Deambulaba por los pasillos como cualquier fantasma, no era para menos. Tenía muchas cosas que hace y casi nada de tiempo para realizarlas…. Detestaba esta situación, detestaba que la miraran en menos, solo por el hecho de ser mujer y beta creían que podia mandarla como a cualquier esclava.
Soltó un suspiro, no había caso enojarse por ello, de nada le serviría…. Por lo que tomo aire y se adentró a la habitación, -Buenos días Karamatsu-san…. He venido a revisar cómo te encuentras el día de hoy-, decía con una falsa alegría, tenía que fingir, ya que la habitación se encontraba vigilada las 24 hrs. Del día…. pero aun así no obtuvo respuesta alguna. Ya se lo esperaba.
De a poco se fue acercando hacia el "prisionero", la mirada que le dedicaba era de total desprecio... mentiría si digiera que no estaba asustada, las feromonas que el alpha desprendía la ponía un tanto nerviosa y su mirada no la ayuda mucho. Por lo menos agradecía que estuviera amarrado.
-¿Sabes? …. No es necesario que me des esa mirada, estabas consiente de lo que podría ocurrirte en este lugar…. Además, la mirada hace que se te veas más sexy, sobre todo en las pintas que te encuentras- decía en un tono coqueto. Tenía que fingir ante las cámaras…. Pero nada le impedía recrear la vista.
-¡Tsk! - soltó bastante enojado. No era necesario que le recordaran algo que sabía perfectamente.
-Bien Karamatsu-san…. Voy a comenzar con la examinación- soltó de repente, mientras se colocaba los guantes. Desde el día de la extracción, el oji-azul había quedado a su cargo, al principio pensó que el chico no despertaría. Nadie lo hacía después de la extracción, pero grande fue su sorpresa al ver como en el segundo día Karamatsu despertaba, como si nunca le hubiesen hecho la extracción…. Comenzó a examinar su cuerpo, tenía que asegurarse de que este se encontrara en perfectas condiciones. Aunque no podía evitar sonrojarse cada vez que tocaba el cuerpo del alpha.
-¿Có-Cómo está él? - preguntó en un susurro, pero lo suficientemente fuerte para que la chica lo escuchara.
-Tranquilo, Akumatsu se está asegurando de que coma todas sus comidas, como también en subirle el ánimo…. Deberías de agradecérselo una vez que terminemos todo esto- respondía de la misma manera.
Esa era su fachada, fingían que se odiaban ante la cámara y los demás, pero cada vez que Nyaa examinaba a Karamatsu, tenían su pequeña conversación silenciosa…. En ellas el segundo siempre preguntaba lo mismo, ¿Cómo se encontraba Osomatsu? …. Se podría decir que era su razón para seguir soportando los experimentos a los que era sometido. Una vez terminada la examinación, la chica se retiró del lugar, aún tenía cosas que hacer, al igual que gente que revisar…. Ser la asistente personal de Hayato no era fácil. -¿Creo que me merezco unas vacaciones? -soltó al aire, faltaba poco para que los rebeldes dieran el golpe, por lo que después de eso podría tomarse todas las vacaciones que quisiera.
-¡MALDICION! - gritaba mientras que al mismo tiempo tiraba las cosas de su escritorio. Era la décima vez que intentaba hacer funcionar su embrión artificial, pero este se negaba a funcionar. Comenzaba a exasperarse y el hecho de estar preocupado por su hermano, no le ayudaba del todo. Kamimatsu estaba convencido de que su hermano era prisionero de los rebeldes y no un traidor como lo había anunciado Hayato…. Aun podía recordar cómo es que el sujeto, a quien consideraba como a un padre, daba por hecho de que Akumatsu era un traidor el cual debía morir.
Flashback
Había pasado ya diez días desde que su hermano y el tal Takeshi salieron dejar al omega donde los rebeldes…. Aun no entendía como es que Hayato desaprovechaba esta gran oportunidad, siempre supo que estaba interesado en el tal Karamatsu, no por nada se le obligo a recolectar información mediante la pareja que tuvieron retenida hace un tiempo. Pero que el alpha fuera más importante que el omega, eso no tenía sentido, sabía que había algo que Hayato le estaba ocultando.
Golpeo la puerta que se encontraba en frente suyo, lo habían mandado a llamar, interrumpiéndole en sus experimentos… escucho como desde el interior le decían un "adelante".
