Los personajes de este Fanfic le pertenecen a la maravillosa Suzanne Collins pero la historia si es producto de mi extraña imaginación. Esta es la primera historia que publico. Se aceptan sugerencias, y sin más los dejo con la lectura.
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POV PEETA
-Vámonos Peeta, no hay que desperdiciar mucho tiempo.- Esa es Margot, que después de su advertencia me jalonea del brazo haciéndome avanzar a trompicones.
- Tranquila, solo acomodaba mi mochila, además tenemos toda la tarde.
- Si, pero igual hay que darnos prisa.
Como puedo acomodo mi mochila sobre mi espalda y me dejo llevar por Margot. No quiero imaginar qué clase de torturas tendrá preparadas para esta tarde.
Como ya dije hace rato, no me apetece pasar una "divertida" tarde con ella, pero tampoco quiero herir sus sentimientos, así que asumiré el reto.
No veo por donde voy, para que, si ella me va a guiar por todo el camino. Pasamos por un parque muy pequeño para mi gusto, ya que frente a mi casa hay un parque enorme con muchos árboles.
Veo un par de tiendas de dulces y no puedo evitar desear uno.
Margot sigue llevándome del brazo pero ya no corre, sino que camina a una velocidad aceptable. Lo que hace que suelte un resoplido de alivio.
No tenemos tema de conversación, por lo que llegamos a su casa en completo silencio y con algo de incomodidad de mi parte.
Margot tiene dinero, y como no si nuestra secundaria es de paga y no cualquier paga. S u casa es muy grande, casi tanto como la mía. Sé que sus padres son dueños de una de las compañías de teléfonos más importantes del país y por eso pueden permitirse todo esto.
Llegamos a la sala principal y Margot me dice que puedo dejar mis cosas ahí.
-Será una tarde divertida, ya lo verás.- ella sonríe ampliamente.- Podemos comenzar comiendo una merienda, muero de hambre.
El largo cabello castaño de Margot pasa como una ráfaga delante de mis ojos y desaparece por una puerta de vidrio bastante amplia.
Medito un rato en si la sigo o no. Al final decido que no es muy buena idea eso de seguirla, así que me siento en uno de los muebles de la sala y saco mi teléfono para mensajear a Katniss.
No es que no tenga a alguien más con quien mensajear, pero en momentos de tensión, Kat siempre es mi mejor opción.
Katniss, ¿cómo va todo?
PEETA. Enviado a las 3:47
Siempre bien, ¿y qué tal tu cita?
KATNISS. Enviado a las 3:49
¡NO ES UNA CITA!, qué asco.
PEETA. Enviado a las 3:49
Tal vez no pienses lo mismo en un rato, en fin, pásatelo bien y ya luego me cuentas…
KATNISS. Enviado a las 3:51
Vale, pero que conste que no es una cita, yo no quiero nada con Margot.
PEETA. Enviado a las 3:52
Así que Margot… Bonito nombre, de seguro es linda
KATNISS. Enviado a las 3:52
¡NO!, no lo sé, eso no importa.
PEETA. Enviado a las 3:53.
Será mejor que hables un rato con ella, si te pilla mandando mensajes, se puede sentir mal.
KATNISS. Enviado a las 3: 54.
Vale, nos vemos Kat
PEETA. Enviado a las 3: 54
Nos vemos
KATNISS. Enviado a las 3:55
Cierro mi celular y veo a Margot acercarse con unos pequeños pastelillos y jugo de naranja.
Los deja justo frente a mí. Tomo el pastelillo y por su contextura puedo notar que no los han hecho en casa, probablemente sean comprados. Eso no quiere decir que no vaya a comerlo. También tengo hambre y este aperitivo se ve bien.
Doy una mordida y Margot hace lo mismo con el suyo.
-Está rico, gracias por la merienda.
-No hay de que, es bueno compartirla con alguien, ya que la mayoría del tiempo la como sola.
-¿si, y tus padres?
-No están, ellos no pasan mucho tiempo en casa, se la pasan viajando de un lado a otro, sé que están ampliando su compañía y poniendo sucursales en diferentes ciudades e incluso en otros países, por lo que solo los veo unas dos veces al mes.- Margot hace una mueca de tristeza y agacha un poco la cabeza.- Me la paso sola la mayor parte del tiempo, de no ser por Lidia que viene a hacerme la cena y se ocupa de ver que haya comido.
Ella está sola, tal vez tanto como yo, pero al menos yo tengo a Kat, ella no tiene a nadie. No puedo evitar rodearla con uno de mis brazos a lo que ella no responde y se queda muy quieta.
