¿Saben? Al principio, éste drabble iba a ser bien sad, ambientado en la línea «canon», con todo eso de que Sasuke se va y eso. Luego pensé: meh, dejaré lo sad para después, ahora quiero escribir algo bien raro y medio-medio pornoso(?). Y si yo no me cumplo mis propios caprichos, ¿quién lo hará? xD

#Traición.

7u7


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XXV: De vida o muerte

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Cuando comenzaron a salir, Naruto y Sasuke habían pactado algo que bajo ninguna circunstancia podrían quebrantar, propuesta hecha cien por ciento por Naruto. Y aunque Sasuke no se había preocupado por ello en ese momento al creer que nunca pensaría en llevarlo a cabo, ahora se arrepentía. Después de todo, ¿quién habría imaginado que él quisiera incursionar en el mundo de la pornografía casera?

Ciertamente, Uchiha Sasuke no era fanático de la pornografía, y las pocas veces que vio algún video de esa índole colgado en alguna de esas miles de páginas XXX con nombres por demás obscenos, fue por petición de Suigetsu, o cuando buscaba en internet procedimientos para preparaciones previas a la primera vez en el ámbito del sexo gay.

No, definitivamente, Sasuke no era para nada un aficionado al porno. ¿Por qué, entonces, quería filmarse a sí mismo teniendo relaciones sexuales con Naruto? Era algo que el mismo Naruto se preguntaba a sí mismo, a Shikamaru, a Gaara, a Kiba, a Sai, incluso al mismo Sasuke.

«No necesitaba saber eso, Naruto», había sido la respuesta de un muy perturbado Shikamaru. «¡¿Cómo podría saberlo?!» Kiba, totalmente sonrojado, había tomado la mano de una Hinata al borde del desmayo y había huido del lugar. «¿Qué?», Gaara respondió, dejando caer la lata de cerveza que bebían esa noche durante una reunión entre amigos. «¿Y por qué no aceptas?», Sai ni siquiera se había molestado en ocultar la empatía cero que sentía por él. Y ni hablar de Sasuke, quien sólo se había alzado de hombros, dibujado una sonrisa burlona y dedicado una mirada de pies a cabeza, de esa forma que no conseguía más que encender su temperatura corporal a grados cercanos al del mismo sol.

Desde la descabellada propuesta, no habían vuelto a tener intimidad. Y la resistencia de Naruto estaba pendiendo de un hilo muy fino. Sasuke lo sabía, por eso había decidido atacarlo esa noche, en plena vulnerabilidad de ambos, porque él también sufría lo suyo por el veto sexual que se habían impuesto para castigar al otro.

Tras escaparse de la fiesta en casa de Suigetsu, que cumplía años, cabe destacar, habían tomado un taxi hasta el departamento de Sasuke, tan desesperados y ligeramente bebidos que no les importó comenzar la fiesta en los asientos traseros, bajo la desagradable observación y vergüenza del conductor. Ya en el edificio, una mujer y su hija adolescente, que además estaba enamorada de Sasuke, habían salido asustadas y gritando improperios (sólo la mayor) del elevador cuando ellos ingresaron besándose y medio desvistiéndose, para no perder tiempo valioso una vez que estuvieran en el departamento.

La ropa voló a cualquier lugar cuando la puerta fue cerrada, y, entre labios y pieles mordidos y caricias desaforadas, prácticamente corrieron a la habitación. Aunque a Naruto le daba igual, Sasuke había insistido en utilizar la cama.

Una vez los primeros preparativos estuvieron listos, acomodó con cuidado el teléfono móvil sobre la mesita de luz y abrió el cajón para sacar los condones, mientras Naruto, pegado a su espalda, le mordía la oreja y lo masturbaba con esa hábil mano derecha que tenía, misma con la cual le quitó el condón y se lo puso él mismo.

—Hoy mando yo —imperó con una sonrisa y mirada que eran lujuria pura, empujando a Sasuke para que quedara acostado en la cama. Sin mayores rodeos, desesperado por los días de abstinencia que tenía a sus espaldas, se le sentó a horcajadas y se aseguró de que Sasuke y él se fusionaran en uno solo.

A la mañana siguiente, cuando despertó, lo primero que vio fue la espalda de Sasuke, quien se encontraba sentado al borde de la cama sólo con un pantalón puesto. Escuchó sonidos que en la somnolencia le parecieron extraños, mas no menos curiosos, por lo que se incorporó y gateó hasta poder recostarse en la espalda, que olía a jabón, y en cuya extensión caían gotas desde el oscuro cabello todavía húmedo. Comenzó por dejar besos por los hombros, subiendo hacia la nuca y bajando por el cuello para regresar a los hombros, hasta que ya no pudo ignorar más aquel sonido que el teléfono celular de Sasuke emitía.

Abrió los ojos de golpe, quedándose petrificado ante la imagen que la enorme pantalla táctil de devolvía. Sasuke notó que por fin se había dado cuenta, y sólo entonces volteó el rostro lo suficiente para besarle tiernamente la mejilla, sonriendo como niño bajo un árbol de navidad rebosante de regalos.

—Buenos días, Naruto. ¿Cómo amaneciste?

En la pantalla, segundo a segundo, Naruto podía verse a sí mismo primero montando a Sasuke, para luego terminar en cuatro, y las expresiones que él mismo hacía, los movimientos, los ruidos, todo lo abochornó al punto de querer abrir la tierra y desaparecer bajo ella. Y que Sasuke estuviera tan sincera y malditamente feliz encendía su ira y vergüenza a niveles insospechados.

Por eso se había negado desde el principio.

—Quiero el video para las largas noches de estudios durante los exámenes, cuando no nos podamos ver —explicó muy satisfecho; la sonrisa boba que tenía tatuada no parecía querer desaparecer ni en semanas, como tampoco el fuerte sonrojo en Naruto—. No te preocupes, te lo enviaré también.

Ir a la universidad acarreaba más dificultades de las que ambos habían imaginado. Quizá dejar de lado el orgullo y ponerse de acuerdo de una buena vez con respecto a cuál departamento escogerían para vivir juntos sería lo ideal. Y mientras más pronto, mejor.

—¡Te mato, maldito traidor!

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Yo dije que era medio-medio pornoso, nunca que era porno zukhulentho, babe(?).

Con esto, me quedan pocos para ponerme al día, después de todos los días que no subí a fecha estipulada. xD Aunque no quiero que llegue el día 30… Me divertí mucho escribiendo esto. *shora geimente*

¡Gracias por leer y comentar!

Bis bald!