-¿Me mando a llamar Hayato-sama? -preguntó como siempre.
-Si... por favor, toma asiento… Hay algo que debo decirte- por la mirada que este tenía, presentía que serían malas noticias.
-¿Qué sucede señor? - por alguna razón, un gran temor comenzó a invadirlo.
-Creo que es mejor que lo sepas de mi boca, ante de que te enteres por malas lenguas…. Tu hermano, Akumatsu…. Ha traicionado a la capital, se ha unido a los rebeldes- soltó de una, se podía apreciar la decepción en sus palabras.
-P-Pero, ¿qué está diciendo Hayato-sama? … eso es mentira… ¡Aku-nissan es incapaz de traicionarnos! -gritó, se negaba a creer que su hermano fuese un traidor, no tenía sentido… el mismo odiaba a los traidores, era ilógico que se convirtiera en uno.
-Pues me temo que es la verdad, para serte sincero tenía mis sospechas de que nos traicionaría… se le veía muy cercano de ese omega- soltó sin sentimiento alguno, -Bueno, es una lástima…. Era un gran elemento para nosotros, pero ahora que esta con los rebeldes, será eliminado al igual que los demás…. Ya puedes retirarte- menciono dándole la espalda al de blanco.
-¡PERO SEÑOR!, ¿COMO PUEDE DECIR ESAS ESTUPIDECES? ….. AKUMATSU-NISSAN ES INCAPAZ DE TRAICIONARNOS, ¡DE SEGURO ES REHEN DE ESOS REBELDES DE SEGUNDA!, SI TAN SOLO…- no pudo terminar con su frase, ya que fue silenciado por un fuerte golpe en el escritorio…. Eso lo paralizo por completo, más las feromonas que comenzaba a emanar el medico hizo que se le helara la sangre, obligándole a tragar duro.
-¡Cuida tu lenguaje en mi presencia mocoso! …. ¡No estoy con ánimos para escuchar las quejas de un tipo que se niega ver la verdad!, estamos hablando de tu hermano, sabes bien que es perfectamente capaz de volver…. Pero no lo ha hecho, por lo que su falta de comunicación, nos hace pensar que quizás esté muerto, cosa que dudo…. O que se haya unido a los rebeldes-
Fin del Flashback
-¡Es mentira!, Akumatsu-nissan nunca nos traicionaría…. Él nunca me traicionaría- su semblante se tornó oscuro, se negaba a creer que su hermano haya sido capaz de abandonarlo por ese omega, se negaba a creer que siquiera hubiese considerado anteponer al omega en lugar de él.
-¿Hablando solo? - preguntó Nyaa, apareciendo de la nada… asustando un poco al alpha de blanco.
-¿Qué es lo que quieres Nyaa? - preguntaba mientras tomaba la misma actitud de siempre.
-Solo vine a buscarte…. Sabes que Hayato-sama nos llamó para verificar los resultados del experimento- respondía de mala manera, a diferencia con Akumatsu… estos dos no llevaban la mejor de las relaciones, talvez se debía a que ambos eran por así decirlo científicos, y diferían en muchas cosas.
-Ya veo…. ¿Aún no logró entender por qué nos necesita?, tiene a un montón de científicos a su cargo… ¿cuál es el gusto de saber nuestra opinión? - decía algo desanimado, mientras comenzaba a seguir a la chica al laboratorio principal.
-Hayato-sama confía en nosotros plenamente, dice que los demás son unos ineptos…. Que no sabrían decirle con certeza si es que los sujetos están listos o no-respondía la chica.
-…-, Kamimatsu no dijo nada más, ya habían llegado al dichoso laboratorio, por lo que era mejor hacer el trabajo que le encomendaron…. Una vez adentro vio como sus "colegas", realizaban prueba de resistencia y fuerza a los hombres que Karamatsu había visto en los tubos hace algunos días.
-¿Qué pasa con sus rostros?, parecieran que están esperando a atacar en cualquier momento- pregunto con cautela, en cada uno de los rostros de los sujetos, demostraban sed de pelea…. Era como ver animales ansiosos de reclamar territorio… pero lo que más le llamo la atención, eran las raras marcas que estos poseían en sus brazos.
-Tranquilo… antes de modificarles el genoma, Hayato-sama coloco un chip en sus cerebros, lo que hace que obedezcan todo lo que él diga- decía mientras le hacía entrega de unos papales.
