Capitulo 24: ¿Por qué yo?
*Flashback*
Se acercaba lentamente a él, hasta tirarlo en sillón y ponerse encima de él, Lukas intentaba quitárselo de encima, no podía teniendo a Tino y a su hija en el piso de arriba, Mathias le besaba dulcemente e iba bajando por su cuello, mientras Lukas gemía levemente aunque se oía en el piso de arriba Tino se tapaba los oídos y lloraba silenciosamente:
- ¿Por que me duele oírle gemir?-se preguntaba
Mathias ya había empezado a quitarle la camisa y besarle su pecho bajar al vientre, mientras el noruego indefenso gemía suavemente, se estaba cansando de que gimiera flojo así que decidió tocar su punto débil, le estiro del rizo independiente de su cabeza, con lo cual, este gimió más fuerte que se oía en toda la casa.
*Fin del Flashback*
El gemido que pegó Lukas se oyó por toda la casa, que aunque Tino tuviera los oídos tapados los pudo oír y eso parecía romperle el corazón en mil pedazos, pero no solo oyó él si no también su hija que dormía plácidamente pero por el gemido que pegó su padre se despertó y empezó a llorar fuerte que Tino tuvo que ir a donde estaba ella, para clamarla pero era inútil lloraba muy fuerte que se hasta se oyó en el salón:
- ¿Qué ese llanto?-preguntó Mathias
- Yo no oigo nada-le dijo Lukas
Le atrajo hasta él para besarlo y a ver si hacía lo distaría, del llanto de su pequeña y rezaba para que Tino lograrla calmarla, pero era inútil se oía cada vez más el llanto, Mathias cogió y se levanto dispuesto averiguar, Lukas mientras tanto intentaba hacerle cambiar de opinión pero era inútil, cuando al danés se le mete algo en la cabeza es imposible hacerle sacar esa idea de la cabeza.
Subieron a la planta de arriba, estuvieron abriendo todas las puertas de la casa mientras Mathias buscaba el lugar de donde provenía el llanto, solo quedaba una puerta por abrir y era el cuarto de su hija y dentro estaba Tino, intentando calmar los llantos de su pequeña para que no les descubrieran por fin lo consiguió, mientras fueras Mathias se acercaba lentamente al picaporte:
- Mathias-le llamó Lukas
- ¿No puedes esperar?-le preguntó-¿Quiero saber de donde viene ese llanto?-
- Es que la ventana de esa habitación da para la casa de mi vecina que ha tenido un hijo y siempre me la dejo abierta-le mintió-Lo más seguro sea de él-
- Pues si es así la voy a cerrar-dijo con una gran sonrisa
Abrió la puerta con su gran sonrisa pero desaprecio la sonrisa a ver a Tino con un bebé en brazos y su cara de haber llorado, el danés se restregó varias veces los ojos pensando que era un espejismo y es de tanto trabajar:
- ¿Se puede saber que hace aquí Tino y un bebé?-preguntó
- Yo estoy aquí por trabajo-le mintió
- ¿Y ese bebé?-preguntó
- Es el hijo de mi vecina, que te dije hace un rato-respondió Lukas de golpeé
- Pero si tiene apenas días de vida-le dijo, pero se dio cuenta de algo- ¿Tiene tu rizo?
