CAPITULO 25.- UN SUEÑO DE AMOR
Guardaste para mí, y es lo que importa
Intacto tu candor virgen hermosa
No tengo que saber cómo ni cuando
No tengo que saber con quien o cuantos
Nada romperá el encanto, cuando al fin
Te haga mía.
Noche de Bodas.- Braulio
Los rayos del sol iluminaban con fuerza aun dentro del compartimiento en que viajaban los recién casados, el tren empezaba a detenerse marcando el fin del viaje, aún bajo los efectos del sueño, Misaki pudo percibir los cálidos labios de su esposo besando su frente
-Buenos días, mi adorada esposa-le dijo tiernamente
-¿Llegamos?-unas sensación de calorcito le recorrió desde la nuca ante la cercanía de Usui
-Si, será mejor que bajemos, la cabaña está cerca, pero pretendo disfrutar cada momento de nuestra luna de miel- una mirada entre traviesa y picara asomó a sus ojos, Misaki tragó en seco, mientras las conocidas mariposas revoloteaban veloces en su estómago, este hombre seguramente no se daba cuenta de lo que provocaba en ella esa mirada
Usui la acercó hacia él, y tomándola por el talle le dijo a la vez que besaba su cabello
-Esta es la primera mañana del resto de nuestras vidas, y es hermoso ver como tus ojos se abren para iluminar mi vida
Misaki sintió que las piernas le temblaban ante la ternura que encerraban sus palabras, incapaz de decir nada, solo se abrazó a él, era tan grato sentirse amada, protegida por un hombre así. Un discreto toque en la puerta rompió el encanto del momento, debían bajar del tren. Media hora más tarde, entraban en la discreta cabaña en que pasarían esa semana. Dejaron el equipaje y salieron a comprar víveres, Usui quería pasar la tarde en un pequeño bosquecito, cercano a la cabaña, las horas pasaron pronto, caminaron largo rato, platicaron de un gran número de cosas y cuando menos lo esperaban, llego la noche, regresaron a la cabaña y Usui le dijo a la chica
-Será mejor que te refresques en tanto que yo preparo la cena- Misaki, desde la habitación buscaba entre sus maletas algo para vestir
-¿Estás seguro de querer hacerlo?, si quieres puedo ayudarte
-¿Y pasar mi noche de bodas con dolor de estómago por alguno de tus increíbles platillos? ¡No gracias!, déjame a cargo-su voz era un poco burlona, pero su mirada era profundamente amorosa
Misaki sonrió, se dirigió al cuarto de baño, media hora más tarde, y más relajada salió al comedor, llevaba puesta una lindísima yukata en tono rojo, con bordados en negro, su cabello en un peinado alto, lucia simplemente hermosa, tanto que Usui dejó caer el platón con ensalada que llevaba en las manos. Reaccionó de inmediato y con movimientos un tanto torpes recogió lo que estaba en el suelo. Misaki un poco turbada se acercó para brindarle ayuda, pero él se lo impidió, y tomando su mano la llevó a sus cálidos labios diciéndole
-No quiero que tus preciosas manos se ensucien por nada del mundo-beso las llamas de los dedos de la chica, quien sintió un intenso cosquilleo recorrer desde los pies hasta la cabeza- Además, ya todo está preparado, solo es cuestión de que yo tome un baño-dijo poniéndose de pié y mostrando las huellas de haber estado cocinando- no luzco muy presentable para nuestra primera cena como matrimonio-tomó la barbilla de la chica y le dio un ligero beso en los entreabiertos labios- esperame un momento- luego salió hacia la habitación dejando a Misaki temblando como gelatina.