-En palabras más simples… es como si les hubiesen lavado el cerebro- mencionaba con una gran sonrisa, por alguna razón la idea del chip no se le hizo tan desagradable.
-Si lo ves de ese modo…. En fin, será mejor que comencemos la evaluación de los sujetos, cuanto antes empecemos más rápido podre irme a casa-, y con esto cada uno comenzó a hace su trabajo…. Con cada sujeto que evaluaba, Kamimatsu quedaba asombrado, poseían una gran fuerza, además de rapidez y habilidad, además su sentido de la obediencia era absoluto, todo gracias al chip. Se podría decir que era como ver una mezcla de las tres razas, ya veía por qué el tal Karamatsu era más importante que el omega, el oji-azul era un espécimen raro.
A diferencia del de blanco, Nyaa, con cada evaluación quedaba más aterrorizada…. Era como ver animales listos para arremeter contra los demás, tenía que avisar cuanto antes a Akumatsu, tenía que ponerlos al tanto de su nuevo enemigo, esto cambiaban por completo sus planes -¿Sucede algo Nyaa? -, una voz grave la asustó, llegando a hacerle saltar en su lugar. Cuando se giró para ver de quien se trataba, pudo distinguir que la voz le pertenecía a Hayato.
-S-Señor… por favor, no vuelva asustarme de esa manera- decía con un fingido puchero, no le demostraría que en verdad la asusto.
-Lo siento… pero solo vine a ver cómo están llevando las pruebas, ¿crees que estén listos para la batalla? -preguntó con seriedad.
-A-Al parecer sus cuerpos responden de manera positiva al gen, su fuerza y habilidades aumentaron… y su sentido de la obediencia es absoluta. Pero creo que mejor debe preguntarle a Iyami señor, él podría darle una mejor opinión señor- explicaba con tranquilidad, Iyami era el encargado del entrenamiento de las tropas, por lo que podría saber a la perfección si los sujetos estaban listos o no.
-Me temo que eso no será posible- soltó de repente, ante la confusa mirada de la chica, Hayato trono sus dedos, lo que hizo que dos sujetos aparecieran en la habitación cargando el cuerpo de un maltrecho Iyami. -Al parecer nuestro querido Iyami ha estado apuñalándonos en nuestra espaldas- una sonrisa maliciosa se formó en su rostro.
Todos los presentes le dedicaron una mirada de total desprecio al traidor, incluso Kamimatsu… quien llego a pensar que últimamente estaban siendo rodeados de puras lacras traicioneras. En cambio, Nyaa estaba sorprendida, llegando a tragar duro en pensar en la sola idea que le podían hacerle si es que descubrieran que ella también los estaba traicionando. -S-Señor…. ¿Qué planea hacer con el traidor?, ¿piensa hacerle lo mismo que a Dekapan? - preguntó con cierto temor en sus palabras.
-¿Te refieres a qué si le extirpare la mitad de su cerebro para que se convierta en una especie de retrasado mental? …. Pues no…. Creo que será el conejillo perfecto para poder ver en primera fila las habilidades de mis nuevos soldados. ¡Llévenlo a la sala de tortura! - gritó, siendo obedecido por los demás. Una vez en ella, ordenó a sus hombres que hicieran lo que quisieran con el hombre.
Los sujetos no esperaron ni medio segundo para obedecer, todos ellos entraron a la habitación y esperaron a que esta fuese cerrada… después de eso, se pudo escuchar unos gritos desgarradores proveniente de la habitación, pero luego de unos segundos, estos cesaron…. -Vaya… que rápido- decía complacido el médico. -Pensé que Iyami daría más pelea…. En fin, será mejor que le haga una pequeña visita a Karamatsu-san. Nyaa acompáñame-
-S-si señor- comenzó a caminar detrás de su persona, ante de abandonar el lugar, Hayato dio la orden de que limpiaran la habitación… no le gustaría traer moscas al lugar.
Todo esto fue observado por Kamimatsu, quien mantenía un rostro de total satisfacción, ya sabía cómo obtendría el gen del omega. Y Choromatsu sería quien lo ayudara esta vez.
Todos mantenían miradas desafiantes, a excepción de uno, ninguno daba su mirada a torcer. Se podía apreciar la tensión que había en el aire.
