Capítulo 24 parte 1
Su nacimiento es inminente. De modo que espero.
Una vez más espero.
Nunca Olvides que te quiero de Delphine Bertholon.
Kpov.
- Creo que debes moverlo más hacia la izquierda- le dije a Rob, quien llevaba quince minutos tratando de acomodar el árbol.
-No, creo que es más hacia atrás- dijo Lizzie que se encontraba sentada a mi lado, ambas comíamos palomitas.
-Tal vez estaría mejor del otro lado y no juntó a la chimenea- dijo Victoria entrando a la estancia.
-Tal vez deberían moverlo ustedes- nos dijo irritado.
-No te enojes cariño, sólo muévelo un poco hacia atrás en esa misma dirección y quedara perfecto- le dije con una sonrisa pícara.
Hizo lo que le pedí, y tal como le dije el árbol quedo perfecto.
-Bien, ahora les toca decorarlo- le dijo Rob a sus hermanas con una sonrisa maliciosa.
Habíamos elegido todos los adornos en línea y Lizzie se encargó de recogerlos en la tienda.
Odiaba no poder levantarme, pues siempre me había encantado decorar el árbol.
Cuando Rob y yo vivíamos en L.A. siempre agendabamos un día para decorar nuestra casa, la llenábamos de luces de colores y colocábamos el árbol junto a la chimenea, en la noche nos sentábamos a ver una película, comer palomitas y a disfrutar del ambiente que se creaba.
-Yo colocare las luces y Lizzie los adornos- dijo Victoria.
Comenzó a sacar todo lo que necesitaba y en menos de 5 minutos el árbol estaba listo para ser encendido.
-Wow, eso fue bastante rápido- le dije impresionada.
-Es lo que hacemos las hermanas mayores, lo más fácil es para lo pequeñitos- me respondió sentándose en el suelo frente al sofá que ocupábamos todos.
-Tu turno Liz- dijo Victoria con una gran sonrisa, aún no comprendía que pasaba después.
Lizzie se levantó y comenzó a revisar las cajas de adornos. Cuando encontró los listones comenzó a desenrollarlos.
-Es más fácil si los desenrollas al mismo tiempo que los colocas- le dijo Victoria.
-Lo haré a mi manera, no a la tuya- respondió Lizzie.
Rob y yo las observábamos mientras comiamos palomitas.
Lizzie continuo desenrollando el listón hasta que término con el rollo. Cuando comenzó a colocarlo en el árbol esté comenzó a enredarse.
-Te lo dije- dijo Victoria.
-Cierra la maldita boca-respondió Lizzie.
Después de tres intentos se desesperó y aventó todo.
-Odio esté maldito listón. ¿De quién fue la grandiosa idea de ponerle listón al maldito árbol? Es una mierda, los árboles no necesitan listones- dijo muy enojada.
-Creí que luciría más bonito- le dije comenzando a llorar.
Sus palabras me habían hecho sentir culpable por aquel desastre, y algo dentro de mi se rompió haciéndome llorar a montones.
-Eres una tonta- le dijo Rob que se me abrazo consolandome.
-Lo siento cariño, sabes que no lo digo en serio- me dijo Liz.
Victoria comenzó a reír y se levantó para ayudar a su hermana con aquel desastre.
-Son tan tiernos, los pequeños siempre terminan llorando porque no saben como adornar el árbol.
Eso me hizo llorar aún más.
.
.
.
El árbol quedo perfecto y yo, después de los mimos de todos y un gran plato de galletas y palomitas deje de llorar.
Aunque llorar te da sueño y yo, yo me entregue a los brazos de mordeos toda la tarde.
-Pensé que jamás dejarías de llorar- me dijo Victoria entrando en la habitación con mi cena.
-Nada dura para siempre cuñada- le dije un poco malhumorada.
-Vale, de ahora en adelante cuidare más lo que digo- me dijo colocando la comida a un lado de mi.
-¿Dónde están todos?- le pregunte sin incorporarme.
-Rob y Cal fueron por la despensa y Liz está en la cocina atendiendo a un amigo tuyo- me dijo con tono sarcástico.
-¿Un amigo mío?- pregunte desconcertada, pues nadie del hobo me dijo que vendría.
-Si, un rubio que tiene cautivada a mi hermanita- dijo sonriendo.
Y entonces supe de quien hablaba, y pude entender su sonrisas.
Si Chace estaba aquí sería una noche muy interesante.
-A mi hermano le va a gustar tanto que haya venido.
Ni siquiera pude responder nada porque escuche la inconfundible risa de Chace y segundos después el y Liz entraron a la habitación.
Rpov.
-Jamás había visto a alguien compre tanta harina en mi vida- me dijo Caleb mientras metíamos las bolsas en la cajuela.