Tino y Lukas quedaron de piedra, se habían quedado de piedra se habían olvidado del rizo, como no se habían dado cuenta, tenía que decir algo pero el que podían decir la verdad a media, ¿pero como?:
- Es mi hija-anuncio Lukas
- ¿Qué?-Tino se sorprendió
- Tino podrías salir de la habitación con mi hija, tengo que hablar con Mathias a sola-le pidió Lukas
- No Tino-le dijo Mahias- Quédate
La mirada de Mathias daba miedo, desde la época vikinga no la habían visto, era una mirada de odio y tristeza a la vez, pero más de miedo. Tino no sabía que hacer, miro a Lukas y se dirigió a la puerta:
- HE DICHO QUE TE QUEDARAS-gritó Mathias
Del gritó que pegó despertó de nuevo a la niña, Lukas le fulmino con la mirada y se dirigió a donde se encontraba Tino calmando a la niña:
- Si tu Lukas era la "madre", por así decirlo-le dijo- ¿Quién es el padre?-
Ninguno de los dos dijo nada, hasta que Mathias comenzó a reírse, Tino y Lukas lo miraron sorprendidos:
- ¿De qué te ríes Anko?-le preguntó Lukas
- No lo ves-seguía riéndose- Es vuestra hija
- ¿C-como lo has adivinado?-le preguntó Tino asustado
- De como la proteges y la cuidas y como Lukas te pidió que te la llevarás-le miro- ¿Pero como pasó?-
- Hará cosa ya de nueve meses-le indico Lukas-Bebimos y paso esto-
- En resumen que fue un error-le miro cabreado Mathias- ¿Berwald no lo sabe?
- Mi hija, no fue un error-le miro Lukas cabreado
- No, nadie lo sabe-le mintió
- ¿Pensabais decírnoslos?-le preguntó
- No-le negó Lukas
- Nos engañáis y no tenemos derecho de saberlo-se altero
Ninguno dijo nada, Mathias salió corriendo de la habitación y saliendo de la casa, Tino y Lukas se quedaron unos segundos de piedras, el finés le indico que fuera detrás de él para evitar cualquier tontería, así hizo el noruego salió corriendo dejando a Tino y Aina solos, Tino la coloco en su cuna
- Espero que Mathas, no haga ninguna tontería-rezó
Lukas, seguía corriendo y llamandalo, pero nada no le veía y esperaba que no dijera ninguna tontería, si no saldrían bien ni para él, ni para Tino y sobre todo para su pequeña siguió buscando y mando de su brusquedad a su troll y a sus hadas, para que le ayudara. Tras dos horas intensivas de brusquedad no lo encontró, decidió volver a casa, para cuando volvió se encontró a Tino en la puerta esperando noticias, este negó diciéndole que no lo encontró.
Mientras tanto Mathias conducía su coche durante dos horas, lo que habían hecho dos era imperdonable, como se les había ocurrido no decirle nada de la existencia de ese bebé y lo peor de todos es que no pensaba decirles nada, esto no se iba a quedar así nadie engaña a un exvikingo y se libra, después de maldecirlos y de un viaje largo, llegó a su destino la casa del sueco, se iban a enteras. Toco a la puerta y espero unos minutos hasta que le abrieron:
- Hola Berwald-le sonrió
- ¿Qué quieres?-le preguntó frío
- Te traía noticias de tu esposa-le dijo
- ¿Qué le pasa a mi esposa?-le miró
- Veras vengo de casa de mi Noru-le explico
- ¿Y eso que tiene que ver con Tino?-le preguntó
- Mucho, por que él estaba ahí-le dijo- Pero no estaban ellos dos solo sin ninguna duda, si no con una niña-
- La estarían cuidando, Lukas cuida a muchos hijos de sus vecinos-le dijo
- Si, pero esta no era de sus vecinas, era la hija de ambos, pero es un error-le dijo
El sueco se quedo durante unos minutos en estado de shock, no podía dar crédito a lo que había dicho el danés, que su Tino, su querida "esposa" había tenido un hijo con su mejor amigo y se lo había ocultado, no que va seguro que Lukas le había hecho algo y este para vengarse o deprimido que esta que es lo que más le pega se lo había imaginado:
- Estas mintiendo-le dijo
- No que va-le dijo- Pero si no me crees allá tú, pero si luego Tino te deja por Lukas, que a mi me dolerá te diré te lo dije-
Tras decir aquellas palabras se monto en su coche y desapareciendo, dejando a Berwald en mucho que pensar y si por una vez en su vida el danés decía la verdad, no que va Mathias siempre inventaban historias, volvió para dentro de su casa y encontró a Peter y a hamatago durmiendo, cargo a su "hijo" en brazos y lo subió a su habitación, una vez que lo deposito en la cama este se fue directo al suyo, una vez acostado buscaba la calidez de la piel de Tino, pero no lo encontró.