-¿Van a seguir matándose con la mirada o vamos hablar de una buena vez sobre el nuevo problema? -preguntaba un aburrido Takeshi…. Hace algunas horas habían llegado los otros dos grupos de rebeldes, cabe decir que estos se sorprendieron al ver a Akumatsu junto con Tougo, estos de inmediato quisieron abalanzarse contra el chico de negro. Se podría decir que hubo una pequeña revuelta entre ellos, pero ya solucionado el problema los líderes de cada uno se encontraban en el despacho de Tougo, para poder hablar de la última información obtenida de capital.
-¿Yo aún exijo saber por qué este sujeto tiene que estar en nuestra reunión? -, Totoko apuntaba enojada al de negro, que al igual que Hatabo, este no les inspiraba confianza.
-¡Ya te lo dije maldición! … ¡Ahora está de nuestro lado!, además es el único que posee contacto con la capital… por lo que es nuestro único medio para enterarnos de nuevos detalles- decía Tougo de manera seria.
-¿Qué paso con Iyami Tougo-san? - preguntaba Hatabo, mientras intentaba colocar un banderín en la cabeza del oji-rojizo.
Ante la pregunta, Tougo solo pudo poner un semblante de total tristeza, si hubiera sabido que estar al contacto con él su gran amigo terminaría siendo tan solo un monto de carne y huesos. -Me temo que nuestro gran dientón nos ha abandonado, pero a pesar de que me duela… eso no es lo importante, sino que la capital posee nuevos soldados y estos son mucho más temibles que los del escuadrón de Akumatsu-
-¡Tranquilo moreno! …. ¡Mis hombres son perfectamente capaces de hacerle enfrente a esos pequeños demonios! - decía un confiado Takeshi.
-Entonces, ¿el plan sigue siendo el mismo, cierto? - preguntaba la única chica del grupo.
-No lo creo… ante la nueva amenaza tendremos que permitir al grupo del lunático de Takeshi ser los últimos en ingresar… ellos entraran conmigo a la capital, mientras que ustedes se encargaran del primer distrito y sus alrededores- explicaba de manera seria Tougo. Lo cierto era que desde un principio se había acordado a que Takeshi y su grupo entrarían primero, despejando todo el primer distrito, así lo demás se encargarían de enfrentarse con los soldados de la capital mientras que Tougo y su grupo se encargarían de robar la investigación, además de recuperar a Osomatsu.
Pero ahora las cosas eran totalmente diferentes diferentes, ante la nueva adquisición de Hayato, Tougo se veía obligado ser acompañado por el grupo del lunático, se podría decir que eran los únicos que podrían hacerle enfrente a esos moustros…. Serian alphas versus alphas.
-¡¿qué estás diciendo imbécil?! …. ¡Mis chicas están listas para enfrentarse a cualquier amenaza que aparezca! - exclamaba una enojada Totoko. -¿Las estas menospreciando por ser betas? -
-Tranquila chica… pero ya lo oíste, esos sujetos no son como los de mi ex-escuadrón…. Esos tipos son unos verdaderos moustros. Por lo que me conto Nyaa, su instinto de alpha los domina por completo…. Lo que significa que, al primer encuentro, tus chicas serán puré de carne, literalmente-mencionaba un serio Akumatsu, rara vez se le podia ver esa faceta.
-¿Entonces mis hombres por fin se divertirán? … No le veo problema alguno- decía Takeshi muy sonriente.
- ¡Tch! -soltó la chica, por mucho que no le gustara tenía que acatar órdenes, además… por la manera en que Akumatsu dijo tales palabras veía que esos sujetos eran realmente cosa seria.
-¡Bien ya está decidido! …. Dentro de tres días iniciaremos con la operación, por lo que nos resta de tiempo, será mejor que descansen y se preparen…. En donde puedan claro- esto último lo agregó para recordarles que su base no era tan gigante para albergar a toda la rebelión, por lo que tendría que acomodarse como pudieran.
Ya con esto se dio por terminada la reunión entre los líderes, cada quien se dirigió para comunicarles a los suyos, por su parte, Akumatsu prefirió quedarse un rato más en el lugar…. no es que tuviera algo más que hacer.
Mientras se balanceaba con la silla pudo ver la silueta de Osomatsu, detuvo su pequeña fuente de distracción, -Osomatsu… ¿Ocurre algo? - por el semblante que el oji-carmesi tenía, lo hizo suponer que algo le estaba pasando.