- Cuando mi hermana y tu esperen un bebé entenderás muchas cosas- le dije.
-Espero que no tenga que pasar tanto tiempo para descubrirlo- me respondió soñadoramente.
-Bien, no quiero saber nada de lo tu y mi hermana hacen, pero me gustaría mucho tener sobrinos pronto- le dije mientras conducía camino a casa.
Habíamos salido a comprar la despensa, esta semana sería Navidad y lo único que sabía cocinar era galletas y omelettes y pastas. ¿Cómo haría para cocinar un pavo?
Kristen dijo que me ayudaría, pero la responsabilidad era toda mía.
Cuando llegamos a casa había un auto deportivo rojo, muy presunción o para mi gusto, ¿Lizzie ya había conseguido nuevo novio?.
Bajamos todo del auto y entramos directamente a la cocina.
-Guardare todo esto mientras tu le llevas a Kristen los dulces, seguramente esta desesperada por comerlos- me dijo Caleb.
Así qué eso fue lo que hice. En el camino intente descubrir donde estaban mis hermanas, pero la casa estaba en silencio. Que raro.
Subí las escaleras lentamente y pude escuchar varias voces que provenían de mi habitación, así que me dirigí ahí rápidamente.
Ojalá no hubiera abierto esa puerta.
Kent estaba acostado junto a Kristen y le sobaba la barriga, mientras mis hermanitas reían a carcajadas por lo que el rubio descerebrado decía.
-Miren quien ha llegado, el futuro padre, quien robo mi lugar juntó a esta preciosa dama- dijo para molestarme.
-Chace- fue lo único que dije en forma de saludo, me acerque a Kristen y le entregue los dulces.
-Gracias- me dijo y me sonrió a modo de disculpa.
Kent se sentó correctamente al ver la mueca que se había dibujado en mi rostro.
-Es una casa hermosa Pattinson, no creo que hubieras podido encontrar un mejor lugar- me dijo formalmente.
-Gracias- volví a responder.
-Iré a ver a los chicos, han pasado demasiado tiempo solos fuera- dije y abandone la habitación.
Podía entender que era amigo de Kristen pero no podía dejar de sentir celos.
Habían sido más que sólo amigos, tal y como lo había dicho pudo haber ocupado mi lugar. Así qué nadie podía culparme por odiarlo.
Cuando llegue al jardín Bear y Bearni corrieron hacia mi entregándome la pelota con la que jugaban, así que me senté en uno de los bancos que teníamos afuera a jugar con ellos.
-Eres un inmaduro- me grito Victoria desde la venta de la cocina que daba al patio.
Mi única respuesta fue levantarle mi dedo medio.
Aunque tenía razón, era un inmaduro y estaba dejándole a Kent espacio para estar con Kris.
Me levanté de golpe y subí rápidamente las escaleras para volver a la habitación.
Kpov.
-Creo que debería irme- dijo Chace tan pronto Rob abandonó la habitación.
-No- le dije.
Robert era un idiota, yo no era de su maldita propiedad así que no permitiría que corriera a mis amigos por sus estúpidos celos.
-Kris, no quiero causarte problemas...- comenzó a decir Chace pero lo interrumpí.
-No lo harás, mejor dime ¿cuantas chicas han caído bajo tus redes?
-Sólo unas cuantas, aunque pensé que me divertiría más en Londres lo cierto es que no hay nada como L. A.
-Creo que tu problema es que no has conocido a la chica indicada- le dijo Lizzie en un tono bastante sugestivo.
-Tal vez tengas razón- respondió Chace guiñandole el ojo.
-Vale, si pudiera me iría y los dejaría solos pero creo que son ustedes los que se tendrán que ir- les dije a ambos.
Antes de que dijeran algo Rob volvió a entrar a la habitación.
-Bear y Berni no me han extrañado, y ya que tenemos visitas ¿qué te gustaría cenar Chace?- le pregunto a mi amigo amablemente lo que nos dejo a todos en shock.
-Ah, mmm ¿pizza estaría bien?-dijo pero en forma de pregunta.
-Creo que pizza estaría perfecto- añadió Lizzie.
-Bien- fue su respuesta.
Pensé que se iría, pero en cambio se sentó a mi lado, beso mi frente e hizo el pedido.
-Y bien, ¿cómo has estado Chace?- pregunto dejándome aún más sorprendida.
-Bastante bien, ya sabes que los chicos como yo siempre tiene como pasarla bien- le respondió mi amigo con una gran sonrisa.
-Me alegra que te guste la vida londinense.
- La verdad me gustaba más cuando Kristen estaba conmigo, pero no me puedo quejar.