Mientras en casa de Lukas, ambos miraban a su hija dulcemente dormida después de todo lo que había llorado:
- Tino quería disculparme-le dijo
- ¿Pero por que?-se extraño
- Por lo que ha pasado, no he sabido ocultar a nuestra pequeña-le dijo
- No tienes que preocuparte, solo hay que rezar que Mathias no se lo haya dicho a Berwald-le dijo
Ninguno de los dos dijo nada, se fueron a dormir, aunque no sabían si separados o juntos, pero decidieron dormir juntos se sentían protegidos estando juntos, Lukas se acordó de cuando entraron vio a Tino con la cara como si hubiera llorado:
- Tino-le llamó
- ¿Pasa algo?-le miro
- Si-le confirmo- ¿Cuándo entramos en la habitación tu habías llorado?-
- Asi es-le respondió- Puede sonar algo tonto, pero mientras te oía como gemías me partía el corazón y...-
- ¿Y?-se quedo intrigado
- Pues creo que me he enamorado de ti-le respondió sonrojado
- Tino-le miro
No respondió la habitación se quedo en un profundo silencio, el noruego no sabía que hacer sobre la confesión del finés, se acerco lentamente al él y lo abrazo por la cintura poniendo los labios en su oreja:
- ¿Estas seguros de lo que dices?-le susurro
- Jamás he estado tan seguro como ahora-le dijo
Tino se dio la vuelta quedando enfrente del noruego y posando sus labios sobre los de él, el beso al principio era dulce, pero se fue convirtiendo en un beso apasionada, ambos cayeron en la cama sin dejar de besarse, pudieron llegar más lejos pero ningún de los dos quiso, pasaron toda la noche abrazados.
A la mañana siguiente se despertaron muy temprano ya que su hija se había levantado hambrienta, Tino fue a la habitación, seguido de Lukas, cogió a la niña y se sentó en la mercedora, se desabrocho la camisa del pijama y se acerco a su hija en al pecho y ella se encargo de lo demás, mientras tanto el noruego lo miraba desde el marco de la puerta:
- ¿Ocurre algo?-le preguntó
- Solo os miro-le dijo
- Pues no me mires con esa cara-le ordeno
Lukas solo pudo reír, tras un rato de darle el pecho a Aina Lumi, la dejaron en la cuna y salieron sigilosamente de la habitación bajaron a la cocina para desayunar, se dieron cuenta de que no tenían algunas cosas para la niña como pañales, gel y champú para niños, Tino se ofreció ir al supermercado, Lukas no opuso nada y le dejo las llaves del coche.
Mientras tanto Berwald era despertado por los ladridos de la perrita y se dio cuenta de que había alguien acostado a su lado, pensó por unos segundos que era Tino, pero al destapar a esa persona se dio cuenta que era su hijo Peter, no podía más todavía le daba vuelta al asunto que le dijo ayer Mathias, sin pensarlo dos veces decidió ir a casa del noruego para preguntar, primero le dejo el desayuno hecho a su hijo y la comida a la perrita, una vez que lo dejo todo listo se fue para el coche para poner camino a casa del noruego. Por el camino se fijo en un coche que había en el supermercado y se dio cuenta que era de Lukas, mejor para él no tendría que conducir más, se acerco a ese supermercado pero para su sorpresa él que salía no era Lukas si no Tino:
- Tino-le llamó
Cuando Tino se dio cuenta de quien lo llamaba, escondió la bolsa detrás de él, no quería que Berwald viera lo que había comprado:
- Berwald-le saludo-¿Qué te trae por aquí?