-N-Necesito pedirte un f-favor- pedía con nerviosismo.
-¿Qué sucede Oso? …. ¿quieres un abrazo, quizás un beso? - esto último lo dijo en tono picarón, burlándose de la expresión que colocaba el omega.
-¡N-Nada es eso maldición!, solo…. Solo quiero ir con ustedes a…-
-No- respondió de inmediato.
-Pero…. ¡Si ni siquiera me dejaste terminar! - exclamaba ofendido, detestaba que lo interrumpieran.
-¿Para qué? … ibas a decirme que quieres venir a la misión con nosotros, pues la respuesta es no…. No permitiré a que te expongas en peligro, menos en tu estado- decía bastante preocupado. Vio que el de rojo iba a replicar algo más, por lo que sin pensarlo lo envolvió en sus brazos, sorprendiendo al omega por tal acción.
-¿A-Akumatsu? - ante la mención de su nombre, el de negro intensifico aún más el agarre, provocando que un quejido de dolor escapara de los labios del oji-carmesi.
-Lo siento…. Pero no puedo permitir que vayas, sé que quieres ir a rescatar a Karamatsu porque piensas que es tu culpa, pero creo que estaría más contento a que te quedaras en la base, cuidando de ti y de tu pequeño… además, no podría estar concentrado al saber que en cualquier momento podría ocurrirte algo- con sus manos tomo el rostro del primero, obligándole a que este lo mirara… juntando ambas frentes, -Hazme caso y confía en mi… como te lo prometí, te traeré de vuelta a Karamatsu-
-¿Lo prometes? - preguntó con cautela, presentía que algo malo iba a pasar y últimamente le estaba acertando a estas cosas.
-¿Con quién crees qué estás hablando? -una sonrisa burlesca se formó en sus labios, -¡Soy el gran Akumatsu! …. Además, yo siempre cumplo con mis promesas- con esto último, tomo la mejilla del omega para darle un corto beso. Para después retirarse, a pesar de que aún contaba con algo de tiempo, prefería prepararse desde ahora.
Mientras caminaba, se puso a pensar en su situación actual, -¿Quién hubiera pensado que al final estaría al lado de los rebeldes? - soló al aire, tal como lo decía, nunca en su vida se hubiese imaginado estar luchando al lado de quien juro exterminar…. Al parecer el amor podía cambiar a las personas.
Comenzó a abrir sus ojos, otra vez se había quedado dormido…. Últimamente era la único a que se dedicaba, no es pudiera hacer grandes cosas estando encerrado, pero se aburría mucho y para matar el tiempo, prefería tomar pequeñas siestas.
Pero cuando pudo enfocar mejor su vista, se percató que no se encontraba en su celda de siempre, -¿Pero qué mierda? - pregunto exaltado, levantándose de la cama lo más rápido posible.
-Vaya…. Hasta que al fin despiertas- escucho una voz bastante conocida.
-¡Choromatsu! - gruño como a la vez fruncía el ceño…. Aun no era capaz de perdonar a su hermano por el daño que le hizo. Pero al momento en que quiso acercarse a su persona, pudo ver como los separaba un vidrio transparente, además cada uno se encontraba encadenado de pies y manos… lo que dificultaba sus movimientos.
-Yo también te extrañe hermano- decía sarcásticamente, la verdad que tampoco le hacía gracia verlo, pero tenía que admitir que le agradaba que estuviera encerrado, así ahora ninguno de los dos podría estar con Osomatsu.
Fue así como ninguno de los dos se dirigió la palabra por un buen rato, el ambiente era bastante incomodo, cansado de esta situación, Karamatsu decidió que ya era momento de hablar con su hermano, era hora de dejar las cosas claras desde un principio.
-Nah Choromatsu… ¿Creo que debemos hablar? - su semblante era bastante serio.
-No hay nada de qué hablar- respondía de la misma manera, más su mirada era de total odio.
-¿Eso crees?, pues yo pienso que si lo hay…. Por lo visto a los dos nos interesa Osomatsu-
-No es algo obvio…. Ambos somos alphas-, el oji-azul pudo ver como los ojos de su hermano se clavaban en su persona, estaba seguro que, si no fuera por el vidrio que los separaba y las cadenas, este se lanzaba encima suyo para golpearlo. -Nuestra naturaleza es querer aparearse con los omegas-
-Choromatsu…. ¿tu realmente amas a Osomatsu, o solo haces esto por tu naturaleza alpha? - no sabía la razón del porque le preguntaba esto. Tan solo necesitaba saberlo.