-Tienes razón, con Kristen a tu lado todo es perfecto. Mi vida no puede ser mejor, tendremos un hermoso bebé y nos casaremos. No creo que haya nada mejor que eso.- dijo Rob marcando su territorio.
¡Hombres!
-Debo felicitarlos por eso, no hay nada como comenzar a formar una familia con la persona que amas- dijo Chace con melancolía.
Nadie supo como continuar con aquella incómoda conversación.
Me sentía culpable por aquello, yo utilice a Chace y después lo abandone.
-Creo que tus amigos te extrañan Stewart- volvió a decir mi amigo- encontré a Nicholas la semana pasada y prácticamente hablamos solo de ti.
"Te extraña, esta molesto y quiere golpear a Robert- finalizo su discurso.
-A mi también me gustaría golpearlo- dijo Rob.
-Porque ni vas por las pizzas que están a punto de llegar y dejas de decir estupideces- le dijo Lizzie a Rob.
-Bien- respondió sin protestar, algo muy raro en el.
-A mi no me apetece la pizza, que te parece Si vamos a cenar con Victoria y con Cal- le dijo Lizzie a Rob.
-Me gustaría aceptar tu propuesta, pero prefiero quedarme a molestar a tu hermano- respondió Chace con una gran sonrisa en el rostro.
-Pues sí quieres molestar a Rob llévame al sofá que estoy segura que me obligará a cenar aquí arriba- les dije imaginando la cara que pondría Rob.
-Bien Blanca Nieves vayamos al salón de ceremonias- me dijo tomándome en brazos.
-Mi hermano te golpeara- le dijo Lizie.
Rpov.
-Sabes que no puedes estar demasiado tiempo sentada, y ya hemos pasado toda la mañana en el sofá- le dije a Kristen muy molesto.
-Rob, sólo será hoy- me respondió dulcemente.
-Bien- fue lo único que dije pues no me apetecía pelear.
Coloque las pizzas en el centro de mesa. Liz me ayudo a llevar los cubiertos mientras yo servía la ensalada para Kristen.
Cuando volví se la entregue y peleamos inevitablemente.
-Comere pizza
-Comerás ensalada, sabes que no puedes comer harina en exceso.
-No es harina simplemente, tiene vegetales y carne.
-No quiero pelear, lo hago por el bien de ambos- le dije pacientemente.
-Bien- fue su respuesta. Después coloco la ensalada en la mesa y tomo un pedazo de pizza.
No me gustaba pelear con ella, pero ya estaba llegando al límite de mi paciencia.
Comi en silencio mientras los demás reían y hablaban de cosas simples.
Era la peor tarde que había tenido.
Cuando terminamos de comer recogí todo y para no volver al living fregué los platos, los seque y los guarde.
Victoria se había ido a cenar con Caleb y no volverían hasta más noche.
-Robbie nos vamos- dijo Lizzie entrando a la cocina.
-Debes ir a despedirte de tu futuro cuñado- me dijo alegremente mi hermana.
-Ni se te ocurra Elizabeth, eso es algo que no soportaría ver- le dije.
-Pues lo lamento porque no necesito tu autorización.
Maldito Kent.
-Ha sido una increíble velada Rob, los visitare pronto- me dijo el novio de Barbie antes de irse.
Aunque sí lo pensaba bien, Elizabeth ocuparía el lugar de Barbie, ¡joder!.
-Esta es tu casa, puedes venir cuando quieras- le dije amablemente.
Después de irse sólo quedamos Kristen y yo.
-¿Me llevas a la cama?- me pidió.
La tomé en brazos y la lleve a la habitación.
-¿Estas enojado?
-No.
-¿Estas celoso?
-¿Debería estarlo?- le pregunte levantando las cejas.
-Estas enojado.
-No, sólo me molesta el hecho de que tu "amiguito" se haya acostado contigo en nuestra cama, que te haya llevado en brazos a la sala y que no te hayas comido la ensalada que te prepare- le dije muy molesto.
-Rob...
-Me iré a bañar, estoy muy cansado.
.
.
.
Cuando salí del baño, me cambie y ayude a Kristen a vestirse para ir a la cama. No hablamos, hicimos todo en un silencio insoportable.
Cuando estuvo en la cama abandone la habitación para ir por los chicos y llevarlos a su casa para que pudieran descansar.
Llegue a la habitación y pude escuchar los hipidos de Kristen.
Me recosté a su lado y la atraje hacía a mi y ella lloró durante un largo rato.
-Las hormonas siguen peleando contigo cariño- le dije mientras dibujaba figuras sin sentido en su espalda.
-Y tu... tu me... me has ignorado toda la tarde, ni siquiera has traído mis galletas- me dijo entrecortadamente.