El calor que empezaba a recorrer su cuerpo le hizo buscar un poco de aire, decidió salir al patio y disfrutar del cálido aire del campo, las estrellas iluminaban en toda su plenitud el cielo nocturno, los clásicos ruidos se escuchaban un poco apagados si los comparaba con el fuerte latir de su corazón, sentía que ante ella se abría un mundo diferente, ahora era la esposa de Usui, y se estremecía al pensar en las implicaciones de eso, por una parte deseaba traspasar el umbral del misterio que significaba una vida íntima en común, por otra aún cuando pretendiera evitarlo, no podía evitar pensar en cuanto le hubiese gustado que el capítulo de Tora no hubiese ocurrido jamás, y ser totalmente, absolutamente de Usui y de nadie más, suspiró profundo, de pronto el tibio roce de unas manos en su mejilla la sacó de sus pensamientos. Usui a sus espaldas se había acercado sin que ella se diese apenas cuenta, él la abrazó con ternura a la vez que le decía al oído
-Ese suspiro ¿fue por mi causa?- su voz era tan dulce que la chica se sentía derretir-
-No, en realidad, solo pensaba en lo bella que es esta noche-dijo recostando su rostro en la mano del chico-vamos adentro es hora de cenar
Regresaron al interior de la cabaña y disfrutaron de una deliciosa cena, Usui era un magnifico cocinero, además la música que sonaba en el estéreo era muy apropiada, una hermosa melodía instrumental provocaban los sentidos de los recién casados, Misaki apenas había terminado su cena cuando Usui la tomó de la mano para invitarla a bailar, estrechándola muy cerca de sí, buscando de continuo sus labios con una necesidad palpable de sentirla suya y solo suya, las manos de la joven se entrelazaban en los rubios cabellos de él cediendo a sus sentimientos por tanto tiempo guardados, las caricias fueron intensificándose conforme la música fue envolviéndolo entre sus acordes, Usui alzó en sus brazos a la chica y como si se tratase de la más preciada carga la llevó hasta la habitación, ahora solamente iluminada por un centenar de velas, recostó a la joven en el amplio lecho a la vez que le besaba la frente
-Misaki, ser tu esposo es el mejor regalo que haya podido darme la vida, te prometo protegerte el resto de nuestra vida y amarte por toda la eternidad- tomó de la mesa de noche un botón re rosa de color blanco, y mientras delineaba con éste el rostro de la chica le decía- ésta delicada rosa blanca me recuerda a ti, tan bella, tan pura, tan frágil, tan perfecta, jamás en la vida permitiré que nadie más te lastime o te cause dolor- sus labios se apoderaron de los de ella una y otra vez, despertando a la chica a una etapa para ella desconocida, esa en la que un hombre y una mujer se complementan más allá de lo físico, Misaki se sentía consumir en medio de una marejada de sensaciones hasta entonces jamás experimentadas, Usui era tierno a la vez que apasionado, dulce y también experimentado, el fuego que poco a poco los fue envolviendo los fundió en la unión de sus cuerpos y también de sus almas, fue entonces que ambos descubrieron la absurda mentira de la que habían sido objeto por parte de Tora: entre él y Misaki jamás pasó nada, en realidad, en la vida de ella solo existía un hombre, y ese era Usui, finalmente la felicidad del descubrimiento hizo que de los ojos de la chica brotaran lágrimas de felicidad. La pesadilla finalmente había terminado.
A la mañana siguiente, Usui, con los ojos aún cargados de sueño extendió la mano en búsqueda de la mujer que amaba, se extrañó al no encontrarla y finalmente despertó para buscarla con la mirada en algún lugar de la habitación….Nada. Decidió levantarse en su busca, no la vio en la cocina, tampoco en la sala, y estaba a punto de salir a buscarla al jardín cuando un ligero ruido en el baño llamó su atención. Se acercó sigilosamente con el afán de darle u pequeño susto por atreverse a dejarlo solo en su lecho. Abrió unos centímetros la puerta y la visión de Musaki sumergida en la bañera lo hechizó, tenía los ojos cerrados y la paz se reflejaba en su bello rostro, Usui entró en el cuarto de baño sin hacer el menor de los ruidos, se despojó de su ropa y antes de que la chica pudiera reaccionar ya se encontraba a su lado
-¡Usui!, ¿que haces?-dijo fingiendo enojo-¿Qué pretendes al entrar así?
-¡Oh!, bueno, digamos que por tanto tiempo me llamaste alienígena pervertido del planeta feromonas que yo….. Te lo voy a hacer realidad-y sin decir más la beso hasta despertar en ella ese ahora conocido deseo de amar y ser amada por él. En fin…para que entrar en detalles, digamos solo que fue una semana maravillosa, llena de amor, de pasión y comprensión, al final de ella tuvieron que emprender el regreso a casa y aún había tanto tiempo para amarse… toda una vida para ello.
¿Y? espero no haberlas defraudado con el capitulo, si, se que habrá quienes me quieran demandar...*_* sean pacientes y comprensivas conmigo. Bueno si habrá un epílogo, después de todo hay historias que no han concluido, como la de Hinata y Susuna, la de la madre de Misaki y por sobre todas las cosas...aún no tengo bien definido que hacer con Tora ¿que me aconsejan¿Estaría bien matarlo? jejeje si, se que mas de una se apuntará para ello, bien chicas espero sus sugerencias, prometo tomar en cuenta a cada una de ellas y darle a el tipejo ese un final muuuuy apropiado juar,juar,juar(esa es mi risa maldosa) Besos