Más la pregunta sorprendió un poco al tercero, -¿A qué viene esa pregunta? - soltó desconfiado.
-Tan solo quiero saber…. Quiero saber si es que realmente amas a Osomatsu o solo lo haces porque crees que es tu deber como alpha, ya sabes…. ¿para marcar territorio? -, ante la pregunta el de verde se enfureció.
-¡¿PERO QUE MIERDAS ESTAS DICIENDO?! …. ¡YO AMO A OSOMATSU-NISSAN!, ES MÁS…. SIEMPRE LO HE HECHO, PERO EL NUNCA SE DIO CUENTA DE MI PRESENCIA…. EL NUNCA ME NOTO, SIEMPRE ERAS TU…. SIEMPRE TE ELIGIA ANTE TODOS LOS DEMAS…. ¡SIEMPRE POR DELANTE DE MI! -, por primera vez en toda su vida, sentía que se había quitado un gran peso de encima…. Hace mucho tiempo deseaba desahogar todo lo que sentía, al principio pensó que talvez debería de hacerlo justamente con la persona que tenía en frente, pero dado que ocurrieron varias cosas, esta oportunidad nunca se dio.
-Ya veo…. Dime, a pesar de que lo amas como dices…. ¿Por qué no quieres que sea feliz?, ¿Por qué no permites que escoja su propia felicidad? -
-¿Qué escoja su propia felicidad? …. Je, no me hagas reír…. Sabes perfectamente que, si hiciera eso, él te escogería; como siempre lo ha hecho… te escogería, ¡dejándome de lado como siempre lo ha hecho! …. Por eso no puedo permitirlo- la mirada del tercero se volvió sombría, -Osomatsu-nissan me pertenece… siempre lo ha hecho, ¡EL ES MIO, ¿ME OISTE?! …. ¡MIO! - comenzó a gritar.
Dada la situación que tenía en frente, Karamatsu entendió que ya no había nada más que hablar…. Si Choromatsu no era capaz de entender por sí mismo que lo que sentía era obsesión…. Él era la persona menos indicada para hacerle entrar en razón.
De repente se escuchó el sonido de una puerta abriéndose, ambos hermanos fijaron su vista hacia la salida…. Percatándose que en el marco de la puerta se encontraba Kamimatsu, por el semblante que tenía, ambos supusieron que no traía nada bueno.
-Vaya, veo que al fin están hablando los hermanos…. Siento interrumpir, pero tengo que llevarme a Choromatsu-san por algunos momentos-dicho esto, dos sujetos enormes se adentraron a la celda del de verde, tomándolo desde ambos brazos, comenzando a sacarlo a regañadientes del lugar… todo ante la mirada de Karamatsu, quien por alguna razón no sintió nada cuando se llevaron a su hermano a quien sabe dónde.
-Mmm…. ¿pensé que al menos intentarías evitar a que se llevaran a tu hermano?, es que acaso no te importa- sonreía victorioso.
-Lo que le suceda ahora, ya no es asunto mío…. Él y yo ya no somos hermanos- soltó de manera fría mientras miraba hacia otro lado, evitando la mirada burlona de Kamimatsu.
-Como digas-, el de blanco se retiró del lugar…. sin darle mayor importancia a las palabras del segundo. Quien a pesar de no haber demostrado sentimiento alguno hacia el tercero…. Gruesas lágrimas se escapaban de sus azulados ojos.
-Soy una mierda-, susurro lo bastante bajo. Llevando ambos brazos hacia su cabeza, intentando inútilmente en apaciguar el llanto.
Fue así como los tres se cumplieron. Se podría decir que todas las tropas estaban listas…. Tougo veía complacido a su ejército, era una gran noche, según él, por primera vez todos los cuatro grandes grupos de la rebelión se reunían para poder dar fin a la corrupción de la capital, para poder dar fin a las normas de central…. Como deseaba tener una cámara en estos momentos para poder inmortalizar el momento.
-¡Bien, ya es hora! - gritaba parado en medio de un escenario, cortesía de Takeshi y construido con la ayuda de Jyushimatsu. -Hoy es el gran día, el día en que comienza la libertad de la humanidad…. Así que será mejor hagan su mejor trabajo o mueran en el intento- alzó sus dos pulgares a modo de apoyo para lo demás, quien comenzaban a mirarlo extraño.