-No te he traído galletas porque has comido pizza y eso ya es suficiente para un día- le dije y bese su frente.
-¿Me quieres?- me pregunto.
- Te amo.
-Chace será tu cuñado.
-No lo permitiré- le dije enfurruñado.
-Eres tan guapo cuando te enojas- me dijo mientras deslizaba su mano de abajo hacia arriba sobre mi pecho.
Poco a poco sus caricias fueron intensificandose, comenzó a bajar su mano a mis caderas y acariciar mi pene sobre los pantalones de pijama.
-Kris... para- le dije con voz temblorosa.
-Te extraño- me dijo con un seductor tono de voz.
-Aquí estoy cariño, no me he ido a ninguna parte.
-Extraño tus besos, tus caricias, quiero hacer el amor contigo- me dijo soltando un gran suspiro.
- Sabes muy bien que no podemos- le dije melancólicamente. Yo también la extrañaba en ese sentido.
Después de un momento continuo con sus caricias, pero esta vez metió su mano en mis pantalones y comenzó a acariciar mi miembro, el cual se puso duro rápidamente.
No volví a objetar nada, simplemente me deje llevar, soltando gemidos con cada caricia.
-Mmmm...Kriss...ahhhh...- no podía pensar con claridad, extrañaba tanto sus caricias.
Siguió masturbandome, y tal como un adolescente no tarde demasiado en correrme.
-Eso ha sido malditamente perfecto- le dije cuando me repuse.
Ella no respondió y tampoco se movía, así que me gire para poder observarla.
Tenía los ojos cerrados, las mejillas rojas y se mordía el labio.
Tal vez no podíamos tener sexo como Dios manda, pero el doctor no nos había prohibido otros métodos.
Le di un beso en la frente que hizo que abriera los ojos.
-Hola- le dije.
Ella simplemente sonrió y yo aproveche esa distracción para colarme en sus pantalones.
Estaba completamente mojada, sonreí como idiota.
Introduje mis manos en sus bragas y comencé a acariciar su clítoris.
-Estoy a...ahhh... punto de...m...- ni siquiera podía hablar con coherencia.
Seguí con mi trabajo, acaricie lentamente sus labios, después su pequeño botón, después sus labios, haciendo que se frustrara aún más.
Sólo fueron caricias superficiales, me aterraba adentrarme en su cuerpo y dañarla a ella y al bebe.
Así qué deje de hacernos sufrir y la acaricie lo suficiente para que llegara al orgasmo.
Ella se retorció en la cama y gimió tan alto que escuchamos a Bear ladrar desde el piso de abajo.
Nuestra respiración era entrecortada, nuestros corazones latían al mil y estaba seguro de que dormiríamos mejor que nunca.
Cuando ambos nos recompusimos ella se acostó sobre mi, coloco su oído sobre mi corazón y ambos nos abandonamos a los brazos de Morfeo.
.
.
.
Victoria y Caleb se fueron a casa de mis padres el jueves por la mañana, pasarían Noche buena y Navidad con ellos. Habíamos acordado que nos dejarían disfrutar de esas fechas solos, y para año nuevo mamá vendría a cocinar la cena para todos.
Lizzie se había ido con Chace a Londres al día siguiente de su visita, lamentablemente para Kent si podría ser mi cuñado, y muy pronto.
-¿Ya lo has terminado de rellenar?- me pregunto Kristen que estaba leyendo en la sala.
-Si y creo que hemos exagerado, entre tu y yo no nos comeremos ni la mitad de este pavo- le respondí.
-No hay Navidad si no hay pavo- fue su respuesta.
Ella quería pavo y yo era quien lo cocinaría y estaba rezando a todos los dioses que existían porque no se quemara o porque no quedara crudo.
Si hacer galletas me había resultado complejo cocinar un pavo para Noche Buena era masculinamente IMPOSIBLE.
-Todo va a salir muy bien- me dijo Kristen cuando me senté a su lado.
-Debimos haber contratado a alguien para que lo preparara- le dije.
-Definitivamente no, se supone que es una época en donde tu cocinas tu propia comida.
-En donde se ha establecido eso.
-En las reglas de todas las familias normales- me dijo con una sonrisa.
Ahora lo entendía, por fin éramos una familia y Kristen quería que todo fuera perfecto.
.
.
.
El capítulo no está beteado chicas, creo que últimamente no los he beteado, una gran disculpa por eso.
Este fin de semana estare sola, por lo tanto segur que la segunda parte está el domingo en línea.
Estoy subiendo a Fanfiction unos pequeños relatos que se me ocurren de vez en cuando, si alguien quiere leerlos solo tiene que visitar mi perfil.
Gracias por su apoyo, su paciencia y sus comentarios.
Las quiero.
Rinat Woodgate.
