hora a cada segundo. Cuando el juez pidió silencio a los asistentes y la música comenzó a sonar, Andrew le dio un apretón en el hombro para transmitirle tranquilidad. Y Darien sintió que su corazón se paralizaba cuando vio aparecer a Serena tomada del brazo de su padre y comenzó a caminar hacia él.

.

"All my little plans and schemes

(Todos mis planes y esquemas)

lost like some forgotten dreams,

(perdidos como sueños olvidados)

seems that all I really was doing

(parece como si todo lo que realmente estuve haciendo)

was waiting for you…

(fue esperar por ti…)

.

Era el día más feliz de sus vidas. Con este paso estaban a punto de consolidar y reafirmar el camino que habían elegido emprender desde que estaban juntos. Uno que los llevara a crecer, a acompañarse para afrontar la vida, con sus dificultades y sus compensaciones, dando y recibiendo agradecidos desde sus diferencias, siendo buenos compañeros y compartiendo todo lo que tenían para apoyarse y contenerse mutuamente, ayudándose a salir de los conflictos dando lo mejor de cada uno, valorando las formas en que eran capaces de amar. Y lo más valioso de todo: formar una familia juntos.

.

Just like little girls and boys

(Como niñas y niños)

playing with their little toys,

(jugando con sus juguetes)

seems like all they really were doing

(parece como si todo lo que realmente estuvieron haciendo)

was waiting for love…

(fue esperar por el amor…)

Don't need to be alone, no need to be alone…

(No necesito estar solo, no necesito estar solo…)

It's real love, yes it's real love…

(Esto es amor real, sí, amor real…)

.

Cuando estuvieron cerca, Kenji entregó la mano de Serena a Darien y ellos permanecieron unos segundos mirándose fijamente a los ojos. Sin decir una palabra se estaban expresando lo felices y seguros que se sentían con lo que estaban eligiendo para sus vidas, con estar juntos como siempre lo habían soñado. Sonreían emocionados, no dejaron de hacerlo durante toda la ceremonia.

.

From this moment on I know

(A partir de este momento sé)

exactly where my life will go,

(exactamente hacia dónde va mi vida)

seems that all I really was doing

(parece como si todo lo que realmente estuve haciendo)

was waiting for love…

(fue esperar por el amor…)

Don't need to be afraid, no need to be afraid…

(No necesito estar asustado, no necesito estar asustado…)

It's real love, yes it's real love…

(Esto es amor real, sí, amor real…)

.

Al momento de los anillos cada uno le dirigió unas breves palabras al otro a modo de votos.

—Darien —Comenzó Serena—, a partir de este momento quiero demostrarte de nuevo que me entrego a ti —no pudo evitar empezar a llorar—. Para compartir mi vida contigo, para ser tu compañera, tu amiga, tu amante. Y estar a tu lado para hacer realidad nuestros sueños, concretar nuestros proyectos, superar nuestros desafíos. Desde hoy y para siempre. Te amo…

.

Thought I'd been in love before

(Pensé haber estado enamorado antes)

but in my heart I wanted more,

(pero en mi corazón quería más)

seems like all I really was doing

(parece como si todo lo que realmente estuve haciendo)

was waiting for you…

(fue esperar por ti…)

Don't need to be alone, no need to be alone…

(No necesito estar solo, no necesito estar solo…)

It's real love, yes it's real love…"

(Esto es amor real, sí, amor real…)

.

—Serena —continuó Darien—, hoy me entrego a ti —también se emocionaba—, prometiéndote una vez más amarte y cuidarte cada día. Para caminar y crecer a tu lado, tanto en los buenos como en los malos momentos. Con todo lo que soy y todo lo que tengo, completamente y para siempre. Te agradezco por hacerme feliz y por dejarme hacerte feliz. Te amo…

Y antes de que el juez dijera la última frase para concluir con la ceremonia, Serena no pudo con su impaciencia y saltó a los brazos de Darien para besarlo apasionadamente en los labios. Todos rieron y se pusieron de pie para aplaudir y ovacionar a los novios.

—Te amo tanto, Darien… Soy tan feliz… —dijo ella emocionada sin poder dejar de besarlo.

—Yo también, princesa… Te amo… —respondió él también emocionado entre besos.