- Eso, quería preguntarte yo-le indico
- Pues yo estoy aquí por trabajo, Lukas tenía mucho que hacer y me pidió que me acercara a comprar unas cosa-le mintió
- Mathias me conto una cosa-le indico
- ¿El qué?-el fines empezaba asustarse
- Era una de sus tonterías-le dijo, se fijo lo que escondía detrás de él-¿Qué escondes?
- Eh, nada-le dijo alejándose de él
Pero el sueco no iba a darse por vencido, se acerco a él y en un abrir y cerrar de ojos le quitó la bolsa y empezó a observar la bolsa su rostro cambio a cabreado:
- Lo que dijo Mathias era cierto-le dijo- Tú y Lukas habéis tenido un bebé-
- Dejame que te lo explique-le pidió
- Solo una pregunta, ¿Nos ibais a decir de la existencia de la niña?-le preguntó
Tino solo calló, no podía decir nada, le estaba matando por dentro:
- No lo ibais a decir-le miro
Una vez que dijo eso le dio la bolsa y salió dirección para su coche no quería seguir hablando, cuando desaparición del campo de visión del finés, reacciono y fue detrás suyo no lo vio por ninguna parte, se montó en el coche de Lukas y puso marcha dirección casa del sueco tenía que aclarar todo esta equivocación.
Por fin llegó a casa del sueco, al mismo entrar Peter le recibió con una gran sonrisa:
- Mamá-le abrazó
- Peter, ¿Dónde esta Berwald?-le preguntó
- En su despacho-le indico
Acto seguido Tino se dirigió al despacho dejando confuso a Peter, después de subir las escaleras, llegó lo encontró mirando a la ventana:
- Berwald-le llamó
- Tino, ¿por que me has mentido estos nueve meses?-le preguntó
- Tenía miedo-le respondió
- Miedo ¿de que?-le miro
- Miedo de que no aceptaras a mi hija-le dijo
- ¿Volverías a mi lado y al de Peter?-le preguntó
- Tú aceptarías a Aina Lumi-le pidió
- No puedo-le dijo
- Pues yo no puedo abandonarla-le dijo
- Pero ella fue un error, según lo que me dijo Mathias-le dijo
- Mi hija no es un erros-le dijo cabreado- Si no quieres aceptarla, me has perdido para siempre-
Tras decir esas doloras palabras Tino, salió corriendo con lagrimas en los ojos dejando atónico a Berwald y pasando de lo que decía Peter, se subió al coche y arranco , no sabe cuando tiempo estuvo conduciendo y llorando, se paro en algún lugar de la carretera, apago el motor y dio un golpe flojo al volante:
- Maldición-se quejo
Mientras tanto Lukas estaba en la habitación de su hija, observando por la ventana que cada rato, miraba la hora:
- Si que tarda tu madre en venir-le dijo a la pequeña
Aina dormía plácidamente, Lukas sonreía felizmente era como ver a su hermano pequeño, de repente se escucho la puerta abrir, se asomo para ver quien era y descubrió a Tino, pero lo que sorprendió era la cara que traía:
- ¿Qué ha pasado?-le preguntó
- Berwald-le dijo volviendo a sollozar
- ¿Qué ha hecho ahora?-le cogió de la mano
Empezó a narrarle todo lo que había pasado desde su encuentro en el supermercado hasta lo de su casa:
- Y después dijo que nuestra hija era un error-le dijo
Lukas lo atrajo hacía su pecho, dejando que sollozando, le acariciaba la cabeza y le daba besos tiernos en la cabeza del finés, le decía que toda pasarían que ambos serían felices junto a su hija.
Hasta aquí el cap. 24 lo se es muy triste lo siento, pero se tenía que saber, bueno espero que os guste, en el prox. cap. habrá una nueva aparcion de un personajes, ¿Pero quien será?¿Y quienes son los siguientes en sufrir?
Nos vemos en el próximo cap. ^^