-¿Por qué no hacemos algo divertido para que no estés triste?- La verde mirada de Margot se posa directamente en mis ojos y asiente intentado soltar una sonrisita.- Bien, al parecer tenías varias actividades ¿no?
- Si…- ella se pone de pie y me toma de la mano, pero no con brusquedad sino que con calma.
Me lleva a hacia un gran salón lleno de juegos. Es enorme en serio.
Hay desde billar hasta pin pon y todo está muy bien organizado. Por un lado veo unas espadas de esgrima y algunos juegos de los noventa, esos que se jugaban en una especie de maquinitas.
-Este es mi escape, aquí puedo hacer todo lo que quiera así que será mejor que empecemos ¿no?
- Bien, puede que sea divertido.
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POV DELLY
Odio a Margot, la odio con todo mi corazón. De a pocos me está quitando a mi Peeta y no puedo soportarlo.
Mis amigas dicen que ella no es nada a comparación de mí. Pero por momentos esa seguridad que ellas intentan darme, flaquea.
Todo el tiempo intento buscarle defectos, pero físicos, no hay muchos, la verdad es muy linda con ese cabello castaño y esos ojos verdes, además pasa mucho más tiempo con Peeta que yo.
Siempre está a su lado en cualquier hora de clases, parece estar unida a él.
Hoy me enteré que ambos iban a pasar la tarde juntos y solo siento ira por todas partes. No tolero la idea de que no solo se la pasen juntos en la escuela, sino que también fuera de ella.
Esa tonta está haciendo todo para ganarse a Peeta y yo no puedo hacer que siquiera me mire como algo más que su amiga.
Estuve tan desesperada que incluso hablé con mamá y ella solo me dijo que era algo pequeña para andar preocupándome de esas cosas y que sería mejor que esperase un poco y ver como fluye la situación.
Pero mientras espero como tonta, Margot ya tiene ventaja y no es poca.
He gastado una fortuna en ropa y voy al spa con mamá todos los fines de semana, pero mi apariencia no mejora.
Mamá dice que soy una niña muy bonita y que no necesito nada de esas cosas, pero yo creo que sí. Aún no tengo permitido usar maquillaje, con suerte puedo aplicarme un poco de brillo labial.
Katie, una de mis amigas, piensa que ya estoy un poco obsesionada con Peet. Eso no es cierto, él solo me gusta y quiero que me vea como yo a él. ¿Tan difícil es eso?, al parecer sí.
Ayer entré a hurtadillas a la habitación de mamá para ver qué cosas interesantes tenia y encontré desde maquillaje hasta ropa algo extraña.
Tome algo de maquillaje y lo escondí debajo de mi colchón. Pienso utilizarlo de forma discreta y ya llegando a la escuela lo retoco.
Tengo unas ganas gigantes de llamar a Peeta, así podré interrumpir su salidita con Margot.
Saco mi teléfono rosa tecleo el número de Peeta que de por sí ya me lo sé de memoria.
Espero una par de segundos y solo consigo que me manden a la contestadora. Así que lo ha apagado, ¿tan importante es esa como para que apague su teléfono?
Ashh, ya no la soporto, si quiere guerra, eso va a tener, y no se la voy a dejar fácil.
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POV PEETA
Nunca pensé que me divertiría así con Margot, incluso jugar en su extraño karaoke fue mejor de lo que yo pensé.
No dejamos de reír en toda la tarde y la verdad ambos nos la pasamos bien. Si ella fuese así de agradable en la escuela, tal vez hasta seriamos buenos amigos.
El reloj marca las 6:59 de la tarde y ya estoy agotado. Y claro, hambriento de nuevo.
-Peeta, ¿Por qué no ordenamos una pizza?
-No me parece mala idea, ya me dio hambre otra vez.
- Y como no si hemos estado demasiado ocupados.
Margot toma su teléfono celular y se dispone a hacer el pedido. Yo apagué el mío hace un rato, no quería que me distrajera ya que me estaba divirtiendo.
Lo prendo y veo que tengo una llamada perdida de Delly. Espero que no haya sido nada serio, aunque conociendo a mi amiga, sus problemas no suelen ser muy fuertes así que no le tomo mucha importancia, ya le llamaré más tarde para ver que sucedía.
-Listo, la orden llegará en unos 20 minutos.
-Bien.- resoplo no tan disimuladamente y me dejo caer en el puf que está en el piso. Margot hace lo mismo en el que está al costado y voltea un poco para estar casi frente a mí.
-Tu madre no te ha llamado ni una sola vez, que raro, normalmente cuando invito a alguien siempre están interrumpiendo.
- Bueno, mamá es algo…diferente, ella no está tan pendiente de mí.
- Entiendo, mis padres tampoco se interesan en lo que haga.