-¿Qué clase de discurso motivador es ese vejete? - preguntaba Osomatsu.
-Lo siento, pero nunca fui bueno en dar esa clase de discursos…. Bien será mejor que nos movamos… recuerden, una vez todos ustedes estén adentro, activen la seguridad en su máxima potencia- decía mientras enfocaba su vista hacia las hermanas Sakurai, Homura y Osomatsu.
-Descuida Tougo-san…. Yo misma me encargare de ello- decía una muy confiada Choroko.
-Aun no entiendo el por qué no puedo ir con ustedes- exclamaba decepcionada Homura, la verdad era que deseaba ayudar en traer de vuelta a Karamatsu.
-Lo siento Homura-chin… pero el vejete insistió en que te quedaras junto con las Sakurai y Osomatsu-nissan-respondía Totty, aun no entendía el porqué, pero estaba seguro que el olfato de su cuñada podría serles de mucha ayuda.
-Lo siento Homura-chan… pero necesito que te quedes para que vigiles al embarazado, ya sabes que por las hormonas podía hacer alguna locura- decía de manera burlona el mayor de todos, comenzaba agarrarle el gusto de molestar al mayor de los Matsunos.
-¡Ven y dímelo a la cara maldito vejete de mierda! - gritaba un enfurecido Osomatsu, quien estaba a pocos metros de los demás, -¡Maldición!, ese tipo sí que me hace enojar- reclamaba con un puchero el oji-carmesi… causándole cierta gracia al de negro.
-Ya tranquilo…. Sabes que no es bueno que te alteres -
-Eso ya lo sé- soltó un suspiro, -Será mejor que regreses con vida, ¿me escuchaste? - decía algo avergonzado, no lo admitiría, pero en el muy poco tiempo, se hizo gran amigo del de negro y estaba seguro que le dolería si es que le pasara algo.
En cambio, Akumatsu tan solo pudo asentir ante la advertencia del omega, escucho como lo llamaban, al parecer ya iban a partir… miro a su alrededor, fijándose que nadie los estuviera mirando. Por lo que, tomo de la sudadera de Osomatsu y sello sus labios con los del omega. Fue un beso corto, pero en él Akumatsu intentaba expresar todos sus sentimientos… sería la última vez que podría hacerlo, ya que una vez que Karamatsu estuviera cerca del oji-carmesi estaba seguro que le negaría las visitas.
-¿P-Porque fue e-eso? - preguntaba totalmente avergonzado.
-Digamos que es para el camino, además…. No creo que después de esto nos volvamos a ver en un tiempo, por lo que creo que esto sería por así decirlo, nuestra despedida - intentaba sonar lo más tranquilo posible, pero sentía que en cualquier momento terminaría llorando como cualquier bebe y no deseaba que Osomatsu lo viera de esa forma.
-Entonces…. ¿al final de cuentas nos dejaras? - decía decepcionado, la verdad era que no quería que se fuera…. pero sabiendo de sus sentimientos, estaba seguro que en algún momento terminarían separándose.
-Tranquilo…. Nos volveremos a ver, al fin y al cabo, tengo que conocer a mi ahijado…. Tan solo me tomare unas pequeñas vacaciones de todo esto- decía con una gran sonrisa, -Prometo que volveré…. Y si el idiota de azul te lastima, ten por seguro que no dudare en patearle en las bolas-, Akumatsu vio como ante lo último dicho, Osomatsu sacaba una pequeña sonrisa. -Bien, es mejor que me vaya-, y con esto se dirigió hacia el punto de partida, no sin antes darle un último beso en los labios, con la absurda excusa de que serían el combustible de repuesto.
Ante esto Osomatsu tan solo pudo mostrar una pequeña sonrisa ante ello, por lo menos ahora se encontraba más tranquilo, tan solo bastaba esperar a que estuvieran de regreso, por lo que se encamino al interior de la base. Una vez adentro, Choroko activo las trampas, tal cual como le ordeno Tougo.
Pero lo que no sabían, era que en las sombras…. un sujeto se encontraba al asecho, esperando la oportunidad perfecta para poder tener al omega entre sus manos y llevarlo ante su amo.
-Nos volvemos a ver Osomatsu-nissan-
N/A: Muero lentamente por culpa de un resfrío x_x ... aún así actualizo xD