- Si trabajan tan duro ha de ser que quieren darte lo mejor.
-Tal vez, pero los extraño tanto…-Margot tira la cabeza hacia atrás y una lágrima solitaria rueda por su mejilla.
- Tenerlos en casa todo el tiempo tampoco es lo mejor.- y claro, mamá está en casa casi todo el tiempo y ni se percata de si estoy ahí.
-¿Por qué dices eso?-ella limpia la lágrima de su mejilla y sorbe un poco la nariz.
-Porque mi madre siempre está y no a la vez.- No sé si sea buena idea hablarle a Margot sobre esto, pero no parece ser mala además, necesito liberar un poco de toda esta presión.
-No entiendo, ella parece ser tan simpática y amable, en las entrevistas siempre te menciona como lo que más quiere en la vida.
Hace mucho no veo una de sus dichosas entrevistas. Siento mis ojos enrojecer, de seguro parezco una niñita llorona.
Mamá se la pasa ignorándome y tratándome como perro, es increíble que se atreva a mentirle a la prensa y decirles que soy lo más importante para ella. Ya no soy un niño pequeño, sé que me desprecia con todas sus fuerzas.
-Oh Peeta, ¿qué sucede?-Ella coloco su mano sobre la mía.
- No quieres saberlo, pero esas entrevistas son una vil patraña.
-Puedes confiar en mí, yo también tengo problemas con mis padres.
- No creo que ellos te digan que eres un gran peso y que todo lo que haces está mal porque no eres más que un….-Ella mi interrumpe.
-…Un gran estorbo.- ¿Cómo lo sabe? Margot agacha la cabeza y comienza a sollozar.-Ya me lo han dicho Peeta, y sé cómo duele que las personas que más quieres en la vida te traten con desprecio.
Como acto reflejo tomo su rostro entre mis manos. Ella tiene los ojos fuertemente cerrados y las lágrimas caen sin parar. Yo debo de tener el mismo aspecto, pues también estoy llorando, solo que no dejo de verla.
Margot abre los ojos y también toma mi rostro entre sus pequeñas manos. La miro directamente a los ojos, que se encuentran totalmente rojos opacando el verde de su iris.
-No somos basura ¿cierto?- ella solloza más y niega con la cabeza.
- No, no lo somos.
Un largo silencio se interpone entre nosotros pero no dejamos de tomar nuestros rostros.
No puedo imaginar que no sea el único niño al que no lo quieren. Que otras personas también se atrevan a herir de esa manera los sentimientos de otros por más de que compartan la misma sangre.
Mi cuerpo tiembla y mi cara arde, no solo de tristeza sino que también de coraje. Lo que más deseo con todo el corazón es que mi madre pueda volver a ser la de antes y que la vida le devuelva las ganas de hacer algo que no sea drogarse y acostarse con Gloss.
El rostro de Margot se encuentra muy cerca de él pero no me molesta, ni me aterra.
Instintivamente la acerco más y como si nada más estuviera alrededor de nosotros. Su presencia despierta algo en mí es como un imán pegado a mis sentidos.
La distancia se hace nula y sus labios rozan los míos.
Ella responde al delicado beso y acaricia mi rostro.
Un cosquilleo en mi estómago se hace presente y lo que menos quiero es separarme de ella. No sabía que alguien podía causar esta sensación tan extraña en mí, en especial una persona que hace hasta unas horas no me caía bien.
Sus labios se mueven acompasados con los míos acaricio su mejilla con mi pulgar.
Un sonido algo fuerte nos interrumpe y sé que es la dichosa pizza.
Margot se separa de mí y abre los ojos lentamente, para luego pararse con algo de confusión y correr a la puerta.
No sé qué haya sentido ella exactamente, pero creo que este cuenta como mi primer beso real y no me desagradó para nada, es más, no me molestaría volver a hacerlo.
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Capítulo 23 adasdsd (que feliz me siento)
La historia me está quedando algo larga. Recién va por un poco más de la mitad y sé que van a querer lincharme, pero ya saben que es una situación algo…extraña entre nuestro protagonistas, por lo que acelerar la historia solo hará que hayan más huecos en ella.
Peeta dio su primer beso real y hasta a mí me apena que no haya sido con Katniss, pero Margot no es tan mala y entiende por lo que está pasando Peeta.
Los quiero y gracias por leer esta historia, quiero agradecer especialmente a:
laurita5811
Siempre leo un review tuyo y no sabes lo feliz que me siento de que te guste esta historia.
También estoy agradecida con todas las personitas que leen y que aunque no dejen review, sé que están ahí ocultos en algún lado.
Besos a todos y nos leemos el miércoles.
